Capitulo 8

En una habitación contigua a Rini y Helios, estaba Hotaru y su esposo. Ellos como buena pareja de esposos que se conocían pero sobre todo se amaban, disfrutaban mucho al estar solos y encerrados en una habitación. Por los diferentes compromisos de Damián, la luna de miel fue muy corta. Por eso a él se le ocurrió hacer esa salida, no solo quería darle gusto a ella sino que también quería estar solo como cualquier pareja de recién casados. Esa noche, planeaba demostrárselo.

-Hotaru mi amor, ese color siempre se te ve muy bien.

-¿te gusta mi amor?—dijo caminando hacia él en un largo camisón violeta con transparencia—lo compre para nuestra luna de miel, pero nunca llegue a usarlo.

-oh mi reina—dijo mirándola de arriba abajo—modela, modela para mi amor.

-lo que usted ordene…su majestad—dijo haciendo una fingida reverencia—sus deseos son ordenes para mí.

Ella una mujer de cuerpo delgado, cabello negro largo, muy largo, ojos oscuros y labios provocativos, era una mujer hermosa. Su esposo la amaba por su belleza, si, pero más la amaba por su delicadeza, su paciencia con él y con todos. Ella era dulce, muy dulce pero en su cama era otra cosa.

-¿estás listo mi rey inquieto?—dijo sentándose a la orilla de la cama.

-como bien dices reina, tus deseos son ordenes ¿Qué quieres que haga?

-quiero que te sientes aquí mi amor—dijo palmeando la cama—ponte muy cómodo.

El se sentó y ella lo desnudo por completo, ellos que ya tenían años haciéndolo se tenían mucha confianza. Ella se arrodillo en el alfombrado suelo de la habitación y quedando frente a él, al fin lo tomo y lo beso. Le dio un lenta y delicada lamida en la punta, para después introducirlo en su ahora experta boca por completo. Su gran y erecto miembro, entraba y salía a un ritmo aterradoramente delicioso para él, fue el mismo que con sus bellos ojos azules totalmente excitados, la tomo por el cabello y la obligo a mirarlo. Indicándole con la mirada que quería algo mas, ella se levanto y se sentó sobre.

-ummm como una buena scout, siempre lista.

-¡ah mi amor!—dijo cuando él la acaricio en su sexo—solo es lo que tu produces en mi ¿Qué me vas a hacer?—dijo fingiendo inocencia.

-lo que te gusta—dijo introduciéndose en ella suavemente—lo que te encanta ¿verdad?

-¡ah….si!—dijo aferrada de sus fuertes hombros y pegando sus senos contra su rostro.

Mientras ella se movía aceleradamente sobre él, el succionaba con ansiedad sus bellos senos que habían quedado frente a su rostro. Maravillado como desde hacía algunos años por la sensualidad del cuerpo desnudo de su amada, nalgueaba su trasero y le pedía que lo hiciera más rápido. Ella así lo hizo, le gustaba complacer a su dulce y atractivo esposo en todo, en todo lo que él le pidiera, pues también ella lo disfrutaba de gran manera. Pasados veinte minutos de estar haciéndolo en esa posición que era tan deliciosa y la preferida de ambos, ella iba a llegar pero….

-oh no, no mi amor. Aun no, esto está muy rico nena.

-oh Damián—dijo revolcando su rubio cabello—no seas tan cruel mi hermoso rey y déjame, déjame correr.

-está bien—dijo después de morder y besar su labios—lo hare, pero….quiero esto—dijo acariciando su trasero y dándole una nalgada.

-lo que quieras mi amor, lo que digas—dijo a su oído muy acalorada y muy excitada.

El se tiro en la cama, ella igual seguía sobre el pero esta vez era ella quien dominaba el movimiento por completo. El se subió un poco más en la cama y ella apoyo sus rodillas en ella, luego se sostuvo de sus fuertes y hermosas manos que la acariciaban con tanta pasión y después de cinco minutos de intenso movimiento dijo llegando:

-¡oh si…..si mas….oh!

-oh sí, todo nena. Todo…. —dijo y se dejo ir con ella.

Ella cayó sobre el fuerte pecho de su esposo que al igual que ella, estaba completamente sonriente y complacido. Ella con el largo y negro cabello sobre los hombros de su amado que le daba tanto gusto y tanto placer, levanto su rostro muy rojo, sonriente y le dio un beso antes de salir de él. Luego acomodo su bello y escultural cuerpo sobre la cama de espaldas a él y le dijo girando el rostro para mirarlo:

-lo prometido, es deuda. Adelante mi rey, es usted libre de hacer lo que quiera.

