N/A: Hola! Primero que nada felices fiestas (atrasadas)! aquí estoy con un capi más ¿Pueden creer que lleve tanto tiempo escribiendo este fic? Jajaja yo no, en fin, agradezco a aquellos que me acompañaron en este camino.

Y a la pequeña Shizuka también, les dejo este capi como regalo de reyes atrasado n_n

MIL GRACIAS POR LAS REVIEWS!

Sanathos Ananke: ¡Que alegría verte de regreso! Jajajaja no tienes idea de cuanto me alegre al ver tu review n_n me alegra que te guste como va hasta ahora la historia y no te preocupes, sabrás quienes son los padres de Shizuka pronto ;) jajaja si me quedo fea la bicha no? XD pero bueno tenía que serlo, y sí, pobre Shizuka la paso mal en el mercado en fin ¡me alegra verte!

Lunavap: bienvenida a la histaria! :D jajaja lo siento tengo muchas cosas que hacer así que a veces no puedo evitar la demora TT_TT pero me alegra que te guste la historia y gracias por decirme que tengo talento! :D

X-AiHiwatari-X: Hola! ¿Te hice llorar? Jajaja no sé si sentirme bien o mal por ello XD me alegra mucho que te haya gustado el capi, Shizuka e Inuyasha tienen mucho carácter jaja por eso costó arreglar la pelea. Los sueños de Shizuka ocultan un gran misterio y bueno... me alegra haber podido trasmitir el miedo que ella siente al tenerlos. Tranquila verás más de Inuyasha y Kagome conformen pasen los capis ;)

¡Acertaste era Shiro! :D *la aplaude* un saludo y espero verte en este capi también, presta atención porque puede que tu mayor intriga se resuelva en este capi, donde sabrás más de nuestra joven protagonista.

Nubia: ¡Gracias amiga! Jajaja no soy una genio, solo tengo MUCHA imaginación n_n

Realmente leer todos sus comentarios me hace feliz :D les deseo un hermoso año nuevo ¡espero sigan leyendo mi historia!

Disclaimers: Ni Inuyasha ni sus personajes me pertenecen, yo solo poseo mi OC y esta trama, sino haría un anime y ganaría dinero, pero por encima de todo podría ver a Shizuka animada *-* en fin, sin más que decir, les dejo este capi

Capitulo 6: "Al Otro Extremo Del Tiempo..."

El cielo estaba nublado y su nariz detectaba el olor a tierra mojada que precede a la lluvia, Shizuka miró al grupo que se preparaba para seguir avanzando.

No hacia mucho que se habían despertado y ya estaban cargando todo para seguir con el viaje. Las sombras de los árboles del bosque casi no se veían, sin sol que las alargara... era como si el mundo se hubiera vuelto gris y algo opaco... El viento levanto polvo e hizo que le escociera la nariz.

Pero eso no era lo único que la estaba molestando...

El joven cazador no dejaba de dirigirle miradas al monje que fingía no verlo ¿Qué pasaba? Shizuka se acercó a Kohaku.

_Kohaku ¿Esta todo bien? – le preguntó con curiosidad mientras este ataba unas bolsas para sujetarlas a Kirara...

_Sí... – su tono bajo y dubitativo junto a la nueva mirada que le lanzó al monje convenció a Shizuka de lo contrario. No entendía que estaba pasando hasta que Kagome habló.

_ ¿Shizuka importaría si volviéramos a la aldea de Kaede solo por un día? – le preguntó con una sonrisa amable, pero también miró al monje. Shizuka frunció el entrecejo molesta ¿Qué rayos pasaba con Miroku?

_ ¿Por qué? – preguntó, su tono dejaba a las claras que no quería volver... aún estaban lejos de encontrar una pista de Kurotsuki y además no quería estar ahí... demasiados recuerdos... Si no había una buena razón no quería ni acercarse a la aldea.

_Mañana es el cumpleaños de las gemelas. – se apresuró a responder Kohaku.

_ ¿Mañana? – Shippo saltó al hombro del monje para mirar su semblante serio.

_Sí. – fue todo lo que dijo Miroku... – pero no creo que lleguemos a tiempo. – añadió con un suspiro resignado.

A Shizuka el corazón le dio un vuelco mientras se palmeaba la frente de pura frustración ¡El cumpleaños de las gemelas! ¿Cómo había podido olvidarse? Con todo el tiempo que llevaban yendo de un lado a otro no lo había pensado siquiera...

_Perdón... me había olvidado. – le dijo a Miroku quien abrió los ojos con sorpresa.

_Esta bien, no tienes porque disculparte, estamos haciendo algo más importante. – dijo Miroku, lo que menos quería era que Shizuka se sintiera culpable.

_Si vamos ahora y nos apresuramos podríamos llegar a tiempo. – sugirió Kohaku, si ellos montaban a Kirara, Inuyasha llevaba a Kagome y Shizuka corría a lo mejor llegaban...

