A/N: ¡Hola a todos! Lamento la espera... es que estuve muy ocupada últimamente y, por razones personales, estuve corta de tiempo... espero que este capitulo, a pesar de ser corto, les guste.

Hoy tendremos una pequeña pista sobre el pasado de Shizuka.

¡YAY! Tengo Reviews :-D desgraciadamente no tengo tiempo para dedicarles unas palabras a todos, pero quiero que sepan que realmente aprecio que me manden sus opiniones ¡Es mi motivación para escribir! n_n

Gracias a:

xX-AiHiwatari-Xx

Renesmee Black Cullen1096

lem0n-chan

Gabycat

Minako-Sama13

Realmente aprecio mucho sus palabras tan amables :-D para ustedes (y los posibles nuevos lectores)

Les dejo este capi.

Disclaimers: Ni Inuyasha ni sus personajes me pertenecen, son propiedad de la genial Rumiko Takahashi. Lo único que poseo es mi OC y la trama de esta historia.

¡Dejen Reviews! *les ruega con lágrimas en los ojos*

Capitulo 3: "De viaje otra vez"

Podía olerlo, el olor de la sangre... se puso de pie. Tenía que ir afuera para saber que ocurría.

La puerta parecía tan lejana... los sonidos de los gritos aumentaba de volumen, mientras más se acercaba a la salida.

Comenzó a correr más rápido. Pero aún no alcanzaba la puerta, casi podía ver el exterior.

Cuando salió los vio...

_No otra vez... – se dijo a si misma mientras observaba los cadáveres yaciendo a sus pies. Inuyasha la miraba sin verla realmente... sus ojos estaban vacíos de vida y su cara cubierta en sangre.

Un poco más adelante estaban los cuerpos de Sango y Miroku, ambos sobre un charco de su propia sangre.

_No... – quería moverse, pero su cuerpo se negaba a obedecerla. Miró a su alrededor, y contempló con ojos dilatados de horror, los cadáveres de las personas que más amaba en el mundo. Todos estaban muertos... y no podía hacer nada al respecto... – No, por favor detente. – dijo, las lágrimas caían de su rostro como si de ríos se tratase.

_No pudiste salvarlos esa vez ¿Qué te hace pensar que ahora será diferente? – la voz de una mujer se esparció como veneno por todo el lugar. La conocía... Kurotsuki...

_ ¡¿Donde estás?! – Shizuka le gritó al espacio vacío frente a ella, estirando su mano hacia su cinto buscando a Tsukiakari... pero su espada no estaba allí. Una horrible risa fue su única respuesta. – ¡Responde! – nada... solo el silencio y los cadáveres.

Sintió algo aferrarse a su pierna, miró abajo alarmada y vio una mano cubierta de tierra y sangre, no podía ver nada excepto manos y cuerpos... sus rostros inexpresivos, todos observándola, viniendo por ella... para arrastrarla junto a ellos. ¿Cómo se atrevía a seguir con vida?

_ ¡LO SIENTO! – Gritó, liberándose de las manos tratando de alcanzarla. – ¡LO SIENTO! Realmente lo intenté... realmente intenté salvarlos ¡JURO QUE LO INTENTÉ! – No pudo soportar esa vista por más tiempo... se alejó temblando... negó con la cabeza y corrió en dirección contraria... intentando escapar de ellos y de sus manos.

_Mentirosa, mentirosa, mentirosa... – las voces la persiguieron sin piedad. ¿Por qué habrían de tenerla? Ella estaba viva y ellos no.

_ ¡Basta, basta, basta... por favor BASTA! – Gritó mientras corría, las lágrimas de terror y pena dejaban un rastro plateado tras ella.

_No podrás salvarlos... No te lo permitiré. – dijo Kurotsuki con una voz suave como la seda.

Shizuka continuó corriendo... las voces eran más débiles ahora... se detuvo apoyando las manos en sus rodillas, tratando de recuperar el aliento.

