Capitulo 2 "Acoplamiento"

La primera pregunta que se hizo Kagome fue de que si estaba muerta o no, pero enseguida fue respondida al sentir su cabeza dar vueltas y vueltas, se supone de que si estas muerta no sientes nada, así que… debe de estar viva; con aquel pensamiento empezó a abrir sus ojos lentamente solo para toparse con unos ojos que la miraban con preocupación, era Rin, estaba viva!.

-Señorita Kagome está usted bien?-

-Si… sí, eso creo…- dijo Kagome mientras se sentaba en la gran cama en que se hallaba –Tu estas bien?-

-Si aunque estoy preocupada por el amo Sesshomaru-

-Preocupada?, no le tienes miedo después de lo que hizo?-

-No, Rin nunca le ha podido tener miedo al señor Sesshomaru, él es bueno y me dijo que hizo eso porque su hermano le había quitado algo que le pertenecía, era lo correcto-

-Pero eso no era motivo para masacrar toda la aldea!- sollozo Kagome –Mato a mis amigos, a Inuyasha, a la anciana Kaede, a los aldeanos y casi te mata a ti también Rin!, incluso a mí, no sé qué hago viva!-

-El señor Sesshomaru no me quizo hacer daño, solo me llevo hacia donde el señor Jaken para que esperara junto con él mientras iba a ver como estabas Kagome-chan-

-Rin, ve a tu cuarto- ordeno Sesshomaru mientras entraba a la habitación.

-Si amo Sesshomaru- le sonrió la niña yéndose no sin antes abrazarle la pierna.

-Que quieres de mi?- soltó Kagome mirándolo con ira –Vas a matarme?-

-Miko… si hubiese querido hacerlo no te había resucitado con tenseiga-

-Entonces que quieres de mi? y porque has matado a todos mis amigos?!-

-Tus amigos interfirieron en mi camino, no me dejaron opción, y respecto a los aldeanos, mi bestia tenia sed de sangre por la ira que lo tomo al enterarse de que el hibrido de mi hermano te había tomado-

-Qué?, y porque?-

-Mi bestia te había elegido para ser mi compañera desde hace tiempo, específicamente desde nuestro primer encuentro en la tumba de mi padre-

-Y porque no me lo dijiste Sesshomaru?-

-No podía dejar que Naraku lo supiera, tu vida iba a correr más riesgo y no estaba dispuesto a ello-

Kagome guardo silencio mientras luchaba con todas sus fuerzas para que las lagrimas no cayeran de sus ojos, aquella información le había llegado de golpe y pensó que si tan solo hubiese esperado un año más como tenia dispuesto ella desde el principio antes de acoplarse con Inuyasha, nada de esto hubiese pasado, sus amigos estarían vivos, la aldea no hubiese sido masacrada, su amado hanyou estaría a salvo y ella… bueno, ella tendría que haberse ido con Sesshomaru por el bien de sus amigos, pero ellos estarían vivos!, oh kami, porque tuvo que pasar esto?, se lamento Kagome mentalmente. La caída de la parte de arriba del kimono de Sesshomaru, hizo que Kagome saliera de sus pensamientos y lo mirara, mientras este se acercaba a paso lento hacia ella, sin dejar de mirarla con aquella mascara indiferente en el rostro, ella tembló y enseguida retrocedió en la cama hasta que su espalda toco el respaldo, sus lagrimas no aguantaron mas y resbalaron por sus mejillas mientras desechaba con todas sus fuerzas la idea que se le venía a la mente en estos momentos… no, Sesshomaru no le haría esto, él detesta a los humanos, le causa repulsión tan solo verlos, él no tocaría a uno y mucho menos… íntimamente, no iba a cometer el mismo error de su padre, no, el era Sesshomaru, jamas haría lo que estaba pensando en aquellos momentos.

-Qu… que vas…a… a hacer?...- pregunto titubeante Kagome.

-Vamos a aparearnos- dijo con sencillez.

-QUEEEEEEEEEEEE?!- grito Kagome a todo pulmón haciendo que Sesshomaru le tapara la boca bruscamente.

-No vuelvas a hacer eso humana- le amenazo –Desnúdate- la soltó.

-No!, prefiero morir que estar contigo!, no!, no lo hare!, no puedes obligarme!- chillo la chica.

-Mi paciencia tiene un límite miko, te desnudas o lo hago yo, y créeme que no voy a ser suave contigo-

-No… no te atreverías…- susurro asustada la miko.

