Estoy de vuelta!~

DISCLAIMER: Esta serie no me pertenece, de haber sido así hubiera habido porno gay en el anime ;D

ADVERTENCIAS: Faltas de ortografía, aburrimiento por parte del lector, Noiz algo malo al principio, Aoba de víctima y Koujaku de colado :v

Sin más disfruten la continuación~


Capítulo 2:

Noiz-nii-san


Aoba tomo sus palillos y cogió un poco más de carne que había en el platillo del centro. Alzo la mirada y observo como Noiz, uno de sus hermanos mayores comía con tranquilidad, pero sobretodo en total silencio. Había una pequeña historia detrás de esa comida que ambos compartían sin la compañía de nadie más. Koujaku tendría un entrenamiento riguroso de Kendo, el cual duraría un par de horas y por ello se había vuelto al instituto después de haber recogido a su hermano menor. Clear tenía un concurso de pintura y le habían exigido comenzar a hacerlo en esos días, por lo cual también estaba ausente.

Solo eran él y Noiz, un chico que era terriblemente callado. Y no es que a Aoba le molestara, pero el simplemente hablaba demasiado al ser un niño y que la otra persona no lo hiciera le desesperaba a niveles inimaginables.

—Noiz-nii-san—Murmuro tratando de llamar su atención, el volteo inmediatamente, con esos ojos fríos que le asustaban, sin embargo se armó de valor para continuar—¿Quieres jugar videojuegos conmigo?

Justo cuando pensó que la respuesta iba a ser no, ya que se había tardado en responder se llevó una gran sorpresa...

—Está bien—Aoba no pudo contener la sonrisa de victoria en sus labios, sabia cuanto le gustaban los videojuegos a Noiz, así que había decidido acercarse a el por medio del chantaje—Pido el control negro—Dijo después de un rato, el menor de los Seragaki no cabía en su asombro, había sido fácil hacer que conviviera con él.

—Claro, yo prefiero el azul—Contesto antes de comer un poco más, no porque estuviera emocionado iba a desperdiciar la deliciosa comida que Clear había preparado antes de irse.

Deseaba poder acercarse a su hermano mayor, ese que en la lejanía se veía inalcanzable.

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Observo con tristeza la pantalla de nuevo, había perdido una vez más en el videojuego, su hermano Noiz era realmente increíble. Giro a verle y este solo apretó el botón para jugar una vez más. Por alguna extraña razón Aoba tenía la ligera sospecha de que su hermano mayor guardaba mucho detrás de esa mirada carente de sentimientos. Extendió su mano, tocando el brazo de Noiz, quien al notar el tacto se alejó un poco de él.

—No me toques—Sus labios temblaron al escuchar ese tono frío y molesto. Aoba no sabía interpretar la sensación que le embargaba en esos momentos.

—L-Lo siento—Se disculpó antes de seguir apretando los botones del control, para seguir jugando ese videojuego que ni siquiera le interesaba, solo lo había hecho para poder acercarse al mayor, cosa que al parecer había arruinado.

Jugaron tres veces más hasta que Ren apareció a lado del pequeño Seragaki, reclamando por atención de su dueño. Noiz se fue sin decir nada, dejando a Aoba con su mascota. Durante un tiempo sonrió mientras jugaba con Ren, pero de la nada recordó el desprecio en las palabras de Noiz. Se quedó en silencio, se cubrió la cara con las manos y comenzó a llorar. No sabía porque quiso llorar de repente, pero no es como si pudiera detener las lágrimas que corrían por sus mejillas. Ren le animaba lamiendo la parte de su mejilla que su mano no alcanzo a cubrir, pero ni eso le hizo detenerse.

—¿Sucede algo, Aoba?—Se tensó, reconociendo la voz de Koujaku, estaba frente a él, debió acabar con su entrenamiento temprano.

—No es nada—Pues tampoco quería preocupar a su hermano, Koujaku frunció el ceño.

—¿Noiz te hizo algo?—Pregunto mientras le quitaba las manos del rostro, ahora podía ver las mejillas coloradas de Aoba, al igual que sus lágrimas deslizándose por ellas.

—Fue mi culpa.

—Iré a hablar con el—Aoba le tomo de la mano, impidiendo que se fuera, pues no quería que sus hermanos pelearan por su culpa.

—Está bien Koujaku-nii-san, como dije, fue mi culpa.

Él le miro preocupado, le abrazo en silencio y dejo que Aoba llorara en sus brazos hasta que este se cansara. No tenía idea de lo que había sucedido cuando estuvo en el entrenamiento pero intuía, que definitivamente no había sido culpa de su hermano pequeño.

Ambos ignoraron el hecho de que Noiz observaba la escena de lejos, con un gesto amargo en su rostro.

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Tecleo unas cuantas letras más, intentando no poner atención al recuerdo del pequeño Aoba llorando entre los brazos de su hermano mayor. Estaba molesto, tan enfadado que había tenido la ligera tentación de mandar todo al infierno, incluidos sus padres adoptivos. Agradecía que el padre de Koujaku no hubiera dejado que se fuera con su progenitor, ese hombre había sido un malnacido que maltrato tanto a su madre como a él, algo que había querido borrar de su memoria para siempre, pero no, allí estaba y se representaba como marcas en su cuerpo.

Por alguna extraña razón, desde que había llegado Aoba se sentía irritado y no podía explicar el porqué. Noiz nunca había sido caracterizado por ser una persona llena de emociones, no, era alguien carente de ellas y desgraciadamente la culpa la tenía su padre. Entonces cuando veía a Aoba, lo feliz que era cuando Claire, la madre de Clear le mimaba y le repartía besos en la mejilla, en esos momentos es cuando tenía unas inexplicables ganas de gritar.

