Entre mi pasado, mi venganza y mi único amor.

ADVERTENCIA: Este fic contiene un poco de OC, personajes que me pertenecen.

Chapter 3: Reconociendo amigos y enemigos.

Sasuke aun estaba sin palabras, sin respirar… si saber que pensar en ese momento. Yuna fue una parte muy importante de él en su niñez, fue su mejor amiga casi como su hermana, pero se supone que debería estar muerta junto con los demás miembros de su clan y ahora se preguntaba… ¿Cómo logro sobrevivir todos estos años ella sola? Por ahora no tenía respuesta alguna.

Todos estaban tan asombrados por la chica nueva que no tardaron en acercarse a ella. Sasuke no sabía si huir de ese lugar o acercarse a ella… sería mejor acercarse a ella. Mientras que Naruto la miraba con ojos de enamorado; Sakura la miraba con una expresión de enojo y desafío. Yuna era una chica muy pero muy hermosa y sabia que podría conquistar a cualquier chico si ella quisiera, incluso podría ser capaz de quitarle a su Sasuke.

–Oye teme, esta chica es toda una belleza andante –dijo Naruto un poco sonrojado –No me molestaría para nada hacer un equipo con ella.

–Hay Naruto, es solo una chica como cualquiera –dijo Sakura cruzándose de brazos –Para mí no tiene nada de especial, ¿verdad Sasuke? –Sasuke se encontraba en las nubes – ¡Sasuke respóndeme!

Sasuke aun se encontraba en shock intentando asimilar toda la situación, porque al parecer no era el único que sobrevivió a la masacre si no que ella también logro hacerlo.

– ¡SASUKEEEEEEEEE! –grito Sakura impaciente.

Sasuke salió de su shock gracias al grito –Oye Naruto, Sakura, vamos a presentarnos con la chica nueva.

–Que buena idea Sasuke, pero me parece que tenemos que hacer fila –Dijo Naruto observando la fila enorme que habia en frente de ellos.

–Hay por favor ni que esta ninja fuera tan especial –dijo Sakura serrando sus ojos con enojo.

–Oigan chicos, ¿por que no bamos afuera y cuando ellos terminen de presentarse nos presentamos nosotros? –pregunto Naruto mientras que salían.

–Buena idea –Sasuke también se retiro.

La verdad es que no sabría como enfrentarse a Yuna nuevamente. En su vida pasada ella siempre habia sido como un rayo de luz en sus días más negros, cada vez que se sentía decepcionado o frustrado ella siempre lograba alegrarlo con una de sus dulces sonrisas, o las veces en que ella lo consolaba con uno de sus cálidos abrazos y con su mirada que brillaba más que las estrellas mismas. Yuna siempre habia tenido una sonrisa y un abrazo especial para él, junto con sus palabras de apoyo que siempre fueron únicas.


Muchas personas se encontraban junto a ella en ese momento, la verdad es que a pesar de que era una persona sociable muchas veces se mostraba tímida cuando estaba rodeada de muchas personas. Un poco a lo lejos habia una chica de cabello rubio que la estaba mirando muy desafiantemente y no sabía porque razón, aunque en ese momento no podría fijarse en eso ya que tenía muchas personas a las cual conocer.

Un chico se acerco a ella con una mirada que denotaba mucha pereza. Tenía el cabello largo y negro atado, ojos marrones y dos orejas adornadas con unos pendientes, bien alto y guapo. Su vestimenta consistía en un malla ajustada a su cuerpo y encima de ella tenía una chaqueta con mangas media largas de color gris.

–Hola belleza, mi nombre es Shikamaru Nara tengo 17 años y es un placer conocer a una ninja tan pero tan hermosa –dijo este tomando su mano, esta acción izo que Yuna se sonrojara.

–El placer es mío Shikamaru, yo tengo 16 años y espero que seamos buenos amigos –dijo Yuna dándole una sonrisa.

Otro chico se acerco a ella con una mirada que denotaba mucha timidez. Tenía el pelo castaño y corto, marcas de remolino en las mejillas, y era mucho más gordo que la mayoría de otros ninjas. Llevaba pantalones cortos de color gris, una bufanda blanca, una camisa verde de manga corta sobre una camisa blanca mientras que sus piernas y antebrazos eran envueltos en vendas.

