Los personajes le pertenecen a esa rubia inglesa que cambió la vida de millones con su historia -Sí, hablo de J. K. Rowling- por lo que no me pertenecen. Y esto no lo hago con fines de lucro, ojo.
Dark Mission - Capítulo I: Aurores.
- Potter, el profesor Lupin quiere verlo - Harry Potter levantó la vista del caso que estaba estudiando y asintió.
- Dile que venga, Thomas - respondió enderezándose en la silla y dejando la carpeta con el caso número 305-32 sobre el escritorio. Dean Thomas dejó la puerta de la oficina abierta y segundos después el profesor de criminología de la universidad entró, mostrando una sonrisa que Harry correspondió- Profesor -saludó.
- ¿Cómo estás, Harry? -Remus Lupin estrechó la mano del joven y luego tomó asiento frente a él- ¿Cómo te trata el mando? -Harry se encogió de hombros sin quitar la sonrisa.
- Pues bien. Los chicos han cooperado bastante desde que Cedric se ha ido, no me han dado muchos dolores de cabeza hasta ahora -Remus asintió cruzándose de brazos mientras el muchacho se apoyaba sobre el escritorio- Y supongo que usted está aquí para ayudarme.
- Lo estoy. Observé a todos mis alumnos recién graduados, y ella me pareció muy buena para dejarla ir -Harry frunció el ceño.
- ¿Ella? -El profesor tomó su maletín y lo abrió, sacando una carpeta marrón.
- De hecho, tu padrino mismo me ha recomendado esta chica. Es brillante -Harry tomó la carpeta y se acomodó los lentes mientras la revisaba.
- Hermione Granger… -leyó en voz alta al tiempo que Lupin asentía- Tiene increíbles notas y estupendas referencias -El muchacho observó la foto que seguro era de la tarjeta estudiantil de la universidad. La chica era preciosa, la mujer más hermosa que Harry había visto nunca; su cara estaba enmarcada perfectamente por un cabello castaño claro ondulado y rebelde que lo hizo sonreír. Él sabía lo que era tener cabello rebelde pues el suyo, negro azabache, era imposible de controlar. Sus ojos eran de color miel y bastante expresivos, su nariz perfectamente perfilada y su boca…
Carraspeó al ver el camino por el que iban sus pensamientos y apartó la mirada del historial para recobrar la concentración.
- ¿Antecedentes penales?
- Nada. La chica es un ángel -respondió el profesor- Otra razón por la que es perfecta para ser el reemplazo de Sinistra.
- Muy bien. Parece que está todo en orden -Concluyó el pelinegro. Levantó la vista y miró a Remus- ¿Le dijiste que viniera? -El hombre asintió rápidamente.
- Debe estar por llegar. -Remus miró su reloj de muñeca, cerró el maletín y se levantó- Y yo debo irme. Espero que la chica haga un buen trabajo.
- Primero debe aceptarlo -replicó Harry levantándose y estrechando la mano del profesor a modo de despedida- Muchas gracias, profesor. Cuídese.
Remus sonrío y se encaminó a la puerta.- Cuídate, Harry.
-oOo-
Como había dicho el profesor, Hermione Granger llegó minutos después de la salida de Remus. Al entrar, Harry, que en ese momento estaba encaminándose a la salida junto con parte de su equipo, la reconoció de inmediato.
- Granger… -La llamó y la muchacha dio un respingo para luego buscar al dueño de ese llamado. Harry se acercó a ella y la tomó del brazo, encaminándola hacia la salida junto con todos los demás- Estoy de salida, la entrevista tendrá que ser en el camino.
Aturdida, Hermione se dejó llevar por el joven hasta el estacionamiento del departamento de policía, ignorante completamente a todo a su alrededor; el profesor Lupin le había dicho que le tenía una oferta de trabajo que le encantaría por encima de las otras que había recibido así que había aceptado tener una entrevista en el departamento de policía de Londres para sondear la posibilidad de trabajar en el área local.
