Capítulo 15
La vida de todos nuestros amigos no era para nada aburrida, todos los días o la mayoría de ellos representaba una gran aventura. Esta vez celebrarían el cumpleaños de Kate, una fecha muy esperada por su ansioso novio.
Ese día Amy y Taiki, decidieron celebrar los diecisiete años de su hija en su casa. Como Kate por ser tan antipática con las engreídas de su escuela no tenía muchas amigas, solo invitaron a la familia y a los muchachos. No fue sorpresa para Kate que Diana no hubiera querido ir, pues no quería encontrase de frente con Héctor. Aun le dolía verlo. Sus padres al mantener con tanto trabajo decidieron organizar una cena en las horas de la noche.
Ya en el apartamento…
-ay no, yo quería que Diana viniera.
-pero Kate, —dijo Rini junto a su novio— ¿Qué hacemos? Por más que le insistí que viniera ella no quiso.
-pues ahí sí ni modo Kate, —dijo Helios con pena—es comprensible. Ah…es que tú no sabes, ¿no le contaste a tu prima princesa?
-¿Qué? ¿Qué no me dijiste Rini?
-no pues, lo que pasó fue que esa noche cuando ustedes se fueron…
-eh, perdón prima, —dijo Michael—Helios, ¿me permites un momento por favor?
-claro, claro.
Michael se apartó de ellas y habló con Helios. Con algo de pena porque lo conocía hacia muy poco tiempo, le pidió un favor. Cuando Michael se lo dijo, Helios muy sonriente y entregándole sus llaves le dijo que sí.
Mientras Michael se disculpaba con todos y salía un momento del apartamento, Helios llamó a Héctor. Le explicó que tendría que buscar en donde pasar la noche porque había prestado su casa. Héctor algo aterrado pero muy alegre por lo que escuchaba, aceptó encantado.
Nuestro pobre y muy caliente rubio, terminó de arreglarse y llamó a Mina. Ella que estaba en el cumpleaños de Kate y siempre lo complacía en todo lo que más podía, le dijo que encantada lo recibía en su casa esa noche. Aunque no entendió la razón, le dijo que si para después de decirle que no tardara, que lo estaban esperando.
En otro lugar estaba Diana. Ella ante la insistencia de su mama, decidió ir a la fiesta de Kate. Luna le explicó que todos ellos eran muy buenos con ella y que sería una descortesía no ir. Aunque Diana no le quiso contar nada de lo que había pasado con Héctor para no preocuparla, a Luna le dolía mucho verla tan deprimida y triste.
Diana se arregló de mala gana, se despidió de su mama y salió caminando. Su mama no la llevó hasta el edificio en donde vivían sus amigas porque tenía mucho trabajo que atender. Además confiaba en que nada malo le pasaría pero…
-hola muñeca, ¿Por qué tan solita?
-eso a ustedes no les importa. Permiso, déjenme pasar por favor.
-no, espera encanto. —Dijo un peligroso tipo— ¿Qué tienes ahí?
-¿esto?—dijo viendo su anillo—es un anillo. ¿Por qué?
-dámelo, dámelo y te dejo ir tranquila.
-no, —dijo muy firme a pesar de que estaba asustada—no se lo daré. Este anillo no tiene ningún valor comercial pero tiene un valor muy importante para mí.
-¿te lo dio tu noviecito?
Se burló.
-aunque eso no es su problema, sí. —Dijo tratando de huir— Me lo dio alguien muy especial y aunque ya no esté en mi vida, no me lo voy a quitar ¿entendió?
Flash back…
-¡Héctor! ¡Héctor! ¡Es hermoso! ¡Gracias mi amor! no me lo voy a quitar nunca.
-eso no es nada para una niña tan dulce y hermosa como tu mi amor. Feliz cumpleaños mi amor. Te amo.
-yo también te amo mi amor.
Final de flash back…
-¡no seas tonta y entrégame ese anillo! ¡¿Te vas a hacer herir por un anillo?!
