Pues gracias por seguirme compadres, es hora de actualizar. Si, no hubo mucha comedia en el capítulo pasado, pero espero al menos en este sacarles una risa pequeña aunque sea je.
Episodio cuatro: Micrófono
Meiko no perdonó al par por faltar al estudio de grabación la otra vez, su castigo fue preparar el escenario para la noche en que se exhibirían a Olive, Bruno, Yukari, Clara, Galaco e Iku como Vocaloids oficiales.
Mientras Luki probaba que todo estuviera en orden y Gakuko revisara la iluminación, el pequeño pajarito del rubio marinero voló hasta donde se encontraba la chica samurái y ésta, en una pequeña distracción, casi resbala del escenario hasta estrellarse al suelo, pero oportunamente Bruno estaba ahí para atraparla.
-Deberías tener mas cuidado. –Sugirió el moreno teniendo en brazos a la muchacha. Clara lo miraba recelosa, pero Luki quería matar realmente al español.
-No volverá a ocurrir. –Prometió ella reincorporándose grácilmente de los brazos de Bruno. –Solo porque no quiero crear problemas entre parejas. –Musitó y Clara enrojeció fuertemente, el morocho solo atinó a reír.
-Tranquila, no es celosa. –Se burló el hombre. Luki llegó al lado de Gakuko y la tomó posesivamente de los hombros.
Iba a decirle un par de cosas al español, pero la castaña interrumpió las pocas palabras que apenas iban a salir de la boca del ninja. Meiko se veía extraña con su barriguita ahora más abultada, pero para Kaito, su ahora feliz marido, no paraba de contar los segundos que faltaban para que su hijo naciera. Según el doctor, iba a ser un niño, un niño que llevaría el nombre de Kamei Shion.
-¡Bien muchachos, espero que todo esté listo para ésta noche! –Gritó Meiko asegurándose de que todos la escucharan. –Ustedes ya debutaron, pero no como Vocaloids, espero que algunos de ustedes logren dar mejor show que la guerra pasada. –Dijo refiriéndose, más claramente, a Oliver.
-Meiko, tenemos que ir a tu revisión. –Interrumpió Kaito llevando una mano al hombro de la castaña.
-Sigan con lo suyo. –Fue lo último que dijo y salió.
Gakuko y Luki se miraron por unos segundos, la samurái le sonrió y regresó a lo suyo. Luki se la quedó viendo un rato más, después volvió con algunos miembros del staff para arreglar los últimos detalles. Iku miraba a los dos con picardía y de tanto en tanto buscaba con la mirada a Oliver, sonrió y se acercó a él, lo tomó de la mano y ambos no salieron del baño de mujeres en las próximas dos horas. Una pasante que andaba por allí dijo haber escuchado ruidos extraños provenientes del tocador.
Se acercaba la hora del espectáculo, Luki estaba un poco nervioso, porque también tendría que cantar y su canción no era de sus favoritas, más que nada porque se prestaba a muchas y frecuentes malas interpretaciones. Debía interpretar "Come of me". Ese título le gustó al principio, hasta que vio el doble sentido de la oración, porque quería decir "Ven conmigo" (como él lo había interpretado) o también "Córrete en mi".
-¿Nervioso? –Preguntó Gakuko sorprendiéndolo por la retaguardia. Ella mantenía su expresión serena, pero el ninja ya sabía interpretar su emoción de esa manera.
-Un poco, hace tanto que no piso un escenario. –Respondió el sonriendo de medio lado.
-Pues, para mi es la primera vez.
-Lo harás bien, tendrás a todo el público a tus pies. –Aminó y la chica samurái le agradeció tomándolo de la mano.
Primero pasó Oliver interpretando Dinky Dink, que a pesar de ser una canción corta y con menos sentido que Ivan Polka, logró tener bastante impacto con las fangirl´s. Le siguieron Bruno y Clara con su versión española de Imitation Black, eso bastó para que la pareja fuera alabada por varios fanáticos, aunque uno que otro comentario por parte de varias espectadoras en contra de Clara no pasó desapercibida por los españoles. Siguieron a Iku, de nuevo con Nostalogic, pero igual que la vez pasada, todos quedaron encantados de la voz de la camarera. Sorpresa fue que Oliver llegó al lado de la muchacha para hacerle coro o bailar improvisadamente con ella. Yuzuki fue sola con Minotiry, invitando a una amiga suya de nombre Cul.
La muchacha con chaqueta de conejo y su acompañante abandonaron el escenario y era el momento de que Luki enfrentara a la gente que una vez lo amó de nueva cuenta. Dio un paso, pero retrocedió dos, las manos le sudaban y mantenía la vista perdida en todos los ojos que lo estarían mirando en cuanto subiera los escalones. Iba a chillar peor que Kaito, de no ser porque Gakuko lo tomó de la mano y siguió adelante.
Basta con mirarte para que empiece a arder mi corazón
Para que tu fuego me llene el cuerpo de pura pasión
Sin notarlo un día cual mariposa me posé en tu flor
Pobre e ingenua niña caí rendida a tu favor
La mujer samurái empezó su parte de Magnet. Su voz hizo eco en todo el recinto, incluso la música dejó de sonar por leves instante, pero inmediatamente la ovación del público hizo que se todo continuara. Luki la miró a sus orbes escarlata, le sonrió, apretó el micrófono y continuó la canción.
Se me escapa de las manos tanta miel,
Roba de mis labios la tentación.
Dulcemente rosaremos piel con piel.
No olvidarás, nuestro glorioso amor.
Todos, después de eso, fueron a las mesas que había provisto los patrocinadores para firmar autógrafos. La mayoría se fue con Oliver, le seguían en número Cul y Yukari, después Iku, no habían muchos con Bruno y Clara en comparación con los otros.
Luki se raptó a Gakuko porque había visto como varios chicos se la quedaron mirando apenas se sentó en su asiento. Ella era suya y no iba a compartirla con nadie, ni siqueira iba a dejar que la miraran.
-Tranquilo, tigre, no me iré a ninguna parte. –Sonrió con burla la samurái.
-¿Acaso no viste la mirada que te dirigió el de azul?, creí que te iba a violar.
-Luki, el de azul era un niño de ocho años.
-¡A esa edad empiezan a corromperse!
-Eres un exagerado. –Se rió. El ninja amaba que ella empezara a abrirse más con él. Su risa era hermosa, fina, inocente y melodiosa. –Y vas a decirme ahora que el viejito de la otra vez no iba a darme dulces.
-¡Seguro que era un viejo pervertido y esos dulces eran anestésicos para hacerte cosas raras!
Gakuko lo calmó con un beso en su mejilla.
-Solo dejaré que tú y mi hermano me hagan cosas raras. –Dijo y se fue a abrazar al niño de azul.
Luki la miró entre embobado y celoso. ¡Solo él merecería sus abrazos de ahora en adelante!
-.-.-.-Fin del episodio cuatro-.-.-.-
