Al siguiente día después de clases, Ino estaba contenta y al mismo tiempo estaba nerviosa por el dibujo que Sai le haría, así que había invitado a sus 3 amigas a que la acompañaran pero Karin no fue.
Ino, Sakura y Hinata estaban en camino al parque y encontraron a Sai haciendo un dibujo de los niños que jugaban en los juegos. Las 3 se acercaron sin decir nada para mirar el dibujo quedando bastante asombradas.
— Que bonito — dijo Hinata en voz baja.
— ¡Ah! Ino-san, no me di cuenta que llegaste — Sai sonrió saludando a las 3 chicas — Muchas gracias Hyuga-san.
— Espero que no te moleste Sai-kun pero las invité a ver — dijo Ino.
— Está bien, adelante — contestó Sai quitando la hoja del dibujo de su caballete para tener libre su instrumento — ¿Qué te parece si te sientas ahí?
Sai señaló una banca del parque cerca de un árbol donde daba sombra y hacía un fondo lleno de pasto y flores muy coloridas.
— Sai-kun, no tires el dibujo — detuvo Hinata al ver lo que Sai hacía en lo que Ino se acomodaba — Está muy bonito para que lo tires.
— ¿Si, por qué lo tiras? — preguntó Sakura.
— Es que éste sólo era un calentamiento — contestó Sai — Pero si lo quiere Hyuga-san te lo regalo.
— Arigatou — sonrió Hinata.
Sai dirigió a Ino para que posara, Sakura también ayudó un poco. Hinata y Sakura veían como Sai realizaba la pintura, ya que él prefirió usar el óleo que el lápiz. La pintura iba tomando forma rápidamente al ser el peli negro muy hábil, pero antes de terminar, un balón salió de la nada golpeando a Ino.
— ¿De quién es éste maldito balón? — pregunto Ino muy enojada.
— Lo siento — llegó Sasuke quien había pateado el balón.
— ¿Estás bien Ino-san? — preguntó Sai.
— Sa… Sasuke-kun — Ino estaba apenada de haber reaccionado así, con el balón en las manos miró a Sasuke y luego a Sai — Yo… es que…
— ¿Me lo das? — preguntó Sasuke impaciente señalando el balón.
— ¿Por qué tardas tanto? — Llegó Karin viendo el escenario — Cierto, que ustedes estarían por aquí.
— ¿Te encuentras bien Ino? — Preguntó Sakura al ver que no reaccionaba — ¿Ino? ¡Responde!
— ¿Qué? ¡Ah! Si, toma Sasuke-kun — dijo Ino como saliendo de un trance — Estoy bien — contestó en voz baja — ¿Qué hace Sasuke-kun en el parque? ¿Qué pensará de todo esto? Espero que no crea que Sai-kun y yo… — pensaba para sus adentros y le daba el balón al Uchiha — No sabía que estarían aquí — dijo Ino.
— Estamos entrenando para el torneo — contestó Karin — Acabamos de llegar.
— ¿Qué tanto hacen? — Llegaba Suiguetsu enojado y viendo a sus compañeros de clase — Hola ¿También vinieron a entrenar?
— Buenas tardes — saludaron Sai, Sakura y Hinata al unísono.
— No, Naruto aún no logra organizar los entrenamientos — contestó Sakura.
— Lástima, hubiéramos competido contra ustedes, ni modo — dijo Suiguetsu encogiéndose de hombros — ¿Qué les parece si nos vamos? Nos están esperando — se dirigió a los Uchiha quienes ya lo seguían — Hasta luego.
Antes de irse, Karin notó que Ino estaba ida y por maldad y viéndolo como desquite que la rubia siempre era la que le insistía saber sobre sus amores, se acercó a ella.
— Quédate con Sai que Sasuke ya tiene novia — Karin le murmuró al oído con una sonrisa — Nos vemos — se despidió siguiendo a los chicos.
— ¿Qué, qué? — Gritó Ino sonrojada mirando a Karin irse — ¡Sai-kun y yo no…! — Se dio cuenta como sus amigas y el nombrado la miraban desconcertados — No, nada jejeje
Sai continuó con la pintura hasta que al poco rato la terminó, él quería el cuadro para él pero ante la insistencia de la Yamanaka que había quedado encantada, decidió regalárselo aunque se lo daría después de que terminara su exposición.
Cuando Sai terminó el cuadro se despidió de las chicas pues tenía cosas que hacer e Ino que a pesar del buen rato que pasó, quería saber lo que Karin le quiso decir.
— ¿Oye Ino a dónde vas? — Gritó Sakura a la rubia que tras haberse perdido Sai de su vista, corrió en busca de Karin — ¡Espéranos!
