DISCLAIMER: Shingeki No Kyojin no me pertenece su repetitivo autor es Hajime Isayama; Yo solo utilizo el mundo de los titanes y a sus personajes para crear historias originales por parte mía con el único propósito de entretener al lector.
PAREJAS: Erwin x Eren (ERUREN) - Rivaille x Eren (RIREN).
DEDICADA: A la linda de BloomyLee por ser una linda amiga y ayudarme con el mundo desconocido de fanfiction, ¡jajajaja! te quiero linda aunque no me hables(?). Y ademas a todas las lindas personitas que se toman el tiempo para leer mis historias todas drogas ya que algunas han dicho que mi fic es horrible y así pero equis ¡jajajaja!, pero volviendo al tema enserio me encanta cada vez que me dan un detalle en mi perfil de facebook donde aveces me publican canciones, imágenes, vídeos o solamente palabras de aliento y muy lindas que hacen que siga haciendo lo que hago y lo que me apasiona. Bueno ya basta de cursilerías de la subnormal y sepsi de Shiro jajaja.
ADVERTENCIAS: ¡Estoy detrás de ustedes y los voy a azotar con mi látigo!. -risa de depravada sexual here.-
SIN MAS QUE DECIR, ESPERO LES GUSTE….
…
" Cuando los copos de nieve caen. "
.
"Parecía como si fuera a ser aplastado por la soledad y enloquecería…
Por la realidad, la falsedad y los recuerdos de los que fuiste despojado…
Nuestros sentimientos se hunden cruelmente
Desapareciendo en el tiempo…
Incluso ahora ya no se porque estoy aquí…
¡Recuerda!"
-Vanan'ice-
.
Regreso a su habitación bastante enfadado no podía creer que Eren se había ido con Erwin, el tenia la idea de que lo iba a escoger a el nunca sospecho que lo iba a hacer a un lado. Pateo su cama y la de Erwin hasta romperla de la cabecera deseaba que en cualquier momento entrara el rubio para sentarse en su respectiva cama y se rompiera, con tan solo pensarlo sonrío maliciosamente y siguió golpeando el mueble. Alzó su pierna para dar el golpe final cuando un fuerte dolor en dicha zona no se lo permitió, no se detuvo a pensar que sus músculos quedarían lastimados provocándole interminables calambres y su pie y pierna izquierda quedaron llenos de moretones, le dolía y mucho pero lo que mas le había enfurecido y de mas era que Eren no estaba a lado suyo. Deseaba tenerlo junto a el, demostrarle todo el amor que no pudo darle, abrazarlo para nunca soltarlo, besarlo como si no hubiera un mañana y sobretodo alejarlo de Erwin, ya no confiaba para nada en el.
Su cabeza comenzó a dolerle por lo que decidió acostarse en su cama que no había sufrido lo mismo que la de su compañero. Sacó su teléfono móvil del bolsillo de su pantalón de mezclilla, lo desbloqueo y marco al primer contacto que tenia en la lista, se arrepentiría después pero ya todo le daba igual.
-¿Holaaaaaaaa?- Se escucho una voz femenina del otro lado de la linea.
-Tsk… Hanji.-
-¡Enanin hace mucho que no hablamos!, desde que llego Eren ya me ignoras, que mal amigo eres, ¡jajajaja!.-
Chasqueo la lengua un poco irritado al escuchar el nombre del muchacho, no lo aceptaría pero lo que el estaba sintiendo en esos precisos momentos eran los celos que creyó olvidados, suspiro molesto para después interrumpir a la joven que se encontraba hablando sobre los ensayos para la presentación de mañana.
-Oye.-
-…. Y por eso las maracas son mejor, ¿Eh?, ¿dime Levi?.-
-¡Tu, yo, películas! ¡AHORA!.- Y con eso corto la llamada lanzando su teléfono a la almohada para que se hundiera en esta, giro su cuerpo para quedar de perfil y ver directamente a donde estaba la ventana que daba al parió trasero donde solía estar cuando quería estar a solas y donde una vez había llevado al castaño a la fuerza. Se levanto y se dirigió hacia la ventana, la abrió para recargarse en la orilla de esta y así el viento le pego al rostro removiendo sus negros cabellos, cerro los ojos por el cansancio y un poco de tristeza que le invadía al no poder tener a Eren a lado suyo. -Espero y estés bien… Eren.-
…..
…..
-¡Erwin-san!-. Grito mientras caminaba sobre el escenario del Théâtre du Châtelet donde la Institución normalmente llevaba a cabo sus presentaciones.
En aquel teatro habían presentaciones de Opera donde hace dos años habían participado llevándose el segundo lugar y aparte también otras academias de arte hacían presentaciones de ballet. En dicho lugar se había estrenado el ballet Petrushka de Igor Stravinski Donde en los 4 actos relata la historia de una joven dama que desea ir a un espectáculo de carnaval pero el fantasma de un hombre con el titulo de la obra le prohibe ir pero un hombre de nombre Moro le dice que no detenga sus sueños y se arriesgue a cumplirlos. Erwin le había contado aquella historia a Eren ya que en lo personal para el rubio era una de sus obras favoritas.
-Dime Eren.- Dijo mientras se acercaba al escenario ya que anteriormente se encontraba hablando con los de escenografía e iluminación para que estuvieran informados en donde quería que estuvieran colocadas los destellos.
-¿Donde dejo estas guitarras?- Alzó sus dos manos donde en cada una tenia una guitarra eléctrica tipo Les Paul donde en las cuerpo tenia color negro y en las pastillas y puente de color marrón claro, bastante llamativos y lindos.
-Déjalos detrás del escenario.-
-¡Esta bien!.-
-¡Eren!.- Le llamó haciendo que el muchacho detuviera su andar para que así Erwin le alcanzara. Cuando estuvo a pocos centímetros de su rostro, Eren no evito sonrojarse cual fresa provocándole cierta gracia y ternura a Erwin. El ojiazul llevo su mano al cabello de Eren donde le quito una pelusa cada imperceptible. -Tenias esto en el cabello.- Sonrío y sopló la pequeña bolita de tela, con eso dejo que Eren siguiera su camino.
-¿Por qué mi corazón comenzó a latir tan fuerte cuando se me acerco?.- Se preguntaba Eren mientras colocaba las guitarras sobre unas bocinas gigantes, en eso escucho como unas personas se acercaban hacia el, el solo agacho la mirada para que pareciera que no estaba escuchando y en efectivo el no quería parecer chismoso pero cuando estuvo a punto de retirarse escucho como una muchacha del grupo que se estaba acercando mencionaban a Rivaille.
-Mañana ¿no es así?.- Escucho como un joven de cabello rubio atado le decía a la muchacha.
-Si, pero ¿crees que el quiera que lo hagamos?.- Aquella voz había sido bastante familiar para Eren, sentía como si ya la hubiera escuchado antes. -A el nunca le gusta que hagamos este tipo de cosas solo porque estaba en una clase de depresión por no encontrarlo ¿no?.-
-¿Ah qué te refieres Petra?.- Pregunto un tercero pero este se veía a simple viste que era mayor, Eren lo miro de reojo y pudo observar que en su chaleco del uniforme tenia bordado su nombre que era Aurou Brossard y el otro muchacho que le hacia compañía a Petra Ral era Erd Gin.
Sus nombres comenzaron a resonar en la mente de Eren, su cabeza comenzó a dolerle, de repente unas imágenes fueron proyectadas en su cabeza, se veía el en un bosque con el atardecer cubriéndolo y también aparecían la joven y los otros dos usando el equipo de metal que siempre veía en sus pesadillas, daban vueltas en el aire, todo sincronizado, parecía un baile como el de las obras que siempre hablaba Erwin pero en eso una criatura con cuerpo de mujer y cabello rubio se hizo presente matándolos pero antes de aquel recuerdo acabara, la ultima imagen que vio fue a Rivaille cargándolo mientras el estaba envuelto en un liquido baboso.
-Maldición.- Dijo entre dientes colocando su mano en la cabeza ya que le dolía aquella zona.
-Me alegro que Rivaille al fin lo encontrara.- Dijo la joven sonriendo nostálgicamente, Eren no comprendía la razón, el solo se encontraba observándolos de reojo a unos cuentos metros de distancia donde los otros 3 no podían verlo.
-¿Eren?.- Pregunto Erd.
Al escuchar su nombre su curiosidad aumento, se acerco poco a poco pero escondiéndose detrás de las bocinas.
