— Vamos, no creo haber cambiado mucho desde la última vez — decía alegremente la recién llegada — Solo me ha crecido un poco el cabello.

— ¿Quién será ella? — Se preguntaba Megarity — ¿Por qué llegó justo cuando iba a invitarlo a salir? — se lamentaba.

— Pensé que estarías en la Ciudad de la Arena — dijo Kakashi — Estabas trabajando en el hospital de allá ¿No?

— Así es, pero vine de visita a Konoha, hacía tiempo que no venía — sonrió Rin — ¿Y no me presentas a tu amiga?

— Disculpen, Megarity-sensei, ella es Itaque Rin, una vieja amiga, Rin, ella es Uchiha Megarity, compañera y amiga del trabajo —

— Mucho gusto —

— No digas eso de "vieja amiga", suena como si fuera una anciana — reía Rin — Mucho gusto, espero no haber interrumpido nada.

— ¿Eh? No, en lo absoluto — dijo Megarity — Solo lo que no me atrevo a decir — pensaba.

Por otro lado, Gai y Madona preparaban lo necesario para llevar a cabo su plan, cuando lo tenían todo listo, se acercaron hacia donde estaban sus amigos.

— ¡Oh no! — Exclamó Gai — ¿Es quién creo que es?

— ¿Qué sucede? — Preguntó Madona volteando a ver a la mesa de sus amigos y notó a la extraña — ¿Quién es ella? ¿La conocen?

— Es Rin la ennovia de Kakashi — le decía a su compañera — ¿Qué hará en la Ciudad?

— ¿Ella será un problema? ¿Qué tal si Kakashi-san prefiere volver con ella? —

— No creo que Kakashi quiera volver con ella — comentó Gai pensativo — Pasaron muchas cosas antes de que ella se fuera — agarró la mano de Madona — Hay que ir, tal vez Megarity-sensei no se sienta muy cómoda.

Gai y Madona se acercaron hasta donde estaban sus amigos y Rin reconoció enseguida a Gai.

— ¡Que gusto verte! — saludó al profesor — Ya se me hacía raro ver a Kakashi por aquí.

— Si, no fue fácil traerlo pero todo fue gracias a Megarity-sensei — sonrió Gai — Por cierto, te presento a Ryu Madona, mi nov… una amiga

— Mucho gusto — le extendió la mano.

— Un placer — respondió el saludo con la mano — Si no me dicen lo de amigos, podría pensar que esto es una cita doble.

— Solo es una salida entre amigos — dijo Gai.

— Hablando de amigos ¿Azuma y Kurenai? —

— Ellos se casaron hace algunos meses y no pudieron venir por que están esperando un hijo — dijo Kakashi.

— Que bien, si me llegó la invitación de la boda pero no pude asistir, luego tendré que pasar a felicitarlos —

— Es lo que odio de ser nueva en algún lugar, hay temas de los que no puedo hablar — pensaba Megarity — Sobre todo si no conozco a ciertas personas.

Rin se integró al grupo imposibilitando a Gai y Madona a hacer su plan efectivo, además conocieron a un par de amigas de Rin que también se integraron.

— Por cierto Rin ¿Qué te trajo de vuelta a Konoha? — Preguntó Kakashi — Hacía mucho que no venías ni de visita.

— Que malvado, apenas llegué hoy y ya me estas corriendo — bromeaba riendo — Pero que bueno que preguntas; mis amigas y yo estamos viendo la posibilidad de una transferencia al hospital de Konoha.

— ¿Quién decidirá eso? — preguntó Gai.

— EL director del hospital de Konoha, nosotras ya tenemos el permiso e hicimos la petición — explicaba la peli roja — Tendremos un periodo de prueba y en un par de semanas nos darán la respuesta.

— Es bueno tenerte de vuelta — comentó Kakashi — Espero que tus planes salgan bien.

— Gracias, la verdad espero quedarme, extraño esta ciudad —

La velada continuó sin anomalías hasta muy tarde, la presencia de Rin evitó incluso que Megarity recobrara su valor para lo que quería hacer.

Por otro lado, en la Universidad, Itachi ya había mostrado las áreas y especialidades a Sasuke y Karin, por supuesto, el menos de los Uchiha no se separó de ellos a pesar de los intentos de Karin. Cuando terminaron el recorrido, se dirigieron a la biblioteca donde los esperaban.