-oh mi hermosa reina caliente—dijo tras ella y levantando su trasero con fuerza—es usted una mujer muy correcta y de palabra. Ummm con todo gusto me cobrare…

Mientras un lujurioso y futuro rey seguía disfrutando de las mieles de estar casado con una mujer complaciente, Hector estaba muy aburrido en su cama. Como habían llegado algo tarde de la noche, el no pudo ir a verla al hotel en donde se estaba quedando. En cambio veía una foto que el se había tomado con ella hacía muy poco, mientras veía su celular con tristeza se asusto porque sonó.

-¡dulzura! Hola mi amor ¿Cómo estás? ¿Sí? me alegra que te hayas divertido hasta ahora. Qué bueno que viajaste con Kate en su auto y no en el bus, eso es un alivio para mí. Si, si me dan celos. Tu eres mía y de nadie más Diana, mía. Si entiendo nena, mañana te llamo temprano mi amor. Un beso para ti también preciosa, ok. Bye.

-ummm—dijo Michael desde su cama—pero que traga la tuya ¿no?

-tranquilo primito—dijo riendo y acostándose—por lo que veo, tú también andas por esos lados ¿fue por estar pensando en alguna chica que no esquivaste mi ataque sí o no?

-hasta mañana Hector—dijo apagando la luz y sin responder a la pregunta—mejor apago mi celular. No se le vaya a ocurrir a mi mama llamarme ahora y no ¡que pereza!—dijo riendo al igual que Hector—descansa primo.

-sí, tu también. Mañana será un gran día.

Mientras ellos dormían, en otro lugar Kate marcaba insistentemente al celular de Michael. Ella lo quería mucho y aunque estaba confundida por lo que estaba empezando a sentir por él, lo extrañaba. Él era el único que la entendía y la escuchaba, el era su mejor amigo desde hacía mucho tiempo y empezaba a dolerle haber sido dura y distante con él. Pues lo que había pasado esa noche no había sido su culpa. Al no poder comunicarse con él, llamo a su mama.

-¡hola! ¿Dónde estás? ¿Por qué se escucha tanto ruido? ¡En un bar!—dijo muy sorprendida—ah… ¿estás con todas? Ah bueno ¿y papa? Ay mama—dijo riendo—seguro has bebido bastante ya ¿tu diciendo que lo dejaste en la cama durmiendo?—dijo sin poder dejar de reír—eres el colmo. Oye mama ¿la tía Rei está contigo? Si, mama pásamela por favor. Hola tía Rei ¿Cómo estás? Si tía el paseo ha estado muy divertido, sobre todo porque lo hice en mi auto—dijo riendo con ella—no, solo quería saludarte y quería pedirte que le dijeras a Michael si lo ves, que me llame tía. No, no, no es nada urgente. Solo que no lo encuentro en su celular, eso es todo. Ok tía, un beso para ti también. Bye.

Sin más que esperar a que el recibiera su mensaje, apago la luz y se acostó a dormir.

Al otro día….

-Nicolás—dijo Rei con la mano en la cabeza— ¿Por qué haces tanto ruido amor?

-muy buenos días mi ardiente mujer—dijo yendo hacia ella con una gran sonrisa y un analgésico— ¿Cómo amaneciste? Toma, te traje este analgésico. Me voy para la constructora amor ¿quieres que nos veamos para almorzar?

-hola mi amor—dijo sentándose—me duele hasta el apellido, pero la pase muy bien anoche—dijo recibiéndole el analgésico—gracias amor. Si me gustaría que almorzáramos por fuera, yo hoy no cocino ni loca, me duele todo.

-ah mi amor—dijo con una gran sonrisa—estabas muy entusiasta anoche.

-¡Nicolás!—dijo riendo con el—que te vaya bien mi amor. Oye ¿me puedes llamar a Michael antes de que te vayas?

-eh…-dijo nervioso por como lo iba a tomar—mi dulce fiera, nuestro hijo no está. Se fue anoche para el paseo de su clase.

-¿Cómo es eso de que se fue?—dijo levantándose— ¿con permiso de quien si se puede saber? ¿Y tú por qué no me dijiste antes Nicolás?

