— Buenos días chicos — Iruka llamó la atención de sus alumnos que se dirigían a sus respectivas bancas — Antes de comenzar la clase de hoy quiero presentarles a un nuevo alumno — le hizo señas al recién llegado para que se pusiera a un lado de él — Él es Penki Sai, por algunos problemas personales no había podido venir con anterioridad pero lo que resta del año lo cursará con nosotros.

— ¿En qué equipo estará? — Preguntó Haruko curiosa — Todos los equipos están completos.

— Si, todos los equipos están completos pero buscaremos hacer un ajuste — contestó Iruka — Por ahora tomaremos la clase normal y cuando llegue la reunión de equipo arreglamos esto.

El recién llegado se sentó cerca de Naruto, quién no dejó de hacerle varias preguntas a Sai, por lo menos hasta que Iruka sacó al Uzumaki como castigo.

Cuando llegó la clase de Kurenai, ésta no llegaba, ella era de las profesoras más puntuales pero Ino, al ver su oportunidad, no dudó en acercarse al alumno nuevo sólo que había el problema de que no era la única que se había acercado.

— ¡A un lado! — Ino empujó a uno de los curiosos para poder pasar — ¡Quítense!

— ¿Y ahora que bicho le picó? — preguntó Karin en voz alta que veía la escena desde su lugar — Bueno, al menos ya me dejó en paz — pensó.

— Creo que ese es el chico del centro comercial — comentó Hinata haciendo que Karin y Sakura voltearan a verla.

— ¿Qué chico? — preguntón la Haruno.

— Cuando fuimos por los regalos de navidad estaba hablando con un chico cuando se quedó atrás — contestó la Hyuga — Fue cuando íbamos en camino al Spa.

— ¡Oye! ¿Tú que haces aquí? — preguntó Ino curiosa cuando al fin llegó donde el pelinegro — ¡Yo te he visto antes!

— ¡La chica del centro comercial! — Exclamó Sai levantándose de su lugar — Antes de que huyas dime tu nombre.

— Yamanaka Ino — contestó la rubia sonrojándose de vergüenza al mencionar lo de las huidas — ¡Y no huía!

— Mucho gusto en conocerte, yo soy Penki Sai — sonrió gentilmente — ¿Me dejarás…?

— ¿Tu lo conoces? — interrumpió Naruto.

— Algo así — contestó Ino a punto de masacrar al rubio pero volvió a dirigirse al pelinegro — ¿Me decías?

— ¡Ah! ¡Si! Te preguntaba que si… —

— Buenos días — llegó un profesor castaño — Todos a sus asientos.

Todos fueron a sus respectivos lugares extrañados por la presencia de ese profesor.

— Mi nombre es Tenzo Yamato — se presentaba el hombre castaño — Como saben, la profesora Yuhi acaba de tener a su bebé y tendrá 3 meses de incapacidad — acomodaba sus cosas en el escritorio — Yo daré su clase hasta que ella regrese — vio que uno de los alumnos levantaba la mano — ¿Si?

— ¿Qué sucederá entonces con nuestro equipo? — Preguntó Kiba — ¿Usted nos impartirá en su lugar?

— Se arreglará el asunto de los equipos en su hora correspondiente — contestó Yamato — Por ahora iremos a la clase.

Las clases continuaron sin gran problema, la única inquieta de todo eso era Ino que seguía intrigada por el alumno nuevo pero sólo tuvo que esperar hasta el receso para ir hacia él.

— ¡Sai-kun! — exclamó Ino corriendo a alcanzarlo — ¡Espera!

— Y así sin más se olvidó de nosotras — decía Sakura viendo como la rubia se iba sin siquiera decirles nada — Que después no se queje de que no la esperamos.

— ¡Suturita! — Llegaba Naruto abrazando a la Haruno por atrás a lo que la peli rosada contestó con un golpe al no haberse dado tiempo de ver quien era — ¿Por qué…?

— ¡Naruto! — Exclamó Sakura asustada — Perdóname, es que me asustaste.

— ¿Estas seguro que estás bien? — Preguntó Sakura apapachando a su novio — Va… vamos a la enfermería y después te daré el obento que te preparé.

— ¿Sakurita me preparó un obento sólo para mi? — preguntaba Naruto con emoción.

— Si, pero primero vamos a la enfermería —

Sakura y Naruto se fueron a la enfermería ignorando por completo a Hinata y Karin.