-Si, al fin esta con nosotros. Después de tanto tiempo.- Suspiro para después alzar su brazo derecho para comenzar a gritar, asustando a los dos muchachos que le hacían compañía y a Eren que ya estaba a un metro detrás de ellos. -¡Debemos invitarlo! así será una celebración realmente asombrosa y Heichou se sentirá muy feliz!.-
-Petra.- Le llamo Aurou para después darle un pequeño golpe en la cabeza. -El ya no es el "Heichou" ahora es solamente Rivaille.-
-Tch… ya lo se pero para mi siempre será el sargento ¿para ustedes dos no?.-
-Bueno, si, pero Rivaille nos prohibió llamarlo así hace dos días, no quiere que el mocoso ese se confunda y recuerde cosas negativas.- Aquello lo había dicho Aurou tratando de imitar las facciones del francés al momento de hablar, puesto que el pensaba que Petra estaba enamorada de Rivaille cuando la joven realmente lo amaba a el, pero claro, nunca nadie da el primer paso.
-¿De qué hablan?.- Se pregunto Eren a si mismo.
Pasaron los minutos y decidió ya no prestar atención cuando de repente escucho 4 palabras saliendo de los labios de Petra que lo dejaron boquiabierto, si su día de mañana iba a ser pesado ahora iba a ser todavía mas.
….
….
-¡Idiotas!, ¡pedazos de idiotas! ¿que no vez que la mocosa te ama?.- Grito a los cuatro y un mil vientos mientras lanzaba sus zapatos a la pantalla de la televisión que se encontraba frente a su cama. La razón era por que Hanji y él se encontraban viendo la película de "La cabaña del lago", solamente con esa película podía olvidar a Eren.
Siguió y siguió lanzando sus libros, panfletos, ropa y entre otras cosas como un cajón de madera que le dio a la pared dejando una diminuta marca puesto que se encontraban en la escena en la que Kate ya no respondía las cartas de Alex por un mal entendido, ese tipo de escenas desesperaban de sobremanera al francés pero le gustaba. Por otra parte, Hanji Zoe se encontraba acostada en la cama de Rivaille a un lado de el con una cubeta de helado de limón y unas frituras de chile, de reojo miraba las sabanas para asegurarse de que no había tirado nada, gracias a Dios todo seguía limpio.
-¡¿POR QUÉ EL AMOR DE PAREJA ES TAN DIFICIL!? Stupide…. ¡merde!- Ante los insultos de Rivaille en su idioma natal Hanji no pudo evitar soltar una fuerte carcajada puesto que agregando que su amigo se encontraba de pie en la cama lanzando cosas y gritando a todo pulmón arrugando el entrecejo, bueno, era una vista bastante cómica para ella.
-Ya Rivaille calmate, es solo una película.-
-¡Callate vieja loca!, todas las películas están inspiradas en hechos reales.-
-¿Vieja?-
-Todos en el amor sufren y se van con el que no es indicado, eso mismo paso con la otra película que vimos.-
-¿Año bisiesto?.-
-¡Esa!, malditas protagonistas estúpidas, tienen al hombre que las respeta y lo mandan a la mierda… ¿que tienen ellas en contra de los de buen corazón?…¿LES GUSTA SUFRIR?.-
-¡Jajajajajaja!, ya ya Rivaille jajajaja n-no puedo respirar jajajajaja.-
-Tsk…- Con eso le dio un fuerte golpe a la morocha con una de sus libros de música en la cabeza, haciendo que Hanji cayera de la cama junto con su cubeta de helado, pero cuidando que no manchara el tapete.
En eso la puerta de su habitación comenzó a ser golpeada para que le abrieran, ante esto los dos jóvenes que se encontraban dentro del lugar abrieron un poco la puerta mirando por la ranura de esta llevándose la sorpresa de que era el causante de la depresión y enojo de Rivaille, nada mas y nada menos que Eren que al ver a Hanji se asusto un poco por su sonrisa pervertida pero antes de salir huyendo la mano de Rivaille lo jalo de su camisa para adentrarlo al lugar.
Ya estando en la habitación Eren se quedo junto con Hanji en la entrada del lugar mientras que Rivaille iba por el control remoto y apagaba el DVD para así cambiar al canal donde estaban pasando todas las películas de Resident Evil.
-Emm yo, lamento interrumpir en su ¿cita?.- Dijo Eren con un ligero rubor en sus mejillas y con cierto ton de nostalgia al pronunciar lo ultimo.
-¿Qué cosa?- Preguntaron los otros dos con rostro serio, sobretodo Rivaille ya que a los pocos segundos Hanji soltó una risa bastante sonora que irrito aun mas al francés.
-Hay niño mío, este sujeto y yo no somos nada jajajaja.- Señalo con uno de sus dedos al muchacho que se encontraba sentado en la orilla de su cama haciendo como si estuviera mirando la televisión.
-Entonces ¿Qué hacen?-
-El enanin me invito a ver películas ya que tu te fuiste con….- Pero antes de terminar recibió un golpe en el estomago que hizo que perdiera el aire, al principio Eren se asusto pero recordó que la primera vez que los conoció había sucedido lo mismo y la muchacha siempre terminaba con una sonrisa en su rostro.
-Es hora de que te vayas.- Dijo el azabache abriendo la puerta.
-¿Eeehh?, tu eres el que me invita y me saca a patadas.-
-Aun no te e pateado así que no inventes cosas.-
-Es que la ultima vez me pateaste para que me saliera por la ventana.-
-Eso fue porque ya era tarde.-
-¡Eran las 3 de la tarde Rivaille!.-
-Tenia que practicar.-
-Tenias día libre.-
Ya no tenia con que contraatacar por lo que le dedico a Hanji una mirada asesina para que se retirara.
-Esta bien, esta bien, es hora de que me vaya. ¡Hasta mañana gruñón y hasta luego pequeño Eren!- Y con eso se retiro del lugar con su cubeta en mano para regresar a las habitaciones de las chicas.
-¿Y?-
-¿Perdón?- Pregunto Eren mirando a Rivaille.
-¿A qué viniste?, o es que tu amigo Erwin ya no te presto atención y me usas de segunda opción.-
-N-no, para nada, Erwin-san me trato muy bien ¡Ah!, hasta me compro hel…-
-¡CALLATE!- Grito mientras se acostaba en su respectiva cama con rostro serio, sin darse cuenta ya se había quedado pegado a la película de zombies que estaban pasando.
-Yo bueno, vine a cuidarte unos segundos.- Mintió.
-Mmmm, gracias por tu ayuda pero no la necesito.-
-Pero la enfermera Ymir me dijo que…-
-Mira niño, si vas a hacer algo hazlo por que quieres no porque te lo pidan. Mejor largare con el rubio ese y déjame en paz.-
Unas pequeñas lagrimas inundaron sus grandes ojos pero no quería que Rivaille se diera cuenta por lo que agacho la mirada y apretaba los puños.
-¡NO!- Grito.
-¿Qué?-
-Yo…yo…-
-…-
-¡Yo quiero realmente cuidar a Rivaille-san!, me preocupa mucho, no quiero que nada malo te pase y si ya no vas a ir mañana a la función yo tampoco.-
El ojiplateado ante aquello se quedo sorprendido, no sabia como reaccionar.
-¡Ja!, muy bien ensañado mocoso, me da igual lo que quieras hacer.-
-¿Cómo?-
-Mira si solo venias para saber si Erwin había llegado pues como puedes ver ¡no esta!.-
-¡No!, yo vine para…-
-¡Callate!.-
-¿Eh?.-
-¡Lárgate, no te quiero ver ahora!.- Se levanto de su cama y se acerco al muchacho que poco a poco iba dando pasos hacia atrás para quedar su espalda pegada contra la puerta.
-Pero Rivaille yo realmente quiero…-
-Basta.- Aquello lo había dicho entre dientes pero se podía escuchar como si se le hubiera formado un nudo en la garganta. Eren trato de mirar a los ojos a Rivaille pero el flequillo de este no lo dejaba ver, comenzó a sospechar que se encontraba llorando. Y no estaba del todo equivocado.
-¿Por qué te pusiste así?.- Pregunto al ver como el francés colocaba su mano en el picaporte de la puerta pero el mas pequeño lo evito colocando una mano suyo encima del contrario.
-…-
-Respóndeme.-
-¿Por qué debería?, al final nosotros no somos nada, no te debo explicaciones.- Sonrió, fue una pequeña sonrisa triste que fue vista por Eren.
Al paso de unos segundos de silencio Eren retiro su mano de la de Rivaille para que este pudiera abrir la puerta.
-Vete.-
-…- Salió con la mirada sombría, no entendía el porque tenia unas inmensas ganas de llorar pero la única manera en la que evitaba derramar unas cuentas lagrimas era mordiéndose sus labios. -Rivaille.-
-¿Qué?-
-Descansa.- Volteo para sonreirle pero en eso una lagrima le traiciono y se derramo por su mejilla, ante aquello Rivaille abrió sus orbes plata, lo que menos deseaba era ver al muchacho llorar, sentía un gran dolor en el pecho al ver aquella imagen pero lo único que hizo fue chasquear la lengua y cerrar la puerta dejando a Eren afuera.
