South Park pertenece a Matt Stone y Trey Parker.
….
3.
Kyle se despertó desconcertado, gracias al sonido de un suave tecleo. Despistadamente, se retiró de encima la sábana que lo protegía de la gélida mañana. Se forzó a abrir sus adormilados ojos, y lo primero que advirtió fue la ventana. Observó aquel fino alfeizar de madera, que yacía cubierto por níveos copos de nieve, que se fueron acumulando con el transcurso de la noche.
Kyle se incorporó un poco con movimientos entorpecidos por el sueño. Salió por entre las cobijas, perezosamente, divisando inevitablemente a Craig. Él yacía sentado en el borde del colchón de la cama, sujetando un celular con ambas manos.
Kyle admiró con fascinación las sutiles líneas de su ancha espalda, ruborizándose al encontrar con la vista en el suelo, la camisa de Craig.
Reprimió las ansias de acomodarle el pelo con las manos, al contemplar las rebeldes hebras azabaches que apuntaban a todas direcciones. Kyle se cohibió automáticamente; no quería siquiera imaginar cómo estaría su propia cabellera.
—Han llamado mis padres—anunció Craig con su voz monótona. Giró su rostro hacia Kyle y le dedicó una mirada carente de significado.
— ¿Qué han dicho? —preguntó Kyle, aun en el otro extremo de la cama.
—Que avise a la próxima.
Eso fue todo. Tras esas palabras, los embargó el estúpido silencio que Kyle comenzaba a detestar. Le molestaba que sus conversaciones con Craig fueran mediocres, y ociosas; lo cual le dejaba una mala sensación en la boca.
Entonces Kyle advirtió que bajo sus inexpresivos ojos negros-usualmente feroces a pesar de su personalidad- se pintaban oscuras sombras. Ojeras, reconoció al instante Kyle, muy a su pesar, sintiéndose culpable por haberle privado de sus horas de sueño.
Pero Kyle era todo menos estúpido. Con sólo observar esos ojos oscuros, podía atisbar que algo lo aquejaba. Craig contemplaba con desesperación el celular, aferrando sus dedos entorno a este; al lapso que fruncía su entrecejo, en muestra de frustración.
Craig se levantó de la cama, sin apartar la vista del móvil. Cogió su camisa deliberadamente y comenzó a abotonársela, sus agiles dedos le permitieron terminar en unos breves instantes.
—Tengo que irme—farfulló Craig rápidamente, uniendo las palabras volviéndolas casi incomprensibles. Antes de que Kyle pudiese responderle, Craig ya cruzaba el marco de la puerta.
….
Stan deambuló por entre la mórbida nieve, dejando un rastro de sus pisadas, a su paso. Mantenía los ojos fijos en el cielo gris, nublado; amenazante con una tormenta inevitable. Había cesado de nevar unos instantes atrás, pero eso no implicaba que el clima mejoraría.
"Esto no tiene buena pinta" pensó Stan, pasándose la mano por entre los cabellos, intranquilo.
"Soy gay. Soy gay por ti, Stan".
Ansiaba poder dejar en el olvido aquellas palabras, borrarlas de su cabeza y continuar con su vida normalmente. Pero no, simplemente no podía. Había cierto morbo dentro de sí que se lo impedía.
Intentando distraerse, alzó el mentón para divisar su destino a lo lejos. Una preciosa casa tonalidad ocre de dos plantas. Las tejas del techo y los marcos de las ventanas yacían cubiertos por un pequeño manto blanco de nieve; dándole un aspecto curioso al hogar.
Caminó a la puerta, preparándose mentalmente para lo que sea que tuviese que enfrentar. Cuando tocó fuertemente con los nudillos la puerta, Stan no podía negar que sentía el nerviosismo cosquillearle la piel.
— ¡Aguarde un poco! —anunció una voz agudamente femenina desde por adentro de la casa.
Tras un par de segundos, que para Stan fueron eternos, la puerta se abrió permitiendo ver una grácil figura.
Wendy Testaburger mantenía sus hostiles ojos posados en Marsh. Su boca estaba tensada en apenas una fina línea. Stan la contempló, no era difícil adivinar por qué la había querido antes. Era físicamente muy hermosa, y eso era algo que a pesar de la circunstancia no podía refutarse.
—Wendy… vaya hola —saludó Stan, evitando encontrarse con sus preciosos ojos.
— ¿Qué quieres? —tajó ella.
—Mierda. Yo quería ser sutil, pero… Terminamos, Wendy.
— ¿Y tu razón es..? —inquirió ella, fingiendo indiferencia.
