Estaban flotando en el agua, Nami esperaba a que Franky terminara de hacer un nudo para subirlos, estaba abrazando por detrás a su Capitán para mantenerlo a flote, lo tenía sujeto de forma que su espalda se recargaba sobre ella, sosteniéndolo con todo su cuerpo, era más pesado de lo que había pensado, después de todo ya no era ese flacucho, su cuerpo estaba más torneado que antes, debían haber sido esos dos años de entrenamiento, si, podía sentirlo bien, su piel mojada, y su cabello negro cayendo en sus hombros, tenía la cabeza de Luffy bastante cerca, muy cerca, y con sus ojos cerrados le pareció bastante guapo.

-¡Yaaaaa! ¿Pero qué…? – se levantó abruptamente de la cama – estúpido sueño, con estúpido Luffy mojado – se repetía mientras iba al baño a lavarse, ahora que el drama había pasado su memoria se había mezclado con su imaginación para crear un interesante sueño – muy bien no voy a seguir pensando en el cuerpo de ese Tonto - no es como que haya cambiado tanto, además Zoro, Sanji, hasta Usopp ahora tenía un buen cuerpo también, por que entre todos ellos tenía que soñar precisamente con su Capitán, se sentía como una pervertida pensando todo esto, aunque en realidad nunca habían pasado por su mente pensamientos sobre ninguno de sus amigos como los que ahora tenía de Luffy y mucho menos ese tipo de sueños – Ok vamos hacer como que esto nunca pasó - y se dirigió al comedor.

- Y entonces lo hice, vencí a el Capitán Kuro con uno de mis mejores ataques, no pudo hacer más que rogar por su vida, jajaja.

¿En serio? Wow – Los ojos del pequeño Reno brillaban grandes y llenos de emoción.

- Sabes Usopp yo estaba ahí y recuerdo la historia un poco diferente.

- Jajaj pero que dices Zoro, no pude haberla contado mejor – rio nerviosamente Usopp – después de todo contigo completamente inútil sin tus katanas y Luffy durmiendo, el único que podía sacarnos de esa era el gran Capitan Usopp.

- Jajaja ese tonto Marimo sin sus espadas no puede hacer nada.

- ¿Qué dijiste? Te voy a enseñar – Y comenzaron a pelear.

- Wow hubiera querido estar ahí – dijo Choper.

- Jo jo jo Luffy-san ¿En serio estabas dormido?

- Por desgracia esa parte es verdad, tuve que despertarlo gentilmente.

- ¡Eh! Pero si me pisaste en la cara, ¿qué tiene eso de gentil?

- No hay otra manera de despertar a alguien como tú, Tonto.

- Ciertamente Capitán-san tiene un sueño muy pesado.

- Y despertaste justo a tiempo, si no ese disco hubiera rebanado la cabeza de Nami, en lugar de eso terminó en tu boca– dijo Usopp

- Que Super afortunada.

- Si claro, vaya manera de ser salvada, me tomó por el pie y me tiró al suelo.

- Jajaja –reía Luffy.

- Luffy-san que suerte, desde esa posición podías ver las bragas de Nami-san.

- ¿Las qué? – Sanji dejó de pelear con Zoro cuando escucho las palabras de Brook, en un segundo estaba sentado a la mesa.

- ¿Pero qué? No estés diciendo tonterías – Nami golpeó al pobre Esqueleto.

- Pero si las vi – Interrumpió Luffy.

- ¿Queeee? La tripulación repitió al unísono mientras la cara de Nami cambiaba completamente de color, Sanji comenzaba a imaginarse la escena mientras sangraba por la nariz, incluso Zoro prestaba atención ahora.

- Jo jo jo ¿Y cómo eran Luffy-san?

- Lo recuerdo bien, eran… - pero no pudo terminar, Nami lo golpeó y la cabeza del Capitán terminó hundida en la mesa.

- ¡Idiota! No te atrevas a decir una palabra más - Luffy apenas pudo murmuran un lo siento.

- Jaja, no pensé que Capitán-san prestara atención a esas cosas y recordarlo después de tanto tiempo – dijo pícaramente Robin.

- ¡Robin! – El color de la cara de Nami se negaba a bajar un poco.

- Ciertamente las bragas son algo Suuuper inolvidable. – Y miró a Robin discretamente.

- ¿Qué tienen de interesante?

- Lo entenderás cuando crezcas Chopper – dijo Usopp con un tono muy serio para parecer más maduro ante el pequeño Reno.

- Ciertamente, hay tantas formas y colores y texturas, Jo jo.

