Joder, no ha pasado nada interesante últimamente, solo la llegada de un alumno que a un no conozco en persona, pero por lo que eh investigado parece ser alguien de buen ver, ya que es alto, rubio de ojos miel que se podrían confundir con el oro, facciones detalladas, buen físico y piel blanca, pero no tan blanca como la mía, ya que en eso nadie me gana, ni si quiera una mujer jaja, pero también me informe que es un anti social y una persona muy agresiva, además de que tubo barios pleitos en su anterior escuela y por eso lo transfirieron aquí y con la única persona con la que se junta y al parecer este no le teme, es el chico raro del club de ciencias que en mi opinión es una rareza humana. Bueno, a esos dos los investigare luego, ahora tengo que pensar que haré después de que terminen las clases ya que aún no planeo nada.

Profesor: ya pueden irse.

Todos: ¿enserio? – preguntaban confundidos ya que la clase de ese maestro duraba dos horas y apenas había pasado media hora y sin mencionar que es uno de los más estrictos.

Profesor: si, habrá junta en la sala de profesores y no me libre, así que se pueden ir o ¿me quieren esperar? – esto último lo dijo con una sonrisa en su rostro que dio miedo.

Todos: no, ya nos vamos, hasta mañana profesor – todos salimos nerviosos y lo más rápido que pudimos ya que el profesor daba miedo.

Ahora ya sé que voy hacer, bueno, sabia, ya que alguien en el pasillo me estaba llamando y nada más y nada menos que el capitán del equipo de fútbol.

Yamori: Izaya, ¿puedo hablar contigo?

Izaya: ¿qué quieres? – dije cortante ya que no tenía ganas de hablar con el sabiendo de ante mando que diría.

Yamori: te lo diré en la azotea, así que vamos.

Izaya: está bien. – lo seguí hasta la azotea como él me dijo pero sabía que algo no andaba bien. – y bien, ¿Qué pasa?

Yamori: sal conmigo, ya te lo he dicho antes y me gustaría que esta vez me des una respuesta y no te vayas con rodeos como siempre, porque ya me tienen arto.

Izaya: solo era eso, ja mi respuesta es un rotundo no, obviamente. – oh por dios, ya me quiero ir, pero parece que tiene algo más que decir, apúrate idiota.

Yamori: entiendo.

Izaya: me alegra que lo entiendas, así que chao. – solo por eso me quede, me hubiera largado, jaja que buena manera de desperdiciar mi tiempo.

Yamori: ¿Quién dijo que te dejaría ir?

En eso yamori me atrajo hacia él y me sostuvo con firmeza para no dejarme ir, además de que empezó a besarme de una manera tan desagradable, quería irme, escapar, pero no podía y fue en ese momento que sentí como empezaba a quitarme la ropa el muy degenerado.

Izaya: YAMORI DEJAME IR – le grite.

Yamori: lo siento, pero no lo are, ya que al ser el primero en poseerte entenderás que eres mío y de nadie más. – decía el muy enfermo con una sonrisa en su rostro.

Ya no podía más, tenía miedo y estaba desesperado así que comencé a llorar mientras le gritaba que parara, hasta que sentí como su peso se alejaba de mi cuerpo, y en ese momento se escuchó un gran ruido, por eso me digne a abrir los ojos y fue cuando lo vi, un atractivo chavo de mi edad golpeando a yamori mientras que lo amenazaba con matarlo para que ya no se me volviera a acercar.

Hola, mis queridísimas lectoras, espero que les guste, ya que esta bes lo ice más largo jeje además ya se darán cuenta quien es el que aparece en acción, pero bueno, subiré el próximo cap entre el viernes o el domingo, siempre y cuando vea comentarios ya que son los que me animan a seguir, es enserio, jaja y además tengo problemas con la historia Del Diario De Un Prostituto, ya que no se me ocurre otro título, ni un buen resumen….por favor ayúdenme