-¿Eh?- Le pregunté a Harry, me había perdido en mis pensamientos… estaba muy pero muy confundida, no podía creer lo que me había dicho.
-Vamos, que si me oíste, ¿te lo vuelvo a preguntar?- Me dijo con gesto de suficiencia e ironía.
-Ya, te he oído, pero es que no te comprendo- Dije frunciendo el ceño. En serio no lo entendía.
-¿Qué no comprendes?- No sé porque pero me recordó a un psicólogo tratando de sacarle la sopa al paciente de la mejor manera.
-Bueno pues, no nos conocemos, y has sido muy directo- Dije abriendo mucho mis ojos.
-Yo si te conozco, ¿crees que he sido directo? He pensado mucho en cómo decirte esto durante meses y no me esperaba que pensaras eso. Según yo también te gusto- Esperen… ¿QUÉ? ¿Qué ha sido todo eso que ha dicho? ¿Él me conoce? ¿Lo ha pensado por mucho tiempo? ¿Sabe que me gusta? ¿Y lo dice como si nada?
-Harry, ah, no sé qué decirte… si, tienes razón, me gustas y mucho- admití torciendo la boca, él sonrió ampliamente. –Pero es que me desconciertas-Respondí dándome por vencida
-Quieres decir que te confundo- Vaya, sí que era muy atrevido Harry, creo que se sabía galán y por eso tanta seguridad.
-Hummm… aparte- reconocí sonriéndole pero sonrojándome lentamente.
-No te entiendo muy bien Ximena, me dices que te gusto, pero que te sientes muy confundida- Me dice tomándome de las manos.
-Es que… creo que alguien más me gusta- Respondí sinceramente bajando la vista a mis pies, no quería jugar con sus sentimientos. Pocos segundos después Harry me soltó las manos., levanté la vista y él cogía su cabeza con sus dos manos.
-Creo que debí ser más rápido- Me dijo aun con sus manos en la cabeza, no entendía lo que quería decir.
No supe que decir, me quedé mirándolo mientras éste poco a poco recobraba la postura.
-Tenemos que ir a clases- Respondió fríamente.
Entonces se dio la vuelta y me dejó ahí plantada en el pasillo más confundida que hace unos momentos. ¿Harry se sentía frustrado porque me gustaba otro chico?
No lo recordaba, pero tenía clase de Biología con el maestro Banner, en la cual estaban Zayn y Harry, esto no era un buen augurio.
Cuando entré al aula vi a Zayn sentado en su lugar, y en cuánto me vió se le iluminaron los ojos y me dedico una pequeña sonrisa, yo también lo hice, pero bajé la mirada. A la hora de dirigirme a mi asiento vislumbré a Harry, estaba con el ceño fruncido viendo sus manos entrelazadas, como queriendo encontrar una respuesta a una cuestión muy difícil.
Quería explicarle bien lo que sentía, pero tal vez sería mejor que se alejara de mí para que yo no pudiera hacerle daño ni a él ni a Zayn. Cuando miré a éste, veía a Harry con el gesto sereno, demasiado para mi gusto, era obvio que no le gustaba que nuestros lugares estuvieran muy cerca, pero tampoco lo miraba mal, supongo que era porque no quería tener nada en contra de él después de que se lo había pedido, cuando notó que lo miraba me miró también y volvió a su sonrisa pasada.
Era tan egoísta que no quería ver a Harry de ese humor así que decidí explicarle todo:
Por favor, deja de estar de ese ánimo, tengo que hablar contigo después de clases, nos vemos en la salida.
Ximena.
Le pasé la nota que había escrito en un retazo de mi cuaderno sobre su hombro, Harry me miró extrañado, pero después tomó el papel, no me respondió nada posteriormente a eso.
Esperaba que Zayn no hubiera notado que le había escrito una nota a Harry.
La clase fue muy aburrida, no sabía a quién ver. Zayn me miraba todo el tiempo, pero Harry no se volvió a mirarme ni una vez, a veces me quedaba mirando a Zayn y éste articulaba palabras sin decirlas como: Te quiero, que bonita eres, tu y yo, etc. Yo me moría de risa cara vez que lo hacía, era muy tierno verlo así, el maestro me reprendió un par de veces por mis risitas que no eran tan silenciosas como creía yo.