Entonces el olor de una esencia familiar la hizo levantar la mirada. Estaba rodeada por niebla y no podía ver nada. Revisó su cinto, esta vez sintiendo el peso familiar de Tsukiakari con ella. Miró hacia la niebla y comenzó a seguir esa esencia con determinación, expectación y miedo en su pecho.

No supo exactamente cuando comenzó a correr, buscando a esa persona en medio de la niebla... si tan solo pudiera encontrarla...

¡Tenía tanto que decirle! Shizuka se adentraba más y más en la niebla, con esa única persona en mente. Podía oler su esencia ¡Tenía que estar en alguna parte...!

Después de buscar por lo que se sintió una eternidad... finalmente pudo verla.

Corrió hacia ella con desesperación se tropezó varias veces, pero no le importó. Ahora lloraba nuevamente, pero esta vez era de felicidad ¡Había pasado tanto tiempo! Su corazón dolía a causa de la tristeza... y de la alegría...

Una vez estuvo frente a ella la abrazó fuertemente, llorado en sus ropas ¡La extrañaba tanto! Shizuka la sintió devolviendo su abrazo.

_ ¿Que ocurre? – le preguntó, su voz tenía la misma dulzura de siempre... era tan calida como recordaba. – Por favor no llores, todo saldrá bien.

Shizuka levantó la cara, finalmente encontrando esos amados ojos marrones devolviéndole la mirada. Una sonrisa amable adornaba su rostro, era más joven, pero era ella...

_Mamá... – dijo incapaz de decir nada más. Quería quedarse allí para siempre... viendo su sonrisa para siempre...

Después de sus palabras todo se volvió negro.


Un par de ojos marrones se abrieron para comenzar un nuevo día. Tenía mucho que hacer, después de todo, iba a viajar otra vez... ¿Qué había sido ese sueño?... no podía recordarlo bien, una chica llorando en su pecho. No podía recordar nada más, ni siquiera como se veía. Sacudió su cabeza totalmente confundida y decidió dejar de pensar en ello... quizás lo recordaría más tarde.


Cuando Shizuka despertó, se dio cuenta de que tenía a Tsukiakari apretada fuertemente contra su pecho... si no fuera imposible, habría jurado que la espada había palpitado.

Saltó del árbol en cual había estado durmiendo hasta ahora y fue al río a lavarse.

Ese había sido un sueño extraño. Mas bien una pesadilla, pero se había sentido tan real... especialmente cuando vio a su madre... extrañamente no estaba triste...

Se había sentido como si en verdad la hubiese visto. Una vez limpia, atrapó un par de peces y los cocino lentamente en el fuego.

Después de comer. Fue a dar una vuelta, había estado allí todo ese tiempo y ya estaba aburrida de ver siempre el mismo lugar. Había decidido darles a Inuyasha y al resto un par de días para pensar. Así que... incluso si era difícil esperar... eso iba a hacer.

_Solo hasta mañana – se dijo a sí misma – ya he esperado tres días.

Vagando por las cercanías encontró un árbol de cerezo, y estaba lleno de pequeñas flores rosas.

_Debe ser primavera – pensó con una pequeña sonrisa.

Miró fascinada como los pétalos caían alrededor del enorme árbol, se parecía a la nieve. Se sentó allí disfrutando del viento acariciando su piel, mientras mantenía los ojos cerrados tarareando una canción de cuna... no era cualquier canción para, Shizuka era su canción.

_Eso suena bien. – una mujer dijo.

_Gracias, Kagome. – respondió Shizuka sin abrir los ojos, una pequeña sonrisa plantada en sus labios.

_Reconociste mi esencia ¿Cierto? – dijo la sacerdotisa mientras se sentaba junto a Shizuka.

_Sí. – aún no abría los ojos. – ¿Qué haces aquí?

Kagome parpadeo un par de veces, mientras una gota de sudor se formaba en su frente. De seguro esa chica no se guardaba nada.