- Podemos dejar ya esta conversación tonta – Zoro interrumpió.

- Las bragas de… Nami-san… – Sanji ahora estaba tendido en el suelo con una gran hemorragia.

- ¡Sanji! Necesitas atención médica. – Chopper corrió hacia él.

- ¡Déjenlo ya quieren! – Nami volteó a ver a Luffy que aún estaba tendido en la mesa – En serio que le pasa a ese Idiota, decir tan tranquilamente que lo recuerda bien – pensó, bueno no es que no la haya visto antes con poca ropa, o hasta desnuda, pero Robín tenía razón había sido hace mucho tiempo, vaya ni siquiera ella recordaba que se había puesto el día de ayer.

El resto del día había pasado sin novedad, ya estaba un poco entrada la noche, era el turno de Luffy de vigilar y Nami pensaba aprovechar esta oportunidad para ir a hablar con él, estaba en su cuarto pensándolo, después de lo que había pasado esta mañana, su sueño y en el desayuno con sus bragas no tenía muchas ganas de estar a solas con Luffy, pero era una oportunidad muy buena para hablar con él.

- Bueno ya, dejemos de pensar en eso y vamos a disculparnos.

Era una noche cálida así que no se preocupó por vestirse y salió con su pijama, vio a Luffy recargado en una barandilla mirando hacia el mar.

- Luffy.

- Nami, ¿qué pasa? ¿No puedes dormir?

- No, no es eso, me levante y ya sabes vine a ver como ibas. – se paró a su lado, dirigió su mirada al mar, no quería verlo a los ojos.

- Oh, bien, aunque el mar es un poco aburrido de noche.

- Me alegra que no estés dormido, quería hablar contigo de algo.

- Nami, yo… lo siento, no era mi intención hablar sobre… bueno tu sabes… tus… mmm – la cara del Capitán se escondía bajo su sombrero, algo bastante extraño, usualmente lo diría como si nada.

- ¡Ah! – rayos lo de esta mañana, no quería hablar de eso, podía sentir como el color rojo comenzaba a crecer en su cara – No, no es sobre eso.

- ¿No?

- No, está bien, no te preocupes, mira vamos a olvidarnos de eso ¿quieres?

- ¿En serio? Que bien pensé que estabas enfadada conmigo, pero no sé si pueda olvidarlo, sabes fue la primera vez que yo…

- ¡No quiero saberlo! - gritó, ahora si parecía el Luffy de siempre, torpe e indiscreto

- Jajaja está bien, y bueno, entonces de que querías hablar conmigo ¿estamos cerca de alguna isla?

- Soy yo la que quería pedirte disculpas – se puso seria – por haberte dejado caer.

- Mmm ¿eso? no tienes que pedirme perdón, no fue tu culpa y además me sacaste del agua, Franky me contó.

- Pero…

- Y el 30% de la culpa ha sido mía – interrumpió.

- Tonto – de pronto se sentía mucho mejor, Luffy tenía la habilidad de hacer eso, lo había visto muchas veces a lo largo de su viaje, no solo con ella.

- Espero que lleguemos a una isla pronto, es aburrido cuando no hay una tormenta o algo.

- Vaya que tu concepto de diversión es raro.

- ¿Tienes sueño? ¿Quieres quedarte conmigo un rato?

- ¿Eh?

- Si estás aquí conmigo no es aburrido vigilar.

- Sí, creo está bien – la petición de Luffy la tomó por sorpresa pero no dejo que él lo viera - no te pongas nerviosa, solo vamos a vigilar – pensó- ¿Y qué era lo que estabas pensando? – le dijo de pronto.

- ¿Pensando?

- Si, cuando pescabas, dijiste que estabas pensando en algunas cosas.

- Ah sí, pensaba en cuantas hemos pasado, ahora todos son muy fuertes, definitivamente no volveremos a separarnos de nuevo.

- Así que cosas como esas pasaban por la cabeza de Luffy – pensó– tienes razón – le dijo, y ya que estaban en eso Nami vio una buena oportunidad para preguntar algo que desde hace tiempo le daba curiosidad.

- Y… ¿Cómo es, la isla de las mujeres? ¿Cómo son? – hasta ahora lo único que Luffy les había contado era que lo salvaron y que solo había mujeres ahí, vaya descripción, muy propia de él, pero no había dado muchos detalles de cómo la había pasado ahí.

- Pues bastante agradables, aunque al principio no me trataron muy bien, parece que es algo muy grave que un hombre entre en la isla, pero después nos hicimos buenos amigos, me alimentaron, me hicieron ropa nueva y se divertían mucho estirando mi cuerpo.