— ¿Y qué decía de los avisos? — Preguntó Karin con ironía viendo como el par de chicos se iban — Bueno al menos ya me salvé — pensaba triunfantemente y luego volteó a ver a Hinata — Bueno no creo que ella me pregunte nada.

Por otro lado en la sala de maestros, Megarity y Azuma platicaban un poco.

— ¿Y ya cómo está Kurenai? — preguntó Megarity.

— Ya está mejor y está feliz de la vida — contestaba Azuma con una gran sonrisa — Veré si su equipo y el mío quieren ir a verla, estoy seguro que se pondrá contenta.

— Si, estoy segura que se alegrará — comentó la Uchiha — ¿Y cómo está Kouta?

— Muy sano y muy tragón, se parece a… —

— ¡Díganme que no es mentira! — llegó Gai más enérgico de lo normal, si es que se puede — No me lo puedo creer.

— ¿Sucede algo malo? — preguntó Azuma desconcertado.

— ¿Es cierto lo que Kakashi me dijo? — Preguntó Gai a Megarity acercándosele — ¿Es verdad que están de novios?

— S… si es verdad — contestó Megarity sonrojada — Estamos saliendo.

— ¿De verdad? — preguntó Azuma sonriendo — ¡Felicidades!

— Muchas, muchas felicidades — decía Gai tomando la mano de la peli azul — Aprovechen ahora que aún queda la chispa de la juventud.

— Jejeje, gracias — decía Megarity aún sonrojada — Por cierto ¿Dónde estará? — Volteó a ver a todos lados especialmente la puerta de la entrada — Me dijo que lo esperara en el receso aquí y no ha llegado.

— Bueno, Kakashi no es puntual — dijo Azuma.

— Cierto, tienes razón — sonrió Megarity — no estoy acostumbrada.

— Lamento la tardanza — llegaba Kakashi con tranquilidad al salón de maestros — ¿Nos vamos a almorzar?

— ¡Kakashi! ¡Debes aprender a ser más puntual o Megarity-sensei te dejará! — exclamaba Gai reclamando — Ahora tienes un responsabilidad.

— N… no hay problema — decía Megarity apenada.

Kakashi se acercó a dar un suave beso a Megarity para saludarla y le ofreció su brazo para ir ambos a la cafetería de la escuela. El habría preferido llevarla a algún lado pero estaban en horas de trabajo y no les era permitido salir hasta el final de la jornada. Por su parte, Azuma detuvo a Gai para que dejara de regañar a Kakashi.

— Y toma — dijo Kakashi dándole un clavel a la Uchiha.

— ¿Un clavel? — preguntó Gai sorprendido — ¡Kakashi tonto! A las mujeres se les dan rosas.

— No, está bien — sonrió Megarity sonrojada y tomando el clavel blanco que le daban — También es muy bonita.

Megarity y Kakashi se fueron a la cafetería a almorzar juntos, ambos leían juntos el nuevo número de Icha Icha que Kakashi había comprado mientras disfrutaban de su almuerzo.

— ¿Qué? ¿Entonces era verdad? — Llegaba Jiraiya parándose frente al par de profesores — ¿Megarity-sensei está con Kakashi?

— Buenos días Jiraiya-sama — saludó Megarity — Si, es verdad.

— ¡Oh! ¡Qué lastima! — Decía Jiraiya lamentándose — Ya no podré invitarla a pasarlo bien — decía dramático pero enseguida cambió su tono de voz a uno más alegre — Felicidades a los 2 — se acercó al oído de Megarity — Usted es la tercera novia que le conozco, llévelo rápido para que aprenda de la vida.

— Yo… — Megarity se sonrojó.

— Trata bien a Megarity-san Kakashi o si no… —

— ¡Jiraiya! — Llegó una mujer rubia muy enojada — ¡No has terminado con lo que te pedí!

— Ya, ya voy estaba haciendo mis investigaciones — contestó el regañado — Bueno, disfruten de la vida, nos vemos.

— Hay este hombre me saca canas verdes — decía Tsunade tocándose la frente y luego notando al par de profesores — Ya supe la noticia, felicidades a ambos, los dejo solos.

— Con tantas felicitaciones parece más que nos vamos a casar — pensaba Megarity sonrojándose mucho — Espero que no sea un mal entendido.

— ¿Seguimos leyendo? — preguntó Kakashi a su novia.

— ¡Si! — exclamó la Uchiha sonriendo — ¿Oye, Tsunade-sama y Jiraiya-sama no se llevan verdad?

