Hola a todos, bueno he vuelto no sin antes pedirles de todo corazón una disculpa por la tardanza pues tuve algunos problemas personales pero de igual manera aquí estoy para entregarles un nuevo capitulo el cual espero disfruten y aprecien, para todas las personas que me leen les agradezco el tiempo que me brindan y los comentarios los cuales son para mi el motor que me brinda inspiración.
Ahora si les dejo el capítulo:
CAP 4
Sentada al lado de Cat escuchaba atenta sus historias ocurrentes todas tomando como punto central a su hermano a quien ella conocía muy bien y sabia tenía un problema especial tanto así que comprándolo con aquella pelirroja ella era totalmente normal, ayer había logrado percibir la preocupación de la chica inocente, pensó que la culpa de su malestar era toda suya por lo tanto se la paso todo el maldito día pidiéndole disculpas de algo que ni había hecho al final para callarla se vio metiéndole un dulce en la boca y así la tuvo en paz y feliz.
-Sabes Robbie ha estado actuando raro.
Le comento bien ella también lo noto y eso porque la razón de dicho comportamiento era la propia pelirroja, él tan solo quería parecer un galán frente a ella pero eso siempre pasaba desapercibido, pobre idiota, tenía que enamorarse de la chica más inocente y bipolar del lugar.
-Cat es porque está enamorado de ti.
Y así de fácil lo soltó, ella sabia la pelirroja era consciente de eso pero al parecer prefería ignorar tal hecho.
-Shhhh no digas eso.
Le susurro, negando la cabeza prefirió dejar el tema de Robbie aparte no valía la pena después de todo, para cuando Cat se dispuso a contar otra rara historia de su hermano esta vez junto a un ganso el profesor interrumpió llegando con 15 minutos de tardanza a la clase, todos emocionados ante su presencia dejaron de hablar observando al hombre frotar su coco.
-Muy bien alumnos, Tori y Beck a la tarima.
A los segundos ambos se encontraban en el punto señalado por Sikowitz en realidad ella poco le prestó atención hoy no era un buen día y lo único que quería era quizá terminar ya las clases o tal vez todo lo contrario mas ese pensamiento no se atrevía a retenerlo.
-Tori tu quieres ser un unicornio pero Beck que es tu padre refuta tus sueños.
-Un unicornio yay.
-Cállate Cat déjalos actuar.
Sikowitz regaño ocasionando un típico puchero en la pelirroja no sin antes observar de reojo a la gótica.
-¡Es inaceptable!
-¿Por qué padre? Son mis sueños…
-Son tonterías, tan solo buscas llamar mi atención.
-Te equivocas, claro que para mí es importarte tu opinión pero de igual manera esta es mi vida es lo que quiero ser, ya te lo dije….algún día me convertiré en un unicornio.
-Stop, stop.
En silencio observo toda aquella actuación por una parte Beck demostraba frialdad y arrogancia ante Tori quien como hija se mostraba abatida aun así todo aquel subtexto se perdía con aquel estúpido sueño ¿Un unicornio? Realmente Sikowitz debía dejar de tomar tanta agua de coco eso terminaría matándole todas las neuronas.
-Dime André ¿Qué opinas?
-Sin lugar a duda te inspiraste en Cat con eso del sueño, ya sabes el unicornio.
Algunas risas se escucharon pero ante el estruendo de un coco estrellándose contra una de las ventanas el aula de nuevo volvió a caer en silencio.
-Ustedes no lo entienden verdad, me refiero a todo lo que conlleva el tener un sueño, una meta o como lo quieran llamar…
-Oye tú….no botes tu utilería.
De la nada apareció aquel hombre uno de los conserjes tirando el coco hacia Sikowitz quien distraído ni lo noto, como resultado a los minutos se encontraban rodeando al maestro desmayado en el suelo.
-Creo que está muerto.
Su mirada se dirigió hacia la pelirroja ¿Cómo podía ser tan….Cat? Sin respuesta alguna tan solo negó con la cabeza, la pesadez de sentirse observada la hizo voltear y allí estaban esos ojos marrones observándola con inquietud.
-¿Tengo monos en la cara Vega?
Confronto, ya estaba cansándose de esas miradas, de sus acercamientos sospechosos ¿No podía ella simplemente dejarla en paz como todos los demás?
-No…es solo que, ya sabes, no has hecho tu comentario sarcástico, ni siquiera te estás burlando.
