Un año más

Hacemos le balance de lo bueno y malo

Cinco minutos antes de la cuenta atrás

Canción de Mecano, más que propicia para terminar el año.

Feliz 2010!!!! Que el año que entra os cause más alegrías que el que se va.

SPOILERS: hasta el 5x10

Booth POV

Siendo el enlace no oficial del FBI con el Jeffersonian, no es extraño que haya acabado despidiendo el año con el resto de los cerebritos.

Como otras tantas nocheviejas, el Instituto celebraba una cena con todos sus empleados. Aunque me habían invitado a asistir varias veces este es el primer año que asisto y por una simple razón: ella también viene. Es el primer año que celebra la entrada de año con sus compañeros y no dudo que Ángela tiene que ver en ese hecho.

Tras la cena de Navidad en su casa, Huesos está bastante más receptiva a la idea de pasar las Navidades en familia y no metida hasta las rodillas en una fosa común.

Pero a mi derecha su asiento sigue vacío. El resto del equipo está ya sentado, incluso Sweets que viene por invitación de Daisy. Miro por quinta vez hacia la puerta. La gente sigue entrando pero no hay rastro de Brennan.

-Tranquilo, chico – comenta Ángela a mi lado con un tono claramente burlón – Se retrasó algo esta tarde, pero vendrá. No lo dudes.

-¿Tan segura estás?

-Fui yo quien la llevó a casa y la aconsejó sobre que ponerse. Vendrá.

La gente en la mesa sigue hablando y yo intento mantener el hilo de la conversación, pero mi mirada se sigue desviando hacia la puerta cada pocos minutos. Tras lo que me parece una eternidad por fin la veo aparecer.

Perfecta, como siempre, con un espectacular vestido largo de color azul oscuro, cuyo escote puede dejar a cualquier hombre sin respiración, entre los cuales me incluyo. Su pelo recogido en un moño, dejando a la vista la piel de alabastro de su cuello.

Debo relajarme. Si sigo por esa línea de pensamientos no llegaré ni al primer plato antes de soltar una barbaridad delante de ella.

Nos ha visto y comienza a caminar hacia nuestra mesa. Respiro profundamente, intentando controlarme, pero por mucho que lo intente solo puedo pensar en saltar sobre Huesos y besarla sin parar.

-Siento el retraso – su voz me saca de mis pensamientos – El tardado más de lo que pensaba en arreglarme.

Sentada ya a mi lado, no puedo más que mirarla y contestar:

-Estas preciosa, Huesos.

-Gracias – mira un segundo a su regazo y después vuelve a alegrarme la noche cuando sus ojos azules se encuentran con los míos – Tú también estás muy bien.

El momento entre los dos queda interrumpido cuando Ángela se acercó a saludar a su amiga.

-Bienvenida, cariño. Estás impresionante. Me alegro de que te decidieras a venir este año.

-A decir verdad no me diste muchas más opciones.

-Sólo quiero que disfrutes de esta noche. Es un momento mágico, cuando el año viejo se va y nos da 365 nuevos días.

No puedo evitar reír la ver la cara de completa confusión de Brennan.

-Míralo desde el punto de vista antropológico, Huesos. Todas las tradiciones y el comportamiento de la gente de la sala durante la Nochevieja.

-Eso puedo hacerlo – contesta con cierto orgullo.

Con ella a mi lado ya estoy más tranquilo. Charlo con los demás hasta que la comida llega y las voces empiezan a silenciarse, aunque queda un murmullo que se va animando durante la cena hasta volver a ser una ruidosa charla.

Cuando estoy intentando adivinar como comer la torre de helado sin desmoronar todo el montaje, Ángela pregunta.

-Bueno ¿tenéis ya propósitos para el nuevo año?

-Si – contesta Hodgins – Pero no creas que te lo voy a decir.

No hace falta que lo diga, se ve a la legua por como mira a Ángela que quiere volver con ella.

-No entiendo lo de hacer propósitos ahora – por supuesto, Huesoso tiene que intervenir – Se pueden hacen en cualquier época del año ¿por qué ahora?

-Es costumbre, Huesos – le contesto sin darle importancia – Es por eso de estrenar un año, intentar hacer algo diferente para celebrarlo.

-¡Ah! Pues yo no he pensado nada…

-Tranquila, no es obligatorio. Es sólo si quieres.

Se queda pensativa pero al final me sonríe. Cuando hace eso siento que mis piernas se convierten en gelatina y el estómago da un vuelco. Sabe como hacerme perder la cabeza sin ni siquiera ser consciente de ello.

Tras terminar el postre una voz desde los altavoces anuncia que la cena ha terminado y que la pista de baile se abre. Una sueva música de swing comienza a escucharse mientras en el escenario se puede ver a la banda tocar.

Sweets y Daisy están inmediatamente en la pista, Hodgins invita a Ángela y uno de los empleados del Jeffersonian se acerca hasta Cam. La mesa acaba quedándose vacía a excepción de Huesos y yo.

-¿Quieres? – me pregunta ella.

La duda ofende. No deseo otra cosa más que tener una excusa para poder tenerla entre mis brazos.

