Hola.
Bueno hoy les traigo un nuevo capítulo para todas las personas interesadas en mi historia, les agradezco sus grandiosos comentarios y visitas.
En esta historia preferí darle perspectiva por parte de ambas protagonistas por lo tanto en esta actualización nos familiarizaremos mas con Jade, espero lo disfruten.
CAP 2
El olor a café logro de forma agradable despertar su cuerpo aun somnoliento, para cuando se sirvió un poco y bebió del mismo apoyándose en el granito de la cocina de su casa su madre una mujer de pelo negro, alta, piel pálida y ojos claros; rasgos claramente heredados a excepción de su color natural de cabello entro con grandes ojeras y bostezando, al notar su presencia le sonrió acto que ella claramente no devolvió, no porque estuvieran bravas o la odiara era solo que esos gestos afectivos bien ambas sabían solo era recibidos mas nunca devueltos.
-Buen día Jadelyn.
La saludo y se vio en el impulso de no escupir su café ante la mención completa de su nombre, en varias oportunidades le había dejado claro a esa mujer que Jade así debía llamarla pero no a cambio siempre recibía un Jadelyn, un Jadey e incluso el más nefasto un cariño.
-Días mamá, de buenos no tienen nada.
-Siempre tan amorosa hija.
Noto la mano de la mujer se aproximo para acariciar su mejilla y cuanto lamento no lograr esquivarla a tiempo, el toque fue suave y amoroso pero no sabía por qué esos gestos familiares siempre le causaban incomodidad quizá de alguna manera le recordaban a su infancia.
-¿Hablaste con tu profesor? A ese al que le recomendé el tratamiento capilar…
-Sikowitz, su nombre es Sikowitz y sí, ayer hable con él pero definitivamente no podre presentar la obra.
Comento con cierto tono ácido, el recordarlo le producía agruras y es que no entendía por qué él su profesor favorito en quien al menos confiaba simplemente la había dado la espalda porque así lo sentía.
-Lo lamento tanto, se que era muy importante para ti. Si pudiera…
-Pero no puedes.
Corto enseguida el discurso de su madre, no podía entender por qué esa mujer siempre era tan amorosa y comprensiva, con eso no bastaba para arreglar las cosas, unos cuantos "lo lamento" no cambiaban el hecho de que esa obra simplemente no se haría, una en la cual a pesar de tener una base simple como la de un payaso al que se le daña su paracaídas y muere, traía a fondo un subtexto muy especial pero como siempre inútil fue el fin de semana que se gasto escribiendo el guión pues después de todo nadie la vería ni trataría de descifrar su mensaje y por nadie se refería a una persona en particular.
-Jadelyn se te hará tarde, es mejor que te vayas ya.
Esas palabras aun suaves las percibió como un "lárgate de mi casa" acto que la enojo, bien sabia ella que eso era producto de su imaginación pero por Dios que no podía dejar de ser esquiva.
-Como sea.
Al llegar a Hollywood Arts uno de los pocos lugares en los cuales le gustaba estar se dirigió directo a su casillero, hoy tenía una especie de exposición por lo tanto debía estudiar una vez más aquellas copias guardadas en su locker, para cuando leyó aun en la misma posición algunos párrafos la presencia de una segunda persona logro distraerla para su mal gusto, al cerrar su casillero se topo con Beck, su novio, entonces se pregunto dónde habían quedado esas mariposas por muy cursi que sonara que antes sentía al verlo, al parecer el tiempo las había matado.
-Hola Jade.
Noto el chico le ofrecía una taza de café, agradecida la tomo y bebió un sorbo.
-¿Ya hablaste con Tori?
Y con esas palabras bastaron para que el confort y la paz que sentía al lado de su novio se evaporaran, sin desearlo su mirada se guío hacia la nombrada y allí estaba, diagonal a ella con una sonrisa hablándole a un par de estudiantes, como odiaba esa sonrisa, cuanto deseaba ser ella quien se la borrara en ese preciso instante pero ahora su atención debía estar en aquel chico frente a ella.
-No y ya te lo dije no pienso hacerlo.
-Quisiste arruinar su fiesta.
-Ella arruino mi obra.
Alzo la voz sin desearlo y es que cada vez que sentía alguien trataba de alguna manera atacarla y juzgarla su defensa era aquella, alzar la voz y mostrarse aun más intimidante de lo usual pero cuanto odiaba que los años con Beck lo volvieran inmune.
-No fueron sus intenciones.