—Besaste a Cartman ¿Ese no es un motivo suficiente? — musitó en respuesta. Su tono fue cortante y ofensivo.
—Está bien. Volverás conmigo algún día. —Stan trató de replicar, pero Wendy posó su índice sobre los labios de Stan, callándolo. —Te lo aseguro.
Wendy esbozó una falsa sonrisa, tratando de lucir convincente; pero Stan se mantuvo impasible.
—No estés tan segura, esta vez fuiste muy lejos. Adiós, Wendy. A pesar de todo, te deseo lo mejor, de todo corazón.
Ella contempló con sus ojos nublados en lágrimas como Stan se retiraba con semblante apático. Le dolía de sobremanera su falsa indiferencia.
A punto de llorar, cogió su teléfono móvil con movimientos entorpecidos por los agresivos estremecimientos que invadían su cuerpo, Wendy llegó a la conclusión de que había otra persona. Otra persona había tomado su lugar.
—Oh, Eric. Necesito tu ayuda—suplicó entre lloriqueos.
Wendy estaba furiosa. Lo que sentía dentro de sí, era como si le hubiesen arrebatado su juguete predilecto. No obstante, nadie, absolutamente nadiejodía a Wendy Testaburger. Oh, sí. Desde luego esa otra persona iba a pagar muy, pero muy caro por arrebatarle a Stan.
….
A Stan por más que lo negase, le consumían las ansias de remediar todo con Kyle. Quería a su mejor amigo de vuelta. Stan lo extrañaba, pero su estúpido orgullo le impedía ir a pedirle perdón.
¿Por qué es tan sencillo lastimar y tan complicado disculparse?
Le inquietaba el saber que cometía un error al obligarse a sí mismo al tratar de desprender a Kyle de su vida. No, no era tan fácil como él creía.
Stan también erraba al intentar inútilmente de suprimir aquellos recuerdos. La extraña sensación que le provocaba su sensual boca al unirse con la suya, o el simple tacto de sus cálidas manos. Sensaciones inexplicables, desconcertantes y al mismo tiempo-por más que lo quisiera eludir- maravillosas.
"Marica, deja de pensar en eso" se reprendió para sí, dispuesto a bloquear sus recuerdos… de nuevo.
Stan yacía sentado en una banca del parque del pueblo, disfrutando del fresco aroma de los pinos. Trataba infructuosamente de relajarse. Pero tratar no es suficiente para borrar una cicatriz. ¿Realmente cómo había permitido que todo llegara tan lejos? Definitivamente, estaba enceguecido en sus propios prejuicios. Stan se cuestionaba si sería posible enmendar esa amistad que parecía desintegrarse con el paso de los días.
Aquella amistad que él mismo se había encargado de sabotear, rasguñándola con la ignorancia. Dejando heridas abiertas a las que no se dignó a prestar atención.
Stan era perfectamente consciente de que cada vez que posara sus ojos en Kyle: no vería a su Súper Mejor Amigo, si no a aquella parte de Kyle que él mismo había hecho surgir.
Pero a pesar de todo cogió el celular de su bolsillo, disponiéndose a escribirle un mensaje a su antiguo mejor amigo.
"Kyle, necesito hablar contigo".
Breve, simple. Directo.
— ¡Stan, mi marica preferido! —exclamó con descaro una voz irritante.
Eric Cartman.
Stan permaneció conmocionado, al mismo tiempo que Cartman tomaba asiento, fingiendo indiferencia.
—Marica, serás tú. Culo gordo —masculló Stan tras salir de su trance, frunciendo el entrecejo.
Cartman había gastado los últimos tres años ejercitándose en un gimnasio. Ya no era obeso, pero seguía estando ligeramente robusto, y los marcados músculos de sus brazos le daban un aspecto corpulento. "Amenazante" corrigió Stan inmediatamente.
— Trataré de ignorar eso, hippie. Por cierto, ¿y Kyle? —preguntó Cartman con falsa curiosidad, clavando sus desdeñosos ojos castaños en Stan— ¿Terminaron?
Stan soltó un gruñido, al lapso que enfrentaba su mirada despectiva.
—Si vienes a restregarme a la cara que te besaste con Wendy, te aviso que no me importa—tajó Stan exaltado, mientras ejercía más fuerza entorno al celular, a punto de romperlo.
—Mira marica, a mí no me hables así. Puedo patear tu trasero cuando me dé la gana…
Cartman iracundo, comenzó a mascullar en voz baja.
— ¿Qué quieres, Cartman? —inquirió Stan, hastiado, interrumpiendo sus amenazas vanas.
—Saber que paso con la rata judía—la-perfectamente fingida- despreocupación de Cartman, sólo lograba poner más nervioso a Stan.