–Ho… hola… mi nombre es… Choji Akimichi y es un gusto… conocerla señorita –dijo este con la voz entrecortada mientras que le estiraba su mano.

–Hola Chōji, sabes no tienes que ser tan formal si quieres puedes llamarme Yuna –dijo ella estirándole su mano –Espero que de ahora en adelante me veas como a una amiga.

– jajjajaja ¿es enserio?, ¿Y quién quiere ser amigo de ese gordo tragón? ¡JAJAJAJAJ! –el comentario izo reír a todos allí menos a Chōji que en ese momento bajo la mirada un poco enojado.

Para Yuna eso fue el colmo, si había algo que ella jamás tolero era la discriminación hacia otras personas, y menos delante de sus narices.

– ¿¡Oye que te pasa!? ¿¡Porque lo molestas de esa forma!? ¡Debería darte vergüenza hablar así de las personas! –dijo Yuna a todo volumen, cosa que izo sorprender a todos allí –Por cierto, ¿tu quien eres? –pregunto esta cruzándose de brazos.

Esa chica era aquella peli rubia que la miraba arrogantemente. Sus ojos eran de color azul y su cabello largo y rubio, recogido en una cola de caballo con el flequillo cubriéndole el lado derecho de su cara. Llevaba una camisa corta sin mangas de color morado, una falda morada y otra falda negra debajo.

–Hola niña, yo soy Ino Yamanaka y te diré que no te metas conmigo si sabe solo que te conviene –dijo esta mostrando una mirada amenazadora.

– ¿Acaso me estas amenazando? Yo voy a dejarte algo bien en claro, si en verdad aprecias tu vida quisiera que dejes de ser molesta y que no me vuelvas a amenazar porque si no te mostrare que de un simple golpe puedo acabar contigo –dijo Yuna alejándose de Ino –Yo no soy cualquier ninja.

– ¡AHORA SI ME CANSASTE NIÑA!

Ino se lanzo contra ella tomando una de sus Shuriken, pero en ese momento Yuna salto de su lugar rápidamente y colocándose detrás de ella atrapo su cuello mientras que la amenazaba con uno de sus kunais. Ino estaba sorprendida por la rapidez de Yuna que en ese momento podría darse por ganadora.

–Te dije que no te metieras conmigo –dijo Yuna en tono de enojo –La próxima vez no tendré compasión de ti Yamanaka –dicho esto Yuna la dejo ir.

Todos se quedaron sorprendidos y a la vez intrigados. Yuna tal vez podría mostrarse dulce y compasiva, pero cuando se trataba de defender a alguien usaba todo su carácter.

Otra chica que al parecer tenía una expresión muy dulce se acerco a ella. Tenía el cabello de color negro azulado hasta la mitad de la espalda con mechones que enmarcan su rostro. Su vestimenta consta de una chaqueta de color lavanda y blanco, además de una camisa de rejilla negra, unos pantalones azul marino y unas sandalias negras.

–Hola mi nombre es Hinata del clan Hyuga y tengo 16 años, quiero decirte que no te preocupes por Ino ella siempre es así de arrogante y mala con todos –dijo Hinata sonriéndole –Me gustaría que fuéramos buenas amigas.

–Me encantaría ser tu amiga Hinata y quiero decir que si Ino vuelve a meterse con alguien de ustedes se la vera conmigo –dijo ella mientras que tomaba una de sus manos –Puedes llamarme Yuna si quieres.

–Me encantaría –dijo Hinata mientras que se alejaba –oye por que no vas afuera, de seguro Sakura y Naruto quieran presentarse contigo.

–Yo no sabía que había mas chicos afuera, pero bueno, ¡NOS VEMOS LUEGO CHICOS! –dicho esto Yuna se fue.


Al parecer casi todos eran agradables en su nueva escuela, excepto Ino Yamanaka que desde el principio no le cayó para nada bien. Ahora tendría que ir a conocer a Naruto y a esa chica llamada Sakura de la que Hinata le hablo, lo único que rogaba es que no fuera una chica como Ino y Naruto de seguro era agradable. Un grupo de 3 chicos se encontraban sentados bajo un árbol y como no conocía a nadie más, supuso que se trataba de ellos. Decidió acercárseles para poder presentarse, pero por alguna razón se encontraba muy nerviosa.

