Kakashi se dio la vuelta para regresar a su casa, Megarity intentaba contestarle, pero no fue si no hasta que lo vio acercarse a la puerta de la casa que sus piernas le respondieron y corrió a detenerlo.
— ¡Kakashi-sensei! — le gritó Megarity haciendo que el albino volteara a verla desconcertado — Yo… Kakashi-sensei yo… ¡Yo también quiero una relación con usted!
Megarity dio su respuesta casi gritando pero a Kakashi no le molestó y sonrió acercándose a la profesora que se veía muy nerviosa.
Recientemente Karin había hablado con Megarity por celular, su tía le había informado que se quedaría a dormir con sus primos y aunque la peli roja estuvo preguntando el por que, Megarity no le contestó.
Esa noche, Karin no le dio importancia a que su tía no fuera a recogerla, quedó contenta de estar con Itachi pero a la hora de dormir, no dejó de tratar de imaginar a Sasuke con Konan, también trataba de olvidarse de ello, pero por alguna razón no podía.
Al otro día Megarity llegó muy temprano para ayudar a Mikoto con la cena de Navidad, también anunció que tendría a un invitado. AL principio, Megarity pensó que su hermano se enojaría al no haber avisado con anticipación, pero cuando le dijo que se trataba de un hombre, Fugaku no dijo nada.
— ¿Puedo ir a la plaza? — Se acercó Karin a Megarity — Olvidé comprar algo.
— Karin, es víspera de navidad, habrá mucha gente — contestó Megarity — No creo que sea conveniente.
— Sasuke también quería ir — comentó Mikoto — ¿Por qué no van juntos?
— ¿Qué? Pero no quiero que nadie vea lo que compraré hasta mañana — decía Karin a punto de hacer pucheros.
— Pero ahorita no es conveniente que vayas sola — dijo Megarity — Ve con Sasuke-kun o Itachi-kun, pero no vas sola.
— No puedo ir con Itachi-san pero no quiero ir con Sasuke — pensaba Karin — Pero así no tengo de otra y no sé si el me quiera acompañar.
— Itachi irá con su padre — intervino Mikoto — Tendrás que decirle a… ¡Sasuke! — Lo llamó al verlo pasar por el pasillo y él se detuvo — Por favor acompaña a tu prima al centro comercial — Sasuke miró a Karin — Así aprovechas tu también.
— Bueno, al menos no se lo tuve que pedir yo — pensó Karin — Apúrate para irnos temprano — dijo a su primo — No quiero que nos cierren las tiendas.
Poco tiempo después, ambos salieron de la casa.
— En realidad no quiero que él esté mientras elijo el regalo de Itachi-san – pensaba Karin — ¿Qué tal si le dice lo que le compré?
— ¡Sasuke-kun! — Se oyó un grito que tanto a Karin como a Sasuke los estremeció — ¡Feliz navidad adelantado!
Ino llegó corriendo abrazándose de Sasuke y por detrás de ella, llegaban Sakura y Hinata saludando.
— ¿Qué hacen aquí? — Preguntó Karin extrañada por que no se esperaba verlas ese día — ¿No deberían estar en sus casas?
— Veníamos a invitarte al centro comercial para comprar algunos obsequios — contestó Sakura — Con del festival no tuve tiempo de comprarle nada a Naruto.
— Yo te daré un gran regalo — dijo Ino a Sasuke aferrándose más a él — Sé que te gustará.
— Yo solo las acompañaré — dijo Hinata en voz muy baja.
— Entre Sasuke y ellas, ésta vez prefiero ir con ellas — pensaba Karin — No creo que ella se acerquen a Itachi-san
— Te veo en la fuente de sodas en 3 horas — comentó Sasuke a Karin — Así nos regresaremos juntos.
—Si voy con ellas no tienes que preocuparte por tía Megarity — dijo Karin — Puedes regresar a la casa.
— Si regreso me reclamaran por dejarte sola — comentó el único varón presente — Además yo también quiero comprar algo.
— De acuerdo —
Sasuke se zafó de Ino yendo para una dirección diferente.
— Seguramente Sasuke-kun me comprará algo — decía Ino emocionada — Le tengo que regalar algo digno de él.
— No creo que Sasuke-kun te compre nada — comentó Sakura.
— ¡Tu cállate! ¡Tú tienes a Naruto! — gritó Ino.
— Yo tampoco creo que te compre nada — siguió Karin — De hecho, pienso que será algo para Konan — pensó.
