Hola gracias por leer y dejar sus bonitos comentarios.Espero que les siga gustando la historia y las chicas que ya lo han leído gracias por recomendarlo :') bueno nos vemos en la próxima y ya saben cualquier cosa déjenme un mensajito.

Capítulo 3 Un nuevo Hogar

La lluvia se hizo mas intensa, él la miro con tristeza y ternura, se veía indefensa e intrigada seguramente por verlo aquí. — ¿Que haces aquí? —Tenía sus ojos enrojecidos e hinchados seguramente de tanto llorar.

—He venido a buscarte.—Su voz era segura y tan reconfortante, por fin una palabra amable después de tanta humillación y dolor.

— ¿Cómo supiste que estaba aquí?

—Tenia tu teléfono, te llame.—Ambos charlaban como si fuera un cálido día de verano.—Tu madre dijo que seguro estarías aquí.

—Mira que detalle, tan predecible soy.—Dijo con sarcasmo y amargura, mas que nada para si misma.

Salio de su cruda atmósfera cuando Sasuke tomo las maletas y comenzó a caminar

— ¿Qué haces? —Le pregunto mientras se ponía de pie.

— ¿Acaso piensas quedarte aquí? — Ella puso las manos en su cintura y frunció el seno y alegó que ella podía arreglárselas sola. Sasuke sonrió sarcásticamente— ¿Asi? Pues no parece, ¿O es que pensabas quedarte a vivir en el parque? Sakura que piensas hacer sola? Te puede pasar algo a ti y al bebe.—Se había enojado por la actitud de ella, solo quería ayudarla y ella se ponía de orgullosa.

—Esto es culpa tuya y de tu novia.—Lo señalo con el dedo —Tenia una vida y ustedes aparecieron a arruinar todo. —Sasuke bajo la cara, quizás no debió decir eso, después de todo no fue culpa de ellos, fue del hospital.

—Eres molesta.—Murmuro. Ella se enfado.

— ¿Qué pasa contigo? ¿Por rayos no estas molesto de que tu novia no sea la madre de tu hijo? ¿Que no te molesta? —Grito.

— ¿Qué es lo quieres que te diga? ¿Que me alegre mucho al saber lo que paso? Pues !sí!—Dejo las maletas en el suelo e hizo ademanes con las manos —Me da gusto que Karin no sea la madre de mi hijo— Sakura se quedo muda. Levanto de nuevo las maletas y comenzó a caminar, ella lo siguió.

Ninguno dijo nada en todo el camino, ella no dejaba de especular por que Sasuke dijo eso, ¿Acaso no amaba a su novia? Mientras el no dejaba de decirse lo estúpido que era por haber dicho aquello, no debió decírselo a Sakura. —Llegamos.—Dijo Sasuke, le dio la mano a ella para salir del auto y Sakura quedo boquiabierta era una palacio ante sus ojos, una mansión enorme color blanca con ventanales y balcones.

Sasuke y Sakura entraron a la casa que era mas bonita por dentro se dijo así misma, Sakura solo se limitaba a ver, mientras tanto Sasuke hablaba con una empleada de la casa.

— ¿Que necesita señor? —Pregunto la joven de cabellos oscuros, su nombre era Shizune.

—Quiero que prepares la habitación de huéspedes para Sakura.—La joven miro a la chica que seguía embobada mirando las pinturas de la casa. —También quiero pedirte que estés al tanto de Sakura, que nada le haga falta, sera tu prioridad.—Shizune sonrió, vaya, jamás había visto a el señor Sasuke tan preocupado por una mujer.

—Claro, y disculpe la indiscreción, ¿Quien es ella?

—No cambias, no te pago por preguntar.

—Disculpe, por cierto llamo la pelos de tomate...—Decía pero Sasuke frunció el seño y la interrumpió.

— ¿Quién?

—Se me salió, la joven Karin.—Dijo como niña reganada.—Dijo que le urge hablar con usted.

Sasuke subió a su habitación a darse un baño mientras Sakura platicaba con aquella joven simpática del servicio.

— ¿Desde hace mucho es amiga del señor Uchiha?

—Para ser sincera desde hace muy poco, te podría decir que lo conozco desde hace horas.—Comenzó a desempacar su ropa.

— ¿Y por que esta usted aquí?

—No te ha dicho supongo.—Dudo en decirlo.—Quizás se moleste si te cuento.

—Bueno como quiera señorita, pero no hay mentira ni secreto que dure para siempre.—La frase de su abuela siempre lograba sacar chismesitos.

Sakura sonrió—Me das confianza, te lo diré, después de todo tienes razón se sabra tarde o temprano.—Shizune dejo de doblar las sábanas. —Mis padres me echaron por que estoy esperando un bebe.

— ¿Del señor? —Casi se desmaya del impacto.

—Si. Pero no es lo que piensas.—En la cara de la chica se formo una sonrisita cómplice.

—Seré la chica de la limpieza pero se como se hacen los bebes.—Alegó.

—Es complicado, pero no creas que soy una trepadora, o que lo hice por su dinero o que se yo.

—No, no pienso eso, al contrario ojalá ya deje a la pelos de tomate el señor.—Dijo mientras apretaba una almohada.

— ¿Tan mal te cae?

—Claro, a quien no, es la hija del mismo diablo en persona, muy modelo y millonaria pero esta podrida por dentro.

— ¿Tan mala es? —Sakura se sintió incomoda, si era tan mala probablemente se pondrá igual o mas loca que en el hospital.

—Mucho, por eso el señor no la quiere ni un poquito.

—Lo he notado, ¿Enserio no la quiere? —Pregunto muy curiosa la chica. Shizune la vio divertida.

— ¿Le gusta el señor?

— ¡No!, claro que no.—Respondió sonrojada y nerviosa, no negaba que era guapo, muy, muy guapo pero era muy pronto y tenia una novia insoportable.

—Si le gusta, yo podría ayudarle—Le guiño el ojo.

—Dime Sakura, y no, no me gusta.

—Esta bien, no tengo amigas, ni tiempo tengo.

—Yo tampoco, mi mejor amiga se fue hace como tres años al extranjero y le perdí el contacto.—Suspiro melancólica.

Terminaron de conversar, Shizune se fue a terminar la cena mientras Sakura tomaba un baño.

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Sasuke termino su baño y se puso ropa cómoda, se recostó en la cama sumamente pensativo, Sakura y ese bebe estaban en sus pensamientos. Recordó que debía llamar a su insufrible novia.

— ¡Por fin me llamas! —Se quejo Karin mientras estaba siendo maquillada para un comercial.
—Mi padre me ha dado la solución, programaremos un aborto.

—Olvídalo, eso no pasara.—Dijo tajante y sin temor a la furia de su chica.—Es mi hijo, lleva mi sangre.

—¡Pero no mío! Mira sasuke yo busco soluciones y tu parece que no le das importancia Intentaba no exaltarse mas de la cuenta pero era casi inevitable. —Pues compremos el bebe, y así acabamos con el problema.

—No creo que Sakura sea de esas personas Karin. —Karin mordió su labio molesta.

—Vaya, ya la llamas por su nombre, te veré después.—Y colgó seguido de aquello.