Un fic del Universo de Disney :D Yay!

Disclaimer: No soy dueña de la franquicia de Disney solo de la trama de la historia.

Un universo alternativo para contar las vidas de los personajes de Disney en la Universidad. Desde Blanca Nieves hasta Frozen. Las relaciones están establecidas.

Contiene:

-Situaciones para adultos.

-Lenguaje grosero y/o vulgar.

-Tal vez, y solo tal vez, violencia ( si lo requieren las situaciones).


Aurora se sentó en un uno de los lugares de una de las largas mesas que ocupaban el salón. Estaba lista para su clase de química en el año. Si, Aurora estudia química, la carrera que le gusta: Cosmetología. Aurora podría ser una engreída y sifrina de lo peor, su apariencia la delata. Su hermoso cabello rubio suelto y con brillo increíble era talvez, su rasgo más hermoso, pero también existían otros atributos que la hacían atractiva. Su cutis no era perfecto, pero el buen y hermoso maquillaje lo tapaba perfectamente. Sus nariz era demasiado perfilada para su gusto y sus labios delgados los engrosa con lápiz labial. Se esforzaba mucho por su cuerpo. Dietas y gimnasio diarios era lo que mantenían a Aurora, según ella, "Bonita". La ropa que usaba era delicadamente seleccionada. Aurora nunca descuidaba su apariencia externa. Llevaba una blusa blanca de manga larga ajustada con un timbre pequeño en el seno izquierdo del logo de BlackBerry, el short de jean que llegan a la mitad del muslo, un reloj en su muñeca izquierda color naranja, y las botas converse altas de color naranja.

Más, sin embargo, ¿Qué se puede esperar de una niña rica?

Observo el salón. Blanca aun no llegaba y a ella le molestaba estar sola. En su clase había puros ñoños y nerds, ni siquiera habían "Tukis", no, solo ratones de laboratorio.

Pero dio gracias a que fueran solo ellas 2 quienes tomaban esa, porque sino el caos si estuviese alguna de sus enemigas allí. La busca pleito de Mérida, la escandalosa de Anna, la cortante de Tiana o peor aun, la zorra de Rapunzel.

Suspiro aliviada cuando vio entrar a Blanca en clase. Esta, obviamente, se sentó al lado de Aurora. Se saludaron con 2 besos de "Muack" en el cachete.

-La muerte, aquí hay puros nerditos.- Dijo Blanca.

-Me lo dices o me lo preguntas.-Respondió Aurora mirándola. Blanca llevaba una blusa manga larga color marrona de licra y algodón, que tenia manzana roja fluorescente en el centro de su pecho, Jeans ajustados de pitillo y vans de mismo color que la manzana. Maquillada cuidadosamente según su atuendo casual. Llevaba el cabello negro ondulado en una coleta corta.

-Es bueno que al fin hayan comenzado las clases.-Aurora la miro incrédula.

-¿Ah?

-Si, bueno, para mi. Ya no tendré que soportar a los siete enanos.- Dijo ella, suspirando aliviada.

-¿Tus adorados tíos?

-Si...Tienden a ser irritantes a veces. Ya entiendo porque no consiguen mujer, es que son un dol...

-¿Qué?

-¿Ah?

-Mira.- Aurora movió la cabeza de Blanca en dirección de su objetivo.

-¿Qué voy a mi...?-Se quedo sin aliento, cuando se dio cuenta.

Allí, sentándose en el escritorio perteneciente al profesor, estaba su peor pesadilla. Maléfica.

-Silencio.- Ordeno en voz alta.-Muy bien.-Sonrió cual serpiente.- Mi nombre es Maléfica y soy...-"¡Oh no! Que no lo diga" pensó Aurora.-S u profesora.

Blanca dejo que su mandíbula cayera y Aurora se puso más blanca que un papel. Justamente tenia que ser ella.

Tuvieron que calarse toda la hora de clases aguantando la terrorífica y profunda de voz de Maléfica. Aunque por otra parte, Blanca y Aurora se habían entretenido con un chico nuevo que notaron era nuevo en Disney.