-no te enojes mi amor—dijo como calmando un toro—además tu ya sabias que el tenia esa salida, hasta te enojaste porque no quiso ir. El me llamo anoche y yo le di permiso. Antes de ir para la oficina voy a ir a consignarle algo de dinero. No me gusta que ande por ahí sin efectivo ¿pero a ti quien te entiende?—dijo algo molesto—malo si se va y malo si se queda mi amor.

-bueno, bueno—dijo volviendo a la cama—está bien, por esta vez tienes razón. Pero bien pudiste decirme anoche que nuestro hijo no estaba.

-mi amor pero es que…—dijo yendo hacia ella y dándole un beso antes de irse—tu no querías hablar anoche. No me diste tiempo de decirte nada mi vida.

-anda, vete de una buena vez—dijo riendo— ¿tienes suficiente dinero para consignarle a nuestro hijo?

-sí, si mi amor. Mi jefa me paga muy bien, bueno aunque…me gusta más que me pague en especie—dijo yendo hacia la puerta.

-en la tarde arreglamos tu y yo eh—dijo abrazando una almohada.

-adiós amor, te deje desayuno en la cocina. Por cierto, te amo mi hermosa fiera.

-¡y yo a ti!—le dijo mientras él se alejaba.

Tanto Hector como Michael, estaban impacientes por salir del hotel. Pues el motivo de su viaje era principalmente verlas a ellas, ellos se bañaron y estuvieron listos muy temprano de la mañana. Bajaron a desayunar pero sin sorprenderse mucho, no vieron ni a Rini ni a Hotaru. Claro, como ellas tuvieron una noche tan agitada aun no despertaban.

En la habitación de Rini…

-muy buenos días princesa ¿Cómo estas hermosa diosa?

-muy bien—dijo abrazada a él y con sus senos desnudos— ¿y tú?

-¡de maravilla!—dijo riendo y ella con él.

-¡oigan!—dijo Hector tocando la puerta— ¿nos vamos? Quiero ir a ver a mi niña. No sean así, ustedes ya se divirtieron.

-¡vete!—dijo Rini aventando un zapato a la puerta—en unos minutos estamos listos ¡no molestes!

-¿y luego por qué dices que peleas tanto con el tío Darien?—dijo Hector riendo y volviendo a su habitación— ¡son igualitos!

A la final todos estuvieron listos, tanto Rini como su mejor amiga se bañaron con el par de bellezas que eran los príncipes de Elisión. Después de disfrutar de una rica ducha de agua caliente y desayunar, salieron junto a los ansiosos chicos.

Ya en la caminata ecológica de la excursión…

-¿la interrumpo hermosa señorita?

-¡Hector!—dijo feliz y girándose para abrazarlo— ¿Qué haces aquí? ¿Cuándo llegaste? ¡Qué alegría verte mi amor!

-mi dulzura, mi dulzura hermosa—dijo aun entre sus brazos—llegamos anoche. Quería darte la sorpresa ¿sorprendida?

-muy gratamente—dijo con una enorme sonrisa— ¡qué alegría verte! ¡Me da tanto gusto que estés aquí!

-a mi también mi amor—dijo y después la beso mientras algunas chicas miraban a lo lejos.

-¿no es ese Hector el hijo de sailor Júpiter?—dijo una peli roja a otra amiga.

-sí, es el. Pero dicen por ahí que es muy perro ¿Qué hará con la mustia y pobretona de Diana?

-es su novia estúpida—dijo Kate que escucho—y déjame decirte más tonta, el esta mas tragado que calzón de loca de Diana. Así que cállate y no hables tonterías sin saber ¿entendiste?

-es un gusto ver en acción a Katherine Kou—dijo Michael que llegaba con ella— ¿Cómo estas Kate? ¿Muy ocupada?

-Michael…-dijo sin poder creerlo— ¿Qué haces aquí? Creí que no venias.

-¿me permitirías un momento o te quieres seguir desquitando con ellas?—dijo muy sonriente y acercándosele.

-claro—dijo algo nerviosa —ven, sigamos el sendero y me cuentas.