_Entonces vamos. –dijo Shizuka. Inuyasha simplemente estaba recostado contra un árbol, cruzado de brazos esperando a que se decidieran, no sabía porque el monje protestaba siendo que quería ir...

_Miroku solo decídete de una vez. – dijo Inuyasha con fastidio, Kagome le lanzó una fea mirada antes de mirar a Miroku.

_Pero...

_Un padre no debería perderse el cumpleaños de sus hijos. –Dijo Shizuka con seriedad. – Además... en mi tiempo nunca te perdiste un cumpleaños y eso no es algo que yo quiera cambiar. – le dijo Shizuka con una pequeña sonrisa, ir le iba a doler mucho... pero sabía lo doloroso que era esperar a tu padre en tu cumpleaños y que no llegara, o llegara tarde... no quería que las hijas de Miroku pasaran por eso, un día... no iba a costarles nada.

Con eso dicho partieron de regreso a la aldea, en el rostro de Miroku se notaba que, realmente, quería ir... seguramente extrañaba a su familia. Shizuka estaba segura de eso.

Corrió junto a Inuyasha sin quejarse ni hablar, solo mantuvo el paso... Kohaku se adelantó con Kirara... querían llegar lo antes posible.

Fueron varías horas corriendo para ellos, solo habían hecho una pausa para almorzar y descansar un rato... luego de eso continuaron corriendo. Para cuando llego la noche Shizuka estaba rendida de cansancio, pero estaban mucho más cerca de la aldea... si seguían así, estaban seguros de llegar para el atardecer... o un poco antes.

Se sorprendió al ver que Inuyasha no estaba para nada cansado... para ella el esfuerzo de correr durante todo el día había sido enorme, pero para él no. Sonrío, seguro que Inuyasha estaba acostumbrado a cosas más difíciles. Comió algo sin siquiera pensar bien en lo que tragaba, y se recostó lista para dormir...

Se encontraban en un claro del bosque... no estaban lejos, intentó ver las estrellas, pero el cielo estaba nublado, se dio vuelta cerrando los ojos e inhalando el aroma a tierra mojada, césped, bosque e incluso el olor de la leña quemándose en el fuego... todos olores familiares ahora... Miroku, Kohaku y Shippo estarían en algún lugar más adelante... Shizuka sabía bien porque Kagome e Inuyasha también iban... no era solo por el cumpleaños de las gemelas... Inuyasha y Kagome... ellos seguramente querían regresar a casa, aunque fuera solo por un momento. Ella no era quien para quejarse, quería atrapar a Kurotsuki y cambiar su futuro... pero no tenía derecho a arrebatarles el presente, incluso si era para bien de ellos... por eso no pudo poner peros. Un día... un día no iba a quitarles nada...

_Esta rendida. – escuchó que decía Kagome, seguramente pensaba que ya se había dormido, no le faltaba mucho con el cansancio incitándola a dormir.

_Con todo lo que corrió ¿Qué esperabas? – fue la respuesta seca de Inuyasha, Shizuka podía imaginar su ceño fruncido.

_Inuyasha ¿Estas molesto?

_No.

Hubo un instante de silencio...

_ ¡Le dije que descansara y no hizo caso! – estalló Inuyasha. - ¡No tenía porque ponerse a correr así! – escuchó como Inuyasha resoplaba.

Kagome soltó una risita.

_ ¿Qué es tan gracioso? – espetó Inuyasha.

_Creo que le tomaste afecto. – dijo Kagome. A lo que Inuyasha solo respondió con un resoplido.

Shizuka se atrevió a entreabrir los ojos, solo un poquito. Vio, con su visión borrosa, como Kagome abrazaba a Inuyasha y este dejaba salir un suspiro, antes de responder a su abrazo.

Shizuka sonrió y se quedo dormida.


De nuevo en la aldea... estaba en medio de la oscuridad... caminó hacia el centro, donde sabía dentro de poco vería la batalla.

Sus pasos eran cada vez más vacilantes mientras más se acercaba.

Escuchó los primeros gritos y comenzó a temblar mientras el miedo la helaba por dentro... ¡¿Por qué no podía?! No podía avanzar un paso más, ni aunque lo intentara.

Negó con la cabeza, no podía permitirlo... si de verdad había una pista en sus recuerdos, debía buscarla ¡Se los debía! Tenía que hacerlo. Con el ceño fruncido corrió hacia delante, trató de no ver a los aldeanos corriendo en todas direcciones y no escuchar sus gritos espantados.

_ ¡Viento Cortante!

¡De nuevo eso! La voz de Inuyasha, era tan desafiante como siempre, a esta se le unía la de Miroku y Sango... ¡incluso Kagome!