-Lo fueran o no lo termino haciendo. Arruino mi proyecto de arte ¿Sabes cuánto me costó hacerlo? No, no sabes porque claramente para ti mi esfuerzo no vale, es como si lo que yo hiciera no fuera importante, ni para ti, ni para Sikowitz ni para ninguno de estos idiotas que nos rodean.
-Jade cálmate, para mi tus cosas si son importantes el problema es que me canse de tener que rogarte que me dejes entrar a ellas, te recuerdo que para uno de tus guiones tuve que prácticamente arrodillarme ante ti para que me permitieras leerlo.
A veces ella sentía que Beck podía llegar a ser muy cínico, la única vez que él quiso leer uno de sus proyectos, ella aun sin terminarlo se lo impidió porque como persona apasionada quería que estuviera perfecto pero entonces sintiéndose culpable de excluir a su novio se lo permitió, el leer su guión aun cuando sentía le faltaban muchos detalles y lo único que obtuvo fue un "lo leeré cuando tenga tiempo" como cosas de la vida nunca lo tuvo, solo hasta cuando las letras se volvieron acto en el teatro Caja Negra hacia ya más de un año, solo allí su novio se entero de que se trataba.
-Tengo clases Beck, hablamos después.
-Tarde o temprano tendrás que ceder.
-Yo lo único que tengo es que morir.
Fue el grito que le brindo ya a metros de distancia y dándole la espalda aun así pudo imaginarse el gesto de cansancio de su parte ese que le brindaba demás los últimos meses, como si el estar con ella fuera tan solo una obligación o un favor cosa que de nuevo la hacía sentirse herida y ultrajada. Al pasar por el pasillo le fue inevitable toparse con su dolor instantáneo de cabeza, Tori Vega, con quien para el colmo hoy coincidían en su primera clase, trato de ignorarla pero esta agito su mano en forma de saludo brindándole una tímida sonrisa; y hablando de cínicos esa chica se ganaba el premio mayor, como podía poner cara de cachorro degollado cuando todo era su culpa, cuando desde la primera vez que piso el suelo de Hollywood Arts hacia ya dos años le había arrebatado poco a poco el lugar que a ella de alguna manera le costó ganarse, ese respeto y esa admiración por parte de todos ahora solo se encontraba dirigida hacia esa medio latina, incluso esas personas a las cuales ella llamaba amigos no hacían nada más que recalcar y poner en un pedestal a la chica ¿Acaso eran ciegos?
-Jade…hola.
Esa voz irritable la hizo temblar, apretó disimuladamente los puños al sentir a la chica tras suyo cual perro faldero tratando de buscar entablar conversación alguna.
-Vega.
Se limito a contestar porque le era inevitable y eso era lo que más rabia le producía, para ella con el tiempo le fue simplemente imposible ignorar a la entonces "chica nueva" porque sin desearlo ella misma se vio en varias oportunidades admirando lo talentosa que podía llegar a ser esta.
-Sabes Jade yo quería hablar contigo sobre…
Gracias a sus pasos rápidos llego al aula en tiempo récord y para cuando entro se alejo totalmente de Tori dejándola con la palabra en la boca y así era como ella mandaba al caño las intenciones estúpidas de la chica por disculparse o lo que fuera a hacer.
Las primeras clases no pudieron llegar a ser mas tediosas, para ella su único interés se basaba en todo lo relacionado estrictamente con el arte aun así no podía mentir que siempre obtenía buenas notas en las demás materias comunes como historia, lenguas entre otras y todo porque el estar allí para ella era un privilegio que debía ganarse cada periodo. Para cuando por fin pudo respirar aire fresco al llegar al café asfalto, compro su habitual ensalada y se dirigió hacia la mesa tan bien conocida… allí ya todos estaban presentes, noto como Robbie y Cat secreteaban entre ellos; esos dos habían estado muy juntos los últimos meses y ella bien sabía por qué detallando al chico escuálido no logró entender que le veía su mejor amiga a este débil y cabe resaltar raro chico aunque ella no es que fuera la persona más normal del mundo por lo tanto termino restándole importancia, al notar su lugar apartado al lado de su novio se sentó allí para enseguida sentir el brazo de este pasar por su cintura atrayéndola más hacia su cuerpo. Hoy como ayer desde el inicio de semana no podía llegar a sentirse más inadaptada en aquella mesa, su mirada choco con unos ojos fríos por parte del moreno; ese chico siempre tan amable y carismático ahora la miraba con desdén y sabia bien por qué, el domingo cual fue su sorpresa al abrir la puerta de su casa y encontrarse con él... "tenemos que hablar" fueron las primeras palabras que salieron de su boca y es que ni un cordial saludo le había dado para terminar con un "deja de llamar la atención Jade. No mereces siquiera que Tori trate de ser tu amiga" porque para él como sabia también para todos ella no era más que un ataque en masa en contra de la puritana Tori Vega, bajo su mirada ante la poco apetecible comida pero las risas de Cat lograron atraer su atención, esa chica como siempre tan linda y tierna que le provocaba darle un par de cachetadas para que reaccionara pues vivía en un mundo de color rosa inexistente aun así no logro evitar sentir cierto malestar ¿Cuándo fue la última vez que salieron juntas? Debía aceptar que siempre era Cat quien la buscaba y por eso la amistad se había mantenido pero ahora esa chica simplemente parecía no importarle la distancia que empezaba a separarlas poco a poco, Robbie por otra parte bien podía valerle menos pero no logro evitar una pizca de celos al saber que ahora era él quien obtenía la total atención de esa inocente chica quien de alguna manera siempre le hizo olvidar de sus propios problemas.