Era extremadamente guapo. Blanco con el cabello blanco brillante. De ojos color verde claro, hermosos. Alto, con cuerpo perfectamente esculpido. Llevaba jeans color marrón de tubo y una sudadera azul con el logo de super man en ella.

-Entonces, Jack, ¿hay algo que te ha traído aquí?- Pregunto Blanca curiosa. El muchacho sonrió hacia ella y le dio una media sonrisa que derrito a ambas chicas.

-No algo, sino alguien...-Respondió el de manera tranquila.

-¡Oh!- Exclamaron ambas.

-¿Es una chica?

-¿Quien es?

Jack retrocedió en su silla y ellas se sonrojaron pero luego Aurora hablo para disimular sus indiscreciones.

-Digo, si nos dices, nosotras podríamos ayudarte.

-Si ha sido por una chica.

Las chicas se sonrieron entre ellas y luego entregaron miradas complices a Jack.

-Y ...¿nos va a decir?

-Su nombre es Elsa Arandelle.

Blanca dejo escapar un chillido y Aurora dejo caer su mandíbula mientras que Jack se pasaba la mano por atrás de la cabeza revolviendo su cabello riendo nervioso y con una gota cayendo por su frente con los ojos cerrados.


Mérida no encontraba que hacer.

Su profesor no había llegado al salón aun y todos estaban en plan de locura momentánea.

Si solo hubiera escogido la misma clase que Anna, no estuviera en este estado. Pero no, ella tenia que tomar ciencias sociales porque según su adorada prima Ariel ella necesitaba saber como socializar con más gente.

Mérida solo aguardaba el momento en donde llegara su preciada venganza, porque cuando Ariel la hiciera enfurecer, ella se vengaría. Porque ella conoce el secreto.

Solo espera a que Elsa sepa cuan locamente enamorada estas de ella...

Gays en la familia. ¿Y a sus abuelos les molestaba que ella aun no tuviese novio?

No era su culpa. Bueno, si era su culpa. Pero no era intencional, Ella es guapa. Pelirroja natural, ojos azules, catira. Se sabia vestir. Hoy llevaba un pantalón vaquero azul claro que se tapaban en sus botas marronas de cuero y felpa, una blusa amarilla manga corta y por supuesto, su chaqueta verde oscuro con mangas color crema del club de arquería, llevaba el cabello rebelde suelto y luciendo increíblemente atractivo y no necesitaba una pisca de maquillaje porque la juventud es mas bello que nada. Ella no quería espantar a los chicos, es solo que...ellos eran muy estúpidos y por eso ella no los pasaba.

De repente sus pensamiento se vieron interrumpidos porque un apuesto chico-solo para ella- entrando en el salón llamo su atención. Venia cabizbajo, con una playera roja y pantalones jeans azules, zapatos converse negros y la mochila colgando de un solo brazo. El cabello cayendo por sus hombros, liso natural, color castaño. Moreno y de linda cara. Se estaba acercando a ella. ¡Oh no! Se sentó justo al lado de ella. Mérida se enderezo en su lugar y el muchacho puso su mano en su barbilla. Ni si quiera la determino. Llego el profesor. El profesor Clayton.

-Alumnos.- Saludo el hombre.- Espero que estén listos para este año de clases.- La voz gruesa y ronca del fornido hombre asusto a Mérida un poco.

Se dio cuenta que el muchacho de su lado presto mucha atención a el mismo. Al parecer el profesor llamaba su atención, lo cual era raro-para Mérida al menos-.

Para su colmo, en la clase estaban Aladdin y Peter. Los observo, en una mesa que estaba más arriba de donde ella estaba. Estaban haciendo tonterías y ridiculeces como siempre. ¡Dios Mio! No es que les tuviera mala cosa o algo así, es solo que a veces resultaban fastidiosos.

La pelirroja suspiro pesadamente. Este va a ser un año duro.

O no? Al parecer Dios respondió sus suplicas y por la puerta entraron Anna y Kristoff.

Hiper activos y cansados, tal vez porque corrieron, intuyo Mérida.