_Váyanse... – dijo Shizuka en un murmullo, antes de recordar que era solo un recuerdo... no importaba que hiciera, nada cambiaría lo que pasó. Eso era, quizás, lo peor de todo.

Se obligó a caminar un par de pasos más... pero... no pudo. Se calló de rodillas cerrando los ojos y cubriéndose los oídos con todas sus fuerzas.

Y cuando empezaron sus gritos, Shizuka gritó a su vez para ahogarlos...


Despertó apenas pasado el amanecer.

_Así no voy a durar mucho... – murmuró molesta consigo misma, si seguía así nunca iba a encontrar la pista que necesitaba... además de que iba a cansarse más pronto por la falta de sueño.

No podía desperdiciar el tiempo así... intentó dormir una vez más, pero sus ojos se negaron a cerrarse.

Se sentó dando un gruñido. Miró a Inuyasha y a Kagome, Kagome dormía apoyada en el regazo de Inuyasha mientras este, recostado contra un árbol, la rodeaba con un brazo protector... era una de las escenas más dulces que Shizuka había visto en su corta vida. Inuyasha parecía dormido, pero Shizuka sabía muy bien que se despertaría al menor movimiento o sonido.

Sonrió y los observó dormir pacíficamente durante un momento. Luego se levantó al menos podía preparar un poco de té ¿No?

Pero antes... sacó la pequeña botellita que llevaba oculta en la manga de su hakama... observó el liquido violeta dentro y tomó un sorbo, hizo una mueca de asco ante el sabor amargo de este, pero Ginenji le había advertido que, si quería anular su esencia, debía beber un sorbo todos los días... tenía poco más de la mitad por ahora... si llegaba a acabarse tendría que ver al Ginenji de este tiempo para conseguir más. Guardó la botellita en su sitio y sacó otra, esta era la que contenía el aroma a menta y lilas que usaba siempre, vertió un par de gotas en su piel y en su hakama... con eso estaba lista, era un fastidio tener que hacerlo siempre, pero era eso o que su identidad se descubriera... y definitivamente no quería eso.


Fue sorprendente lo rápido que llegaron a la aldea, mucho antes de lo que Shizuka hubiera querido... incluso llegaron antes del atardecer.

Se quedo de pie en los límites de la aldea pensando en no entrar, pero no le parecía correcto desvanecerse... ahora. Así que decidió acompañar a Inuyasha y a Kagome a la casa de Sango.

Allí encontraron al monje siendo "atacado" por las gemelas que gritaban "¡papi, papi!" y Sango reía viendo la escena, con el palillo para el pelo puesto, obviamente le había gustado el regalo de Kohaku.

Kagome e Inuyasha fueron a saludar a Sango, mientras Shizuka se quedaba de pie frente a la choza sin saber que hacer... ese no era su lugar.

Kagome se hablaba con Sango y señalaba a Shizuka, luego de un momento Sango se acercó a ella.

_Si quieres puedes asistir a la fiesta de cumpleaños de mis hijas, no sería una molestia. – le dijo con una sonrisa amable. Kagome asentía desde atrás de Sango, diciéndole que aceptara. Shizuka dejó ver una pequeña sonrisa triste... Kagome se lo había pedido, apreciaba el gesto pero...

_Gracias, Sango. Me lo pensaré. –le dijo con una sonrisa, Sango asintió y fue con su esposo e hijas. La sonrisa de Shizuka se desvaneció como si nunca hubiera estado ahí. En realidad no quería sonreír en absoluto, miró al grupo con nostalgia... ella no tenía lugar en esa fiesta, no era nada para Sango ni las niñas, apenas si era una conocida para el monje... no... se sentiría como una intrusa en medio de su felicidad. Kagome se acercó a ella con una sonrisa de oreja a oreja, lo que provocó un suspiro en Shizuka. Lo que ella no sabía era que Inuyasha estaba mirando todo desde lejos.

_ ¿Y que dijiste? – preguntó la sacerdotisa, la sonrisa de esta era radiante y animada mientras se inclinaba un poco para ver mejor la reacción de Shizuka, la cual, esperaba Kagome, fuera de entusiasmo.

_Que lo pensaría. – Kagome la miró como si le hubiera crecido otra cabeza... apreciaba las buenas intenciones de Kagome, que seguramente no quería dejarla sola... pero esto... era mucho. – No quiero ir. – le dijo directamente. – Pero gracias por pensar en mí. – Kagome parecía querer decir algo, pero Shizuka dio media vuelta sin dejarla terminar, lista para marcharse... ese NO era su lugar, ni su hogar, las gemelas que ella conocía eran mucho mayores y Miroku se dedicaba a espantar a sus pretendientes, y ellas se burlaban de ella diciendo que su padre sería mil veces peor. Ahora eran unas niñas que no la conocían de nada y que seguramente no entenderían que hacía esa chica de cabellos plateados sentada con ellos, sin mencionar a Sango que no tenía porque tratar con su estado de ánimo, que estaba tan gris y apagado como las nubes que cubrían el cielo.