Esta vez el centro de atención era ella y todo gracias a la inoportuna y metiche Tori Vega, como odiaba a esa chica, su sonrisa, sus ojos, su talento, su alegría, su buena energía ¿Por qué no pudo el coco caerle a ella? Antes de siquiera abrir la boca un quejido en sus pies llamo la atención de nuevo de todos, esta vez Sikowitz empezaba a levantarse.
-¿Aun me encuentro en Yerba?
-No Sikowitz el conserje te lanzo el coco.
-Ohh ahora todo cobra sentido gracias Robbie.
-Viejo loco.
-Fue Rex.
Como siempre Robbie termino excusándose con su extraña marioneta y lo peor de todo es que ya estaban tan acostumbrados que hasta le creían.
-Chicos, luchen por sus sueños…se les cerrara muchas puertas como cuando mi madre me deja por fuera de la casa, pero lo importante es la perseverancia.
Hablo Sikowitz mientras se levantaba sobándose la cabeza, noto la confusión de todos en especial porque ¿Cuándo ese hombre daba buenos consejos? Muchos terminaron sonriendo quizá imaginándose un futuro perfecto, pobres ilusos, podía jurar que el 70% de ellos fracasaría, en cuanto a ella prefirió no pensar mucho en sus sueños, en su pasión por el arte, después de todo unas simples palabras por parte de su maestro no haría gran cambio.
-Esas palabras Sikowitz, gracias.
Y de nuevo era la medio latina quien abría la boca, sin poder evitarlo su vista se topo con aquella delgada figura, la chica le sonreía con entusiasmo al hombre mayor mientras mantenía un brillo especial en sus ojos ¿Tanto amaba Vega el cantar, actuar…? Para estar entrometiéndose en cada obra y festival debía suponer que su respuesta era un si, de inmediato la última conversación con su ex novio le llego a la cabeza y supo cuan egoísta había sonado al culpar a esa chica de sus males, tener talento no era pecado después de todo. Esta vez fue el timbre el cual logro hacerla reaccionar, su mirada había estado tan pegada en aquella morena que la misma lo noto dedicándole una tímida sonrisa ¿Y a esta que le pasaba? Esa pregunta la hizo fruncir aun más el ceño, sin saber cómo ambas habían caído en el contacto visual pero en esta oportunidad no con intenciones de burla o reto era algo totalmente distinto que incluso llego a asustarle, supo que Tori le iba a hablar cuando la misma abrió la boca tomándose varios minutos para pensar las palabras correctas para dirigirle pues ambas sabían un error y ella terminaría insultándola sin embargo cuando pensó hablaría sin saber por qué quería escuchar; una tercera persona la interrumpió.
-Vámos Tori, hoy tengo ganas de una deliciosa pizza.
"Gracias André" hablo internamente aun sin lograr comprender si lo decía en serio al sentirse salvada de algo o con sarcasmo por interponerse.
-Claro…ehhh Jade. Te esperamos en el café asfalto, hace días que no te nos unes.
De reojo observo a la chica quien caminaba hacia la salida de André y cuanta rabia sintió al saber que esas no eran las palabras que minutos atrás pudo escuchar, como respuesta se limito a dejar escapar un bufido que supo sin siquiera tener que mirarla le apagaría esa tonta sonrisa y es que esa chica era tan predecible. Notando como todos ya habían salido tomo su mochila con prisa sin embargo esta vez fue Sikowitz quien la retraso.
-Hey Jade.
-¿Qué?
-Ya todos saben que la otra semana empezare a realizar las audiciones para mi futura obra…
-Si ¿Y?
Pregunto cansada de tantos rodeos.
-Quiero que seas tú mi estelar junto a André ya que el gano el ejercicio pasado ganándose el protagónico masculino.
¿Había escuchado bien? Todos añoraban el estelar de las obras por realizar en el teatro Caja Negra, tanto que las audiciones se llenaba con competencia dura y pocas veces una sola persona repetía el protagónico, claro que ella ya había tenido unos cuantos pero siempre ganándoselos con esfuerzo no simplemente con un "se mi estelar Jade" como prácticamente se lo había acabado de pedir Sikowitz.
-¿Por qué yo?
Pregunto dudosa observando a su profesor intentar hacer malabares con dos de sus cocos, juraba este quería recibir otro golpe en la cabeza.
-¿No dices tú que eres la mejor?
-Lo soy.
-¿Eso es un si?
-Es un lo pensaré.
Y con lo dicho partió dejando a su maestro estupefacto y eso lo noto al observar su rostro asombrado mientras dejaba caer sus preciados cocos pero no lo culpaba, nadie en Hollywood Arts rechazaba un papel tan importante, ni ella pensó alguna vez hacerlo pero sus motivos tenía.