-Buenos días.- Dijeron al unisono con risas nerviosas.- ¿Podemos entrar?- Preguntaron otra vez al unisono.

-Claro, pero que sea primera y ultima vez.- Exigió el profesor Clayton.

Ambos dirigieron su mirada hacia Mérida y se sentaron junto con ellas. Los tres en la misma mesa, con el chico nuevo y los demás.


-Y cuento una a una las estrellas, se que todas ellas son flores que en el liceo crecen para ti y asi vas ascendiendo a las alturas, yo me quedo a oscuras pero no tengo miedo de mentir.- Cantaba Tiana excitada mente mientras tocaba con el dulce "samba" que llevaba en su mano el casillero. Los pequeños audífonos compactos emitían un ruido fuerte que escapaba de ellos al exterior, más alla de los oídos de Tiana.

De pronto, una mano detuvo sus movimientos y la aprisionaron en un abrazo desde atrás.

-Debes dejar de hacer eso o tendremos que cobrar a los que pasen y te escuchen.- Expreso Naveen en su oído.

Tiana se viro hacia el y le dio un corto beso en los labios.

-¿Como esta la estrella de fútbol?- Pregunto esta en una media sonrisa.

-Bien.- Respondió, y planto otro beso en Tiana.

La pareja estaba entrando en ambiente romántico cuando llego Hércules y los interrumpió.

-¿Que tal?- Dijo este. A modo de saludo.

-¿Tu que dices?- Pregunto Naveen. Ayudo a Tiana a dar una vuelta. Esta lucia leggins con estampado de ajedrez y sandalias bajas-de meter dedo- color azul, una blusa que quedaba ancha color blanco con azul claro. Maquillada con tonos azules livianos y con su cabello cayendo ondulado hacia atrás y una diadema empujando su fleco hacia atrás. Llevando un bolso de lado exodus.

-Bien.- Dijo Hércules admirando la belleza de Tiana. Saludo a Naveen con una palmada de manos.-Eres muy linda Tiana, pero mi animadora me tiene crush.- Les dijo.

-Oye te veo más tarde.- Se despidió de Tiana con un beso y camino con Hércules a su destino.- ¿Qué tal las vacaciones?

-Bien. ¿El primo?

-Agh. Hans sigue insistiendo con Elsa.

-Amigo, lo que hace esta mal.

-Lo se. He intentando persuadirlo pero el es muy terco.

-¿Crees que le resulte el plan?

-Dudo mucho que pueda embarazar a Elsa.

-Uff. Bueno ya. Mañana comienzan las prácticas de fútbol.

-Lo se, amigo. Pero hay algo.

-También lo has escuchado ¿no?

-Si. No puedo creer que Adam vaya a ser el entrenador.

-De por si, ya era malo tenerlo como capitán del Equipo.

-Si, aunque hay una buena parte.

-¿Cual?

-No te hagas. Se que siempre has querido ser el capitan.

-Jaja, es cierto, pero no es seguro aun.

-Tienes todo mi apoyo, amigo.

-Lo se.

Al llegar al su salón se sentaron en las primera mesa, muy cerca del pizarron y del profesor. Que sorpresa más grata cuando se dieron cuenta que su profesor seria Mufasa.

-Amigo, este tipo es una leyenda.- Le dijo Hercules a Naveen.

-"La biblia de la politica", nada más ni menos.- Respondio Naveen.

-Es grato que sea el profesor.- Apunto Felipe uniendose a ellos.

-¿Que hubo?- Saludo Hercules. Se dieron palmadas y se sentaron a esperar a que la leyenda de la materia dijera algo.

-Buenos dias.- Hablo, con voz ronca y potente, el hombre que iba perfectamente acomodado.- Mi nombre es Mufasa King, es un placer conorceles.- Se dirijio a ellos.- Espero que este año sea grato, tanto para ustedes, como para mi.- El hombre hablaba impecablemente.

Los pupilos politicos se deleitaron con la presencia de Mufasa. El mejor politico relativo, iba a ser su profesor.