— ¿Tu también? — Volteó la rubia a ver a la Uchiha — Al menos deberías agradecerme que te ayudé con Neji-sempai.
— ¡Yo no te pedí ayuda! —
Tanto Ino como Karin se miraban retadoramente mientras Sakura y Hinata las miraban.
— Bueno, después de todo hay que ayudar a la familia — dijo Ino calmándose — Así que puedes pedirme cualquier favor.
— ¿Y ésta que quiere decir con "familia"? — Se preguntaba Karin mirando a la Yamanaka extrañada.
— Después de todo, cuando me case con Sasuke-kun seremos primas — siguió diciendo la rubia — ¿Nos vamos?
Ino vio a Hinata que tenía una expresión triste, recordó lo que le había dicho a Sakura sobre Naruto y enseguida supo por que la Hyuga estaba así. La Yamanaka tomó a Hinata adelantándose dejando a Sakura y Karin atrás.
— Me alegro que esta vez si pudieras venir con nosotras — inició Sakura la plática — Ya era momento de que saliéramos como amigas.
— ¿Amigas? ¿Creen que no me he dado cuenta de que se acercan a mí para agradarle a Sasuke? ¿A caso crees que no me di cuenta lo del primer día de clases? — Dijo Karin — No se tu por que me sigues hablando si andas con ese chico, a menos que lo que intentas es darle celos a Sasuke.
— ¿Qué? No, yo quiero mucho a Naruto y ahora solo veo a Sasuke-kun como amigo y compañero — decía Sakura — Y admito que al principio nos acercamos a ti por Sasuke-kun pero…
— Solo pierden su tiempo — interrumpió Karin — El y yo no nos simpatizamos, así no podrán acercársele.
— Eso no importa, como dije, al principio di fue por Sasuke-kun que nos acercamos a ti pero ahora que estoy con Naruto, me di cuenta que fuera de todo eres una persona agradable — dijo Sakura dejando a la peli roja desconcertada — Y aún cuando Ino siga tras Sasuke-kun, puedo asegurarte que le agradas al igual que a Hinata.
— SI como no, a ella solo le interesa Sasuke — se refirió a Ino — Y a ella solo la arrastran con ustedes — se refirió a Hinata.
— Vamos, tu has visto como es Ino, si no le cayeras bien ya te lo habría dicho — insistió la Haruno — No es precisamente la reina de la paciencia.
— ¡Ya deja de lamentarte! — Exclamaba Ino exasperada — ¡Si sigues así te quedarás sola!
— Y Hinata es muy tímida, no dice las cosas directamente, pero le caes bien — siguió Sakura acercándose a Karin y bajando la voz — Incluso te tiene un regalo de navidad — volvió a tomar su distancia de ella — Nos habremos acercado a ti por conveniencia pero ahora yo te considero una de mis amigas.
— Ustedes… —
Karin iba a responder el comentario pero en eso, vio como Hinata terminaba tirada en el suelo.
— ¡Hinata! — Exclamó Sakura acercándose a la nombrada — ¿Qué le hiciste?
— Yo no le hice nada — contestó Ino — A mi no me culpes.
— Algo le dijiste entonces — se acercó Karin.
— Solo le dije que si no enfrentaba su timidez moriría virgen — contestó Ino con mucha tranquilidad.
— ¿Cómo le dices esas cosas a Hinata? — se enfadaba Sakura con la rubia y luego volteó a ver a la Hyuga que ya tenía en las piernas — Hinata, despierta por favor.
Karin se acerco hasta donde estaba la inconciente sin agacharse y cruzó los brazos.
— ¿Oigan, qué no es él el chico que le gusta a Hinata? — gritó Karin sonriendo — ¡Si! ¡Volteó aquí…!
— ¿Qué? — Se levantó Hinata rápidamente con laminada baja — Yo…
— ¿Cómo supiste que con eso se despertaría? — Preguntó Sakura sorprendida.
— Solo fue un experimento, si con impresiones fuertes se desmaya, pensé que tal vez con algo parecido se levantaría — contestó Karin bajando los brazos que tenía cruzados — ¿Podemos irnos? No se si lo recuerden pero tengo límite de tiempo.
Explicándole a Hinata lo sucedido, las 4 retomaron su camino al centro comercial. Una vez ahí, estuvieron viendo varias tiendas a pesar de que la mayoría de las tiendas estaban llenas. Después de un largo recorrido, hicieron una parada de descanso en un café.
— ¿Qué acaso no piensan comprar nada? — Preguntó Ino que ya llevaba varias bolsas de compras — ¿Entonces a que vinieron?