-atrévase a querer quitármelo. —dijo en posición de ataque—Lo reto a que lo intente, imbécil.
Mientras que en la fiesta….
-¿otra vez sacaste a Darien de la ciudad Neo reina?
-ay Andrew, —dijo Serena riendo junto a los demás—no, yo no tuve nada que ver con su salida de hoy, eso sí fue una casualidad.
-¿así? pero que bueno para mí ahijada. —dijo Lita junto a Andrew—Mira como se esta divirtiendo con su novio. ¿Darien ya sabe?
-¡no! no le vayan a decir nada, ¿de acuerdo? Él todavía no está listo para eso. Además, está muy estresado porque el crimen en Tokio de Cristal se ha incrementado últimamente. Por eso se fue a esa reunión con Artemis. Ojala todo se resuelva pronto porque no me gusta verlo tan estresado.
-¿más de lo normal?—dijo Mina riendo y en un bello conjunto azul cielo de maternidad—Tienes que estar bromeando, ¿verdad Serena?
-pues aunque no me creas así es.
Mientras ellos hablaban, Rini estaba hablando con su novio muy animada. Él le tomó la mano y muy dulcemente le dijo….
-mi amor, ¿te podrías quedar conmigo esta noche? Obligatoriamente me tengo que quedar en un hotel y no me gustaría hacerlo solo. ¿Qué dices? Ya eres mayor de edad y yo también.
-¡perfecto!—dijo muy alegre—Mi papa no está y no llega sino hasta mañana.
Ellos estaban hablando animadamente y haciendo planes, cuando llegó Kate a interrumpirlos. Ella aburrida porque Michael se estaba tardando mucho, les preguntó a sus amigos…
-oigan, ¿será que Héctor no va a venir? ¿Qué será que no llega? Y más mi Mich. ¿tú sabes para donde se fue Helios?
-no, no me dijo. —Dijo sonriendo—Pero no debe tardar, tranquila.
Mientras que en otro lugar…
-¡perra miserable! ¡Mira no más como dejaste a mi amigo maldita! ¡ahora si me la vas a pagar!
Diana se volvió más ágil y rápida cuando fue obligada a tomar el entrenamiento de Haruka. Héctor que la quería y se preocupaba por ella, la había ayudado mucho los días que tomó el entrenamiento. Diana no era muy fuerte pero era muy flexible y ágil, por eso este par de delincuentes no la habían podido atacar. Estaba huyendo del tipo que quería hacerle daño cuando por cosas de la vida, Héctor apareció en su auto y vio como el tipo la tomó por el cuello tras ella.
-¡ahora si maldita! ¡Te voy a matar!
-¡Diana!—dijo Héctor con horror— ¡suéltala imbécil! ¡¿No ves que es una mujer?!
-¡esta perra maldita lastimó a mi amigo y no me quiere dar ese anillo!—dijo aun sosteniéndola por la espalda— ¡que me lo des!
-¡nunca estúpido!
-¡Diana dáselo mi amor!
-ah… ¿esta perra es tu novia? Muy bien, creo que hare otra cosa con ella. —dijo acariciando su pierna bajo la falda—Ummm es muy suave y huele muy bien.
-¡te voy a matar infeliz!—dijo Héctor lleno de ira acercándosele mas.
-no te preocupes por mi Héctor. Estaré bien. — Dijo ella mirándolo—Te vas a arrepentir imbécil.