Al entrar a la biblioteca, Karin pensó que solo vería a la peli azul esperando, pero en su lugar, la vio a ella acompañada de un grupo de 7 varones bastante peculiares.

— Hola chicos — saludó Itachi — Les presento a mi prima Karin-chan y mi hermano Sasuke

Los presentes saludaron con un gesto o un movimiento de su cabeza, mientras Itachi se sentaba en la mesa con sus compañeros.

— ¿Por qué no dan una vuelta a la biblioteca en lo que hago mi trabajo? — Sugirió Itachi — Tal vez encuentren algo que les interese.

— Con tantos libros aquí, primero acabamos nuestra tesis — dijo un joven rubio.

— No seas tonto Deidara — murmuró un peli rojo que estaba junto al rubio — No se pondrán a leer todo, solo…

— Yo prefiero quedarme contigo Itachi-san — interrumpió Karin — Tal vez pueda ayudarte en algo.

— Gracias Karin-chan — dijo Itachi sonriendo — Pero primero tengo que ponerme al corriente.

— Pero… —

— Dejemos de quitarle el tiempo — dijo Sasuke que estaba a lado de la peli roja — Si necesita ayuda la pedirá.

— SI quieres ayudar, hecha un vistazo a los estantes — sugirió Itachi — Más tarde podrías ayudarme a buscar libros que necesite.

— ¡Está bien! — dijo animada.

Karin se puso a ver la biblioteca con Sasuke, aunque más bien, él solo iba tras de ella mientras ella miraba múltiples títulos de libros.

— Y yo que pensaba que todos los Uchiha se parecían — dijo un joven de piel pálida azulada — Si no me hubieras dicho que es tu prima, pensaría que es pariente de Sasori.

— Puede que lo sea — dijo Itachi — Pero un simple detalle como el color del cabello no dice nada.

— ¿Qué quieres decir con que puede? — cuestionó el peli rojo.

— Si tienes parientes en La Hierva, es posible que tengan la misma sangre — aclaró Itachi — Si así fuera, aún habría posibilidades de que no se fuera — pensaba.

— No, no conozco a nadie de mi familia que haya ido a ese lugar — contestó Sasori — Y mucho menos que haya vivido ahí.

— ¿Si es de La Hierva por qué no le preguntas a Zetsu? — Bromeó un joven con una capucha y una bufanda puesta — Tal vez sea pariente de él.

— No seas idiota Kakuzo — dijo un joven alvino — Esa chica no se parece en nada a Zetsu.

— Ya veo — dijo pensativo Itachi con la respuesta de Sasori — Que lástima.

— Menos charla y más trabajo — miró un joven de ojos violetas a los que estaban hablando — Esto debe estar terminado para el lunes.

Karin se había detenido a hojear un par de libros y poco tiempo después notó que Sasuke ya no estaba con ella.

— ¿A dónde se habrá metido? — Se preguntó curiosa asomándose a un pasillo — Bueno, no importa, tengo que concentrarme en otras cosas — se metió en otro pasillo echando otro vistazo a los libros — ¡Oh! ¡Me encantaría leer este! — Exclamó contenta y al recordar que estaba en una biblioteca se tapó la boca y tomó el libro — Mejor regresaré con Itachi-san.

Karin tomó el libro junto a otros 4 que iban relacionados con el tema de investigación que estaban haciendo los universitarios y volvió a la mesa donde estos estaban.

— Itachi-san — llamó la atención del Uchiha — Traje esto, espero te ayude.

— Gracias — tomó los libros dejándolos en el escritorio — ¿Y Sasuke?

— No sé, iba conmigo pero se me perdió — contestó Karin — Pensé que habría regresado — lo buscó con la mirada pero notó que Konan tampoco estaba — Vaya, al fin se va Sasuke y ahora tengo que deshacerme de todos ellos — pensó mirando a los que leían y escribían.

— Bueno, no creo que tarde, es clásico de él — dijo Itachi mirando los títulos de los libros que Karin le había dado y notó que uno no tenía nada que ver con los demás — ¿Otelo?

— Lo siento, ese lo tomé para mi — dijo Karin agarrando el libro — No me di cuenta.

— Aquí están las copias — llegó Konan.

— ¿Las fuiste a escribir a mano o que? — Preguntó el joven de la cachucha — Te tardaste mucho.

