Hola mis queridísimas, aquí un nuevo capítulo, espero que lo disfruten…
-Pepper…dime algo…lo que sea.
Pero Pepper estaba completamente bloqueada, las lágrimas rodaban por su bello rostro y solo se sentó en el gran sofá, pues sus rodillas amenazaba con doblarse, se había quedado sin palabras, quería decirlo, quería gritarlo "yo también quiero estar con tigo, idiota" pero su boca no se movía y su lengua estaba adormecida, jamás se había quedado sin palabras, pero es que las emociones la bloqueaban.
Tony bajó su mirada, dejó el ramo de flores sobre una mesita próxima, dio su último vistazo a la mujer que estaba sentada de espaldas a él, la mujer que quería, la mujer que lo tenía totalmente expuesto.
-No tengo nada más que decirte, creo que tú ya has tomado la decisión…-Tony simplemente se regreso por donde había entrado.
Pepper se giró de inmediato, pero Tony ya estaba saliendo por la puerta, tenía unas ganas enormes de decirle que se quedara, de abrazarlo y besarlo, pero su cuerpo no le respondía definitivamente. Solo pudo ver como Tony abandonaba su departamento.
Tony caminaba devastado hacia su auto, lo intentó, era la primera vez que se esforzaba tanto por conseguir algo que realmente quería, pero fue en vano, siempre había tenido todo lo que deseaba, pero esta vez simplemente le tocó perder y de la manera más cruel posible. Solo quería llegar a Malibú y tomase una botella de whisky y desaparecer, dejar de sentir esa sensación que lo inundaba en angustia, no quería sentir ese miedo de perder algo importante, ya no podía seguir soportándolo.
Manejó lo más rápido posible, tratando de evitar pensar en lo que había dicho en el departamento de Pepper, evitar pensar en el rechazo, evitar pensar en que jamás volvería a probar los labios más dulces que en su vida había probado, evitar pensar en el refugio que encontraba en ella, en la calma que le daba, en la tranquilidad de saber que la tenía a su lado, que la tenía…porque ya no…
Llegó a Malibú y desde cierta distancia pudo visualizar la silueta de una mujer, el corazón se le salía por la boca, Pepper, era su Pepper, aceleró aún más su audi haciendo rechinar las ruedas en el asfalto, pero cuando se acercó…su corazón volvió a caer de golpe al suelo, no era Pepper y la verdad aquella mujer era lo que menos quería ver en ese momento. Bajó de su lujoso auto para entrar a su mansión, solo quería tomar esa botella de whisky y olvidarse de todo.
-Tony llevo rato esperándote, necesito hablar con tigo…
-Ahora no Everhart… -Dijo Tony sin si quiera mirar a la molesta periodista, pasando directo a la puerta de la mansión.
-Vamos, serán solo unos minutos…
-Dije que no… -Volvió a decir el castaño molesto, abriendo la puerta para entrar.
De inmediato la rubia ingresó a la mansión al ver la puerta abierta.
-Everhart lárgate, no estoy de humor.
-Son solo unas preguntas, hablé con Ho Yinsen Jr, me dijo lo que habías hecho, me habló bastante bien de ti…lo que me sorprendió.
Tony por un momento se interesó en lo que le estaba diciendo Christine, pero realmente no podía en ese momento procesar, no podía sacarse a Pepper de la cabeza. A si es que tomó una botella de whisky de su bar y comenzó a beber de la botella.
-No te encuentras muy bien Tony –Le dijo la periodista mirando los movimientos del castaño, que ya tenía su cuerpo sobre el sofá.
-Estaría mucho mejor si te fueras Everhart, en otro momento puedo darte una entrevista.
-Tony, ese chico habló bien de ti, muy poca gente lo hace, lo sabes.
Tony la miró de mala forma, pues ya se sentía lo bastante mal para que ahora la muy estúpida fuera y lo dejara peor.
-Son solo un par de preguntas –insistió ella.
-Que quieres saber, ¿que no fue una buena misión? ¿Qué pudimos haber salvado a todos los rehenes pero nos equivocamos? Christine en serio vete… - Tony ya iba por la mitad de aquella botella en menos de 3 minutos.