_Shizuka...

_ ¡Voy con la señora Kaede, hay algo que quiero preguntarle! ¡Los veo mañana! – les dijo Shizuka, saludando a todos en general con un gesto de su mano, antes de salir corriendo con toda la velocidad que era capaz.

Inuyasha se acercó a Kagome, Shippo estaba haciendo trucos para entretener a las gemelas mientras Sango y Miroku hablaban, Kohaku se quedo viendo extrañado el haz de polvo que Shizuka había dejado con su partida.

_Otra vez te metiste donde no te llamaban. – Inuyasha murmuró para que solo Kagome lo escuchara.

_Yo solo no quería que se sintiera sola... – respondió esta, mirando con pena el camino. Inuyasha suspiró... los deseos de Kagome habían sido buenos, pero... a él no lo sorprendía que Shizuka no quisiera ser parte de la fiesta. Seguramente se sentiría incomoda, aunque ignoraba del todo la razón, eso saltaba a la vista.- Aunque... dijo que lo pensaría, tal vez más tarde cambie de opinión. – dijo Kagome animándose un poco, Inuyasha solo sonrió sin decir nada y siguió a su esposa adentro de la cabaña... aunque un fuerte trueno le hizo torcer las orejas, esperaba que Shizuka llegara a lo de la anciana antes de que lloviera. Miró al cielo un poco preocupado, antes de entrar.


Shizuka corría en dirección a la casa de la señora Kaede... la verdad no había pensado en visitarla realmente, pero ¿Qué daño podía hacer? Se acercó a la cabaña y encontró a la anciana inclinada sobre unas hierbas. La joven sabía que esas hierbas eran buenas para el dolor de cabeza... ¿Quizás la sacerdotisa se sentía mal?

_Buenas tardes, Señora Kaede. –la saludó Shizuka con educación acercándose un poco.

_Hola niña, justo contigo quería hablar ¿Dónde esta Inuyasha? – Kaede estaba muy seria, lo cual alarmó a Shizuka ¿Habría pasado algo?

_Inuyasha y Kagome se quedaron en casa de Sango y Miroku, como hoy cumplen años las gemelas, los invitaron a quedarse para festejar.- respondió poniéndose seria de repente.

_... – El silencio de Kaede no le gustaba nada... – Hay una energía demoníaca en el pozo. –soltó la sacerdotisa de repente.

_ ¿Qué? – Shizuka abrió los ojos desmesuradamente por la sorpresa ¿Una energía demoníaca en el pozo? – Señora Kaede ¿Quiere decir que hay un demonio en el pozo? – le preguntó acercándose a la anciana.

_No, fui a investigar yo misma, la energía proviene de adentro del pozo ¿Le dijiste a alguien que viniera? – la vieja sacerdotisa observó con cuidado el rostro de Shizuka, algo que no le había dicho era que esa energía se le hacia demasiado familiar... tanto que creía conocer la identidad de quien estaba al otro lado del pozo.

_No... nadie más que yo podía pasar... – la joven no entendía nada, ella no podía sentir esa energía. - ¿Cuándo pasó? ¿Desde cuando la puede sentir?

_Desde hace unos días, fui al bosque a recoger unas hierbas que crecen allí y lo sentí, cuando me acerqué al pozo a investigar no vi a nadie... pero, ciertamente hay un demonio del otro lado.

¿Un demonio... acaso podría ser...?

_Señora Kaede, por favor no le hable de esto a Inuyasha ni a Kagome... si... es quien creo que es y ellos reconocen su energía, sabrán mi identidad y es algo que debo evitar. – pidió Shizuka con la voz temblorosa... ¿Podría ser...? ¿De verdad...? un trueno resonó en el cielo, anunciando que no faltaba mucho para que lloviera. – Él... no puede cruzar, pero esta ahí... por mí... ¡Debo ir a hablarle! quizás no me escuche pero... – bajó la mirada sin saber que más podía decir.

_Entiendo, ve. – le dijo Kaede asintiendo. – No es educado tener a tu padre esperando. – Shizuka levantó la vista sorprendida ¿Cómo había adivinado?... miró a Kaede... seguramente había reconocido esa energía y viéndola ahora... solo había atado cabos.

Shizuka simplemente asintió y salió corriendo en dirección al bosque, un solo pensamiento en mente "padre..."

Mientras corría sin parar la lluvia se desató con fuerza sobre el bosque y sobre la jovencita que corría en ellos.

La lluvia y el viento la azotaban con fuerza, pronto sus coletas se aflojaron ante el peso de su cabello mojado, sus pies se llenaron de barro, pero no dejó de correr. Pronto la esencia que le permitía dejar un rastro se desvaneció por el agua... en esos momentos era un fantasma de cabellos plateados corriendo hacia algo añorado y querido.