— Se atascó una hoja en la copiadora y tuve que quitarle — contestó la peli azul irritada — Al menos me gustaría un "gracias"

Enseguida llegó Sasuke con un libro en las manos sin decir nada y se sentó en un escritorio que estaba junto al que estaba Itachi y los demás.

— ¿Karin-chan por qué no vas con Sasuke a leer? — Sugirió el mayor de los Uchiha — Tus libros me servirán mucho.

La peli roja miró el largo escritorio donde Itachi y los demás estaban sentados esperando encontrar un lugar ahí, pero al no encontrarlo, no tuvo de otra más que hacer caso de mala gana y se sentó al extremo del escritorio de donde estaba Sasuke.

Karin leí sin poner atención a su libro, a escondidas miraba de vez en cuando a Konan y cuando la veía acercarse al Uchiha, ella se acercaba a preguntarle a su primo si necesitaba de algo. Por otro lado, Sasuke leía su libro ocultando el título y volteaba a ver a su prima cada vez que se levantaba.

Así se siguió la noche durante un rato hasta que la peli azul casi se queda dormida al estar escribiendo.

— ¿Por qué no mejor regresas a casa? — Sugirió el chico sentado a su lado — Ya el café ni te hace efecto

— Gracias Pein, pero no — levantó su cara del escritorio — Todavía…

— Has estado trabajando desde antes que nosotros, ve a dormir — insistió el chico – Vamos, te llevo…

— Yo te llevo — intervino Itachi — Así también los dejo a ellos — miró a sus familiares.

— ¡Eso no es justo! — Exclamó Deidara enojado cuando oyó al Uchiha — ¡Llegó tarde y ahora se quiere ir temprano!

— Volveré, solo los iré a dejar —

— ¿Tienes algún inconveniente? — volteó a ver a su compañera.

— No —

— ¡Pero…! —

— Déjale los reclamos a los que llegamos siempre puntuales — dijo un joven alvino a Deidara — Cuando dejes de llegar tarde, podrás reclamarle a los demás.

— ¿Por qué protestas si Itachi ni siquiera está en tu clase? — Recalcó Sasori — Mejor deja de reclamar y apúrate o no lo terminaremos.

— Vamos antes de que se haga más tarde — comentó Itachi levantándose de su silla — Regresaré tan pronto como pueda — se acercó a sus familiares en lo que esperaba que Konan tomara sus cosas y se despidiera — ¿Quieren seguir leyendo esos libros?

— ¿De verdad puedo llevármelo? — preguntó Karin emocionada.

— No precisamente — contestó Itachi — Por ahora el servicio de préstamos está cerrado, pero mañana podría pedirlos y los llevaría por la tarde.

— Eso me gustaría —

Aguantándose un bostezo, Karin le entregó el libro a Itachi con una sonrisa.

— ¿Lo quieres? — volteó a ver a Sasuke — ¿O tal vez ya lo acabaste de leer?

Sasuke miró a Itachi, luego cerró el libro que leía y se levantó a dejarlo en un estante al azar.

— Estoy lista — llegó la peli azul.

— ¿Lista para qué? — Preguntó Karin que por casi ganarle el sueño no había prestado mucha atención a la discusión anterior — No quiero que esté cerca de Itachi-san — pensaba.

— Iremos a dejar a Konan a su casa — explicó Itachi con tranquilidad — Su casa nos queda de paso.

Karin estuvo a punto de exaltarse, pero logró contenerse con algo de trabajo y los 4 se pusieron en marcha.

No tardaron mucho en llegar a casa de la peli azul y con mucho trabajo, Itachi logró tener un momento a solas con su compañera.

— ¿Por qué Itachi-san insistió tanto? — Se preguntaba Karin enojada — No voy a permitir que esa mujer se acerque a Itachi-san.

— ¿Acabaste de leer tu libro? — Sasuke interrumpió los pensamientos de Karin — Tiene una moraleja sobre los celos que podrías tomar en cuenta.

— ¿Celos? ¿Quién está celosa? — decía nerviosa y desahogando un poco de su enfado — ¿De dónde sacas esas tonterías?

Sasuke no contesto y Karin le mostró indignación a su primo aunque había regresado la mirada hacia Itachi y Konan que estaban por terminar su charla.

— ¿Entonces podrías hacerme ese favor? — Preguntaba Itachi a su compañera — Claro, si no tienes inconvenientes.

— No los tengo, pero primero quisiera comentarlo con Pein —

— Te lo agradecería mucho — dijo Itachi — Buenas noches.