— Se han llevado así desde que los conozco — contestó Kakashi — Fueron del mismo equipo cuando iban aquí.

— ¿De verdad? – preguntó Megarity sorprendida — ¿Y quién era el tercer integrante?

— Hebime Orochimaru — contestó el Hatake.

— No lo conozco — dijo la peli azul después de haber pensado un poco — No, espera, creo que me suena.

— Es director en el Instituto de El Sonido — siguió el alvino completando la información — Él mismo fundó esa escuela no hace mucho.

— ¡Ah! ¡Ya sé quién es! — Exclamó Megarity — ¡Si lo conozco! Le proponía una beca a Karin en su escuela — recordaba — Yo quería volver a Konoha y por eso la rechazamos.

— ¡Megarity-sensei! ¡Kakashi-sensei! Casi lo olvido — regresó Tsunade muy aprisa — ¿Alguno de ustedes estaría de acuerdo en tener a Sai en su equipo?

Ambos profesores se quedaron pensativos por que no estaban seguros de si era buena idea integrar a otro alumno a sus equipos pues aún no lograban que se llevaran del todo bien.

— Será mejor que le diga a otro profesor — sugirió Kakashi — Seguro lo aceptan fácilmente.

— Los demás profesores ya están llenos de trabajo — mentía Tsunade ya que se le ocurrió un plan para hacerle de cupido con Megarity y Kakashi — ¡Ya sé! ¿Qué les parece si entre sus dos equipos ven dónde se adapta mejor Sai-kun y que se integre donde quede mejor?

— Creo que estará bien — siguió Megarity — Parece buena idea.

— Si, estoy de acuerdo — dijo Kakashi.

— Bien, entre ustedes decidan con quién se va primero — decía Tsunade festejando en sus pensamientos — Así lo llevan a su equipo cuando sea la hora de los equipos.

Ya quedando de acuerdo, Tsunade se fue, Megarity y Kakashi volvieron a su cómodo almuerzo juntos y como algo extraño pero agradable ya nadie los interrumpió.

Al mismo tiempo, cuando Ino había ido tras de Sai…

— ¡Oh! ¡Yamanaka-san! — Exclamó el peli negro sosteniendo a la mencionada que casi caía al correr hacia el chico — ¿Está bien?

— Si, perdón — Ino se puso de pie tan rápido como pudo — Venía a preguntar sobre lo que querías decirme.

— ¡Ah! Cierto, verás, me gusta el dibujo y la pintura, sólo plasmo lo que me gusta o pienso que es bello — contestaba Sai con una gran sonrisa — Entonces quería saber si me dejaría pintarle un día de éstos, eso si no le molesta Yamanaka-san.

— ¿Sólo cosas que te gusten o que te parezcan bellas? — Murmuraba Ino sonrojada — Dime Ino por favor y yo…

— ¿Ino has visto a Karin? — Interrumpió Sasuke — ¿O sabes donde está?

— Sa… ¡Sasuke-kun! No es lo que pare… — tartamudeaba Ino — Yo… Sai-kun

— ¿Sabes o no sabes? — preguntó el Uchiha desesperado.

— N… no — contestó Ino — Tal vez está donde nos juntamos.

— No, ahí no está —

Sai e Ino vieron a Sasuke irse, todo entre ellos se quedó en silencio hasta que el Uchiha se perdió de vista y Sai tomó la mano de la Yamanaka.

— ¿Me das tu respuesta antes de que alguien vuelva a interrumpirnos? —

— S… —

— ¡Sasuke! — Se oyó la voz de Naruto que después pasó corriendo entre Sai e Ino — ¡Espérame!

— ¡Oye! ¡Ven acá Naruto! — Llegaba Sakura quedando parada a un lado de Sai e Ino — Corre muy rápido.

— ¿Se puede saber que hacen? — preguntó Ino a su amiga.

— Naruto acaba de ver la convocatoria del torneo de football y quiere participar — respondió Sakura — ¿Les gustaría participar? Necesitamos 11 jugadores y solo estamos Naruto y yo.

— Claro, me encantaría — contestó Sai.

— ¿Por qué no unen el equipo con el de Karin-san? — preguntó Ino.

— Lo mismo pensé, también intenté decirle a Naruto que Sasuke ya estaba en algún equipo pero salió corriendo — contestó Sakura dando un suspiro — Voy a buscar a Karin-san para eso y a Hinata a ver si se une ¿me acompañas?