—Peleamos.
—Bueno, no falta mucho para que te remplace— bufó, sonriendo cínicamente.
—No me interesa—mintió Stan.
—No te engañas ni a ti mismo. En fin, tengo que irme, pero recuerda marica: tu amistad no puede ser salvada, menos con Craig rondando a Kyle—respondió Cartman aun con los labios torcidos en el rostro, tras una larga pausa de silencio.
Cartman dispuesto a retirarse se incorporó con cuidado de la banca, y se alejó a paso lento, con la mirada fija en el suelo cubierto de nieve.
Pero a Stan síque le interesaba ¿Era posible que lo remplazaran? ¿Craig? No podía si quiera imaginar a suKyle como el mejor amigo de alguien más. La imagen mental de Kyle rozando sus labios con otro hombre, le provocó un estremecimiento de repulsión.
— ¡Culo gordo! —llamó Stan a lo lejos.
Cartman, molesto, se detuvo en seco, a unos cuantos metros de distancia de Stan. Frunció el entrecejo, mientras hacía sus manos iracundos puños: dispuesto a golpear a Stan con la mínima provocación.
— ¿Qué? —farfulló Cartman, dándole la espalda.
Cartman entrecerraba sus ojos cafés con recelo, en espera de una estupidez, pero por el contrario, lo que Stan dijo, provocó que sus pupilas se contrajeran del asombro.
— Sea lo que sea que Wendy y tú estén planeando. No va a funcionar… te lo puedo jurar.
….
Las cosas no iban a ser como antes. No había un hecho más certero que ese. Nada podría ser jamás como antes lo era.
Lamentablemente el lunes arribó con más rapidez de lo que Kyle habría podido esperar, una vaga sensación en la boca del estómago le advertía que asistir a la escuela era una terrible idea.
Sin embargo, a pesar de esto; Kyle decidió asistir. No dejaría que Stan detuviera su vida, ni su mundo. Prefería engañarse a sí mismo, haciéndose pensar que si lo olvidaba todo podría ser mucho más simple. Pero dentro de sí, era consciente de que "Stan" y "Olvidar" eran dos palabras que no congeniaban en absoluto.
Kyle también estaba seguro de que si iba a la parada de autobús, se toparía con Stan.
Las opciones eran: enfrentar a Stan o irse caminando.
No dudo ni un segundo al escoger la segunda opción, ignorando las punzadas dolorosas que sentía en sus piernas.
….
Stan esperó el autobús solo, desconcertado por la ausencia de Kyle. A pesar del aburrimiento mortal, se tranquilizó un poco pensando que pronto en su próximo cumpleaños podría adquirir su propio automóvil, al igual que Cartman, quien desde hacía un par de meses ya conducía su propia pick up. Por lo tanto no tenía la necesidad de sufrir dichas molestias una vez que cursara la universidad.
Stan no podía idear ninguna sospecha sobre la cual Kenny ya no tomaba la misma parada de autobús. Supuso que ahora el instituto estaba lo suficientemente cerca de su casa como para irse a pie.
Y Kyle… bueno Kyle era el veneno de Stan, por lo cual prefirió desviar su mente hacia otros aspectos triviales.
Intentando distraerse, dirigió su mirada a la calzada, divisando a la distancia el bus.
Finalmente el autobús se detuvo frente a la parada. Stan se subió con movimientos aletargados, afirmando a sí mismo que sería un día muy, muy largo.
….
Kyle llegó al instituto. Sus ojos automáticamente atisbaron como justo detrás del enrejado negro, Craig lo contemplaba desde el borde de una banca. Craig torció los labios en una cálida sonrisa, al advertir como Kyle se acercaba.
— Ha dejado de nevar— dijo Kyle con desgano, forzándose a decir algo. Tomó despreocupadamente asiento en el otro extremo de la banca al lado de Tucker.
—No te agrada mucho el frío—respondió Craig, observando fijamente el suelo.
Kyle supo entonces que era una afirmación, y no una pregunta.
—No, no me gusta—pero su voz era suspicaz.
Craig miró de soslayo, discretamente, a Stan que en esos instantes cruzaba las grandes rejas del instituto.
Stan le correspondía la mirada con ojos hostiles, frunciendo el entrecejo molesto al reconocer a quien se sentaba junto a Craig. ¿Celos?
Pero inevitablemente Stan tuvo que desviar la mirada, una animadora de cabello rojizo intentaba capturar su atención, a sus oídos le llegó su vocecilla aguda que se embarcaba una conversación trivial sobre el equipo de baloncesto. Kyle contemplaba irritado la escena: otra chica castaña, que Kyle no pudo reconocer, se acercó con la intención de unirse a ellos y finalmente se llevaron a Stan, cada una aferrada a uno de sus fornidos brazos.