— Buenas noches —

Itachi se despidió de Konan y fue con sus familiares para llevarlos a su casa.

La semana fue principalmente dedicada a transportar las cosas del festival a la Ciudad vecina hasta que al fin llegó el viernes, día del Festival de Otoño y día de la reunión con los papás de Karin. A pesar de los peros de Fugaku, con ayuda de Itachi, Sasuke tuvo permiso para acompañarlos.

Fugaku y Mikoto al estar registrados como los papás adoptivos, asistieron a la cita junto a Megarity. Estando frente a la puerta de la casa, se encontraron con la trabajadora social y casi luego luego entraron a la casa.

— ¡Karin! — Exclamó la mujer al ver a la peli roja y corrió a abrazarla — ¡Cuánto has crecido hija mía!

Casi enseguida que la mujer la tocó, Karin la empujó y se alejó de ella, la trabajadora social se acercó a Tooru y le sugirió que no se precipitara.

—Karin, por favor sé un poco más amable — pedía Megarity — Sé que no estás a gusto pero…

— No voy a permitir que me toque —

— Entonces mantén tu distancia — le murmuró Sasuke — Así te dará tiempo de evitarlo.

Las 8 personas se sentaron en la sala para comenzar con el reencuentro, Karin quiso ser la primera en hablar pero la trabajadora social no lo permitió y ella tomó la palabra.

— Buenas tardes, soy Yuma Nanao — se presentaba la trabajadora social — Los señores Ishida reanudaron sus derechos sobre su hija aquí presente y mi deber ante ello es ayudar a todos a mantener una buena relación — explicaba colocándose unos lentes — Karin-chan, sabemos que los recuerdos de tu antigua vida hace que te rehúses a volver con tu familia biológica, pero he evaluado a tus padres y puedo asegurarte que ya no son los que recuerdas…

— Karin, por favor perdónanos — interrumpió Tooru — Hija, tan solo queremos reponer lo que te hicimos.

— Deja terminar a la señorita — pidió el hombre pelirrojo.

— Gracias, como iba diciendo, otro de los objetivos de ésta reunión, es demostrar a Karin-chan y a sus padres adoptivos que Karin-chan estará en un ambiente adecuado para que los trámites se completen.

— ¿Quiere decir que la custodia aún no se la otorgan a ellos? — preguntó Sasuke llamando la atención de todos.

— No — contestó la trabajadora social — Es necesaria la firma de consentimiento de los padres adoptivos.

— ¿Y si mis papás se oponen a firmar? —

— Los señores Ishida tienen prioridad en derecho al ser los padres biológicos, por las malas condiciones del pasado se les retiró la custodia, pero ahora que tienen de nuevo el consentimiento, si los padres adoptivos se niegan a firmar, habrá que confirmar la evaluación y el juez regresará la custodia a los padres biológicos sin necesidad de la firma de los señores Uchiha.

— No tiene sentido entonces pedir la firma de los padres adoptivos — comentó Megarity — Por un momento la pregunta de Sasuke-kun me dio esperanzas — pensó triste.

— El consentimiento de los padres adoptivos es para ver que están de acuerdo con las condiciones de los padres biológicos — seguía explicando Nanao — El oponerse nos obligará a hacer una nueva evaluación.

— ¿Y si Karin-chan no quiere regresar con ellos? — Preguntó Mikoto — Creo que tiene edad para decidirlo.

— Ella es menor de edad y como tal, no se toma en cuenta su preferencia — respondió la trabajadora — Por eso realizamos estas reuniones para que haya una mejor relación.

— ¡No quiero irme! — exclamó Karin levantándose de su asiento — Desde que tengo memoria les he temido por sus locuras al enojarse y sus vicios, pero ahora tengo el valor para decir que no quiero saber nada de ustedes — se dirigió a sus padres biológicos — Ni hoy ni nunca podría creerles que han cambiado, jamás me trataron como a su hija, así que no pretendan hacerlo ahora.

— ¡Karin! — exclamó Fugaku llamándole la atención.

Karin dio media vuelta y salió de la casa a prisa, intentaron seguirla pero la trabajadora social los detuvo.

— Esa es una reacción normal para un reencuentro así, déjenla un momento a solas — sugería tranquilizando a los presentes — Cuando desahogue el primer impacto podremos hablar con ella, por ahora es bueno que entre ustedes charlen.