"Al final no somos nada…"
Aquellas palabras resonaron en su cabeza ya que Rivaille tenia razón, no le debía explicaciones. -¿Qué hice para que me trataras así?- pregunto en voz alta para después dirigirse a su respectiva habitación.
Abrió la puerta con sus llaves y en el momento en el que ingreso a la habitación una voz femenina se escucho. -¡Eren!-
-¿Qué?-
-Hola.-
-¿¡MIKASA!?-
-¿Por qué tienes los ojos rojos?.- pregunto acercándose al muchacho.
-Estuve leyendo hasta tarde y así quedaron jajajaja, lo lamento.-
-Mmm… ¿Ya pensaste en lo que te dije?.-
-Un poco.-
…
…
-¡Flashback!-
-Te extrañe por mucho tiempo, ¿me recuerdas? soy Mikasa.-
-¿Mikasa?.-
-Si.- A medio camino de estar mas cerca del castaño detuvo su andar, a la distancia se podía notar que Eren no la recordaba y eso le dolía bastante. -¿Es acaso que no sabes nada?.-
-No se a lo que te refieres, en mi vida te había visto, solo aquella vez que ingrese a este lugar.-
-Mientes.-
-¿Como?.-
-¡Tu debes recordar!, no puedes olvidar cuando me salvaste, cuando arriesgaste tu vida por mi, la vida por la que pasamos en las murallas, ¿experimentaron contigo?, ¡dime!, ¿por qué no recuerdas nada?- Y así continuo con sus preguntas interminables y sin respuesta, Eren comenzó a sentirse sofocado por sentirse interrogado, aveces le ocasionaba escalofríos cuando al pelinegra decía algo que aparecía en sus pesadillas.
-No me digas que olvidaste cuando mamá murió.-
-¿Qué?, ma..m..mamá, ella esta viva y ademas tu no eres mi hermana.-
-En una vida pasada lo fui.-
-¿Cómo?.-
-Tu me rescataste de unos secuestradores que habían asesinado a mis padres pero tu me salvaste asesinándolos y me regalaste esta bufanda.- Mostró la prenda que se encontraba en la palma de su mano. -Y tus padres me adoptaron, me cuidaron hasta que un día tu padre nos abandono y nuestra madre fue asesinada por un titán.-
-¿Por un qué?.-
-Titán, criaturas gigantes y de diferentes clases que vivían con el único propósito de asesinarnos, un día un grupo de aquellas criaturas rompieron el muro en donde nos encontrábamos y devoraron todo a su paso entre ellas a nuestra madre… Carla Jeager.-
Al escuchar el nombre de su madre un miedo comenzó a invadirlo ya que no le creía para nada a la muchacha pero al escuchar aquel nombre ya no sabia si lo que escuchaba era real o mentira.
-No, no es posible.-
-¿Vez esta pequeña cicatriz que tengo en mi mejilla?- Pregunto señalando aquella zona. -Tu accidentalmente la provocaste, descuida no te culpo y nunca te culpare.-
-¿Cómo pude hacer eso?-
-En tu forma de titán. Cuando te mordías tu mano te convertías en una de aquellas criaturas, pero tu no eres malo.-
-¿Morder?- Recordó cuando en bastantes sueños que anteriormente había tenido se veía a el con una marca en la orilla de la palma de su mano, comenzaba a comprender bastantes cosas y juntando las cosas que había visto en sus sueños y en unas especie de visiones las cosas ya estaban tentando forma.
-Lo malo es que aquí también esta el.- Dijo remarcando la ultima palabra con bastante enojo.
-¿Quien?-
-Rivaille, el era el sargento de la legión de reconocimiento, nosotros sus subordinados. Por su culpa tu falleciste, no dejare que te haga daño de nuevo y que me quite lo que me pertenece.-
El nombre de aquel hombre lo sorprendió todavía mas, sobretodo que todo sentido, ya que hubo unas ocasiones en las que cuando miraba a Rivaille este tenia un uniforme militar con capa con unas alas… las mismas que el emblema de la institución. En su mente se juro que cuando tuviera la oportunidad de encontrarse nuevamente con el francés le preguntaría se Mikasa tenia razón o solo estaba inventando cosas.
En eso la puerta de la azotea fue brutalmente abierta dejando a la vista a Lance Rivaille donde este se encontraba sudando y las respiración entre cortada.
-Rivaille ¿que tienes?, no te vez muy bien.-
-Tch, idiota. ¡Tu vienes conmigo!- Grito acercándose a paso veloz a Eren pero también mirando bastante molesto a la muchacha. En eso antes de alcanzar al mas pequeño se desmayo.
-¡Heichou!.- Grito Eren mientras lo abrazaba para detener su caída. Volteo a mirar a la muchacha que se encontraba con los ojos abiertos por el grito.
-Mikasa.-
-Dime.-
-¿Que significa la palabra "Heichou"?.-
-Eren…-
-¡Contesta!.-
Desvío la mirada para después contestar. -Sargento.-
-No, no puede ser posible…- Dirigió su vista al azabache que se encontraba entre sus brazos.
-Si quieres piensa que todo fue inventado, supongo que es lo que deseas, pero yo algún día espero que recuerdes todo. Pero esto si quiero que recuerdes y nunca de los nuca lo olvides y es que yo siempre estaré cuando me necesites, también Armin. Por lo que e visto Jean y Marco no recuerdan nada…. supongo que es lo mejor para los dos.- Suspiro acercándose a Eren. -Es mejor que lo llevemos a la enfermería.-
-Yo lo llevo.-
-No, mejor yo. No quiero que te esfuerces después de todo lo que te dije.- Y así coloco a Rivaille en su espalda para sujetarle las piernas con sus manos.
-Mikasa.-
-Dime.-
-Gracias.- Sonrío, acto que provoco que la asiática se ruborizara se sobremanera pero devolviendo la sonrisa que muy pocas veces se veía es su rostro. Ya tenia mucho tiempo que extraña el rostro sonriente de su hermano.
-N-no hay de que.-
-Fin del Flashback.-
….
….
-Y ¿que dices?.-
-Bueno, yo realmente no puedo creer todo lo que me dijiste, no estoy diciendo que seas mentirosa ni nada por el estilo pero es que es difícil de procesarlo.-
-Entiendo.-
-Pero no te molestes por favor.-
-No, no puedo molestarme contigo Eren- Con eso abrazo al muchacho.
-¿Mikasa?.-
-Realmente te extrañe.- Oculto su rostro en el pecho del castaño mientras este sentía como su camisa se mojaba, al parecer la pelinegra estaba llorando por lo que correspondió el abrazo.
-No se lo que paso en aquel tiempo del que hablas pero te juro que no te decepcionare ni te haré llorar.-
-E-Eren.-
-No te hagas la fuerte.-
Y con eso Mikasa rompió en llanto aferrándose a quien antes había sido su hermano, aquella escena le recordó aquella vez en la que Eren se había transformado por primera vez en titán y ella al encontrarlo sano y salvo y saliendo de la figura de titán donde ella fue corriendo hacia el a abrazarlo y comprobar que su corazón siguiera latiendo.
-Oigan- Se escucho que decían debajo de la cama de Armin haciendo que estos voltearan a ver aquel lugar.
-¿¡ARMIN!?- Gritaron los dos en unísono al ver como el pequeño rubio salía debajo de aquel mueble con su flequillo tapándole sus azulados ojos.
-¿Qué haces allí?- Pregunto Eren extendiéndole la mano a su compañero de cuarto para que así lo levantara. -¿Y cuanto tiempo llevas abajo de la cama?.-
-Llevó una hora, estaba componiendo una melodía para mañana pero en el intento me quede dormido jejeje.- Comenzó a reír nerviosamente mientras se rascaba la cabeza.
-¿Y porque lo componías en la obscuridad de abajo?.- Aquella había sido Mikasa levantando un poco las sabanas que daban al suelo para así mostrar la "cueva" en la que había estado Armin, dentro se encontraban bastantes libros, unos audífonos conectados a un reproductor de música, unas cuantas manzanas y gomitas de azúcar.
-Es…. cómodo.- Sonrío por la respuesta que el mismo había dado ya que aunque se escuchara muy absurdo era la verdad. -¡Mikasa!, no es por ser grosero ni nada pero…¿que haces aquí?.-
-Estuve esperando aquí a Eren para hablar.-
-Aveces me dan miedo.-
-No exageres Armin.-
Y sin darse cuenta los tres comenzaron a hablar sobre bastantes temas triviales, sobre libros, poesía, canciones y algunos lugares turísticos de Francia. Habían quedado en salir el día de mañana a visitar la Torre Eiffel después de la función de Navidad.