-No deberías beber de esa forma.
-Y qué…¿ahora te crees mi madre?
-Puedo ayudarte Tony, a pasar un buen rato –Le dijo acercándose a él.
-¿De qué mierda hablas?...no necesito tu lástima…lárgate de una puñetera vez!
Pero la mujer hizo caso omiso a lo que le decía Tony y se acercó aún más, hasta quedar parada frente a él y sin permiso, sin más, se puso encima del castaño, a horcajadas tomando a Tony totalmente por sorpresa.
-Que haces Everhart, vete –le dijo Tony derrotado.
-Vamos cielo, sé que quieres esto…
Y en un momento Tony se sintió tan rechazado, tan vulnerable, tan perdido que simplemente miró a Everhart tratando de encontrar un refugio, ese que encontraba solo en Pepper, no lo encontró, pero a estas alturas qué más daba… Posó unas des sus manos en el desnudo muslo de la mujer.
Fue el mejor momento que encontró la rubia para darle un beso a Tony, simplemente juntó sus labios con los de él, un beso apasionado pero vacío, sin significado, solo la satisfacción de estar con el Gran Tony Stark.
Tony correspondió el beso, pero se sintió tan miserable, realmente no era lo que deseaba, no quería seguir con eso, quería a Pepper, quería un beso de Pepper, quería acariciar a Pepper y en un momento en el que su cuerpo hizo una contracción de rechazo la alejó y se puso de pie tirando a la rubia al suelo.
-No puedo…no puedo hacer esto…lárgate de mi casa Christine.
La rubia molesta iba a responder pero sonó el timbre avisando que alguien estaba en la puerta de la mansión.
Tony se dirigió a la puerta un poco tambaleante, cuando llegó y vio quien era, le pareció que alguien azotaba su cuerpo contra el piso y lo volvía a poner de pie, su corazón acelerado y la dificultosa respiración la invadió en solo un segundo.
Abrió la puerta admirando aquellos hermosos ojos azules, enrojecidos.
-Pepper…-Fue lo único que pudo decir.
-Siento mucho no haber podido decir una palabra en mi departamento, Tony me has dejado…
-No te preocupes, puedes decirme ahora lo que quieras…
-Dios Tony!...yo…yo…también quiero estar con tigo, te quiero, pero no lo podía decir, mi cuerpo no reaccionaba…
La adrenalina inundaba cada célula del cuerpo de Tony ¿realmente esto era real? Pepper lo quería, ¿podía pedir algo más?, solo la miraba emocionado como un adolescente.
-Tony…te quiero… y yo…-Pero la mirada de Pepper se desvió, más allá de la silueta de Tony.
Aquella mujer rubia bastante conocida para ella, estaba en la mansión de Tony, observando a cierta distancia lo que estaba pasando. El rostro de la pelirroja cambió de inmediato y sus ojos azules volvieron a llenarse de lágrimas.
Tony estaba embelesado escuchando las palabras de Pepper, pero cuando ésta desvió la mirada supo de inmediato que las cosas no saldrían bien, Tony miró hacia atrás, allí donde Pepper tenía puestos sus ojos, vio a Christine y el miedo volvió a apoderarse de él.
Se giró nuevamente para mirar a Pepper que tenía su rostro bajo…
-Pep te prometo…
-Cómo pude creerte…-le dijo Pepper sin quitar la mirada del suelo.
-Puedo explicarlo, Pep escúchame…
-Eres un maldito hijo de Puta Tony –le dijo pero está vez mirándolo con los ojos llenos de desilusión.
-No, Pepper por favor… -le dijo tomándola de los hombros.
Pero de inmediato Pepper se alejó y con la rabia contenida, la humillación y el orgullo adueñándose de ella le abofeteo la mejilla a Tony haciendo que éste se desestabilizara. Se giró rápidamente y corrió a su auto.
-No Pepper! Pepper no te vayas! –le gritó el castaño angustiado tratando de alcanzarla, pero Pepper se metió en el auto poniendo de inmediato el seguro.