— Estoy pensando que comprar — contestó Sakura bebiendo de su café — Quiero comprarle algo especial a Naruto.
— Cocínale cualquier cosa y será feliz — comentó Karin recordando cuando el rubio le pedía de su almuerzo — Creo que él se comería cualquier cosa.
— ¿Cocinar? No, me gustaría darle algo lindo que pueda conservar — contestó Sakura sacando el llavero que su novio le dio en el festival de invierno — Algo tan dulce como esto.
— Por cierto Karin-san — se acercó Ino maliciosamente a la peli roja — ¿Tu que vienes a comprar?
— Unos obsequios que me faltaron — contestó Karin tranquilamente bebiendo de su chocolate caliente.
— Si, pero para quién es — Ino amplió más su sonrisa — ¿Tal vez para algún nuevo prospecto?
El comentario de la Yamanaka había hecho que Karin escupiera parte de su bebida con asombro ante la adivinación de la rubia.
— N… no, para nada… — Karin tartamudeaba buscando como zafarse — Se me olvidó el regalo de… de Sasuke.
— ¡Lo sabía! ¡Tenía razón! — Exclamó Ino triunfantemente — Dime quien es, por que ya no estás interesada en Neji-sempai ¿Verdad?
— No, ya no — contestó Karin — Pero ya te dije que es regalo para Sasuke.
— No mientas, si fuera para Sasuke-kun no habrías venido a comprar su regalo acompañada de él — decía Ino acorralándola — Esa es la mayor prueba de que tengo razón.
— ¿Qué acaso ella es una especie de espía? ¿O lee mentes? — Se preguntaba Karin que no hallaba como zafarse, después de un momento se le ocurrió algo — Bien, me atrapaste, es para un chico.
— ¡Ya confesaste! — Exclamó Ino contenta — Ahora quiero los detalles.
— Lo sabía, solo espero que con lo que diga le baste o estaré perdida — pensaba Karin — No quiero decir nombres, solo te diré que no es de la escuela.
— O vamos, con mayor razón tienes que decirme — pedía la rubia intrigada.
— Y si fuera de la escuela lo mismo — murmuró Sakura.
— ¡Tu cállate! ¿No me digas que no lo quieres saber? — Exclamó Ino que si había oído a su amiga y volvió a mirar a la peli roja — Vamos, no nos dejes con la duda, al menos dime otra cosa.
— No, no diré quién es —
— Bien, no me digas — dijo Ino indignada y luego cambió su tono de voz a uno curioso — ¿Qué le regalarás?
— No… no lo sé — contestó Karin que no comprendía el cambio tan drástico de actitud de la Yamanaka — No se me ocurre nada.
— ¡Lo sabía! — Pensó Ino muy animada — Lástima que no sepa quien sea — decía en tono fingido — Así no podré ayudarte.
— Con que eso tramaba — pensó Karin — Pero ahora que preguntó, la verdad no tengo la menor idea de que regalarle a Itachi-san — se torturaba con la idea — Bien, no te daré un nombre, pero les hablaré un poco de él.
Ino y Sakura se acercaron con curiosidad a la Uchiha, mientras Hinata solo se notaba su curiosidad en su mirada sin dejar de beber de su té.
— Vamos, no nos hagas esperar — insistía Ino.
— Es un chico mayor… —
— ¿Qué tanto? — preguntó Sakura.
— Tiene 19 años — contestó Karin — Estudia en La Universidad de Konoha.
— Vaya, primero Neji-sempai y ahora este chico — sonrió Ino maliciosamente — Con que te gustan los chicos mayores.
— ¿Y qué está estudiando? — Se oyó la delgada voz de Hinata que se apenó tras haber sido vista por las otras 3 chicas — Lo siento.
— No, no, es una buena pregunte — siguió Ino — Así tendremos una mejor idea sobre un regalo.
— Derecho — contestó Karin dándole un sorbo a su chocolate — Acaba de terminar el tercer semestre.
— ¿Qué no Itachi-san igual terminó el tercer semestre? — preguntó Sakura pensativa.
— ¿Qué…? ¡No… no estoy hablando de Itachi-san! — Exclamó Karin exaltada — ¡No es él!
— ¿Cómo va a hablar de él? Es tu primo — dijo Ino — Seguramente conociste a alguno de sus amigos ¿no?
— Cierto, no me acordaba que ella no saben nada — pensaba Karin asentando con la cabeza a la pregunta — De haberme acordado me habría ahorrado problemas con Neji y les hubiera dicho que el regalo era para él.
