Karin cerró la puerta y fue casi corriendo al comedor a avisarle a su tía de la visita. En cuanto la pelirroja le contó las cosas a su tía, vio como Megarity se puso nerviosa.

— Creo que ya sé lo que está pasando — murmuró Karin.

— Es su invitado — dijo Mikoto que había oído a Karin — Cenará con nosotros.

— ¡Hay no! — Exclamó la peli roja corriendo a esperar a ambos maestros — ¿Por qué no me equivoqué?

Preguntó Karin al ver como Megarity y Kakashi se daban un beso.

A Karin no le gustaba mucho la idea de que Megarity estuviera con el Hatake, ya que recordaba que en la secundaria, su tía había salido con uno de sus profesores. Al principio, el profesor la trataba bien y si de por si no tenía amigos, el buen trato por parte del profesor hacía que la despreciaran más. Lo peor no fue eso, si no que cuando Megarity terminó con él, el profesor se la traía contra la peli roja.

— No quiero pasar por lo mismo otra vez — pensaba torturándose y viendo que Sasuke entraba al mismo cuarto donde estaban los profesores — Y ésta vez no seré la única que lo sufrirá.

Karin entró a la sala llamando la atención de los presentes y simuló ir por una hoja que encontró por ahí.

— Karin, ayúdale a tu tía a terminar de poner la mesa — pidió la peli azul.

— Te acompaño — dijo Sasuke siguiendo a su prima.

Cuando los chicos se fueron, Megarity invitó a Kakashi a sentarse y ella se sentó a un lado de él.

— ¿De verdad está bien que te quedes? — Preguntó Megarity preocupada — ¿No será mejor que fueras con tu familia?

— Bueno, es que no tengo — contestó Kakashi con toda tranquilidad — Usualmente paso éstas fiestas con Gai.

— Lo siento, no lo sabía — dijo la Uchiha arrepentida por su pregunta.

— ¿Por qué? No hay de que disculparse —

— ¿Y no se molestará Gai-sensei de que no asistas éste año? —

— No creo, pasará las fiestas con Madona-san y su familia y cuando le dije que vendría, solo me deseó buena suerte —

Megarity y Kakashi platicaron un rato y justo cuando Megarity estuvo a punto de darle un beso a Kakashi aprovechando que estaban solos…

— ¡Ya está puesta la mesa! — llegó Karin interrumpiendo — ¡Ya pueden pasar a sentarse!

— Parece como si lo hubiera hecho a propósito — pensó Megarity enojada — Ya vamos — contestó pero no vio que Karin se fuera para poder continuar con lo que iba a hacer — Te dije que ya vamos.

— Si, pero estoy esperando a Itachi-san para avisarle — contestó Karin.

— Mejor ve a su cuarto y avísale — sugirió la mujer.

— De acuerdo —

Al poco rato, todos estaban en el comedor, el único que faltaba era Fugaku y en lo que llegaba, se ponían los platos en la mesa.

La escena era algo rara e incómoda; Kakashi, Karin, Sasuke e Itachi sentados esperando en lo que Mikoto y Megarity regresaban, habían ido a terminar de arreglarse.

— ¿Y qué tal les fue en el festival de invierno? — Preguntó Kakashi — ¿Acabaron con su tarea?

— Si, si quiere le doy mi hoja antes de que se vaya — contestó Sasuke.

— No, mejor hasta el regreso a clases —

— Si acabé — contestó Karin.

Todo se quedó en silencio un rato y todos se miraron mutuamente.

— ¿Y qué tal te va en la universidad Itachi? — volvió a preguntar Kakashi.

— Bien, la carrera es muy interesante — contestó Itachi amablemente — ¿Y a usted? ¿Cómo le ha ido con sus equipos?

— Desde que saliste tú, sólo he tenido un equipo y el actual — contestó Kakashi — Ambos muy buenos, pero éste último empezó con el pie izquierdo.

— ¿Tu estás con Kakashi-sensei no Sasuke? — preguntó Itachi mirando a su hermano menor.

— Si — contestó Sasuke de mala gana.

La puerta de la entrada se abrió, los presentes en el comedor se quedaron callados hasta que Fugaku apareció en escena.