Hinata y Sakura corrieron tras Ino quien en cuanto vio a Karin se metió en el campo de football. Tanta fue la determinación de Ino por saber lo que quería, que cuando el balón salió volando casi por darle, ella lo detuvo y siguió su camino como si nada.
— ¡Oye! Si quieres jugar sólo dilo— se oyó la voz de Suiguetsu — Pero no te metas así al campo de juego.
Ino llegó hasta Karin y la jaló llevándosela lejos de los demás. Sakura y Hinata sólo se quedaron viendo sin meterse a la cancha.
— ¿Oye qué te pasa? — Preguntó Karin enojada por haber sido jalada — ¡Suéltame!
— ¿Cómo que Sasuke-kun ya tiene novia? — preguntó Ino.
— Debí imaginar que era eso — pensó Karin — ¿Por qué no mejor se lo preguntas a él? – Dijo — Es más fácil que él te de todos los detalles.
— ¡Tienes que decirme todo lo que sepas! — Exclamó Ino — No puedo ir y solo preguntarle así nada más.
— Al parecer anda con una amiga de Itachi-san — contestó Karin después de un rato — Hasta le tuvo un regalo en navidad pero no sé si de verdad andes, por eso mejor pregúntale a él.
— ¡Ah! ¡Sasuke-kun me engaña! — exclamó Ino de forma dramática.
— ¿Y cuándo empezaron a andar? — murmuró Karin de forma sarcástica pero la Yamanaka estaba en drama que no la oyó — M están esperando.
Karin que quería volver al entrenamiento estuvo a punto de irse pero la rubia la detuvo jalándola más lejos de los demás.
— ¡Oye! ¡Qué están empezando sin mí! — exclamó al ver que Haku lanzaba el balón ¿Ahora qué quieres?
— Tienes que ayudarme a investigar — pedía Ino insistiendo — Tu como su prima le puedes preguntar.
— Ya te dije que le preguntes tú… —
— No puedo preguntarle yo — interrumpió la Yamanaka — ¿Crees que me contestaría?
— En eso tienes razón — contestó la Uchiha después de haber echado una mirada a su primo — ¿Pero qué te hace pensar que a mi si me contestará?
— Tal vez no pero podrías investigarlo — decía contestó la rubia — Por favor tienes que ayudarme.
— De acuerdo — contestó Karin sin pensarlo mucho — Ya veré que hago
Ino abrazó a Karin muy contenta y la dejó regresar su juego. Karin había aceptado sólo por que sabía que si no lo hacía, la Yamanaka le estaría insistiendo, aunque no tenía la menor idea de cómo investigar pues aunque no quisiera, tendría que dar algunos informes de vez en cuando.
Las semanas pasaron sin irrelevancias, Megarity y Kakashi salían juntos cada 2 semanas los fines de semana; cuando Megarity no salía con Kakashi convivía con Karin lo más que podía; Sasuke e Itachi seguían en su complicidad a lo que la curiosidad de Karin no podía ignorar la situación con Konan poniendo de pretexto que tenía que informar a Ino; Hinata ya había aceptado la idea de ver a Sakura y Naruto juntos aunque todavía estaba triste; Ino, aunque no lo dijera, estaba en conflicto entre Sasuke y Sai, y el torneo de football había dado inicio, el equipo ganador participaría contra los equipos de las demás escuelas en el festival de verano.
El mes de febrero llegó, especialmente un día anterior al día que la mayoría de las chicas esperaban, más específicamente aquellas que querían declarársele a un chico o las que ya tenían novio, a excepción de Sakura, quien recientemente había peleado con Naruto.
— ¿De veras no piensas regalarle nada a Naruto? — Preguntaba Ino que caminaba con Sakura, Hinata y Karin que se dirigían al centro comercial en busca de moldes y chocolates — Ayer estaban muy bien los dos.
— No, que se lo regale esa tal Fuuka — contestó Sakura.
— ¿Entonces ya rompieron? — preguntó Ino sorprendida.
— N… no… no sé — contestó Sakura.
— ¿Si no le vas a regalar nada entonces a que vienes? — Preguntó Karin — Aunque yo tampoco sé que hago aquí — pensó.
— Sólo para acompañarlas — contesto la peli rosada — Creo que sólo Ino y tú regalaran chocolate — comentó y luego volteó a ver a Hinata — ¿O tu también regalarás chocolate?
— H… hai — contestó Hinata sonrojada al ver la cara de curiosidad de las demás, especialmente de Ino — Demo…
Ino estuvo a punto de insistir a quien le daría el chocolate pero casi al mismo tiempo el celular de Karin sonó y Sakura salió corriendo a esconderse haciendo que la Yamanaka y la Hyuga prestaran más atención a su alrededor.
