Hola gente bonita, yo se que me he tardado en actualizar esta cosa, pero era por falta de inspiración, si, si dejo algo se me va el rollo y con el asunto de que ando castigado pues menos jeje, solo ahora por fin pude hacer algo de provecho y avancé tres capítulos, este y otros dos, pero están a máquina de escribir jaja. Así que en sus comentarios, si es que quieren dejar alguno, les pregunto ¿quieren que actualice de una vez los otros capítulos que me faltaron a modo de compensación? Como sea, espero disfruten esto y espero no decepsionarlos, tambien agradecer que me estén siguiendo nwn
Episodio cinco: Especial.
-¿Luki, qué vamos a comer? -Preguntó Gakuko leyendo un libro sobre el sillón pequeño que estaba frente al televisor.
-Este... no puedo cocinar ahora. -Avisó el ninja saliendo de su recámara, vestido y con el cabello mojado. -Llamó mi hermana, quiere que valla a ver los resultados de su posible embarazo con ella.
-¿Tan rápido? Si que no pierden su tiempo. -Comentó la samurái llevándose una barra de granola a la boca.
-No me hace gracia, Gakuko, si mi hermanita resulta embarazada, el blandengue de Gakupo me va a tener que escuchar. -Amenazó.
-Y si se te ocurre hacerle algo a mi hermano, tú responderás conmigo, ¿entendiste? -Gakuko lo miró con una mirada tan siniestra que hizo que se le helara la sangre al muchacho.
-¡Volveré a las ocho! -Dijo y salió pitando de ahí.
Gakuko sonrió, le encantaba molestar a la gente con la mirada que heredó de su madre aunque no la usase demasiado. Terminó de leer su libro cuando alguien tocó la puerta un par de veces, movida por la curiosidad de saber quien era su visita, fue a atenderle tratándose de Gumi.
-¡Hola! -Saludó animadamente la muchacha de cabello verde. -¿Está Luki?
-Hola, Gumi, no, no está Megurine, ¿para qué lo querías? -Preguntó intentando sonreirle.
-Oh, para nada. -Respondió ella escondiendo un martillo, curiosamente entero, en el bolsillo trasero de su short naranja. -¿Estás sola, verdad?
-De momento. -Respondió sacando un jugo del refri y regresando donde la cantante. -Prepararé la comida, ¿quieres ayudar?
-¡Si! -Gakuko le permitió pasar y ambas se dirijieron a la cocina. -¿Y qué prepararemos?
-Se me antojó una ensalada de atún con salsa de berenjena y jugo de ciruelas. -Contestó sacando todo lo que iba a necesitar de la nevera.
-¡Perfecto! -A Gumi le brillaron los ojos por una idea que se cruzó por su mente en ese mismo instante. -¿Te parece si actuamos como en un programa de cocina?
-¿Por qué no? -Estuvo de acuerdo con la idea.
Paseándose como si fuera su casa, Gumi se tomó la libertad de buscar una cámara y cintas de vídeo para su pequeño proyecto. Ambas estaban igual de encantadas por la ocurrencia aunque la samurái no lo demostrara tan abiertamente.
-¡Buenas amado público y sean todos bienvenidos al primer episodio de quienes serán sus nuevas cocineras favoritas, nosotras somos Lal y Lul, las hermanas Sartén! Presentó Gumi al improvisado show. -En esta primera ocasión mi hermanita Lal les anunciará nuestro primer platillo. -Dijo señalando con ambos brazos extendidos hacia Gakupo.
-Bien, lo que haremos será...
-Anoten todo por favor. -Interrumpió Gumi robando cámara, luego se disculpó con Gakuko y salió de escena.
-Ensalada de atún con salsa de berenjenas y jugo de ciruelas.
-¡Para aquellos gorditos que están a dieta! -Volvió a interrumpir la chica. -Disculpa. -Sonrió nerviosamente.
Ambas vestían delantales blancos. Gakuko comenzó a mencionar los ingredientes uno por uno y "Lul" los mostraba a la pantalla junto con un adhesivo con el nombre del ingrediente o utensilio a modo de letrero improvisado. Después pasaron a la parte de preparar el platillo y "Lal" seguía explicándolo todo, pero Gumi no hacía gran caso a las indicaciones de su "hermana de cámara", como por ejemplo cuando lavó las verduras con detergente de platos o dejar que el gato probara primero el pescado para ver si estaba bueno, siendo además otra de sus fechorías el ponerle laxante al jugo de ciruelas. Gakuko no hacía caso, pero la lente lo filmó todo.
Tres horas después, Gumi ya se había ido y solo estaban Gakuko y Luki sentados en otro sofá mirando el televisor; curiosamente, a cada imagen que reproducía la pantalla, el rostro del ninja se ponía verde y más verde aún.
-¿Y nosotros nos comimos eso? -Decía señalando la pantalla. Ambos estaban viendo el pequeño programa de cocina que crearon las féminas.
-Con razón me supo algo... picoso. -Comentó Gakuko algo sorprendida, pero a la vez como si nada.
-Picoso... ¡¿Picoso?! ¿Es todo lo que tienes que decir? ¡Casi nos envenena esa maníaca de las zanahorias! -Exaltó.
-Tranquilo, Luki. -Comentó. -Tomamos un desparacitante y listo.
-Para tí es fácil decirlo. -Murmuró él con desgano.
-Mírale el lado amable, al menos impedí que te asesinara. -Luki no pareció entender a qué se refería. -Cuando Gumi vino después de que tu te fueras la vi con un martillo.
-¿Y qué haría ella con un martillo?
-No se, tal vez desquitarse por Neru por haber usado su celular sin permiso otra vez. -Respondió ella dándole un beso en la mejilla al muchacho y dejándolo solo con sus recuerdos.
Luki tragó duro y agradeció internamente a su no-novia-solo-por-el-momento. Luego se sonrojó por el beso que le había dado la chica.
-.-.-.-.-Fin del episodio cinco-.-.-.-.-
Y pues... ¿Les gustó? ¿Merece algún review? Ya, los dejo a su criterio. Hasta la otra. Por cierto, si lees esto Lukamui-300, bienvenida de vuelta nwn