— Si, vamos — contestó Ino.

— Antes de irte dame tu respuesta — Sai volvió a tomar la mano de la rubia — Por favor di que si.

— Si, hay que ponernos de acuerdo — al fin Ino pudo responder sin ser interrumpida — ¿Vienes con nosotras Sai-kun?

— ¡Claro! —

En otra parte con Karin y Hinata, ambas habían ido a comprar a la cafetería e iban de regreso a donde usualmente se sentaban con las demás. Las dos se sentaron a comer quedando muy calladas pero al poco rato, un chico llegó hasta donde estaban ellas.

— ¿Hinata-chan, podrías venir un momento? — Preguntaba Kiba a su compañera — Azuma-sensei quiere hablar con nosotros.

— Si — contestó Hinata levantándose del pasto — Ahora vuelvo Karin-san.

Hinata y Kiba se alejaron dejando sola a Karin, ella no le dio la menor importancia y comenzó a divagar en su mente.

— Parece que al fin me quedé sola sin planearlo — decía sonriendo y miró su almuerzo — Desde que Sakura le trae almuerzo a Naruto me sobra mucha comida aunque comparta con Juugo — volteó a ver a Kiba y Hinata que se perdían de su vista y luego a lo lejos vio a Sai, Ino — No puedo creerlo todos ellos en pareja y yo sola, hasta Sasuke que según anda con "Konan"

Hacía tiempo que Karin no estaba sola que se sentía rara, aunque mejor dicho se sentía triste aunque no quería admitirlo.

— Cuando Itachi-san y yo estemos juntos me olvidaré de esto — decía queriéndose engañar a sí misma — Ya no debe tardar mucho para eso.

— ¿Para qué bruja? — oyó la voz de Suiguetsu que le erizó la piel.

— ¡Nada que te importe! —

— Como digas — Suiguetsu ignoró lo poco que había escuchado — Te estábamos buscando para que conozcas al resto del equipo — decía quitándole algo de comida para echárselo a la boca — También para ver lo de los entrenamientos.

— ¡Oye! ¿Qué te crees tomando la comida de los demás? — Preguntó Karin enojada — Aunque ya me llené, ya no quiero — pensaba buscando la forma de ofrecérsele lo que le quedaba a su compañero sin verse contrariada — ¿Y por cierto quien te dio permiso de anotar mi nombre en las inscripciones?

— Megarity-sensei cocina muy rico — dijo Suiguetsu al acabarse el bocado — ¿Qué necesitaba permiso? — preguntó en tono sarcástico — Entonces iré a borrarlo y a ver a quien meto.

— Yo lo preparé — contestó Karin al primer comentario — No me borres que tía Megarity piensa que fue decisión mía.

Cuando Suiguetsu oyó lo que Karin le dijo respecto al obento comenzó a hacer caras y gestos de desagrado ignorando lo último que la Uchiha dijo.

— ¿No que te había gustado? — preguntó Karin conteniéndose a golpearlo.

— Si, pero si tu lo preparaste y sabe así de bien es por que debe tener veneno o algún embrujo — contestó el Hozuki sin dejar de hacer sus gestos — Necesito ir a la enfermería ¡Voy a morir!

Karin no pudo contenerse a las payasadas del alvino y le dio un golpe en la cabeza.

— ¡Compórtate! — exclamó Karin.

— ¿Nos vamos? — llegó Sasuke mirando la escena.

— ¿Lo quieres? — Ofreció el obento a su primo — Estoy satisfecha.

Sasuke tomó el obento, Suiguetsu se recuperó del golpe e intentó evitar que Sasuke se comiera el obento por que según él estaba envenenado. El alvino no pudo detener a al Uchiha que dio el primer bocado.

— ¡No Sasuke! — gritaba dramáticamente Suiguetsu.

— Tu sazón ha mejorado — comentó Sasuke a Karin tras haberse terminado el bocado y haciéndose a un lado para evitar que Suiguetsu le quitara el obento — Está rico.

— ¿Qué? ¿Ya has comido de su comida? — Preguntó Suiguetsu con una cara de pesar — Ya no tienes remedio, pobre Sasuke.

Karin quería golpear nuevamente al Hozuki pero Sasuke dio pauta para que se fueran y lo siguieron antes de seguir discutiendo.