-Bueno.- Bostezó. -Es hora de dormir y Mikasa tu debes regresar a las habitaciones de mujeres.-
-Puedo quedarme a dormir aquí.- Dijo la muchacha como si no fuera la gran cosa lo que había dicho.
Y antes de que Armin le regañara Mikasa se encontraba acostada en la cama de Eren dejando a esté mas asustado que cuando hablaron en la azotea.
-¡Mikasa largo!.- Grito el ojiazul un poco irritado.
-Pero yo quiero quedarme con Eren.-
-¡Afuera!.-
-Pero…-
-Si nos reportan de que una mujer se encuentra en nuestra habitación te dejo de hablar.-
-Mientras Eren me siga hablando no hay problema.-
Y así continuaron por bastantes minutos tratando de convencer que la muchacha se fuera del lugar y lo lograron cuando Eren le prometio desayunar con ella la mañana siguiente.
-Hasta mañana Eren.-
-Adiós Mikasa.-
-Nos vemos Armin.-
-F-u-e-r-a.-
Con eso la puerta fue cerrada dejando a los dos muchachos dentro del lugar y al fin que todo se encontraba en silencio soltaron al mismo tiempo un suspiro por haber logrado lo imposible.
-Tsk…- Chasqueo la lengua el castaño mientras colocaba su palma de la mano en la frente, le estaba comenzando a doler la cabeza, comenzaba a ver bastantes imágenes de gente muerte dentro de su habitación y que todo estaba hecho pedazos, aquello le había dado escalofríos.
-¿Qué sucede?- Armin comenzó a preocuparse y se podía notar en su timbre de voz.
-Lo lamento, me dolió la cabeza por unos segundos pero ya se fue la sensación, no te preocupes.-
-¿Estas seguro?, mientras te dolía ¿no comenzaste a ver cosas extrañas?.- El tiempo que Eren se había quedado encerrado en la habitación Armin había salido a la ciudad para ir a todas las bibliotecas que se encontraban en el lugar para encontrar algún libro que hablara sobre la amnesia y cuando por fin lo encontró aprendió que las personas que padecían aquella enfermedad en sus sueños aveces podían revivir algunos sucesos del pasado pero el que lo padecía no se daría cuenta.
Ademas de eso, en aquel libro decía que los dolores de cabeza eran síntomas de que el sujeto ya comenzaba a recordar un poco y con el tiempo se daba unos casos en los que se podía recuperar las memorias pero habían otros en las que simplemente no quedaba mas que una pesadilla.
-¿Eh?, jajaja n-no, solo comenzó a dolerme pero no te preocupes con una pastilla se me va a quitar.-
-¿Quieres que te acompañe?-
-No gracias, yo voy solo.- Con eso se levanto de la cama para dirigirse a la puerta y abrirla. -Si necesito algo regreso ¿vale?.-
-De acuerdo.-
-Voy a apagar la luz.-
-Dejare encendida la lampara de la mesa para que no este tan obscuro cuando regreses.-
Y con eso Eren salió del lugar dejando a Armin solo en la habitación. Suspiro cansado y se acostó dejando su cabeza hundirse en su suave almohada. -Espero y muy pronto recuerdes.- Y sin darse cuenta ya había caído en brazos de Morfeo. Al final de cuentas había sido un día pesado para el buscando libros que trataban de la amnesia.
…
…
No podía conciliar el sueño, daba bastantes vueltas en su cama pero ninguna posición en la que quedaba le ayudaba. Ademas cada vez que cerraba los ojos y estaba a pocos segundos de dormir veía la imagen de Eren llorando y el lo que menos quería era ver aquel rostro del muchacho.
-Demonios.- Dijo entre dientes sentándose en la orilla de la cama, volteo a ver la cama de Erwin para ver si este estaba allí pero al parecer aun no había regresado, eso era bueno ya que aun podía tener la oportunidad de verlo romper su cama a la mitad por toda el "maltrato" que había recibido el mueble por el berrinche de Rivaille. -Tengo hambre.- Se dijo a si mismo para después encaminarse a la puerta y salir de allí para así comenzar a buscar la bodega en la que guardaban la comida donde aquel lugar que buscaba quedaba en el piso de abajo.
Cuando cerro la puerta se quedo observando la de la habitación de Eren que quedaba delante suyo, por un momento estuvo a punto de tocar la puerta para pedirle disculpas al mas pequeño por haberlo tratado tan mal hace unas horas pero decidió no hacerlo ya que sentía que Eren no lo querría ver y no aceptaría hablar con el. Desvió la mirada derrotado y se dirigió a las escaleras que quedaban del lado derecho que daban al piso de abajo.
Ya estando en el ultimo escalón se percato que la puerta de la bodega estaba entreabierta y se notaba que la luz estaba encendida, lo único que paso por su mente era que era un ladrón o un estúpido con hambre… igual que el, se acerco a la puerta y a lado de esta se encontraba un trapeador, la agarro, suspiro y abrió de una sola patada completamente la puerta y sin ver de quien se trataba comenzó a golpear a la persona que se encontraba en el lugar.
Alzó el trapeador para dar el ultimo golpe cuando se percato que el pobre muchacho que había sufrido todos aquellos golpes fue Eren. No supo como reaccionar, lo único que vio es como el artefacto de limpieza que llevaba en manos caían de estas y con el palo golpeaba la cabeza del castaño.
-Aaaaggg.- se quejaba Eren mientras tragaba unas galletas que había encontrado en una de las gabelas del lugar, en resumen no había encontrado las pastillas y se puso a comer lo que estuviera a su paso. -¿Rivaille?- Su rostro se ruborizo y sus orbes agua marina se abrieron como platos puesto que se encontraba en una situación bastante vergonzosa, su camisa para dormir tenia restos de comida y leche de chocolate que había tomado del refrigerador ademas había sido golpeado por el francés y no sabia muy bien por que.
-¿¡Qué demonios haces Eren!?- Pregunto colocando su mano en la frente para hacerla hacia atrás revolviendo sus cabellos negros.
-Me dolía la cabeza y vine por unas pastillas pero…-
-Confundiste la medicina con golosinas.-
-Que chistoso- Bajo la mirada. -Tal vez.-
-Eres un mocoso.-
-Y tu un loco salvaje por golpearme.-
-Pensé que eras un ladrón.-
Eren al escuchar aquello soltó un gruñido que le causo bastante gracia a Rivaille, parecía un niño pequeño que había cometido una travesura, suspiro y extendió su mano al castaño para que se levantara. Ante aquel acto el ojiaqua se sorprendió un poco pero al cabo de unos segundos termino aceptando la ayuda del contrario.
-Gra-gracias.-
-Lo que digas.- Se encamino al refrigerador para sacar una de las leche de chocolate en caja para tomársela con un popote que venía detrás de esta. -¿Qué?.- Pregunto al ver como Eren le miraba atentamente.
-No, nada es solo que bueno…-
-¿Qué cosa?.-
-Quiero hablar sobre el tu ya sabes.-
-…-
-Tch, sobre el amm b-beso de aquella vez.-
-¿Qué vez?.-
-La segunda.-
Al escuchar aquello Rivaille se ahogo ¡ya que no recordaba cuando había dado el sagrado primer beso con Eren!, respiro para recuperar el aliento para indicarle al castaño que continuara.
-Bueno, ese día que nos toco una clase de baile y bueno tu me b-be…-
-Besaste.-
-¿Cómo puedes decirlo tan natural?-
Sonrío ante aquella pregunta pero la oculto con la caja de chocolate que estaba bebiendo. -No tengo la mas mínima idea, pero dime Eren, ¿Que quieres saber precisamente sobre aquel día?.-
-La razón por la que lo hiciste.-
-Tsk, por que… - Se quedo en blanco, no podía decir que la verdadera razón por la cual lo había hecho era que quería dejar muy en claro que le pertenecía solo a el y quería aprovechar que Erwin lo estaba mirando para que se diera cuanta de las cosas, pero ahora Rivaille desconocía sobre los sentimientos de Eren, mas bien, no conocía nada de el, ya que no era el mismo de antes. Deseaba decirle lo que realmente sentía pero no podía, no puedes comenzar una relación con alguien que conoces apenas un mes. Solo había una manera de arreglar eso y era volver a enamorarlo. -Era parte del espectáculo, a muchas de las que asisten a nuestras funciones les gusta ese tipo de escenas.-
-Ah, ya veo.- Su voz se escuchaba algo triste pero Rivaille no se había dado cuenta de ello.
