South Park pertenece a Matt Stone(sexeeeeeeeh) y Trey Parker:)
….
4.
—Llegamos—anunció Stan, entusiasmado.
De todos los lugares a los que probablemente Stan lo llevaría, ninguno de los que Kyle sospechaba llegó a ser certero. Kyle no podía ocultar su asombro mientras contemplaba con ojos desorbitados el pequeño lago de aguas congeladas frente a él.
Stark's Pond, reconoció Kyle con nostalgia.
Habían vivido tantos momentos juntos en aquel lugar, que Kyle tuvo que aceptar que tal vez Stan realmente se interesaba en remediarlo todo. Aun sujetaba la cálida mano de Stan con la suya fuertemente cuando dijo finalmente:
—Vaya—no se molestó en ocultar su creciente asombro, pero repentinamente añadió con voz frívola— ¿Qué quieres, Stan?
Stan lo observó con expresión seria unos largos instantes antes de responder.
—Quiero tu perdón. Te quiero —las palabras sonaron forzadas al salir de entre sus labios. —No de la manera en que tú a mí. Pero si lo suficiente como para necesitarte—admitió Stan entre susurros. Entrecerró sus ojos celestes sin dejar de contemplar detenidamente a Kyle, que le devolvía la mirada desorientado.
—Te necesito—repitió Stan. Suplicante, lo rodeó entre sus masculinos brazos. Kyle se ruborizó involuntariamente, y permaneció estático por unos segundos.
Al advertir que Stan no lo soltaba, se rindió y correspondió torpemente, cerrando sus ojos verdes, disfrutándolo. Sintiéndose protegido. Por más marica que sonara, Kyle quería permanecer así toda su existencia: entre sus brazos.
— ¿No te molesta lo que siento por ti? —inquirió Kyle, temeroso de obtener un sí.
—No—mintió Stan, aferrándose aún más a él, ansiando creerse sus propias mentiras.
Pero Kyle a pesar de su rebosante inteligencia, a veces podía ser casi tan estúpidamente ingenuo como Butters.
….
Era el receso. La cafetería yacía saturada de alumnos que se precipitaban en búsqueda de comida, apeteciéndose de los breves instantes que tendrían de descanso tras sus largas horas de estudio. Propósitos vacíos, como aliviar sus aturdidores letargos en bocadillos nada saludables. El sonido molesto de diversos parloteos atestaba el recinto.
Pero para Cartman todo esto le era indiferente. Cartman atascaba su bandeja platinada de golosinas y alimentos sin gran contenido nutricional, exceptuando la manzana que sostenía con su otra mano.
Cartman sintió que alguien se le acercaba por detrás cuando se alejaba de la cafetería. Solamente una persona tenía un paso grácil y casi insonoro, Wendy. Cartman no volteó siquiera a mirarla, y antes de que ella dijera una palabra, él ya la interrumpía.
—Todo va perfecto—masculló Cartman toscamente, dándole un mordisco a la manzana.
—No los he visto—contestó Wendy sin poder evitar sentirse consternada.
—Todo va perfecto—repitió—Los vi juntos, Wendy.
Wendy sonrió con malicia, y en sus perspicaces ojos avellanados se atisbó un brillo de picardía y astucia.
—Eso espero.
—Pero… falta poner en marcha la segunda parte del plan…
Wendy frunció el entrecejo con suma frustración al lapso que empalidecía temerosa. Estaba a punto de meterse en un gran lío sin duda. Un lío de tal magnitud que solamente un genio como Cartman podría estar llevando a cabo. ¿Y si fallaban? ¿Y si los atrapaban en el intento? ¿Todos sus esfuerzos se irían a la mierda?
—Wends—la llamó, luego tras obtener su completa atención, continuó—a mí nuncame fallan mis planes. Además nadie jode a Wendy Testaburger.
Wendy, aliviada, se limitó a depositar un corto beso de agradecimiento en su mejilla, ruborizando a Cartman.
—Gracias.
….
Stan entrelazó dulcemente sus dedos entre los de Kyle. Inconscientemente, las pálidas mejillas saturadas de pecas se tornaron rosadas, en un gesto que a Stan le pareció adorable.