Taka

Sasuke

Karin

Suiguetsu

Juugo

Ayame

Tenten

Haruko

Yakumo

Haku

Kaname

Kanda

Equipo de Naruto

Naruto

Sakura

Sai

Ino

Hinata

Kiba

Shino

Shikamaru

Chouji

Lee

Neji

El equipo que Suiguetsu había formado estaba lleno, Naruto trató de llevarse a Sasuke con ellos pero en los registros él ya aparecía con el otro equipo y Naruto tuvo que conformarse y buscar a otros integrantes que no estuvieron muy de acuerdo con el nombre del equipo, pero no pudieron cambiarlo tampoco.

Pasaron dos semanas bastante normales, a Yamato lo asignaron al equipo de Kurenai en lo que volvía y a Sai lo estuvieron probando en el equipo 7 y en el 10 hasta que por fin decidieron que se quedara en el 7 ya que Sakura y Naruto lo recibían bien, en el equipo 11 Juugo no le hablaba, Suiguetsu si pero se la pasaba peleando con Karin, y Karin no tenía la paciencia para recibirlo bien. En vista de los sucesos y para que el plan de la directora quedara como quería, Tsunade declaró que Sai quedaría fijo en el equipo 7 y que Sasuke se quedaría un bimestre en el equipo 7 y otro en el equipo 11, pues el equipo 11 estaba más tranquilo con él integrado pero sus papeles estaban registrados en el equipo 7. Teniendo los equipos acomodados de esa manera, Kakashi y Megarity se estarían viendo constantemente para pasarse los trabajos y calificaciones de Sasuke.

Se hallaban en la clase de educación física, y como estaba a punto de acabar la clase y sabiendo el profesor que tenían, estaban casi muertos de agotamiento.

— ¡Ya no puedo más! — Exclamó Ino — ¡Ya no siento el cuerpo!

— ¡Deja de quejarte! — Exclamó Sakura — Todos estamos igual.

Ambas miraron su alrededor y vieron a la mayoría de sus compañeros igual de agotados que ellas, se sorprendieron al ver que Sasuke continuaba el ejercicio, Naruto que ya no aguantaba intentó seguirle el paso y Karin, a su vista, parecía fresca, pero la verdad era que seguía haciendo trampa.

Al fin sonó la campana del cambio de hora, a penas pudiéndose mover, iban en camino a los vestidores cuando de repente se oyó un azotón en el suelo. Había sido Naruto que en sobreesfuerzo había caído agotado al suelo y Sakura fue corriendo preocupada.

— ¡Naruto por favor despierta! — Exclamaba Sakura moviendo a su novio para despertarlo — ¿Naruto qué tienes?

— Hay que llevarlo a enfermería — dijo Gai cargando al rubio.

Ino y Karin vieron a su profesor llevar corriendo a su compañero a la enfermería, Sakura fue tras de ellos intentado correr con las pocas energías que le quedaban.

— Que bueno que mi querido Sasuke tiene buena condición física — decía Ino — Así no tendré que pasar algo así como Sakura.

— Hola Ino-san, Uchiha-san — se acercaba Sai con el par de chicas antes de que entraran en los vestidores.

— Sai-kun, Sasuke-kun… es que… — tartamudeaba Ino.

— ¿Enamorada de 2 chicos? — Se preguntaba Karin al ver a Ino — Espero nunca estar en su situación

— Sólo venía a decirte que recuerdes que quedamos en vernos mañana en el parque para que te pinte — decía Sai con una sonrisa — Te lo recordaría mañana pero no podré venir.

— Si, si lo recuerdo — contestó Ino quitándose de tartamudeos y sin notar que Karin se metía a los vestidores rápidamente por que había visto a Suiguetsu que se acercaba a delatarla por la trampa — ¿No estás cansado Sai-kun? — preguntó al verlo tan tranquilo.

— Si, jamás había hecho tanto ejercicio hasta que conocí a éste profesor — contestó Sai con normalidad pero cuando Ino se fijó bien, el cuerpo del peli negro temblaba — Se que mañana esto va a doler pero mientras no perjudique mis brazos podré pintarte — Ino lo veía sorprendida — Bueno, nos vemos luego.

— Pobre Sai-kun pero me sorprende que sepa disimular tan bien — decía viendo al chico alejarse — ¿No lo crees así Karin-san?

Cuando Ino no recibió respuesta, volteó a buscar a Karin donde la recordaba, pero cuando no la vio, corrió a los vestidores enojada por haber sido abandonada.