Un fic del Universo de Disney :D Yay!

Disclaimer: No soy dueña de la franquicia de Disney solo de la trama de la historia.

Un universo alternativo para contar las vidas de los personajes de Disney en la Universidad. Desde Blanca Nieves hasta Frozen. Las relaciones están establecidas.

Contiene:

-Situaciones para adultos.

-Lenguaje grosero y/o vulgar.

-Tal vez, y solo tal vez, violencia ( si lo requieren las situaciones).


Todo el tiempo que venia aquí se sentía dichosa. La biblioteca era su más sagrado santuario. Solo sentarse y concentrarse en una buena historia de libro era magnifico. Desde niña a Elsa le gusto la nieve y el hielo más que todo. Sus padres la llevaban mucho a las montañas del norte en vacaciones para que ella esquiara. Cuando su pequeña hermana llego al mundo ir a las montañas del norte se volvió aun más grato; claro ya no podía esquiar desde grandes alturas como a ella le gustaba, pero el pasar tiempo con Anna era fantástico. Con su llegada también se convirtió en tradición tomar una taza de chocolate caliente en el café de porque su pequeña hermana tenia un enfermo gusto por el chocolate. Sin embargo al ir creciendo Elsa se fascino con el patinaje artístico y destacando en el. Varias medallas-muchas- probaban su talento, disciplina y preparación en el deporte. Por eso todos le llaman "La Reina De Hielo". Por ahora, sin embargo, estando en la universidad y con muchas clases le quedaba muy poco tiempo para viajar hasta la montaña del norte solo para esquiar, y en Disney no habían pistas de hielo. Tal vez, en un fin de semana largo fuera a la montaña del norte.

Reviso su libro una ultima vez. En realidad, esta vez, no tenia el placer de sentarse y disfrutar de una historia sino de venir y buscar un libro para su clase de Arquitectura.

-A ver, a ver...- Movió sus ojos a lo largo de toda la estantería buscando su libro y tocando con los dedos los lomos de varios de ellos.-Por favor, tiene que estar.-susurro muy bajo para ella misma.

Nada.

Al parecer la biblioteca no tenia el libro. "Maldición".

No, si estaba. "Aleluya". Lo vio allí, esperando por ella...o al parecer por alguien más. Siguió las manos morenas que se llevaban su libro. ¡Oh no! Esa trigueña se estaba llevando su libro. "Reacciona, Elsa;¡LENTA! Se esta yendo, ¡Reacciona!"

-¡HEY!- Grito.- Por favor, espera.- Se acerco a la muchacha.- Por favor.- "Corre Elsa, lo están sellando".

Cuando la muchacha iba a meter el libro en su bolso, Elsa tomo el lomo del mismo,inclinándose un poco hacia adelante para no perder el equilibrio, e hizo que la muchacha, que perdió su equilibrio por culpa de la acción de Elsa, volteara a verla.

-¡Oh!- El rostro de Elsa se pinto de rojo al ver como la joven muchacha la veía confundida.- Lo siento, es solo...es solo...-La chica en frente de ella la miraba confundida. Elsa suspiro y se enderezo, soltando el lomo del libro y juntando sus manos e irguiendo su cabeza.- Disculpe, pero ese libro que usted tiene alli me hes esencial y de alta importancia en este momento.- Hizo una pausa, la muchacha ahora tenia el ceño fruncido en señal de enojo pero aun con un gesto de confusión en su cara.-No he querido molestarle, disculpe mi entusiasmo.- Y se dio media vuelta cuando una mano la hizo girar a su antigua posición.

-Elsa, por favor...- Ahora la confundida era Elsa.- Se que necesitas este libro.- Elsa se confundió aun más. "¿Qué?"-Vamos en la misma clase.- Eso era lógico, pero todavía no había explicación de porque sabia su nombre.- Por cierto, también soy una de tus compañeras de cuarto.- Los ojos de Elsa se abrieron a más no poder al igual que su boca lo hizo ligeramente.- Me has ignorado desde el primer día.

-¡Oh! Lo siento, en realidad, no recuerdo...

-No importa, pero...- Vio dudar a la morena.- ¿ Recuerdas a la otra?

