Hola, hola gracias por leer es sumamente importante para mi volver a escribir este fic. E intentar mejorarlo, quizás no este al cien pero esta mil veces mejor que la primera vez que lo publique.
NOTA: EN SU 1ERA PUBLICACIÓN ESTE CAPITULO ABARCABA MAS, PERO COMO SOLO ERAN DIALOGOS POR ELLO ERA MAS LARGO, HASTA AHORA LA TRAMA SIGUE IGUAL, SOLO HE PUESTO MAS TEXTO Y LOS CAPITULOS SE HAN CAMBIADO EN EL SENTIDO DE QUE ARTE DEL CAPITULO 1 ENTA EN EL 2 Y DEL 2 HAY EN EL TRES, SOLO SE RECORRIO J PERO TODO SIGUE IGUAL ¡
Capítulo 2 Sola
Las tres semanas pasaron volando, Sakura disfrutaba de su vida como cualquier chica normal, Sakura estaba feliz pues ya era prometida de Sai, todo le iba de maravilla, excepto que hace unos días no paraba de vomitar pero le resto importancia y pensó que probablemente seria la comida que comió en la calle con Sai. Por otra parte Sasuke y Karin solo discutían de lo que podría pasar si la chica misteriosa decidiera tener al bebe, Karin quería que ella lo abortara, pero Sasuke no pensaba igual ya que les había dicho a sus padres y su madre se emociono mucho.
—Buenos días soy Sakura Haruno y vengo por unos resultados.—Dijo la chica a una enfermera que estaba en la pequeña recepción. Su cara se transformó a una seria.
—Disculpe señorita Haruno, pero tendrá que pasar con la doctora.—Sakura noto nerviosismo en la joven enfermera.
— ¿Que pasa? ¿Es algo grave verdad?— Pregunto algo asustada. Pero la enfermera se hizo de oídos sordos.
—Pase por aquí la doctora la espera.—Dijo la enfermera.
Cuando Sakura entro se sorprendió ya que no era la única, pudo ver a una pelirroja con cara de pocos amigos y un apuesto hombre de cabellos negros. La miraron como si acabaran de ver un fantasma.
—Buenos días Sakura, toma asiento por favor.—Dijo la doctora amablemente y con una cara de preocupación.
— ¿Que ocurre? ¿Tengo algo malo? —La doctora tomo una bucanada de aire y después de mirar a los dos desconocidos, miro los verdes ojos de Sakura.
—Sakura iré directo al grano, hace tres semanas te realizamos una inseminación artificial, por equivocación. Aun no sabemos que pudo haber pasado —Hizo una breve pausa y saco algo del cajón de su escritorio. — Para estar seguros, ¿Podrías hacerte este test de embarazo?
— Insinúa...¿Insinúa que puedo estar embarazada?
—Si. Por favor, has la prueba cariño, necesitamos saber.—Sakura tomo la prueba con sus manos temblorosas, Karin mordió su labio en muestra de nervios, coraje y rabia. Sasuke se mantenía serio, no se atrevía a mirar a aquella joven, sentía que era el causante de todo.
Sakura entro al baño y siguió los pasos de la prueba, al salir miro a la doctora quien tomo su mano, ambas miraron que revelaba el test y ahí estaba, era una realidad el signo de + esta sumamente marcado, ni difuminado ni borroso, era totalmente real, Tsunade le pregunto a Sakura si había sentido algo extraño y esta le conto sus síntomas. Era evidente, espera un hijo.
— Ay, ¡No! No, no pueder ser, me voy a casar en unos meses, mis padres... —Sakura se agarraba la cabeza y no paraba de llorar.
—Tu no eres la única con problemas.—Hablo Karin mientras se paraba frente de ella.
— ¿Tú quien demonios eres? —Dijo exaltada Sakura arrementiendo contra la pelirroja de mal carácter.
—Yo tendría que ser la madre de ese niño.—Le dijo con rencor en sus palabras.
—Y él ¿Quien es?— Dijo señalando a Sasuke quien se había mantenido serio, callado.
—Yo soy el padre de tu hijo, nuestro.—Karin sintió que pateaban su roja cabeza, Sakura lo miro incrédulo.
— ¿Saben que? yo me voy no quiero saber nada de este hospital, ni de nadie de ustedes—Dijo la chica entre lágrimas, tomo sus cosas y salio corriendo del consultorio.
