Capitulo 3…
La forma de la maldad
La forma de la oscuridad.
La forma del Abismo
Ya casi estaba anocheciendo y pronto el crepúsculo saldría e iluminaria sobre el castillo con su tan particular color, la sala del trono donde previamente habían estado espiando los tres herederos de los líderes de los reinos (Con excepción del reino de los sagrados conocimientos), en este momento estaba vacío con excepción de unas dos figuras.
-Que te parece, no es tan mal trato- exclamaba la figura mayor de las dos, al pequeño niño peli blanco que veía lo que estaba detrás del trono
-¿Básicamente tengo que permanecer en el centro de esta monstruosidad y tu cumplirás tu parte?- Pregunto Zero mientras se acercaba a un gran cristal con unas escrituras misteriosas y con círculos mágicos en el piso, techo y paredes
-Por supuesto, buscare otro modo de realizar mis "Planes" no tocare a tu tan "Apreciada" hermana- exclamo el dirigente del país vampírico
-Ayakashi Byakuya, tus gustos son tan despreciables y frívolos como siempre- exclamo Zero mientras para no tener que soportar sus tan peculiares bromas de mal gusto, instantes después un circulo de magia se extendió por el piso.
Justo unos momentos despues los dirigentes de los otros tres reinos llegaban corriendo y veían el espectáculo (Byakuya se había ido para hacer creíble su "Actuación").
-¡Pero qué…niño que crees que haces!- gritaba el representante del reino de la sagrada paz mientras corría en dirección al cristal sin siquiera molestarse en analizar el diseño de los circulos mágicos que se expandían.
-¡Tenemos que detener la propagación del círculo mágico!-gritaba Byakuya mientras detenía al representante del reino de la sagrada paz para que este no entrara al circulo mágico que no dejaba de crecer.
-¡Suéltame Byakuya, debemos salvarle, si sigue así se verá atrapado en el circulo, y nadie sabe que le pasara!-gritaba Susaku el representante lobo del reino de la sagrada paz mientras su transformación en lobo era frenada por la fuerza por el vampiro
Pero era inútil, el representante del reino de los sagrados conocimientos había comenzado a lanzar su hechizo para intentar detener lo inevitable, para su sorpresa alguien había insertado hechizos extra, quien tuviera ese conocimiento no comprendía la razón tras la cual no había invocado el hechizo por sí mismo.
Lo único que podía hacer era intentar retrasar sus efectos, para su sorpresa la figura de Zero parecía tranquila mientras examinaba el hechizo junto al representante de la sagrada paz.
-Nos veremos en la siguiente vida- dijo Zero al hombre lobo mientras comenzaba a pronunciar palabras y dibujar figuras con los dedos, estos rápidamente empezaban a tomar forma, circulos mágicos propios del joven chico, parecía que no portaba el emblema del reino de los sagrados conocimientos en balde, si bien el dibujo era mas rustico y no tan refinado como los de los mayores, debido a que estaba mas cercas del "Origen" tenían una prioridad superior a la de los de afuera, y era mas fácil que tuvieran un efecto mas rápido.
-Qué demonios…¡Zero! – grito el vampiro mientras los papeles se intercambiaban ahora el hombre lobo detenía al vampiro, al parecer al ver al joven niño crear sus circulos adicionales había bastado para que el vampiro perdiera la compostura, algo que ni siquiera el viejo enemigo y compañero ocasional de combates del vampiro había visto nunca…Así es, ni siquiera Susaku había visto esa faceta de Byakuya…Lo cual a su propio modo era algo escalofriante.
Al parecer el que Zero tuviera la habilidad de usar la magia le sorprendió, aunque la verdad era que Zero había descubierto unos segundos atrás esa habilidad luego de estudiar los símbolos y usando de ejemplo al hechicero que tenia frente a sus ojos, Zero había leído algunos libros de Byakuya, al parecer durante casi toda su vida Byakuya había intentado usar la magia pero algo se lo impedía.