— Está muy equivocada si piensa que ese fue el primer impacto — Sasuke también se levantó de su asiento — Ella ya tomó su decisión

Sasuke también salió de la casa pero caminando, Megarity sabía que Sasuke tenía razón y le preocupaba los problemas que se podrían hacer por ello.

Por otro lado en el festival de otoño, Sakura e Ino habían estado buscando a Sasuke para invitarlo a pasar el día con alguna de ellas, sin embargo, ellas no sabían que no había asistido.

— ¿Dónde estará metido Sasuke-kun? — preguntaba la peli rosada.

— Seguro se estará escondiendo de ti — decía Ino — Mejor me separo de ti para que se acerque a mi.

— ¡Oye! ¿Y no será que se está escondiendo de ti? — Se enojaba Sakura — ¡Seguro no te soporta!

Una nueva pelea entre ellas comenzó hasta que la voz de Hinata las detuvo después de haberlas llamado varias veces.

— ¡Oh! Hinata-cha, perdón por el desorden — decía Sakura — ¿Qué tal el festival?

— No he tenido la oportunidad de participar en alguna actividad — contestó Hinata — Estoy buscando a Kiba-kun

— ¡Ah! ¡Con que Kiba-kun! — Exclamó Ino con una sonrisa maliciosa — Hinata puede dejar a un lado su timidez cuando quiere — pensó.

— Shino-kun y yo lo estamos buscando — dijo Hinata nerviosa tratando de aclarar las razones — Kurenai-sensei nos pidió que nos reuniéramos antes de andar por el festival.

— ¿Kurenai-sensei? — Se preguntaba Sakura — ¿Reunión?

— ¡Es cierto! — Exclamaban Sakura e Ino al mismo tiempo — ¡La reunión en equipo!

— Te veo luego Hinata — se despedía Ino — Que fastidio ir ahora — pensaba.

— Gracias por recordarnos — decía la Haruno alcanzando a Ino — Veré a Sasuke-kun

— ¡Sakura! ¡Eso es trampa! ¡Ya me las pagarás! — Decía Ino con enojo — ¡No te acerques a Sasuke-kun!

— ¿Y ahora donde busco a Kiba-kun? — Se preguntaba la Hyuga después de haber visto a sus amigas irse — Tal vez ya haya llegado con Kurenai-sensei.

Al mismo tiempo, Karin ya se había alejado de la casa, estaba enojada y al mismo tiempo liberada, pensando en que su descanso sería lo suficiente para convencer a la trabajadora social de que no se diera la custodia a sus padres biológicos.

— Aún cuando quieran obligarme a ir con ellos — se decía mientras caminaba rápidamente — Tendrán que lidiar conmigo.

— ¡Karin! — Se oyó una voz — ¡Por favor espera!

La pelirroja pensó que se trataba de alguien de la reunión que había corrido tras de ella para hacerla regresar, cuando volteó a oír su nombre, creyó haber oído la voz de Sasuke y prefirió apurar su paso, pero un tercer llamado la hizo voltear y vio a Itachi tratándola de alcanzar.

— ¿Itachi-san qué haces aquí? — Preguntó Karin sorprendida por que no se esperaba verlo — Perdón por no…

— ¿Estas bien? — Le preguntó el Uchiha — ¿No estarías en la cita?

— Me salí de ahí, no quería estar con esas personas — contestó Karin — Y si, estoy bien — se sonrojo por saber que él estaba preocupado — ¿Pero tu que haces aquí?

— Fui a entregar algunas cosas a Kizame para un proyecto — contestó — Veré a una calle de aquí ¿Estás segura que estas bien?

— Si, gracias por preocuparte Itachi-san — contestó con una sonrisa — ¿A dónde vas ahora?

— Iba camino a mi casa — contestó el Uchiha — ¿Pero no te gustaría ir por un helado?

— ¡Si! — contestó emocionada.

— Me da gusto que saber que puedo alegrarte el día — sonrió — Entonces vayamos.

Karin e Itachi comenzaron a caminar con dirección a las plazas de la ciudad y cuando menos se lo esperaba, Karin sintió una mano sobre su hombro. Algo asustada notando que no era la mano de Itachi, volteó a ver a quien correspondía tras haber gritado.

— ¿Qué pasa? — Preguntó Itachi volteando a ver el incidente — ¿Sasuke?