-Disculpa, ¿Quién?- La trigueña aflojo su expresión y dejo ver una sonrisa.

-Ok...Oye, voy a la misma clase. Tal vez, podríamos trabajar juntas.

-Mmm ok.- Elsa asintió. De pronto se dio cuenta.- ¿Quieres que tomemos un café?

-¿Ah?

-Si, usted, la otra muchacha y yo. Digo somos compañeras de cuarto y yo ni siquiera la conozco o a la otra. Y las he estado ignorando desde el lunes, y ya es jueves.

-Claro. ¿Ahora mismo?

-Si.

Elsa aun tenia rastro del sonrojo en su cara. Tan distraída había estado con las clases y otras cosas-Anna- que había ignorado a sus compañeras de cuarto. "Bien hecho, Reina de la torpeza". Es que..."Mierda".

-¿Qué te parece si caminamos hacia alla?

-Bien.

Comenzaron a caminar en una charla muy poco amena en dirección al café.

Crack.

Mérida, acostada en el colchón superior de la litera lanzaba dardos hasta una foto de Aurora pegada en la pared de su cuarto. Con el equipo estereo a un volumen fuerte del que sonaba Don´t you worry child.

Anna sentada en un puff que estaba en medio de la habitación, pasando los canales del televisor intentado conseguir algo bueno que ver.

Su otra compañera de cuarto, Tiana, se encontraba en clases ahora. Y ellas ya estaban libres por el día de hoy.

Anna pensó en hablar con Mérida acerca de lo del narguile, pero al verla tan concentrada en querer masacrar la foto de Aurora con dardos decidió que no.

Miro en dirección a su cama. Su cama...

Las universidad tomaba mucho tiempo y ya le hacia falta el calor de su hermana. Apenas se veían en el almuerzo. Más sin embargo, agradeció al cielo que sus compañeras fuesen Mérida y Tiana.

Ambas tenían sus defectos al igual que ella pero era mejor que estar en una habitación con gente odiosa.

Mérida y Anna eran desordenadas como ningunas otras. Su ropa era un lio apenas llegaron al cuarto-4to- dia en la universidad. Sus zapatos estaban regados por el piso y los escritorios rebozaban de papeles y carpetas y otros objetos aleatorios.

Tiana, por otro lado, era menos desordenada, si era desordenada pero no tanto. Intento mantener el orden en la habitación pero las pelirrojas se impusieron con una rotunda ignorancia hacia el asunto.

También agradeció que la cama individual fuese para ella.

Dormir con Mérida por encima de ella era lo menos que quería.

Miro en dirección del arco de Mérida.

¿Cómo es posible que seas un desastre- en el buen sentido- y tan disciplinada en la arquería?

Observo a Mérida.

La joven descansaba pasiva en la cama, con la mirada azul centrada en la foto de Aurora. Observo como levanto el dardo entre sus dedos y lo lanzo con fuerza, este recorrió el extremo a una velocidad casi invisible y termino dando justo en el corazón de la misma.

Ella no conocía a Aurora y por eso no podía dar un concepto de si le caía bien o no.

Por otro lado, Mérida parecía odiarla, y renegaba de la muchacha rubia, venga a saber usted cual era la razón. Anna solo negaba cuando estaba hablaba de su "odio" contra Aurora y prefería salirse del tema; cuando Mérida conoció a Elsa, que fue cuando ellas tenían 14 y Elsa 17, también había mostrado odio y rechazo hacia Elsa, más sin embargo, 15 días después de conocerla ya se llevaba bien con ella.

Mérida era rara, de una forma buena y a veces hasta adorable, sin duda alguna.

Tiana, la representación de la bondad y gentileza.

Era una muchacha muy enfocada en sus estudios y al parecer con grandes planes para su futuro.

Conocía muy poco de ella pero eso le bastaba para considerarla una amiga, Mérida también lo hacia. Pero la confianza no era suficiente para decirle lo del narguile, así que eso lo harían en el dormitorio de Kristoff.

Por ultimo estaba ella. Aunque no podía una descripción de si misma y decidir por ambas muchachas si era o no buena compañera de cuarto.