Al salir a los pasillos tuvo fuertes ganas de aceptarle la absurda invitación a la tonta de Vega, quizá el reunirse en el café asfalto junto a sus amigos o algo por el estilo lograría distraerla, tal vez bastaba con verlos y escucharlos hablar de temas triviales incluso unírseles con sus tan conocidos comentarios sarcásticos para volver a sentirse ella misma, quiso y se vio dando varios pasos hacia aquella dirección pero algo la detuvo, el simple hecho de que si se presentaba o no ningún efecto produciría; Robbie al temerle se atrevía a pensar que se sentía seguro lejos de ella, con Beck su ex novio se podía decir que no habían terminado en buenos términos aumentando la tensión cuando él la busco para volver siendo rechazado ya que sabia ese noviazgo hacia mucho había dejado de ser, André simplemente ese chico ya no la veía con buenos ojos y por último Cat a quien siempre considero su mejor amiga podía estar segura que si sentiría su ausencia pero quizá eso era lo mejor para la pelirroja no quería después de todo opacar esa luz que la chica poseía. Definitivamente aceptar la invitación de Vega dejo de sonar tan tentadora, a cambio decidió dirigirse hacia aquella oficina la cual tarde o temprano debía pisar hoy…"Helen Ophelia"leyó el letrero marcado en la puerta y con un par de golpes y un "adelante" se abrió paso en aquel cuarto.
Una vez la campana sonó todos los estudiante empezaron a dirigirse hacia sus clases poco a poco quedando los pasillos vacíos, su próxima clase era lenguas mas estaba decidida a faltar bien sabia que de nada serviría cuando ni atención le prestaría al profesor, una vez llego a su casillero observando las tijeras recordó lo emocionaba que estuvo años atrás siendo nueva al saber tenía la oportunidad de personalizar de locker y es que supo enseguida ese lugar era lo que tanto soñó, allí tenía la oportunidad de ser ella misma, expresarse sin recibir las miradas extrañas o los rechazos de los que muchos llamaban personas normales para ella nada más que esclavos de sus propios límites, uno de ellos su propio padre, un personaje tan rígido y aburrido llevando su vida a la monotonía, del trabajo a la casa de la casa al trabajo ¿Alguna vez ese hombre reía? Cuando la obvia respuesta se hizo presente la realidad también llego con ella golpeándola como nunca antes convirtiéndola en esa persona vulnerable que a veces odiaba ser, trato de evitarlo pero la marea de sentimientos y emociones se apoderaron tan fuerte de ella que en menos de un minuto se vio corriendo directo a su refugio, el cuarto del conserje, una vez allí se dejo caer en el suelo liberando esas lágrimas que había quizá retenido hacia ya mucho tiempo, llorar no serviría de nada de eso era consiente pero al menos con ello liberaba toda su rabia, su miedo y ante todo su desconsuelo.
Pronto cuando pensó el único testigo allí era la soledad supo cuan equivocada estaba al sentir unos cálidos brazos aferrarse a su cuerpo, ella odiaba los estúpidos abrazos pero para su sorpresa en esos momentos no tenía la fuerza ni la voluntad de recriminar tal gesto, ella bien podía ser una persona fría y mezquina pero estando herida se vio en la necesidad de no apartar de su lado aquel improvisado confort, abrazándose a sus piernas se dejo ver transparente mientras las lagrimas recorrían su camino, tuvo fuertes deseos de gritar o incluso maldecir pero sintiendo su garganta seca supo no sería lo mejor…con pasados ya minutos ese silencio se rompió.
-¿Qué es lo que te tiene así Jade?
Con sorpresa y sintiéndose estúpida levanto la mirada topándose con quien había reconocido hacia segundos, Tori Vega la miraba con preocupación y pena…con ese gesto basto para sentirse burlada.
-Lárgate Vega.
-¿Por qué no me cuentas que te sucede? Soy tu amiga.
-No soy tu amiga, nunca lo seré.
Bramo con ese falso rencor porque por más que quiso mantener la distancia con esa chica nunca le funciono.
-¡Fuera!
Repitió ¿Acaso se había vuelto sorda? Cuanto quiso poder darle una patada o algo por el estilo pero en su posición le era muy difícil en especial porque empezaba a sentirse un ratoncillo acorralado.
-No me iré.
Sus miradas se enfrentaron y supo por su determinación y el tono de voz que esa chica no la dejaría sola.
-No me iré porque si estuviera en tu posición se que desearía tener a alguien para mí.
-Eso es porque eres demasiado débil.
