Hola a todos y todas ! Actualizando mas que nada porque quería decir algunas cosas.
Bueno primero que nada, subo este drabble porque ya lo tenia escrito desde hace mucho tiempo -antes de los pedidos de Tsuna y Gokudera- No crean que se me han olvidado, ¡para nada! Pero ya saben que sucede, la universidad consume mucho y en mi caso estudio y trabajo, tengo a mi cargo 6 grupos de jardín de niños y otros 6 de primaria, así que podrán imaginarse como me encuentro x_x... pero ni modo, la necesidad es grande y hay que talachearle para poder estudiar. Anyway estoy de vacaciones de Semana Santa, wii :v ! así que espero subir ya esta semana tanto los fics de Tsuna como el de Gokudera, solo les pido paciencia nwn.
Esta fue una idea demasiado random y al final me encanto el resultado *inserte corazónsito aquí*
Estaba mareado y no lo iba a admitir, pero mas que eso, estaba sumamente enojado.
Se talló los ojos molesto y apretó su mandíbula mientras miraba por todos lados reconociendo el lugar, paso de estar en una "tranquila" reunión en la casa del Noveno Vongola junto a él y el mocoso de Sawada, cuando de repente el estúpido niño vaca entro corriendo y llorando y acto siguiendo saco la bazooka de los diez años que cayó directamente a los gemelos, no supo si fue a ambos, pero esperaba que el artefacto infernal le cayera a Squalo, Serena en su condición seria una catástrofe, la nube rosa no lo dejo ver y fue cuando cayó hacia él.
Y ahora, El Jefe Varia estaba en un maldito hospital, apretó los puños, esa maldita bazooka estaba defectuosa así que no sabia cuanto tiempo estaría allí ni en donde estaba.
Los pasillos del hospital estaban vacíos, era probablemente la media noche así que se sintió seguro de caminar por allí sin bajar la guardia.
-¡Hey! ¡¿debes de estar de broma a cerca de mi Fiorella?!-
-Hmp- una voz muy familiar llamo su atención.
Se giro hacia el otro lado del pasillo y con mucho cuidado mantuvo su distancia al observar a un pobre medico ser levantado por el cuello de la bata por un señor, lo mas sorprendente era el jovencito de no mas de 12 años junto a él con un pantalón verde cuadriculado muy familiar, de igual manera se notaba completamente enojado.
-¡Voi! ¡Te partiré la cara, no sabes hacer tu trabajo!- era Squalo sin dudarlo ni un poco, sus gritos lo develaban en cualquier época.
El Jefe Varia inquirió que el hombre que se encontraba discutiendo con el medico era Matteo Superbi.
Él nunca conoció a Matteo aunque fuera uno de los mejores amigos del Noveno, el padre de los gemelos tenia el cabello gris bastante alborotado, era demasiado alto y lucia un traje azul marino, aunque rondaba sus 50 años se veía demasiado bien conservado, tenia un rostro maduro con apenas un par de arrugas. A decir verdad, no es como si los peliplata fueran idénticos a él.
-¡Con todo respeto señor Superbi contra la muerte cerebral no puedo hacer nada!- grito furico el medico y eso provoco que Matteo lo soltara aun sin poderse quitar encima la ponzoñosa mirada de Squalo –Su esposa tenia un aneurisma que exploto provocando una hemorragia demasiado intensa y por lo tanto muerte cerebral, eso provoco el choque- dijo acomodándose los lentes
Matteo Superbi cerro los puños con impotencia, Squalo por su parte cerró la boca.
-¿Y mi hija?- pregunto secamente con notable tristeza en su voz
La mirada del médico se ensombresió –A eso iba Señor.- trago saliva –Me tomo que el impacto de la bolsa de aire en el pecho de su hija agravó su condición, el marcapasos ya no esta funcionando correctamente y es solo cuestión de tiempo en que su corazón deje de latir. Las paredes del musculo están sumamente dañadas, necesita un trasplante urgentemente y me temo que la lista es larga-
Squalo al escuchar esas palabras salio corriendo por el pasillo, Xanxus lo miro alejarse y regreso su mirada al padre y al medico.
-¿Es la única salvación de mi hija?- pregunto al borde de las lagrimas Matteo.
-Si, pero Señor, esto que haré no es muy ético pero seria lo correcto. Su esposa esta conectada a las maquinas para permanecer con vida y usted decide cuando desconectarla, también si desea donar sus órganos-
Matteo Superbi enarcó una ceja, sabia a lo que iba el medico.
-Si usted firma los papeles, podemos trasplantar el corazón de su esposa a su hija, son completamente compatibles-
Matteo arrebato las formas de las manos del médico y firmo inmediatamente -¿Cuándo seria la operación?-
-Por la mañana a primera hora, lo mejor para su hija ahora es apagar su marcapasos y mantenerla con fluidos hasta la operación-
Mantenia su distancia pero podía observar absolutamente todo, las puertas y paredes de la habitación de Serena eran transparente a causa de que tenia que estar en vigilancia todo el tiempo, por lo que podía verla. La pequeña lloraba a mares mientras dos enfermeras y un medico intentaban canalizarla, sus ojos lagrimosos miraban desconsolada a su padre y a su hermano al escuchar la noticia acerca de su madre.