Hans coloco su saco en el perchero de su habitación. Se quito los zapatos y se recostó en su cama. La inferior de la litera. Paso los ojos por su cuarto y se tapo la cara con las manos.

Su habitación era un asco. Por más que el tratara de mantenerla al menos un poco limpia sus compañeros no contribuían. ¡Nojoda! No tenia que parecer un cuarto de cristal, que brillara de lo limpio y oliera a rosas, pero tampoco tenia por que ser un chiquero, que tuviera su propio mar de ropa donde se pueden meter zapatos y recrear una escena de pesca, además olía a camisetas sudadas.

Le había tocado con estos 2 chicos:Tarzán y Kenai.

Se levanto de la cama y fue al armario.

Estos chicos eran la ruina. Tarzán era un guarro que apenas le gustaba usar pantalones. Cada vez que no estaba en clases solo llevaba un slip a través de toda el edifico. Tampoco era muy ordenado con la ropa, la tiraba en la silla y luego no volvías a saber de ella jamás. Llevaba el pelo largo y enmarañado y las uñas sucias y llenas de mugres. ¡Salvaje!

Hans se puso una franela color verde oscuro y busco un short en los cajones.

Su otro compañero, Kenai. También era un guarro pero con una excusa de por medio. "Yo Amo Y Respeto Al Planeta Tierra Y Al Medio Ambiente". Este tipo era aun más basto. Llevaba los mismos calzoncillos desde que llego a la universidad. Su cabello estaba muerto y sin vida. Tenia las uñas largas y sucias. Los zapatos vans grises apestaban junto con las medias que aun no cambiaba desde que llego. ¡Urghh!

Hans puso su short y procedió a ponerse sus zapatos deportivos.

Dio las gracias de que Tarzán fuese el que ocupara la cama de arriba porque a Kenai le gustaba dormir desnudo y se echaba unos gases que parecían bombas nucleares.

Camino en dirección de la puerta volteando a mirar su habitación una vez más. Suspiro resignado y cerro la puerta. Hoy era el dia de el fútbol.

Rapunzel y Eugene golpearon fuertemente la puerta para cerrarla. Los jóvenes se besaban apasionadamente mientras se dirigían a la cama individual del dormitorio.

-¿Esta es tu cama?

-No, es la de Peter.

-¡Oh! Entonces la estrenaremos.

-Mmm si.- Exclamo besando a la rubia.- Espera, déjame ir por algo.

-Ok.

Eugene se levanto de la cama y corrió al baño de el cuarto.

Rapunzel se sentó en la cama y observo el cuarto de Eugene. Bueno el cuarto de Eugene, Peter y Aladdin.

Había CDs- de reggaeton- probablemente regados cerca del gran equipo de sonido que se ubicaba en un gavetero donde también estaba el televisor.

Las camas estaban ordenas y con sabanas limpias al parecer. Había una pelota de basquetbol en el piso junto a varios tenis. Encima de la mini nevera estaba una botella de refresco "Chinotto" a la mitad con unos cuantos vasos.

Posters de carros y cosas así en la mayoría de la pared del cuarto. Había un refrescante olor a auto nuevo en la habitación. Jaja ¿quien lo diría? El trió "Tukis" de la universidad no eran unos sucios totales.

Su cuarto los reflejaba a ellos. Eran así, no muy desordenados.

Y al parecer los 3 muchachos se entendían muy bien, no había duda de eso; equitativamente el cuarto también reflejaba su amistad.

Eugene regreso con un frasco de color azul oscuro y tapa gris.

-He vuelto.- Eugene empujo suavemente a Rapunzel con una mano y se tumbo encima de ella.-Vamos a pasarla bien.

-Si.- Rapunzel sonrió contra el beso al notar que lo que Eugene traía era lubricante.

Se comenzaron a besar fuerte y pasional, metiendo la lengua en la boca del otro.

-Oh no,no,no, no son igua...- Peter quedo a media canción cuando entro en el cuarto.- ¡Oh!- Entro rápidamente tomo un par de tenis y cuando estaba por cerrar.- Hey me cambias las sabanas.- Y se fue.

