Harry Potter no me pertenece es propiedad de Rowling.
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Capitulo 3
Continuaron pasando los días que luego se convirtieron en meses y en un visto y no visto, llego septiembre y con ello su regreso a Hogwarts. Sus padres la acompañaron a tomar el tren, se despidieron al llegar a la columna de roca, al ser muggles no podían acompañarla más lejos. Atravesó la pared y se dirigió sin prisas al tren, dejó sus cosas y subió en busca de un vagón vacio. Afortunadamente era temprano y aun no había muchos alumnos.
En todo el tiempo que había pasado no había dejado de pensar en lo que ese joven le había dicho.
Cuando vuelvas a Hogwarts te lo diré todo
Esas fueron sus palabras y esperaba que cumpliera, aunque al principio no queria tener nada que ver con el chico ahora que su curiosidad había despertado debía saber que era lo que estaba ocurriendo, solo esperaba no tener que esperar mucho. Ante ese pensamiento bufó frunciendo en seño molesta, no le gustaba esa idea.
Decidió despejar su mente leyendo un libro, abrió el bolso que había traído consigo para guardar cosas pequeñas y sacó un libro que le había intrigado mucho, y es que temas como la Oclumancia y Legeremancia eran tan avanzados y para mejor solo los mejores magos habían logrado perfeccionarla, entre ellos su director Albus Dumbledore.
Tan ensimismada estaba en su lectura que no se había percatado de que alguien había entrado a su vagón.
-¡Hermione!-El grito la sobresalto haciendo que en el proceso tirara su libro, volteo a ver al causante, y ahí parados en la puerta del vagón estaban sus dos mejores amigo, quienes sonreían felices de volver a verla, les sonrió invitándolos a entrar a lo que ni lentos ni perezosos entraron cerrando tras de sí. Se sentaron frente a la chica manteniendo la sonrisa de alegría por volverla a ver.
-Nos alegra tanto verte-Exclamó Harry sonriéndole a su mejor amiga.
-Si-Afirmó lo dicho el Weasley-Aunque nos hubiera gustado que nos acompañaras en el caldero chorreante, ¿por qué no aceptaste ir?-Pregunto el pelirrojo.
-Quería pasar tiempo de calidad con mis padres- Explicó levantando el libro olvidado-Han estado muy atareados con el trabajo y quería asegurarme de que tuvieran un poco de descanso-Concluyó, a lo que su amigo solo asintió.
- ¿Qué es lo que lees?-Preguntó curioso Potter.
-Es un libro de hechizos avanzado-Dijo extendiéndoselo para que pudiera verlo, el muchacho de verdes ojos lo tomó entre sus manos y leyó el titulo "Todo lo que hay que saber sobre la Oclumancia y Legeremancia".
-¡¿Oclumancia y Legeremancia?!-El grito de Ronald podría haberse escuchado sin dificultad por todo el tren.
-¡Shhhhhh!, ¡no grites!-Regaño la joven frunciendo el seño- Cielos Ronald-La exclamación de la joven causo gracia en su amigo de negros cabellos quien miraba con gracia el sonrojo de su mejor amigo-Se que es muy avanzado, pero es un tema muy interesante y quiero aprender a penetrar la mente-Finalizó su argumento tomando el libro y guardándolo nuevamente, con sus ruidosos amigos ahí no podría volver a leer otra vez, por lo que lo dejaría para más tarde.
-Sabes que eso no me tranquiliza, más bien me horroriza la idea de que aprendas algo como eso-El horror en el rostro pecoso de joven Weasley ocasiono que sus amigos comenzaran a reír a carcajadas. Aunque se vieron interrumpidos por el sonido de la puerta abrirse.
-Disculpen jóvenes, ¿se puede?-Un hombre hizo acto de presencia con maleta en mano, Hermione leyó el nombre en la maleta y asintió a la petición.
-Por supuesto profesor-Exclamó la joven a lo que el hombre sonrió y entro cerrando la puerta mágicamente.
-Gracias-El llamado profesor colocó su maleta arriba para que no hiciera espacio- el tren esta llenó y no hay más espacio-Explicó tomando asiento junto a la joven bruja.
-No hay problema-Exclamó el joven Potter con una sonrisa al hombre, quien lo miró profundamente para luego sonreír.
-¿No les molesta si tomo una siesta?-Pregunto levantándose y buscando entre sus pertenencias.
-Para nada-Exclamaron los jóvenes al aniso a lo que el profesor soltó una carcajada.