Al parecer los vampiros y hombres lobo de sangre pura de alta generación tenían problemas al intentar usar ambas habilidades al mismo tiempo.
Pero el que parecía más sorprendido era el hechicero, el a duras penas podía lidiar con los hechizos, pero Zero no tenia conocimientos de lo avanzado que era la magia que intentaba dominar.
-El hechizo se vuelve inestable demasiado rápido tenemos que salir corriendo de aquí pero ya- dijo el hechicero mientras veía a los dos líderes ya más calmados.
Pero eso no duro mucho, la expresión de Byakuya comenzaba una vez más a demostrar furia en sus ojos, el hechicero lo noto de inmediato mientras tornaba sus ojos a Zero quien mostraba una sonrisa burlona, y un hechizo era eliminado, una protección especialmente para Byakuya, tan pronto como lo descubrió se dio cuenta de lo fácil que su vida terminaría al momento de mencionar algo de esa protección.
-Me parece que escucho la voz de Yamiko recorriendo los pasillos del castillo…-menciono Byakuya mientras desaparecía en busca de su nuevo escudo protector, obviamente lo dijo en voz alta para mostrar alguna reacción adicional en Zero, recordarle lo que era mas importante….
-¡Demonios que están haciendo aquí esos niños!-grito el hombre lobo mientras se disponía a ir en su rescate también, pero una fría mirada del vampiro y la mirada desesperanzada del hechicero que no se podía mover le hizo permanecer en su sitio
Los segundos transcurrían más lentos y los símbolos junto a las palabras pronunciadas por Zero cada vez aumentaban su velocidad, el hechicero ya solo podía corregir los errores de Zero, y esperar el momento para terminar el hechizo, sería necesario usar uno de los más secretos para evitar la destrucción del castillo por completo, Byakuya no tenía nada por lo cual preocuparse, puesto que tenía su "Seguro" nuevo y mejorado a sus manos.
-Más Profundo que la oscuridad, emerge del abismo-comenzó a recitar Zero mientras los círculos se empezaban a arremolinar a su alrededor, cada vez mas grandes, mas refinados, mas detallados…Casi parecía que el joven hechizero novato estaba recibiendo ayuda adicional de alguna parte…Pero…¿De donde?, ese misterioso cristal evitaba toda ayuda externa…
-No….no es posible….como conoce esas palabras…-exclamo el hechicero quien ya no recitaba hechizos incomprensibles , ya no intentaba dibujar nuevos circulos, ahora solo miraba pasmado la escena frente a sus ojos.
-¿Qué tienen esas palabras? ¿Qué pasa?- preguntaba el líder del reino de la sagrada paz mientras no comprendía los hechos que tomaban lugar frente a sus ojos, si…Tenia algún nivel de conocimiento de magia y hechicería, aun siendo un lobo no era el líder por ser el mas poderoso sino por ser uno de los mas listos (Y el mas poderoso).
-Debemos irnos, solo tendremos unos segundos antes de que esto explote- grito el hechicero mientras salía corriendo, era obvio el miedo y pánico que cubría al hechicero…no, cubria no es la palabra…Era mas bien como si lo "Envolviera" el miedo.
En cambio Susaku el líder del reino de la sagrada paz miro unos segundos más a Zero, quien parecía decirle con la mirada "No digas nada de esto, a cambio te daré unos segundos para que logres salvar tu vida y la de ese hechicero"…Si…Las miradas de Zero eran muy efectivas y transmitían muchos pensamientos…Eso y que había dibujado en el aire el mensaje, en cualquier caso. Susaku asintiendo le hizo una reverencia a Zero antes de volverse lobo y salir corriendo en busca del hechicero para también salvarle, mientras salía de la enorme sala del trono alcanzaba a oír a Zero recitar otra parte del hechizo
-¡La espada que sostiene la sentencia sobre la sombra de la ciencia!- exclamo Zero mientras sus palabras resonaban por la sala del trono, con un tono de voz maligno, oscuro…Casi se podía jurar que después de escucharlo sonaban cadenas envolviendo algo, no…Era mas bien como la escancia misma del hechizo que intentaba envolverlos a todos.