— Escóndanme — pidió Sakura desde su escondite tras un árbol — No dejen que Naruto me vea.
Ino y Hinata vieron que del otro lado de la calle iban Naruto, Sasuke, Chouji, Sai y Shikamaru y para ayudar a su amiga, la taparon de ellos. Por su lado, Karin se había alejado unos pasos para contestar su celular.
— ¿Bueno? — Contestó Karin — ¿Tía?
— ¿Dónde andas niña? — Preguntó Megarity en el celular con enojo — ¿Por qué no has llegado a la casa?
— Estoy con Ino, Hinata y Sakura —
— ¡Sh! — las 3 chicas mencionadas trataban de hacerla señas a Karin para que delatara a la Haruno.
— ¿Y quién te dio permiso? — preguntaba Megarity más enojada.
— Tú — contestó Karin — Te pedí permiso para ir con ellas después de clase al centro comercial y luego a casa de Hinata para que ella hicieran su chocolate de mañana.
— ¡No me mientas! — Megarity se enojó más.
— No es mentira, pregúntale a Kakashi-sensei — replicó Karin — Te pregunté hoy en la cafetería cuando almorzabas con él y dijiste que si — reclamó — Nunca me hace caso cuando estás con Kakashi-sensei — pensó enojada.
— ¿A si? — Preguntó Megarity pensativa teniendo un vago recuerdo de lo que su sobrina le decía — Si, ya me acordé — dijo más tranquila — ¿Qué dices que van a hacer?
— Que quieren comprar chocolate para mañana — contestó Karin todavía enojada.
— ¿Por qué para mañana? — preguntó Megarity confundida.
— ¡Hay tía! Pues mañana es 14 de febrero — contestó Karin medio harta y viendo que Naruto se acercaba a toda velocidad — ¿Dónde tienes la cabeza tía?
— ¿Es mañana? — Preguntó la Uchiha alarmada mirando el calendario de la cocina aunque Karin ya le había contestado — No te regreses muy tarde, más tarde te hablo.
Megarity colgó el celular sin darle tiempo a Karin de responder y se fue hasta la cocina mirando todo con apuro y luego comenzó a buscar en los cajones y la alacena de la cocina a toda prisa.
— ¡No hay chocolate para derretir! — Exclamó Megarity después de haber buscado por toda la cocina — Bueno, eso del chocolate es cosa de instituto no creo que pase nada si no le doy nada a Kakashi — trató de convencerse pero no funcionó — ¡Pero quiero regalarle algo! — Dio un suspiro — ¡Pero no sé que!
Después de estar pensando y ponerle peros a todo lo que le venía a la mente, decidió siempre regalarle el chocolate pues era lo tradicional. En cuanto se decidió corrió a una tienda de repostería a buscar lo necesario para hacer y adornar su chocolate.
Al llegar a la tienda de repostería, Megarity se dio cuenta que sólo había chicas de entre 12 y 17 años comprando paquetes especiales para el día de los enamorados. Al notar que era la única de su edad le dio pena comprar lo que quería y estuvo a punto de irse pero…
— Buenas tardes — saludaba una de las tenderas a Megarity — ¿Qué se le ofrece?
— Yo… yo quiero… — tartamudeaba sin saber que decir — ¡Quiero unos pastelillos! — gritó con una gran sonrisa y aliviada de que se le había ocurrido como librarse pero luego se avergonzó al darse cuenta que con su grito había llamado la atención de todos los que estaban en el establecimiento — Por favor — bajó su tono de voz.
— Me da un paquete de San Valentín de chocolate dulce por favor — Megarity oyó una voz familiar a su lado y volteó a ver de quien se trataba en lo que esperaba que le envolvieran los pastelillos — ¡Megarity-sensei! ¡Que sorpresa!
— Hola Rin-san — saludó Megarity — Si, que sorpresa.
— ¿También viene a comprar chocolate? — Preguntó amablemente — Le recomiendo el blanco, es el favorito de Kakashi aunque seguro ya lo sabe.
— ¿Eh? No, digo si, digo… gracias por el dato — contestó Megarity — ¿Tu harás chocolate?
— Si, lo hago todos los años — comentó Rin — Incluso si no me gusta nadie o ando soltera.
— ¿Y a quién se los das? — preguntó Megarity desconcertada.
— A mis amigos — contestó Rin — Me resulta divertido hacerlos.
Ya con un poco más de confianza, Megarity compró, además de los pastelillos, el material que necesitaba para hacer el chocolate que quería regalarle a Kakashi. Rin y Megarity se despidieron a la salida de la tienda y la Uchiha se dirigió de inmediato a su casa para ponerse manos a la obra.