Mientras caminaban al igual que los demás disfrutando del paisaje, el empezaba a contarle. Dijo que él no quería ir porque él sentía que ella estaba enojada con él, pero que él estaba ahí por ella y solo por ella. Luego tomando valor le dijo quedándose algo atrás del grupo:

-Kate perdóname pero desde aquella noche, no te puedo sacar de mi cabeza. Me di cuenta hace muy poco que además de quererte como mi amiga, también me gustas como chica. No puedo estar sin ti, me hace falta tu voz, me hace falta verte, me hace falta todo de ti. Creo que me estoy empezando enamorar de ti Kate ¿y tú? ¿Estás enojada conmigo por lo que paso?

-no, no estoy enojada—dijo sonriendo—solo tenía miedo que tú te alejaras de mi y de que lo que siento por ti, no fuera real. Perdóname por favor, nuca quise ser mala contigo. ¿Sabes algo? no es nada difícil quererte, tu eres un gran chico y me gustas Michael. Te quiero mucho.

-¡Kate!—dijo abrazándola— ¿entonces me darás una oportunidad? ¿Lo harás dulce y mal geniada mujer?

-sí, si Michael. Me gustas y me gustas mucho—dijo y sin más empezaron a besarse.

-oye Rini, mira—dijo Hector muy sorprendido— ¡ahora entiendo!— riendo descontroladamente—era ella. Era ella la razón de la desconcentración en el entrenamiento Rini, esto es increíble.

-uy si—dijo Rini del brazo de Helios—increíble. Si no lo veo, no lo creo.

-oigan chicos—dijo Hotaru del brazo de su esposo—después de hacer este recorrido ¿adónde vamos?

-oigan pero, no tenemos que hacer todo el recorrido—dijo Rini sonriendo—yo hice esta salida el año pasado, tengo el informe que hice en la biblioteca de mi casa. Mejor vámonos a un lugar que conozco y que se que les va a gustar mucho. ¡Oigan Kate, Michael! ¡Vengan!

-joven Furuhata—dijo la profesora el curso— ¿Qué hace usted por aquí? No esperaba volver a verlo.

-profesora Akumara—dijo sonriendo y tomado de la mano de Diana—vine aquí como cualquier turista ¿sin resentimientos profesora?

-no lo creo joven—dijo haciendo mala cara—señorita Diana ¿Qué hace usted una joven tan destacada con ese patán?

-profesora—dijo abrazando a Hector—le pido por favor respete a mi novio. Pues yo lo amo y no me gusta que diga algo como eso.

Hector al igual que todos por la actitud que Diana tomo con respecto a las palabras de su profesora, no podían creer lo que habían escuchado. Hector se ilumino cuando la escucho decir con tanta seguridad y frente a todos, que ella lo amaba. Era la primera vez que ella lo decía.

-Diana, veo que la compañía de ese muchacho le hace daño. Tendré que hablar con sus padres.

-mire profesora…-dijo Kate enojada.

-Kate…-dijo Michael a su lado y calmándola—tranquila nena, relájate.

-profesora Akumara para evitarle la molestia de seguirme viendo, me voy. Le pido por favor me disculpe por todo lo malo que le hice cuando estaba en la escuela, usted es una buena profesora y no se merecía todo lo que hice. Hasta luego y que este bien—dijo yéndose la igual que todos de la mano con Diana.

-oiga, espere un momentico—dijo yendo hacia ellos—Diana, tú no te puedes ir con ellos. Tú vienes con la excursión, si te vas te reprobare.

-es usted libre de hacer lo que desee maestra, pero yo me voy. Tengo uno de los mejores promedios de la escuela y esto no me afecta, hasta luego profesora. Que disfrute el resto del paseo, estoy segura de que yo lo disfrutare—dijo sonriéndole a Hector.

-¡Diana! ¡Eres una insolente!—dijo enojada— ¡hablare con tus padres!—gritaba mientras ellos se alejaban.

-Diana mi amor—dijo Hector con dulzura mientras entraban al auto—yo también te amo, te amo mi amor.

-ven, vamos a divertirnos mucho—dijo muy sonriente.

Rini se fue con Helios, Hotaru y su esposo en su camioneta. En cambio Hector manejo la camioneta de Helios. Con ellos subieron muy contentos y sonrientes en la parte de atrás Kate y Michael, ese día prometía ser muy divertido para todos ellos.

