N/A: ¡Hola a todos! Esto... como empiezo, no creí que hubiera tantas personas interesadas en esta historia ¡Gracias!
Me alegra saber que mis esfuerzos traduciendo esta historia no son en vano n_n se siente como re-escribirla y hay muchas cosas que me están quedando diferentes. Espero que la espera no haya sido muy larga y que haya valido la pena.
En este capitulo Shizuka va a explicar que ocurrió en su tiempo y el porque tuvo que volver a esta época ¡Espero lo disfruten!
¡YAY! ¡Tengo Reviews!
Gracias a:
Takumi03: ¡Muchas gracias! Me alegra que te haya parecido interesante, aquí tienes el capitulo 2 espero que no haya sido muy larga la espera
Sanathos Ananke: ¡Hola! Es bueno verte por aquí también me alegra que esta historia sea la primera en tener el honor de que la comentes fuera de Saint Seiya ¡Prometo que el siguiente va a estar pronto solo me falta pulir unos detalles! Jajajaja me alegra que ya tengas una teoría de quienes pueden ser los padres de Shizuka, ya te enterarás si acertaste o no con el paso de los capis :-D y si, a mí también me encanta cuando Kagome tira a Inuyasha al suelo ;-)
Y es para aquellos que no dominan el ingles que estoy traduciendo esta historia :-D
Aquí te dejo el capi nuevo, espero que te guste.
xX-AiHiwatari-Xx: De nada es un gusto traducirla y ver que hay gente a la que le interesa y ¿De verdad se ve como una buena historia? Pues gracias y aquí esta el nuevo capi ¡Que lo disfrutes!
Eloina-morenozabala: Hola, pues muchas gracias.
Lem0n-Chan: OK, OK Jajajaja aquí esta el siguiente capi, gracias por la Review tan entusiasta
Renesmee Black Cullen1096: OK aquí esta ;-) Jajajaja espero no haber hecho esperar demasiado ;-)
Chicas ¡También muchas gracias por los favoritos! :-D
Disclaimers: Ni Inuyasha ni sus personajes me pertenecen, todos los derechos son de la autora. Yo solo poseo mi OC y la trama de esta historia.
¡Les dejo el capi!
Capitulo 2: "Palabras del Futuro"
Kagome estaba furiosa ¿Quién se creía esa chiquilla para hablarle así?
_Escucha... – comenzó a decir...
_No. Tú escucha. – Shizuka la interrumpió, cruzándose de brazos para esconder el ligero temblor de sus dedos – Vine del Pozo de los Huesos desde el futuro con una advertencia para todos ustedes. – Le espetó glacialmente – Y si me parezco a Inuyasha, es solo una coincidencia. El no ha estado saliendo con nadie. – Kagome no parecía convencida, no le extrañaba, era cierto que algunos de sus rasgos eran como los de Inuyasha ¿Pero que se suponía que tenía que hacer al respecto? No era como si hubiera podido pintarse el cabello... frunció el ceño molesta... no tenía tiempo para esto.
_ ¿Cuánto tiempo ha pasado desde que volviste y comenzaste a vivir aquí como una sacerdotisa? – le preguntó.
_ ¿Qué? – ahora era el turno de Kagome para parpadear confundida.
_ ¿Cuánto tiempo ha pasado desde que volviste y comenzaste a vivir aquí como una sacerdotisa? – repitió lentamente, como si estuviera hablando con una niña de ocho años, en vez de con una mujer adulta.
_Seis años ¿Por qué? – ahora el ceño estaba en la cara de Kagome, mientras Inuyasha había aprovechado la distracción de esta para sentarse al lado de Miroku. Quien, al igual que los demás, parecía estar más preocupado par esa advertencia.
_Porque yo tengo doce años, si haces las cuentas, notarás que el resultado no encaja. Lo despertaste cuando llegaste y viajaste con él un año, luego desapareciste tres y ahora han pasado seis años. En total suman diez años.
_Oh... – una gota de sudor resbalo por la cara de Kagome, mientras miraba a Inuyasha, sintiéndose culpable. – hum... lo siento Inuyasha.