Eran esos los momentos en que Stan se sentía confundido. Porque solamente Kyle podía provocarle esas turbantes sensaciones… porque al ver aquellos ojos verdes no podía evitar sumergirse en una calidez desconocida, que le asustaba y desconcertaba.
— ¿Y si no te puedo perdonar? —preguntó Kyle, inquieto, sacando a Stan de sus pensamientos.
—Déjame convencerte—musitó en respuesta.
Sus orbes azules se desviaron a la anhelada boca de Kyle, e involuntariamente inclinó su cabeza hacía aquellos encantadores labios embargado por el tangible deseo, que estremecía a ambos con delicadeza.
….
La abrazadora boca de Kenny devoraba ansiosamente los labios de Butters, besándolo salvajemente. Kenny lo mantenía aprisionado contra la pared de la solitaria aula, preso de un incontenible frenesí de lujuria.
La ágil lengua de Kenny se enredaba ligeramente entre la de Butters, provocadoramente.
—M-me gustas K-Kenny—susurró paulatinamente entre sus labios letales.
—Como digas.
Butters abrió desmesuradamente sus ojos celestes con incredulidad, la indiferente expresión que le dedicaba Kenny, era cruel. Lo contemplaba con cinismo, como si supiera que estaba a punto de suceder. Sus avellanados orbes eran penetrantes cuando divisó impasiblemente como Butters forcejeaba inútilmente contra Kenny.
Las manos de Kenny comenzaron a recorrer hábilmente su esbelto cuerpo, introduciéndolas en su camisa para acariciar suavemente su abdomen.
Butters ruborizado sentía la impotencia de no poder decir nada, lo que sentía por Kenny le arrebataba las palabras de su garganta, enmudeciéndolo. Tal vez era solamente el hecho de que no estaba listo para lo que iba a suceder.
La humillación se tornó en un par de gélidas lágrimas que corrieron por sus sonrojadas mejillas al advertir como las atrevidas manos de Kenny bajaban cada vez más.
—Por favor— a Butters se le escapó un sonoro gemido al sentir como las manos de Kenny se introducían a sus pantalones desabrochados.
—Sí, gime para mí—la altanera voz de Kenny era apenas un sensual ronroneo.
Butters mordió sus labios, conteniendo sus vergonzosos gemidos, cuando sintió como la mano de Kenny acariciaba diestramente, por dentro del bóxer, su miembro. Masturbándolo. Continuó tocando su entrepierna, acelerando el ritmo, mientras ignoraba las inútiles suplicas de Butters. Kenny finalmente de un movimiento ligero sacó su erecto miembro de su pantalón. Un morboso placer le consumía su pequeño cuerpo.
Lo ultimó que vio, antes de cerrar con pavor los párpados fuertemente, fue un brillo de excitación en aquellos ojos avellanados que tanto le hipnotizaban, y también alcanzó a atisbar una última sonrisa inquietante, que se curveaba con soberbia en los labios de Kenny.
Trató de contener sus gemidos, pero fue inútil. Butters sintió como Kenny introducía la punta de su duro miembro en su caliente boca, entrecortando la respiración del pequeño. Butters soltó un jadeo de desesperación, que Kenny interpretó como una señal de aprobación e introdujo la totalidad de su entrepierna en su cálida cavidad, dándole con su fervorosa lengua la primera felación de su vida.
….
—Lo siento, Kyle. No puedo —masculló Stan arrepentido.
Estaban tan cerca que al hablar su suave aliento golpeteó contra las comisuras de los labios de Kyle.
—No te preocupes.
Repentinamente Stan tomó de los hombros a Kyle, sorprendiéndolo al acto. Alejó sus rostros un poco, para que Kyle no advirtiera su notorio sonrojo y dijo:
—Soy una persona egoísta. Te necesito— acunó su cabeza en su pálido cuello.
—Tendré que pensarlo. Jugaste una vez conmigo ¿Cómo sabré que lo no haces de nuevo? —no era sencillo para Kyle, soltar todo eso, no con la acompasada respiración de Stan rozando su piel.