—Kyle… Tweek me mandó un mensaje en la mañana—murmuró Craig atrapando el interés de Kyle.
— ¿Qué te dijo? —inquirió el pelirrojo, mirándolo minuciosamente, esperando interpretar el brillo de sus ojos oscuros.
—Me perdonó—sus orbes negras centelleaban, absortas en pensamientos que Kyle se moría por descifrar.
Por la leve sonrisa que se curveaba en la boca de Craig, dedujo que él aun sentía algo por Tweek. Por supuesto, que era de suponer que Kyle se sintiera "feliz" por su amigo; pero no fue así, sino todo lo contrario: su disgusto incrementó, de ser posible y su mirada se volvió acida.
— ¿Perdonarte? —preguntó con curiosidad. Sus labios se tensaron.
—Sí, por dejarlo. Y… también por no corresponderle— la mirada Craig se opacó tras sus propias palabras. Frustrado mordió su labio inferior.
— ¿Por qué lo dejaste? —desconsideradamente, el que sonreía ahora era Kyle.
Pero Craig no respondió, se limitó a desviar la vista un largo rato.
No, pensó inmediatamente Craig. Kyle no debía saber el porqué de algunas "cosas". Ocultarle la verdad era lo mejor para él. por Ahora.
—Vaya, ya llego tarde para Lógica—añadió evasivamente Craig. — Tú deberías estar en Cálculo, si no quieres que la Señora Smith te reprenda.
Kyle encontraba estúpido que Craig evadiese todo lo relacionado con su antigua relación. Se cuestionaba que podía ser tan malo, como para haberlos separado de ese modo. ¿Qué era "eso" que Craig se negaba a decirle?
Nuevamente por alguna extraña razón, sus vacilantes pensamientos lo embaucaron de nuevo en el recuerdo de Stan. Necesitaba urgentemente una distracción que lo apartara de los malos recuerdos.
"Nada mejor para distraerse que una hora sentado en un incómodo pupitre justo enfrente de él, mientras trato de resolver un par de complejas ecuaciones matemáticas" pensó con sarcasmo lastimero, al mismo tiempo que se dirigía al aula correspondiente.
….
Kyle avanzaba por entre los anchos pasillos, su paso era precipitado pues quería evitar encontrarse con Stan. Toparse con Stan era lo último que quería.
Sus ojos verdes divisaban el pasillo. Nervioso, escrutaba a los demás alumnos en búsqueda de Stan. Sorprendido, su mirada se posó en dos figuras que caminaban parsimoniosas a unos cuantos metros de él.
Reconoció los desordenados cabellos dorados de Kenny, y la cabellera rubia platinada de Butters. ¿Kenny y Butters?
— ¿Kenny? —inquirió Kyle a sus espaldas.
Ambos se giraron hacia él, deteniéndose a mitad del pasillo. Kenny mostraba en la expresión de su rostro una mezcla de incredulidad y vergüenza, movía sus dedos con inquietud, mientras que por el contrario, Butters sonreía ingenuamente de oreja a oreja.
— ¿Butters? —preguntó Kyle a su vez.
—No es lo que parece—farfulló Kenny, molesto. —Es mi nuevo asesor de matemáticas.
— ¿Qué debería parecer? —cuestionó Kyle, posando su mirada en Butters, que yacía cohibido al lado de Kenny.
—Nada—masculló Kenny en respuesta.
Kyle advirtió el creciente fastidio de Kenny.
—No entiendo absolutamente nada—respondió Kyle, escéptico.
Kenny frunció el entrecejo, irritado. Kyle esperó a que Kenny se calmara: finalmente cuando advirtió tras unos segundos después, como su mirada se serenaba: todo tuvo sentido para él.
¿Se avergonzaría de que lo vieran con Butters? Corrección: ¿Se había enredado sexualmente con él? Kyle observó fijamente a Kenny, decepcionado.
—No sabía que fueras así, Kenny—incluso Kyle se sorprendió de la hostilidad que destilaba su propia voz.
Kyle no podía evitar sentirse frustrado. Últimamente, todos le ocultaban algo. Él quería creer que no eran asuntos de su inconveniencia. Pero eran sus amigos, y por ende tenía todo el derecho a preocuparse.
La palabra amigos en esos momentos parecía demasiado para él, ahora a cualquiera podría llamarle así, pero muy pocos se dignaban a realmente ser uno.
—Lo siento—se disculpó Kenny.
