Hola como están?
Gracias por los elogios y espero que les guste el capitulo.
Que sepan que una vez hice una maratón de cuatro historias en un solo día.
Fue cansón pero los rr valieron la pena.
Bueno aquí está el cap. de hoy.
Estoy meditando hacer otra maratón pero el lunes 3 de febrero.
Ya saben nada me pertenece solo la trama, lo demás a su respectivo autor.
Con ustedes…
No mas apariencias…
Pov. Sasuke.
Tenerla sobre mí era tan placentero. Amaba sentir su piel contra la mía.
Mi Hinata, mi nena, mi mujer, mi esposa.
Amé hacerle el amor anoche y despertar viendo su adorable sonrojo.
-. Que quieres hacer hoy?- ella apoyó su mentón en mi pecho.
-. Qué te parece si vamos de compras?- asentí. Quería que compráramos lo que necesitábamos para la casa y tambien ropa para ella.
Su ropa no me gustaba, la hacía ver triste y melancólica. Quería que se viera alegre, no me gustaban los colores vivos pero si los usaba ella me encantarían.
-. Entonces vamos a bañarnos- ella se ruborizó-. No tengas vergüenza, además ya te vi, pero si no quieres…
-. Vamos…- en un movimiento rápido ya estaba de pie con ella en brazos-. Eres fuerte- recostó su cabeza en mi hombro.
-. Tu tambien- ella suspiró-. Vas a ser más fuerte.
-. Sabes que…
-. Por eso mañana vamos al hospital para empezar el tratamiento y con el tiempo si se puede te ayudaré a entrenar – quería que ella se sintiera bien con ella misma. Aprender juntos, de la mano.
La llevé al baño y entramos a la ducha.
Empezamos a besarnos mientras el agua nos cubría.
Mis manos fueron a sus caderas y la acercaron más a mí.
Estaba excitado. Ella me encendía con su inocencia.
Ella era todo lo opuesto a mí. Pura, sin rencor en su alma y cariñosa.
Estar con ella era mi nueva oportunidad. Y no me la pasaría escondiendo lo que siento. La amaba y se lo demostraría todo el tiempo.
Nos separamos y la miré. Su cabello estaba húmedo y se pegaba a su cara y bajaba hasta cubrir sus generosos pechos.
Sus labios estaban hinchados de tanto besarlos.
Ya había dicho que la amaba cierto?
Sí, pero aun quería decírselo-. Te amo Hinata- ella sonrió y me besó.
Su beso lo profundicé y acaricie sus hermosos pechos con los dedos mientras la hacía recostarse.
Tomé una de sus piernas y la acomodé en mi cadera-. Estas lista?- ella asintió y me besó.
Entré en su cuerpo lentamente y ella gimió en respuesta mientras yo gruñía.
La besé en el cuello y tomé su otra pierna y la acomodé en mi cadera.
Ella acomodó sus brazos en mis hombros mientras nos besábamos y yo entraba y salía de su cuerpo.
Amaba que acariciara mi nuca y sentir sus pequeñas manos en mi espalda y mi cuerpo.
Las embestidas se hicieron más frenéticas y ella me besaba con más ahínco y sus labios luego se posaron en mis mejillas y bajaron por mi cuello y mi hombro el cual mordió cuando la atacó el orgasmo.
Yo me dejé ir luego de que ella lo hiciera.
Apoyé mi cabeza en el cuello de ella y ella acaricio mi cabello y mi espalda.
Una vez recuperados de nuestra liberación volvimos a bañarnos.
Mis manos acariciaron su cuerpo, con la espuma del jabón.
Amaba sus pechos y sus caderas.
Pero lo que más amaba era ese lugar sagrado en donde crecerían mis hijos.
Acaricie con todo lo que sentía esa zona. Que estaba plana… aún.
Lavé su cabello, era de un color hermoso.
Y su piel nívea me encantaba besarla.
Salimos de la ducha y la envolví en una toalla y nos dirigimos a la habitación.
La hice sentarse en un banco mientras me dirigía al closet.
Saqué mi ropa y luego la de ella.
-. Yo pu-puedo ha-cerlo- dijo Hinata con nerviosismo al ver que buscaba su ropa intima.
-. No te preocupes – le sonreí y ella se ruborizó.
Tomé un juego de color violeta de encaje y después busqué algo de ropa.
Entre toda su ropa, encontré un vestido color lila con detalles en morado oscuro como lo eran las tiras y la basta.
Este venia con un short del mismo color a juego.
-. Te parece bien?- ella asintió tímidamente.
-. S-Si- la besé y me vestí sonriendo ante su sonrojo.
-. Te espero en el comedor- ella asintió.
Bajé y preparé el desayuno mientras ella se vestía.
Preparé huevos revueltos, fruta, bollos de arroz, té y demás.
-. Que quieres de…- decía entrando a la cocina-. Ya hiciste el desayuno…- asentí.
Desayunamos amenamente y ella comía risueña.
Cocinar se había vuelto indispensable.
Luego de un rato fuimos al pueblo.
La tenia agarrada de la mano.
Y ella sonreía lo que causaba la misma reacción en mí.
La gente se nos quedaba mirando pero no me importaba, ya no mas apariencias. Pero tampoco me comportaría como idiota.
Entramos a las tiendas y ella eligió almohadones, cuadros, lámparas y todo cuanto le gusto.
Después yo la acompañé a comprar ropa.
Fue idea mía, ella estaba renuente.
Por eso yo elegí la ropa o algo así.
-. No Sa-suke- era un traje verde sin tiras realmente bonito.
-. Por qué?- ella se sonrojó.
-. No ti-tiene mangas- asentí.
Y así seguimos toda la mañana.
-. Vamos a que comas- la tomé de la mano y la llevé a una cafetería.
Se veía fatigada.
Le di a que tomara agua y luego comimos sushi, té, sopa de vegetales y bollos de arroz.
Pov. Sakura.
Me levanté y vi a Naruto en la cama dormido.
Me fui a la ducha y me di un baño.
Tenía mucha hambre.
Me vestí y fui a la cocina.
Estaba terminando de prepararlo cuando vi que tomaba su saco dispuesto a irse-. Na-Naruto- le llamé.
-. Ya me voy- me acerqué a él.
-. Dame un mes para tratar de enmendarme, sino te juro que yo no me vuelvo a acercar- el me miró y lo pensó por varios minutos-. Por favor…
-. Si tú quieres, solo no te hagas esperanzas…
-. Gracias – besé sus labios feliz.
Pondría todo de mi parte.
Bueno aquí el de hoy.
Espero que les guste y disfruten.
Nos leemos mañana.
Danielle Franks
