- ¿Qué haces Nami?
- Oh Luffy, voy a cortar mi cabello, definitivamente me estorba.
- Ehhh, no lo hagas, se ve genial así.
- Pero…
- Si te estorba cuando peleas yo peleare por ti.
- Luffy… - a veces podía decir cosas muy dulces.
- Nami.
- Si.
- Hueles bien.
- ¿Qué…? – Cuando usaba ese tono de voz con ella realmente no podía hacer mucho.
Nami cayó de la silla en la que se había quedado dormida mientras trabajaba en uno de sus mapas, ahora se encontraba en el suelo, sintiéndose muy tonta… y cursi.
- ¿Qué es que estos sueños no van a parar?
- ¿Nami-swan estas despierta? El desayuno está listo.
- Sanji-kun ahora voy.
Todos ya estaban en el comedor, espera, no todos, Luffy no, era mejor así, saludó y tomo asiento mientras Sanji le servía una taza de café, seguro que la ayudaría a despertar.
- Gracias Sanji-kun.
- Lo que sea para mi princesa, Robin-Chan necesitas algo más.
- Estoy bien.
- Sabes hay más gente esperando por su comida Cocinerito.
- Pues que se queden esperando Marimo.
- ¿Qué dijiste?
- Sanji, Zoro tiene razón lo que sea que estés preparando parece delicioso ¿podemos comer ya? Nami ya está aquí – Usopp también tenía hambre.
- Yo no dije que pareciera delicioso – replico Zoro.
- Jajaja – todos reían, luego la puerta se abrió, era Luffy por su puesto.
- Hey huele bien.
Apenas Luffy terminó de decir esto, Nami escupió el sorbo de café que había tomado, ahora estaba tosiendo nerviosamente.
- ¡Nami-swan! ¿Estas bien? – Sanji corrió hacia ella rápidamente – ¿Te he dado el café muy caliente?
- No, no Sanji-kun es solo que me he acordado de algo, no es nada, jaja.
- Nami-san ¿seguro que estas bien? – Brook pregunto mientras los demás la observaban extrañados.
- Si, comamos.
- Comidaaaa - Luffy gritó de emoción.
Después de haber terminado de comer ahora Usopp y Chopper se encargaban de lavar los trastes, los demás estaban sentados alrededor de la mesa, iban a llegar a la isla en unos minutos y era hora de organizarse.
- Bien, hay que llenar el barco de provisiones así que ¿quién se hará cargo de qué? – Nami comenzó.
- ¡Explorar! – exclamaron Luffy, Usopp y Chopper.
- Esta bien, está bien, pero no solo vayan a jugar, recolecten toda la información que puedan.
- Siii.
- Yo haré las compras necesarias para el Sunny.
- Bien Franky ¿Necesitas que alguien te acompañe? Son bastantes cosas.
- Yo puedo ir con el – Zoro se ofreció.
- Perfecto.
- Entonces Sanji, Robin y Brook, les encargo las compras de las provisiones, yo iré a dibujar la isla, los alcanzaré cuando termine.
- De acuerdo.
- Espera Nami-swan yo iré contigo, no sabemos que puede haber en esta isla.
- Si claaaro ¿seguro que esa es la razón? - Preguntó Usopp.
- Pues según mis mapas es solo una isla comerciante y de entretenimiento, no parece suceder mucho por aquí, pero no me molesta si quieres ir.
- Sanji no puede ir con Nami – Interrumpió Luffy, inmediatamente todos dirigieron sus miradas hacia él.
- ¿Por qué no Luffy? – pregunto Franky.
- Pues porque...
- ¿Luffy? – pregunto esta vez Zoro.
- Porque entonces el regalo que Nami va a comprar no va a ser una sorpresa.
- ¡Luffy! – Nami le gritó mientras se daba una palmada en la cara, no precisamente por la indiscreción de su Capitán, en realidad no le importaba, era para ella, para que se dejara de imaginar cosas.
Creo que ya no es una sorpresa – suspiro Usopp.
- Jo jo jo.
- Es cierto pronto es el cumpleaños de Cocinero-kun.
- Nami-swan ¿así que estabas planeando algo así? ¡Me haces muy feliz!
