Disclaimer! Los derechos de Crepúsculo los tiene su escritora STEPHENIE MEYER! Además como debeis saber, este fic fue escrito originalmente por Magixir, ella me lo entregó para que lo continuara desde el cap 7, obviamente os lo dejo desde el inicio :)


_... así que el 35% por chica en cama... y el 25% de las propinas como stripper, las que te den en el cuarto son todas tuyas_ dijo la encargada del local, una tal Tanya, una muchacha no mucho mayor, probablemente sería familiar del verdadero dueño._ Apuesto a que generarás muchos ingresos_le sonrió a Edward con una sonrisa pícara_No dudaría en entrar contigo por la puerta decorada_pegó una risita, Edward sólo sonrió por amabilidad, se juró no acostarse con nadie, empezaba a recordar la noche con Bella y tenía la impresión de que nada había pasado en realidad._Emmet te puede guíar a los vestuarios._ Al salir de la habitación recibió una nalgada por parte de la chica y antes de reclamar recordó que debía acostumbrarse a ese trato. Bajaron por la escalera de caracol que separaba ese piso en el que se encontraba la oficina y una sala que parecía de confencias y el de abajo.

_Mira, Ed, hoy tengo una fiesta de cumpleaños, así que no te puedo enseñar mucho, pero mañana te muestro algunas rutinas, hoy puedes limitarte a agacharte y levantarte lentamente jajaja, y no olvides quitarte la ropa sensualmente_Emmett se carcajeó aún más recibiendo un golpe por parte de su hermano.

Entraron a un camerino, habían unos tres hombres más que se vestían con diferentes atuendos ridículos y metían sus pertenencias en unos casilleros.

_Hola, chicos_ saludó Emmet_ les presento a mi hermano, Edward_ este saludó con la mano, debía recordarse que no podía permitirse ser tímido.

_Ouu, y él es...?_ preguntó uno de los hombres con voz nasal viéndolo de arriba abajo consiguiendo incomodarlo. Emmett rió.

_No, no lo es, o al menos no creo_ se carcajeó_ aunque Edward siempre fué algo refinadito, no creo que sea del otro lado, Jim, lo siento.

Edward tuvo que mantener la calma, le había llamado la atención a un hombre... era un poco RARO. Se abrió la puerta y entró aquel hombre de cabello miel.

_Me dijeron que hay un nuevo.

_¡Y aquí está, Jazz!_ respondió Emmett apuntando a Edward como si fuera un objeto de exhibición. Jasper abrió los ojos como platos.

_No lo creo, ¿Es cierto?_ preguntó directamente a Edward quien tuvo que asentir con vergüenza, no era que le pareciera humillante para cualquier hombre ese trabajo, pero él... Su vocación era ser médico, no stripper.

_Bueno_sonrió_Te noto algo nervioso. No te preocupes, te acostumbras, piensa en bailar solo, pero sobre un escenario, con luces... música... Bueno no, mejor piensa nada más que estas bailando solo.

_Trataré de recordarlo, gracias.

_Bien, Ed, toma_dijo Emmett tendiéndole un puño de ropa_, recuerda sacar a bailar a las chicas o mujeres y acercar la tanga para que te dejen los billetes_rió escandalosamente.

Jasper tuvo la amabilidad de dirigir a Edward entre las mesas, la oscuridad y el humo, todavía no había casi nadie en el establecimiento y la música solo estaba de fondo, Jasper se retiró. dirigiéndose a la puerta decorada. Edward meditó por un momento lo que estaba por hacer, bailar y desnudarse por dinero, no sabía en realidad si lo podría hacer bien ¿recordaba cómo bailar? Prestó atención a la música, era electronica, trató de concentrarse en moverse con el ritmo. "Tun tun tun tun" caderas de un lado al otro, de adelante hacia atrás. Risa estrépitosa.

_Woooo, Eddie ¡Dale!_gritó Emmet desde otra tarima más grande delante de la cual habían varios sillones. Bailaba con mucha más soltura, Edward se había detenido mientras Emmet se reia de nuevo.

_Toma_ Edward escuchó una voz a sus pies, era Tanya ofreciéndole un trago_ te será más fácil así_ dijo con una sonrisa.

_Gracias_dijo tomando el vaso y vaciándolo para devolverselo.

_Lo harás bien, no te preocupes.

.:.:.:.

Sabía que no era correcto, que debería estar caminando hacia ese lugar, pero no lo podía evitar, debía de hacerlo, lo necesitaba. Rosalie King, quien se suponía que debía estar en el spa, se dirigía desde el parqueo hasta el stripclub donde lo había conocido, a su futuro amante. Sin dudarlo se dirigió a lo que para ella fue la puerta del paraíso.

Había una estancia con sillones y un escritorio con su respectiva secretaria. No se había dado cuenta de lo elegantemente decorado que estaba el lugar en su desesperación por estar con el stripper. Había un par de hombres atractivos en la estancia bromeando entre ellos, cuando entró la volvieron a ver con sonrisas seducturas.

_Bienvenida de nuevo, señorita_ le sonrió la secretaria_¿gustaría ver el catálogo?

_No, Heidy, veo que ella me quiere a mi_ dijo uno de los hombres.

_De hecho_ dijo Rosalie altanera ignorando al hombre_buscaba al hombre de la vez pasada.