— Bien, chico de 19 años que estudia derecho — Ino repasaba la información — Se me ocurre una idea.
— ¿Y por qué a mi no me ayudas? — reclamó Sakura a la rubia.
— ¿Por qué no le regalas uno de esos colguijes de corazón con sus nombres? — Intervino Hinata con desánimo — Es parecido a lo que te dio.
— ¡Que buena idea Hinata! — Exclamó la peli rosada con mucha emoción — No se me había ocurrido antes.
Emocionada, Sakura terminó su bebida apurando a sus amigas y llevándoselas a la tienda correspondiente al regalo que quería.
Cuando terminaron las compras, vieron que Karin tenía una y media todavía, ella quería irse pero no podía llegar sin Sasuke y no sabía donde estaba, así que se tuvo que quedar con las demás.
— Ya que tenemos tiempo, sigamos viendo tiendas — dijo Ino emocionada.
— Etto... yo… — se oyó la voz de Hinata llamando la atención de las demás chicas — Si nos queda tiempo yo… — sacaba 3 sobres de su chamarra — Quiero darles su regalo de una vez.
Hinata les dio a cada una uno de los sobres, ellas los tomaron preguntándose lo que podrían contener.
— Los regalos son hasta mañana — dijo Karin.
— Si, lo sé, pero quiero adelantárselos — decía Hinata sonriendo — Ábranlo, tal vez quieran usarlo hoy.
Extrañadas, las 3 chicas abrieron sus sobres, la primera en ver lo que era fue Ino, quién emocionada, sonrió y saltó.
— ¡Servicio completo en un Spa! — gritó Ino.
— Si prefieren pueden usarlos de una vez — dijo Hinata que se alegró con la reacción de la rubia — Ahí mismo las pueden maquillas y arreglar para la cena de navidad.
— Pero no quiero estar tan arreglada para estar con mi familia — dijo Sakura — Tal vez para alguna cita.
— Estas cosas no son para mí — dijo Karin.
— Lo siento, no lo sabía — siguió Hinata un poco desilusionada.
— Pues no será para ti, pero con un arreglo en uno de estos lugares puedes verte mayor y gustarle a ese chico misterioso — se acercó Ino a la peli roja en forma de complicidad — ¿No quieres verte linda para él? Le atraerás más si t vez de más edad.
— Vamos de una vez — dijo Karin convencida y muy animada — Pero apúrense.
— Pero… —
— Vamos Sakura ¿No me digas que no verás a Naruto más al rato? — Decía Ino — Y seguro lo verás mañana también.
— Bien — dijo Sakura alcanzando a Karin.
— No pongas esa cara Hinata — siguió la Yamanaka con su amiga Hyuga — Ya olvídate de Naruto, además tengo el presentimiento de que pronto tendrás un novio.
— ¿Qué… qué? — Preguntó Hinata sonrojada y luego volvió a agachar la cabeza — No es eso.
— ¿A no? ¿Entonces? —
— Es que creo que si no le hubieras dicho a Karin-san sobre lo de verse mayor no le habría gustado el regalo — contestó Hinata triste — Quería darle a todas algo de su agrado.
— ¡Ah! ¡Eso! Claro que le gustó — afirmó la rubia — Solo que a veces no es muy expresiva.
— ¿Vienen o se quedan? — gritó Karin que ya iba a cierta distancia.
— ¿A quién no le gusta que la consientan? — Siguió Ino después de hacer señas de que ya las alcanzaban — Ella es prima de Sasuke-kun y ninguno es de los que andan diciendo lo que les gusta.
— Si, tienes razón — sonrió Hinata — Pero la próxima vez les daré algo que si les guste a las 3
Ambas quedaron de acuerdo y caminaron hacia donde Sakura y Karin estaban, pero al pasar frente a una zapatería, Ino se quedó viendo la vitrina sin que Hinata se diera cuenta.
— ¡Eso zapatos son los que quiero! — Dijo emocionada viendo el precio — ¿Qué? Me esperaré a que bajen los precios después de las fiestas, están muy caros.
Ino se dio la vuelta para ir donde la estaban esperando pero sin querer chocó con un chico y se le cayeron las cosas que llevaba en las manos.
— ¡¿Por qué no te fijas…? —
— Lo siento — se disculpaba el chico de cabello negro levantando las bolsas — No quería tirar tus cosas.
