Hola como están espero que les guste el cap.
Empezamos la maratón a la de ya!
Ya saben que nada me pertenece solo le pertenece a su autor.
Con ustedes…
En la riqueza…
Pov. Sasuke.
Cenamos tranquilamente y ella me miró, me derretí ante esa mirada.
Ella hacía que mis sentimientos salieran a flote. Mi corazón era suyo, yo era suyo. En todos los aspectos.
Ella solo me pertenecía en cuerpo, su corazón estaba en otra parte, pero con miradas como esa, me hacía sentir tantas cosas.
Como si fuese yo a quien amase. Era mi sueño. No me importaba ser el mejor ninja que la Aldea tenga, lo que me importaba era obtener su amor, formar una familia y ser el padre que siempre quise tener.
Uno que entrenara conmigo, con el cual conversar e ir a hacer cualquier cosa.
No como mi padre…
Yo me casé amando a mi mujer.
Yo acepté gustoso ser su esposo.
Amé cada vez que estuve en ella.
Me encantó sentir la calidez de sus brazos envolverme.
Me sentía cálido y seguro.
Sentía que era mi lugar en el mundo.
Ella era mi otra mitad.
Ella era mi vida.
Mi razón para seguir, por ella no me había ido de nuevo de Konoha.
No poder ver su sonrisa me mataba, ver sus ojos perlados era mi perdición y más cuando se enfocaban en mí.
Quería que ella se sintiera a gusto conmigo, que disfrutáramos de nuestra compañía.
-. Que piensas…?- preguntó recostada en mi pecho mientras veíamos televisión en la sala.
-. En todo lo que me ha pasado y que volvería a pasarlo, con tan de estar contigo.
Le dije lo que sentía.
-. Sasu-ke – me miró y cuando lo hice ella bajó la cabeza-. Que viste en mi?
Sonreí.
La pregunta seria Qué no vi en ti?
-. Eres todo lo contrario a mí. Inocente, pura, cariñosa, humilde, solidaria, pasiva, delicada y hermosa- ella me miró ruborizada.
-. Tú eres bueno Sasuke- dijo con voz baja-. Eres difícil de entender algunas veces, pero cuando se te entiende se comprenden muchas cosas y me gusta lo que entiendo y conozco hasta ahora de ti- me besó.
-. Te amo- la besé.
Volvimos a recostarnos y prestar más atención a la comedia.
******SH******
Me levanté y la vi a ella en la cama dormida.
Su cabello estaba hecho una trenza, sus parpados estaban cerrados y sus labios entreabiertos.
Era hermosa.
Me fui a bañar con su imagen en la memoria.
Me arreglé con unos vaqueros negros un jersey azul.
Ella seguía dormida cuando terminé de arreglarme.
Me acerqué a ella y acaricie su rostro levemente, tratando de que se despertara.
Al rato lo hizo y me miró.
Sonrió.
-. Buenos días- me saludó.
-. Buenos días, princesa- bese su mejilla-. Ve a bañarte mientras preparo el desayuno.
Ella asintió y bajó de la cama.
Fui al armario y saqué su ropa.
Una blusa gris con encajes en morado y una pantalón blanco a media pierna que se pegaba a ellas.
Nunca había tenido esa inclinación por la ropa, pero me gustaba lucir bien. Y quería que ella estuviera bien tambien.
Dejando su ropa en la cama bajé a la cocina para hacer el desayuno.
Viviendo solo, era necesario saber cocinar, no sería como el dobe que vivía de ramen.
Hablando del dobe…
Estaba algo raro.
Sobre todo ayer cuando lo vi.
El iba a con Sakura y cuando nosotros estábamos de compras.
Solo con vernos se alejó de Sakura, justo cuando lo iba a saludar.
Me concentré en cocinar, dejando ese tema hasta ahí, después le preguntaría.
Ella bajó y se veía preciosa.
Ya el desayuno estaba listo.
Desayunamos tranquilamente.
Me gustaba con su cabello recogido como lo tenía ahora.
Terminamos de arreglarnos y partimos para el hospital.
Caminamos tranquilamente.
