Los personajes le pertenecen a esa rubia inglesa que cambió la vida de millones con su historia -Sí, hablo de J. K. Rowling- por lo que no me pertenecen. Y esto no lo hago con fines de lucro, ojo.

Dark Mission – Capítulo 4: Un abrazo en medio del caos.

Si alguna vez había pensado que ver a Harry peleando contra ella era intimidante en cierta forma, verlo enojado realmente y lanzando todo cuánto se le posara en frente era diez mil veces peor. Lo observó en silencio mientras escuchaba cómo se rompían cosas de vidrio en el suelo y como bolígrafos, carpetas, adornos e incluso sillas caían resonando por todo el salón, que seguía en silencio incluso luego de al menos cinco minutos desde que la llamada había acabado.

Todos los demás Aurores también lo veían hacer de la sala un desastre, pero nadie parecía lo suficientemente valiente como para intentar calmarlo. Nadie, hasta que Ron Weasley se acercó a él y lo tomó con fuerza por los brazos. Intentó resistirse, y eso descolocó a Hermione pero una parte de ella lo entendía. Una parte de ella estaba gritando por hacer lo mismo que él hacía, y Harry tenía más razones por ser el que llevaba casi todo el peso de la investigación encima. Si Hermione, la recién llegada se sentía perdida e inútil, ¿cómo se sentiría el jefe de todo los Aurores? Honestamente lo entendía. Seamus y Dean se le unieron a Ron para intentar calmarlo mientras le susurraban distintas palabras tranquilizantes, y poco a poco con esto, el pelinegro logró sentarse y calmar su ira.

- Si Sirius te viera así, amigo… -comenzó Ron sentándose al lado del pelinegro. Hermione y Seamus lo siguieron, la castaña no muy segura de si debería quedarse o ir prepararse para una posible escena del crimen número tres. Al final, como ninguno de los jóvenes dijo nada de su presencia, decidió quedarse.

- Me importa un soberano rábano lo que diga Sirius –espetó Harry. Hermione pudo sentir un destello mínimo de temblor en su voz, y se sintió a sí misma tragando saliva intentando evitar que las lágrimas le ganaran la batalla. No iba a llorar, no ahora. Debía esperar a llegar a su casa, tomar una buena ducha y luego, estando en la bañera completamente libre de parecer vulnerable, lloraría hasta cansarse- Al fin y al cabo… -se levantó, y todos se volvieron a mirarlo de nuevo, temerosos a que volviera a tener un ataque de ira- ¿Qué estamos haciendo? ¡Ni siquiera pudimos rastrear la llamada, por Dios! ¿Qué clase de investigadores somos?

- Harry –se aventuró a llamarlo Hermione. Harry no la escuchó y comenzó a caminar como un león enjaulado. La ojimiel carraspeó y volvió a intentarlo- ¡Harry! –Esta vez el muchacho paró y la miró fijamente- Estamos haciendo lo que podemos.

- ¡No es suficiente, maldita sea! –gritó. Se acercó al escritorio de Seamus y estaba a punto de lanzar todo al suelo cuando alguien tomó de su brazo con fuerza y lo arrastró al interior de su oficina. Detrás de él se escuchó un portazo, y cuando Harry giró se encontró mirando a Hermione con las manos en la cintura y mirándolo desaprobatoriamente. Incluso pensó que estaba viendo a su madre por la expresión en su cara, cosa que lo hizo reír internamente. Hermione definitivamente no era su madre. Oh, no.

- Si vas a destrozar algo, que sean tus cosas –musitó la castaña con firmeza. Harry arqueó las cejas sorprendido- Adelante, Potter. Destroza todo lo que tengas a tu paso, así resolveremos el caso más rápido.

Lo hizo sentirse estúpido por su comportamiento, o mejor dicho lo hizo darse cuenta de lo estúpido que había sido. Tenía razón, había fallado. Había dejado que todo el estrés lo venciera, que su frustración lo dominara. Eso no era propio de él y mucho menos propio del comportamiento del líder de los Aurores. ¿Qué estaba pasando con él, qué tenía este caso que lo estaba llevando al borde de la locura?

Intentó responderle, pero su voz parecía muy lejos de ser proyectada; ¿qué diría, de todas formas? Miro a su compañera de nuevo, y en ese momento vio el brillo de entendimiento en sus orbes mieles. Fue extraño, primeramente porque nunca nadie aparte de su familia lo había mirado así, ni siquiera Ron… y ahora esta chica que solo llevaba menos de una semana lograba entenderlo como si lo conociera de toda su vida. Sin duda era extraño.

Pero mucho más extraño fue cuando la castaña se acercó y lo rodeó con sus delgados pero fuertes brazos.