Unas cuatro camionetas negras con ventanas oscuras los esperaban, y Harry la soltó para acercarse a uno de sus acompañantes; la castaña, perdida, se acercó a uno de los pocos hombres que se encontraba esperando lo que parecían órdenes. Al verla acercarse, el chico pelirrojo le sonrió con amabilidad.
- Hey –susurró la castaña parándose a su lado y observando a Harry.
- Hey –respondió el muchacho- ¿Eres nueva? No te había visto por aquí antes.
- Bueno, se suponía que tenía una entrevista de trabajo…
- Oh, eres la recomendada por Lupin para el puesto de Sinistra –concluyó el muchacho, asintiendo. Hermione lo miró llena de curiosidad a lo que el muchacho respondió ampliando su sonrisa aún más- Soy Ron Weasley.
- Hermione Granger –se presentó la muchacha sonriendo tímidamente. Se concentró en el muchacho que antes la había llamado. Con rapidez se acercó a Ron y susurró en su oído, para que solo él pudiera escuchar- Ron… ¿Quién es el?
A juzgar por la expresión divertida que Ron optó por tener luego de la pregunta, Hermione se dio cuenta de que fue casi una pregunta estúpida.
- Él es Harry Potter, el jefe del departamento –La ojimiel arqueó la cejas sorprendida. El chico no parecía tener ni 30 años. Ron descifró rápidamente lo que la chica estaba pensando y añadió en un susurro –Tiene 26 años, pero en la Academia era brillante. El mejor de su clase. Por lo que se graduó antes que muchos de nosotros.
- ¿Estudiaste con él? –El pelirrojo asintió. Debía admitirlo, la chica estaba impresionada.
- No te dejes engañar por su edad, Hermione. Acaba de ser nombrado jefe del Departamento, pero se dice que podrá llegar a ser el mejor jefe que ha tenido este lugar desde su padre.
- Entonces todo eso viene de familia –dedujo Hermione, ahora entendiendo mucho mejor todo- Pues bueno, me ha dicho que me hará la entrevista en el camino… ¿camino a dónde?
Ron estaba a punto de contestar cuando Harry llamó la atención de todos parándose en frente de sus compañeros. Su semblante era serio, imperturbable mientras miraba a todos los trabajadores. Con los ojos contó las personas que lo acompañaban, diez personas sin contar a la chica que venía buscando trabajo; era un buen número teniendo en cuenta al lugar a donde iban. Era suficiente.
- Escúchenme todos –comenzó el pelinegro. Todos los presentes se enfocaron en él rápidamente- Este es un nuevo caso. Tres asesinatos en Belgrave Road. Familia Brown…
- ¿Quién informó? –Preguntó Michael Corner y Harry se dedicó a fulminarlo con la mirada, haciendo que el hombre se encogiera con timidez.
- Si me dejaras terminar de dar el perfil no tendrías la necesidad de preguntar, Corner –contestó el pelinegro y luego suspiró, concentrándose de nuevo en el caso- Un vecino escuchó gritos alrededor de las dos y treinta de la mañana y llamó a la policía, pero cuando llegaron encontraron todo el desastre, y el lugar estaba vacío a excepción de los cuerpos. Como siempre, irán y obtendrán lo máximo posible de evidencia. ¿Estamos claro?
Todos asintieron y comenzaron a subirse en las camionetas ya encendidas. En algún punto de todo el alboroto Hermione perdió de vista a Ron y a Harry hasta que un brazo tocó su hombro asustándola. Dio un respingo y se giró con rapidez para ver al pelinegro mirándola fijamente.
- Tú irás conmigo –musitó el chico y le señaló la segunda camioneta en fila, la única que estaba vacía. La castaña tragó saliva, nerviosa por la entrevista pero aún así asintió y caminó hasta el auto y tomó asiento de copiloto mientras Harry lo hacía a su lado y encendía la camioneta. En ese período de tiempo no se dijeron nada hasta que Harry la miró de reojo y la vio jugar con sus manos, un claro gesto que demostraba sus nervios. Eso por alguna razón lo hizo relajarse en el asiento, incluso hasta sonreír ligeramente.