Al fin llegó agitada y empapada al lugar donde todo había empezado... lo sintió en ese momento y sus ojos se llenaron de lágrimas que se mezclaron con la lluvia.

Se acercó al pozo mientras un relámpago hacía resplandecer el bosque que se veía inusualmente oscuro...

Saltó sin temor al fondo oscuro, pero este estaba envuelto en un aura azul... incluso el agua que se había acumulado en el fondo parecía un espejo, un espejo de agua claro que apenas llegaba a cubrirle parte de los pies. Se dejó caer de rodillas ahí, el agua era calida a diferencia de la que caía sobre ella.

Observó su reflejo... se quitó las coletas que apenas se sostenían y la cinta de la frente... luego se quedo allí, permitiendo que el agua alisara su cabello y su reflejo fuera como tenía que ser...

_Papá... De verdad eres tú... – apoyó sus manos en el fondo del pozo, allí solamente encontró barro, en vez de las manos deseadas... un par de gotas que no eran de lluvia cayeron allí. Shizuka sentía ambas: alegría y tristeza. Alegría de saber que su padre estaba bien y estaba allí esperándola... tristeza por no poder verlo y ni siquiera saber si sus palabras lo alcanzaban ¡estaban tan lejos el uno del otro!

_T...tengo mucho que contar ¿Sabes? No podía creerlo cuando llegué, Kagome lleva ya seis años aquí ¿No es mucho verdad? También las gemelas son pequeñas... tuve una pelea con Inuyasha, pero ya lo resolvimos... él me esta entrenando... yo... – respiró profundo. –Aún no encontramos a Kurotsuki ¡pero lo haremos! Creo que sabe de mí porque envió a un demonio "Tsubasa" a buscarnos a mí y a Kagome, pero no sé para que... también hay un chico de ojos plateados que se mete en mis sueños, se llama "Shiro" y es un "cazador de sueños" me hace ver la noche del incendio cada vez que voy a dormir, dice que entre mis recuerdos de esa noche esta la clave para vencerla... Espero encontrarla, pero me es difícil ver mis recuerdos... es...- luchó buscando la palabra correcta. – doloroso... pero te prometo que lo lograré ¡Salvaré a mamá! Solo... que creo que tomará algo más de tiempo... – Se recostó en el fondo, sin importarle que se estuviera llenando de barro la ropa, parte de la cara y el cabello buscó con las manos y encontró dos puntos calidos ¿Quizás sus manos...? ciertamente las de ella eran pequeñas sobre esos puntos...

_Te extrañó... y a mamá y a todos... aquí ellos están, pero no son los que conozco... no, no es eso... son los de siempre pero ellos no me conocen – no pudo evitar remarcar esas palabras.- creo que eso es lo que lo hace tan distinto, aunque también los estoy viendo cuando eran más jóvenes y tiene un punto interesante... extraño cuando podía saltar y abrazarlos sin problemas, ahora no me atrevo ¡sería raro! Para ellos al menos. –Hizo una pausa – Pero no te preocupes, no saben quien soy ni de quien soy hija, tal y como me dijiste...

Guardo silencio un momento... había algo que tenía que decir y no sabía si tendría otra ocasión de hacerlo.

_Papá...


La figura de cabellos plateados había pasado días esperando cerca del pozo, haciendo notar su peligrosa aura a cualquiera que osara acercarse... los demonios de la zona ya habían aprendido a evitar ese lugar. En los últimos días había pasado mucho tiempo adentro del mismo, esperando que su aura se sintiera del otro lado, si conocía bien a la sacerdotisa (y lo hacía) al sentir un aura peligrosa hablaría con el grupo y Shizuka probablemente intentaría acercarse...

La posibilidad de que realmente pudiera saber algo de su hija era casi nula, pero el deseo de comprobar que estaba a salvo era demasiado fuerte. Por ello se vio a si mismo pasar casi todo el día en el fondo del pozo, con las manos apoyadas en la tierra... esperando.

Ahora al fin tenía respuesta, en su tiempo no llovía, el sol era radiante como para burlarse de él que lo había perdido todo, no quería escuchar el canto de las aves, ni el susurro del viento en el bosque... lo destruiría todo, con tal de recuperar la familia que había perdido.

Estaba observando el fondo del pozo y cuando estaba por retirarse escuchó algo.

_Papá... De verdad eres tú... – apoyó ambas manos en el fondo del pozo ¡Era ella!

_Shizuka... ¿Puedes oírme? – ella continuó hablando como si no le oyera. No, seguramente ella no podía escucharlo ¿¡Ni siquiera su voz podía alcanzarla!?

Ella siguió hablando y él ponía atención a cada palabra, le preocupaba que alguien estuviera interfiriendo con los sueños de su hija, Inuyasha la estaba entrenando, frunció el entrecejo ante esto. Lo más inquietante era lo de los sueños y Kurotsuki sabiendo de su presencia allí...