¿Qué demonios estaba haciendo esta chica abrazándolo? Intentó soltarse, más por la sorpresa que por rechazo pero la chica se mantuvo firme en el abrazo. Se removió incómodo unos segundos más antes de rendirse y, dubitativo, le correspondió el abrazo, sacándole una ligera y fugaz sonrisa a Hermione.

- ¿Y a qué se debe esto? –preguntó luego de carraspear. Hermione no se movió, pero cuando habló la voz salió fuerte y clara.

- Abrazar a una persona disminuye su presión arterial –Lentamente se separó de él, mirándolo fijamente- Y su estrés.

Ah, así que eso era. Harry asintió demostrándole que había comprendido su punto pero no tardó en sentirse decepcionado de que ella lo había abrazado solo para calmarlo.

- Gracias –logró murmurar y la ojimiel le sonrió con amabilidad.

- Cuando quiera, jefe –contestó, y sin más lo dejó en su oficina completamente solo, preguntándose si esa última frase en verdad era cierta o no.

-oOo-

Cho Chang no podía ver absolutamente nada en la oscuridad en la que estaba sumida; podía escuchar, sí, pero su visión estaba completamente negra. Escuchaba el tintineo de lo que parecía vidrio contra algo y luego unos pasos que se oían cada vez más cerca, y con cada sonido del golpe del pie de su captor en el suelo sentía su miedo crecer.

Gritar no era una opción por la tela que cubría su boca. Moverse tampoco por las cuerdas con las que habían atado sus pies y manos a una de las sillas del comedor. Estaba atrapada a merced de su captor, y solo le quedaba rezar por que los policías pudieran rastrear su número… antes de que el hombre la matara.

- ¿Quieren mi identidad? –susurró el hombre. De pronto, de la nada sintió una corriente fría en su estómago y un dolor agonizante. Segundos después sus piernas estaban cubierta de un líquido caliente, y la chica no tuvo que ser adivina para saber que era sangre. Su propia sangre- Tendrán mi identidad. Y si piensan que con eso ganarán algo… -el dolor era insoportable, la estaba mareando; en cualquier momento se desmayaría, lo sabía. Una vez más sintió la corriente de frío y el dolor aumentó, esta vez en su brazo. Mordió la tela con fuerza, queriendo buscar apoyo para soportar la tortura en el material-, pues están muy equivocados.

- Termina con eso ya –otra voz se escuchó más lejos que la primera, un poco más profunda que la anterior, y esta sonaba aburrida. Otra corriente y el dolor se intensificó. Lentamente sentía como estaba perdiendo la consciencia. Cho quería desmayarse y no despertar, era demasiado dolor, tanto emocional como físico; y se encontró a sí misma de acuerdo con uno de sus secuestradores: quería que terminara eso ya.

- Como quieras –respondió el primero, el causante de todo su dolor. En menos de dos segundos sintió algo afilado perforando su estómago y luego Cho no escuchó nada más.

Sin embargo, los hombres esperaron unos minutos para encender las luces de la habitación principal de la casa de la familia Chang. Cuando lo hicieron vieron el cuerpo inerte de Cho, la hija de la familia en la silla, aún atada a ella y bañada en sangre. El que estaba más lejos del cuerpo tomó el teléfono y marcó a la línea de emergencia mientras que el otro se levantaba de la silla y se quitaba los guantes que usaba para evitar dar huellas. Con lentitud tomó la silla y la movió lejos de Cho con sus manos desnudas.

- ¿Cuál es su emergencia? –habló una mujer con voz clara y amable.

- Creo… creo que hay alguien lastimado en la casa de mi vecina –habló el hombre, fingiendo un poco la voz. Al otro sujeto se le escapó una sonrisa.

-oOo-

- A ver, ¿qué tenemos hasta ahora? –Harry por fin se había calmado y se había apresurado a unir al equipo de Aurores que lo ayudarían a establecer un perfil del asesino mientras que otro equipo, donde Ron estaba al mando por orden del pelinegro, estaban intentando conseguir rastrear la llamada que habían recibido anteriormente. No podía perder más tiempo, esto tenía que ser resuelto.

- Potter –Dean Thomas entró en el salón. Él estaba encargado de recolectar información de las familias masacradas; una pista, pensó el muchacho mientras veía al moreno acercarse a él con unos archivos en sus manos- Esto es todo lo que hemos conseguido de las víctimas

- ¿Algo que conecte a las dos familias? –preguntó Michael Corner justo cuando Harry revisaba la información obtenida. Dean lo miró y asintió.

- De hecho, sí. Tienen edades contemporáneas, las tres familias con una hija –contestó el moreno-, pero lo más interesante es que-

- Todos estudiaron juntos –terminó Harry. Uno de los Aurores tomó un marcador y escribió el patrón en la pizarra de vidrio que usaba para anotar toda la información- Los Brown y los Abbott se graduaron de la escuela secundaria Hogwarts juntos, y las jóvenes hijas de la familia estudiaban en la misma universidad.