Hermione se miraba las manos esperando que su posible jefe rompiera el silencio, pero el parecía muy cómodo en él como para hacerlo; lentamente levantó la vista de sus dedos y la deslizó hasta mirarlo fijamente. Captó la pequeña sonrisa que el chico tenía en dibujada en su rostro pálido, divertida e incluso hasta llegó a ser tranquilizante, el calmante que Hermione necesitaba para sus nervios. Tan pronto como Harry inició la marcha del auto, Hermione ya se sentía ligera y un poco más confiada.
- Lo siento, no me he presentado –comenzó el pelinegro despegando por solo un segundo la vista del camino y mirándola a ella, que hizo lo mismo- Soy Harry Potter, jefe del Departamento de Aurores.
- Lo sé, hablé con uno de sus trabajadores –contestó Hermione, sonriendo con cortesía- Y usted ya debe saber quién soy, pero igual… soy Hermione Granger. Es un placer conocerlo, señor Potter.
- El placer es todo mío, señorita Granger –respondió Harry, asintiendo sin mirarla- Me han dicho y mostrado muchas cosas buenas de ti, ¿sabes? Tus notas en la universidad fueron extraordinarias y las recomendaciones fuera de lo común… quién diría que ambos, Remus Lupin y Sirius Black me recomendarían a una misma persona –Esta declaración sorprendió a la castaña, que no sabía que ambos profesores la habían recomendado para el puesto; sí, sabía que Remus lo había hecho porque él mismo se lo contó, pero sinceramente no se lo esperaba de Sirius Black.
- Vaya, no sé que decirle… muchas gracias –contestó sonrojada ahora que sabía toda la atención que había llamado en la universidad y la que también había llamado en este individuo a su lado, tanto como para quererla trabajando en su departamento. Harry sonrió.
- ¿Cuántos años tienes, exactamente?
- Estoy a dos meses de cumplir los 24 –contestó y Harry la miró de reojo fugazmente.
- Muy bien –musitó el chico- déjame decirte que tu historial y tu currículo son excepcionales, lo que me hace preguntarme como es que aún no tienes un trabajo. ¿Cuál es la trampa? –Hermione río por lo bajo, divertida por el tono en el que el muchacho lo había dicho. Harry al escucharla reír se sintió satisfecho, pues estaba intentando hacer todo lo posible por hacerla sentir más calmada y tranquila.
- La verdad tengo otras cuatro ofertas de trabajo –respondió, mirando a través de la ventana las calles de Londres- El problema es que todos los trabajos implican irme de Londres. No hay ni uno local.
- Y no quieres irte –terminó el pelinegro por ella, entendiendo su situación. Hermione asintió.
- Por eso esta oferta de trabajo es tan importante. Londres es mi hogar –Harry golpeó con sus pulgares suavemente el volante, gesto que hacía cada vez que se concentraba en sus pensamientos.
- Pues a mí me encantaría que aceptaras mi oferta de trabajo.
- La que no me ha hecho aún, señor –Hermione le soltó con amabilidad- Aún no me ha explicado nada de esto, y estoy segura de que no son policías londinenses comunes y corrientes. -Harry respiró hondo, preparándose para explicarle todo a la chica a su lado.
- Tienes razón, no somos policías comunes –acordó el muchacho. Hermione se quedó en silencio esperando que él continuara-. El gobierno nos llama Aurores. Somos un Departamento que se encarga única y exclusivamente de secuestros y asesinatos.
- No entiendo. ¿Cuál es la diferencia entre la policía común y los Aurores? –preguntó Hermione, cada vez más interesada en todo ese asunto. Harry sonrió de lado.