Diana se agachó. Luego en un movimiento fuerte y brusco, le dio un cabezazo al tonto ese que la quería robar y lo hizo sangrar. Cuando se liberó y lo tiró al piso mientras sangraba un poco por la frente, lo pateó en el estómago. Como estaba tan asustada su mente la engañó y corrió hacia él. Lo abrazó. Héctor, muy asustado porque le pudo pasar algo, la revisó para saber si estaba bien. Al ver que ella estaba bien, le pidió que subiera al auto. Ella asustada de ver la mirada de ira del que fue su novio y como literalmente echaba chispas, subió sin decir nada. Héctor fue hasta donde estaba el tipo y dándole una fuerte descarga eléctrica mientras el otro tipo llegaba, lo dejó inconsciente. El otro tipo asustado de ver como Héctor expulsaba rayos, trató de huir. Nuestro bello rubio concentró su energía en una mano y haciendo lo mismo, hizo que callera inconsciente al piso. Luego sacó su celular y llamó a la guardia para que fueran a recoger al par de infelices y los llevaran a la estación.
Subiendo a su auto y arrancando lejos de ahí dijo con nerviosismo…
-¿estás bien? ¿No te hirieron esos infelices?
-no, no, no te preocupes, —dijo ahora más tranquila—estoy bien. ¿Me puedes dejar por aquí por favor?
-Diana, ¿qué hacías sola en la calle a esta hora mi amor? pudo haberte pasado algo muy malo mi niña. ¿seguro estas bien?
-sí, sí Héctor, estoy bien. Iba a tomar una ruta para ir al cumpleaños de Kate. Yo no quería ir pero mi mama me insistió mucho y…
-¿no querías verme verdad?—dijo muy triste—Diana mi amor, ¿Qué carajos estamos haciendo? Yo te amo y sé que tu también me amas, casi te haces lastimar por ese anillo.
-prometí que nunca me lo quitaría. —Dijo sin mirarlo—Sin importar todo el daño que tú me hiciste Héctor al engañarme de esa forma, yo…yo…no, para, para por favor. Gracias por haberme ayudado pero mejor me voy para mi casa.
-no espera, hablemos.
Detuvo el auto.
-mira nena yo no tuve nada que ver con esa mujer, te lo juro. No he podido encontrar la forma de demostrarte que no miento pero quiero que sepas que yo también te amo, te amo y te necesito conmigo.
-ay Héctor, —dijo ella enojada—es mejor que no te metas en problemas con tu novia y vayas por ella. ¿supongo que piensas ir por ella para ir a la cena de Kate verdad? Claro, me imagino que vas a pasar la noche con ella porque después de todo es muy voluptuosa y tu pues…
-¿yo qué?—dijo acercándosele—si con alguien quiero estar, es contigo mi amor. Contigo.
Dijo y sin más la besó.
Ella que perdía la voluntad por su cercanía, no pudo resistirse a su apasionado y necesitado beso. Diana que aún lo amaba, se dejó llevar por su insistente lengua que la buscaba con desesperación. Acariciando su rostro tan bello y suave, lo besó con la misma pasión. Debía ser por la reciente descarga de electricidad que él no controló cuando…
-¡ay Héctor, me dolió! ¿Por qué me lastimas?
-¡mi amor! ¡Mi amor!—dijo asustado— ¿estás bien?
-¿sabes qué? Adiós. Tú me lastimas de todas las formas. No te quiero volver a ver nunca más Héctor. —dijo y salió huyendo del auto.
Él iba a salir tras ella pero como ella era tan rápida y veloz; además esa descarga la dejó nerviosa, corrió como nunca. Ella que se perdió cuando cruzó un callejón, lo dejó muy triste. Volviendo a su auto y con muchas ganas de ir a su casa a buscarla, decidió darle tiempo para que se calmara. Héctor aún estaba buscando la forma de probar su inocencia. Fue por eso que cambio el rumbo y se fue para la casa de Kate.
Al llegar con ellos, Kate dijo….
-¡hola! Casi que no llegas.
-hola prima, ¿Cómo estás?
-Héctor, primo, ¿Qué tienes?—pregunto Rini muy preocupada— ¿Qué te pasa?
-oye prima, ¿hay licor por aquí? Estoy muy aburrido y quiero tomar para olvidar, tomar para olvidarla al menos por hoy.