-Lo lamento.-
-¿Qué?.-
-Si llegue a confundirte lo lamento.-
-No Rivaille es solo que…-
-Bueno ya son las 12:00 de la madrugada y es hora de que me vaya a dormir.- Con eso se dirigió a la puerta pero en el momento en el que salió, se podía apreciar como afuera de las ventanas del pasillo del lugar unos pequeños copos de nieve iban cayendo para así teñir el brillante pasto verde en un blanco hermoso, ya tenia bastante tiempo que Rivaille no veía nevar en Francia, al parecer el cielo le estaba dando un pequeño regalo. -Mmm, las 12 ¿no?- Pensó en voz alta.
-¿Cómo?-
-No nada.- Se volvió hacia Eren. -Adiós.- Con eso se dirigió de nueva cuenta a su habitación donde al fin conciliaría el sueño.
-Enserio que hay veces en las que no lo entiendo.- Dijo Eren para si mismo sin darse cuenta que alguien mas había entrado al almacén.
-Rivaille es así, no te preocupes.- Aquel había sido Erwin con un pequeño de nieve en su camisa negra y en sus rubios cabellos.
-¡Erwin!, ¿c-cuanto tiempo llevas aquí?-
-Apenas hace unos segundos, lo lamento si te asuste no era mi intención.- Sonrió.
-N-no hay problema jaja de por si soy muy despistado y fácil de asustar.- Continuo riendo nervioso puesto que la presencia del rubio siempre hacia que se pusiera ansioso.
-Eren.-
-¿Dime?.-
-Nada es solo que me gusta tu nombre.-
-Nghh..- Se quedo estático en su lugar mientras su rostro se teñía como el rojo de las fresas dulces.
-Jajaja- Se acerco a Eren para colocar su mano en la mejilla de este.
-¿Qué sucede?- pregunto al momento de sentir aquel frío contacto de la palma de la mano de Erwin en su rostro.
-Tus mejillas están rojas, me gusta.- Volvió a sonreír de una manera seductora provocando que Eren comenzara a ponerse todavía mas nervioso de lo que ya estaba, sentía su corazón golear fuertemente contra su pecho y que en cualquier momento sedería ante él. En eso, con su pulgar marco la comisura de los rosados y suaves labios del mas pequeño haciendo que este soltara un pequeño gemido. -Al igual que tus labios.-
-…-
-Lo lamento, si hice que te sintieras incomodo.- Retiro su mano del rostro de Eren mientras desviaba la mirada a alguna parte del lugar.
-N-no, no me sentí incomodo, l-la verdad solo me sentí a-avergonzado.- Su flecho tapaba sus ojos por lo que solo se podían ver que estaba ruborizado hasta las orejas, literalmente.
-Entonces desde ahora dire cosas para que te pongas así.-
-¿QUÉ?, ¿POR QUÉ?.-
-Me encanta tu rostro avergonzado.- Se acerco a los labios del castaño donde deposito un rápido beso para así retirarse sin antes detenerse en la entrada. -Descansa, nos vemos en unas cuantas horas.-
-A-adios.-
Y así Eren se quedo solo en la bodega pero con una sensación de calidez en su pecho que sin querer provoco que en su rostro se formara una sonrisa.
….
….
Ingreso a su habitación cuidando de no hacer ningún ruido puesto que cierta persona se ponía de un humor de perros al ser interrumpido mientras dormía. Cerro la puerta detrás de el cuando una navaja le rozo la mejilla cortándole tan solo un poco y dicho artefacto quedo clavada en la puerta, ante esto Erwin solo dirigió su vista al fondo de la habitación donde Rivaille se encontraba de pie recargado en la ventana.
-¿Qué fue eso?.- pregunto bastante molesto mientras se encaminaba a donde se encontraba el francés.
-La bienvenida que te mereces, ¡connard!.-
-¿Qué?, pero hablando enserio ¿a que vino eso? yo no te e hecho nada.-
-Tsk… callate eres molesto y te había dejado muy en claro que no colocaras un dedo encima en Eren y aun así lo hiciste.-
-¡Ja!, te dije que haría lo posible para alejarlo de ti ¿no?.- Dijo con sorna mientras sonreía de la misma manera para dirigirse a su respectiva cama. -Mientras tu te quedes aquí encerrado por tu problema de stress yo iré al concierto junto con Eren donde en la fiesta después de esta haré que se quede conmigo.-
-Tch…- Con eso dio la platica por terminada y se acostó en su cama donde miraba de forma asesina a Erwin.
-Jajaja, imaginarte siendo derrotado por mi enserio que es fascinante.- Imito lo mismo que había hecho segundo antes Rivaille pero bajo la atenta y asesina mirada de este, al parecer su plan no había tenido efecto al momento de que Erwin se había acostado. -Hasta en unas horas.-
-¡Muérete!.- Grito fuertemente, tanto que Eren que se encontraba ya ingresando a su habitación con una caja de galletas y la bendita pastilla para el dolor de cabeza haciendo que volteara a ver la puerta estos para después ingresar a la suya.
Pasaron unos cuantos segundos para que la cama del rubio comenzara a crujir para que después la cabecera de madera cayera.
-Ri…va…ille.-
Por dentro se sentía realmente feliz y satisfecho por lo que se le escapo una pequeña sonrisa para después ocultarla con las sabanas y así volvió a caer dormido mientras Erwin lanzaba al aire una que otra maldición.
….
….
Abrió pesadamente los ojos al escuchar como se formaba un alboroto a fuera de la habitación, volteo a ver a su lado izquierdo donde Armin ya no se encontraba acostado, se levanto y se dirigió a la puerta puesto que la curiosidad de saber porque se escuchaban bastantes pasos, gritos e inclusos sollozos le carcomía por dentro. Abrió la puerta para toparse con Rivaille abriendo la puerta de su respectiva habitación al mismo tiempo.
-Buenos días.- Dijo Rivaille mientras se soplaba el poco pelo que le tapaba la vista pareciéndole a Eren un poco divertido.
-Buenos días vecino.- Ante aquello el azabache soltó una pequeña risa para después dirigir su vista al resto del pasillo donde bastantes alumnos se encontraban ya aseados y alegrados con sus maletines donde se encontraban sus respectivos instrumentos.
-¿Por qué están todos tan apurados?.-
-Por el concierto, ¿acaso se te olvido?.-
No necesito respuesta ya que el rostro de Eren era un poema, no tenia ni las mínima idea de que era 24 de Diciembre y ademas el plazo que tenia para entregar sus partituras donde tenia que mostrar cual era la melodía que estuvo practicando para la presentación.
-Eres un idiota Jeager.-
-¡No puede ser posible!.-
-Eso te pasa por quedarte encerrado en tu habitación por 3 días.-
-¡Fue por tu culpa!.-
-¿Qué?, ahora yo tengo la culpa, tsk…-
En eso Jean apareció caminando calladamente con unos pantalones negros pegados calzando unas botas del mismo color y una camisa color azul marino con el cuello hacia arriba mientras que en su mano derecha llevaba el maletín donde se encontraba su guitarra eléctrica.
-¡Jean!.- Grito Eren en forma de saludo.
-Suicida de mierda.- Con eso siguió su camino hacia la salida dejando a Eren bastante molesto.
-¡Piérdete!.-
-Al parecer no soy el único que piensa que eres un mocoso de mierda.- Dijo Rivaille recargándose en la pared con los brazos cruzados.
-Tch… maldito.-
-¡Eren!.- Saludo Erwin apareciendo a un lado del muchacho.
-Buenos días.- Sonrió haciendo que cierto enano gruñón se enfureciera al ver que aquella no iba dirigida hacia el.
-Buenos días.- Respondió amablemente mirando a Rivaille de reojo para ver sus reacciones.
En eso, Eren recordó el beso que había recibido por parte del ingles, aun sentía aquella sensación de sus labios siendo rozados por los de este, nuevamente aquella sensación de calidez y felicidad lo invadió por completo.
-Nghh..- Comenzó a ponerse nervioso y los dos muchachos que estaban con el se percataron de ello.
-Nos vemos en unas cuentas horas, hasta luego Eren.- Se despidió el ojiazul mientras revolvía los cabellos castaños de este. Y en un segundo endureció la voz. -Rivaille.- Y con eso se retiro.
El nombrado solamente alzó el dedo medio bastante enfadado aprovechando que Erwin se encontraba dándole la espalda y bastante lejos.
-¡Levi!- Grito Eren lanzándose al nombrado para bajarle la mano.