Rapunzel y Eugene, que estaban separados y de sus bocas colgaba un hilo de saliva se quedaron mirando la puerta por un momento.

-No he tenido sus nombres.- Dijo Elsa dando un sorbo a su café frio.

-Soy Jane.- Dijo la trigueña.- Mucho gusto, otra vez.- Dijo sonriendo a Elsa.

-Yo soy Mulán.- Hablo esta vez la joven de cabello lacio.- Y es un gusto.

-El gusto es mio, sin embargo.- Respondió Elsa.- Vaya, he estado durmiendo en la misma habitación con una inglesa y una asiática y no las había notado.

-En realidad, entiendo.- Jane tomo un sorbo de su café con leche.- No es como sino supiéramos que eres una estudiante muy aplicada y solo te interesa eso, digo no es que seas una nerd o algo así, solo que parece interesarte más eso que la gente, no es que seas asocial...- La joven se detuvo cuando escucho la calmada risa de Elsa y Mulán.

-Divagaste.- Dijo Mulán.- De nuevo.

-Lo se es algo torpe.- Miro a las dos muchachas.- Lo siento.- Sonrojada.

-No hay problema, en realidad, estoy acostumbrada a la divagación.- Informo Elsa.

-¡Oh! ¿Por qué?- Pregunto Mulán divertida.

-Tengo una...- Se vio interrumpida por el grito de nada más y nada menos que Kristoff. Esta lo miro confundida.

-¿Qué?- Jane y Mulán miraron en dirección del muchacho rubio que venia pisando fuerte y con mala cara hacia su mesa.

-Sácalos, sácalos.- Exclamo Kristoff.

-¿De qué hablas?- Pregunto Elsa. Las dos otras chicas estaban conmocionadas.

-Ellos, sus pesas, sus pelucas apestosas, sus calcetas sudadas, sus ajia-ajia-ajia ¡Ahhhrr!- Dijo Kristoff exasperado, jalándose el pelo en el grito final.

-Aun no entiendo.- Dijo Elsa.- Y por si no te has dado cuenta, estas interrumpiendo.

-¡Oh! Lo siento.- Dijo Kristoff mirando a Mulán y Jane.- Pero es que estoy en un emergencia y necesito a la mama gallina.- Jalo a Elsa para llevársela lejos.

-Hey, espera.- protesto la rubia. Dirigió su mirada a las chicas.- Lo siento, vuelvo en un momento.- Y dejo que el skate se la llevara unos metros lejos.

-Ok ¿qué sucede?

-Me han juntado con un par de idiotas.

-¿Qué?

-Mis compañeros de cuarto.- Explico.- Son unos idiotas. Este hombre-esteroide, Gastón y este otro vejete, Goofie.- Dijo Kristoff molesto.

-Por favor, Kristoff, no puede ser tan malo.

-Si lo es. Este tipo Gastón se levanta a las 3 A.M para levantar pesas y luego pone su peludo y asqueroso trasero sudado en los puffs. Y Goofie, se ríe por todo, parece que todo el tiempo estuviera drogado con agua de pasta.

-Muy bien, asumamos que te creo, ¿ qué papel juego yo en esto?

-Que tu eres la vocera general. Podrías convocar un consejo y pedir un cambio de compañeros para el noble, bondadoso, y increíblemente guapo Kristoff.- Dijo haciendo ojitos.

-Se dice " e increíblemente".

-Como sea. ¿Lo haras?- Kristoff la miro suplicante.

-Veré que puedo hacer.- Decidió Elsa.- Ahora ve a clases.

-No tengo clases en este momento.

-Claro que si, tengo tu horario, acuérdate.

-Mmm, bueno, bueno.- Dijo montando los pies en la patineta.- Adioooos.- Se alejo.

Elsa volvió con Mulán y Jane.

-Siento mucho eso.- Se disculpo.- Es Kristoff, un amigo.

-¡Oh! Tal vez podrías presentarle a mi hermano, el es un poco tímido y no habla.- Dijo Jane.

-Claro, ¿quién es?

-Tarzán.- A Jane se le iluminaron los ojos al decir el nombre.

-Ok, después que me lo presentes a mi.