Después ella le hablo sobre lo extraño que era estar allí, sin que la recordaran... le dijo que lo extrañaba.

Sus garras se enterraron en la tierra... ¡¿Por qué no podía alcanzarla?! Apretó los dientes y un gruñido animal escapó de su boca... la conocía, sabía que estaba triste, sabía que incluso si su voz era clara estaría llorando, que se sentía sola...sentía un par de puntos calidos encontrarse con las palmas de sus manos... las manos de su hija, al otro lado del tiempo. He incluso en ese momento intentaba consolarlo...

_Papá... –dijo ella con voz trémula. – ¿Recuerdas cuando solíamos ir con mamá al campo de flores cerca de la aldea?- por supuesto que lo recordaba, él solía sentarse y contemplar a su hija y a su esposa recogiendo flores y cantando al unísono, era la única melodía que quería escuchar en su vida. – nosotras cantábamos para que nos escucharas, mamá aseguraba que te gustaba nuestra canción... decía que lo sabía por el brillo de tus ojos y porque siempre te quedabas a escucharnos... –así que ella lo sabía... bueno su esposa siempre había sido perceptiva con respecto a él, notando detalles que nadie más notaba. – Yo... yo... ¡Lo siento!- sus ojos se abrieron con sorpresa ¿Por qué se disculpaba? – ese día... una semana después del incendio, te lastime mucho ¿Verdad Papá? Me sentía mal, por eso te pedí que me llevaras al campo de flores... creí que si estaba ahí, estaría menos triste... pero... todo salió mal... – Esta vez pudo escuchar como se quebraba su voz ¡Era él quien había estado mal no ella!


El fuego se había extinguido hacia poco y Shizuka no había dejado de llorar desde que la había encontrado, solo se calmaba si estaba entre sus brazos. La había encontrado inconciente y herida, llena de cenizas, no necesito que le contara nada, podía oler la masacre, ese día Shizuka había usado todas sus fuerzas, había intentado combatir, pero al despertar ella no recordaba nada de eso, quizás era mejor.

Se había alejado con su hija en brazos sin mirar atrás... solo quería olvidar, pero una semana después ella le había pedido algo. Ir al campo de flores al que iba con su madre...

Apenas si había podido reunir la fuerza de voluntad para llevarla ahí. Shizuka había ido a su lugar de siempre, pero la imagen no era la correcta, faltaba la mujer de mirada dulce y larga cabellera negra... faltaba su esposa y madre de Shizuka.

Haru ni saku hana
Natsu hirogaru sora yo
Kokoro no naka ni
Kizamarete kirameku

"Flores brotan en la primavera.

Oh, el cielo se esparce en el verano.

Están gravados y brillando

Profundo en mí corazón."

Sus ojos se habían abierto con sorpresa, era la canción... "SU" canción... pero algo estaba terriblemente mal... faltaba su voz...

Asa ni furu ame
Mado o tozasu hi ni mo
Mune ni afureru hikari wa
Kumo no ue

"La lluvia cae en la mañana

Incluso en un día cuando cierro la ventana.

Sé que la luz desbordándose en mi pecho

Es de por encima de las nubes."

No podía seguir escuchando, era una tortura ¡Faltaba ella! Pero Shizuka seguía cantando como si nada pasara, se levantó.

Yorokobi kanashimi
Subete idaite aruite iru
Watashi no te to
Kimi no te o
Tsuyoku tsunagu mono

"Alegría y tristeza.

Abrazo todo fuertemente,

Mientras voy caminando

Esas son las cosas que firmemente mantienen

Mí mano

Y tu mano unidas..."

Fue hacía ella furioso.

_Basta. –le dijo secamente tomándola del brazo. –No vuelvas a cantar esa canción, jamás. –el viento había mezclado sus cabellos plateados, iguales, pero los ojos que lo miraban con sorpresa y pena eran idénticos a los de ella, a pesar del color... había tanto de su madre en Shizuka que no pudo soportar verla. La soltó y se dio vuelta. –Nos vamos. – le dijo fríamente, se le retorció el corazón al sentir el olor de las lágrimas.

_Lo sabía... no podemos seguir... sin mamá...- había dicho entre sus lagrimas, no sabía que tan profundo era el daño que había hecho.

Varios días después Shizuka hablaba de entrenar y ser fuerte... al saber el porque, había aplastado a Myoga entre sus dedos.

Este le había dicho a su hija que si conseguían el poder de ambas espadas quizás pudiera retroceder en el tiempo. Que solo ella podía cruzar...

Habían discutido durante días ¡no había forma de que permitiera eso!

