Hola gracias a todos los rr que me enviaron, esta es mi primera historia de Naruto, ya que mi estilo es mas a Harry Potter y Crepúsculo.
Pero la historia que quería plasmar, los personajes no me encajaban en ese ámbito.
Necesitaba a alguien tierno, tímido en demasía y bondadoso como tambien a alguien frio y todo lo contrario a lo que describí anteriormente.
Así que aquí me encuentro con esta historia que es un reto personal ya que siento que debo escribir algo hermoso que lleve todo lo que siento en vez que dramas y risas que es lo que acostumbro a escribir.
Ya saben que nada me pertenece sino a su autor y la trama si es mía.
Esta historia es una combinación entre el mundo de Naruto y algo de AU.
Con ustedes…
La noticia.
Pov. Sasuke.
Kurenai me pidió que saliera de la habitación mientras ella la estabilizaba.
Estaba algo preocupado, ella había tragado mucha agua…
Cuando la vi ahí en el agua mi corazón se paró. No podía creer lo que pasaba.
-. Ya está bien Sasuke- me dijo su sensei-. Debe descansar yo le avisaré a Hiashi.
-. El no la quiere eso lo sabemos…
-. Es su hija, por lo tanto es su responsabilidad- asentí derrotado.
Ella no merecía esto que le pasaba, todo por culpa de Neji.
Entramos de nuevo a la habitación y la vi dormida plácidamente y su rostro mejorado.
El alivio me inundo al verla mucho mejor, cuando la vi apenas la saqué del agua me dejó desorientado por lo débil que se veía.
Me acerqué a ella, y acaricie su cabello. Estaba suave como siempre y tenía su olor tan característico.
Solo verla me tranquilizaba y me llenaba de regocijo.
Mi alma oscura se encandilaba con su sola presencia y me sentía iluminado cuando ella me miraba.
Besé su frente.
Era hermosa la forma en la que todos sus rasgos se juntaban para hacer una obra maestra.
No entendía porque Hiashi Hyuga no podía amarla, ella era tierna, bondadosa y cariñosa.
Era tranquila y no molestaba, sabia interpretar mis silencios y los disfrutaba conmigo.
Disfrutaba de mi compañía como yo disfrutaba la de ella.
Ver los ocasos era nuestro secreto al principio lo hacíamos en el parque y bueno tuve una temporada en la cual me enviaban de misión en misión para probarme y no los pude disfrutar junto a ella.
Pero agradecía a Naruto que él la acompañara. Ellos se hicieron buenos amigos y eso me alegraba por una parte y por la otra no mucho.
Me alegraba porque ella no estaba sola y podía compartir y seguir apreciando los ocasos como le encantaba.
Cuando por fin ya no había misiones que me requirieran o Tsunade se cansó me dejó respirar.
Ese día fui con Hinata y no me gusto para nada como se cansó de regreso a su casa.
Por eso decidí que nos viéramos en el bosque así ella no caminaba demás. Sabía que todo el malestar de ella se podía evitar si recibía la atención adecuada, pero a Hiashi eso no le importaba.
Yo no podía hacer mucho, ya que ella no era familia mía y eso me molestaba, si tan solo fuera mi esposa…
Pero eso no era posible, además Hiashi Hyuga jamás permitiría que su hija se casara con alguien como yo o que se juntara conmigo.
La amaba, si, no lo iba a negar.
Quería casarme con ella? Si era cierto.
Pero lo que mas quería era protegerla.
Que se sintiera feliz, amada y segura.
Que no sufriera.
Pero si me había abstenido a solo ser su amigo era porque ella no me amaba y solo me veía como un amigo.
Ella amaba a Naruto.
Esa era una de las razones por las cuales no me agradaba que estuviera con Naruto, aparte de que eso la lastimaba. El amaba a Sakura…
Ella empezó a despertar al rato y Kurenai me dijo que llamaría a Hiashi.
-. Como te sientes?- ella sonrió cuando me vio.
-. Mejor pero que fue lo que pasó?- trató de sentarse pero se lo impedí.
-. Casi te ahogas en las aguas termales- sus ojos se abrieron desmesuradamente-. Espero no te resfríes- ella asintió y luego se ruborizo.
Se cubrió con las sabanas y sonreí.
-. No te preocupes no he visto nada- sonrió.
Quería besarla pero no me atrevía. Eso la asustaría y perdería su amistad.
Podía soportar no tenerla como yo quería pero a perderla totalmente era inconcebible.
-. Tu padre no debe tardar. Es mejor que me marche- ella asintió y yo me aproximé para besar su mejilla.
Cuando me alejé noté un ligero sonrojo de su parte.
Salí por la ventana y me quedé en una de las ramas esperando a ver lo que sucedería.
Por la puerta entraron Hiashi seguido por Kurenai.