-Bueno pues gracias-Dijo cerrando la maleta al encontrar lo buscado, volvió a su lugar y colocó la manta sobre si para luego cerrar los ojos.
Pasaron unos segundos en los que nadie hablo, solo se escuchaba el sonido del tren correr sobre los rieles, hasta que el muchacho pelirrojo decidió que ya no quería quedarse callado más tiempo.
-Oye, ¿cómo sabías que era un profesor?-Pregunto el Weasley a su amiga quien se había mantenido mirando la lluvia caer por la ventana.
-Estaba escrito en su maleta-Explicó la joven.
-¿Creen que nos de clases a nosotros?-Cuestionó nuevamente el pelirrojo muchacho.
-No lo sé-La voz del niño que vivió atrajo las miradas de sus amigos-Solo espero que este más cuerdo que el resto-Pidió el muchacho.
-Eso es mucho pedir-La castaña miró a su amigo de verdes ojos con una sonrisa burlona-el colegio está lleno de lunáticos y excéntricos-Exclamó la muchacha-Pero no sería Hogwarts si así no fuera-Finalizó con una sonrisa, sus amigos sonriendo ante la verdad dicha por su castaña amiga.
Continuaron platicando Harry le contó como se había enfurecido y sin querer había inflado a su tia, afortunadamente, no había tenido problemas ya que habia sido magia involuntaria, el pelirrojo comentaba que hubiera deseado verlo. Ronald le mostro un recorte del diario sobre su viaje a Egipto a lo que Harry rio recordando lo que Fred y George le habían dicho, el pelirrojo bufó al oír la nada disimulada risa de su mejor amigo, ella no entendio pero no cuestionó la acción de ambos chicos. Continuaron la charla hasta que salió a relucir el tema que tan inquieto tenía al niño que vivió.
-¿Sirius Black?-Cuestionó la castaña-¿Quién es él?-Desconcertada pregunto nuevamente.
-¡¿Quién es?!-El pecoso muchacho la miró incrédulo-¿No me digas que no sabes quién es Sirius Black?-La seriedad en el rostro de la joven lo hizo callar.
-¿Si pregunto es por algo no Ronald?-La castaña miró con enfado al pelirrojo.
-Es un asesino-La respuesta la dejó helada, miró a Harry con incredulidad-Y esta suelto-Finalizó bajando la mirada al suelo.
-Un asesino suelto-El murmullo de la joven era casi insonoro pero sus amigos la oyeron y solo atinaron a asentir.
-Y eso no es lo peor-Comento el Weasley con nerviosismo.
-¿Acaso hay algo peor que un asesino suelto?-Cuestionó la joven con inquietud.
-Esta tras mi cabeza-Miró al niño que vivió con temor, su mejor amigo estaba en peligro nuevamente, ¿por qué el mundo se empecinaba en hacerle tanto mal?, era algo que aun no entendía.
-Pero van a atraparlo-Declaró la joven mirando a su amigo con seguridad tratando de trasmitirle un poco a él-Si lo que dicen es cierto entonces, no habrá lugar en donde pueda esconderse, todo el mundo ira tras él-Continuó la joven viendo la esperanza en los ojos del muchacho de negros cabellos.
-¿Estás loca?-La exclamación del Weasley la sacó de su dialogo, lo miro interrogante-El tipo se escapo de Azkaban, la prisión para magos oscuros con más seguridad de todo el mundo mágico. Incluso burlo a los dementores, es imparable-Terminó con seguridad viendo la mueca de enojo en la joven, luego volteo a ver a su amigo y se dio cuenta de su error.
-Gracias Ron-Exclamó con sarcasmo Potter.
-No te preocupes Harry-La voz de su amiga atrajo la atención de muchacho-A pesar de que ese sujeto se haya escapado de Azkaban no podrá tocarte-Miro que el chico la vio con duda.
-¿Así?-Cuestionó el pelirrojo. La castaña lo miro con enfado
-¿Así?-Cuestionó el muchacho de lentes.
-Así es-Exclamó con una sonrisa mirando que su amigo que aun no entendía-Como te lo dije alguna vez, ¿quién es mejor mago en la historia?, pues claro que Dumbledore y mientras Dumbledore este en Hogwarts él no te puede tocar, el director no lo permitirá-Finalizó mirando a su amigo más relajado.
-Sí, creo que tienes raz…-El muchacho de verdes ojos se vio interrumpido al sentir una fuerte sacudida, el tren se había detenido.