- ¿Qué sucede contigo?.-
-No haga eso por favor.-
-¿¡Por qué!?-
-No quiero que la buena imagen que tengo de ti se borre de mi mente.- Alzó la vista para encontrarse con el color plata de los ojos de Rivaille, cada vez que cruzaba la mirada con el sentía una inmensa nostalgia, sentía como si su corazón se achicara y un inmenso deseo de querer abrazarlo o ayudarlo en algo le invadía, por un momento pensó en las palabras que Mikasa le había dicho el día anterior pero decidió que mejor aquella platica se mantuviera en secreto.
-Tch…- Desvió la mirada puesto que sentía que aquellos puros orbes esmeralda ya le pertenecían a Erwin y que deseaba que el ingles estuviera con el, odiaba hasta pensar en ello pero no le quedaba de otra que aceptarlo, pero nunca se atrevería a averiguar si era verdad o mentira. -Eres un mocoso- Deshizo el agarre que había hecho el menor para entrar a su habitación. -Mucha suerte en tu presentación, te ira de maravilla… Eren.- Y con eso cerro la puerta dejando al castaño con un sentimiento de soledad en su interior.
-Y si lo que dijo Mikasa ¿es verdad?- Se pregunto a si mismo.
-Recuerda y no me dejes por favor.- Decía Rivaille en sus adentros mientras se sentaba en el suelo en el silencio del lugar.
…
…
Ya eran las nueve de la mañana y el comedor de la Institución comenzó a llenarse ya que el desayuno del día consistía en tostadas francesas donde algunos iban acompañados de queso cottage, otros de chocolate derretido y los demás con crema batida con unas cuantas fresas dulces y frescas. demás de Pan francés esponjoso con miel, queso crema y fresas. Los famosísimos French toas de crema de chola y avellanas, un desayuno bastante popular en Ailes de la Liberte. Aparte de los frescos jugos de naranja y entre otros donde también podían ser combinados.
El lugar era bastante amplio donde habían mesas en el interior del lugar o afuera en los balcones donde el barandal estaba lleno de rosas rojas para así esparcir si bello aroma en todo el lugar. Las mesas eran circulares par personas ademas se encontraban bien acomodadas y con un adorno en cada uno de unos tulipanes blancos en macetas pequeñas de cristal.
En una de las mesas se encontraban Mikasa, Jean, Marco, Annie y Armin disfrutando de su desayuno. En eso, Eren llego con sus platos de comido y ademas portando unos pantalones azul marino de mezclilla y una camisa azul cielo, al momento de ser visto por la pelinegra y su compañero de cuarto le llamaron para que se sentara con ellos acción que fue realizada.
-Perdón por no levantarte temprano, te veías tan cansado que por eso no lo hice.- Dijo Armin mientras se rascaba la cabeza y reía de manera nerviosa.
-No te preocupes, la verdad no me gusta ser despertado tan temprano.- Se sentó en medio de Mikasa y Annie. -¿Eh?, hola mucho gusto.- Saludo Eren a la rubia que le miraba como su hubiera visto lo mas espantoso de toda su vida.
-Hola.- Se limito a decir ya que tenia prohibido hablar sobre la época de los titanes. Mikasa y Armin estaban consientes que Annie con tan solo pedirle perdón al muchacho le contaría todo, lo que nadie sabia era que la pelinegra ya le había contado casi todo.
-Buenos días Eren.- Saludo Marco con una sonrisa en su rostro.
-Buenos días.-
-¿Ya estas listo para la presentación?.-
-Mmm… algo así, se me olvido entregar hace dos días la canción que iba a interpretar y en realidad no e ensañado.- Confeso algo avergonzado.
-Ya veo, pero aun así puedes participar ¡vamos, no te desanimes!.-
-Eso te pasa por lento.- Aquello lo había dicho Jean con una risa burlona haciendo que a Eren le resaltara una vena del enojo.
-¡Caballo de mierda!.-
-¿A quien llamas caballo?-
-Aquí van de nuevo.- Comento Marco dándole un sorbo a su jugo de naranja.
-¡A tu estúpido pony con cara de depravado sexual!-
-¡¿Cómo?!.-
-¡Te odio!-
-¡¿Y tu crees que me agradas?!-
-Tch…- En eso dirigió su vista a una mesa de afuera donde se encontraban Hanji, Aurou, Erd, Rivaille y Petra desayunando. Por un momento decidió dejar de mirar pero demasiado tarde, Petra se encontraba abrazando al pelinegro siendo correspondida ante aquel acto. Sintió como la sangre le hervía del enojo, al darse cuenta de lo que le estaba pasando se quedo boquiabierto, ya estando a punto de tranquilizarte miro por ultima vez hacia aquella dirección donde la joven le estaba dando un beso en la mejilla a Levi, eso había hecho que algo dentro de el se rompiera, volvió a sentir la sensación de abandono.
-Perdóname por no cumplir mi promesa… lo lamento Eren, pero ten por seguro que nos volveremos a encontrar.-
Aquella frase ya la había olvidado por completo, ya no soñaba que la persona que se parecía bastante a Rivaille le hablaba en sus sueños pero cuando le escuchaba le tranquilizaba, se sentía protegido y amado, aunque fueran unas cuantas palabras para el eran realmente importantes y valiosas.
Después de un par de minutos la calma volvió y los amigos de Eren junto con el comenzaron a entablar una conversación pero donde aveces Jean terminaba molestando al castaño o viceversa, se notaba que se habían extrañado ya que no tenían a nadie mas a quien molestar. Pero sin que los demás se dieran cuenta Eren miraba de reojo a la mesa donde se encontraba Rivaille hablando amenamente con la joven pelirroja pero la única que se percato de aquello fue Hanji, haciendo que a través de sus lentes saliera un pequeño brillo ya que le curiosidad ya le estaba dominando.
….
….
Eran las dos treinta de la tarde y ya todos estaban comenzando a abordar los automóviles de la academia para llevarlos a la Théâtre du Châtelet. La presentación tendría inicio a las cinco, pero se llevaban uno hora y media para legra hasta el teatro y aumentando el trafico que había era mas fácil que salieran temprano.
-Eren ¿ya tienes todo listo?- pregunto Mikasa portando una falda hasta las rodillas de color negro, zapatillas del mismo color, una camisa blanca con botones, un saco también negro, aquel era el traje que le habían dado a las muchachas para la presentación pero aparte de todo eso Mikasa se encontraba portando una diadema de color rojo y su amada bufanda roja que seguía cuidando como si su vida dependiera de ello. -Si no te apresuras nos van a dejar.-
-¡Ya vooooooy!- Grito mientras emprendía la carrera para alcanzarlos en la entrada de la institución, al mismo lugar por donde entro la primera vez. El uniforme que portarían los hombres era el mismo que llevaba Jean hace unas horas antes. En su mano derecha llevaba su instrumento en su respectivo estuche. -¡Apresurate Armin!-
-¡Me va a dar un ataque al corazón!…. ¡No tengo condición chicos, espérenme!- El ojiazul iba unos cuantos metros mas atrás de Eren.
-¿Listos?- Cuestiono la asiática mientras abrazaba su estuche de su violín.
-¿Tu también tocas?-
-Un poco, pero yo en realidad estudio canto.- Contesto un poco avergonzada mientras abordaba el automóvil.
-Eren.- Aquella voz era la de Rivaille que se encontraba a un lado de la entrada de la academia.
-Levi ¿ya te sientes mejor?-
-Aun me sigo doliendo la cabeza, supongo que un idiota descerebrado me esta haciendo brujería.- Se estaba refiriendo a Erwin.
-Jajajaja, no digas eso, ¿nos vas a acompañar?-
-No puedo, ¿recuerdas lo que dijo Ymir? no puedo ir ya que el ruido empeoraría mi estado.-
-Ya veo.-
-Me hubiera encantado verte tocar el violín pero ya será para la próxima, suerte y feliz navidad.-
-F-Feliz navidad.-
Rivaille le dedico una pequeña sonrisa para después emprender una caminata hacia la salida de la academia.
-¿A donde vas?- pregunto un poco preocupado.
-Iré a ver Arco de Triunfo y la Torre Eiffel -
-Pero Ymir dijo…-
-Me dijo que no asistiera a la presentación mas que no podía ir a visitar otro lado, adieu.- Y con eso se retiro a paso lento.
-¿Eren?- Le llamo Armin para que entrara al vehículo. -¿A donde va Rivaille?- Preguntó ya estando los tres dentro del automóvil.
-Ira a ver la ciudad de París.- contesto mientras miraba hacia la ventana donde Rivaille seguía caminando a paso lento, algo en el se veía extraño, parecía triste.
Ya estando a fuera de la institución la nieve no se hizo esperar, solo eran unos pequeños copos de nieve adornando toda la ciudad de París.
