Hola a todos! Tras un paréntesis por exámenes estoy de nuevo aquí. Y que mejor forma de celebrar un regreso que con un capítulo sobre el final de temporada. Así que:
SPOILERS!
La canción es "Make you feel my love" de Adele, la misma que sonaba durante toda la escena final del capítulo.
Espero que lo disfrutéis ^^.
Make you feel my love
I can make you happy
Make your dreams come true
Nothing that i wouldn't do
-Estoy embarazada...Tú eres el padre.
No era ni mucho menos la mejor forma de dar semejante noticia. Incluso Brennan lo sabía. Pero ahora no podía hacer nada más que esperar y contemplar a Booth, en busca de alguna señal que indicara lo que estaba pensando. Fueron los segundos más largos de su vida hasta que vio como una sonrisa se iba formando en el rostro de Booth. Respiró aliviada y no pudo más que sonreír ella también.
En un puro acto impulsivo, Booth estrechó entre sus brazos a Brennan, atrayéndola hacia él y hundiendo su cara en la melena de ella. La antropóloga respondió al abrazo con la misma efusividad. Tan pronto como empezó, acabó. Booth se separó de Brennan sin previo aviso.
-¿Desde cuándo lo sabes?
-Justo antes de que me llamaras para ir a la bolera…
-¿Por qué no me lo dijiste antes? – preguntó Booth con el ceño fruncido.
-Íbamos a la escena de un crimen, luego la comida con mi padre, la misión encubierto. No quería distraernos de nuestro trabajo…
-Y… - añadió Booth, sabiendo que había más entre los motivos de Brennan.
-Y tenía miedo, – admitió – miedo a que me odiaras.
La frase sobresaltó a Booth, que no se esperaba esa respuesta.
-¿Qué? Yo jamás te odiaría, Huesos. Nunca ¿Qué te ha hecho pensar eso?
-Esa noche…la noche…No usamos protección y yo no te avisé de que ya no estaba tomando anticonceptivos orales. Y sé que otro hijo fuera del matrimonio no entraba en tus planes.
-Huesos – interrumpió él – tú no tienes la culpa de nada. Lo último que teníamos en mente esa noche era…era protección.
Brennan se mordió el labio inferior, pensativa, mientras se llevaba ambas manos a su vientre. Cuando volvió a mirar a Booth lo hizo con una determinación que el agente sólo le había visto a la hora de identificar restos humanos.
-No me arrepiento.
-¿Qué? – preguntó Booth, sin comprender.
-No me arrepiento de lo que sucedió.
-Yo tampoco – sonrió el agente. – Entonces…¿estamos juntos en esto?
-Estamos juntos en esto.
Muy despacio, y sin dejar que la sonrisa desapareciera de su cara, Booth descendió sus labios hasta los de Brennan, dándola un casto beso que tuvo que profundizar ella.
-¿Sabes que significa esto? – preguntó Booth con su cara a centímetros de la de Brennan.
-¿Qué tendré que hablar con Cam para que tenga en cuenta que faltaré al trabajo tras el parto?
Booth no pudo evitar reír. Su Huesos, siempre tan práctica.
-No, significa que yo tenía razón. – La sonrisa de Booth se hizo más grande aún y Brennan le miró sin comprender. – Lo nuestro ha sido cosa del destino, nena.
-Primero, no voy a dejar que me llames nena bajo ningún concepto. Segundo, el destino no existe.
-¿Entonces como explicas que tras pasar una sola noche juntos ya estés embarazada?
-Ciclo menstrual…coincidió que en el momento en el que hicimos el amor yo estaba ovulando.
Cuando los ojos de Booth se iluminaron tras oír esa frase Brennan le miró extrañada.
-¿Qué? ¿Qué he dicho?
-Has dicho hacer el amor…no satisfacer las necesidades biológicas, ni siquiera tener sexo… Hacer el amor.
-Bueno, al fin y al cabo rompimos las leyes de la física ¿no?
-Y creo que deberíamos repetir hasta quedar exhaustos – sonrió, pícaro.
-Pero dijiste que teníamos que tomarnos las cosas con calma.
-Con un mini-cerebrín en el camino creo que ya es algo tarde para eso.
Brennan no pudo evitar reírse ante la referencia de su hijo como mini-cerebrín. Volvió a apoyar su cabeza sobre el hombro de Booth y a rodearle con sus brazos. Él correspondió con un beso en su frente.
-Gracias, Huesos. Me has hecho el hombre más feliz del mundo.
Ella se separó, y Booth ya se imaginó el discurso sobre exageraciones que le prepararía. Pero Brennan le sorprendió muy agradablemente:
-Y quiero seguir haciéndolo durante mucho tiempo más.
El agente sonrió antes de ella pudiera acabar.
-Aunque eso es algo imposible porque los estados de ánimo varían según los momentos del día.
-Podría haber pasado sin la aclaración.
-¡Pero es verdad! – se justificó ella. – De todas formas, quiero que sepas que haría cualquier cosa por tu felicidad.
Se quedaron un segundo mirándose a los ojos.
-Eso ha sonado demasiado ñoño para ti – rió Booth.
-Las hormonas – dijo ella ocultando una medio sonrisa. – Así que vete acostumbrándote.
Booth volvió a besarla. Un beso rápido sin dar tiempo a Brennan a reaccionar. Al separarse murmuró contra los labios de ella.
-Yo también haría cualquier cosa por tu felicidad.
Se separaron del todo y Booth cogió de la mano a Brennan. La antropóloga no se quejó por ese acto, e incluso se atrevió a apoyar su cabeza contra el hombro de Booth mientras cruzaban la calle.
Mientras caminaban, Booth sólo recordaba la imagen de un sueño donde Brennan se sentaba en su regazo para decirle que ya no podría tomarse esa copa de vino con su marido. Sonrió. Sus sueños se hacían realidad.