_Si soy una molestia puedo irme. – le espetó frunciendo el ceño.

_No es eso. – dijo Shizuka finalmente abriendo los ojos para mirar a Kagome. Esos ojos dorados no dejaban de sorprender a Kagome, al igual que su cabello plateado. – pero les dije que les daría un par de días para pensar en lo que les conté... no quiero que ninguno de ustedes se sienta obligado a acompañarme... por ningún motivo. Esa es la razón por la cual me estoy alejando de ustedes. – Suspiró – así que lo preguntare una vez más ¿Qué haces aquí?

_De hecho, estaba buscándote.

_Pero-

_Cuando alguien mayor que tú esta hablando, deberías escuchar. – Le dijo Kagome, levantando un dedo frente a la cara de Shizuka – en vez de interrumpir todo el tiempo. – Shizuka frunció el ceño pero no replicó. – ¡Así esta mejor! – Kagome le dirigió una sonrisa aprobadora – Estaba a punto de decirte que ya hemos tomado una decisión – los ojos de Shizuka se abrieron con expectación mientras que su corazón latía a tal velocidad que parecía querer escapar de su pecho. – Iremos, todos a excepción de Sango, ella se quedara en la aldea, en caso de que pase algo.

_Así que... van a venir.

_Sí. – Kagome asintió – nuestras vidas están en juego, así que no tenemos otra opción. Nos iremos en cuanto Inuyasha termine.

_ ¿Termine? – Según Shizuka recordaba Inuyasha siempre era el primero en estar listo para partir. – ¿Terminar con que? – Por algún motivo Kagome se veía como si estuviera a punto de estallar en risas.

_Verás...

Temprano esa misma mañana:

Inuyasha y Kagome habían ido a ver a Kaede, para hacerle saber que iban a irse con Shizuka...

_Entiendo. – dijo Kaede asintiendo.

_Bien, entonces iré a buscarla. Dijo que estaría cerca y con ese olor raro que tiene, no tardaré mucho en encontrarla. – anunció Inuyasha poniéndose de pie. – Me voy.

_Espera Inuyasha. – lo llamó Kaede.

_ ¿Ahora qué quieres? – Inuyasha protestó.

_Tendrás que reparar lo que rompiste, antes de irte. – Dijo Kaede, señalando un lugar atrás de Inuyasha.

_Yo no rompí nada. – resopló molesto. – Creo que los años finalmente están afectándote anciana.

_ ¿Estás seguro?

_ ¡Por supuesto que lo estoy! – replicó cruzando los brazos de forma testaruda.

_Entonces mira detrás de ti.

_ ¡Esta bien! ¡Feh! – Cuando se dio vuelta una gran gota de sudor resbaló por su nuca, ante él el piso estaba partido y despedazado - ¡Eso no fue culpa mía! ¡Kagome fue quien lo hizo! – le gritó a la vieja sacerdotisa ¡No podía decirlo en serio!

_Inuyasha en realidad fuiste TU quien se cayó ahí y lo rompió. – lo corrigió Kagome con una sonrisa burlona.

_ ¡Pero fuiste tú la que me hizo caer ahí! – le gritó a su esposa. Una vena saltaba peligrosamente en su frente. – ¡No me di la cara contra el suelo porque quise!

_ ¿Acaso pretendes que una anciana como yo lo arregle? – le dijo Kaede.

_No... pero...

_Yo no sé como arreglar eso. – repuso Kagome.

Ahora había como mil venas resaltadas en la cabeza del medio-demonio, también estaba despidiendo ondas de puro enojo a su alrededor y... de algún modo la habitación estaba más oscura a su alrededor.

_Bien... arreglaré el maldito piso... – dijo, aunque sonó más como un gruñido.

_Bueno, entonces yo iré a buscarla ¡Nos vemos Inuyasha! – Kagome se despidió de su esposo con la mano, antes de irse.