_ ¡Hmp! – desvió la mirada como un perro ofendido.
_D-De todos modos ¿Sobre que querías advertirnos? ¿Y a que te referías cuando dijiste que vienes del futuro? – dijo Kagome, finalmente prestando atención a lo que Shizuka tenía que decir.
_Creo que deberíamos dejarla sentarse y descansar un poco. – Dijo Kaede amablemente – Antes de decirnos algo, primero debería ponerse cómoda ¿Te gustaría tomar una taza de té?
_Sí, gracias. – Shizuka respondió con una sonrisa, su tono de voz y su actitud cambiaron completamente. Se sentó frente a Kaede. Inuyasha y Miroku se sentaban a la derecha de Kaede, mientras que Sango, Shippo y Kagome se sentaban a su izquierda. Por lo tanto Shizuka estaba sentada EN MEDIO de todos ellos.
_Así que... ¿Cómo te llamas? – Shippo le preguntó.
_Shizuka. – respondió sin añadir nada más, no podía levantar la mirada del suelo podía sentir todas las miradas puestas en ella... y la estaban poniendo nerviosa, podía escuchar a Kaede preparando el té. Sentía el silencio como un peso sobre ella... quizás no debería haberle hablado de esa forma a Kagome pero ahora estaba hecho y quizás ahora Kagome no quisiera saber nada con ella... o quizás Sango y Miroku no confiaran en ella... Inuyasha no lo hacía, eso era seguro ¿Y que iba a hacer si no le creían? Tomó uno de sus largos mechones plateados y comenzó a jugar con el, algo que solía hacer cuando estaba nerviosa o insegura...
Kagome, y el resto, miraron a Shizuka confundidos. Primero se dirigía a Kagome sin la más minima muestra de respeto, casi como si creyera que era algún tipo de princesa ¿Y ahora no los miraba ni les dirigía la palabra?
_Buenoooooo ¿Eres un demonio? – Shippo preguntó con curiosidad, ciertamente no se veía humana.
_No, solo en parte.
_Y ¿Por qué hueles tan raro?
_ ¡¿Qué?! – Shizuka levantó la mirada, no podía creer lo que estaba escuchando, de todas las preguntas que pudo haber esperado...
_ ¡Shippo eso no se dice! – Lo regaño Kagome - ¡Incluso si tu sentido del olfato es más fuerte de lo normal, no debes decir cosas tan groseras!
_Pero, si huele raro. – replicó Inuyasha. A él también lo estaba molestando.
_ ¿Qué quieres decir? – preguntó Miroku, si ambos demonios lo decían, definitivamente olía extraño de alguna forma.
_No tiene una esencia – les explicó Inuyasha – normalmente podemos saber si alguien es un demonio o un medio-demonio por su esencia... en un medio-demonio podemos oler la mezcla de sangres, junto con la esencia característica de ese alguien. Pero ella solo huele como lilas y menta. No es normal – Shippo asintió mostrándose de acuerdo.
_Le pedí a Ginenji que prepara una poción especial que esconde mi esencia cada vez que la bebo... pero no me parecía bien no tener ninguna esencia, así que uso un extracto de lilas y menta, para así dejar un rastro... si quiero – añadió.
_ ¿Por qué necesitas esconder tu esencia? – le preguntó Sango.
_Porque podría revelarles a mis padres quien soy... antes de tiempo, y ello podría arriesgar mi propia existencia...
_ ¿Realmente es tan peligroso? – Preguntó Sango, incrédula.
_Sí...
El silencio volvió a llenar la habitación, mientras pensaban en ello.
Kaede le dio a Shizuka una tasa de té caliente.
_Gracias, Señora Kaede. – le dijo con una pequeña sonrisa.
_De nada, ten cuidado, está caliente. – Shizuka asintió y sopló el té antes de tomar un pequeño sorbo... la hizo sentir mejor.
_Ahora... ¿Sobre que querías advertirnos? – preguntó Kagome.