_ ¡Apenas me hablas, ya no puedes ni verme porque te recuerdo a mamá!- había gritado ella entre lágrimas.- ¡Ya no somos una familia! ¡Si hay forma de salvar a mamá y los demás lo haré! ¡Con o sin tu ayuda! – había gritado y salido huyendo... le había tomado toda la noche encontrarla, corría demasiado rápido... la encontró entre las ruinas de la aldea, llorando.

_No pude ayudarles... lo lamento.

Fue esa imagen la que lo decidió, por sí mismo y por su hija... la abrazó y le prometió ayudarla.

La entrenó todo lo que pudo e hizo que Totosai le forjara una espada a partir de uno de sus colmillos, tanto para protegerla, como para mantener su sangre demoníaca a raya.

Porque aquel día, los rastros de la sangre de Shizuka no olían como la de un medio-demonio... olía como un demonio puro. En algún momento antes de quedar inconciente su sangre demoníaca había tomado el control, y era algo que no debía volver a ocurrir.

Le dio la espada y una misión "búscalos, pide ayuda y destruyan a Kurotsuki, antes de que sea demasiado tarde" solo lo había hecho por ella.

Quizás si aquel día hubiera contenido las lagrimas de su hija y hubiera actuado como un padre, entonces ella nunca habría sentido la necesidad de arreglar todo...


_Creí que si escuchábamos su canción podríamos recordarla... y estar bien, pero no fue así. Perdón, te enojaste porque te hice sentir mal. Pero arreglaré todo, lo prometo. –clavó más las garras en la tierra. Nunca se había sentido tan impotente, entre su hija y él había un muro que no podía derribar con su espada, por mucho que quisiera.

_No te preocupes papá, estoy bien. Inuyasha dice que soy más fuerte cada día, encontraré el valor para ver mis recuerdos.-Su voz sonaba más decidida que antes... sonrió ligeramente, el tener carácter debía de ser cosa de familia...- Arreglaré todo y volveré a casa. Cuídate mucho hasta entonces ¿Si papá? – poder sentir el calor de las manos de su hija del otro lado... era como una broma cruel, parecía que solo tenía que romper un muro muy delgado... pero solo destruiría su única forma de regresar... lo único que le quedaba era esperar y confiar en ella, en su fuerza... seguramente había heredado el corazón de su madre... estaba seguro de que no se rendiría hasta cumplir con su objetivo, el cual era estar todos juntos de nuevo. Esperaría hasta entonces.

Todo era cuestión de tiempo... cuando se vieran una vez más la abrazaría y contemplaría esos ojos que eran tan iguales y diferentes a los suyos.


Shizuka se quedó allí sintiendo la lluvia caer sobre ella y el aura de su padre a su alrededor... a pesar de estar mojada, tener frío y estar llena de barro, se sentía extrañamente segura...

_Así que papá espérame, volveré y recuperare a mamá, lo prometo. Su cinta yacía a un lado olvidada.


_ ¡¿Cómo que no esta aquí?! – Inuyasha gritó a Kaede, la lluvia parecía a punto de convertirse en tormenta, así que luego de dejar a Kagome en su casa (antes de quedar atascados en la casa de Miroku) esta le había pedido que fuera por Shizuka, antes de que se lo ocurriera ir a quedarse en el bosque... aparentemente había llegado tarde.

_No me grites Inuyasha. –le replicó Kaede desde el umbral de la puerta. –Fue al bosque.

_¡¿Al bosque?! ¡La dejaste ir al bosque con este clima! ¡Anciana creí que eras más sensata! – le gritó Inuyasha indignado mientras se daba vuelta para ir a buscarla ¡con la lluvia iba a costarle más que de costumbre!

_No vayas.

_Anciana... ¿Acaso estas diciéndome que la deje sola en esta lluvia? – Inuyasha no podía creer lo que escuchaba.

_Sí, ella fue al pozo, el aura de su padre estaba pasando a través de el, y ella fue a verlo.

_ ¿Que?

_Así es, no debes interrumpir, ella no quiere que sepas quien es su padre, y yo creo que tiene razón.

Inuyasha medito la idea unos instantes... pero la imagen de Shizuka sola en el fondo del pozo con una tormenta a punto de estallar se le hizo demasiado.

_Si de verdad es su padre, entenderá que ella salga. Gritaré su nombre, seguro me escucha antes de que yo llegue al pozo. – le espetó a la sacerdotisa y salió corriendo en dirección al bosque.

Bajó el abrigo de los árboles la lluvia se sentía menos... por ahora, una vez comenzará el viento ese sería el sitio más peligroso.

_ ¡SHIZUKA! – Comenzó a correr en dirección al pozo, esperaba que lo escuchará.- ¡SHIZUKA! – repitió, iba a seguir hasta encontrar a la mocosa malcriada que tenía de costumbre hacerlo correr de un lado al otro.


Shizuka escuchó una voz por encima de la lluvia, alguien la llamaba... levantó el rostro y prestó atención, reconoció la voz de Inuyasha.