Shizuka no pudo evitar reírse, podía imaginar fácilmente la cara enojada de Inuyasha.

_Así que sabías como reír – le dijo Kagome con una sonrisa.

_ ¡Por supuesto que sé reír! – ahora Shizuka había vuelto a fruncir el ceño.

_jajajaja Esta bien, esta bien. – Kagome estiró la mano hacia Shizuka, quien la miró sin entender el porque de el gesto. – Creo que comenzamos mal, así que quiero repararlo. – le aseguró con una sonrisa amable.

_ ¿Estas segura? – Le preguntó Shizuka, sintiendo su corazón más ligero. – Tengo un mal temperamento.

_Dime algo que no sepa. – ahora su sonrisa era como burlona. Shizuka sonrió y estrechó la mano de Kagome. – Vamos a buscar a los demás.

_De acuerdo. – Shizuka asintió poniéndose de pie.

Comenzaron a caminar hacia la aldea. Los rayos del sol se filtraban entre las hojas de los árboles, dando una hermosa iluminación al bosque, mezclando las luces y las sombras... pequeñas motas de polvo podían verse en la luz... Shizuka observó todo esto, disfrutando de la compañía de Kagome, mientras hablaban de cosas sin importancia.

_ ¿Te importaría si paramos por un momento? – Dijo Kagome – hay un campo de flores cerca y ahí crecen algunas hierbas medicinales, me gustaría levantar algunas. Podrían ser útiles más tarde.

_No, no me molesta. Vamos.

Después de caminar un rato alcanzaron el campo... era hermoso lleno de todo tipo de flores silvestres: amarillas, rosadas, blancas y muchos otros colores, incluso algunos arbustos de lavanda crecían allí.

Mientras Kagome recogía las hierbas, Shizuka se sentó en el medio del campo, observándolo todo... por supuesto que conocía ese lugar... solía ir muy seguido.

Comenzó a tararear nuevamente. Kagome reconoció la canción como la misma que estaba tarareando bajo el cerezo. Termino de recoger las hierbas y se sentó en el césped junto a Shizuka.

_ ¿Que canción es esa? – le preguntó.

_Mi madre solía cantármela cuando era pequeña – respondió Shizuka mirando las flores mecerse con la brisa, como si su sola vista la hechizara... la verdad era que ella amaba las flores. – es una canción de cuna.

_Oh, siempre me gustaron las canciones de cuna – dijo Kagome, no muy segura de que debía responder, no quería despertar malos recuerdos...

_ ¿Te gustaría oírla? – Shizuka le preguntó de repente. No tenía problemas en cantar para Kagome... quería agradarle... y a los demás también y cantar era algo que hacía a menudo... les agradaba en su tiempo... quizás también podrían quererla un poco aquí... incluso si no era lo mismo.

_ ¿No te molesta? – Kagome no estaba segura de si debía aceptar su oferta o no.

_No. – Shizuka le sonrió para demostrarle que de verdad no le molestaba.

_Entonces si, me gustaría escucharla. – aceptó con una sonrisa. No le estaba mintiendo, la canción sonaba tan dulce. Solo esperaba que Shizuka tuviera una linda voz.

Shizuka asintió y respiro profundo:

Haru ni saku hana
Natsu hirogaru sora yo
Kokoro no naka ni
Kizamarete kirameku

"Flores brotan en la primavera.

Oh, el cielo se esparce en el verano.

Están gravados y brillando

Profundo en mí corazón."

Asa ni furu ame
Mado o tozasu hi ni mo
Mune ni afureru hikari wa
Kumo no ue

"La lluvia cae en la mañana

Incluso en un día cuando cierro la ventana.

Sé que la luz desbordándose en mi pecho

Es de por encima de las nubes."

Su voz era dulce y hermosa... Kagome no podía creer que fuera la misma chica que le había hablado con un tono tan frío, había tanta dulzura en su forma de cantar, que no le parecía posible...