—Piénsalo—susurró Stan. —Tienes tiempo para hacerlo.
Esta vez cuando Stan sonrió, la felicidad no llegó a sus ojos, que yacían opacados por una falsa esperanza.
—Lo haré—prometió Kyle, tomando nuevamente su mano entre las suyas.
….
Volver a clases fue más complicado que escapar. Entre sus estridentes risas de complicidad, un prefecto casi los atrapó corriendo por entre los pasillos. Stan alcanzó a jalar a Kyle a los baños lo suficientemente rápido como para huir antes de que fueran avistados.
….
Kyle se deslizó por la puerta abierta, entrando a su aula correspondiente. Para su suerte, aún no había llegado el profesor Gilbert cuando se sentó en su propia butaca.
Craig lo contempló hostilmente cuando Kyle se tomó asiento justo frente a él.
—Fuiste a besuquearte con la puta de Stan—no era una pregunta sino una afirmación.
Kyle advirtió como el color huía de su rostro, rápidamente.
— ¿Cuál es tu jodido problema? Primero piensas que podemos ser amigos de la nada, después vas y me ocultas cosas que me involucran ¡Y ahora esto! —gimoteó Kyle mirándolo desafiante a los ojos.
—Tengo mis razones.
—No, no las tienes—tajó Kyle con amargura.
—Si te digo que tengo razones, es porque las tengo—Craig le mostró el dedo medio ofensivamente y desvió la gélida mirada a cualquier cosa que no fuera Kyle.
Kyle indignado se mantuvo en silencio por unos minutos, pero terminó rindiéndose.
—No te comprendo—masculló por lo bajo.
—Estoy celoso.
Kyle lo observó atónito, con las pupilas dilatadas.
— ¿Qué? —preguntó estupefacto.
Craig sólo parecía tomarse todo a la ligera. Aun se mantenía taciturno cuando respondía, lo cual lo hacía menos creíble.
—Sí. Me gustas—admitió Craig finalmente.
Kyle intento abrir la boca para continuar su "interrogatorio", pero fue silenciado.
—No digas nada.
—Pero Tweek…—replicó Kyle, intentando distraerse a sí mismo con otro tema de conversación.
Esta vez Craig fue el que empalideció, involuntariamente.
—Terminé con él. Por ti.
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Butters, impotente, se permitió dejar un par de frías lágrimas empapar sus mejillas.
Butters se asqueaba a sí mismo. ¿Cómo había tolerado que él le hiciera eso?, la piel le escocía, ardiendo inmunda y sucia. En parte para Butters era estúpidamente comprensible que Kenny fuera capaz de forzarlo a ponerlo a su merced para hacerle lo que quisiera. Después de todo era de Kenny McCormick a quien se referían, no cualquiera podía negarse a aquellos ojos, ni a aquellas prometedoras caricias.
Butters se arrepentía de haber decidido ignorar aquel presentimiento que le advertía sobre Kenny y sus sucias intenciones. Después de todo era la palabra de la gente contra la de Kenny, y él manejaba un experto y seductor léxico que le permitía manipular a las personas a su alrededor.
Desde luego había sido un terrible error involucrarse con Kenny. Brutalmente¸ a Butters le era desconcertante aquel sentimiento que indicaba que quería a Kenny, aquel enfermizo cariño que le impedía alejarse e intentar olvidarlo.
Butters prefería creer que el mismo le había dado la autoridad de sobrepasarse con él. Había sido incapaz de luchar más por su propio respeto; se rindió, callando sus débiles protestas. Enmudecido por la intratable vergüenza se había limitado a llorar, y continuó haciéndolo por un largo rato.
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Simplemente con atisbar aquel brillo desafiante en aquellos orbes oscuros, Kyle era perfectamente consciente de que Craig no se rendiría con facilidad.
Craig le regaló por entre sus espesas pestañas una mirada provocativa, afirmando sus conjeturas.
—Entonces—los ojos de Craig refulgieron, líquidos. — Piénsalo.