Kyle supo entonces, que la disculpa era para ambos. Para él y Butters. Pero prefirió callar, antes de decir alguna estupidez. Optó por dejar a Butters con su ingenuidad y sintió una profunda lástima por él.
Butters era definitivamente la peor persona con la que Kenny podría relacionarse. Su inocencia terminaría destrozándolo cuando Kenny no lo buscara más. ¿Y si el pobre Butters terminaba enamorándose de Kenny?
Tal vez, Kyle pensaba demasiado las cosas.
—No te preocupes: disculpas aceptadas—respondió Butters con una sonrisa, ante la sorpresa de Kyle.
Después de todo: Butters no parecía tan ingenuo, y este hecho fue un poco reconfortante para Kyle. Sólo quedaba aguardar a que Butters no se dejara llevar por las insinuaciones de Kenny. Aunque eso era esperar demasiado.
….
Casualmente los tres coincidían con la clase de Cálculo. Por lo tanto, se dirigieron juntos al aula.
Mientras Butters parloteaba incoherencias sin cesar, Kyle advirtió la expresión indiferente de Kenny: el cual se limitaba a asentir cuando la conversación lo ameritaba, fingiendo que lo escuchaba.
Kyle sentía una inmensurable pena por Butters, que era demasiado estúpido para adivinar las verdaderas intenciones de Kenny. Soltó un largo suspiro recordando que Kenny debería sentir una lástima aun mayor por él mismo: tan ciegamente enamorado de Stan que no podía aceptar que había lo perdido desde hacía muchos años atrás. Que luchaba junto con Butters una batalla con derrota asegurada.
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Al llegar al aula, Kyle advirtió con molestia que aún faltaba bastante para que comenzara la clase; deduciendo que Craig lo había tomado por el pelo: mintiéndole.
Incomprensiblemente, se sentía ofendido por el hecho de que Craig le mintiera por cualquier estupidez. Kyle se cuestionaba que sería tan serio como para tener que evadirlo de esa forma.
Aún dentro de sus pensamientos vacilantes, percibió un par de ojos clavados en él. Llegó rápidamente a la fría conclusión de que eran esos ojos azules, pero Kyle estaba decidido a no darle el placer de devolverle la mirada. Con una indiferencia palpable tomó su asiento, frente a Stan.
El susurro de una pluma contra el papel lo desconcertó, preguntándose qué putas escribiría Stan en esos instantes ¿Tareas atrasadas? ¿Cortos relatos eróticos? ¿Notitas para sus putas?
Escuchó el molesto sonido de cuando se arranca un trozo de papel, y luego contempló atónito como Stan le pasaba un trozo de papel doblado por debajo de su mesa.
—Tómalo—le ordenó Stan.
Kyle obedeció, curioso.
Tomó la nota, rozando sus suaves dedos contra los de Stan, en un toque que resultó electrizante. Despacio, intentando distraerse, su mirada se desvió de sus manos al mensaje del papel.
"Cuando termine esta clase, sígueme" recitaba con tinta azul. Reconoció la descuidada caligrafía de Stan, y sonrió sin poder evitarlo.
La profesora Smith atravesó el marco de la puerta, sin siquiera limitarse a un simple "Buenos días".
Stan se limitaba a dirigirle ojeadas desesperadas al reloj digital de su muñeca, implorando por un milagro. Sus largos dedos se tamborileaban intranquilos sobre su escritorio, resonando levemente. Se preguntaba si Kyle accedería a ir con él, y si fuera así ¿Sería capaz de perdonarlo?
Observó con impotencia su libro de Cálculo, lleno de números y letras que no podía comprender.
La dichosa campana timbró, sobresaltándolo. Stan se giró mecánicamente hacia Kyle, esperanzado. Lo miró con ojos suplicantes, a lo que Kyle respondió:
—Espero y no me defraudes de nuevo, Stan.
Stan esbozó una sonrisa jubilosa.
—No lo haré—prometió.
Dicho esto ante la mirada sorprendida de Kyle: Stan lo tomó de la mano, obligándole a seguirle.
….
Holis c:
Muchísimas gracias por sus reviews a Izza-sama, , Chocobollo, thekyuubininetailedfox, deeesSireee, gabiiii981 & Maka De la Paz : de verdad los aprecio mucho :3 me motivan mucho a continuar con la historia n_n. También les agradezco demasiado sus favoritos y alertas, de verdad significan mucho para mi *o*
Volviendo al fanfic: entré a una pequeña crisis e_e, no tenía buena música (xDDDD). Pero no se preocupen ya salí, creo (?)
Críticas, reviews, galletitas :3?