Por mucho que Anna intentara concentrarse de camino al comedor no podia. Kristoff y Mérida hablaban sobre quien sabe que, pero ella solo pensaba y recordaba, agradablemente, lo que habia acontecido hace solo unas horas.

Esta mañana, cuando ya casi todos se habian marchado, y Kristoff estaba vistiendose ajeno a todo. Ella y Elsa habian tomado una ducha caliente juntas. Mmm...el cuerpo mojado de su hermana no salia de su mente. La piel blanca leche sonrojada, el cabello rubio-platino humedo pegandose a su cuerpo, las pestañas mojadas hacian que sus ojos brillaran en ese azul tan hermoso. No era solo la belleza física de Elsa, era también su manera de ser con ella, solo con ella. Elsa la trataba a solo ella de manera especial; Anna estaba segura de que ella no trataba a Hans asi. Sus mimos y cariños eran de ella solamente. Elsa la besaba con demasiado amor. La miraba transmitiendo tanto cariño por sus iris. La abrazaba como no abrazaba a nadie más, calidamente y como si ella fuera un oso de peluche. La defendia a pluma y papel, porque bueno, era pacifista y no le iba el "capa y espada". Como hermana mayor Elsa la dejaba hacer varias actividades en las que ella insistia, y que su hermana- a mucho pesar- la dejaba hacer despues de haberse asegurado que no iba a ser dañina para Anna. Como amante...Se mordió el labio. Su hermana es muy herm...Sus pensamientos se detuvieron bruscamente cuando vio a Hans sentado al lado de Elsa en el comedor. ¡Demonios! Es que este idiota la ponia mal. Su hermana estaba hermosa para caerle a golpes. Camino junto a Mérida y Kristoff hasta la mesa con mala cara.

-Ahh...-Suspiro Mérida.-¿Qué dices Anna?- Anna se sonrojo. Ella ni sabia que le preguntaban.

-Vamos sera divertido.- Dijo Kristoff mirándola.- Para no parecer boba por no haber prestado atención, decidió decir que si.

-Si.- Sin saber a que había accedido, pero no podía ser tan malo. No. Mérida y Kristoff no eran malos. Solo algo locos. ¡Oh! ¡Mierda! ¿En que me he metido? Se pregunto así misma.

-¿Qué es eso que harán?- Pregunto Elsa curiosa. Anna agradeció a su hermana que preguntara, y agradeció de nuevo cuando vio a Hans alejándose de la mesa para ir en dirección de sus primo Naveen.

-Bueno, estábamos planeando...

-Discúlpenme ¿ qué les traigo?- Pregunto una señorita, interrumpiendo a Mérida.

-Ah pues ¿Rapunzel viene a comer con nosotros?- Pregunto Kristoff.

-Si, ya ha de llegar.-Respondió Elsa.

-Bien, entonces...- Dijo Mérida mirando a Elsa.

-Digan de una vez.- Dijo Elsa cuando las tres personas fijaron sus ojos en ella.-Ok, iré a ver.- Dijo ella. Levantándose y dándole una vista a Anna de su trasero en el pantalón marrón de pana. Se fue con la mesera en dirección del puesto de comida conversando un poco con ella.

-Entonces...- Mérida hablo.- Hay que comprar las botellas hoy para que estén listan para el viernes.- Anna abrió los ojos. ¡Peda!

-Salimos a eso de las 6 con Aladdin.

-Cierto. Hay que decirle a esos guarros.

-No te preocupes, sabemos que ellos dirán que "Si".

-Anda. Por el trago baila el mono.- Mérida guiño el ojo a Kristoff.

-Hay que comprar unos vasos.

-Si. No queremos que Elsa se entere.

-Esperen ¿Qué?- Intervino Anna al fin.

-Ya sabes, que si le decimos no nos dejara.

-Pero, ni que emborracharnos fuese tan malo.

-SI. Pero no tendrá el mismo consentimiento con el narguile.- Anna abrió su boca ¿Narguile?