"No" pensó Kyle precipitadamente. A Kyle le sobraba con un Stan dominando todos sus pensamientos. No sólo eso, Stan y Craig lucían como un reflejo del otro en un espejo. Por otro lado, le perturbaba de sobremanera al saber que conforme más conocía a Craig, cada vez sus personalidades se iban tornando más y más parecidas.
Muy a su pesar, Kyle no podía negar que la proposición de Craig era sumamente atractiva. Kyle estaba lo suficientemente seguro de que Craig era el antídoto perfecto para dejar en el olvido a Stan.
—Probablemente lo piense—se limitó a responder.
Kyle atisbó por el rabillo del ojo como Craig torcía los labios en una sonrisa autosuficiente.
—Perfecto.
….
Stan temía caer dormido en cualquier instante. Fácilmente, podía culpar a la aburrida profesora Sanders que yacía en la parte de enfrente del aula. Caminaba velozmente en círculos, e impartía su lección con parloteos inentendibles, aplaudiendo estruendosamente de vez en cuando para atraer la atención. A Stan le pareció más bien un león enjaulado que una simple profesora.
Faltaba todavía una hora para que acabaran las clases. Una hora era la diferencia entre ver y no ver a Kyle. Pero su impaciencia tan sólo empeoraba la situación. Tediosamente, los minutos transcurrían cada vez con más lentitud y la fatiga comenzaba a pesar sus párpados.
En diversas ocasiones la profesora Sanders le había reprendido y en intentos inútiles de humillarlo frente a sus compañeros, le había preguntado por lo que había dicho con anterioridad.
—No lo sé—repitió Stan, la quinta vez que fue interrogado, luego soltó un largo suspiro de exasperación.
A Stan le resultaba inaudito que Kyle le robara absolutamente sus pensamientos. Stan quería creer que era gracias a su casi-reconciliación. Sin embargo, lo más inquietante eran esas ansias involuntarias, un deseo inaudito de probar sus labios una vez más. Repetir aquel beso, una y otra vez…
Un estremecimiento de alivio corrió por su cuerpo ante el timbre de la campana que anunciaba el fin de la mañana.
….
La mañana se había acabado, finalmente.
Kyle caminaba con optimismo junto con Kenny por los anchos pasillos del instituto, demoró al notar que su acompañante yacía cabizbajo.
— ¿Pasa algo? —preguntó Kyle con preocupación.
Kenny trató de mantenerse impasible.
—Hice algo terrible—respondió Kenny, en un murmullo agrio.
Antes de que Kyle respondiera, Kenny retomó bruscamente la palabra.
—Todo lo que he hecho antes es nada, comparado con esto. Mierda—el recelo que destilaba su hostil voz, impacientó aún más a Kyle.
Aturdido, Kyle desvió la mirada, dubitativo; se cuestionaba sí el problema tendría alguna relación con Butters, lo cual parecía la opción más razonable.
— ¿Qué le hiciste a Butters? —inquirió Kyle, ligeramente molesto.
—Siempre entrometiéndote en lo que no te incumbe—gruñó, frunciendo el entrecejo. —Vete a joder con Stan.
Kyle cerró los ojos, como si estuviera recibiendo un fuerte puñetazo por parte de su impulsivo amigo. Un puñetazo que nunca llegó. Aun conmocionado por las palabras de su amigo, permaneció en silencio.
—Lo siento. No quise decir eso—se excusó Kenny, tomando repentinamente a Kyle por los hombros.
Kenny lo contempló con impotencia en sus opacados ojos avellanados, y agregó:
—Si te hace sentir mejor, me disculparé con Butters.
Kyle asintió débilmente con la cabeza.
Kenny simplemente deslizó sus manos a la espalda de Kyle, rodeándolo con sus cálidamente, en un reconfortante abrazo. Para Kenny era como sostener a un muñeco roto.
—Todos creen que besándome o abrazándome solucionarán todo—musitó Kyle, suspirando con fastidio.
Kyle no correspondió el abrazo, pero Kenny continuó aferrándose a él, aun ante las miradas despectivas de intolerancia que les enviaban los espectadores. Lo que ninguno de los dos supo que entre aquellos espectadores que paseaban por ahí: se incluía a Butters, que al ver la escena se le humedecieron los ojos y prefirió irse a su casa lo más rápido posible.