— ¿Qué hace el aquí? — Se preguntó Karin extrañada y recordó que él también estuvo en la reunión — ¿No será que viene para llevarme de vuelta? — Se enojó con la idea — ¡No pienso volver! Así que no pienses que podrás llevarme fácilmente — dijo.

— Eso ya lo sé – contestó Sasuke con tranquilidad — Solo vine a decirte que piensan que el haberte ido así, solo fue un impulso — quitó su mano del hombro de la pelirroja — Así que ve pensando lo que harás, por que quieren que vuelvas otro día.

— ¿Ya no vendrán a buscarla? — preguntó Itachi.

— Por ahora no — contestó el menor de los Uchiha.

— ¿Cómo pudieron creer eso? — preguntó Karin enfadad — ¡No fue algo que se me haya ocurrido en ese momento!

— Vamos por el helado — animó Itachi que intentaba calmar a su prima.

— Eso ya no importa — dijo Itachi poniendo sus manos en los hombros de la pelirroja — Mejor tranquilízate, si ven ahora tu enojo creerán que tienen razón.

— Tienes razón Itachi-san — dijo Karin calmándose solo en apariencia para no quedar mal frente al Uchiha — Pero es que no sé por que dijeron eso.

— ¿Prefieres ir a casa? — preguntó Itachi.

— N… no — contestó Karin — No voy a dejar que ellos arruinen mi oportunidad — pensaba.

— Si no te sientes con ánimo mejor te llevo a tu casa — dijo Itachi — Podemos dejarlo para otra ocasión.

— No, prefiero no estar en mi casa por ahora — insistió Karin — Así me despejo.

— De acuerdo entonces vamos — dijo Itachi — ¿Quieres venir? — le preguntó a Sasuke.

— Si —

— Ni siquiera sabes a donde vamos — reclamó Karin.

— No importa — contestó su primo — Si voy a mi casa me regañarán al no haber ido al festival.

Karin suspiró para tranquilizarse ya que no quería explotar frente a Itachi. Los 3 Uchiha se dirigieron al centro comercial.

Por otro lado, Sakura había llegado donde Kakashi había indicado, cuando llegó, vio a los compañeros de Karin cerca de ahí.

— ¡Sakura-chan! — Llegaba Naruto con energía — Bien, llegué primero que Sasuke — pensaba — ¿Te gustaría estar conmigo en el festival Sakura-chan? — le preguntó a su compañera.

— Etto… bueno, es que yo… —

— ¡Oigan! — Interrumpió Suiguetsu — ¿Han visto a Megarity-sensei?

— ¿Por qué interrumpes cuando Sakura-chan estaba a punto de decirme que si? — dijo Naruto enojado.

— Pues si te va a decir que si entonces no tiene caso que esperes una respuesta, en cambio yo si tengo una pregunta que desconozco la respuesta — le contestó el Hozuki — Además nosotros tenemos media hora esperando y no llega la profesora.

— No, no la hemos visto — contestó la Haruno — ¿Tanto llevan esperando?

— Si, Megarity-sensei no es de las que llega tarde, pero ya se tardó —

— Tampoco ha llegado Karin, así que yo creo que ni siquiera han llegado al festival — dijo Juugo — ¿Sasuke está en su equipo no? ¿Tampoco a he llegado?

— No… —

— Hola — llegaba Kakashi con su clásico libro en las manos — Perdón por la demora pero es que iba a medio camino y me di cuenta que la matrícula del taxi donde iba, tenía el número 13 y tuve que bajarme — explicaba con tranquilidad — Me costó trabajo encontrar otro taxi.

— ¿Qué le pasa a este maestro? — pensaba Suiguetsu.

— Bueno, ya estamos completos — dijo Kakashi — Así que empecemos.

— Pero Kakashi-sensei, falta Sasuke-kun — decía la peli rosada.

— Cierto, que no saben nada — decía Kakashi — Megarity-sensei, Sasuke y la otra chica no vendrán.

— Se llama Karin — murmuró Suiguetsu.

— Tuvieron un asunto familiar que atender y mientras tanto los 4 trabajaran conmigo — decía el Hatake — Lo primero que quiero que hagan, es que se pongan frente a un compañero del otro equipo, se presenten y díganle lo que más les gusta hacer.

— Soy Haruno Sakura, mucho gusto — decía la peli rosada a su compañero alvino — Lo que más me gusta hacer es divertirme con mis amigos.