Sakura corrió hasta que llego a un pequeño parque donde se sentó en una banca y se dedico a mirar a los pequeños niños que corrían y jugaban con sus madres, pensaba en que iban a decir de ella, Sai creería lo peor ya que ella siempre le decía que debía llegar virgen al matrimonio, sus padres eran tan conservadores que seguramente la odiarían. No paraba de llorar, miro a alguien que se sentó a su lado. —Se que esto es difícil, pero tenemos que encontrar una solución, juntos por que ese niño es de los dos.—Dijo Sasuke seguro de sus palabras.
—Ni siquiera se tu nombre.—Respondió ella entre lágrimas y gimoteos.
—Soy Sasuke Uchiha. ¿Como te llamas tú? —Ella limpio sus lágrimas con un pañuelo que Sasuke le ofreció.
—Sakura, Sakura Haruno.
— Que quieres hacer? ¿Que quieres que hagamos? —Sakura se perdió en sus ojos negros, su voz tan cálida. Le daba confianza.
—Yo no lo se, tengo que hablar con mis padres y Sai.—Sasuke se enfoco a ese nombre, Sai, ¿Quien diantres era Sai?
— ¿Tu novio?
—Sí. No creo que me perdone, no creo que comprenda.—Sonaba tan triste que Sasuke se compadeció de ella.
—Si él te ama, si él en verdad te quiere lo creerá y entenderá.
— ¿Y si no lo hace?
—No te ama, suelo ser muy franco, pero es lo que pienso.
Sakura se puso de pie —Debo irme, es tarde y me esperan en casa. —Hizo un movimiento para entregarle el pañuelo a Sasuke.
Él negó, dijo que era un regalo—Dame tu numero telefónico por favor.
—Claro, eres el padre de mi hijo, ¿No? —Una broma cruel, para un momento cruel, así era ella en ocasiones.
Habían pasado un par de días desde la última vez que Sakura hablo con Sasuke. El por su parte decidió no molestar a la chica por unos días para que pensara que era lo que ella quería, él también necesitaba tiempo para pensar ya que desde que conoció a la pelirosa no dejaba de pensarla, quizá era por que ella seria la madre de su primer hijo, cosa extraña ya que él jamás quiso hijos pero su madre estaba tan ilusionada, y luego pensaba en los verdes ojos de Sakura y suponía que una persona buena, noble y dulce podía tener esos ojos tan transparentes y por ello seria una madre admirable.
Por su parte Karin no dejaba de maldecir al mundo, a Sakura, a Tsunade, etc, etc, pero por trabajo tuvo que viajar ya que era modelo de una marca de tintes y productos para el cabello y debía seguir trabajando ya que había un contrato de por medio.
La pelirosa se encontraba caminando hacia su casa después de caminar por horas pensando de que manera le contaría a sus padres lo sucedido, Sakura abrió la puerta y se sorprendió al ver a su madre, la recibía muy contenta, demasiado para su gusto.
—Sakura que bueno que llegas hija tenemos visitas.—Dijo su madre con una enorme sonrisa.
Su madre la tomo del brazo, y la llevo camino al jardín trasero que tanto cuidaba, lleno de flores y una hermosa fuente en su centro.—Sakurita, te hemos estado esperando.—Dijo la madre de Sai, una mujer de voz gritona, muy fina pero muy chismosa, imprudente y en ocasiones insoportable.
— Cariño Sai y sus padres vinieron a formalizar su compromiso.—Su madre era la mas feliz, Sai era de buena familia y buen partido, hace unas semanas Sakura hubiera brincado gustosa pero no podía celebrar, no había motivo alguno por cual ser feliz en ese instante. Sakura se puso pálida, sufrió de un leve vértigo—Sakura ¿Estas bien?—Dijo Sai que se acerco a ella y la tomo de la mano mostrando preocupación.
—Sai yo tengo que hablar contigo, a solas.—Dijo la pelirosa preocupada y en voz baja.
Sus padres entraron para beber un café y galletas de mantequilla que horneo la madre de Sakura hace unas horas.—Sai hay algo que tengo que decirte, pero antes respóndeme una pregunta.—Él asintió.
—Lo que quieras Sakura.—Respondió para confirmarle.
—¿ Tu me amas?—Pregunto con la voz temblorosa y nerviosa.
—Por su puesto.
Ella respiro hondo, —Hace un mes, cuando fui al hospital hubo un grave error, cuando tuve que ir por mis resultados la enfermera me dijo que debía ir con la doctora —Sai parecía preocupado, confundido. —Cuando fui donde ella me contó que cambiaron expedientes con una mujer que quería tener un bebe de su pareja, pero la que termino embarazada fui yo.— Sai abrió los ojos desmesuradamente, sentía que la sangre le hervía.