Shizuka respiró profundo, su mayor miedo era que no le creyeran... bien lo sabría pronto...
_En diecisiete años... ustedes morirán.
Kagome ahogó un grito, Shippo ni se molestó en esconder su interminable "¡¿EHH?!" Inuyasha, Miroku y Sango la miraron con incredulidad.
_ ¡Tienes que estar bromeando! – Inuyasha fue el primer en reaccionar – ¡Vencimos a Naraku! ¡No puede haber otra peste peor que esa! – los otros murmuraron algo parecido, bueno no era que estaba esperando que le dijeran "Ah que bien ¿Y como pasó?"
_No, no bromeo. – les respondió con seriedad. –Quizás sea más sencillo de entender, si les cuento lo que sé que ocurrirá si no hacemos algo al respecto.
Existe esta poderosa demonio... su nombre es Kurotsuki, esta demonio se hizo una promesa a si misma... prometió hacer lo que sea con tal de destruir otro demonio mucho más poderoso. Para lograrlo, comenzó a devorar almas humanas, para así ganar fuerzas.
Comenzó con almas débiles, comunes... pero con el tiempo Kurotsuki se sintió lo bastante confiada como para ir tras el alma de monjes y sacerdotisas.
Sus poderes se hicieron más y más fuertes conforme devoraba almas y, finalmente, decidió ir por la mejor comida... aquella que creía le daría el poder que necesitaba... la sacerdotisa y el medio-demonio que acabaron con Naraku. – Un silencio que podía cortarse con un cuchillo se esparció por la habitación. – era avanzada la noche... mi madre y yo estábamos durmiendo cuando sentí el olor de la sangre, le dije que se escondiera y fui afuera, entonces los vi a ustedes, corriendo a la batalla, como siempre... pero... – se ahogó mientras recordaba e intentaba explicarles, pero era muy difícil para ella – me dijeron que ayudara a las mujeres y a los niños a escapar y eso intente... no tenía mi espada en ese entonces... – dio su maximo esfuerzo intentando sonar tranquila... pero obviamente no era así, a juzgar por la forma en que apretaba la taza en sus manos – Recuerdo ver desde lejos como la atacaban con todas sus fuerzas... pero... por algún motivo sus ataques no la alcanzaron... no sé exactamente que pasó después... todo lo que vi fue una luz blanca... y figuras saliendo de ella... después de eso... todos estaban muertos... recuerdo correr hacia ustedes... entonces sentí el olor de la sangre de alguien más, alguien realmente importante para mí. Mi madre... que seguía en nuestra cabaña... me acerqué a ustedes y noté que estaban cubiertos de heridas, y entonces... me apresuré a ir a mi cabaña... mi madre estaba allí... muerta – Shizuka escondió sus ojos detrás de su flequillo, pero tanto Inuyasha como Shippo podían sentir el olor salado de las lágrimas formándose en sus ojos, sin embargo su voz seguía siendo clara y calmada – Volví a salir y vi algo mucho peor – todos se preguntaron que podía ser peor que eso – la aldea estaba llena de esferas brillantes atrapadas en lo que parecía una red... me di cuenta de que esas eran sus almas... de ustedes y de todos los habitantes de la aldea... incluyendo a mi madre... algunas esferas eran más brillantes que otras... pero todas acabaron del mismo modo... esa demonio... las atrajo y... y... devoró todas y cada una de ellas – se detuvo por un segundo, tratando de mantener su compostura, Inuyasha y el resto no encontraban palabras. Shizuka respiró profundo de nuevo, daba la impresión de ahogarse en su propio relato, pero continuó – No recuerdo mucho después de eso... quizás intenté hacer algo estúpido porque lo siguiente que recuerdo es estar herida tirada en el suelo y en medio de un incendio que ni siquiera recuerdo como empezó. Y cuando creí que iba a morir él llegó y la mató con Bakusaiga – escuchó como soltaban una exclamación de sorpresa, pero continuó como no los hubiera oído – pero era demasiado tarde... le rogué que los regresara, incluso a mi madre... pero el poder de Tenseiga solo funciona cuando hay un alma que salvar... ella absorbió y destruyo sus almas, así que no había forma de salvarlos... ni a ustedes... ni a mi madre.