— Buenas noches — saludó a Kakashi sentándose a la mesa — ¿Y su madre y su tía?

— Ambas están arreglándose — contestó Itachi.

— Buenas noches — saludó el Hatake.

— Lamento que mi hermana sea tan descuidada con los invitados — dijo Fugaku — Pero será una buena esposa.

— ¿Esposa? — se preguntaba Kakashi confuso.

— Mi amor, ya llegaste — entraba Mikoto al comedor saludando a Fugaku con un beso — En cuanto llegue Megarity-san sirvo.

Casi de inmediato llegó Megarity, cuando vio a su hermano no pudo evitar tensarse por que ya se imaginaba todo lo que podía decirle al alvino.

— ¡Ah! ¡Nisama! ¡Te presento a Hatake Kakashi! — Decía nerviosa — El es... el es mi novio.

Fugaku le dio la mano al alvino, todos se sentaron a la mesa comenzando con la cena de navidad. Durante la cena, Karin estuvo al pendiente de 2 cosas, la primera de estar con Itachi y la segunda era tratar de interrumpir los momentos de pareja de Megarity y Kakashi, por supuesto, Fugaku le hice varias reprimendas a la peli roja.

La cena terminó con Megarity enojada, de ahí en fuera todo normal. Kakashi regresó a su casa ya tarde y los demás se fueron a dormir.

A la mañana siguiente, todos estaban en la sala frente al árbol de navidad, incluyendo a Kakashi, que fue invitado al recalentado. Era momento de abrir los regalos y los primeros en recibirlos fueron Sasuke y Karin al ser los más pequeños de la familia.

Cuando llegó el momento en que Karin debía dar su regalo a Itachi, estaba muy emocionada y prácticamente corrió a dárselo.

— Espero que te guste Itachi-san — Karin sonreía mientras veía que su primo abría la cajita — Espero que yo sea la primera en darte esto.

*****Flash Back*****

Cuando terminaron la compra de la Haruno, Ino las levó a la tienda donde Karin encontraría el regalo que necesitaba.

— Puedes regalarle esto — dijo Ino mostrándole aquello que se le había ocurrido — ¿Qué te parece?

— Ino, ese es un regalo como para alguien que realmente no conoces — dijo Sakura.

— ¿No habrá algo mejor? — preguntó Hinata.

— No debí confiar en ti — siguió Karin.

— Es solo una broma — rió Ino dejando el juego de plumas que había sugerido como regalo — Mira, a lo que realmente me refería era esto — sacó varias corbatas — Si estudia derecho algún día las usará y si te apresuras, podrías ser la primera en regalarle alguna.

*****Fin de Flash Back****

— Están muy bonitas Karin-chan — comentó Itachi con una sonrisa sacando de las 3 corbatas que habían en la cajita — Esta será la primera que me ponga.

Karin estaba muy contenta con el comentario de su primo mayor y recordando no haber visto ningún paquete o bolsa cuando Kakashi llegó, se acercó maliciosamente al sensei.

— ¿Y usted que le dará a tía Megarity, Kakashi-sensei? — preguntó curiosa por saber como reaccionaría.

— Con la invitación al cine y la cena del otro día me bastan — contestó Megarity para tratar de defender al Hatake por la mirada que Fugaku le dirigía — Ese fue el mejor regalo que pudieron darme.

— De echo — intervino Kakashi sacando una cajita y un sobre de su chaqueta — Si traigo un regalo para hoy — entregó la cajita y el sobre a la Uchiha — Lo del sobre en si es regalo para todos.

Contenta, Megarity abrió primero el sobre sacando boletos para el cine y muy curiosa, abrió la cajita negra viendo adentro un brazalete de plata con su nombre grabado.

— ¡Que bonito! — Exclamó Megarity con brillo en los ojos mientras el Hatake tomaba el brazalete para ponérselo a la peli azul — Ahora creo que mi regalo no es suficiente — pensaba la Uchiha lamentándose — No pensé que fuera a darme algo así.

— Los boletos son para hoy — comentó Kakashi señalando el sobre — No conseguí para otra fecha.