Tenía clase de Gimnasia… cuando estaba saliendo del aula Zayn me sorprendió con un beso en la mejilla.
-Te quiero- Dijo y después salió corriendo, un chico iba detrás de él… era Louis, ambos era los mejores atletas de la escuela y por ende mejores amigos.
-¡Me las pagarás Malik!- Gritaba Louis mientras perseguía a su amigo. Me preguntaba que le había hecho Zayn a Louis.
Miré a mi alrededor para percatarme de que nadie nos había mirado, todos estaban en lo suyo, pero Harry me miraba desde el fondo del pasillo, cuando lo miré bajó la vista y salió corriendo. Mierda, nos había visto, no quería que se enterara que Zayn era el chico que me gustaba de ésta manera.
Debía decir que era muy mala y perezosa para el deporte. Sólo corría rápido cuando era cuestión de emergencia como aquel día en que había llegado tarde. Y los deportes que implicaran lanzar y que te lanzaran pelotas no eran lo mío.
Cuando terminó la clase me dirigí directamente a la salida. No veía a Harry por ninguna parte, ya habían pasado cinco minutos, la entrada de la escuela todavía estaba muy llena por todos esos alumnos holgazanes que se quedan después de clases, tampoco había visto a Zayn, pero él tenía entrenamiento hoy jueves, entonces debió haber partido a la cancha, el entrenador era muy estricto con el equipo de la escuela, pero eso los había llevado a ganar tres campeonatos seguidos, en los tres Zayn había sido de los más destacados jugadores.
Suspiré dándome por vencida, al parecer Harry no vendría a nuestro encuentro, y creo que todo eso había sido por lo de Zayn en Biología. Tomé mi mochila que descansaba a mi lado, estaba sentada en un escalón de las escaleras que iban a la entrada de la escuela. Cuando me paré y alcé la vista vi a Harry delante de mí. Parecía molesto de estar aquí, se le veía ansioso e incómodo. Me miraba pero no pude descubrir su humor.
-Es Zayn Malik- decía tranquilo pero miró hacia otro lado cuando lo dijo. Sabía bien lo que me quería decir. Se había dado cuenta.
-Si- Respondí mirándome los nudillos sonrosados. Luego lo miré a él, Harry también me miraba.
-¿Eso me querías decir?- Me preguntó haciendo un gesto con la mano y encogiéndose de hombros como diciendo: "Pues ya me he enterado".
-No- Respondí, en parte si era eso, pero quería decirle otra cosa. –Me siento muy mal, porque no puedo aclarar mis sentimientos… y ambos me gustan de la misma manera- Harry había empezado a hablar, pero yo no me detuve, mientras decía todo eso miraba hacia el suelo. –No lo puedo controlar, no es como elegir entre unos zapatos de distinto color. Tú me gustas desde hace mucho tiempo, pero lo de Zayn fue espontaneo, yo no lo sabía, pero también le gusto a él- Confesé y lo miré a los ojos, me sorprendí, porque Harry tenía los ojos rojos y de éstos caían lágrimas… más que triste se veía… enfadado, tenía sus manos en forma de puños y se estremecía todo su cuerpo. Nunca lo había visto así, pero me asusté y subí un escalón inconscientemente con la intención de alejarme de él.
Él se dio cuenta, se empezó a carcajear y avanzó un escalón hacia mí, el mismo que había dejado yo para alejarme.
-¿Qué crees que te voy a hacer?- Respondía exasperado y con el gesto enfurruñado, se había molestado más. Todas las personas que aún estaban ahí eran ajenas a todo esto. Yo no respondí, Harry se iba relajando cada vez más. –Ah… ¿por qué me habré tardado tanto?- Se decía a sí mismo sonriendo, pero esa sonrisa no le llegó a los ojos, otra vez con oraciones incoherentes, nunca entendía nada de lo que decía.