Siempre tenía conmigo un envase de agua para que ella estuviese hidratada todo el trayecto.
Llegamos al hospital y pedimos la cita.
Nos sentamos a la espera de que nos atendieran.
Mientras esperábamos, me sumí en mis pensamientos.
Me quedé observando a un bebé.
Yo quería tener hijos con Hinata, pero quería que fuesen niñas… tan lindas como ella con sus ojos perlados…
La tenia recostada en mi pecho.
Mis dedos palparon esa zona en donde crecerían mis hijitos.
Me puse a pensar, que todas las veces que habíamos hecho el amor, no usé protección.
Y ella tampoco, ya que ni la pastilla ni la inyección funciona tan rápido.
Si las cosas eran así, quizás ella…
Salí de mis cavilaciones, cuando nos permitieron la entrada al consultorio.
-. Buenos días – saludamos al doctor.
-. Tomen asiento.
La cita transcurrió entre exámenes, indicaciones y demás.
-. El tratamiento que vamos a emplear debe ser cumplido al pie de la letra. Tambien debe llevar una dieta adecuada como esta en esta hoja- me tendió la hoja-. Por favor eviten las grasas, colorantes y demás… y si puede comer sus rollos de canela sin ningún problema eso si no deben excederse, una o dos veces por semana no estaría mal.
-. Qué pasa si se embaraza?- pregunté y el médico sonrió.
-. En ese caso hay otro tratamiento a seguir, no se preocupe.
Sonreímos.
Verificaron su presión arterial, y otros exámenes para ver que tal estaba su corazón.
La cita terminó, indicándome los medicamentos que debía ingerir para que todo estuviera bien.
Pov. Sakura.
Estaba triste, pero tranquila.
Triste porque no estaría con Naruto.
Tranquila, porque era lo correcto, era por mi bebé.
Acaricie mi vientre ya quería sentirlo moverse en mi vientre.
Tocaron a mi puerta.
Fui a abrir y me encontré con el hombre que amaba.
-. Naru…- me besó sin dejarme terminar de hablar.
-. Te necesito…
Por más que quería, no debía sucumbir. El solo buscaba desahogarse.
Y yo no soportaría que me usara de esa manera.
Me alejé de el-. Esto se acabó Naruto- el frunció el ceño.
digas tonterías- me besó y su mano se metió debajo de mi falda.
-. N-No- quise alejarme pero el sabia donde tocar…
-. Sabes que quieres…- sus labios estaban en mi cuello.
Me tenia acorralada contra la puerta mientras me tocaba, arrancando gemidos que débilmente trataba de contener.
En un último esfuerzo lo aparté-. Te dije qu-e se aca-bó- mi voz sonó poco convincente.
-. No estas segura y tu cuerpo no piensa lo mismo.
Me tumbó en la cama y se sentó a horcajadas sobre mí.
Tomó mis manos y las llevó arriba de mi cabeza.
-. Sabes que me deseas, porque negarte a sentir. – me besó. Mis ojos se anegaron de lágrimas.
Estaba molesta conmigo misma.
Pero esta sería la última vez.
Pov. Narrador.
-. Siempre es ella- le reclamaba una chica rubia a un castaño.
-. Por más que trato no puedo sacarla de mi mente.
-. Es familia tuya. Esta mal.
-. Tú crees que no lo sé- le dije poniéndose de pie.
-. Debes olvidarla- el bajó la mirada.
-. Lo siento pero esto es más fuerte Ino. Es difícil. Lo mejor sería que nos dejáramos de ver. No es justo para ti.
-. Hasta que no la olvides no puedes estar con nadie. Tienes razón es mejor que me valla. Solo no hagas nada de lo que te puedas arrepentir.
El ojiperla asintió viendo como ella recogía sus prendas.
Bueno hasta aquí el capitulo.
Espero que les guste.
Así se inicia la maratón.
Que sepan que estoy pensando en una nueva historia pero quiero que sea con Itachi junto con Hinata. Que me dicen.
Aunque tambien sale con Sasuke.
Bueno, estén pendientes hoy llegaremos al capítulo 13.