Alguien más los contemplaba, molesto.
—Quítale tus sucias manos de encima, puta— y al oír esto Kyle no supo que hacer: si reírse por su actitud usual de: nada-me-importa-lo-suficiente-cabrón, o temer por la integridad física de Kenny.
El veloz puño de Craig voló, impactándose en el rostro estupefacto de Kenny. Los ojos de Craig centelleaban furiosos, mientras que por el contrario Kenny le devolvía la mirada atónito. Se acariciaba la dolorosa mejilla, inútilmente.
— ¿Cuál es tu problema, hijo puta? —gruñó Kenny.
Kyle se apartó de ahí, con resignación. Una pelea, lo que le faltaba. Masculló para sí, mientras se alejaba, ante esto Craig lo siguió.
—Kyle, espera—ordenó Craig, distanciándose de Kenny que nuevamente refunfuñaba irritado.
— ¿Qué quieres ahora?
—Vamos. Yo soy el único que puede abrazarte—dijo Craig fingiendo inocencia.
—No soy tu novia—masculló Kyle, apresurando el paso para dejarlo atrás.
—Aun no. Pero Kenny es una puta, nada bueno sale de él—respondió Craig, provocándolo.
—Tampoco de ti—farfulló Kyle.
—Perdón—alargó la palabra dándole su toque personal de cinismo. — Cambiando de tema… espero verte hoy en la tarde en el entrenamiento de baloncesto—Craig sonrió insinuante.
—Está bien—aceptó Kyle. —Pero no pienso jugar.
Kyle se retiró, sumamente sorprendido. ¿Acababa de aceptar a ir a un entrenamiento de basquetbol, a observar? Stan iba a estar ahí, sin duda… Kyle sonrió levemente: la curiosidad le invadió ¿Cómo reaccionaría Stan al verlo con Craig?
Le tentaba la idea de ver a Craig jugar. Kyle no podía negar que sentía una terrible atracción hacia Craig, él era todo un enigma. Era distinto, y sumamente interesante. Pero también estaba aquella boca. Aquella boca que ansiaba probar, y aquellos cabellos negros tan… similares a los de Stan.
— ¡Mierda! —gruñó Kyle, y encestó una fútil patada al casillero más cercano.
….
Stan se desplazaba ágilmente, se escabullía por entre los demás jugadores, al mismo tiempo que botaba rítmicamente el balón, su control era sorprendente. Inesperadamente, Craig se atravesó y de un súbito movimiento le arrebató el balón.
Stan frunció el entrecejo, molesto. ¿Éste loco pensaba quitarle todo o qué?
— ¿¡No te basta con Kyle, verdad!? —le gritó Stanley, enfurecido.
Craig se detuvo a escasos metros de la canasta, fanfarronamente lanzó el balón hacia esta y ante los hostiles ojos de Stan, encestó. Torció los labios en una sonrisa que pedía un puñetazo en esa fina nariz, restregándole su doble victoria con un notable sarcasmo.
—No. Hablando de…
Stan se giró mecánicamente hacia la dirección que Craig observaba atentamente. Divisó a lo lejos una pequeña figura en la entrada del gimnasio del instituto.
Kyle. Stan contempló como alzaba el brazo, saludando tímidamente… a Craig.
—Mira, tu novia—farfulló Stan, frunciendo aún más el entrecejo, irritado. Stan sentía los terribles celos consumirlo por dentro, al mismo tiempo que contenía las ganas de echarse sobre Craig.
—Ya lo vi—canturreó Craig, con los brillantes ojos oscuros fijos en Kyle.
Token Black pasó en medio de ambos, insinuante codeó las costillas de Craig.
—Craig, mira quien vino a verte—dijo Token.
En respuesta Stan tensó la mandíbula, con fastidio.
—Que se joda el entrenador. Adiós Token, adiós idiota—masculló Craig, sin apartar la vista de Kyle.
Craig se alejó a un trote grácil hacia Kyle, dejando a Token con Stan.