- ¿Qué hicieron qué? – los pensamiento de Nami volaron a un lugar muy lejano de la realidad pensando en el cuerpo de Luffy.

- Si, un tonto chaleco con flores, quería mi ropa vieja pero se deshicieron de ella así que tuve que usarlo un tiempo.

- ¡Eso no Tonto! Me refería a eso de que estiraron tu cuerpo.

- Ah, pues me hacían muchas cosquillas, incluso hacían fila, pero era muy molesto cuando no me dejaban comer.

- ¿Fila? – vaya que no tenían ningún descaro eh, espera, ¿le quitaron la ropa?, no terminaban las sorpresas - pero y lo de tu ropa ¿Por qué te la quitaron?

- Mmm no conozco los detalles, alguna enfermedad rara.

- ¡Oh! – Que tonto como es que se dejaba hacer de todo por un montón de desconocidas - Y ¿Qué más? – claro que lo único que quería saber es si había pasado alguna otra cosa rara.

- Pues la comida era bastante buena, los banquetes eran geniales, había carne de monstruo marino, jabalís,…

- En serio – Rayos, solo Luffy puede hablar de comida cuando se trata de una isla llena de Amazonas, lo que quería eran detalles, ¿le habían parecido lindas?, ¿llevaban poca ropa?, ¿pero que se estaba imaginando? Y el hablando de los banquetes, tal vez después de todo no vea a las mujeres de esa forma.

- Y era bastante grande también, al principio me perdía, pensaba que si hubieras estado conmigo eso no hubiera pasado, debería llevarte ahí, ya sabes podrías dibujar la isla, de hecho les prometí volver con todos ustedes, contigo y Robin no habrá problema, tal vez con Chopper tampoco ya pensaremos en algo para los demás, hey tal vez Brook tampoco entre en la categoría de hombre y Franky es un Cyborg, mmm entonces habrá que preocuparnos solo de Usopp, Sanji y Zoro… tal vez… también hay que pensar como llegaremos hasta allá con el Sunny, podríamos conseguir un monstruo marino que nos remolque…

- Luffy pensaba en mí – había dejado de poner atención - espera, ¿qué estoy pensando ahora? Claro que eso no era lo que él había querido decir - la aguja del log pose comenzaba a moverse – Luffy, parece que tu deseo está a punto de cumplirse, llegaremos a una isla pronto – le dijo mientras estiraba su brazo hacia el para que lo viera.

- ¡Qué bien! ¿Y qué tipo de isla es? – exclamo felizmente mientras tomaba entre sus manos el brazo de Nami para ver mejor el log.

- Aun no lo sé… - podía sentir las manos de su capitán, eran grandes y toscas pero él la sujetaba suavemente.

- ¿Y en cuanto tiempo llegaremos? – alzo su cara y la miro emocionado, no soltó su brazo.

Era demasiado, no soportaba su mirada y su contacto al mismo tiempo, se zafó lentamente de él y fingió mirar hacia el mar como tratando de orientarse – un día como mínimo, dos como máximo.

- Genial, definitivamente das suerte.

¡Ah! Luffy estaba diciendo cosas muy raras, había pasado lo mismo cuando pescaron esa tonta caja, pero seguramente todo estaba en su imaginación, era las mismas respuesta de siempre pero ella estaba interpretándolas mal, si, era eso.

- Una isla no nos viene nada mal, hemos estado mucho tiempo en el mar.

- Nami, ¿tienes frio? – hay estaba de nuevo, ese Luffy que dice cosas raras de la nada en un tono de voz muy dulce.

- ¿Eh? No, ¿Por qué?

- Tu brazo esta frio.

- ¡Ah! – Trato de que su voz no revelara lo nerviosa que se estaba poniendo – ahora que lo dices está empezando a hacer algo de aire ¿no?, debería regresar a mi cuarto, bueno no te quedes dormido ¿Eh? Confiamos en ti Capitán – dio una palmada sobre el hombro de Luffy y se dio la vuelta y caminando tranquilamente regreso.

- Claro – fue lo único que alcanzo a responder Luffy antes de que su Navegante huyera, la observo marcharse, el viento movía su cabello que ahora era largo, realmente le quedaba bien así.

En su cuarto, Nami se sumergía en sus cobijas se cubrió completamente la cara como para esconder su sonrojo como si alguien pudiera verla - estúpidas cosas que decía su estúpido capitán con su estúpida sonrisa – pensaba mientras trataba de dormir.