–Ho… hola chicos yo soy la alumna nueva ¿y ustedes quiénes son? –pregunto Yuna demostrándose nerviosa.

Un chico que tenía una sonrisa de oreja a oreja se acerco a ella para saludarla. Tenía el cabello rubio alborotado, bigotes como de gato, y ojos azules como el mar. Llevaba unos pantalones naranja y una sudadera naranja y negra, con el abrigo de cuello negro y alto, así como espirales a los costados.

– ¡Hola preciosa!, yo soy Naruto Uzumaki y me encantaría hacer grupo contigo –dijo este rascándose la cabeza.

–Tú eres aquel niño que en su interior contiene el espíritu del zorro de nueve colas, ¿verdad? –pregunto ella sin reacción alguna.

–Si soy yo, pero no te asuste no te are daño –dijo este temiendo que se asustara.

–No te preocupes, es un placer conocerte Naruto espero que nos llevemos muy bien –dijo ella saludándolo con un beso en la mejilla. Naruto se sonrojo incluso más que un tomate ante tal acción.

– ¡Bueno ya, dejémonos de tonterías!

Esta chica tenía un aspecto de amargada en su rostro. Tenía el cabello de color rosa, grandes ojos verdes y piel blanca. Llevaba un vestido rojo tipo kimono con aberturas en las piernas y sin mangas mientras que su banda estaba sobre su cabello.

–Hola Yuna, yo soy Sakura Haruno y quiero decirte que no me pareces la gran cosa –dijo ella cruzándose de brazos.

– ¡Sakura deja de ser amargada! –Dijo Naruto un poco molesto –Lo siento Yuna es que ella siempre es así.

–No se preocupen ya me di cuenta –dijo ella torciendo sus ojos.

Sasuke se encontraba lejos en ese momento, la verdad es que en ese momento se sentía escaso de valor como para acercarse a ella… aun así sabía que no tenía opción alguna. Yuna no había cambiado nada a cuando era niña a excepción de su cabello que ahora habia crecido mucho, sus ojos seguían irradiando toda la pureza que habia en su interior mientras que su cuerpo estaba mucho más desarrollado y a pesar de ser una ninja con una gran fuerza no habia perdido para nada su inocencia.

–Hola chicos, ¿me dejarían hablar con la chica nueva a solas? –dijo Sasuke mientras que Yuna lo observaba con intriga.

–Esta bien teme, vámonos Sakura –dijo Naruto mientras la tomaba el brazo.

– ¡Estas loco Naruto, no los voy a dejar solo! –dijo Sakura enojada.

Sasuke le lanzo una mirada llena de enojo y reprocho –Déjanos solos Sakura –dijo este dándole la espalda. Sakura no tuvo más opción que irse con Naruto y dejarlos solos.

–Necesito hablar contigo seriamente, vámonos a otra parte más tranquila –Yuna acepto y sin decir más ambos se fueron.


Sasuke la había llevado cerca de una laguna que se encontraba en las afueras de Konoha. Yuna no sabía que pensar en ese momento, ¿acaso se habían conocido en alguna parte? La cara de ese chico s ele hacia muy conocida pero no sabía con seguridad a quien le recordaba. Por fin se detuvieron y el la miro muy fijamente.

–Discúlpame pero… ¿Qué hacemos aquí? –pregunto ella un poco nerviosa.

–Me sorprende que ya no me recuerdes sabes –dijo Sasuke con una pequeña sonrisa triste –Porque yo si te recuerdo mi flor de ciruelo –dijo mientras que le acariciaba la mejilla.

Esa frase izo que Yuna se quedara congelada en su lugar. En todos sus años de vida solo hubo una persona que la llamo de esa forma y se suponía que ya estaba muerto… ¡era prácticamente imposible que estuviera vivo!

Muchos recuerdos se agolparon en su mente, pero uno de esos recuerdos era especial…

Flashback.