-¿Qué te sucede?
El susurro y el aliento chocando con su cuello por parte de Beck logro distraerla un poco pero entonces de nuevo se sintió ajena a esos brazos pues sin saber cuándo ni cómo ya estar entre ellos no le producía la misma felicidad ni la misma seguridad, sentía que de alguna manera jugaba con el chico, con sus sentimientos si bien aún existían por parte de él, cariño si había, amor también pero al parecer ya no era lo suficientemente fuerte como para sostener esa relación que alguna vez lo fue todo para ella, hoy en día lo podía llamar tan solo monotonía.
-Estoy bien.
Mintió como acostumbraba a hacer porque esa era otra de sus defensas.
-Sabes que puedes confiar en mí.
-Ya te lo dije no es nada.
Cansada de sentirse amarrada se separo de aquel agarre por parte del chico quien de nuevo la miro con cansancio y resignación, en otras circunstancias ella lo hubiese arrastrado lejos del grupo para terminar contándole todo lo que hoy en día le estaba matando la cabeza pero esa monotonía había matado algo muy importante y era la confianza que tanto llego a sentir pero bien no todo era su culpa pues si Beck nunca hubiese empezado a utilizar esos problemas que en el pasado le confió en su contra para desarmar cada discusión hoy en día no dudaría en refugiarse de nuevo en el chico.
La jornada hoy no le pudo parecer más larga, el sentirse ahora una extraña en ese lugar tan sagrado para ella como lo era su escuela de artes ocasiono cambios drásticos de humor, paso de la tristeza a la ira en un santiamén terminando Sinjin Van Cleef en el ojo del huracán, pobre chico aun cuando muchas veces le sentía repulsión no podía evitar a veces admirar su valentía en silencio pues pocos chicos se atrevían a acosarla de manera tan descarada tanto así que en varias ocasiones lo había visto merodeando los alrededores de su casa, bien pues hoy este termino con la camisa hecha trizas gracias a sus filosas tijeras una vez trato de volver a olerle el cabello en la clase de química, como resultado obtuvo una hora de charla con Lane el consejero del lugar.
Ya en la salida al observar aquel chico canadiense muy guapo sentando en la capota de su auto negro no le quedo de otra que afrontarlo no sin antes dejar escapar un suspiro cargado de cansancio.
-Vi lo que le hiciste a Sinjin…
-Se lo merecía estaba volviendo a retomar esa costumbre espeluznante de olerme.
Trato de justificarse y es que sabía que era lo mejor si no quería alargar mucho aquella conversación pero al parecer Beck hoy no cedería tan fácil y eso lo supo al observar al mismo negar con la cabeza.
-Sabes hoy tengo que realizar un largo proyecto de historia ¿Podrías dejarme ir a casa?
-Hablaremos Jade, mientras conduces hacia tu casa lo haremos.
Como si nada el chico se introdujo en el asiento de copiloto indicándole que se subiera ella también, sin más entro y arranco su auto.
-¿Vas a dejar tu carro en el estacionamiento?
-Bueno no le pasara nada…
-Si te roban los espejos retrovisores no me eches la culpa.
-¿Ya te disculpaste con Tori?
Directo al grano como solía llegar a ser Beck una vez le entraba el gusano de la persistencia.
-¿Cuántas veces tengo que decirte que no lo haré?
-Acéptalo Jade te excediste.
-¿Por qué rayos te importa tanto?
-Porque Tori es mi amiga…
Una por quien quizá sentía cierta atracción y es que por más que quiso nunca pudo olvidarse de ese casi beso que su propio novio allí presente trato de darle a su "amiga" ¿Cuántas veces habría tratado de coquetearle?