Pero no pude aceptarlo. Por lo que fui a hablar con los demonios más viejos que conocía... Myoga y Totosai, mi padre los conocía, fue entonces que me entere del pozo de los huesos y como Kagame solía ir y venir desde su tiempo por ahí. Pero el pozo estaba cerrado y para abrirlo se requería un gran poder... como el de Tenseiga y Tetsusaiga juntas, y un demonio extremadamente poderoso...
_En otras palabras, necesitabas la ayuda de Sesshomaru – resumió Miroku.
_Exacto. Pedí su ayuda... simplemente diré que accedió a mi pedido para salvar la vida de Rin.
_Esa es la única cosa que le importa. – dijo Inuyasha, no había que ser un genio para darse cuenta.
_En cualquier caso... Mi padre le pidió a Totosai que forjara esta espada para mí – dijo Shizuka, enseñándoles su katana, era una espada larga y elegante. Kagome pudo notar que hablaba con algo de orgullo, a pesar de su tristeza – "Tsukiakari" esta hecha con uno de sus colmillos, de esta forma él aún continua protegiéndome... porque solo un humano o un demonio con sangre humana puede cruzar el pozo, por lo que tuve que separarme de él para poder advertirles. Porque quiero salvarlos... y quiero salvar a mi madre más que nada en el mundo. No tenía idea que tan atrás podía terminar, por lo que sabíamos podía salir del pozo y encontrar a Inuyasha sellado en el árbol o encontrarme con que aún estaban buscando a Naraku... pero me alegro porque tanto Inuyasha como Kagome tienen técnicas mucho más poderosas que antes, Naraku no estará estorbando, y Kurotsuki no debería ser TAN poderosa en este tiempo... creo que recién habrá empezado a cazar sacerdotisas y monjes... con todo eso dicho... – Shizuka levantó la mirada, era ahora o nunca. – ¿Me creen? – temía la respuesta... pero tenía que preguntar. Miró la ventana en silencio mientras esperaba su respuesta, no quería ver la desconfianza en sus rostros o pero... la incredulidad.
_Yo le creo. – Sorprendentemente el primero en hablar fue Inuyasha, Shizuka lo miró, las lágrimas en sus ojos dorados amenazaban con caer en cualquier momento, hizo lo mejor que puso para contenerlas.
_También yo. – Dijo Miroku – muchas sacerdotisas han desaparecido y los demonios están más agresivos que de costumbre.
_Sí. – La expresión de Sango se oscureció – justo como cuando Naraku estaba con vida...
_Y quizás peor, porque esta vez los demonios más fuertes no se están escondiendo. En cambio, están tomando ventaja de la situación, incluso se atreven a atacar aldeas protegidas por monjes y sacerdotisas – dijo Kagome – o al menos eso es lo que te contó Kohaku ¿Cierto Sango?
_Sí, ahora está en casa cuidando de los niños.
_Pobre Kohaku – se compadeció Shippo. Shizuka estaba de acuerdo con él, conocía a los hijos de Sango y Miroku... y aunque en su tiempo eran mayores que ella, había escuchado de su comportamiento cuando eran niños ellos por boca de Kohaku e Inuyasha... y honestamente preferiría cuidar de un ogro hambriento, antes que ser su niñera ¡Pero ese no era el punto!
_ ¿Me ayudarían? – Shizuka pregunto. Pudo ver sus expresiones sorprendidas, y preocupadas. Estaba segura de que no era miedo... no por ellos mismos, sino por sus seres queridos... otro viaje en busca de un demonio muy poderoso con intenciones homicidas... sabía que les estaba pidiendo demasiado. El silencio volvió a levantarse, como si hubiera estado esperando agazapado en un rincón, mientras la pregunta flotaba entre ellos.