-Bueno, bueno...- Mulán se aclaro la garganta.- Yo también quiero conocerlo.

-Por supuesto, ¡Oh! Ya se. Hay que planear una salida.- Dijo Jane emocionada.- Tal vez ir a comer sushi, o jugar paintball, o paracaidismo, o...

-O ver una película.- Sugirió Mulán.- Aun es muy temprano para hacer actividades que causen la muerte de tu hermano.

-Naaah.- Jane nego con la mano.- El aguanta.

-Creo que iniciar con una película no es mala idea.- Dijo Elsa con una sonrisa.- ¿Puedo presentarles a mis amigos también?

-Eso seria bueno, dado el hecho de que somos nuevas.- Dijo Mulán.

-Bueno, entonces que sea una película, pero hay que planear todo, las bebidas, los refrigerios, las películas...- Elsa y Mulán observaron a Jane hablar.

-¿Como no la note?- Pregunto Elsa más para ella que para Mulán.

-Misterio de vida.- Le contesto Mulán y le regalo una sonrisa.

-Termina de una buena vez maldito atravesado de mierda.- Dijo Mérida molesta viendo su reloj, y descuidando el videojuego.

-Tengo hambre.-Dijo Anna dejando el mando de la consola a un lado.- Tanto Call Of Dutty me dio hambre.

-Llamare a Tiana.- Tomo su celular.- Tal vez pueda pasar por algo de chino.- Marco el numero y presiona llamar.

-Mmm chino...- Babeo Anna.

-Aloou, morenaza de mi alma. Si, mira me preguntaba si podrías pasar por el local chino de vuelta aca y traer la cena,aquí nos arreglamos con la plata. ¿Ah? ¿Tu? Bueno, pero; ¿Qué? Pero es más fácil que traigas chino. Ahhg pero...ok, ok.- Miro a Anna.- Hey pasame papel y lápiz.- Anna paso una libreta y un lápiz de tinta.- Ok, dime. Aja. Aja. Aja. Aja. Aja. Aja. Aja. ¿Ah? Espera.- Tacho algo en la hoja.- Deletréalo. Ujumm... Alta o baja. Ok. Esta bien. Nos vemos en un rato morena.- Colgó el celular.- Anna tenemos que salir a comprar unas cosas.

-No.

-Si. Tiana me ha dicho que si compro todo esto.- Apunto lo que había anotado en la hoja con el lápiz.- Hará su famoso "Estofado de papá".

-¿El extremadamente delicioso que provoca que las papilas gustativas hagan un musical de broadway en tu boca y ni siquiera te engorda?- Pregunto Anna fingiendo incredulidad.

-Ese mismo guarra. Muévete rápido.

-No. Yo no fui la que acepte comprar todas esas cosas, ve tu.

-Esta bien, Anna. Me abandonas pero esta bien.

-Por favor, Mérida, no me obligues a ir con tu chantaje emocional.

-No, esta bien. Anna no te pido mucho, solo que seas una buena compañera de cuarto.

-Soy una buena compañera de cuarto. Te tiendo la cama.

-Esta bien, echamelo en cara.- Anna rodo los ojos y Mérida continuo.- No lo hagas como compañera de cuarto, hazlo como "Robertas" que somos ambas.- Elsa miro a Anna dramáticamente poniendo sus manos en su pecho.- Anna ¿Quieres ser pelirroja? Se mi pelirroja.

-Oye, no somos "Robertas"; somos "Ginnys".- Mérida puso los ojos.

-Como sea "Potterhead".- Mérida se inclino poniendo las manos en las rodillas de Anna.- Anna.- Puso cara de perrito abandonado.- Por favor.

-Amiga, soy tu pelirroja lo sabes, pero en realidad siento mucha flojera en este momento.

-Anna...

-Yo solo quería un poco de chino.

-Yo también.

-Entonces ¿Por qué aceptaste?

-Porque ese estofado no es solo un estofado es "El Estofado".

-No puedes aceptar cualquier cosa cuando escuches esa pronunciación.

-Vamos, no quiero ir sola.

-Hey.- Anna se levanto un poco.- Kristoff esta desocupado, pasa por su dormitorio y vas con él.

