NOTA: LOS JOVENES TITANES NO ME PERTENECEN, SON PROPIEDAD DE DC COMICS Y CARTOON NETWORK

LA HISTORIA ES MIA

Me sentía entusiasmada, el tiempo sí que había volado, me sorprende que falte una semana para mi boda, pero me entristece que estas dos semanas no haya encontrado el vestido perfecto, ya he visitado junto con Karen y Rachel nueve boutiques y en ninguno de estos negocios encuentro el que me guste

-Kori… ¿Por qué no eliges cualquier vestido?, a Richard no le va importar el vestido, lo que le importa es que estés linda y te vayas a casar con él- dijo Karen con voz cansada mientras se sentaba en una banca

-Karen tiene razón, hemos visitado varias boutiques y ningún vestido te gusta- dijo Rachel mientras se sentaba al lado de mi morena amiga

-Pero debe ser perfecto, y… ¿por qué se quejan sabiendo que cuando se iban a casar también visitamos varias boutiques?- pregunto yo mientras me siento, puede que el vestido sea para mí, pero esta caminada me está cansando

-Nosotras visitamos 3 boutiques y contigo ya vamos para la décima visita- se quejó Karen, suspire, tenían razón, tal vez a Richard no le importe como me vea

-bien… vamos a la décima boutique y allí elijo el vestido ¿ok?- pregunto resignada, mis amigas se miraron y asintieron, me tenía que conformar con cualquier vestido

Pasamos por varias calles para dirigirnos a la tienda en donde Karen compro su vestido de novias, -la última boutique que visitare- pensé

-¿Qué les parece si tomamos un refresco antes de irnos?- preguntó Karen un poco ansiosa, asentí ante la pregunta y fuimos al supermercado más cercano

Al llegar me senté en una banca cercana -¿Kori no vas a entrar?-me preguntó mi amiga Rachel

– No… quiero descansar y pensar un poco- dije, ella me miró, alzo una ceja

– ¿Te traigo algo?- preguntó, yo asentí y junto con Karen se desapareció en el supermercado

Suspire, mire por todo el lugar, me levanté y empecé a caminar. Estaba tan concentrada en mis pensamientos que no noté que me aleje del supermercado y no sabía en donde me encontraba, no veía letreros y la calle no era muy concurrida, mire por todos lados y allí fue cuando lo vi, un hermoso vestido blanco con una hermosa cola, la maniquí se veía hermosa con el puesto, pero la pregunta era si a mí me quedaría igual de hermoso

Al entrar a la tienda una señora canosa, de ojos marrones, cabello corto, un poco más baja que yo y con un vestido peculiar me atendió

-Buenos días señorita ¿en qué le puedo servir?- preguntó con una gran sonrisa, yo le devolví el gesto

-disculpe, me gustaría comprar un vestido de novias-

-claro… ¿Cómo le gustaría?-

-me gustaría la de la vitrina-señalé el hermoso vestido blanco, la señora lo miró, me observo, sonrió

-Muy buena elección- dijo y se dirigió a quitarle el vestido al maniquí

Cuando le quito el vestido a la muñeca me lo entrego, me señalo los vestidores y me puse en acción para ponérmelo, cuando salí y me mire al espejo me sorprendí, me quedaba muy bien, hasta logré imaginar la mirada de Dick al verme con este vestido puesto

-Le queda muy bien- dijo la señora con su típica sonrisa, yo asentí embobada y gire sobre mis talones

-Me lo llevo- dije entusiasmada, la amable señora asentó y me dirigí al vestidor para quitármelo y pedir que me lo empacaran.

No tuve que esperar mucho para que la amable señora me empacara mi vestido de bodas, me lo entrego en una hermosa caja blanca, esta tenía por decoración un gran listón que al parecer permitía que la caja se mantuviera cerrada. Al pagar el vestido Salí muy ansiosa y con un –gracias- me despedí de la señora.

Camine un buen rato, me pregunto ¿Cuánto tiempo estuve lejos de mis amigas?, mire en mi bolsillo y tome mi celular, allí fue cuando me di cuenta que estaba apagado, apreté el botón de encender y camine para ver si reconocía algo, cuando se encendió allí vi un mundo de llamadas. 5 llamadas de Rachel, 10 llamadas de Karen y 53 llamadas de Dick, pues… ¿Cuánto tiempo estuve lejos de mis amigas?, cuando pensaba llamar a Rachel para decirle que ya había encontrado mi vestido y estaba bien, allí fue cuando sonó mi celular, era Dick quien me llamaba y no dude en contestarle

-alo-dije tímidamente

-¡Kori! ¿Estás bien?- dijo mi amado un poco preocupado

-si Dick estoy bien es que…-

-¿¡Dónde diablos te has metido!? Y ¿¡por qué no me has contestado el chandoso celular!? ¡Me tenías con el Jesús en la boca!- gritó histérico, en verdad me pase de tiempo

-Dick…-interrumpí calmadamente

-¡Dick nada!, me tenías preocupado, te busque por todos lados ¿sabes a cuanta gente llame para que te buscara? ¿Sabes cuantos de nosotros están preocupados por ti?-

-Pero…-

-¡Pero nada!, ¿te imaginas la preocupación que tengo en estos momentos? ¿Sabes todo lo malo que pensé que te había pasado?- se oía muy preocupado y con la voz un poco triste, al parecer quería llorar