_Papá... me tengo que ir... Nos veremos pronto. Lo prometo. – dicho esto se irguió y se ató de nuevo la cinta que cubría su frente. Estaba manchada de barro y empapada pero cumplía su propósito, cubrir su frente. Saltó y comenzó a caminar hacia la voz de Inuyasha. El aura de su padre se desvaneció tras ella.

Pasados unos momentos divisó una figura de rojo entre los árboles.

_ ¡Inuyasha! – llamó ella. Esta se detuvo – ¡Estoy aquí! – gritó acercándose... el viento estorbaba bastante ¿Cuándo el clima se había puesto tan mal?

_ ¡Hasta que te encuentro mocosa! – le gritó Inuyasha ¡rayos! Se había enojado, su ceño fruncido al acercarse lo delataba... no que estuviera tratando de ocultarlo. La tomó de la muñeca y comenzó a arrastrarla. - ¡Kagome esta muy preocupada por ti! - ¿Kagome preocupada...?

_Solo es un poco de agua... –dijo Shizuka sin entender bien. La mirada de Inuyasha le hizo entender que era mejor que se callara y lo siguiera. Y eso hizo.

_Un poco de agua...- repitió en falsete, molesto. – Esto no es "solo un poco de agua" ¡es un diluvio! – Inuyasha la miró molesto, sin embargo nunca había visto a alguien que mojado, lleno de barro, y temblando de frío. Se viera tan satisfecho.

_Hablé con mi padre... – dijo con una sonrisa. – No pude escucharlo, pero creo que él podía oírme...valió la pena mojarme para eso. – Apenas terminó de decir esto soltó un estornudo.

_Claro, y tu padre va a estar feliz de que te enfermes por hablarle. – le soltó Inuyasha con sarcasmo. Shizuka soltó un resoplido.- ¿Puedes correr?

_Sí...

_ ¡Entonces vamos! ¡Si Kagome te regaña, no te quejes!- dijo Inuyasha antes de soltar su muñeca y comenzar a correr.

_Bien...

Shizuka lo siguió, no importaba... había podido hablar con su padre... incluso si Kagome la regañaba no importaba.


La lluvia había limpiado su cabello y su rostro, pero no su ropa, por lo que Kagome le prestó un kimono, que aunque le iba grande, podía usar, la cinta en su frente sufrió el mismo destino, pero tenía el cabello tan mojado que el flequillo se le pegaba a la frente ocultándola. Por lo que no se preocupó demasiado.

Luego de ponerse el Kimono rosa con flores blancas y un obi Fucsia, Shizuka se reunió con la pareja.

Como era de esperarse Kagome la regaño por no decir a donde iba, pero no por haberse quedado bajo la lluvia, quizás entendía que lo habría hecho mil veces más sin arrepentirse.

_Es raro verte sin las coletas ni la cinta. –comentó Kagome luego de diez minutos de silencio incomodo.

_Sí ¿Verdad? –Respondió simplemente con una sonrisa nerviosa.

Inuyasha la observó bien, con el cabello largo suelto y esa expresión seria en la cara, realmente le recordaba a alguien... ¿Pero a quien?

Shizuka fue a otra habitación (la casa de Inuyasha tenía dos habitaciones y la sala principal, donde había dejado a la pareja) se sentó contempló la lluvia por la ventana.

Kagome le había dicho una vez que el amor trascendía el tiempo y las distancias... ¿Sería lo mismo con el amor de familia?

Por lo que había pasado... creía que si.

"No importa cuanto tiempo pase, recuperare mi familia..." pensó con expresión decidida. Tsukiakari descansaba sobre sus piernas, la tomó y observó a la luz... Su padre la protegía a pesar de la distancia entre ambos... con saber eso le bastaba.

Dejó la espada a un lado y comenzó a cantar su canción más amada, con la lluvia como musica de fondo.


_ ¿Escuchaste Tsubasa? las quiero a ambas... el resto no me interesa. Tráelas, es una orden. -Dijo la mujer frente al demonio arrodillado, su rostro estaba en sombras, detrás de ella Shiro lo observaba todo.

_Sí, como usted lo desee... mi señora. -Tsubasa se puso en pie... al fin tenía una oportunidad para redimirse de su anterior fracaso, iban a pagar el haberlo humillado así. Sonrió cruelmente imaginando su venganza...


N/A: AL FIN! CIELOS QUE COSTÓ ESTE CAPI D:

Por favor no me maten por la tardanza, espero que el capi haya sido de su agrado. En el siguiente revelaré la identidad de los padres de Shizuka (para los que no hayan adivinado ya) además de que les prometo MUCHA acción.

Como siempre un ruego: dejen reviews, por favor... es mi única paga por hacer esto. Si les gusta mi historia DEJEN REVIEWS... no cuesta nada tomarse un minuto extra¿ no les parece? TT_TT

En fin... ya me retiro, BYE!