-¿Me mandas con Kristoff?

-Para que hables con él lo de mañana.- Mérida levanto las cejas y puso su boca en una "o" para luego sonreír.

-Es cierto. Si no me dices no me acuerdo.

-Ok. Anda ya que tengo hambre.

-¿Quieres chocolate?- Pregunto Mérida, dirigiéndose a la puerta y poniendo su chaqueta en el proceso.

-¡Oh! Tu eres mi pelirroja.- Anna sonrió y Mérida salió del cuarto.- Pero yo soy la de Elsa.- Saco su celular y escribió un texto.

Edificio "Maxs" 130. ;*

Se levanto del puff y se acostó en su cama. Se quito los zapatos y recostó. Las piernas colgando de la cama. Se paso un brazo encima de los ojos.

1,2,3,4,,5,6,7,8,9,10,11,12,13,14,15...

Toc,toc,toc,toc-toc,toc.

Sonrió cuando escucho el sonido de los nudillos al chocar con la madera. Se levanto de la cama y fue a abrir.

La rubia le ofreció una sonrisa cuando quedo descubierta para su hermana y entro mirando fijamente a Anna y empujándola suavemente con una de sus manos, mientras con la otra cerraba la puerta.

-¡Wow! ¿Es qué te has tele-transportado? Tienes un nuevo récord.- Anna junto sus labios con los de la rubia en un beso suave.

-Mmm...-Elsa comenzó a dar pequeños besos en los labios de Anna.- Eres increíble, me vuelves flash.- Dijo entre beso y beso.

-Yo se. Tengo ese poder.- Jalando a Elsa a su cama.- También este.- Dijo cuando comenzó a besar el cuello de Elsa provocando un jadeo por parte de ella.-¿Ves?

-No te infles tanto.- Respondió Elsa y esta vez trajo sus labios con su hermana en un beso fuerte.

Sin saber como, se encontraron recostadas en la cama de Anna. Elsa encima dando besos en el cuello de su hermana y con el muslo entre las piernas de Anna y sus manos en la cintura de la misma.

La habitación se lleno de jadeos y gemidos suaves de Anna cuando sonó el hermoso "tiruri" de whatsapp.

-¡Dios!- Murmuro Elsa separándose. Anna tomo su celular aun debajo de su hermana.-¿A quién debo matar?- Pregunto Elsa con una sonrisa. Anna dejo escapar un risita.

-Es Mérida.- Respondió ella abriendo el texto.- Dice que hay que ir a la habitación de Aladdin y esa gente.

-¿Para qué?-Pregunto curiosa. Se levanto de Anna y se acomodo y aliso la blusa a botones verde que llevaba.

-Bueno, Tiana ha prometido hacer ese famoso estofado legendario.- Anna se levanto tomando sus zapatos y poniéndolos.- ¿Quieres cenar con nosotros?- Pregunto sonriendo.

-Me encantaría.- Respondió sonriendo igual.- Les hace falta una cocina aca.

-Bueno, en realidad, tu sabes que no.- Dijo Anna riendo ligeramente.

Ahora que lo pensaba mejor, era cierto. Mérida y su hermana podrían comer enlatados, comida chatarra y refrescos por un semestre completo. Elsa tomo la mano de Anna y la atrajo hacia si, juntando sus labios en un último beso, apasionado pero breve.

-Vamos.- Elsa abrió la puerta.

-Ok.

-¿Que tal las clases?- Pregunto Elsa mirando a Anna mientras caminaban.

-Excelentes. Las ciencias sociales son lo mio. Bueno ser social es lo mio...

-Espera, espera.- Interrumpió Elsa.- ¿Ciencias sociales? Pensé que estabas en Publicidad y Medios de Comunicación.

-Si, pero Mérida iba a estar sola en esa clase y ya sabes que ella odia todo lo nuevo en su vida y...no la puedo dejar, ella y yo somos "Ginnys".

-Ok, "Potterhead". Hoy conocí a mis compañeras de cuarto.

-¿Qué? Y ¿Por qué no las habías conocido aun?- Pregunto Anna confundida.- Mejor aun ¿Por qué abandonas tu fraternidad para regresar a los dormitorios de Disney?