-Si tan sólo te hubiera dicho que te amaba antes, ¿me hubieras correspondido?- ¿QUÉ DECÍA? ¿Cómo que me amada? Como Zayn él también estaba confundido, pero Harry más que el anterior. No le quise discutir nada. Solamente asentí lentamente sin mirarlo, entonces las lágrimas empezaron a caer por mis mejillas, no entendía ésta reacción… pero deseaba que me que lo hubiera antes, así no me hubiera encontrado en éste dilema. Al momento que asentí Harry soltó unas blasfemias por todos lados, caminaba sin cesar en el escalón donde se encontraba.
-¡Maldito Malik!- Gritó Harry, me volví para verlo, eso me había molestado mucho, ¿cómo se atrevía a maldecir a mi amigo, a mi chico?
-¡Hey!- Le grité.
-Perdón… olvidaba que estás enamorada de él- Dijo Harry inocentemente abriendo mucho los ojos.
-¡MIERDA, YA CÁLLATE! Tú no sabes lo difícil que esto es para mí, y lo único que haces es culparme porque me gustan ambos. En serio lo lamento… todo hubiera sido más fácil si tú me hubieras dicho tus sentimientos hacia mi antes- Dije sin pensarlo, estaba muy exasperada y se me había salido de la boca sin que yo lo hubiera querido.
Él me miraba anonadado, yo lo miré por unos segundos… pero éste no decía nada, me harté y decidí irme, pasé a su lado. Yo iba bajando las escaleras, pero no se oían ningunos pasos detrás de mí, tal vez era mejor dejarlo así, al parecer él pensaba lo mismo. Tenía que procesar toda ésta información.
Estaba a punto de llegar a casa… sólo unas cinco residencias, yo miraba al suelo mientras caminaba rápidamente. Entonces oí unos pasos detrás de mí, se oían rápidos y agitados, me volví y era Harry, yo puse los ojos en blanco, no entendía lo que quería éste chico.
En lugar de detenerse delante de mí cuando me alcanzó me cogió la cara entre sus manos y puso su boca en la mía, esto fue de impacto, yo intentaba liberarme ya que ahora sus brazos en torno a mi cintura me presionaban contra él, Harry luchaba con su lengua por abrirme la boca, pero yo la mantenía cerrada, de pronto sus dientes me mordieron el labio inferior e instintivamente abrí la boca para exclamar mi grito de dolor, pero no me dejó expresarlo, ya que su lengua entró a mi boca, yo abrí los ojos –los había cerrado por el impacto- y vi los suyos, que se fueron cerrando poco a poco, mientras su lengua se seguía moviendo dentro de mí, yo aún no respondía a su beso, y volví a internar librarme, pero poco a poco mi fuerza de voluntad flaqueaba y dejé de luchar, entonces respondí a su lengua que se seguía moviendo sin control y también cerré mis ojos, mis manos se habían quedado inmóviles y no me había percatado de que las había convertido en puños, se fueron relajando lentamente y se fueron en dirección al pelo de Harry, mientras nuestras lenguas seguían en lo suyo, entrelacé sus rizos color chocolate entre mis dedos, había sido más fácil que con Zayn, porqué él lo tenía cortito, pero Harry lo tenía largo, entonces tiré un poco de él, y Harry emitió un gruñido de dolor pero a la vez de placer, el apretó más mi cadera a la suya. Y nuestras bocas seguían pegadas y adentro había un espectáculo de lenguas danzarinas. Quería más, estaba desesperada por más, entonces mis manos buscaron debajo de su cuello y recorrieron toda la espalda de Harry, el también subió de mi cadera a mi espalda y hacía lo mismo que yo, ahora él tenía mis cabellos entre sus manos y yo tomaba su cintura con mis uñas. Éstas eran muchas sensaciones para mi cuerpo, estaba peor que la vez pasada con Zayn, había mucho deseo entre Harry y yo, y esto no tenía fin. No estaba pensando en nada mientras nos besábamos, entreabrí mis ojos para mirarlo, pero él ya me observaba a mí, entonces sentí como los músculos de su cara se contraían en una sonrisa, pero nos seguíamos besando, yo cogí sus mejillas en mis manos y separé un poco su cara de la mía, dando fin a la pelea interna de nuestras lenguas. Él había fruncido el ceño y tenía la boca entreabierta y exhalaba e inhalaba con fuerza.