Todos se encontraban muy felices jugando en el patio de la escuela; a excepción de una pequeña peli rosada que lloraba desconsolada gracias a que unos chicos rudos la habían dejado toda golpeada y moreteada. En esa escuela todos la trataban muy mal, ella era una niña diferente a las demás. Siempre había sido muy inocente y buena con todos y era por eso que se aprovechaban de ella siempre, jamás le importo estar solo pero tenía que admitir que le gustaría tener al menos un amigo.

–Snif… snif… buaaa… buaa –la pequeña tenía su cabeza oculta en su piernas.

Por otro lado se encontraban muchos niños practicando sus técnicas de entrenamiento y entre ellos se encontraba un pequeño de cabello azabache negro azulado que practicaba sus jutsus mientras que los demás practicaban con armas. Antes de que pudiera lanzar su jutsu este niño escucho un sollozo que provenía del bosque, no quería alejarse de su grupo pero como bien dice el dicho ¡LA CURIOSIDAD MATO AL GATO! En este caso mato al Uchiha.

– ¡Sasuke, ven aquí con nosotros! –dijo uno de los niños llamándolo.

Ahora no puedo chicos tengo algo que hacer –dijo Sasuke mientras entraba al bosque.

Sasuke se fue siguiendo los sollozos por todo el bosque. No entendía porque, pero sentía como un nudo en su estomago cuando oía ese llanto desgarrador, siguió y siguió los ruidos hasta encontrarse con una pequeña y linda niña escondida debajo de un árbol. El conocía a esa niña, era una miembro de su clan pero jamás estaba con nadie a excepción de su hermanito Shio.

–Ho… hola niña –saludo Sasuke sonriéndole.

– ¡Vete no me golpees por favor! –dijo ella llorando más fuerte.

– ¡Tranquila, no te are daño! –Dijo Sasuke sentándose a su lado – ¿Te encuentras bien?

– ¡NO, NO ESTOY BIEN! ¡YA ESTOY HARTA DE QUE TODO EL MUNDO ME MOLESTE! –dijo ella sacando su frustración.

–Ah, y dime ¿Por qué te molestan?

–Porque soy diferente a ellos, ¡soy demasiado buena e ingenua, es por eso que todos se aprovechan de mí! ¡A mí me importa el bienestar de todos! ¿¡Pero a quien le importo yo!? ¡A NADIE LE IMPORTO POR QUE ESTOY SOLA! –dijo ella dejando de llorar por fin.

Sasuke sintió como su corazón se partía en mil pedazos, no sabía porque pero esa niña le daban ganas de llorar.

–Oye tranquila, si quieres yo puedo ser tu amigo –dijo Sasuke tomando su mano.

–Creo que deberías alejarte de mí, si no todos empezaran a dañarte a ti también –dijo ella bajando su mirada.

–Eso a mí no me importa, todos debemos tener por lo menos un amigo y creo que yo podría ser el tuyo.

– ¿Hablas en serio? –pregunto ella ilusionada.

–Por supuesto que si mi nombre es Sasuke –dijo el estrechando su mano.

–Como apodo podría llamarte "Sasuk" que te parece –pregunto ella mientras que Sasuke asintió –Bueno mi nombre es Yuna.

–Mmmmmh no encuentro ningún apodo para ti –dijo Sasuke pensando en un apodo –Oye dime, ¿Cuál es la flor que más te gusta?

–Me gustan mucho las flores de ciruelo –respondió ella intrigada – ¿Por qué preguntas?

–Así te llamare de ahora en adelante –dijo Sasuke fijándose la hora – ¡Dios mío ya tengo que irme! ¡Adiós mi flor de cerezo! –dijo Sasuke mientras que le dio un beso en la mejilla.

Yuna quedo pasmada y feliz al mismo tiempo, estaba muy feliz de saber que por primera vez en su vida tendría por lo menos… un amigo de verdad.

Fin del flashback.

Yuna no lo podría creer, ese cabello azabache, esas hermosas facciones, esa sonrisa pequeña… las concia perfectamente.

–Sa…sas… ke… ¿eres verdad tú?

Continuara…

Nota final:

Hola todos, como tarde mucho en actualizar acá les traje un capitulo más largo.

¡HASTA LA PRÓXIMA!