—Kenny ha faltado a los entrenamientos—manifestó Stan, girándose para darle la espalda a la "parejita feliz", fingiendo que no había escuchado el insulto de Craig.
—Mierda, soñaba con ir a la copa estatal en Denver—respondió Token amargamente.
— ¡Espera! Kyle es bueno jugando baloncesto ¿Por qué no le decimos que se nos una? —sugirió de pronto, Stan.
—Stan eres un puto genio. Le diré a Craig que…
—No—tajó solemne—le diré yo.
—A eso le llamo una mala idea. Hay más probabilidad de que acepte si mandamos a Craig—alegó Token y ante la expresión sombría que se formó en el rostro de Stan, Token se quedó totalmente inmóvil.
Stan se alejó irritado. Comenzó a acercarse al otro extremo de la cancha escolar, donde estaban las gradas de madera. En la parte superior Craig tomaba agua precipitadamente, mientras Kyle reía con complicidad. Stan decidió estudiar aquel brillo en los orbes verdes de Kyle, pero fue más que inútil, pues no pudo descifrarlo.
¿Amor o amistad? Stan tragó saliva sonoramente. Atisbó enfebrecido como Craig posaba despreocupadamente su mano sobre la rodilla de Kyle.
Stan se carbonizaba vivo gracias a sus repentinos celos.
"Malditos" pensó Stan al percibir una punzada en el pecho al advertir como Kyle se ruborizaba levemente ante el contacto de Craig.
No fue hasta que Stan se dignó a carraspear, que ambos entendieron que habían sido observados.
—Kyle… —gruñó Stan.
Kyle aún aturdido, se apartó torpemente de Craig. Abrumado por la abrasadora mirada de Stan, Kyle bajó con más cuidado del usual por las gradas. No pensaba hacer el ridículo, menos frente a Stan.
Finalmente dio un salto para omitir la última grada.
— ¿Qué? —preguntó Kyle con obstinación, cuando estuvieron cara a cara.
—No me dijiste que traías algo con Craig—farfulló Stan con su hostil mirada posada en los ojos de Kyle, que le correspondía temeroso.
—No traigo nada con él.
—Por la forma en que te toca, opino distinto. Craig… mmm—fingió pensar unos instantes. —El cabello está bien, pero los ojos son del color equivocado. Los míos son azules.
Stan esperó. Kyle vaciló apenas un poco.
—Eres un idiota—masculló Kyle.
—Supongo que este es el adiós—contestó Stan, sumamente ofendido.
—Supones bien.
Stan murmuró un sarcástico "Sí, pues…" dispuesto a retirarse, no sin antes advertir un brillo húmedo en las mejillas de Kyle.
….
Stan le había dado demasiadas vueltas a la conversación anterior. Conclusión actual: Kyle posiblemente pensaba que Stan padecía de algún trastorno que le hacía cambiar rápidamente de opinión. ¿Cómo podía permitirse que le afectara tanto esta situación?
—Demonios—musitó, hundiendo la cabeza en su propia almohada.
Él comenzaba a cansarse de tener que pedirle perdón. De ser siempre él quien tenía que andar tras el otro. Stan pensaba, estúpidamente, que era él quien se esforzaba en salvar su amistad, y prefería culpar a Kyle por ser egoísta.
Pero terminó. Así de simple. Por más que Stan desease volver atrás y haber pensado un poco antes de hablar. Pero era demasiado tarde.
….
Kyle encontró en los labios de Craig un alivio pasajero. Tan efímero como arrebatador. Sus lenguas forcejeaban contra la otra. Por fin tuvo todas sus dudas despejadas cuando Craig lo empujó hacia la cama, cayendo sobre él. Si, Craig le gustaba bastante.
Sintió el abrasador contacto de la boca de Craig en su cuello, y luego la humedad de su lengua dejando un rastro desde su cuello hasta su clavícula, estremeciéndolo de placer, al lapso que sus agiles dedos desabotonaban su camisa blanca. A Kyle se le escapó un sonoro gemido al sentir sus gentiles manos recorrer su pecho desnudo.
—St…—pero Kyle cerró la boca, consecuente de lo que estaba a punto de decir.