— Entonces vayamos después del almuerzo — dijo Megarity — Gracias por el regalo — se acercó a uno de los regalos bajo el árbol y se lo dio a su novio — Este es mi regalo para ti.

Curioso, Kakashi abrió su regalo sacando de la caja una nueva bufanda rayada negra con verde y en una de las esquinas estaban bordadas sus iniciales.

— Gracias — dijo Kakashi volviéndola a meter en la caja — Me ha gustado la combinación de los colores.

Megarity no quedó convencida de que a Kakashi le hubiera gustado su regalo, pues lo había vuelto a guardar en lugar de estrenarla.

— ¿Podría usar su baño? — preguntó Kakashi.

— Si, al fondo a la derecha — señaló la peli azul el pasillo.

Cuando Kakashi salió del sanitario, volvió con el resto de la familia con la bufanda que Megarity le había regalado, haciendo que la Uchiha sonriera muy contenta.

— ¡Que tonta! — se dijo a sí misma — El no enseña su rostro, con razón.

Poco a poco siguieron dando el resto de los regalos hasta que solo quedó uno, era el que Sasuke había comprado pero dejó aclarado que no estaba la persona a quién se lo daría. Todos fueron al comedor para el almuerzo que en sí era el recalentado y un rato después de que se sentaron a la mesa, el teléfono sonó.

— Es para ti Sasuke — llamó Itachi quien había contestado.

Suke fue a contestar dejando a los demás extrañados ya que no recordaban la última vez en que él recibió alguna llamada telefónica.

— ¿Quién era hijo? — preguntó Mikoto curiosa cuando Sasuke colgó.

— Una amiga — contestó Sasuke.

Nadie dijo nada pero se veían las miradas de los familiares sospechando de la llamada que él recibió.

El almuerzo terminó y se estaban preparando para ir al cine, Kakashi y Megarity estaban en la sala esperando a los demás. Ambos platicaban muy a gusto y justo cuando Megarity estaba por aprovechar otro momento para besar a su novio…

— ¡Ya estoy lista! — llegaba Karin y atrás de ella Sasuke.

— Por que no llegaron más tarde — pensó la peli azul — ¿De verdad ya no les falta nada?

— No — contestó Sasuke.

— Creo que debes ir por tu abrigo tía — comentó Karin.

— Ahora vuelvo — comentó Megarity al Hatake que no dijo y nada.

Megarity fue por su abrigo dejando al par de chicos y su novio en la sala. Sasuke, por su parte, se acercó al árbol de navidad tomando el regalo que ahí había dejado estirándoselo a Karin.

— ¿Qué? — preguntó Karin sin entender.

— Era para — contestó Sasuke.

— ¿Entonces por qué me lo das a mi? —

— No sé que le guste a ella, pero dijo que volvería a finales de enero, así que tendré tiempo de averiguar que darle — contestó Sasuke — Por eso mejor quédatelo tu.

— ¿Si es regalo para chica por que mejor no se lo das a tu mamá? — preguntó Karin confusa.

— Por que ella ya tiene uno — Sasuke le puso el regalo en las manos y fue a recargarse a lado de la puerta de la entrada.

Karin tenía la curiosidad por saber que era lo que Sasuke le había comprado a Konan y no tardó en correr a su habitación a abrir el regalo. Era un alhajero musical con un espejo en la tapa. Pensativa y sorprendida, Karin dejó el alhajero en el buró de su cuarto, se sentó a las orillas de su cama y abrió la caja donde se comenzó a oír la música que llevaba consigo.

— Esa melodía… — murmuró Karin tratando de recordar donde la había oído, ya que le parecía familiar — ¿Por qué no me acuerdo donde la oí?

Después de un rato donde intentó recordar la melodía y no haberlo logrado, Karin volvió a la sala, donde encontró a Megarity con su abrigo puesto y Kakashi, pero sin rastro de Sasuke. Ninguno de los adultos se dio cuenta de la llegada de la peli roja.