— ¿Tu crees que yo me trago ese cuento?—Grito encolerizado. — Tan estúpido me crees?
—Tu...
—Podré quererte Sakura, pero perdonarte un engaño.—La apunto con el dedo— ¡Eso nunca! —Señalo su vientre—No me haré cargo de un niño que no es mio.
—Sai, yo nunca he estado con un hombre. Yo te amo a ti, solo a ti.—Lloraba Sakura e intentaba tomarlo del brazo.
—Eres falsa. Muchas veces me dijiste que esperaramos y mira ¡Te has acostado con el primero que se te pone enfrente!—Soltó el agarre de ella —Eres una cualquiera vestida de mujigata.
Estas palabras le rompieron el corazón a la chica ella quería a Sai pero no le permitiría ni un insulto mas. No podía dejarse pisotear de esa forma. — ¡Cállate!—Grito ella y le dio una bofetada marca diablo, Sai enfurecido prefirió ir por sus padres y marcharse antes de tocar a Sakura y hacer algo de lo que pudiera arrepentirse el resto de su vida.
— ¡Vámonos! —Ordeno sin reparos, Sakura lo siguió hecha un mar de lágrimas.
— Que ocurre aquí.—Hablo serio el padre de Sakura, Sakumo Haruno, cabellos castaños, piel blanca y ojos mas oscuros que los de Sakura.
—Lo que pasa es que se cancela el compromiso, no va haber boda.—Dijo Sai mas calmado y sereno, intentando digerir la amarga noticia.
—No puedes hacerle esto a mi hija. Al menos no sin una explicación.—Miro al chico muy molesto.
—Su hija, lo que su hija me ha hecho es la peor cosa que alguien pueda hacerle a un hombre enamorado, la peor traición de una mujer a un hombre.—El padre de Sakura se acerco a ella jalándola de los brazos y zangoloteándola.
— Sakura ¿Que hiciste? —Grito enfurecido su padre, ella sollozaba más y mas fuerte, su padre jamás la había tratado así, jamás la había tocado.
— ¡Diles! Anda, diles que estas esperando un hijo de quien sabe quien.—La madre de Sai se llevo las manos al pecho, mientras la mamá de Sakura quedaba en shock.
Todos estaban sorprendidos, molestos e intrigados por lo que ocurrió con Sakura, el compromiso y el supuesto embarazo, Sai se marcho con sus padres muy indignado con su orgullo maltratado, ahora lo mas difícil venia para Sakura, enfrentar a sus padres y su intolerancia.
—Siempre te ensenamos principios, moral. Niña de diez.—Decía su madre entre sollozos.
—Yo puedo explicarles, todo ha sido un gran error.—Murmuraba.
—Vete.—Dijo secamente su papá—Vete de mi casa ahora mismo, agradece que dejare que te lleves tus cosas.
—No tengo a donde ir.—Miro a su madre en esperanza de algún apoyo—Mamá, por favor, ayúdame.
—No puedo contradecir a tu padre.—Siempre era lo mismo, su madre estaba hecha a la antigua, tan tradicionalista siempre abnegada.
— ¿Que les pesa mas? ¿Que tendré un hijo? O Que ya no les prestaran dinero los papás de Sai? —Se limpio las lágrimas y alzó la cara, debía ser fuerte aunque sea por este momento.
—Insolente, ¡Lárgate! —Ordeno su padre.
Sakura corrió a su habitación de inmediato, tomos dos grandes maletas y comenzó a empacar lo mas que podía, ropa y zapatos, sus lágrimas seguían cayendo pero se mantenía en pie por aquel inocente que ya hacia en su virginal vientre, después de todo era lo único que le quedaba ahora ya que todos los que amo le dieron la espalda.
Salió de la casa de sus padres sin mirar atrás, pudo escuchar el llanto de su madre, pero si ella no se compadeció, ¿Por que habría de hacerlo ella?
Comenzaba anochecer y para su suerte comenzaban a caer leves gotas de lluvia, poco a poco la gente que se encontraba en el parque comenzó irse, poco a poco el parque se quedo solo, excepto por una pelirosa que lloraba en una banca. Cuando era niña solía ir a ese parque después de alguna pelea con sus padres, esa banca era testigo de cuantas lágrimas había dejado ahí.
Sus ojos pesaban, estaba agotada, mojada y hambrienta, y sumamente sola.
— ¿Sakura? —La chica ni siquiera volteo, su rostro fue tomado por aquel hombre, era él, el chico de ojos negros, iba vestido con una gabardina negra y sus cabellos estaban tan mojados como los de ella, ¿Que hacia ahí?