Tony en vano forzaba la cerradura del auto y al no conseguirlo comenzó a golpear con fuerza el vidrio.
-Pepper! – Gritaba desesperado con las lágrimas corriendo por su rostro.
Pero la pelirroja no dio marcha atrás, aceleró el auto y en un segundo ya se alejaba a toda velocidad de la casa de Tony, tirando al castaño al suelo que quedó herido en su cabeza y mano.
Christine corrió a dónde Tony, pero éste la empujó.
-LARGATE DE UNA VEZ! –Gritó mientras se metía a su mansión.
Desesperado tomó su móvil y marcó el número de la mujer que quería.
-Mierda Pepper responde…
Pero Pepper había apagado su móvil, simplemente no quería saber nada de Tony, estaba herida, humillada, no podía creer que Tony le haya hecho algo así. Manejó llorando a su departamento. Cuando llegó simplemente se arrojó en la cama, hundiendo su rostro en la almohada para llorar, gritar de rabia, desahogarse. Su corazón angustiado palpitaba con fuerza contra el colchón.
Tony desesperado salió nuevamente de su mansión, tomó su auto y a la velocidad de la luz se dirigió al departamento de Pepper, no sabía lo que le iba a decir, no sabía cómo iba a reaccionar ella, pero simplemente no se podía quedar de brazos cruzados, la quería demasiado como para dejar que las cosas quedaran así.
En unos minutos que se le hicieron eternos, llegó al edificio de Pepper, más que rápido se bajó del auto y corrió al ascensor, subió desesperado y llegó por fin a la puerta de Pepper. Pero cuando estaba ahí parado al frente de la puerta de Pepper un temor que jamás había sentido se apoderó de él, se afirmó de la puerta dejando caer el peso de su cabeza en ella, lloraba angustiado, sin saber qué hacer, quería tocar el timbre, quería verla, quería abrazarla y besarla, pero lo veía tan lejano, esta vez sí que la había cagado.
Se quedó horas parado fuera del departamento de la mujer de su vida, con las ganas de llamar a la puerta pero ¿qué iba a conseguir? Sabía que era grave y sabía que era una idea remota que Pepper le creyera lo que ocurrió con Everhart, no podía parar de llorar pero finalmente decidió que no era el momento de hablar, quizás mañana cuando las emociones se hayan calmado un poco. A si es que se fue, solo el rastro de su sangre dejado en la puerta por la herida de su cabeza fue lo que quedó.
Con su rostro pálido, devastado e hinchado por el llanto se dirigió a su mansión nuevamente, allí lo esperaba su inseparable botella de whisky, la bebió hasta perderse en sus tristes pensamientos quedándose dormido en el sofá de su mansión, completamente solo.
Eran las 5 de la madrugada y Pepper no había podido dormir absolutamente nada, sus ojos seguían echando agónicas lágrimas por su rostro. Sumergida en la desilusión, por un momento imaginándose que nada de esto había pasado, que jamás le dio un beso en aquella azotea a Tony, que jamás pensó en que podía proyectarse en una relación con él, que jamás había escuchado esas mentirosas palabras hace unas horas en su departamento. Pero era en vano, todo había pasado, era una realidad, era su realidad y no tenía más opción que enfrentarla, tratar como fuera de salir a delante.
La pelirroja fue a darse una ducha para tratar de despejarse, para que su rostro cansado se relajara con el agua caliente, estuvo una hora bajo el agua, intentando desviar sus pensamientos en otra cosa, el trabajo, las amigas, los problemas en la empresa, pero era casi imposible.
Nuevamente se metió a su cama, eran cerca de las 7 de la mañana y solo pensaba en que debía ir a trabajar, pero realmente no tenía ánimo ni ganas de ir, por un momento su responsabilidad y profesionalismo la incitaban a ir al trabajo, pero su angustia, tristeza e impotencia ganaron, por ese día se quedaría en casa, tratando de pasar su pena.