-Al parecer también lo olvidaste.- Dijo Rivaille para si mismo mientras miraba como los pequeños copos caían en su rostro.
….
….
Ya estaban cerca de llegar al teatro cuando de repente un nuevo dolor de cabeza invadió a Eren.
-¿Que sucede?- pregunto Mikasa.
-Me duele bastante la cabeza, siento como si hubiera olvidado algo importante.- Ante aquella respuesta Armin y Mikasa se miraron a los ojos unos segundos.
-¿Qué clase de cosa?- seguía insistiendo la pelinegra.
-Intenta recordar cerrando los ojos.- Propuso Armin un poco nervioso.
-Esta bien.-
Cerró los ojos fuertemente por el dolor intenso, comenzó a recordar como el día anterior había escuchado una conversación de Petra con otros dos muchachos, no sabia muy bien de que trataba pero solo podía escuchar el nombre de Rivaille, en eso después de dos minutos recordó las palabras que había dicho la pelirroja.
-La lamento, ¡detenga el auto!.- Grito Eren al chofer que rápidamente su petición fue acatada. -Necesito irme, díganle a Erwin que lo siento pero olvide algo importante.- Y con eso emprendió la carrera aun con su violín en mano.
-¡Eren!- Grito la muchacha saliendo del auto pero por mas que gritara iba a ser ignorada.
-Déjalo Mikasa-
-Pero Armin…-
-Déjalo libre, ya no es el Eren de antes, es mejor que nos apresuremos o llegaremos tarde.-
-Tch…- No le quedo de otra que obedecer al ojiazul para así continuar su camino hacia el Teatro, ya inventarían después una excusa.
….
….
-Maldición, no tengo suficiente dinero.- Dijo bastante molesto mientras pateaba una piedra que estaba en el camino, se sentía bastante agotado por haber corrido hasta el Arco de Triunfo donde supuestamente iba estar Rivaille pero al darse cuenta que este no estaba allí comenzó a vagar por las calles hasta encontrar un camino para llevarlo a la Torre Eiffel.
Volteó a seguir viendo los puestos de comida que adornaban las calles, se podía oler el aroma a pan caliente por todos lados, ya cuenco se estaba dando por vencido encontró un puesto donde encontró lo que estuvo buscando.
-Disculpe, buenas tardes ¿cuanto cuesta?- Pregunto señalando el producto.
-150 euros.- Contesto amablemente la señora.
-Lo compro-
….
….
Iba caminando con bastante nostalgia, le alegraba en cierta parte que su antiguo equipo de la legión de reconocimiento lo hubiera recordado pero el deseaba que cierto muchacho de orbes agua marina lo recordara y se lo dijera, pero al parecer no todo lo que se desea se recibe.
Sin darse cuenta ya había llegado a la famosísima Torre Eiffel que tendría un hermoso espectáculo de luces y fuentes de agua instalados en el suelo, no esta de humor para verlos pero se sentía bastante mal y tal vez unos minutos en aquella función no le haría mal.
-¡Rivaille!- Escucho como le llamaban pero no reconocía la voz, volteo incontables veces para saber de quien se trataba pero no sabia con exactitud de quien se trataba.
-Ya me estoy volviendo loco.-
-¡Levi!, ¡Levi!… ¡HEICHOU!.- Al fin había reconocido aquella voz que nunca se cansaría de oír pero lo que lo había dejado todavía mas impresionado en que lo hubieran llamado "heichou", solo había una persona que siempre le llamaba así.
-Eren…- Dijo al percatarse que el muchacho llevaba en una mano su estuche de violín y en otra una bolsa mediana con algo rectangular adentro.
-¡Al fin te encuentro!- Dijo ya estando frente a frente pero bastante cansado por haber corrido cuadras atrás puesto que tenia la idea de que el ojiplateado se encontraría allí.
-No se supone que debes estar…-
-Feliz cumpleaños.-
-…- No podía creer lo que estaba escuchando, lo único que podía hacer era quedarse de piedra en donde se encontraba.
-Lo lamento por olvidarlo, pero hace unos días había escuchado a la señorita Petra decir que tu cumpleaños era el 24 que es hoy.-
-Ya veo.- Se sentía bastante feliz pero no quería demostrarlo.
-¡Ah! esto es para ti.- Dijo extendiendo la bolsa que llevaba en una de sus manos para entregárselo a Rivaille.
Retiro la bolsa y abrió el paquete mediano donde venia dentro un pastel de chocolate con el numero 19 ya que esa era la edad que estaba cumpliendo.
-Nada mal.-
-¿Te gusta?- pregunto bastante entusiasmado.
-Debió haber sido bastante dinero por esto.-
-La verdad es que no, pero no te preocupes por el dinero lo que importa es que te guste.-
-Tsk…pareces colegiala enamorada.-
-¿Eeeehh?, n-no es una confesión, y-yo solo quería darte un re-regalo.-
-¿Puedo pedir un deseo entonces?-
-¡Por supuesto!-
-Cierra los ojos.-
-¿Eh?-
-¡Que los cierres idiota!.-
-¡SI!- Cerró fuertemente los ojos y con un ligero rubor en las mejillas pareciéndole a Rivaille un poco lindo, coloco una mano en el cuello de la camisa de Eren y con su otra mano sujetaba el presente que le habían dado. -Rivaille ¿que piensas hac…- No pudo terminar ya que se vio interrumpido por los labios del contrario, ahora Eren era el que ya no sabia como reaccionar, por un momento pensó en deshacer el beso pero poco a poco fue cediendo, abrazo por el cuello a Rivaille para corresponder aquel acto, fueron intensificando el beso cuando comenzó la función de luces y agua donde tuvieron que apartarse ya que se habían mojado un poco sus ropas al estar cerca de la torre.
-Maldita sea.-
-Rivaille.-
-¿Qué cosa?.-
-Creo que me gustas…-
-¿Q-Qué?.-
-No estoy seguro cada vez que estoy contigo yo, yo nghh… me siento feliz y ansioso pero cuando estoy con Erwin también mi corazón se pone inquieto, perdón por decir todo esto tan de repente.- Su rostro estaba completamente rojo por la vergüenza, no sabia realmente porque le había dicho todo eso, pero algo en el le decía que iba a estar bien mientras estuviera a su lado.
-Mmmm, y-ya veo.- Ya estaba comenzando a sentirse nervioso, ansioso y feliz al haber escuchado lo que había dicho Eren, pero claro esta que nunca en su vida cambiara su semblante serio. -Es mejor irnos a la Institución ¿no?-
-¿Q-Qué?, a si jajaja emm, vamos.-
-Esta vez iremos en taxi-
-¿Y por que ahora no caminando?-
-¿¡Quieres caminar como 6 manzanas o todavía mas!?, que masoquista eres.- Se acerco a la orilla de la acera para llamar a un taxi que rápidamente les hizo caso y los llevo a la academia.
….
….
Después de 3 horas de trafico lograron llegar sanos, salvos y un poco calmados a la institución donde aun no llegaba nadie, se dirigieron a la sección de las habitaciones para varones.
-Rivaille.- Le llamo en voz baja.
-¿Dime?.-
-¿No quieres pasar?.-
-¿A tu habitación?.-
-S-si, pero si bueno aamm tu crees que es una mala idea, bueno yo…-
-Hazte a un lado voy a pasar.-
-Ejeje, a-adelante.-
Y así Rivaille ingreso a la habitación del castaño donde comieron el pequeño pastel que le habían regalado.
-Gracias.- Dijo el azabache acostado en la cama del menor.
-¿Por el pastel?, no es nada.-
-No.-
-¿Cómo?-
-Gracias por seguir con vida.- Comenzó a cerrar los ojos, se sentía bastante cansado a tal punto de ya no saber lo que decía. -Te dije que algún día nos íbamos a encontrar, esta vez cumpliré mi promesa.- Fue cerrando los ojos poco a poco.
-¿Q-Qué promesa?.-
-De protegerte.- Finalmente cayó dormido en la cama de Eren dejando a este confundido, las pesadillas que había tenido anteriormente, lo que Mikasa le había dicho y ahora lo que había comentado Rivaille lo habían confundido todavía mas, por un momento comenzó a creer que tal vez si era posible la reencarnación pero ¡vamos!, eso no podía ser posible, todo tenia que tener una explicación razonable.
-Levi.- Susurro para después depositar un beso en la frente de este… para después estar muriendo de la pena al no saber que hacer si Armin entraba y los encontraba.
….
….
Rojo.
Todo estaba perdido, la ultima expedición donde derrotarían a los últimos titanes que quedaban iba a realizarse, pero tenían bastantes bajas, ni siquiera habian pasado dos horas cuando ya habían aparecido los primeros titanes a pisotear a bastantes soldados.