— Hola, mucho gusto, yo soy Hozuki Suiguetsu — estrechaba la mano de la Haruno — Lo que más me gusta es salir de paseo cada que me sea posible.

— Soy Kanato Juugo y me gusta estar encerrado —

— ¿A quién le gusta estar encerrado? — Preguntaba el Uzumaki — Yo soy Uzumaki Naruto y lo que más me gusta es estar con Sakura-chan.

— Bien, pues eso es exactamente lo que van a hacer hoy en el festival — dijo Kakashi enseguida de que se acabaron las presentaciones — Mientras disfrutan del festival, quiero que hagan esto mismo con chicos de las otras escuelas

— ¿Eso que tiene que ver con trabajo en equipo? — preguntó Naruto.

— En si no hay mucho que ver, pero es para mejorar las relaciones entre las escuelas — explicaba Kakashi — Además, quiero que pidan a las personas con las que se presenten que firmen esto — les entregó a los 4 una hoja diferente — El equipo que consiga más firmas con los datos que les pedí aprobará, en cuanto al contrario, reprobará.

— ¿Qué? ¡No puede hacer eso! — Reclamó Suiguetsu — ¡Usted no es nuestro tutor!

— Yo tengo las listas de las calificaciones — dijo Kakashi sacando las listas para demostrar lo que decía — Así que si puedo hacerlo.

— ¡Sakura-chan y yo les ganaremos! — Decía Naruto en su tono competitivo — ¡Somos un buen equipo!

— ¿A sí? Pues Juugo y yo no nos dejaremos vencer —

Los 4 comenzaron con su competencia recolectando las firmas de chicos de las otras escuelas, de vez en cuando se detenían a disfrutar de lo que había pero solía ganarles el espíritu competitivo o el miedo a reprobar.

Al llegar el final del día, el equipo 7 y el equipo 11, o al menos los que estaban, llegaron con sus hojas con Kakashi.

— Creo que ya reprobamos — decía Suiguetsu desanimado a su compañero — Si no fueras tan tímido hubiéramos conseguido más firmas.

— Lo siento —

— ¡Naruto! ¡Te dije que no espantaras a los demás! — Se oían los reclamos de la Haruno a su compañero — Si llegas amenazando a la gente es obvio que no te firmarán

Kakashi tomó las hojas e hizo el conteo de las firmas. Cuando terminó de contar, miró a los 4 alumnos.

— Todos tienen 8 — dijo Kakashi.

— ¿Qué? ¿Por qué? — preguntaron sorprendidos.

— Trajeron la misma cantidad de firmas — contestó Kakashi — Les habría puesto 10 pero se concentraron mucho en obtener las firmas que en disfrutar en conocer a los demás.

El festival terminó con algunas amistades con los alumnos de las otras ciudades, aunque también hubo una que otra enemistad.

Cuando Karin llegó a su casa, Megarity no le mencionó nada hasta que encontró el momento que le pareció más apropiado.

— Karin, tenemos otra cita… —

— Lo que dije en ese momento no fue un impulso — interrumpió Karin — Sabes que lo tenía premeditado.

— Si, lo sé —

— No quiero volver —

— Karin, imagino como te sientes y está bien — Megarity se acercó a su sobrina — Se que no quieres ir y no quiero obligarte pero tu sabes lo que eso significaría.

— ¿Qué tengo que hacer para que entiendan que no quiero volver? — decía desesperada.

— Se que no es fácil lo que te voy a pedir pero escúchame bien — Megarity abrazó a Karin — Asiste a las citas con ellos, demuéstrales a ellos lo que quieres sin huir.

— Pero… —

— Escucha lo que tengan que decir para que vean que no son solo impulsos y negocia con ellos — pedía Megarity — Si te quieren de vuelta debe ser por que te quieren y si en realidad te quieren, te escucharan a ti — la miró a los ojos — Por favor, asiste a las citas, si no lo haces por ellos al menos hazlo por tus tíos.

— De acuerdo, por ellos iré — contestó Karin después de haberlo pensado — Pero dejaré que me lleven.

— Eso no entre en nuestras manos — pensaba Megarity con tristeza — Las citas serán los viernes después de la escuela — decía — No se exactamente cuantas semanas pero es posible que sean hasta diciembre.