- Entonces la víctima debió pertenecer a esa generación –murmuró Hermione, sentada a unos metros de distancia de Harry y Dean, que asintió.

-Por eso… -el moreno de ojos oscuros le quitó el archivo de las manos a Harry, ignorando la mirada irritada del jefe. Rebuscó entre las hojas hasta que sacó una y la levantó mostrando su contenido: una foto- Me tomé la libertad de buscar la lista de nombres de todos los compañeros de los Brown y los Abbott… y adivinen qué conseguí.

- Dilo de una buena vez o al menos dame eso –murmuró Harry en respuesta. La castaña negó con la cabeza, visiblemente divertida por la forma en que el ojiverde actuaba cuando no estaba al mando.

- Al parecer de esa generación salieron muchas familias presentes, como lo son tus padres –comenzó Dean, mirando a Harry que asintió para demostrar que lo sabía. Seguía irritado, pero ahora la curiosidad estaba ganándole-, o lo eran los Brown y los Abbott. Pero también hubo otra pareja que salió de esa generación y se convirtió una familia.

- ¿Cuál es? –preguntó Michael Corner. Dean hizo una pausa para mirar a los presentes, que se encontraban en el borde del asiento esperando su respuesta.

- Los Chang, que tienen una hija… -otra pausa. Esta vez, el moreno sonrió de lado, sintiéndose victorioso por haber descubierto todo esto-, una hija llamada Cho Chang. Y ahí está la dirección.

Harry no sabía si golpear a Dean por haber perdido tanto tiempo en decirlo y si abrazarlo por haber descubierto semejante avance.

- Thomas, toma diez de los Aurores y llévalos a la casa de los Chang –ordenó Harry, sin poder ocultar su felicidad de saber que estaba avanzando-. El resto de nosotros seguiremos realizando el perfil. Esto es un avance, señores. No lo arruinen.

Y sin más se pusieron manos a la obra. Hermione se levantó, extasiada de felicidad con el hecho de que habían conseguido una pista crucial. Se acercó a Harry, que levantó la vista de los archivos para mirarla y le sonrió, una sonrisa tan franca y espontánea que contagió a Hermione.

- ¿No irás con ellos? –preguntó el ojiverde- Pensé que te gustaba estar en la acción.

- Me gusta, pero creo que podría serte más útil aquí, para ayudarte a descifrar al… ¿grupo? –Harry asintió- Bueno, para ayudarte a descifrar al grupo de enfermos que están cometiendo éstas atrocidades -Harry se quedó mirándola por un momento, donde su sonrisa no se inmutó.

- Sí, serías muy útil –dijo al fin, y vio como el brillo de satisfacción aparecía en las cuencas mieles de los ojos de la castaña. Quedaron en silencio escuchando a los demás Aurores correr de un lado a otro, hasta que Harry sintió la necesidad de hablar de nuevo- Hallaremos a estos desgraciados, Hermione. Lo prometo.

Volvieron a quedar en silencio, y esta vez Hermione amplió su sonrisa. Puso una mano en el hombro de Harry y le dio un apretón suave en forma de apoyo.

- Lo sé, Harry.


Nota de Autora:

¡HOOOOLA AMORES MÍOS, FELIZ DOMINGO! Espero que estén todos bien; aquí les traigo el cuarto capítulo de este fic, saben que me encantaría leer qué les pareció y como siempre, más abajito les he contestado los comentarios del capítulo anterior.

¡Nos vemos en el próximo capítulo!

xx

Sofía.


Respuestas a los comentarios del capítulo anterior:

- HGHP65: ¡Muuuchas gracias! Estoy segura que Hermione se esforzará para que la próxima vez pueda ganarle, aunque no es fácil, el chico es el jefe y tal. Por algo está ahí. De nuevo muchas gracias. xx

- SmithBack: ¡graaaaciaaaas! Btw, me he leído Murphy's Law y me ha encantado ^^ x

- ika potter / Belikov en twitter: AYYY no me recuerdes de eso que me da cosita :C pero me da que tu regalo de cumpleaños sí irá jaja idk yet, pero creo que sí. Oh, el dulce y precioso Romitri. Te entiendo, yo también fangirleaba mientras escribía porque el Romitri siempre está presente en mi vida desde que leí 3 ¡Muchas gracias por comentar y por el FAV en la historia! PD: Casi me da un infarto cuando me llegó la notificación de que le habías dado favorito. Y no bromeo.

- Guest: AQUÍ ESTAAAAÁ xd. Gracias por leer, querido extraño. x