Yorokobi kanashimi
Subete idaite aruite iru
Watashi no te to
Kimi no te o
Tsuyoku tsunagu mono

"Alegría y tristeza.

Abrazo todo fuertemente,

Mientras voy caminando

Esas son las cosas que firmemente mantienen

Mí mano

Y tu mano unidas..."

Estaba a punto de cantar el resto de la canción cuando sintió la esencia de Inuyasha y los otros.

_ ¡Kagome! – ambas lo escucharon.

_Te cantaré el resto después. – Le dijo Shizuka con una sonrisa.

Inuyasha corrió hasta ellas.

_Te estuve buscando. – Inuyasha le dijo a Kagome, obviamente molesto. – Primero me haces arreglar el piso de la vieja Kaede, y ahora decides dar un pequeño paseo ¡Y tenerme corriendo buscándote!

_Estábamos a punto de volver a la aldea. – le replicó Kagome. Ahora Shizuka podía ver a Miroku, Shippo y Kohaku montando a Kirara y aterrizar junto a Inuyasha.

_Inuyasha no hay necesidad de enojarse con Kagome. – dijo Miroku, saltando a la tierra. Tenía un arco en su mano izquierda y un carcaj en la espalda. – Toma Kagome, la Señora Kaede te los envía. – le dijo entregando ambos objetos a Kagome, quien los tomó y acomodó en su espalda como siempre solía llevarlos, se sentía rara al saber que iba a iniciar un viaje nuevamente...

_ ¡Hola! – Kohaku saludó a Shizuka, aún sobre Kirara con Shippo que la saludo con un movimiento de la mano. –Miroku ya me explicó todo, así que no tienes que preocuparte por eso. – su sonrisa era amable. – espero que podamos llevarnos bien.

_Sí, yo también. Por cierto mi nombre es Shizuka. – le dijo sin prestarle ninguna atención a Inuyasha y Kagome que estaban peleando nuevamente, mientras Miroku intentaba, en vano, calmarlos.

_Shizuka, ese es un lindo nombre.

_Gra-gracias. –estaba a punto de decirle algo más pero...

_Inuyasha... ¡SIENTATE!

Una gota se formó en las cabezas de todo el grupo.

_De algún modo, esto se siente familiar. – Dijo Miroku, sus cejas se torcieron un poco en un ligero tic ante la ridícula, y sin embargo bien conocida, escena.

_Nunca cambiaran. – Afirmó Shippo, cruzándose de brazos y mirando a Inuyasha y a Kagome con cansancio – será un laaaaargo viaje. – anunció.

Shizuka no pudo contenerse por más tiempo y estalló en un ataque de risa junto con Kohaku, Shippo y Miroku se les unieron poco después ante una Kagome enfurruñada y un muy enfadado Inuyasha con la cabeza llena de pasto y hojas.

Y de esta forma su nuevo viaje comenzó... riendo sin notar el cuervo de ojos rojos que volaba sobre ellos. Anunciando el primero de los muchos peligros que deberían enfrentar...

A/N: Hola otra vez... bueno espero que les haya gustado, lo deje aquí porque como les dije ando corta de tiempo... y el capitulo que viene es largo... con suerte podré actualizar más rápido esta vez ;-) ¡Crucen los dedos!

Por cierto la canción no me pertenece es "Ashita Kuru Hi" (el día de mañana) de Kobato si quieren pueden escucharla, para darse una idea de cómo es la canción. Se los sugiero porque la verán nuevamente ;-D

La traducción la hice yo misma de una versión en ingles, porque no la encontraba en español. Si hay errores espero me disculpen. Avísenme y los corregiré de inmediato ;-)

Eso es todo. Si les gustó el capitulo por favor ¡Dejen REVIEWS! Acepto Reviews anónimas... vamos que no cuesta nada... y realmente lo apreciaría n_n

En fin... un saludo, cuídense y ¡Los veo en el siguiente capitulo!

Yuri18.