Aoba era feliz, un niño con todo lo necesario y él no lo fue, su infancia había sido un desastre. Él nunca tuvo un hogar cálido, no lo tuvo hasta que su madre conoció a Hayato, pero luego ella le dejo, falleció y le dejo solo. Fue en ese instante que recordó, como era vivir en la oscuridad. Y a pesar de las intenciones de Claire para acercarse a él, ella de verdad no podía ser como su madre, nadie se le comparaba a ella.

No había nadie como su madre.

Gruño, eran celos, tenía envidia de Aoba, la tenía y era demasiada, porque él lo tenía todo. Después apretó los puños, enojado consigo mismo, Aoba también había probado la soledad, el también toco la oscuridad. Noiz sonrió irónicamente, había olvidado el hecho de que Aoba había sido huérfano.

Entonces...¿Por qué ese niño parecía no haber perdido nada?

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Aoba observó la puerta con temor, no sabiendo si debía tocar o no, al final lo hizo, con las piernas temblorosas de los nervios. La puerta de extraño color verde fue abierta y Noiz estaba sorprendido de verle allí afuera.

—Quise venir a disculparme—Susurró cerrando los ojos, como si esperara un golpe o palabras hirientes por parte de su hermano mayor.

—Entra—Aoba se vio confundido cuando Noiz le invito a pasar a su cuarto, sin saber que decir solo asintió antes de entrar.

Se sentó en la cama y Noiz fue hasta el rincón de su recamara, allí donde había un espacio especialmente preparado para su mascota, cargó el conejo entre sus manos y tomo una zanahoria que tenía a lado de su escritorio. Se acercó a Aoba y le tendió el conejo, el cual fue felizmente recibido entre los brazos del niño, después le dio la zanahoria y le vio fijamente.

—Intenta alimentarlo—¿Intenta? Fue lo primero que pasó por la cabeza del hermano menor de Noiz, alimentar a una mascota era fácil así que no entendía como sería difícil alimentar a ese tierno conejo.

Aún así acercó la zanahoria al animal y este empezó a comer inmediatamente, volteó a ver a su hermano y él sonreía, Aoba se sonrojó, era la primera vez desde que había llegado que veía al alemán sonreír. Sin poder evitarlo se contagió de aquella sonrisa casi inexistente, pero estaba allí, solo para el menor.

—¿Noiz-nii-san?

—Le agradas—Interrumpió, ahora ambos se miraban, Aoba parecía perplejo ante aquel tono cariñoso y Noiz solo trataba de no decir nada que pudiera malinterpretarse, era malo para demostrar emociones—Le agradas al igual que a mí.

Aoba sintió como ardía desde las orejas hasta el cuello, por un segundo pensó que tendría fiebre mortal.

—¿Es cierto?—Noiz se inclinó, acariciando un mechón azul de Aoba con seriedad.

—Si—El conejo había terminado de comer y ahora andaba por el suelo del cuarto, por lo cual Aoba se decidió a besar la frente de su hermano con delicadeza, Noiz se cubrió la frente al instante, sin poder evitar ruborizarse un poco, ni siquiera Claire le daba ese tipo de besos.

—Gracias—Le sonrió, con tanta alegría que casi iluminaba la recamara entera—De hecho, hice algo para ti, como disculpa—El pequeño Aoba buscó en los bolsillos de su short de mezclilla hasta encontrar el obsequio—Mamá me enseñó a hacerlo así que decidí hacerte uno.

Era un brazalete, de colores verde, negro y beige. Noiz lo aceptó y se lo puso, todo bajo la mirada atenta de su contento hermanito.

—Lo cuidaré.

Aoba volvió a sonreír y Noiz sentía que podría llevarse bien con el niño si intentaba ser menos gruñón.

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La cena transcurría normalmente, todos sentados en la mesa, platicando sobre lo que hicieron durante el día y disfrutando la comida que Claire había hecho, ya que esta tenía un gran talento en la cocina, cosa que era inevitable de ocultar, pues siempre, en sus ratos libres y durante vacaciones se encargaba de investigar y cocinar platillos de todo tipo de origen, asiáticos, latinos, europeos, etc.

Noiz se mantenía en silencio, comiendo ensalada de papas, algo tradicional de Alemania, cosa que Claire hacía para complacer secretamente a Noiz.

—Te ha quedado bien la ensalada de papas, madre—Todo quedó en silencio, Hayato le veía con los ojos muy abiertos, totalmente estupefacto, sus hermanos parecían igual de impactados, a excepción de Aoba quien solo sonrió discretamente.

Claire lloraba de alegría en silencio, estremeciéndose por el llanto.

—Prometo hacerla aún mejor—Dijo, antes de que su esposo le pasara un pañuelo para limpiarse las lágrimas.

Noiz sintió un calorcito en su pecho que le satisfago. Miró a Aoba y se sonrieron mutuamente antes de volver a la cena.

El alemán se detuvo, su corazón comenzó a latir con rapidez en el momento que observo a su hermano menor. ¿Que era esa extraña sensación? Noiz no tenía ni idea del significado.


Como decirlo? Lamento demasiado la larga tardanza uwú

Sé que me tarde milenios pero aquí les traigo el capi de NoizxAoba con mucho amor 3

Espero que les haya gustado y se vale dejarme amenazas de muerte ;D

Agradecimientos a: Konoe-chan, Sakemi-san, Aoba, mikurashi, Tsukine Lune, Rebirth, Dyllishe, Yukichan, Clear, Anik Yoru & DAST crush.

Sin más Levia-chan se despide!