-Ya te lo dije es un acto de consolidación. El que la vocera general duerma en dormitorios al igual que todos los demás estudiantes.- Elsa explico haciendo un gesto con su mano.- Ahora, lo de mis compañeras.- Se aclaro la garganta.- Las he ignorado sin querer desde el lunes.

-¿Qué?- Anna dejo caer su mandíbula, luego la cerro y soltó una risa.- ¿Como se sentirán los estudiantes cuando la vocera general los ignora?

-Oye, ignorar sin querer , no es ignorar en el mal sentido.- Se defendió.

-Ya. ¿Te han tocado brujas malditas?

-Anna, lenguaje, por favor. Y no se aun, solo se sus nombres, pero parecen muy agradables.

-¡Oh! Han de serlo, si la vocera general lo dice...

-¡Oh! Uff Ergn Ergn.- Elsa tosió un poco y se puso una mano en la nariz.

-¿Estas bien?

-No.- Logro decir. A la nariz de Anna llego el olor a humo. Ella se tapo la nariz ligeramente.- Es...- Miro en dirección de una habitación que tenia la puerta entreabierta y de ella se escapaba el humo. Se lograba visualizar a varios jóvenes que se reían acaloradamente y una pipa en medio de todo eso. Se alejaron unos cuantos pasos.- ¡Dios!

-Estaban pasando un buen rato.

-Si para ti estar en la inconsciencia es pasar un buen rato...

-¡Oh! Vamos.- Ella sonrió a su hermana.- ¿Nunca has pensando que la gente que lo hace y dice que es divertido, por algo es?

-Prefiero tener en cuenta a la gente que piensa que es dañino y que en realidad, son mayoría.

-Pero si no has probado ¿Cómo puedes estar de acuerdo con ellos?

-Anna por favor, no es como si la gente que lo dice son personas al azar. No, el médico lo dice.

-Ahh prrt.- Anna hizo un sonido de pedo con su boca y Elsa atino a reír breve y suave.

-Oye, no se puede ignorar lo que dicen los profesionales.

-Oye, no se puede prestar atención a todo lo que dicen los demás.- Anna paro su caminata haciendo que Elsa parara también.- Mira. Albert Einstein no le presto atención a lo demás, Borh tampoco, ni Rutherford, ni Warner, ni Broglie y ¿Que crees? Tenían razón con lo del átomo.

-¡Wow, Anna! ¿Química?- Y comenzó a caminar de nuevo.

-Mi punto es: no se puede decir que alguien tiene razón sin tu probar, por ti mismo, si es verdad o no.- Dijo en tono despreocupado y siguiendo a Elsa.

-No es cierto, tu punto es: También quieres probar.

-¿Qué? No es...

-Si es.

-Ok y si es así ¿que harías?

-¿Yo? Eres tu la que quieres probar ¿Tu que harías?

-¿Elsa puedo probar?

-No.

-¿Por qué?

-Porque no.

-Dame una razón solida.

-No puedes hacerlo sola, eres menor de edad.

-Entonces hazlo conmigo.- Elsa abrió los ojos hacia su hermana.

-Anna...

-Vamos, tu eres mi hermana mayor.

-Por esa misma razón he dicho que no.

-Elsa, por favor.

-Mira Anna, esta bien, hagamos un trato.- Dijo Elsa parando de nuevo. Anna casi choca contra la espalda de su hermana. Se volteo y tomo las manos de Anna entre las suyas.- Tu probaras conmigo, solamente, si accedes a practicar un deporte.

-¿Qué? Yo ya practico un deporte.

-Correr por el campus no cuenta.- Anna reflexiono.

-Esta bien. Pero yo lo escogeré.

-No te impondré algo que no te guste.- Elsa puso una de sus manos en la mejilla de su hermana.- No me gusta pelear contigo y he accedido solo para darte una lección, más, sin embargo, no puedes presionarme porque tendré que volverme tirana contigo.

-Tranquilaaaaa..- Esbozo Anna con una sonrisa.- Solo en la cama.- Dijo en el oído de su hermana.

Tomo la mano de Elsa para que se dirigiesen a su destino.