-Ok, he pedido sub-ways italianos.- Informo Elsa sentándose.- Con coca-cola para hacerlo más emocionante.- Sonrió a los tres jóvenes.

Anna sabia que su hermana no iba a permitir que ellos se drogaran porque eran menores de edad y ella era la mayor. Y aunque solo hermana de Anna, era muy protectora con los 3. El instinto correcto Elsa era muy recto, como el de una madre. Si Elsa se enterara de lo que harían se iba a enfurecer y no los dejaría.

-A ver, sigan contándome que es eso que haran.- Dijo ella aun sonriéndoles.

-Estábamos planeando ver una película.- Mintió rápida y naturalmente Mérida.

-¿Cual?

-El Origen.- Mintió, esta vez, Kristoff.

-¿El Origen? No parece como si ustedes viesen ese tipo de películas.- Dijo Elsa. Haciendo que los tres se tensaran.- Más bien parece raro que hagan planes para ver una película.- Los hizo tensarse más.

-Porque no es cierto. En realidad planeamos para jugar un partido Online de Halo en el PS3.- Dijo Anna con mucha seguridad. Anna había completado, mejorado y asegurado la mentira.

-¡Oh! No deberían mentirme acerca de eso.- Dijo Elsa. Los tres se destensaron.- Ya se que son unos frikis.- Exclamo guiñándoles un ojo.

Si era creíble que ellos planearan una cita de juegos.

-Hey.- Saludo Rapunzel.-Hola.- Dijo.

-Hola.- Saludaron ellos.

-Que dia. No puedo creer que apenas sea el primero.

-Sabia que no era la única.- Dijo Elsa.

Rapunzel y Elsa se envolvieron en una conversación entre ellas, mientras que Mérida pensaba, Kristoff investigaba por el navegador de su celular por el precio de los narguiles y Anna tenia su cara entre sus manos, arrepintiéndose por haber mentido a su hermana.

-Psshht...-Siseo Mérida. Ella, Kristoff y Anna hicieron un circulo. Elsa y Rapunzel ajenas a esto.-Seremos solo nosotros 3 ¿va?- Susurro solo para que sus Kristoff y Anna escucharan.

-Claro.¿Por qué?- Pregunto Kristoff, susurrando igual que ella.

-Porque, de repente, a los guarros se les va la lora.- Explico en susurro.

-Ok.- Asintieron Anna y Kristoff.

-Disculpen.- Llego la camarera con la orden de sándwiches exquisitos y los vasos extra-grandes llenos de coca-cola fría.- Provecho.- Deseo la muchacha y se retiro.

-Bueno, si comemos es mejor.- Dijo Rapunzel.

-Yo si le entro "Punzel".-Dijo Kristoff y le cayo a un sándwich sin piedad.

-¿Donde has estado toda mi vida, amor?- Le pregunto Mérida al suyo, babeando y admirando el sándwich.

-¡Dios! Que bueno es esto.- Exclamo Rapunzel con la boca llena, degustando el sándwich.

Anna observaba divertida y se dispuso a tomar el de ella pero al estar en la esquina del banco la bandeja que los contenía quedaba fuera de su alcance, comenzó a estirar el brazo cuando le pusieron el sándwich en la mano. Subió su mirada y se encontró con Elsa sonriéndole con ternura, con los cachetes inflados por la comida que estaba en su boca. Anna tomo el sándwich y dio una mordida cuando su hermana le acerco el vaso de refresco"Toma" fue lo que escucho ella.

Se la carcomía la culpa de haberle mentido si Elsa se entera...Sacudió su cabeza levemente y se dispuso a comer su sándwich.


-Ella no tendrá relaciones sexuales contigo sin nada.- Le dijo Naveen, intentado que Hans entrara en razón

-Claro que si. Solo necesito seducirla lo suficiente para que se le olviden los anticonceptivos.- Dijo Hans, tercamente.

-Es en serio, Hans.

-Yo necesito un heredero legitimo que me asegure mi posición en esta familia.

-No la tendrás. Elsa ni siquiera posee ese dinero que tu quieres.

-Pero tarde o temprano lo hará.