- Bueno, primero que todo nosotros no usamos ese ridículo traje que ellos usan –comenzó el pelinegro y la castaña no pudo evitar reír al recordar el uniforme de la policía de Londres. No pudo evitar escudriñar la vestimenta de Harry sin que el muchacho se diera cuenta.; jeans oscuros, que le ayudarían más que pantalones de vestir para perseguir algún sospechoso, una camisa azul marino que le sentaba muy bien en contraste con su piel pálida. También llevaba una chaqueta, y colgado al cuello una placa que nunca le había visto a nadie… de nuevo, era la primera vez que oía de un Departamento de Aurores en la policía de Londres. Sonrió para sí misma, dándose cuenta de lo guapo que era el joven jefe. Respiró profundo al intuir lo que podía venir después si seguía mirándolo de esa forma, y se concentró en su rostro- Segundo… Tú llamas a la policía si te han robado el bolso, o te han estafado. No llamas a nosotros si vas a reportar una desaparición de alguien, o un asesinato.
- No, llamo a la policía –replicó la muchacha pero inmediatamente se arrepintió de haber dicho eso. Era un comentario estúpido. Sin embargo Harry no pareció molestarle que lo había dicho, puesto que sólo se dedicó a mirarla justo en el momento en el terminaba de aparcar el auto en frente de un conjunto de casas.
- Hermione, somos la policía –fue lo que dijo el muchacho y luego salió del auto. Hermione hizo lo mismo, sin esperar a ver si el muchacho le abriría la puerta o no. No necesitaba muestras de caballerosidad en esa situación. Harry por su parte quedó un poco sorprendido por lo mismo, pero no le dio mucha importancia. Al fin y al cabo, no tenía mucha experiencia trabajando con mujeres.
La casa por fuera se veía normal, como si nada fuera pasado en horas de la madrugada, pero al entrar Hermione tuvo que reunir todo su valor para no comenzar a llorar en ese momento. La escena era simplemente perturbadora y trágica. Harry se giró a mirarla inmediatamente se toparon con el cuerpo de Lavender siendo estudiado por los forenses; verla tan afectada lo hizo sentir mal por un momento, porque sabía lo que se sentía la primera vez que veías algo parecido… aún ahora luego de dos años trabajando en el Departamento y de dos meses trabajando como su jefe no se había acostumbrado. Se acercó a ella de nuevo, que tenía los ojos cristalinos debido a las lágrimas.
- ¿Se vuelve mejor con el tiempo? –preguntó la ojimiel con un hilo de voz. Harry suspiró y negó con la cabeza. Ante su respuesta Hermione respiró profundo, intentando calmar sus emociones. Estudié para esto, pensó, esto era lo que siempre quise. Miró a Harry y este le dedicó una mirada de apoyo que le dio el suficiente valor como para seguir caminando. Con un último suspiro, Harry se enderezó y la siguió, listo para trabajar.
Nota de Autora:
¡Hola a todos, feliz lunes! Aquí vengo con el primer capítulo de esta historia recién terminado. En verdad espero que les guste; aquí se habla de básicamente en qué consiste el trabajo, pero lo mejor viene a continuación, ya verán.
A juzgar por sus comentarios -que no tengo palabras para agradecerles, de verdad-, hasta ahora he comenzado con buen pie. En serio me alegra de que les guste y les interese.
Pronto vendré con el capítulo dos, y también actualizaré pronto Dare you to move para los que siguen ambas historias. De nuevo, sus comentarios son muy bien apreciados, me encantaría saber que piensan hasta ahora.
¡nos veremos en el próximo capítulo!
xx
Sofía.
P.D.: Intenté responder a todos los comentarios, pero como hay algunos "Guest" a los que no puedo responderles por PM, siento que es justo que les responda por aquí, así que aquí va:
- Smithback: Que bueno que pienses así. Muchas gracias por el comentario. ;) xx
- Angelinarte: A ti te he visto antes, ¿no? Creo que fue en dare you to move, jajaja. Yo estoy muy bien, muchas gracias, y me alegro de que tú también lo estés. Honestamente me encanta que tengas una teoría -que es muy buena debo agregar- que incluso puede ser correcta hasta cierto punto... o tal vez no. ;) Pronto veremos si tienes razón, lo prometo. Igual muchas gracias por comentar, de verdad. xx