-¿Qué pasa?, aun no llegamos-El pelirrojo intentó ver algo atreves de la ventana, mientras su amigo asomaba la cabeza fuera del vagón, Hermione levanto la jaula de Crookshanks quien se había mantenido dormido en el piso del vagón pero la sacudida lo había despertado y en un lastimero maullido llamó a su dueña demandando atención.
Otra fuerte sacudida obligo al joven Potter a volver dentro el vagón, afortunadamente calló en el asiento. Las luces comenzaron a parpadear hasta apagarse, Hermione aferro la jaula de su mascota a su pecho, el joven Weasley quien aun mantenía la mano apoyada sobre el vidrio de la ventana pudo apreciar como el material transparente comenzaba a enfriarse a niveles extremos.
-Hay algo afuera-La voz temblorosa del pelirrojo atrajo la atención de los presentes, pero eso no duro mucho, sintieron movimiento justo fuera del vagón y atreves de la transparencia que les brindaba el cristal de la puerta pudieron ver al aterrador espectro que comenzaba a abrir la puerta. Al adentrarse Crookshanks mostro su desagrado al nuevo visitante, quien inmediatamente se lanzó sobre su primera víctima, Harry.
Afortunadamente el profesor despertó y obligo al monstruo a marcharse, al despertar le dio a Harry un chocolate para recuperar energía. Luego salió a hablar con el conductor.
-¿Qué era esa cosa?-Pregunto el muchacho probando un poco del chocolate.
-Era un dementor Harry-Respondió la joven mirando preocupada a su amigo-Estaban buscando en el tren a Sirius Black-Explicó la castaña.
-Sí, pero alguien gritaba-Mencionó el chico-Una mujer-Terminó mirando a sus amigos quienes lo miraban desconcertados.
-Nadie gritaba Harry-Dijo la muchacha realmente preocupada mirando inquieta al joven.
-¿Ron?-Pregunto intentando creer que no era el único que lo había oído.
-No-Dijo el Weasley mirando el suelo-Pero me sentí triste, como si felicidad se hubiera evaporado-Explicó su breve experiencia.
Nadie volvió a hablar, cada uno se enfrasco en su mundo. Harry se colocó cerca de la ventana y miró la lluvia caer, Ron comenzó a jugar con su mascota Scabbers y Hermione retomo su lectura a ver el silencio a su alrededor. Así se mantuvieron hasta el momento de tener que cambiarse, pronto llegarían a Hogwarts.
Los transportes que los llevarían al castillo ya estaban esperándolos fuera, subieron a una de las tantas carretas y se dirigieron al lugar.
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Al fin estaba de vuelta. Tantos meses de incertidumbre por fin terminarían, pronto sabría qué era lo que ese muchacho necesitaba de ella. Se adentraron en el castillo, llegando al gran comedor donde se llevaría a cabo la cena de comienzo de año.
Fueron recibidos por el coro de los sapos antes de comenzar el banquete, a lo que Ron soltó un bufido de inconformidad, el ya quería comer. Al finalizar todos aplaudieron y comenzaron a comer. Malfoy, como siempre, molesto a Harry al haberse enterado del desmayo que sufrió en el tren. Luego de eso el director pidió la palabra. Les informo que los puestos de Defensa contra las artes oscuras y cuidado de las criaturas magicas serian impartidas por el profesor R J. Lupin y Rubeus Hagrid, respectivamente, tambien expreso su disgusto por la prescencia de los dementores en el castillo a lo cual les pidio absoluto cuidado. Despues de estas palabras finalizó la cena y todos volvieron a sus habitaciones.
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Llegó a su cuarto muy cansada así que rápidamente se cambió y se metió en la cama.
-El baño de chicas de Hogwarts, bueno eso ya no le sorprendía. Miro a su alrededor en busca del muchacho que tan intrigada la tenia.
-Al fin Hermione-Reconoció la voz inmediatamente, se giro y ahí estaba justo como lo recordaba, incluso mantenía esa sonrisa amigable plasmada en el rostro-Te tardaste bastante-Exclamó mirando burlonamente a la joven quien frunció el seño.
-No tengo poder sobre el tiempo como puedes ver-Exclamó con molestia la muchacha, el gesto hizo sonreír al joven.
-Lo sé, solo estaba bromeando-Explico-¡Cielos!, relajarte un poco no te hará daño-La furibunda mirada que la castaña le envió lo mando a callar.
-Como sea, ¿me dirás ahora lo que quiero saber?-Cuestiono la joven.
-¡Sí!-Exclamó feliz el chico mirándola con felicidad, cosa que coloco incomoda a la jovencita.