— Me alegra que Sasuke sea obediente y no sea preguntón como lo es Karin — pensaba Megarity para sus adentros —

Megarity iba del brazo de Kakashi, ambos estaban parados a lado de un sillón cerca del recibidor platicando. Cuando Megarity vio su oportunidad, quiso besar al alvino, pero éste, sin percatarse de las intenciones de la mujer, se agachó a recoger un moño rojo que vio en el suelo.

La peli azul se inclinó, pero como Kakashi se agachó, ella perdió el equilibrio cayendo encima del Hatake. Ambos estaban en el suelo y se acomodaron de formar que quedaron sentados en el suelo.

— ¿Estas bien? — preguntó Kakashi.

— SI perdón — contestó Megarity sobándose el brazo que recibió el peso de su caída — No puede ser, también Kakashi conspira para que no lo bese — pensaba lamentándose ¿Tu estas bien? — le preguntó.

— Si, no pasa nada — contestó Kakashi — Ya me acostumbré a recibirte de esa forma

Megarity se sonrojó por la vergüenza que le causó el comentario y Kakashi, que lo había notado, comenzó a reír divertido; la Uchiha lo miró aún avergonzada pero al final también terminó riendo.

Kakashi cesó poco a poco sus risas y se paró apresurándose a ayudar a la oji violeta. Ambos ya estaban parados muy sonrientes.

— Por cierto ¿qué recogiste? — preguntó Megarity curiosa.

— Esto — contestó Kakashi mostrando el pequeño moño — Sentí que algo me cayó y al parecer fue esto.

Ambos miraron hacia arriba y vieron un muérdago sin adorno, se miraron mutuamente y Kakashi se acercó a darle un tierno beso a Megarity quien lo respondió de la misma forma.

Karin vio toda la escena, desde un principio quiso interrumpir pero la caída de ambos le pareció graciosa y no quiso reírse para que no pareciera que le agradara la idea. Cuando vio a Megarity reírse en compañía del Hatake y el beso que se dieron, no pudo intervenir.

— Tía Megarity se ve feliz — murmuró Karin viendo la gran sorpresa de su tutora — Kakashi-sensei me agrada y pues tal vez no me quede mucho tiempo en la escuela — reflexionaba — Además si me voy tía Megarity no estará sola.

Karin dio un suspiro mirando la escena en la que ambos adultos se hallaban abrazados conversando abrazados conversando. Ya no tenía intenciones a solas con Kakashi, así que dio media vuelta para volver a su cuarto pero de frente topó con Itachi.

— ¡Ah! ¡Itachi-san! — exclamó con una sonrisa.

— ¿A dónde vas? ¿Se te olvidó algo? — preguntó Itachi.

— ¿Eh? A no yo… —

— ¿Ya están listos? — Llegó Fugaku por el pasillo acompañado de Mikoto — Ya vámonos.

La voz de Fugaku llamó la atención de Megarity y Kakashi quienes asistieron acercándose a la puerta.

— ¿Y Sasuke? — preguntó Mikoto.

— ¡Ah! Fue a la cocina — contestó Megarity — ¡Sasuke-kun! — le gritó.

Sasuke llegó y toda la familia fue al cine para pasar su navidad. En ese año nuevo Kakashi también asistió, pero ya no hubo intenciones intencionales por parte de Karin por interrumpir.

El tiempo pasó y nuevamente todos ya estaban en clases. Era el primer día de clases del año y todo mundo platicaba de cómo había pasado sus fiestas.

Karin solo estaba callada escuchando a Ino y Sakura platicar entre ellas, ya que ni Hinata ni ella se unían a la charla.

— También me regalaron un vestido para primavera sin mangas muy hermoso — comentaba Ino — Y cuando van los guaraches les van a encantar.

— A mi me dieron la blusa y los jeans que pedí — decía Sakura — También unos zapatos que hacen juego.

— Que llegue Iruka-sensei — suplicaba Karin en silencio.

— ¡Ah! ¡Casi se me olvida! — exclamó Ino volteando a ver a Karin con malicia — ¿Ya le diste el regalo a ese chico que te gusta?

— ¿Qué? A si — contestó Karin entrándole un escalofrío solo de pensar en lo que la rubia seguramente le preguntaría al respecto — ¿No se pudo haber olvidado que eso? — se preguntaba lamentándose.