— Tu eres el chico de la otra vez — dijo Ino recordando que no era la primera vez que chocaba con él — Si, no me equivoco.
— ¡Ah! ¡Eres esa chica bonita que quiero pintar! — Le entregó las bolsas — Me alegra volverte a ver.
— ¡No! — Se oyó la voz impaciente de Karin — ¡Ya vámonos!
— Tengo que irme gracias y perdona — dijo Ino sonrojándose — Adiós, feliz navidad.
El chico quiso detenerla pero ella se echó a correr hacia donde estaban sus amigas y se fue.
En cuanto terminaron con su pase en el Spa, Ino las apresuró para llegar con Sasuke, ya que sin darse cuenta, se habían tardado media hora de más.
— ¡No vayas tan rápido! — Exclamó Karin que era jalada por la Yamanaka — ¡Deja de correr! La que tiene que llegar soy yo.
— Vamos — ignoró Ino — Quiero ver a Sasuke-kun.
— Ino… Ino… — llamaba Hinata que también era jalada — Por favor.
— ¡Oigan! ¡Espérenme! — Gritaba Sakura tratando de alcanzarlas — ¡No me dejen aquí!
— ¡Sasuke-kun! — exclamó Ino cuando vio al Uchiha y soltó a las otras dos chicas para acercarse a él — Perdona la tardanza pero me estaba poniendo más bonita para ti — modelaba aunque en si, el cambio solo era en el maquillaje que llevaba — ¿Cómo me veo Sasuke-kun?
Sasuke ignoró la pregunta de Ino y miró atrás de ella buscando a su prima, ya quería irse.
— ¡Ino! ¿Por qué me dejaste atrás? — llegaba Sakura enojada.
Ino era la que llevaba más rubor de las 4, sus labios y ojos iban en tonos azules y Sakura tenía sombras y labial verde obscuro.
— Sakura, tiraste esto — llegaba Hinata dándole una bolsa a la peli rosada.
— Gracias Hinata —
— ¡Casi me estrellas contra un señor! — Llegó Karin enfurecida con Ino — ¡No vuelvas a llevarme corriendo así otra vez!
Hinata no llevaba rubor ya que sus mejillas eran fáciles de sonrojar, sus párpados y labios habían sido pintados en tono violeta. Las sombras que llevaban los ojos de Karin eran fiushas y sus labios estaban pintados de rojo.
— ¿Tu con maquillaje? — Preguntó Sasuke cuando la vio — ¿Qué te pasó?
— Nada que te importe — contestó Karin sonrojada y volteando a otro lado enojada — ¿Nos vamos?
Sasuke se soltó de Ino que ya lo había abrazado y se adelantó unos pasos con una bolsa de alguna tienda.
— Gracias por el regalo Hinata — dijo Karin sin voltearla a ver — Feliz navidad a todas.
— Feliz navidad — dijeron Hinata, Sakura e Ino en coro — Pásenla bien.
— Feliz navidad — dijo Sasuke.
— Mañana paso a dejarte tu regalo Sasuke-kun — dijo Ino cuando los vio irse.
Karin y Sasuke iban caminando en dirección a su casa, caminaban rápido ya que era algo tarde y de vez en cuando, Sasuke volteaba a ver a la peli roja.
— ¿Qué? — preguntó Karin que ya lo había notado.
Sasuke no le contestó y siguieron su camino. Estaban a unas cuantas cuadras de llegar pero Karin ya estaba enojada de que su primo la volteara a ver de esa forma.
— ¿Qué? — Volvió a preguntarle parándose frente a él con enojo — ¡Ya sé que no te gusta, pero no para que te guste a ti!
— Ya sé que es para Itachi — dijo Sasuke haciendo que Karin se pusiera nerviosa — ¿Pero quién te dijo que no me gustaba?
— ¿Có… cómo…? — Tartamudeaba Karin sonrojada — ¿Quién… quién te dijo que…?
— Aunque la mona se vista de seda, mona se queda — llegaba una tercera persona llamando la atención de los Uchiha — Y las brujas vestidas de princesa, no dejan de ser brujas.
— ¿Era mucho pedir un día tranquilo? — se preguntaba Karin.
— ¿No me golpearás? Eso si es un milagro — dijo Suiguetsu sonriendo — Ese debe ser mi regalo de navidad, que considerada — dijo en tono sarcástico.
— ¡Nada de regalo de navidad! — Dijo Karin golpeando a Suiguetsu — Si no te pegué antes fue por probarme paciencia pero contigo es imposible.