— ¿Qué cosa? —preguntó Craig traviesamente, sin dejar de acariciarlo.
—No puedo, no puedo hacerte esto—se quejó Kyle, con impotencia, mientras lo tomaba por las muñecas para detenerlo. —No puedo dejar de pensar en tantas cosas, y… lo siento.
—Joder—maldijo Craig. Tratando de lucir comprensivo: depositó un suave beso en el dorso de la mano derecha de Kyle, la cual aún se ceñía en torno a su muñeca, como deteniéndole cualquier posible avance. — ¿Es por Stan? ¿O me equivoco?
Entonces, Kyle fue consciente del daño que le provocaba a Craig. Lo vio en sus ojos negros, que se opacaron ante la mención de Stan. El dolor era casi tangible, ¿realmente lo quería tanto?
Craig sonreía falsamente.
—Lo siento—discrepó Kyle, sintiéndose horrible.
Si tan sólo pudiera quererlo de la forma que amaba a Stan, todo sería más simple en su vida. Por supuesto, sus besos eran fascinantes y excitantes, pero no tenían el toque dulce de los de Stan.
—Si duermo aquí, ¿Se enojaran tus padres? —inquirió Kyle tratando de compensar sus previos errores.
—No. Pero si haces tanto ruido como hace un rato… supongo que sí.
Kyle se ruborizó, avergonzado. Imágenes nada puras de Craig y él en diversas situaciones, invadieron su pensamiento.
—No bromeo.
A pesar de la gélida expresión en el rostro de Craig, se forzó a acariciar torpemente los llameantes rizos desordenados de su amante.
—Gracias, Craig—murmuró Kyle, aferrándose fuertemente a su mano, mientras observaba como el interpelado se apartaba fríamente de él, para recostarse al lado contrario de la cama.
Craig solamente asentía, mientras percibía sus parpados cerrarse.
Kyle, se odiaba por tener que fingir ser empalagosamente falso con Craig. Las caricias, al menos las que él le brindaba, no eran naturales, sino toscas y forzadas, y Kyle detestaba eso tanto como sus torpes conversaciones.
Kyle se percató de que su mano temblaba de furia, y tuvo que exhalar fuertemente para serenarse. Cuando bajó la mirada a Craig, atisbó que los ojos de Craig yacían cerrados y su respiración era acompasada. Dormía. Kyle agradeció esto profundamente. Craig aún tenía esa apariencia cansina, lo cual se acentuaba a las oscuras ojeras que demacraban su duro rostro.
Kyle suspiró profundamente, antes de entregarse a los brazos de Morfeo.
….
Para Stan el martes siguiente fue un desagradable martirio. Kyle faltó a clases, y su ausencia fue casi deplorable. Todo empeoró cuando reparó que en toda asignatura que compartía con Craig, su correspondiente asiento vacío.
Stan recordaba con aspereza la mirada de sus ojos opacados, y las palabras burdas que le escupió. Recordó aun sin querer la forma en que Craig contemplaba a Kyle, casi con admiración y llegó a la conclusión de que tal vez en este momento podían estar teniendo sexo. Al pensar en las manos de Craig acariciando el cuerpo de Kyle, no podía evitar sentir una furia ciega que le incitaba a golpear cualquier cosa a su alcance.
Se cuestionó a sí mismo, porqué putas le irritaba tanto que Craig y Kyle saliesen a hacer cosas sucias por ahí: era estúpido e irracional que le tomara tanta importancia.
Stan mordisqueó la punta de su bolígrafo al ver su libro de Literatura en blanco.
— ¿Necesitas ayuda? —preguntó Wendy, que yacía de pie frente a la butaca de Stan.
—No—cerró el libro de golpe, aun con el bolígrafo entre los dientes.
—Quiero que seamos amigos—ella esbozó una leve sonrisa franca.
Stan se calló a sí mismo. La estudió con los ojos celestes unos cortos instantes antes de responder.
—Lo somos.
—Entonces, déjame ayudarte con Literatura.
—Es inútil—Stan jugueteaba ahora con el bolígrafo, garabateando sobre la tapa de su libro. —Sólo Kyle podía enseñarme sin que me distrajera.