-Cuanto desearía que Tori Vega nunca hubiese aparecido.
Soltó como si nada ¿Para qué callarlo? No bastaron segundos para que la voz del chico llegara de nuevo esta vez en un tono frió y sobresaltado algo que la sorprendió después de todo sacar de su zona de confort a su novio era realmente difícil tanto que podía contar quizá una o dos oportunidades en las cuales lo había logrado claro que no intencionalmente tampoco era masoquista para gustarle las discusiones y peleas constantes.
-Dije que detengas el auto.
Y así sin más remedio lo hizo aun cuando le molesto sonara de forma altanera y más bien como una orden antes de una petición.
-¿Y ahora qué?
Sin tener la necesidad de mantener la vista en la carreta tras estacionarse enfrento con el ceño fruncido al chico quien no se encontraba con su habitual rostro calmado esta vez la decepción de hacia presente en su mirada.
-No te reconozco…la Jade que yo conozco no diría eso ¿Sabes que haría? Afrontar sus malestares, no sé qué te tiene así pero si soy consiente que Tori para ti siempre ha significado una amenaza, se cuan acostumbrada estabas a tenerlo todo fácil pero llego Tori y supiste que no eres la única con talento, la única que puede triunfar en la vida…yo pensé que ante su presencia te harías mas fuerte, te esforzarías mas pero a cambio no hiciste nada más que tratar de hundir a esa chica, a nuestra amiga porque aunque no lo quieras aceptar ella siempre ha estado ahí para ti cuando la has necesitado…que malcriada eres Jade West, esa no fue la persona de la que me enamore.
Como desearía poder hacerse la de los oídos sordos pero no podía, no cuando cada palabra le pesaba, era su tono de voz, era la verdad que poseían, era el que Beck fuese quien se lo dijera lo cual le producía malestar…pero no, no iba a dejar verse frágil y vulnerable hacia una persona que hacía mucho dejo de comprender el por qué de su comportamiento ¿Quién era él para juzgara? ¿Quiénes eran todos para hacerlo?
-Lárgate de mi auto, si tanto amas a Tori ¿Por qué sigues fingiendo? Ve con ella y haz lo que se te plazca…a mi no me sigas jodiendo la vida.
-Hablas llevada por la ira… ¿Yo te jodo la vida?
-Si, lo haces porque a tu lado hace mucho deje de sentir esa paz que nadie mas había logrado producir en mi vida, ahora solo siento como me reprimes…
-No estoy de ánimos para aguantarme todo esto... me voy pero déjame te lo aclaro, yo no amo a Tori Vega, tú siempre estuviste aquí.
El chico señalo su pecho para entonces abrir la puerta de aquel coche.
-Yo quería volver a recuperar lo que alguna vez tuvimos pero no puedo, me canse de ti…es una pena que estés perdiendo a tus seres queridos, ya muy pronto ni Tori te aguantara.
Con un fuerte golpe supo la puerta del asiento de copiloto había sido cerrada pues hacia ya varios minutos que su vista permanecía pegada en un punto muerto dentro de su coche mientras sus manos apretaban el volante ¿Cuánto había odiado esas palabras? Mucho pero realmente lo único que en ese momento sentía era cansancio, con pesadez apoyo su frente en sus manos.
Y ella que pretendía llegar a casa temprano ahora abría la puerta de la misma ya con el sol oculto, había estado vueltas en su auto hasta quedarse sin gasolina y todo porque de alguna manera pensamientos estúpidos no la querían dejar pero entonces en la estación de gasolina ya de noche se decidió, mandaba todo al diablo, ella era Jade West quien nunca se retractaba de sus actos, quien los afrontaba porque después de todo no necesitaba a nadie para seguir adelante. Una vez entro en la sala observo a su hermano menor jugar con su consola ignorando su presencia y así lo prefirió dirigiéndose rápidamente hacia su habitación, tenía un trabajo de historia que realizar y si quería terminarlo debía empezar hoy, cuando se sentó en su escritorio ya sintiéndose concentrada su teléfono celular sonó, el número que registraba la lleno de una mal presentimiento pero de igual manera ella nunca le huía a su padre por lo cual se dispuso a contestar con su tan característico tono frió.
Y así termina este capítulo, vemos ya como la relación desgastada entre Beck y Jade de alguna manera llego a su fin pero quizá eso pueda llegar a ser lo de menos...espero lo hayan disfrutado, de nuevo gracias por su apoyo el cual para mi es fundamental...
Espero leernos en una nueva oportunidad.
Besos y Abrazos.