-¿Por qué tan feliz?-Se atrevió a preguntar, ¿acaso volvió su síndrome de bipolaridad?
-Estoy feliz porque al fin hayas llegado-El joven le mostro sus blancos y alineados dientes en señal de felicidad-¡Ahora estamos listos para emprender la busqueda!- Finalizó mirándola con los ojos brillando en algo que pudo reconocer como ¿esperanza?
-¿Busqueda?-Desconcertada miro al joven quien le hizo una seña de que se acercara, a lo que la castaña lenta y desconfiada se acerco.
-Vamos, creí que habíamos dejado las desconfianzas en nuestro primer encuentro-La sonrisa juvenil del muchacho termino por convencerla, se coloco frente a él y lo miro inquisitoriamente.
-Comienza-Ordenó la pequeña, a lo que este dejó las sonrisas de lado y se puso serio.
-¿Recuerdas el diario de Tom Riddle?-Pregunto el joven mirándola fijamente, a lo que la joven asintió- Muy bien, de seguro sabrás por boca de Harry Potter, que este-Dijo mostrándole el susodicho diario-Es el diario de Lord Voldemort, o al menoslo fue en su pasado-Continuó sin despegar su mirada de la castaña, quien volvió a asentir-Bien, pero ¿no te has preguntado cómo es que un simple diario pudo ocasionar semejante problema?-Cuestiono.
-La verdad si, muchas veces-Expresó la muchacha.
-Bueno, la respuesta es simple, este no es un diario normal…-Dijo con seriedad.
-No me digas, no lo sabía-El sarcasmo de jovencita lo irrito y la miro feo.
-¿Me dejas continuar?-Cuestiono con enfado.
-Continua-Con indiferencia le permitió continuar, no había querido sonar tan odiosa pero le disgustaba que le contestaran con algo que era más que notorio a la vista.
-Bien-Continuo-Para no hacer larga la explicación te diré que el diario es un Horrocrux-Concluyo.
-¿Qué es un Horrocrux?-Pregunto con curiosidad.
-Un trozo del alma de una persona depositada en un objeto a fin de alargar la vida-Explicó simplemente apreciando el horror que se dibujo en el rostro de la muchacha.
-U-un trozo del al-alma-No podía creer aquello, lo que le decía ese joven era simplemente imposible.
-Créelo o no, es muy posible-Afirmo-Si se comete un crimen contra la vida es posible rasgar el alma-Termino su explicación.
-La maldición asesina-Susurro la joven con los ojos desorbitados, aun le costaba procesar la información.
-¡Vaya!, veo con satisfacción que sabes acerca de los tres maleficios imperdonables-Exclamó con alegría el joven.
-¡Separar el alma es algo inhumano!-El grito de la castaña acallo al muchacho, quien la miro serio. No podía resistirlo, comenzó a llorar, no podía creer que alguien quisiera dañar de esa forma su ser, su esencia, el alma era lo único que se iba a quedar contigo por el resto de la eternidad luego de morir, era lo único que te permitía ser quien eras. Atentar contra algo tan puro, era tarea de monstruos, no de personas.
-Sé lo que estas pensando-Comento el joven mirando el suelo como si fuera lo más interesante-Y pienso igual-Le sonrió mirando a la muchachita limpiar sus lagrimas-Pero de no ser así, yo no estaría aquí-La castaña lo miro con incomprension, ¿qué quería decir con eso?
-¿Qué quieres decir?-Cuestiono en voz alta inquieta.
-Yo-Inseguro busco en el suelo valor-Yo soy un Horrocrux-Si no estuviera dormida la muchacha segura se hubiera desmayado de la impresión.
-¿Qué?-Susurró incrédula con los ojos como platos, ¿había escuchado bien?
-Lo siento no puedo responderte más, debo irme-Emprendió su marcha-Nos veremos pronto para comenzar la busqueda-Se despidió con prisa.
-¡No, no puedes irte!-Negó mirándolo molesta-¡Aun hay muchas cosas que debes explicarme!-Gritó vanamente porque el muchacho ya había desaparecido. Soltó un grito de frustración e infantilmente golpeo el suelo en señal de disgusto.
-¿A que esta jugando?-Pensó con el seño fruncido-Apareciendo cuando quiere ¿así espera que lo ayude?-Escondió su rostro entre sus manos-La próxima vez que se aparezca no se ira hasta que me diga toda la historia y el como es un...-Ni siquiera podía pensar en esa palabra. Era algo tan macabro que resultaba imposible. Voldemort estaba más demente de lo que creía.-
Continuara…