Las chicas dijeron que las llevaran al hotel para ir por sus maletas, pues allá tenían sus vestidos de baño. Hector que estaba feliz de estar con su amor y de haber escuchado de sus labios que ella lo amaba y más de la forma en la que lo había defendido, fue al hotel a recoger su maleta. Habiendo tenido todo listo, Kate subió a su auto y le entrego las llaves a Michael para que manejara. De esa forma siguieron al auto de Hotaru y Damián y unos cuantos minutos después, llegaron a un buen sitio recreacional. Ese lugar al igual que la reserva, estaba rodeado de campo y aire puro. Todos muy tomados de las manos de sus parejas, entraron sonrientes al lindo lugar para pasar un día lleno de diversión.

Mientras que en otro lugar muy lejos de ellos….

-oye dormilona, despierta ya. Es casi medio día ¿Qué quieres hacer hoy nena?

-ay Yaten—dijo con mucha pereza—no seas cansón y cierra esa cortina. Mejor ven, metete en la cama conmigo y hagamos pereza. ¿Sí?

-ah no Mina—dijo halándole la cobija y dejándola al descubierto—ummm había olvidado que no tenias ropa. No, no, no—dijo sacudiendo su cabeza—levántate ya. Recuerda que quedamos con todos de ir a almorzar al club y nadar un rato.

-ay Yaten—dijo arropándose de nuevo—tengo pereza de ir, llama y cancela. Además no me siento bien, tengo mareo y nauseas.

-¿Cómo?—dijo sentándose a su lado— ¿Cómo así? ¿Qué tienes nena? ¿Quieres que llame a Amy?

-pues pensaba ir al hospital el lunes porque tengo un retraso pero, si te quedas más tranquilo llamándola entonces llámala amor.

-¿un retraso?—dijo algo incrédulo—que raro ¿Qué será? ¿Será que…?

-no amor—dijo sonriendo—no puede ser eso, tu sabes que eso no puede ser. Mejor ¿me traes algo de beber? Tengo mucha sed, podría beberme un rio.

-Ok, ok—dijo levantándose—voy a traerte un jugo y a llamar a Amy.

Yaten que adoraba a su esposa, hizo lo que le pidió. Preocupado por su salud y pensando que algo malo le había pasado, llamo a Amy. Como todas ellas eran tan buenas amigas, Amy llamo a las demás. La única que no fue, fue Lita. Ella estaba bastante lejos y no alcanzaba a llegar pero dijo que llamaría para saber cómo seguía una de sus mejores amigas y que volvería para la noche. A la cabaña de Mina y Yaten, llegaron Serena y su esposo, Amy y Taiki, y por ultimo Rei y Nicolás. Todos muy preocupados mientras esperaban a que Amy saliera decían:

-¿Qué le pasara a Mina? Ella siempre ha sido muy sana.

-tranquila Serena—dijo Rei en la sala y frente a ella—no debe ser nada grave. Solo que ya sabes cómo son todos estos hombres, alarmistas.

-sí, creo que tienes razón.

Luego salió Amy, cuando termino de examinarla le pidió a Rei que se acercara y sin que nadie pudiera escucharla le pidió un favor. Luego fue con su esposo y dijo antes de salir de la casa:

-no tardare Yaten, voy a ir a examinar esta muestra de sangre al laboratorio del hospital y luego regreso. Esperaría hasta el lunes, pero supongo que tienes curiosidad por saber que tiene ¿no es cierto?

-sí, si Amy—dijo preocupado y entrando a la habitación—así es. No tardes mucho por favor.

Cuando Amy se fue en compañía de su esposo, los demás entraron a verla. Serena, Darien, Nicolás y Yaten, platicaban con ellas mientras volvía Rei. Mina que podía ver la preocupación en el rostro de todos sus amigos, dijo para cambiar de tema mientras Rei llegaba:

-¿alguno de ustedes sabe algo de mi ahijado? Lo llame ayer pero no me contesto al celular.

-pues Amy me dijo que Lita le había dicho que salió de paseo con unos amigos, dijo que recientemente había conocido al príncipe de Elisión.

-¿Cuál? ¿Será Helios?—pregunto Serena divertida y con sospechas.

-sí, ese mismo—dijo Rei— Me dijo Lita el otro día que lo vio, que es un chico muy guapo y muy amable. Según me dijo se mudo hace poco a Tokio de Cristal y estudia veterinaria en la universidad de la ciudad.

-oh ya veo—dijo Serena sonriendo y haciendo cuentas, sospechaba de su hija. Pues hacia un mes ella se veía muy sonriente—deberíamos hacerle una invitación a los príncipes ¿no crees mi amor?