Yo estaba jadeando, mirando sus ojos verdes recargando mis manos en su pecho, él tomaba mis caderas con sus manos, gracias a Dios, porque si no ya estaría en el suelo.
Me sonrió levemente y de repente miró a lo lejos sobre mi hombro y dejó de sonreír por un momento, luego se volvió de nuevo hacia mí y me sonrió otras vez.
Me giré para ver lo que había provocado esa reacción y vi una figura alejándose lentamente, era un hombre… Era Zayn. Me eché a correr en su dirección mientras Harry gritaba mi nombre para que regresara, yo lo ignoré. Alcancé a Zayn y éste se volvió a mirarme. Su ceño estaba relajado.
Yo lo miré, alcé mis manos hacia él y me encogí de hombros… qué le podía decir. Él esbozó una pequeña sonrisa, no me esperé eso. Se abrió la chaqueta y sacó una rosa pequeña, que tal vez había arrancado de un jardín. Yo empecé a derramar lágrimas. Odiaba todo eso cursi, y Zayn lo sabía, pero ahora era diferente, ahora entendía porque las chicas se emocionan cuando un chico les da un detalle, no es el objeto, es la persona. Zayn pasó la rosa por una de mis mejillas para limpiarme las lágrimas con ella, seguía sonriendo y yo no podía dejar de llorar, lo había lastimado, y él era tan bueno que no me lo reprochaba. Me tomó una mano, puso la palma arriba y colocó ahí la rosa.
Luego me dedicó su última sonrisa y se marchó.
Yo me quedé viendo a la rosa que descansaba en mi palma, parecía tan indefensa, pero tenía unas espinas que podían lastimar a cualquiera. Así me sentía yo: Me creía tan incapaz de hacerle daño a alguien, pero había lastimado a dos chicos.
Me acordé de Harry, y me giré para ver si aún seguía ahí. Si, ahí estaba, en el mismo lugar en donde nos habíamos besado, presenciando todo lo que había pasado. También lo había lastimado a él, lo había besado con tanta devoción y después lo había abandonado para ir al encuentro de mi chico desconsolado.
Bajó la mirada, se encogió de hombros y se metió las manos en los bolsillos traseros de su pantalón. Me dolía verlos así, a ambos, me recordaban a unos pequeños niños indefensos.
Caminó hacia mí sin mirarme y se quedó delante, alzó la vista y me miró con sus ojitos verdes tristes y arrepentidos ¿De qué?
-Perdón- ¿Por qué? Vio mi pregunta implícita en mi ceño. –Creo que te he presionado, me parece que te entiendo, sólo un poco. Pero no entiendo cómo te puede gustar ése gorila- Dijo como si eso no le entrara en el cerebro ¿Qué tenía Zayn?, él era igual de bueno que Harry, hasta mejor, el si me comprendía, pero Harry seguía molestándome con eso, ¿no podía entender que Zayn era especial para mí? ¿O es que no le importaban mis sentimientos?
-Zayn… es muy especial para mí, ¿te importaría dejar de molestarlo? Créeme que él lo está intentando contigo- Dije recordando lo que me había dicho, de que no le haría daño a Harry sólo porque era importante para mí.
-Entiendo… perdón- Contestó, se mordió el labio y me dieron ganas de volverlo a besar, entonces me miró, no me había dado cuenta que me estaba chupando los labios, se le quedó viendo a mi boca por un momento y yo a la suya, pero cerró los ojos y agitó su cabeza, como queriéndose deshacer de un pensamiento malo.
-Harry, perdóname por hacerte esto tan difícil, es lo que menos quería… pero las cosas pasan por algo-
-¿Qué te dijo Malik?- Preguntó de repente. Nada… no me había dicho nada.
-Nada- Respondí pero mi respuesta sonó a pregunta… ¿Por qué no me había dicho nada? -¿Por qué viniste hacia mí, Harry?- Tenía esa duda, porque cuando estábamos en la escuela me parecía que no tenía nada que decir y creía que era claro que había acabado.
-No habíamos terminado de hablar y te fuiste- Dijo como si eso fuera obvio.
-Pero fuiste tú el que ya no me dijo nada- Respondí exasperada. ¡Que difícil era éste hombre!