Bailamos varias canciones seguidas juntos, hasta que empezaron a interrumpirnos con otras invitaciones. Estoy en un lateral de la pista, viendo como un inepto la zarandea más cuando Hodgins se acerca.

-¿Y Ángela? – le pregunto. A penas se ha separado de ella en toda la noche.

-En el baño. Veo que Brennan está bastante solicitada

-Si…

-Yo que tu me aseguraría de que a la hora de la cuenta atrás estuviera contigo.

-¿Por?

-Cuenta atrás, beso….¿sabes lo que quiero decir?

-¡Eh! Que tu quieras volver con Ángela no quiere decir que todos andemos detrás de una compañera.

-Claro… total, no es como si estuvieras enamorado de ella ¿verdad?

Lo admito, ahí me ha pillado. Ni los escáneres pueden convencerme de otra cosa. Después de todo lo que hemos pasado juntos, riendo, llorando, celebrando ¿cómo no voy a estar enamorado de ella? Soy el único que realmente la entiende, y ella es la única que me ha hecho sentir como me siento cada vez que me mira.

Nada de "buena chica", eso no fue más que una cobardía por mi parte. Gordon Gordon lo dijo muy bien: el corazón quiere lo que quiere y yo no puedo negar lo que siento.

Tan ensimismado en mis pensamientos estoy que ni me doy cuenta cuando Hodgins vuelve a la pista de baile con Ángela. El reloj de la pared indica que quedan pocos minutos para las doce. La suerte me sonríe y Brennan vuelve a estar libre para que yo pueda bailar con ella. Apresurándome para que nadie más se me adelante la cojo por la cintura y empezamos a movernos al ritmo de la música, sin hablar, disfrutando solo del calor del otro.

Sin aviso, y en mi opinión demasiado pronto, los músicos paran de tocar para que uno de ellos tome le micrófono en su mano e indique que quedan cinco minutos para el Año Nuevo. Creo que está intentando hacer unos chistes pero yo no le oigo, estoy más pendiente de la cara de Brennan, concentrada en mirar a su alrededor para observar el comportamiento de sus compañeros, tal y como le había dicho yo antes.

Comienza la cuenta atrás y aún no sé que hacer. ¿Sigo el consejo de Hodgins? Es la oportunidad perfecta. Si la beso y funciona ¡GENIAL! Y si no… bueno, siempre puedo culpar a las tradiciones de Año Nuevo.

-5… 4… 3…2…1…

Entre gritos de "¡Feliz Año Nuevo!" no me lo pienso dos veces rodeo la cintura de Brennan, atrayéndola hacia mí y besándola. Sorprendentemente no me empuja ni me aparta, sino que apoya sus mano en mis hombros para poder devolverme el beso con fiereza.

Tardamos varios segundos en separarnos, y al hacerlo ambos estamos faltos de aire. Ha sido mucho mejor que en mi sueño, porque esto es real. Es Huesos, mi compañera, la mujer más sorprendente y asombrosa que he conocido nunca. Aún no he quitado mis manos de su cintura, pero da igual porque ella me está sonriendo. Sus dedos acarician mi nuca y solo puede devolverle la sonrisa.

-Feliz 2010 – consigo decir

-Igualmente. Y gracias.

-¿Gracias?

-Si. Gracias. De no ser por ti mi propósito de Año Nuevo ni se habría cumplido tan rápido.

No tengo respuesta ante eso, simplemente la vuelvo a besar hasta que alguien nos interrumpe aclarándose la garganta. Giramos la cabeza para ver a Ángela con una sonrisa de oreja a oreja. Parece estar a punto de decir algo que, lo más seguro, implica llevarse a Huesos de mi lado para interrogarla.

-Nos encantaría quedarnos, Ángela – digo antes de que ella hable – Pero Huesos y yo tenemos mucho de que hablar.

Cojo de la mano a Brennan par salir de allí, no sin antes de que Ángela diga:

-Puedes huir, pero al final acabaré sabiendo todos los detalles. TODOS.

Llegamos al pasillo, vacío, y vuelvo a atraer a Brennan entre mis brazos para besarla otra vez.

-Podría acostumbrarme a esto – susurra ella.

-Bien, porque pienso hacerlo muchas veces.

-Me alegro de que te atrevieras a besarme. Creo que yo no hubiera sido capaz de hacerlo.

-¿Tú? ¿No tomar la iniciativa?

-Después de "te quiero como profesional y buena chica", comprenderás que no podía estar segura de tus verdaderos sentimientos

Cierro un segundo los ojos, consciente de mi propia estupidez.

-Intenté salir con Andrew...pero sólo podía pensar en ti.

-Hazme un favor, no hables de tu cita con mi jefe, ¿vale? De hecho no hables de ninguna de tus anteriores parejas. Te quiero solo para mi.

-Eres consciente de que es imposible borra el pasado y que es estúpido ignorar el hecho de que no eres el primer hombre con…

La interrumpo con un beso apasionada que la deja jadeando y agarrada a mis hombros, incapaz de sostenerse pos si sola.

-¿Tienes mucho interés en quedarte a esta fiesta? – pregunta con la respiración aún algo pesada

-No

-Bien. Entonces vamos a casa.

Feliz 2010!!!!!!!!!!!!!!!!!!