- jaja sí, creo que no será sorpresa después de todo, bueno entonces iré yo sola, no tardaré los alcanzaré en la tarde.
- Super, vayamos a la isla.
Todos tomaron algo de dinero, dejaron al Sunny en un muelle privado, pagaron la cuota para un par de días por adelantado, se despidieron y acordaron reunirse en la noche de regreso en el barco. Nami ya había ubicado el punto más alto de la isla y había llegado a él fácilmente, el bosque no era tan denso y la caminata había sido fácil, se había puesto a trabajar rápidamente no quería tener tiempo de pensar, pero cuando terminó sus planos y se encontró sola no le dieron muchas ganas de bajar, en lugar de eso se sentó sobre su mochila vacía y abrazo sus piernas para darse calor, ahora que no estaba moviéndose comenzaba a sentir el frio de la isla invernal, estaba de nuevo pensando en Luffy ¿el sueño era lo que en realidad ella quería que pasara? de pronto se sentía triste, hundió su cabeza sobre sus rodillas, Luffy, Luffy…
- Luffy – y dijo su nombre en voz alta.
- ¿Qué?
Escucho su voz detrás de ella, levanto la cabeza y volteó, realmente se sorprendió cuando lo vio ahí parado, se sintió muy avergonzada y volvió a girar la cabeza al frente rápidamente, ¿Qué rayos estaba haciendo ahí? ¿No debería de estar explorando? espero un par de segundos, volteo de nuevo.
- ¿Que? – dijo Nami.
- Eso pregunte yo.
- ¿Quiero decir que qué haces aquí? Me asustaste.
- ¿Enserio? Pensé que ya me habías visto, dijiste mi nombre.
- ¿Cómo se supone que te iba a ver? – giró de nuevo y comenzó a levantarse, no quería que la viera sonrojarse.
- Pues no lo sé, tal vez solo me sentiste.
- Deja de decir cosas sin sentido ¿Cómo voy a hacer eso? – Se sacudía la nieve – No me has contestado ¿Qué haces aquí? ¿Paso algo? – sentía que su color normal volvía ahora podía mirarlo.
- No, solo me perdí.
- ¿Te perdiste?
- Si, estábamos explorando, de pronto vi a este insecto, uno muy raro sabes, un Hercules, lo estaba siguiendo y de pronto ya no vi más a Chopper ni a Usopp, jajaja, pero luego te encontré ¿ya terminaste?
- Si, estaba descansando antes de bajar.
- Bien, vamos juntos ¿te ayudo a empacar las cosas?
- Gracias, pero no eres precisamente delicado, lo guardaré yo.
- Puedo ser delicado.
Se le quedó mirando- No tardaré, espera ahí.
No pasó mucho tiempo antes de que Luffy rompiera el silencio - ¿Nami?
- ¿Mm?
- ¿Te molesta que esté contigo?
No dijo nada, esta vez no estaba soñando, estaba segura, ¿Por qué preguntaba eso? – No ¿a qué viene eso?
- No lo sé, creo que te hago enfadar.
- Tonto, tú siempre me haces enfadar.
- No así.
- ¿Así cómo?
- Como ahora – Su tonto capitán no era tan tonto después de todo, podría ver a través de ella fácilmente.
- No estoy enfadada – para empeorar las cosas Luffy ahora caminaba hacia ella.
- ¿No?
- No.
- ¿Es porque caí en el agua?
- ¿Qué? No – pero tenía razón esto había empezado ese día, demonios, ahora si estaba en problemas, Luffy estaba justo enfrente de ella ¿era así de alto? desvió su mirada.
- ¿Nami? - no sabía que decir de alguna manera tenía que parecer normal ante la situación.
- Luffy está tardando mucho.
- Chopper creo que deberíamos dejar de espéralo.
- ¿Por qué?
- Pues no creo que vaya a volver pronto, dijo que había olvidado su red en el barco, pero salió corriendo hacia la montaña, Luffy es despistado pero un error así solo lo puede cometer Zoro, además su red está aquí.
- Debimos de haberlo acompañado si se mete en algún tipo de problema, Nami nos va a regañar por no haberlo cuidado.
- Tal vez tienes razón, puede que se meta en un problema y no creo que Nami vaya a estar contenta.