Inuyasha solo podía pensar en todas las veces que Kagome casi murió frente a él mientras estaban tras Naraku. Kagome estaba preocupada por Inuyasha, Sango pensaba en su familia y en lo que podría ocurrirles, al igual que Miroku... todos estaban intentando pensar la mejor forma de proceder.
Shizuka se puso de pie.
_No voy a forzar a nadie a que me acompañe. Pero me gustaría que pensaran en lo que les acabo de decir. Morirán si no hacemos algo al respecto. Y no solo ustedes – Hablaba muy en serio y se los hizo notar – Si deciden no ayudarme, por cualquier motivo, Iré por mi cuenta. Pero realmente apreciaría si me acompañaran... entonces las probabilidades de ganar serían mayores. – Puso a Tsukiakari en su cinto y se encaminó a la salida. – volveré en unos días para oír su respuesta... entiendo que esto es muy repentino como para tomar una decisión ahora, pero se nos acaba el tiempo... cada día Kurotsuki se vuelve más fuerte con cada alma que devora. – se dio vuelta para irse.
_ ¿Dónde vas a quedarte? – preguntó Kaede.
_Estaré cerca.
_ ¿Estarás bien? Puedes quedarte aquí si quieres – Shizuka sonrió, esa era la abuela Kaede, incluso si podía parecer ruda o demasiado directa era amable.
_ ¿Ahora ofreces alojamiento? Creo que los años te han ablandado vieja. – Inuyasha sonrió burlón – ¿O es que como Rin ya se fue extrañas tener compañía?
_Tu no eres quien para hablar, Inuyasha. – replicó Kaede con tranquilidad – mírate, tu incluso te has casado. – Shizuka tuvo que reprimir la risa, cosa que los demás no hicieron.
_ ¡Mph! – Inuyasha frunció el ceño y dio vuelta la mirada. Kaede sonrió, había ganado.
_Estaré bien... mi madre me enseño a pescar y mi padre como luchar si lo necesito... y puedo dormir en un árbol, no me molesta estar a cielo abierto.
_ ¿Estás segura? No tienes que hacerlo ¿Sabes? – dijo Sango.
_Sí, estoy segura. Además creo que podrán pensar mejor en su decisión si no estoy aquí. – Se paró en el portal – pero gracias. – les dijo antes de marcharse.
Cuando Shizuka se fue, el resto del grupo se marchó sus respectivas cabañas. Tenían mucho en que pensar.
Era tarde en la noche... Sango y Miroku estaban hablando mientras Kohaku se ocupaba de que los niños se fueran a dormir. Después de discutir lo que Shizuka les había dicho, estaban tratando de decidir que hacer.
_Sé que tenemos que ir. – Dijo Sango, el fuego hacía que su expresión preocupada fuera incluso más oscura – pero no puedo simplemente dejar a los niños... simplemente no puedo.
_Entonces yo iré – respondió Miroku, Sango levantó su mirada para encontrar la de Miroku... y suspiró cuando ponía esa mirada tan decidida, sabía que nada ni nadie lo haría cambiar de opinión.
_Miroku – este puso un dedo sellando los labios de Sango.
_Si lo que ella nos dijo es verdad, y creo que lo es, nuestras vidas están en juego... y no solo las nuestras – miró la otra habitación donde sus hijos estaban durmiendo (o eso esperaba) – Y no quiero perderlos, a ninguno de ustedes. – acarició su rostro, maravillado una vez más ante la suavidad de su piel.
_Entonces yo también iré.
_No. – Sus ojos se abrieron con sorpresa – uno de nosotros tiene que quedarse aquí para protegerlos si pasa algo. Y si temes que me vaya con otra mujer, no te preocupes, volveré. – le dijo juguetón. Sango le lanzó rayos con la mirada y Miroku sintió una gota de sudor resbalar por su frente.
Fue entonces cuando escucharon una pequeña risita.