-Serena…-dijo muy serio su esposo—cuidado. Se lo que tramas. Afortunadamente para mí, ese muchacho anda bien lejos de mi niña. Ella está muy contenta con su amiga en Elisión, que bueno que ese muchacho no está con ellas.

-si como no querido—pensó Serena con picardía-¿en qué lio te vas a meter eh hija?

-hola amigos—dijo Amy entrando— ¿me pueden dejar a solas con Mina por favor? Rei ¿me tienes lo que te pedí?

-sí, mira—dijo entregándole una bolsa—toma.

Ellos salieron y las dejaron solas, cerrando la puerta se retiraron a la sala a esperar a que ellas hablaran. Luego se levantaron de repente cuando escucharon los gritos de Mina.

-¡no! ¡No! ¡No puede ser Amy! ¿Es verdad? ¿Me lo juras?

-Mina, Mina—dijo su esposo exaltado y entrando— ¿Qué te pasa? ¿Por qué gritas así?

-¡Yaten!—dijo abrazándose a él y llorando—un milagro, ha ocurrido un milagro.

-¿Qué?—dijo mientras ella aun lo abrazaba— ¿de qué estás hablando mi amor?

-felicidades Yaten, Mina está embarazada. Según el examen, tiene un poco más de un mes. No te preocupes, lo hemos comprobado por partida doble—dijo mostrando el palito de la prueba de embarazo y el papel del resultado—¡muchas felicidades a ambos!

-¡Mina!—dijo Serena al igual que todas para abrazarla.

En la casa de Mina todo era felicidad, risas y alegrías. Yaten que era un hombre tan serio, no se pudo contener al ver a su esposa tan feliz y llorando de alegría. Junto a ella dejo escapar unas cuantas lágrimas de felicidad pues uno de sus sueños más anhelados se haría realidad.

Mientras todos festejaban y Lita iba de camino con ellos, los muchachos estaban…

-vieja amargada—dijo Kate refunfuñando—pero conmigo que ni se le vaya ocurrir meterse porque…

-Kate, no más nena. Comamos tranquilos ¿te parece?

-no Michael—dijo Hector riendo en la mesa junto a Diana y los demás— ¿a falta de una fiera como la tía Rei, dos?—dijo a carcajadas con los demás—te considero primo, te considero.

-felicidades a ambos—dijo Rini—hacen una pareja muy bonita. Aunque sea algo bastante sorprendente e increíble, los felicitamos. Se ven muy lindos juntos.

-bueno muchachos este lugar esta increíble Rini, te felicito—dijo Damián junto a su esposa—pero, ¿adónde vamos esta noche?

-ummm, a mi me gustaría ir a bailar—dijo Hotaru muy sonriente y en vestido de baño— ¿y ustedes que dicen?

-uy suena increíble pero…somos menores de edad—dijo Rini algo aburrida—ni modo, vayan ustedes.

-no esperen—dijo Damián muy sonriente—yo puedo encargarme de eso, mejor comamos y en un rato más nos vamos. Tenemos el tiempo justo para ir a cambiarnos y salir para el bar de mi amigo que esta a media hora de aquí.

-¡qué bien!—dijo con bastante entusiasmo Diana.

-como amor ¿a ti te gusta bailar?—dijo Hector levantando una ceja y muy divertido— ¿Por qué no me habías dicho?

-eh…yo…

-no la molestes Hector—dijo Rini levantándose de la mesa en un traje color rosa claro con Helios—eso hasta ahora, era un secreto ¿verdad mi querida Diana?

-¡Rini!—dijo algo apenada.

-fresca—dijo riendo y alejándose—tus papas y los míos están bien lejos, solo por estos días relájate amiga. Te lo mereces, nos vemos ahora chicos.

Al poco tiempo, todos terminaron de comer. Levantándose de las mesas fueron a recostarse un poco sobre las toallas en el césped de ese tranquilo y bello lugar. Hector al igual que hacia Michael con Kate, estaba aplicando protector solar sobre la espalda de su novia. Mientras masajeaba con extrema delicadeza su espalda sobre ese bikini blanco que contrastaba con su piel, le escucho decir:

-amor ¿me lo desanudas por favor? Si no me va a quedar la marca.

-uy Diana—dijo muy nervioso— ¿Cómo me pides eso nena? No, no definitivamente yo eso no lo hago, sería muy cruel.

-¿y cómo piensas desnudarme entonces esta noche mi amor?—dijo ella desanudándose el bikini de la espalda y dejándolo frio.