Por otro lado, Sakura había estado evitando a Naruto tanto como podía y procuraba llegar al mismo tiempo que Kakashi. Ese día en especial, había decidido andar sola en el receso y por no poner atención se tropezó con Suiguetsu.

— Lo siento mucho — decía Sakura disculpándose con el Hozuki que había quedado un poco mareado — No me fijé por donde iba.

— ¿Estás bien? — preguntó Juugo a su amigo y después de haber ayudado a Sakura a levantarse — ¿Suiguetsu?

La Haruno y Juugo ayudaron al Hozuki a levantarse y luego la peli rosada volvió a disculparse cuando el alvino se le quitó lo aturdido.

— ¿Tu eres amiga de Karin verdad? — preguntó Suiguetsu que vio a Sakura decirle que si — No te pareces a ella, tu eres amable.

— Gracias… creo —

— Es peligroso que andes caminando tan distraídamente — dijo Juugo — Al menos no andabas en la calle.

— Tienes razón, es que tengo mucho que pensar — sintió las miradas de los chicos que la miraban con curiosidad — No es nada, de verdad.

— Espero que no sea una epidemia femenina — comentó Suiguetsu — A menos que tenga que con su periodo.

Cuando Sakura lo oyó, se puso roja y sin pensarlo le dio una cachetada al Hozuki.

— Retiro lo dicho, si te pareces a Karin — decía sobándose la mejilla.

— No sé por que dices eso pero en mi caso, no es por eso — se quedó pensativa — Lo que pasa es que…

Sakura contó su situación con Naruto y Sasuke pero sin decirles los nombres, también les contó de su rivalidad con Ino y de por que comenzaron a hablarle a Karin.

— Y la verdad no estoy segura de cómo me siento — terminaba su explicación.

— Vaya, las mujeres son tan complicadas — decía Suiguetsu.

— ¿No has pensado que tal vez ni t ni tu amiga realmente les siga gustando ese chico? — Sugirió Juugo — Tal vez cuando lo conocieron si les gustaba pero ahora solo es algo así como un "trofeo"

— ¿Trofeo? — preguntaron la Haruno y el Hozuki en coro.

— Cuando eran niñas se peleaban por él, dices que ya no se trataban igual desde ese día, entonces ahora se siguen peleando por él pero ya no por que les guste, si no por que inconscientemente piensan que si una de las dos no "lo consigue", echaron a perder una buena amistad a la basura por nada — explicaba Juugo con serenidad — Yo pienso que en realidad te gusta el oro chico, pero como no quieres "perder" ante tu amiga, te creas la idea de que sigues queriendo al primero.

— ¡Wow! Creo que se te pegó algo de tu mamá — decía Suiguetsu — Tal vez deberías seguir los pasos de tu mamá y ser psicólogo.

— ¿Entonces no me gusta? — decía Sakura pensativa.

— Velo como algo positivo — decía Suiguetsu — No creo que Sasuke les haga caso a ninguna de las dos.

— ¿Cómo sabes que me refiero a Sasuke-kun? — preguntó la peli rosada sorprendida.

— Es obvio, Sasuke es el único tipo que conozco que tiene una prima con la que ustedes se juntan — explicaba el alvino — Además concuerda bien con la descripción que diste y tu amiga debe ser la chica rubia por que la otra no tiene facha de ruda.

— ¿Y por qué dices que Sasuke-kun no me haría caso? — preguntó la Haruno enojada y amenazadoramente.

— A… yo… solo lo digo por que… — buscaba defenderse — Si le gustara alguna de ustedes ya le habría hecho caso.

— Mira, lo que te digo solo es una suposición — siguió Juugo que vio que Sakura se volvía a poner pensativa — Medítalo, tal vez descubras que me equivoqué.

— Bueno, muchas gracias, lo pensaré — decía la Haruno — Nos vemos luego.

Juugo y Suiguetsu vieron a Sakura irse y mientras tanto ellos volvieron a lo que estaban haciendo.

A la hora de la salida, Megarity fue en busca de Kakashi para pedirle las evaluaciones del día del festival, pero ya no lo encontró en la sala de maestros y Anko le informó que recién se había ido y que tal vez podría alcanzarlo. Megarity corrió a la salida a buscarlo y si lo encontró, pero no estaba solo, estaba con Rin.

— Creo que debía suponerlo desde un principio — se decía Megarity que veía a Kakashi abrazando a Rin con los rostros muy cercanos — Esto me pasa por no actuar cuando debo.