—Déjame tratar—suplicó ella y al contemplar la forma en que Wendy le observaba, Stan no pudo negarse.
….
Cuando Kyle despertó, reconoció de inmediato las tersas sábanas que correspondían a la habitación de Craig. Se giró para contemplarlo mejor. Craig aun dormía profundamente. Kyle lo observó, complacido, tan sólo esperaba algún día dejar de ver esas ojeras oscuras que surcaban sus ojos.
Un masculino brazo de Craig se ceñía a Kyle por su cintura fuertemente. Un molesto mechón oscuro caía por su mejilla y Kyle delicadamente lo apartó con los dedos, colocándolo detrás de su oreja. Lamentablemente Craig era una persona de sueño ligero y ese fue un movimiento lo suficientemente brusco como para despertarlo.
—Buenosdías—farfulló Craig, adormilado.
—Duerme un poco más—sugirió Kyle, intentando persuadirlo.
—Para mí suena perfecto—respondió Craig.
Pero antes de volver a dormir, Craig se posicionó sobre Kyle y presionó lentamente sus labios contra los de su acompañante, robándole un suspiro.
….
La tímida mirada de Butters se perdía impasible entre el húmedo césped del campus. Siempre que Butters quería dedicar unos momentos a sus pensamientos recurría a aquel tranquilo lugar.
Entre la serenidad de aquella parte abandonada del jardín del instituto se concentró en el cruel recuerdo de Kenny. Butters lo quería con vehemencia, lo cual sólo lo ponía más nervioso e incómodo, pues no comprendía entonces el porqué del escozor que invadía su piel.
— ¡Butters! —lo llamó él a lo lejos.
Kenny…
Butters podía escuchar perfectamente sus toscas pisadas al acercarse, deduciendo que estaría al menos a tres metros de distancia e involuntariamente agradeció los arbustos que los separaban.
Pero el alivio no duró por mucho, unos breves instantes después tenía a Kenny frente a él.
— ¡Butters! ¡Aquí estas! —su voz destilaba sosiego y nerviosismo.
Kenny se inclinó sobre Butters, en cuclillas para estar a su altura. Clavó sus ojos avellanados en los celestes de Butters.
—Estoy cansado de que se aprovechen de mi—susurró Butters correspondiendo su mirada sutilmente, a lo que Kenny se acercó peligrosamente.
—Si estas tan cansado de tu imagen de chico bueno, ¿Por qué no le muestras al mundo tu faceta mala… aquel chico malo que sé que llevas dentro? —preguntó Kenny, en su oído. Dio un leve mordisco al lóbulo de su oreja, el cual tembló levemente.
—E-enséñame cómo.
Pero no estaba interesado en aprender. Butters tan solo quería sorprender a Kenny, demostrarle que estaba a su altura, que ambos podían jugar sucio.
Butters intentó imitar la forma en que Kenny lo contemplaba, tratando inútilmente de lucir seductor. Una vacilante mano se deslizó por la parte superior de los pantalones de Kenny, el cual soltó un leve suspiro.
—A mi parecer aprendes muy rápido, pequeño.
….
¡YEY, terminé! Aunque no me convence del todo. Lo sé actualicé un poco tarde e_e es que tuve otro bloqueo, provocado por mi depresión post- 15x07 :( Si no han visto "You're getting old" se están perdiendo de mucho, ¡Enserio!
Volviendo al fic: muchísimas gracias por sus reviews n_n, trato de responder cada uno de ellos:A, yey, yey (respondí todos, creo D:). También me emocionan mucho sus alertas y favoritos:A:A. Yupi…
Sí, Stan sigue siendo un imbécil D:, no puedo evitarlo! Es un chico con su sexualidad en negación… ¿Alguna sospecha de lo que planean Wendy y Cartman? Lo sabrán… (Iba a poner la próxima semana pero probablemente actualizo más rápido o después), oh yeah, un pequeñito spoiler… Tweek aparecerá a partir del próximo capítulo :A:A, pero no lo pondré tanto ._.
*ojos de cachorrito* ¿Reviews, galletitas, tomatazos? :3