-Lo siento- me disculpé avergonzada, aunque no me viera mis mejillas estaban rojas

- Bien- dijo más calmado- ¿Dónde estás?-preguntó

-Pues… ese es el problema… no se en donde estoy-

-¿¡Cómo que no sabes en donde estas!?-

-Perdón-

-Bien… ¿Tienes el comunicador?-

-si-

-Enciéndelo y así poder saber tus coordenadas para recogerte-

-Bien-

Colgué, tome mi comunicador, lo encendí y espere en una esquina. No tuve que esperar mucho, cuando lo vi en un auto negro y vestido de civil me sorprendió, me abrió la puerta

-Entra- me dijo un poco molesto y obedecí

Pasaron minutos y el silencio es atroz, no me atrevía a hablarle porque de pronto se molestaba

-¿Por qué no te quedaste con Rachel y Karen?-preguntó, su voz era seria

-Perdón… solo quería andar-

-¿Por qué?-

-Estaba triste porque no encontraba mi vestido de novias-dije mientras bajaba mi cabeza

-Hay miles de boutiques ¿Cómo no va haber vestidos de novias?-

-Pero ninguno era el perfecto-

-son simples vestidos-

-¡No!, ¡No son simples vestidos!, ¡cada vestido es especial!-mis ojo se llenaron de lágrimas mientras bajaba la cabeza-¡Tu no lo entiendes!- levante mi cabeza y lo vi, él estaba serio y no me veía a la cara-¡PARA!- grité, el frenó bruscamente, me miró y yo le devolví la mirada, luego tome la caja con mi vestido y me baje del auto, él me miró atónito y yo me fui llorando con la caja en mis manos

-Kori… ¿A dónde vas?- preguntó desde el auto, lo escuchaba, mas no le preste atención

-¡KORI! ¡KORI!- gritó – ¡KORI VEN ACA!- gritó aún más molesto mientras que yo andaba más rápido, oí un golpe de puerta y sabía que ya vendría por mí y muy molesto, pero aun así no preste atención y seguí. Sentí sus pasos tras de mí y empecé a correr mientras mis lágrimas salían como un rio, al dejar de sentir sus pasos merme mi velocidad y en una banca que vi me senté

Al sentarme me sentí triste y al ver el horizonte me quede fascinada, estaba en la playa, o mejor dicho veía la playa, el mar, escuchaba las gaviotas y noté que tarde o temprano el sol se ocultaría y daría honores a la noche

Respire hondo, el silencio era hermoso, solo escuchaba el golpetear del mar. Miré la caja que contenía mi hermoso vestido blanco, le quite el listón con mucho cuidado y al abrirlo encontré un basque y encima de esta una tarjeta que decía:

Puede que nadie entienda lo importante que es la búsqueda del vestido de novias perfecto…

Puede que todos digan que es una estupidez…

Pero lo que no saben es que cada vestido es especial y único como nuestra pareja…

Cada vestido es especial porque este cuenta nuestra historia de amor…

Pero siempre hay que recordar que no es un simple vestido…

Es una de las puertas a…

NUESTRA FELICIDAD.

Al terminar de leer la nota la puse nuevamente en su lugar, cerré la caja y puse nuevamente el listón. Mire el horizonte, sonreí y acaricie la caja que contenía mi vestido

Sentí que alguien me observaba, al voltear allí estaba Dick quien me miraba desde el auto, sus ojos mostraban curiosidad, sonreí y junto con la caja me monté al auto, me puse el cinturón de seguridad, abrí la ventana y mirando el paisaje me perdí en mis pensamientos

Sentí la mano de Richard sobre mi hombro

-¿Estas bien?- preguntó suavemente, lo mire y asentí para que luego arrancara

Sentía el aire en mi cara mientras sonreía, me sentía relajada, libre, dichosa

-¿Qué traes en esa caja?- preguntó Dick con mucho interés

Reí levemente- Es mí vestido de novias y algo más- respondí mientras lo veía conducir

-Mmmm ¿Qué es el "algo más" que trae esa caja?- preguntó muy interesado

-No lo sabrás hasta que estemos en la cama después del casamiento-dije coquetamente, frenó bruscamente y me miró

-¿¡Pues que es!?-preguntó aterrado, reí al ver aquel gesto

-No te lo pienso decir-dije juguetona, lo miré y me estaba haciendo un pequeño puchero

-Bien… No me cuentes-dijo y arrancando el auto seguimos

Al llegar a la torre todos me abrasaron, me preguntaron en donde estaba, por qué desaparecí, en fin, miles de preguntas por mi "desaparición". Después de tantas horas de responder preguntas y de hablar sobre mi boda me retire para irme a dormir, estaba satisfecha, había encontrado mi vestido y mi boda estaba muy cerca.

Hola amigos míos, casi que no subo este capítulo, sinceramente estaba muy ocupada, si no fuera así hace rato hubiera subido este capitulo

Y como siempre mis preguntas (que deseo que respondan)

1) ¿Qué les pareció este capítulo?

2) ¿Qué les pareció el mensaje que estaba en la tarjeta?

3) ¿Qué creen que dirá Dick cuando vea a su futura esposa en un basque?

RESPONDAN

NOTA: no pienso publicar el último capitulo hasta no lograr por lo menos 5 reviews, lo sé, lo sé, soy exigente, pero tengo derecho a exigirlos.

Les desea lo mejor: alma de titán.

¡FELIZ AÑO NUEVO!