-¿de verdad?—dijo con alegría— ¿te vas a quedar conmigo esta noche nena?

-oh si baby—dijo riendo—Rini tiene razón, ¡al carajo con todo! Te amo y quiero estar contigo. Deseo estar contigo toda una noche mi amor.

-oh mi amor—dijo besando su espalda con dulzura y luego al oído—también te amo nena, te amo.

Pasaron el resto de la tarde en ese lugar que era tan tranquilo y tan alegre, para luego regresar al hotel y arreglarse para salir de nuevo. Mientras los demás subían a sus habitaciones para cambiarse y salir, Michael estaba buscando una habitación para él. Pues él se imaginaba que Hector quería estar a solas con su novia esa noche. Sin éxito al tratar de conseguir una habitación, escucho que Kate le dijo:

-ah amor, no te preocupes. Te quedas conmigo en mi hotel.

-¿de verdad?—dijo más alegre que otra cosa— ¿lo dices en serio…mi amor?

-si ¿Por qué no? ¿No quieres?—dijo algo triste.

-oh no, no pongas esa carita mi amor—dijo abrazándola—claro que quiero, lo que no quiero es presionarte ¿de acuerdo? Además no sé si a la maestra Akumara le guste la idea—dijo riendo.

-ah no, tú no te preocupes por eso bebe. A mi esa idiota no se me va a tirar el paseo, bien caro que si cobraron. ¡ja! Yo se perfectamente que la escuela tiene un porcentaje por esta salida, haciendo dinero con nosotros y se va a atrever a molestarme que ni lo sueñe.

-oh si, como me gustas nena—dijo tomándola de la mano y subiendo las escaleras—ven, vamos y te arreglas preciosa.

-que dulce eres conmigo Michael—dijo con ternura.

-eso no es nada para una niña tan bella, dulce, inteligente y brava como tú. Ummm eres perfecta para mí.

Interrumpiendo el apasionado beso que Hector y Diana se estaban dando en la habitación, llegaron Michael y Kate. Hector salió y muy aburrido espero junto a su amigo a que ambas y lindas chicas estuvieran listas. Luego los dejaron con la boca abierta cuando salieron, Kate uso un vestido rojo playero con sandalias del mismo color y una cola baja. Diana uso un pantalón corto blanco con una blusa blanca pegada al cuerpo y sandalias bajas color crema, con una cola alta y una pequeña bolsa cruzada ambas salieron a esperarlos. Ellos se alistaron rápidamente y salieron, Hector uso un pantalón beige claro de franela y con una camisa blanca holgada y muy fresca, estuvo listo en poco tiempo. El otro en salir con él fue Michael, el opto por un pantalón largo y oscuro, una camisa gris sin mangas y suecos. Con ropa muy playera y fresca todos los atractivos chicos estuvieron listos para seguir divirtiéndose mucho.

Media hora después y siendo ya de noche….

-hola Akira ¿Cómo estas hermano?

-¡Damián!—dijo su amigo abrazándolo—no te reconocí Damián ¿ella es tu esposa verdad?

-si así es—dijo halándola por la cintura—te presento a mi esposa y ellos son sus amigos, ella es Hotaru Tenou y es mi hermosa esposa.

-mucho gusto señora—dijo extendiendo la mano—soy Akira Tsukishiro, mucho gusto. Bienvenidos sean a mi bar, están en su casa.

-gracias, es usted muy amable señor Tsukishiro.

-oh no, solo Akira. Pasen, pasen por favor.

Mientras Akira saludaba muy alegre a su amigo de la universidad y al que hacía mucho tiempo no veía, le dijo a uno de sus meseros que les diera la mejor mesa. Luego mientras Damián platicaba con él en la barra, les llego a la mesa una botella de vodka.

-ay Damián—dijo Helios junto a Rini y en camisa blanca holgada— ¿no se te ocurrió preguntar que queríamos?

-fue por mi cuñado—dijo Hotaru sirviendo las copas—a mí me gusta el vodka con jugo de naranja. No cabe duda de que es todo un príncipe—dijo tirándole un beso.

-bueno…-dijo Rini en un bello vestido rosa playero—aquí vinimos fue a bailar ¡a bailar muchachos!

Ella animada al igual que todos, empezó a bailar con su novio. Pero esa noche apenas empezaba, prometía estar cargada de muchas sorpresas y de primeras veces para algunos…