A las 3 de la tarde despertó Tony, con un dolor de cabeza que jamás había sentido en su vida, sus parpados completamente inflamados y una sed incontrolable. Se levantó del sofá para beber agua mineral helada y tomarse unos paracetamol haber si eso aplacaba algo su malestar, aunque el malestar de lo ocurrido con Pepper no se le pasaría jamás. Nuevamente la tristeza se hacía presente y sus ojos comenzaban a humedecerse de solo pensar en Pepper. A si es que tomó la peor decisión nuevamente, volver al bar y sacar otra botella de whisky, comenzó a beber tratando de olvidar todo, tratando de sacarse de la cabeza a esa hermosa pelirroja.
Pepper sin haber podido dormir nada, estaba en su polvorienta trotadora, aquella máquina de ejercicio que estaba abandonada en su departamento, ahora le servía para despejarse, al ritmo de la música corría como si no hubiera un mañana, poniendo su cuerpo al límite. Después de 2 horas sin parar, cayó rendida al suelo, con una botella de agua en su mano. Cuando pudo ponerse de pie nuevamente con las piernas temblorosas por el sobre-esfuerzo, se metió a la ducha, pero esta vez el agua helada le contraía cada fibra muscular de su cuerpo.
Después de un largo rato Pepper decidió que tenía que comer, no tenía ganas de cocinar, pero lo que pasó con Tony no podía perjudicar su salud. Se fue a la cocina y comenzó a mirar todo, definitivamente no tenía ánimo de preparar algo y nuevamente las palabras de Tony comenzaron a resonar en su cabeza recreando aquel momento en que creyó que Tony si la quería, ese momento en el que le dijo que quería ser mejor para ella. Pero había decidido no llorar, había sido suficiente. De pronto la sobresaltó el timbre de su departamento.
Se extrañó un poco, pero puede que sea alguien de la empresa, pues llamó con la escusa de estar enferma para no ir al trabajo. Se hizo de ánimo y fue a abrir la puerta.
Allí estaba, aquel hombre con una botella de whisky en la mano, totalmente borracho, con los ojos llorosos y tambaleante. Su rostro pálido manchado con sangre seca que había corrido de su corte en la frente.
Nuevamente la rabia, la pena y la angustia inundaron a Pepper al ver a Tony afirmándose como podía en el marco de su puerta…
:D ….lo sé :D …no me peguen :D …. No me odien :D … Esperemos que este dramón se arregle prontito
Quiero dar las gracias cordialmente a…
Carito1993: Compatriota creo que esta vez también sigues con la duda…lo siento, esperemos que las cosas se solucionen pronto, abrazos
Patty Beltran-Stark: Jajajaj andabas bastante cerca, aunque esto ya lo tenía pensado, las cosas no son fáciles para Tony y esperemos que aprenda de sus errores, un abrazo y muchas gracias por dejar tu comentario. Perdón por seguir dejándoles con la duda
Maureen Stark: Amiga sé que me odias en este instante, lo siento, tenía ya pensado este capi cuando escribí el anterior, pero bueno a veces sin querer las cosas se tuercen, pero sabemos que nada es imposible, esperemos que esto se solucione pronto. Gracias por dejar tu comentario, un abrashooo
SelenitaLunar: Amiga esta vez terminas de morir de impaciencia con este par jaajajja. Lo siento, lo siento, bueno tenía pensado este capítulo a si es que nada que hacer. Esperemos que estos dos tortolos salgan de esta, aunque la cosa se ve bastante fea. Gracias como siempre por los ánimos, abrazos PD: Si soy una mala persona, volví a dejar el capítulo en lo mejor
Raven Sakura: Amiga, sé que ente momento lo único que quieres es tomar un avión y venir a golpearme contra la pared una y otra vez, lo sé, lo sé. Las cosas no salieron como esperaban todos, pero esperemos se solucione pronto. Y siento que tengas que seguir esperando y sé que por eso quieres seguir azotándome contra la pared ….pero tranquila, pronto tendremos a estos viviendo su momento.
Vicho: Gracias por tu comentario, ajajaja me alegra que te haya gustado y no hemos hablado últimamente pero es que estoy llena pero llena de cosas, a demás de actualizar estos capis x q no me gusta que mis lectores paguen el pato por culpa de mi agenda apretada. Saludos
