Disclaimer! Los derechos de Crepúsculo los tiene su escritora STEPHENIE MEYER! Además como debeis saber, este fic fue escrito originalmente por Magixir, ella me lo entregó para que lo continuara desde el cap 7, obviamente os lo dejo desde el inicio :)


Edward miró alrededor buscando su ropa, cuando la encontró se movió con cuidado para salir de la cama sin despertar a Bella. Ya vestido, sacó su celular del pantalón para fijarse en la hora, eran las once de la mañana. No sabía que hacer, sería muy descortez si se iba sin decirle nada a Bella, pero tampoco quería levantarla. Salió de la habitación y llamó a Emmett primero que todo para saber a dónde ir. Contestó.

_ Hola, hermanito ¿te divertiste anoche?

_¡Emmett!_ dijo en un susurro_ ¿dónde estás? tienes mis maletas en tu auto. No tengo idea de en dónde me encuentro y…

_ Calma, Edward, yo sí se donde estás._ se abrió una puerta en el departamento y apareció Emmett con llaves y una bolsa de compras en mano_ ¡En mi casa!

_ ¿Qué… vives aquí?

_ Sip, con Alice y Bella, Alice ya debe de haberse ido a la universidad y Bella… pues creo que la dejaste exhausta_ soltó una carcajada._ tus maletas ya están en tu habitación.

Edward procesó la información por un minuto mientras Emmett caminaba hacia la pequeña, pero pulcra cocina dejando la bolsa de compras en la encimera.

_ ¿Quires comer? ¿O con Bella fue suficiente?_ soltó una risotada de nuevo y Bella salió de la habitación.

_ Qué escandaloso eres, Emmett_ dijo con una mano en la cabeza, iba con una bata de dormir.

_ Sólo comentaba lo hambrientos que estaban anoche ustedes dos_ continuó con sus indirectas mientras se movía por la cocina. Bella se puso roja reparando en la presencia de Edward.

_ Buenos días, olvidé que dijiste que eras su hermano, no pensé que tuviera la suerte de tener que verte más.

_ Ahh, pero qué importa_ comentó Emmett_, ya les faltaba a ambos algo de diversión, ahora pueden divertirse todos los días que Edward se quede aquí. Vengan a la mesa, deben alimentarse después de tanta acción…

_¡Ya basta, Emmett!_ lo cortó Bella tomando asiento.

_ Perdona, pero no puedo evitarlo_ le sonrió Emmet._ Ven, Ed, la comida no tiene veneno.

Edward se sentó y se sirvió café, comió de los huevos revueltos y tostadas.

_ ¿No tomarás salchichas?_ le preguntó su hermano.

_No, recuerda que soy ovolacteovegetariano.

_ ¿Si? _ preguntó Bella_ siempre quise intentarlo, pero nunca me atreví ¿no te es muy difícil?

_ No, la verdad, es cuestión de autocontrol y de recordarme por qué lo hago. Por cierto ¿no estudias, qué edad tienes?

_ Tengo 21, pero voy a la universidad sólo cuatro días, estudio literatura. Decidí tomar los lunes libres para no odiarlos. ¿Tú que haces?

_ Acabo de terminar la práctica en un hospital, pero decidí tomarme un año sabático antes de especializarme.

_ ¿Cuántos años tienes? Ya eres médico, pero te ves muy joven…

_ El muy cerebrito entró a la universidad con 16 años, tiene 22 _ terció Emmett.

_No hables de mi como si mi inteligencia fuera muy superior a la tuya, te graduaste en física, no entiendo por qué no utilizas tu título y buscas trabajo.

_ Eddie, ya trabajo, creo que en realidad sacar ese título fue una pérdida de tiempo; mira el departamento_ dijo Emmett abriendo los brazos. No era gigante, pero sí muy bonito, tenía balcón y una gran vista de la ciudad._ No ayudo a pagar esta belleza con la física.

_ ¿No tienes problema en vender tu cuerpo bailando?_ le preguntó Edward.

_ Sólo bailando…_ bufó Bella. Edward no comprendió.

_ ¿Qué…? No… me digas que_ Edward levantó una ceja_ ¿Eres prostituto?_ Emmett sonrió._ ¡No te lo puedo creer!

_ No es obligado, Edward, no todos los que bailamos en el club nos acostamos con las clientas, y no todos los que se acuestan con las clientas bailan, yo hago de los dos cuando se me place, pero eso sí, soy de los más caros_ se carcajeó de nuevo.

_ No me lo puedo creer_ repitió Edward.

_ Piénsalo, es el trabajo perfecto, más bien no entiendo por qué no todos los hombres trabajan en esto… aunque bueno, a veces llegan señoras que se pasan un poco de la raya… pero no creas, también tengo clientas frecuentes muy buenas.

_ Eso me recordó_ dijo Bella_ ¿te acostaste con Rosalie?

_ ¿Rosalie es la rubia de anoche?_ Bella asintió_ Debo admitir que a pesar de que estaba muy borracha ha sido mi clienta favorita, casi no le cobro.

_ ¡Oh, no!_ gimió Bella_ Debe estar destrozada ¡Se va a casar el sábado!_ se levantó de un salto y corrió hacia lo que debía de ser el baño.

_ ¿No es un gran problema para las clientas cuando actuan borrachas?_ preguntó Edward.

_ Pues, supongo que sí, pero antes que nada ocurra las hacemos firmar un contrato y les preguntamos tres veces si estan seguras.

Quince minutos después Bella iba saliendo del apartamento con cara angustiada, Edward lamentó un poco que no pudiera quedarse un rato más para conocerla, le parecía que se iban a llevar bien y a pesar de no recordar mucho de la noche anterior no se arrepentía.