— ¿Y que tal? ¿Le gustó? ¿Fuiste la primera? ¿No se le hizo extraño que la prima de su amigo le diera un obsequio? — preguntaba Ino ansiosa por que le contaran lo ocurrido — Vamos, dime que pasó ¿Funcionó mi idea? Por cierto ¿Te vio arreglada? ¿Qué te dijo?

— Ya deja de preguntar Ino — Sakura detuvo las preguntas — Deja que nos cuente que pasó.

— ¿Por qué no llega Iruka-sensei? — seguía Karin suplicaba y al ver que el profesor no llegaba y no hallaba como evitar hablar de ello, dio un suspiro resignada — Pues cuando me vio… ¿Por qué no mejor que Hinata nos cuente lo que le dieron de regalos? — Tomó a Hinata para ponerla frente a las otras dos — ¿Qué te regalaron Hinata?

— A mi me dieron… —

— Hinata nos lo contará después — interrumpió Ino — Ya platica.

— No es que no nos interese escuchaste Hinata — comentó Sakura — Pero queremos saber que pasó.

Ino, Sakura y Hinata miraron con curiosidad a la Uchiha esperando que iniciara con la historia.

— Ya que… — murmuró Karin resignada — Cuando lo vi, me acerqué a saludarlo y me vio con una sonrisa…

— Hola señoritas, hola bruja — llegaba Suiguetsu a punto de sentarse frente a Karin pero cuando vio su cara de enfado, mejor se alejó — Aquí podría morir — se pasó un asiento al frente del que iba a usar — Por cierto ¿Qué tal les quedó?

— Por primera vez me alegro que él haya venido a interrumpir — pensaba Karin antes de oír la pregunta del albino — ¿Eh? Bien… creo.

— ¿De verdad? Yo pensé que no te quedaría, estaba muy chico para ti pero mamá insistió en que fuera de esa talla —

— ¿Qué quieres decir con eso? — preguntó Karin enfadada.

— ¿De qué hablarán? — Preguntó Sakura curiosa en murmullo a Ino — ¿Tu lo sabes?

— No —

— Bueno, que bueno que e quedó ¿Y a Sasuke? — Preguntó Suiguetsu — Olvídalo, yo le preguntaré.

Suiguetsu se fue donde estaba Sasuke sin dejar que Karin le respondiera. Del enojo hasta había olvidado el riesgo que corría a solas con el trío de chicas.

— ¿De qué tanto hablaban? — preguntó Ino a la peli roja.

— Quería saber si me quedó el regalo que me dio de navidad — contestó Karin aún enojada.

— ¿Te dio un regalo de navidad? — Preguntó la Yamanaka con los ojos brillosos y malévolos — ¿Te molestaducho por que eres su amor secreto?

— ¡Que amor secreto ni que tus patas chuecas! – Exclamó Karin provocando la risa de Sakura y Hinata — A Sasuke y a mi nos dio lo mismo y estoy segura que también a Juugo.

— ¿Y que les dio? — preguntó Sakura curiosa.

— Un uniforme de fútbol – contestó Karin — Sin preguntarnos nos inscribió como equipo en el torneo.

— Pero solo son 4, necesitan 11 jugadores para ese torneo — se oyó la voz de Hinata.

— Si pero no sé que tenga planeado — contestó Karin.

— Y a todo esto ¿Ya nos platicarás que pasó? — se acercó Ino.

— ¿Ahora? —

— Hay que aprovechar que Iruka-sensei no ha llegado — insistió la Yamanaka.

— ¿No creen que es raro que ya se haya tardado? — Karin quiso desviar el tema — Nunca llega después de las 7:10

— Eso no importa, solo platícanos —

Karin no tuvo quien la salvara ésta vez antes de comenzar a contarles, ya casi iba en el final cuando un chico con una expresión que lo hacía ver despistado entró al salón. Ino lo notó de inmediato y se sorprendió tanto que ya no hizo caso a lo que Karin decía. Ino estuvo a punto de correr hasta donde estaba el recién llegado, cuando enseguida, Iruka entró al salón diciéndole algo al mismo chico.