_Tu eres el único que se atreve a hacer enojar tanto a mi hermana. – se burló Kohaku entrando a la habitación con una pequeña sonrisa en los labios. Había crecido mucho desde los tiempos en que Naraku lo tenía bajo su control, tanto en cuerpo, como en fortaleza. Usaba el cabello un poco más largo que antes, no era un chico robusto sino más bien delgado, pero no por ello era débil, bastaba con ver el tamaño del arma que Totosai había forjado para él y con que facilidad la usaba, vestía un par de hakamas, la parte superior era marrón y la inferior marrón oscuro, bajo estos llevaba su traje de exterminador. Sus pecas y su expresión amable seguían allí, solo que ahora se veía como un joven amable. Pero ahora, esa expresión cambió a seria – no pude evitar escuchar lo que decían... y estoy de acuerdo con Miroku, hermana deberías quedarte.
_Pero...
_Yo iré con él. – Tanto Miroku como Sango lo miraron – vamos, no me miren así, además yo lo vigilaré por ti hermana. – le guiño un ojo a Sango y consiguió lo que quería... hacerla sonreír.
_Entonces esta decidido. – dijo Miroku.
_Sí, me quedare aquí... pero mejor que vuelvan a salvo o nunca se los perdonare. – les dijo mirándolos seriamente.
_De acuerdo. – Miroku y Kohaku dijeron al mismo tiempo.
Inuyasha estaba sentado, mirando las estrellas fuera de su cabaña. Él iría, eso era seguro... ¿Pero y Kagome? Podría salir herida... o peor, ese demonio estaba buscando monjes y sacerdotisas para comerse sus almas y absorber sus poderes... preferiría morir antes que permitir que algo así le pasara a Kagome... no iba a perder a alguien importante de nuevo.
Sus orejas captaron el sonido de pasos.
_ ¿Por qué no estas durmiendo?
_Podría preguntarte lo mismo – le respondió Kagome sentándose junto a él.
_Estaba pensando...
_Vas a ir. – no era una pregunta.
_Sí
_Y quieres dejarme aquí...
_No quiero que te pase nada malo. – le dijo, sus ojos aún fijos en las estrellas
_Inuyasha mírame. – él lo hizo.
_Voy a ir contigo, y es final.
_Pero...
_ ¡Alto ahí! Siempre he estado a tu lado, y siempre lo haré. Y no hay nada que hacer o decir que me convenza de quedarme aquí sola, esperando... no ¡Voy a ir y se acabo el asunto!
Inuyasha la abrazó de repente.
_Solo prométeme que no te alejaras de mi vista. – Kagome cerró los ojos y devolvió el abrazo.
_Lo prometo.
Shizuka estaba sentada junto a un río cercano, observando el reflejo de las estrellas en el agua... no se sentía con deseos de cantar, estaba preocupada y asustada, había tanto que hacer y ni siquiera sabía por donde comenzar. Pensó en su madre... y sujeto firmemente a Tsukiakari entre sus manos, como si llevar consigo esa parte de su padre le devolviera su fortaleza.
Padre... Mamá... No me rendiré, incluso si estoy perdida y no sé que hacer. Prometo no rendirme... los amo.
Le sonrió al cielo, tenía miedo, pero dentro de su corazón tenía la esperanza de que todo saliera bien.
Larala Laraalala...
Tarareó la canción de cuna que tanto amaba y se fue a dormir sobre un árbol, estaba tan cansada por todo lo que había ocurrido que no tardo en quedarce dormida.
N/A: ¡Hola a todos! Bien este fue el capitulo dos de este fic. Ojala les haya gustado. En el siguiente capitulo averiguaremos algo más sobre Shizuka... y la aventura finalmente va a comenzar.
Sobre mi decisión de que Sango se quedara en la aldea pensé: si eres madre ¿Realmente viajarías con destino desconocido, dejando a tus hijos solos?... no me parece... por esto va a ir Kohaku, además lo necesito para la historia. No se preocupen veré como traer a Sango de tanto en tanto ;-)
Supongo que eso es todo, espero lo hayan disfrutado...
Si es así ¡Dejen Reviews! De esta forma sabré que todo mi trabajo traduciendo y re-escribiendo vale la pena ;-)
Ja ne!