-Puede que lo sea pero tú también necesitas a alguien aquí ¿Crees que no lo he notado? Hace días no eres la misma persona Jade, te ves afligida, cansada…no me gusta verte así, me gusta la Jade grosera, la de la actitud fría y segura, quien se esfuerza por sus clases en especial en las cuales realmente es duro igualarte la de Sikowitz es una de ellas…
Escucho atenta cada palabra y aunque no lo quisiera todas hicieron eco en su cabeza, observo con gran sorpresa también como esa seguridad por parte de la morena se había convertido en timidez y de nuevo sonrojada esta bajaba la mirada.
-No entiendo por qué te empeñas en estar aquí, bien podrías hacer como todos los demás simplemente ignorarme
-Porque no quiero dejarte sola, eres ….eres mi amiga a quien admiro.
-¿Qué es lo que quieres de mi Vega?
Encaro cansada de esa chica, esa que nunca se rendía y siempre buscaba su estúpida aprobación o amistad para ella lo mismo.
-Diablos que no lo entiendes, te quiero a ti.
Esas palabras escuchadas las cuales fueron expresadas con tanta desesperación llegaron a derrumbar algo en ella ¿Qué? Eso no lo sabía.
-Quiero escuchar tus problemas, quiero estar a tu lado, quiero poder abrazarte con libertad, quiero que me aceptes porque de alguna manera tu ya eres parte de mi vida, no sé cómo sucedió ni en realidad que es lo que siento por ti pero estos días no he podido dejar de pensar en ti, me preocupas y quiero poder ayudarte, quizá ser una minina fracción de tu felicidad…
Ahí estaba la chica que tanto odiaba haciéndose odiar aun mas ¿Qué pretendía con esas palabras? ¿Confundirla más? Pues lo había logrado, la detallo en silencio como no había tenido oportunidad de hacerlo y lo comprendió enseguida; odiaba su presencia, odiaba su sonrisa, odiaba su alegría, odiaba su talento, odiaba su belleza, odiaba el peso que sus acciones producía, odiaba el hecho de sentirse bien ante su presencia, odiaba no poder ver en ese instante aquella sonrisa, odiaba verla tan deprimida y preocupada olvidando su alegría , odiaba cuanto podía llegar a admirarla por su talento, odiaba en realidad no poder odiarla.
Guiada por puros instintos sus manos acariciaron aquellos pómulos, ahora sabía por qué todo el mundo tenía que ver con ellos, eran tan únicos…aquel tacto y ese brillo de nuevo en los ojos oscuros le produjo una electricidad en su cuerpo.
-Eres una tonta Vega.
Susurro más contradiciéndose se acerco a aquella chica tanto como para sentir ambas invadían el llamado espacio personal y entonces perdida en ese aroma tan peculiar que emanaba la morena cerro cualquier cualquiera distancia no solo en un abrazo, esta vez sus labios se rozaron tocándose como si de un rompecabezas se tratara, la sintió temblar en un principio pero fue ella quien termino profundizando aquel beso y para su desgracia se sentía tan bien besar a Tori Vega su pesadilla a quien juro hacerle la vida imposible desde el primer día que piso Hollywood Arts su territorio. Al separarse lentamente sintió que ese beso había sido tan corto que se vio reteniendo el impulso de volver a unir sus labios una tras otra, ambas se observaron por varios minutos tratando quizá de controlar su respiración, noto de nuevo las mejillas de su compañera ardían pero esta vez sintiendo sus pómulos calientes sabia tal hecho era mutuo ¿Ella sonrojándose por Tori Vega? Eso debía ser una burla sin embargo allí estaba esa chica a pocos centímetros y sintió la necesidad de retener en su memoria esa imagen de Tori y es que nunca la había visto tan hermosa y atrayente como ahora.
La campana sonó tan fuerte que la hizo reaccionar, le quito ese embrujo que esa morena había impuesto en ese cuarto, de forma increíble su malestar se había ido ante su presencia pero ahora sabía que esta vez volvería con más peso y todo por la culpa de su propio alivio instantáneo.
-Jade.
La escucho susurrar y nunca su voz le había sonado tan encantadora sin embargo se vio en la tarea de detener todo aquel asunto, con una aparente seguridad y tranquilidad se levanto del suelo sintiendo esa mirada pesada en ella, tratando de disimular su temblor tomo su mochila y se dirigió hacia la puerta y aunque trato de irse como si nada no pudo, volteando de nuevo para afrontar ahora a la confundida y decepcionada chica se limito a dedicarle una corta pero sincera sonrisa, esas que pocas veces expresaba.
-Adiós vega.
Eso es todo, espero les gustara, todo comentario es gratamente recibido.
Besos y Abrazos.