La legión de reconocimiento se encontraba perdido, medio grupo había sido asesinado, solo quedaban Hanji, Mikasa, Armin, Jean, Eren y Rivaille, los demás habían muerto.
-¡Eren!- Grito el azabache mientras utilizaba el equipo tridimensional para resguardarse en las ramas de un árbol.
-Heichou, ¿que sucede?.- Pregunto colocándose a lado suyo.
-Si te pido que te retires con Hanji y los demás me obedeces ¿entendido?-
-¿QUÉ?, ¡NO! ¡NO ABANDONARE A HEICHOU EN ESTA MISIÓN!-
-¡Callate!, eres mi subordinado y debes acatar las reglas.-
-S-Sargento no...- Su voz comenzó a entrecortarse por las lagrimas que estaban a punto de salir de sus ojos.
-Ademas, eres mi pareja y no quiero que te suceda algo, por eso necesito que ahora o nunca regreses con los demás al cuartel. Yo me quedare aquí.-
-Pero Levi me prometiste que regresaríamos juntos.-
-Lo lamento, es una promesa difícil de cumplir.-
En eso dos titanes de 20 metros aparecieron detrás del árbol colocando sus mandíbulas a la altura de Rivaille donde rápidamente los esquivo pero de lo que no se dio cuenta era que un tercer titán lo agarraría del brazo y se lo comería, el dolor era bastante fuerte pero aun asi con las pocas fuerzas que le quedaban con su otro brazo logro cortar el cuello del titán para que después se evaporara.
-¡Eren! ¡Eren!- Comenzó a gritar mientras se arrastraba por el suelo, logro acabar con los 3 titanes de hace unos minutos pero de allí no sabia lo que había ocurrido con el muchacho de ojos agua marina.
En eso encontró el cuerpo del muchacho en el suelo con vida, llego arrastrándose hacia el para así abrazarlo y esconderse entre los troncos de unos arboles que fueron destruidos.
-Ri-Rivaille.-
-Aquí estoy.-
-¡Noooo!, t-tu brazo, ¡Rivailleeee!.- Comenzó a llorar sin la mas mínima intensión de parar. -¿¡Por qué lo hiciste!?, yo podía haber ayudado.-
-Eren no digas eso, aveces se deben sacrificar algo para ganas otras cosas.-
-Tch... Levi, por favor no mueras.-
-No lo haré.-
De repente mas titanes comenzaron a rodearlos, eran bastantes, Rivaille ya no tenia fuerzas para pelear puesto que se estaba desangrando.
-Ahora es mi turno.- Dijo Eren mientras se levantaba.
-¡No te atrevas Eren!.- Grito tratando de evitar de que el muchacho luchara, no quería que la persona que llego a amar de verdad saliera herida.
-Muchas gracias Heichou.-
-¡NOOOO!-
-Por favor dime tu ultima promesa.-
-¿Qué?-
-Dilo por favor.- Sacó sus dos cuchillas para ponerse en posición antes de activar las cuerdas.
-Tsk...- Sus ojos comenzaron a llenarse de lagrimas. -Perdóname por no cumplir mi anterior promesa... Lo lamento Eren, pero ten por seguro que nos volveremos a encontrar en otra vida donde podamos ser felices, lo prometo.- Una lagrima cayó mojando sus blancas mejillas.
-Gracias.- Volteó a ver por ultima vez a su pareja. -Y yo te prometo que haré lo posible para recordarte.- Comenzó a llorar. -Te amo Rivaille y lo siento.- Con eso activo el equipo 3D para salir disparado hacia los titanes y así acabarlos.
-¡EREEEEN!-
De repente aquel muchacho de ojos agua marina se tiño de rojo... para así nunca abrir de nuevo sus hermosos ojos.
.-.-.-.-.-.-.-.-.
-...vaille- Escucho que le llamaban. -¡Rivaille!.- Abrió los ojos encontrándose con el rostro preocupado de Eren.
-¿Qué sucede?.- pregunto de mala gana ya que estaba dormido hace unos minutos.
-Es solo que... estas llorando.-
Poso su mano sobre su mejilla y sintió dicha zona húmeda, odiaba tener que recordar el día que fue brutalmente apartado de Eren, donde se sacrifico por el.
-Ya veo.- De un rápido movimiento agarro el cuello de l camisa del castaño para acostarlo a lado suyo.
-¡¿Ri-Rivaille?!.- Comenzó a alterarse al sentir las tibias manos del francés por debajo de su camisa tocando su cuerpo hasta llegar al pecho donde apretó su mano en dicha zona para así sentir los latidos de su corazón.
-Quédate así- Dijo entre dientes escondiendo su rostro en la espalda del mas pequeño.
-Rivaille, ¿tuviste una pesadilla?.-
-Callate, ya no lo menciones.-
-¿Sabes? no se que soñaste pero lo único que quiero es que ya no sufras, deja de aguantar toda la tristeza que llevas cargando por dentro...-
-¡Callate mocoso!.-
-Solo quiero que seas feliz conmigo.- Colocó su mano encima de la de Rivaille.
-Con tan solo sentir el latido de tu corazón me basta...-
-Rivaille.-
-¿Qué cosa?.-
-¿Tu crees en la reencarnación?.-
Continuara... a no ser.
...
N / A:
Muy buenas madrugadas jajajaja xDD Son las 3:00am aqui en donde vivo, bueno, espero les haya gustado este capitulo, es el mas largo que e escrito... es de 30 hojas. ASDFGHJKLÑ Bueno, los muy malditos de Rivaille y Eren me dejaron abandonada... mientras ellos tienen sex, Shiro se tiene que matar las neuronas y pestañas para subir el cap... malditos, por eso una se vuelve darks(?).
¡Voy a responder así súper ASDFGHJKL los lindos anonimos que me han dejado y hasta apenas apetecieron, F.F me odia y no me muestra todos los rewievs!:
Fujoshichan: Awww muchisimas gracias linda, no sabes lo feliz que me hiciste, me alegro bastante de que te guste esta historia que hago con todo mi cariño. ASDFGHJK ¡Si!, Eren ya estaba muy puesto y dispuesto para que Rivaille se terminara durmiendo, las cosas de la vida de este pequeño uke ¿no? xDD ¡JAJAJA!. ¡SIIII! ya esta comenzando a recordar y ahora mas gracias a mi choza. Ujujuju, el lemon llegara muy pronto linda -guiña el ojo.- Espero te haya gustado este capitulo y gomen por tardar en responder, F.F no me dejaba ver tu rewiev -corazón gay roto here(?)- AJAJAJAJA. Capitan america recibira tu mensaje y morirá, maldito yo lo odio xD.
ASagui: ASDFGHJKLÑ muchisimas gracias por tu rewiev, jejee espero te hayan gustado los videos todos extraños que puse jaja xD. ¡Waaaa! que linda, muchisimas gracias, espero y te haya gustado este corto (jajaja corto tsss xD) capitulo, gomen por no contestar a tiempo, f.f me hacen bullying y no me deja ver los anónimos. -llora-
galletasconchocolate: Tu nombre esta sensual y me gusto muchísimo xD Espero y te haya gustado el capitulo aquí ya puse lo que la rebelde de mi campaña le dijo al uke sepsi de Eren jajaja xD, aaaww que linda, muchisimas gracias, enserio que me hacen muy feliz cuando dicen que les gusta esta historia, me motivan a seguir haciendo lo que hago.
Bueno nenas, espero les haya gustado el capitulo, perdón si no estoy tan happy hippie como siempre pero jajajaja me desvele leyendo unos mangas yaoi y unos fics que no e leido desde hace 2 meses, nos vemos hasta la siguiente, ¿tomatazos?, ¿galletas?, ¿porno Riren -Ereiri?, ¿rewievs?, nada, esta bien -llora-. Mañana les contestare sus rewievs del capitulo anterior es que apenas F.F me los mostró. ¡El internet conspira en mi contra!. Shiro escribe media idiotez cuando tiene sueño.
¡Las y los amo con todo mi kokoro!, si quieren ponerse en contacto conmigo llamen al 01800h7vd-xxx, contestara el dios Yato para resolver todos sus problemas ¡yeeey!, ¿Sabian que el rubius se tomo una foto con skrillex?, maldito es un suertudo a el si le toca el buen salseo. Ok si ya me callo. Bueno si quieren agregarme mi facebook esta en mi cuenta solo mandenme un mensajito diciendo como firman, descuiden no muerto, ni mato, no mando a Higia para que barran mi casa xDD.
Cuidense... ¡Las amo! Byeeee...
-se vuelve a privar del sueño.-