-Estas mal, Hans.

-Yo solo necesito algo que me ate al apellido Arandelle.

-Eres un ambicioso. ¿Qué pensarían tus padres?

-Estarían muy orgullosos de mi.- Dijo Hans con arrogancia.- Después de todo. ¿Tu crees que estar en una familia con 12 hermanos mayores es fácil?

-No, pero...

-La única manera de que yo consiga asegurar mi destino, con dinero abundante, es casándome con Elsa.

-¿Como planeas hacer eso?- Pregunto Naveen incrédulo. Este primo suyo era una joyita.

-Dejándola embarazada. No tendrá otra opción que casarse conmigo.

-¿Y que si ella aborta?

-¿Qué?- Hans abrió sus ojos y puso cara de asco ante lo que dijo Naveen.- Ella nunca haría daño a nadie. Ella es demasiado buena y pura para este mundo pervertido lleno de maldades.- ¡Demonios! "Al menos parece estar enamorado" pensó Naveen.

-No se puede descartar esa opción.

-Idiota, si ella hiciera eso seria malo para su familia.

-¿Y si lo hace escondida?

-Yo no la dejare. Unas cuantas amenazas bastaran.- "Enamorado del dinero" retracto Naveen.

-Estas loco.- Dijo Naveen. Pero la familia es la familia y el había prometido a sus tíos que cuidaría de Hans.- Bueno, a ver. ¿Como ha estado tu dia en clases?

-Bien. Las leyes son lo mio.

-En realidad, eres un maldito idiota que seria perfecto como abogado.

-Jajaja, herencia de familia.

-Si claro.- Dijo Naveen con sarcasmo.- ¿Has considerado lo que te he dicho?

-Si. Pero no me uniré al equipo de fútbol.

-Vamos. Es una actividad extracurricular que da muchas ventajas.

-Lo se, pero en realidad, los deportes no son lo mio.

-Eso no lo sabes. Solo debes probar.

-¿De que me ayudara es?

-Tal vez te den una chaqueta y entonces...- Naveen miro hacia estaba Elsa y su grupo.- Se la das a Elsa, para que todos sepan que es tuya.- Sugirió.

-¡Oh!- Hans miro hacia donde Elsa.- Esta bien, iré a las practicas.- Dijo resignado. No era mala idea lo de asegurar a Elsa como suya.

-Bien.- Sonrió Naveen con alegría en su cara.- Las practicas comienzan el viernes a las 5:00 P.M.

Hans solo asintió. Definitivamente el quería eso de "Asegurar a Elsa como suya". Ya había tenido relaciones sexuales con Elsa y esas veces eran espectaculares, pero había algo que lo incomodaba. La mayoría del tiempo el era quien iniciaba el acto de "amor", Elsa, claro, no se negaba, pero el deseaba que su novia quisiera tocarlo. También durante el sexo notaba como su novia se mordía el labio al punto del dolor para no dejar escapar algo, una palabra prohibida, ella gemía si, pero muy pocas veces llamaba a Hans. La decepción cuando descubrió que Elsa había fingido un orgasmo fue tan grande que le dolió el pene por una semana.

Su primo creía que a el le interesaba el dinero y era cierto hasta que el se enamoro. Se enamoro de Elsa aunque no le creyesen. Y el había dejado que Elsa conociera su verdadero yo, pero el no sabia si le había caído bien o no. ¿Por que? Porque ella no iba a admitir su agrado o desagrado hacia una persona, su personalidad pasiva y tranquila era cordial con cualquier tipo de persona, tenia calma con el más bastardo y desgraciado que la molestara y les mostraba gestos de agrado hacia las personas que llegaban a caerle bien, el respeto por todos era igual. Pero el tenia ambas cosas por parte de Elsa. La elegancia de Elsa combinada con su físico tenían el poder de llevar el enamoramiento de todo hombre y, también, mujeres.

Más ahora, su objetivo era atarse a la joven de manera permanente. El sabia que era una forma ridícula de tomarla por completo pero que más le quedaba. El la quería por siempre, para el solo.