Megarity volvió a su casa, comió uno de los pastelillos y enseguida se metió en la cocina con el material que había comprado.
— Me alegra haberme encontrado a Rin-san en la repostería — decía Megarity en lo que sacaba los utensilios para hacer su chocolate — Aunque estos pastelillos están muy ricos.
Después de haber comido algunos pastelillos más, Megarity tenía intenciones de envolver los que sobraban para Karin, pero se dio cuenta que no había quedado ninguno.
— ¿Qué? ¿Cómo me pude haber comido 8 pastelillos yo sola? — Miraba dentro de la bolsa incrédula esperando que hubiera aunque fuera uno — Si Karin se entera me va a reclamar — después de un rato hizo bolas la bolsa metiéndola en otra y luego a la basura — Si escondo la evidencia no pasará nada.
Megarity terminó pronto con el chocolate, ya que ella tenía talento en la cocina y se le hacía muy fácil. Un rato más tarde llegó Karin y la peli azul la recibió en la puerta ya que a su sobrina se le habían olvidado las llaves.
— Pensé que tu no harías chocolate — comentó la mayor de las Uchiha viendo a la peli roja con 2 cajas de regalo — ¿Hiciste 2? La costumbre es regalar sólo uno.
— Me insistieron en hacer el mío — respondió Karin quien notaba un papelillo en el suelo cerca de la cocina y corrió a recogerlo — ¿Compraste pastelillos? — Preguntó emocionada — ¿Dónde están?
— ¿Eh? No, para nada sólo compré lo necesario para hacer el chocolate que le daré a Kakashi — contestó Megarity con nerviosismo — ¿De dónde salió ese papel? — pensaba.
— ¿Y de qué es esto? — preguntó Karin acusadoramente.
— Creo que es del pastelillo que me compró Kakashi el otro día — se le ocurrió a Megarity decir — Se me ha de haber caído de la bolsa de la chamarra.
Karin que no estaba muy convencida, quiso comprobarlo y se acercaba al bote de basura para buscar pruebas de su sospecha pero Megarity la detuvo a tiempo.
— Oye, explícame eso de que te insistieron hacer 2 chocolates, ven vamos a la sala a hablar — insistió la Uchiha — Me dejaste con la duda de eso.
Karin, sin más, echó la basura al bote y no notó la bolsa de la repostería por lo que había hecho antes Megarity y fue a sentarse a la sala, en el camino, modificaba un poco lo que contaría para no delatarse, pero en realidad:
*****Flash back*****
En la casa de Hinata ya todas comenzaban a hacer su chocolate, incluso Karin, pues como las otras pensaban que a ella le gustaba algún amigo de Itachi no vio el problema. Entre chistes y juegos terminaron con su respectivo chocolate, ya sólo era cosa de ponerle el nombre al dulce. Cada quien lo hizo en su momento, pero en el momento en que Ino vio que Karin levantaba el betún, se acercó lo más cautelosa que pudo para ver el nombre que la Uchiha fuera a poner en el chocolate con forma de corazón.
— ¿Itachi? — Preguntó Ino sorprendida — ¿Qué no ibas a hacerle el chocolate a uno de sus amigos?
— ¡Ah! — Gritó Karin asustada que apenas se daba cuenta de la presencia de Ino — ¿Qué haces?
— O el chico que te gusta se llama Itachi o te equivocaste de nombre — decía Ino que ya había llamado la atención de Sakura y Hinata.
— ¿Qué? Yo… es que… no, no le haré chocolate… me da pena — inventaba Karin que no esperaba que alguien viera el nombre en el chocolate — Por eso pensé mejor dárselo a Itachi-san.
— ¿Le darás a Itachi-san y no a Sasuke-kun? — preguntó Ino acusadoramente — Que mala prima ¿O será que me ocultas algo?
— No, es que… es que… primero quise hacer uno y luego el otro — respondió Karin — Yo todavía no termino.
— Pero… —
— Yo se lo sugerí — interrumpió Sakura que recordaba que Itachi le había dicho que Karin y Sasuke ya no se llevaban bien y entendía por que sólo había hecho uno — Por la hora será mejor que el otro lo haga en su casa.
— ¿Por qué me habrá ayudado? — Preguntaba Karin intrigada — ¿Será que sabe…? No, nadie lo sabe.
— Mejor hazlo aquí — habló Hinata — Todavía hay chocolate derretido en la estufa.
*****Fin de Flash Back*****
De esa forma Karin terminó haciendo 2 chocolates, pues su intención si era hacer uno para Itachi, aunque a su tía le dijo que no. A Megarity le dijo que Ino, Sakura y Hinata le habían insistido por hacer al menos uno para que convivieran y que por eso lo había hecho y que si habían sido dos sólo era por sus primos.