— ¿Estás bien? — Preguntó Sasuke al alvino al verlo caer y que no reaccionaba después del golpe — Creo que ésta vez si te pasaste.
— No le pegué tan fuerte — contestó Karin agachándose a zangolotear a Suiguetsu — Hey, no me vengas con esas bromas o te dejamos tirado en medio de la calle.
Suiguetsu comenzaba a despertarse y lo primero que vio fue la cara de Karin que seguía enojada al pensar que era una broma.
— Si te pareces — comentó Suiguetsu — No, eres igualita.
— ¿De qué hablas? — preguntó Karin desconcertada.
— No, nada — contestó el Hozuki — Olvídalo.
Sasuke y Karin se quedaron viendo a Suiguetsu extrañados, no entendieron su reacción y prefirieron no preguntar.
— ¿Y tu qué haces aquí? — preguntó Sasuke.
— Solo pasaba — contestó encogiéndose de hombros — La calle es libre.
— ¿Qué traes ahí? — preguntó Karin a punto de quitarle a Suiguetsu una bolsa que llevaba en las manos.
— ¿Quién dijo que podías ver? — Dijo el alvino quitando a tiempo la bolsa — No seas metiche.
— ¿A quién llamas metiche? — se enojo Karin.
Suiguetsu sonrió con la reacción de la peli roja y sacó una caja de regalo que dio a Sasuke.
— No acostumbro a dar regalos a mis amigos en navidad pero mi mamá insistió — dijo Suiguetsu — Ya sabes, por lo de socializar y esas cosas.
— ¿Un regalo para Sasuke? — Preguntó Karin entrándole la curiosidad — ¿Qué podrá ser? — Pensaba mientras se acercaba a su primo esperando que lo abriera para ver que era — No se me ocurre nada.
— Ábrelo hasta mañana que es navidad — dijo Suiguetsu notando la curiosidad de Karin — Nos vemos, feliz navidad Sasuke — caminó varios pasos y luego volviéndose, aventó la bolsa a Karin — Casi lo olvido, feliz navidad, si es que las brujas lo celebran.
Karin atrapó la bolsa que todavía tenía algo adentro y vio a Suiguetsu irse. Curiosa, Karin miró dentro de la bolsa, había otro regalo con una nota que decía: Sabré si los abren hoy.
— ¿Qué es? — Preguntó Sasuke cuando vio la cara de extrañeza de su prima.
— Un regalo — contestó sacando una caja del mismo tamaño que el regalo que tenía Sasuke — Y esto — le enseñó la nota.
Sasuke y Karin llegaron a la casa donde Itachi y Fugaku ya habían llegado con el árbol de navidad.
— Vengan a ayudar a decorarlo — dijo Fugaku cuando los vio entrar — Regresaré para la cena.
A pesar del día, Fugaku tenía que ir a trabajar, miró a Karin pero no dijo nada y salió de la casa.
— ¡Karin! ¡Que linda! — Exclamó Itachi cuando la vio — ¿A que se debe ese cambio?
— ¿Te gusta Itachi-san? — Preguntó Karin emocionada — Fue un regalo de una amiga.
— Si, te ves muy guapa — contestó Itachi sonriendo — ¿Verdad Sasuke?
— Ya le dije lo que pienso — contestó Sasuke yendo a su cuarto — Ya vuelvo.
— No sé que te habrá dicho pero si no te dijo lo linda que te ves, entonces fue mentira — dijo Itachi.
Karin se sonrojó cuando oyó a su primo y luego recordó lo que Sasuke le había dicho. La primera impresión que le dio y lo que le dijo antes de que llegara Suiguetsu la hicieron pensar en lo que realmente él quiso decirle.
— ¡Ah! ¡Que bien! ¡Ya llegaron! — Llegó Megarity y vio a Karin extrañada — ¿Y ahora tu? ¿No que no te gustaba hacer esas cosas?
— Yo… yo… ¡Tía! — exclamó Karin yéndose a su cuarto — No tenía por que decir eso enfrente de Itachi-san — pensaba.
Horas más tarde, la cena ya estaba lista, estaban arreglando la mesa y el árbol ya estaba listo con varios regalos acomodados.
Alguien llamó a la puerta y Karin fue a abrirla.
— ¿Kakashi-sensei? ¿Qué hace aquí? — preguntó la pelirroja extrañada.
— Buenas noches Karin — saludó Kakashi alegremente — ¿Está Megarity-sensei?
— Si ¿Quiere pasar? —
— Gracias —
— Ahora la llamo —