Sesshomaru la miro fríamente y en un movimiento rápido con sus garras, destrozo el kimono de sacerdotisa que tenia, ella pego un gritito y se tapo como pudo con sus manos los pechos mientras cruzaba las piernas totalmente roja y llena de temor, Sesshomaru la miro con su mirada estoica mientras él se paro y desato el obi, para luego quitarse los pantalones, haciendo que Kagome volviera a chillar al ver la semejante anatomía del taiyoukai, cerro sus ojos avergonzada y solo los volvió a abrir cuando sintió que Sesshomaru tomaba sus brazos para quitárselos de sus pechos, empujándola sobre la cama lentamente mientras se acomodaba entre sus piernas, ella solo lo miraba aterrada mientras que él la mirada con su típica mirada fría.

-Porque te sonrojas, no es primera vez que estas con un hombre- su pecho emitió un gruñido ante eso.

-De… déjame… no hagas esto por favor Sesshomaru… tu odias a los humanos…-

-En efecto, pero mi bestia te ha elegido y yo no puedo hacer nada contra él-

-A… a que te refieres?, no eres tu el que tiene el control de él?-

-Miko… esto pasara quieras o no, así que el hecho de que hagas tiempo no cambia nada- hizo una pausa –Mi bestia es la forma más primitiva que tengo, es mi verdadera forma como soy-

-No lo hagas… por favor…- sollozo Kagome con lágrimas en los ojos.

-Te recomendaría no luchar, mi bestia no tolerara más rebeldía por parte de su perra-

-No!, no te dejare hacer esto!- chillo Kagome mientras forcejeaba contra Sesshomaru.

-Quise ser suave por el hecho de que eres humana, pero viendo que no cooperaras... te cogeré con fuerza y solo sentirás dolor- dijo con voz ronca Sesshomaru mientras sus ojos parpadeaban a rojo.

Kagome chillo cuando sintió la punta del gran miembro de Sesshomaru en la entrada de su intimidad y de un solo movimiento hacia delante, se introdujo en ella con fuerza innecesaria, antes de que pudiese gritar por el tremendo dolor que su cuerpo estaba cruzando en estos momentos, una de las manos se Sesshomaru taparon su boca y sin siquiera esperar a que ella se acostumbre, empezó a arremeter contra su pequeña vaina con rápidas y profundas embestidas, mientras que los colmillos del taiyoukai viajaban por la piel lechosa de sus pechos y mordisqueaban los pezones con hambre como si fuera un cachorro hambriento. Kagome sentía que la iba a partir por la mitad, las veces con las que había intimidado con Inuyasha nunca había sentido aquel dolor y bueno, al decir verdad, Sesshomaru era mucho veces más grande que Inuyasha, después de todo, Sesshomaru era un taiyoukai y por lo tanto, bien dotado, para desgracia de ella, ya que por ello estaba pasando por un dolor que le era imposible de soportar, haciéndola moverse como loca para tratar de que el saliera dentro de ella, sin éxito, ya que el taiyoukai no tenía ni la más mínima intención de hacerlo. Por su parte, Sesshomaru se sentía totalmente envuelto en una ola de placer, incluso su rostro estoico había cambiado para transformarse en un lleno de éxtasis, esta humana era una pequeña cosa apretada, no podía creer como un pequeño cuerpo como el de esta ningen podía traerle tanto placer como sentía en estos momentos, acaso era esto la razón por la que su padre se rebajo a aparearse con una?, si es así… ahora lo entendía y le emocionaba, sobre todo a su bestia, pensar que esta ningen estaría dispuesta a él cuando quisiera y que luego de este apareamiento su pequeña perra quedaría preñada; inconscientemente paso una de sus manos por el vientre de la miko y lo acaricio, estaba plano pero no por mucho, pronto estaría hinchado por su primer cachorro y heredero, aunque no le gustaba la idea de que fuese hanyou, pero iba a ser su cachorro, por lo tanto, iba a ser poderoso y digno de respeto, ante aquella idea empezó a arremeter con rapidez demoniaca dentro de la pequeña miko, la cual ahora luchaba contra todas su fuerzas y chillaba como loca. Kagome se tenso cuando sintió como el miembro del taiyoukai palpitaba dentro de ella… pronto seria su liberación… embarazo… no!, y sin más empezó a luchar pero todo fue en vano, ya que en un fuerte gruñido el demonio culmino dentro de ella, mordiéndole entre la curvatura del cuello y hombro, marcándola como su compañera… ahora era la perra del demonio que había acabado con sus amigos… con su amado hanyou y el cachorro de este… ahora no había nada que hacer.