-¡Papá por favor paralos! No quiero el corazón de mamá…- La niña no estaba de acuerdo con la idea, pero no entendía el grave peligro que ella corría.
-Serena, se que ahora no lo entiendes, pero esta operación es por tu bien- Matteo acaricio la mejilla de su única hija mujer.
Tenia mucho miedo de perderla. Los ojos de Serena buscaban desconsolada a Squalo, quien se encontraba recargado en la pared con los brazos cruzados y los ojos cerrados.
Una vez que pudieron calmarla un poco, los médicos salieron dejando a los tres Superbis solo.
-Mi niña…- Matteo abrazo a su hija –Trata de dormir, ¿si? Todo saldrá bien- le susurro calidamente a su oído
La pequeña asintió levemente sin alzar la mirada, Squalo se acercó hacia ella y le dio un beso en la frente.
-Voi tranquilízate o te daré una paliza- intento mostrarse tranquilo.
Se despidieron y decidieron dejarla sola para dormir
Los pasillos estaban en completa oscuridad y no habia ni una sola enfermera por allí, bufaba por dentro de la poca atención que había en una zona tan delicada, mas que nada por el hecho de que se pudo meter a una habitación.
Podía observar que efectivamente la madre de los gemelos estaba conectada a varias maquinas, estaba tan mal al borde de que tenia una abertura en su garganta y ahí tenia conectado el respirador. La mujer estaba tal vez en los inicios de sus 30, era bastante joven, su cabello era castaño y ondulado, completamente largo, ahí se dio cuenta que los gemelos habían sacado rasgos equivalentes a sus dos padres.
Camino a la habitación de Serena y desde afuera podía notar como es que seguía despierta, a pesar de estar metida bajo las sabanas se podían escuchar sus pequeños gemidos de tristeza, al mismo tiempo que varios objetos de la habitación levitaban, probablemente aun no controlaba su poder.
Entro a la habitación y se acercó al borde de la cama, ellos no se conocerían hasta tal vez uno o dos años después, así que por ahora ella no lo reconocería. Serena volteo levemente pensando que era una enfermera mas, pero grande seria su sorpresa al cruzarse con esos ojos tan violentos y de color escarlata.
-¿Quién eres…?- musito aun con lagrimas en sus ojos.
Xanxus no dijo nada, se dio el lujo de tan solo observarla; se miraba como una muerta, sus labios y uñas moradas, parecía que tenia dos grandes moretones en los ojos los cuales estaban hinchados tanto de la enfermedad como de estar llorando, su cabello fino y sin vida y por debajo de la bata medica se podían ver los huesos de su clavícula.
Serena tambien observaba a Xanxus, ¿de donde había salido ese hombre? Había notado el escudo de Varia al costado de su saco y pudo notar las pistolas que escondía. Trago saliva nerviosa.
-¿Me voy a morir?- musito con miedo.
La pregunta saco a Xanxus de sus pensamientos, aunque realmente Serena había pensado que él era un enemigo de su padre y que probablemente la querían matar para saldar alguna deuda.
Xanxus coloco su mano en la cabeza de Serena como si le fuera a alborotar el cabello, ella no pudo evitar cerrar los ojos fuertemente y sostener las sabanas con sus temblorosas manos. El moreno acercó a Serena hacia su pecho a modo de abrazo, haciendo que su saco la cubriera un poco. La pequeña Serena no pudo evitar sonrojarse un poco de manera inconsciente, alzó levemente su rostro para poder observar a ese misterioso hombre.
-No- le susurró el Jefe Varia –Te convertirás en una gran mujer- su profunda voz le hizo sentir algo extraño a la pequeña.
Eso habia sido suficiente para que Serena pudiera cerrar sus ojos y descansar antes de su complicada cirugía. Xanxus recostó su cabeza en la almohada, la observo una ultima vez desde el marco de su puerta.
Quien diría que esa delicada niña en unos años se convertirá en una de las mejores telepatas de la mafia.
Ahora podía entender todo, las razones que llevaron a Matteo a tomar todas esas medidas y dejarla con Nono, una peculiar sonrisa de lado se dibujo en su rostro mientras cruzaba sus brazos, esa moribunda niña se armaría con la fuerza y el valor de seguir adelante y darle una paliza emocional. Mentalmente se decía, que la mejor desicion que ella había tomado en su vida fue el darse una oportunidad con él.
Antes que nada me disculpo si Xanxus me quedo muy OCC, ¡PERO! Creo que hasta el seria "delicado" al ver como la versión joven de su esposa pasaba por un momento tan difícil en su vida. Serena se quedo dormida al instante al sentir el toque de Xanxus, no se pero estos dos estaban destinados desde siempre X3 *se emociona internamente* bueno e.e ! Se supone que estaban en la casa de Nono y ya saben que Lambo hecha a perder las cosas :v por "condicion" me refería a que Serena estaba esperando X3 !
Tengo un pequeño bloqueo mental con el Fic de Squalo, me ha entrado algo de duda porque también estaba pensando en el de Dino -que cronológicamente va antes que el de Squalo- Pero bueno, eso lo voy a solucionar pronto. Ahh si alguien me quiere escribir algo de Squalo para que me desbloqueé es bienvenido 8DDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD
Anyway, espero les haya gustado.
P.D. Yune, mi musa, ¿andas por allí?