-Me tomo mi tiempo para pensar lo que digo- Sonrió ampliamente mientras se frotaba con la yema de los dedos sus rizos.
-Ya. ¿Por qué me has besado?- No había pensado en esa pregunta, se me vino a la mente de repente.
-¡Oh! Creo que estoy en un interrogatorio- Dijo levantando mucho las cejas. Luego se puso serio, y luego pensativo, de pronto sonrió ante su gran ocurrencia como respuesta. –Bueno es que la verdad te vi muy alterada cuando llegué corriendo y supuse que hablar no te iba a ayudar en nada, por eso decidí besarte para que te calmaras- Dijo con una sonrisita de suficiencia.
¿YO ALTERADA?, ¿CALMARME CON SU BESO? Su beso me ha dejado más alterada que nada.
-Pues creo que tu beso tiene toda la acción opuesta- Le dije abriendo mucho los ojos. Creo que tenía razón en decir que yo estaba alterada.
-¿En serio?- Me dijo acercándose a mí. – ¿Te ha gustado al menos?- Mientras hablaba más se acercaba a mi cuerpo. Tenerlo tan cerca me aturdía por completo.
-Si- Respondí en un susurro, sentía su aliento abrazador por toda mi cara y mi cuello.
Tomó mi barbilla entre sus dedos y su boca se acercó a la mía, mientras, sus ojos verdes miraban a mis ojos castaños.
-¿Quieres otro?- ¿Cómo podía dominarme éste chico? Odiaba a los tipos tan engreídos con él… pero yo no lo conocía así, y es que me gustaba cómo se veía él siendo arrogante.
-Si- Mi voz sólo era un pequeño murmullo.
Entonces puso sus labios sobre los míos, yo empecé a abrir la boca, pero Harry me mordió y ahora tenía la acción contraria que hace rato, la cerré al instante, y sólo siguió presionando sus labios con los míos, era un beso casto, pero no por eso menos especial que el primero, éste era tierno, no había violencia de por medio, así debió haber sido mi primer beso, puro. Entonces empezó a morder mis labios y yo me atreví a hacerlo con los suyos, cuando creí que éste beso se convertiría como el pasado, Harry se separó de mí. El suspiró satisfecho y después yo. Éste beso si me había tranquilizado, bueno en el sentido de que me sentía bien, pero mi corazón estaba palpitando fuerte contra mi piel.
-¿Lo has besado?- Me preguntó con un tono de suficiencia y eso me hizo abrir mucho los ojos. Me preguntaba por Zayn. No quería responder a ésa pregunta, pero no sé porque me sentía obligada a hacerlo.
-Si- le respondí sinceramente.
-¿Ha sido tan bueno?- ¿QUÉ MALDITA PREGUNTA ERA ESA? ¿ESO QUIERE SABER, SI ES MEJOR BESADOR QUE ZAYN? ¡Hijo de puta!
-¿Quieres que te sea sincera? Ha sido mucho mejor, no te comparas con él-Respondí hecha una furia, él se separó de mí y su expresión era de asombro ante mi respuesta, ¿o era ante mi tono de voz? –Si me perdonas tengo cosas más importantes que hacer que responder las preguntas estúpidas de un niño arrogante y tonto- Le dije señalando con mi dedo índice su pecho y poniéndome de puntitas para parecer más alta que él. Sabía que estaba haciendo un oso, parecía una niña pequeña con una rabieta, pero me había molestado mucho su pregunta, no podía creer que un niño que me hacía enojar tanto me gustara taaanto.
Traté de abrir la puerta con mis llaves, pero como tenía que pasarme se me atoraron las llaves y podía sentir la risa de Harry detrás de mí.
-¿Te ayudo?- Preguntó inocentemente, pero yo no me volví a verlo.
Mi puerta seguía sin querer abrir, ¿en dónde estaba mamá cuando la necesitaba? Entonces empecé a oír las risotadas que soltaba Harry detrás de mí. ¡Al fin abrí la puerta!
-¡Vete al carajo!- Le grité y pude ver su expresión de asombro y le cerré la puerta antes de que pudiera decir algo.
Maldito niño, besaba cómo los dioses, pero me tenía los nervios de punta.