-. Párate que nos vamos y espero que para la próxima si es que hay no hagas estupideces que pongan en riesgo tu vida- ella se puso de pie con cuidado y asintió cabizbaja.
-. Lo siento padre- el la miró con una mueca de desdén.
-. Por lo menos ya no serás mi responsabilidad- Kurenai lo miró confusa al igual que Hinata-. Le pedí a Lady Tsunade que te consiguiera marido y tu Kurenai por favor ayúdala con lo necesario.
Quedé en shock, ella no se podía casar. Bueno si podía pero no quería que eso pasara.
Si ella se casaba, adiós a los ocasos y las platicas y silencios compartidos.
Ya no vería su sonrisa y comería los rollos de canela que era el único dulce que comía solo porque a ella le gustaban.
Adiós a la rutina que me mantenía estable.
Adiós al amor que sentía por ella y hola a la soledad.
Quien sería el afortunado de estar con tan maravillosa chica? La trataría bien?
Ella lograría amarlo?
Subí las ramas hasta llegar al tejado de la casa de Kurenai.
Desde allí observe como Hinata seguía a su padre cabizbaja.
Cuando la perdí de mi rango de visión, salté los tejados hasta llegar al Territorio Uchiha.
Cuando entré en la mansión fui directamente a la despensa y tomé una botella de sake.
Empecé a beber, para poder olvidar el dolor que sentía en mi pecho al saber que la mujer que amaba se casaría con otro que no era yo.
Me levanté porque alguien estaba a punto de tirar la puerta principal. No podía ser nadie más, que el adicto al ramen.
Me puse de pie y sentí que todo a mí alrededor daba vueltas y que la cabeza me iba a estallar.
Tres botellas de sake era un abuso pero necesario.
Abrí la puerta-. Teme por fin abres- dijo el rubio.
-. Que quieres dobe?- la cabeza me iba a estallar.
-. La vieja te está buscando- fruncí el ceño-. No se para que es además si fuese una misión me mandaría contigo.
-. Déjame ponerme algo presentable- dije caminando hasta las escaleras-. No toques nada de mi cocina- le dije cuando estaba abriendo uno de los gabinetes.
-. Tras que te vengo a avisar…
-. Hmp…
Me bañé con agua caliente para descansar mis músculos y me vestí con un pantalón blanco de lino y una camisa negra.
Empezamos a caminar para llegar a lo de la Hokage.
Por el camino vi la panadería, se me antojaban unos rollos de canela.
Los compré junto con un té para llevar.
-. Comiendo dulces teme?- me preguntó Naruto.
-. Me gustan solo estos- el asintió.
Cuando llegamos a lo de la Hokage ella nos esperaba.
-. Ya te lo traje vieja- ella le tiró un envase a Naruto que le golpeo la cabeza.
-. Irrespetuoso- en eso la puerta se abrió y entro ella, la chica de mis sueños.
Estaba acompañada de su padre.
Su nariz estaba roja y sus ojos algo apagados.
-. Lady Tsunade me mandó a llamar?- su voz era ronca. Estaba resfriada.
-. Si- miró a Naruto que este estaba con el ceño fruncido mirando la escena-. Ya te puedes retirar Naruto…- el asintió y con reticencia se marchó.
-. Que hace Uchiha aquí?- preguntó bruscamente el líder del Clan Hyuga.
-. Me imagino que él se preguntará lo mismo- dijo ella-. Tú me pediste que le buscara un marido a tu hija y él es el elegido- estaba sorprendido mas no lo dejé ver lo que si me molesto fue que no me lo dijeran antes… pero de que hablo, me iba a casar con Hinata.
-. Eso no- se puso de pie Hiashi.
-. Me pediste un marido para tu hija y lo busque ahora no te quejes.
-. Casarme?- la miré con recelo.
-. Si- dijo con firmeza-. Te vas a casar con Hinata dentro de dos días- estaba feliz pero debía actuar fríamente no podía demostrar que eso me hacia feliz.
-. Y yo que gano y por que yo?
-. Si no te casas, te desterraré y serás un criminal de Rango S, hablaré con todas las naciones…
-. Está bien- sabia que ella era capaz de hacerlo y eso significaba vivir huyendo.
-. Sabía que podíamos llegar a un acuerdo- miré a Hinata y ella me miraba asustada-. Que dices Hinata?- su voz fue dulce.
Me miró y le di una imperceptible sonrisa, ella miro a la Hokage y asintió.
-. Está todo arreglado. Se casan en dos días.
Cuando salí de la oficina fui directamente al bosque.
Empecé a gritar y reír de la emoción.
Iba a estar con ella, con mi Hinata.
La podría ayudar con su problema de salud y me ganaría su corazón.
Bueno este fue el segundo cap.
Espero que les guste.
Gracias por los follows, Favs y comentarios.
Danielle Franks.