Justo al recitar por completo esa oración la explosión que hasta hace unos instantes habían estado luchando por retener se expandía a una velocidad considerable, pero se tomaba su tiempo para acercarse a las partes donde estaban Susaku y el hechicero, además de por muy su pesar por donde estaba Byakuya, esta vez había salvado la vida gracias a su artimaña.
En el centro estaba Zero dirigiendo la explosión concentrando la energía a su alrededor para evitar daños colaterales, podía sentir como su cuerpo se desintegraba junto a la sala del trono y el enorme cristal a su espalda, la razón de la explosión había desaparecido casi por completo.
-¡Byakuya, si crees que con esto te libraras de mi, estas equivocado, algún día volveré y desearas no haber nacido!-gritaba Zero esperando que su mensaje le llegara a la persona responsable de su tan particular asiento para ver la más grande explosión mágica de toda su vida, y quizá la mas grande en toda la historia…Bueno, en la historia conocida.
Y al mismo tiempo que decía eso Byakuya y Susaku estaban saliendo de la explosión dejando tras de sí una estela de humo, el crepúsculo se estaba extendiendo por todo el cielo y Zero lo podía ver atreves de la explosión.
-Ah…desearía que no hubiera terminado así…-dijo Zero mientras lo único que aun permanecía sin desaparecer era su rostro y parte de una mano con la cual cubría su rostro. Bajo su mano se podía ver una sonrisa sarcástica y al mismo tiempo en sus ojos rojos se notaba una mirada llena de melancolía, a pesar de ser ojos carmesí se veía la enorme tristeza por verse forzado a abandonar este mundo sin siquiera poderse despedir, poco a poco el rostro de Zero fue desapareciendo siendo sus ojos lo último que el mundo vería de su existencia.
Luego de esta enorme tragedia el mundo avanzo, sin importarle la desaparición de Zero, los únicos que tenían conciencia de esto habían desaparecido, el hechicero desapareció a los pocos meses, Byakuya se le declaro muerto unos años después, Yamiko tomo su lugar y al poco tiempo Susaku también desapareció, esto causo una guerra civil (Aunque llamarlo guerra civil es demasiado, dado que el reino de la sagrada paz…Bueno, no es muy pacifico que digamos…)pero esta no duro mucho dado que Marlon se volvió líder de los lobos fácilmente luego de derrotar a los lideres tribales principales.
Y el castillo que antes había albergado al dirigente del reino de los sagrados conocimientos nunca pudo ser restaurado, la energía mágica no lo permitía, sin importar que hechizo se usara, que habilidad…Que método, la magia era demasiado densa y siempre tiraba las reparaciones, eso si..El edificio en si mismo nunca se deterioro, al parecer los restos de los hechizos eran magia muy especifica y permitía la auto reparación…Quizá esa era la razón de que la explosión no fuera uniforme y permitiera el escape de Byakuya y Susaku.
Pero eso no importa, puesto que muchas centurias después, en este mismo lugar que alojo el corazón de esa gran explosión, hoy..Una vez mas era molestado y perturbado de su letargo, a pesar de que este lugar se reparaba solo, nadie se atrevía a aventurarse, a pesar que después de ese día el lugar quedo casi congelado en el tiempo y era seguro…Nadie se atrevía a entrar por que la magia remanente les daban malas vibras…Casi parecía que aun se podía sentir la presencia del joven que valientemente se tiro de cara a la explosión y permitió el escape de los demás…
-Me temo que deberé molestarte un poco, Yagamine Zero- exclamo un joven de cabellos rubios y ojos del mismo color mientras decía un hechizo cuyas palabras no se entendían y una enorme sombra aparecía en donde antes había estado la sala del trono y algo comenzaba a salir.
