Hola, idiota.
Sí, sé que día es hoy, no has dejado de entusiasmarte por esto en toda la semana.
Según tú, somos un mal chiste. Vale, no te lo discuto, tendrás tus motivos para decirlo, pero al menos déjame darte mi versión de los hechos.
No, no encontré la yuxtaposición del decimonoveno planeta de la galaxia quiensabequé (con tilde, cariño, con tilde), ni tampoco encontré un hada. Si lo hubiera hecho, tú lo hubieras hecho conmigo.
Sí, encanto, me enamoré del ser más imbécil del planeta y estoy orgullosa de ello.
"¿Qué le dijo la patata al clavo? Somos un par de tubérculos"
Oh, si era malo ese chiste…
Sin embargo, sigo sin entender por qué razón estás tan enfadado conmigo. No hay motivo, ni siquiera me has dejado explicarte el porqué de mi situación actual.
Tienes únicamente un intento para descifrarlo. Te doy una pista. Las dos primeras letras de "tienes únicamente un intento para descifrarlo"
Exacto, cerebro de rabanito, tú.
Tú eres mi problema. Tú y tu sonrisa encantadora de niño lindo que has tenido desde siempre.
Tú y esos ojos de celebridad de la tele, pero sin necesidad de Photoshop o nada similar.
Tú y tu estúpido ego pequeñito.
¿Viste la película con Akita? De veras lo siento, debió de ser horrible, pero no podía presentarme a algo que yo consideraba una cita.
Para mí era eso, una cita. Porque estoy perdida, loca, chiflada, enferma por ti.
Cierro los ojos y te veo, y es por eso que he dejado de prestarte atención, pensando que si te lo decía tan directamente a la cara me ibas a sacar volando.
Pero me sacaste volando igual, ¿no? Así que hagamos un trato, inepto, cuando te vea para darte la carta en mano, y no en un estúpido correo electrónico como el que me mandaste tú, te voy a dar una cachetada y un beso, por idiota y por tarado.
Espero que te gusten ambas, siempre creí que eras algo masoquista. Ojalá te duela la mejilla por bastante tiempo, te lo mereces por celoso.
Con cariño
M. H
(P.D: Olvídate del CD, no lo vas a volver a ver jamás)
Una vez escrita la carta, la joven se encaminó a la casa de su mejor amigo. Cuando le abrieron la puerta, antes de que Len se pusiera a despotricarle en la cara, Miku lo golpeó fuertemente con la carta en el estómago, le dio una cachetada y lo besó. Por idiota.