-¿Qué pasó con Diana Héctor?
Preguntó Mina que se acercaba junto a Lita.
-casi la atacan hoy. —Dijo yendo con ellas—Pero no se preocupen, ella está bien. Tuvo tiempo suficiente para decirme que no me quiere ver más.
-mi amor…-dijo Lita abrazándolo—tranquilo. Mejor ven, ven y le cuentas todo a Serena, ¿sí? eso que pasó fue grave Héctor.
-si mama—dijo yendo con ellas.
Mientras Héctor hablaba con ellos y les contaba todo lo que había pasado, Michael llegaba por fin. Con un ramo de flores en las manos se acercó a su novia por la espalda que no lo vio llegar y le dijo al oído muy dulcemente….
-¿me extrañaste bombón?
-¡Michael!—dijo girándose para abrazarlo—por fin volviste mi amor, ¿Dónde estabas?
-fui a preparar tu regalo de cumpleaños mi amor.
-¿y adonde fuiste por las flores Mich? ¿A la luna?
-no, este no es tu regalo nena, —dijo abrazándola y haciendo lo mismo de siempre—es otro. Ojala cuando lo veas te guste bombón.
-ay Mich, —dijo sonrojada—ya te he dicho que…
-sí, sí, lo sé. ¿Te parece si nos vamos después de cenar?
-perfecto amor, ven. Vamos a charlar con los demás.
Apartados de los adultos estaban Helios y Rini hablando muy sonrientes. Michael y Kate platicaban con sus papas y los demás.
Mientras Héctor le decía a su mama con mucha pena….
-mama…necesito preguntarte algo pero no te vayas a reír, ¿de acuerdo?
-dime hijo, ¿Qué pasa?—preguntó con curiosidad—prometo hacer un esfuerzo por no reírme.
-mama, ¿tu alguna vez has expulsado energía cuando estas con papa a solas?
-¡Héctor!—dijo apenada— ¿Qué preguntas son esas?
-ay mama, —dijo sonrojado—no sabes la pena que me da pero, ¿a quién más le pregunto?
-hmmm, pues si, —dijo riendo descontroladamente—te entiendo. Bueno la respuesta es sí ¿Por qué? ¿Qué pasó Héctor?
-ay mama, pues que yo estaba…
Héctor le contó con mucha pena a su mama lo que le había pasado con Diana. Ella que estaba llamando la atención de algunos por sus descontroladas risas, le explicó a que se debía y empezó a practicar con él lo que ella sabía. Le explicó que debido al que él solo sabia expulsar todo su poder en forma de ataque, no sabía manejarlo a un nivel más suave pero que ella si sabía.
Mientras le enseñaba como controlarlo, Andrew que veía de lejos dijo sonriendo y sin que nadie entendiera nada….
-ay Lita, eres el colmo. ¿Héctor también?
-¿también que Andrew?—preguntó Amy confundida— ¿a qué te refieres con eso?
-nada, nada Amy. —dijo riendo—Yo me entiendo solo.
Amy fue a la cocina con sus amigas y sirvió la cena. Amy aunque no lo hacía muy seguido, cocinaba muy bien. Ese día mas temprano le pidió a Lita una de sus recetas. Después de compartir una agradable cena, Michael se levantó de la mano con Kate y pidió permiso para salir a dar una vuelta con ella. Amy y Taiki les preguntaron si no podían dejarlo para después, pues les daba pena con los demás. Todos los animaron a que se fueran y dijeron que aunque no era muy tarde, si debían irse.
Cuando ellos se fueron Rei se acerco a Nicolás y le dijo sin que nadie escuchara….
-¿tú sabes para donde van mi amor? ¿Por qué la prisa por irse?
-ay mi Rei, —dijo muy sonriente—mi hijo es más parecido a mí de lo que crees. Pero como es una cosa de los dos, no te voy a decir nada. Solo te diré que su idea, me ha dado una a mí.
-¿así?—cuestionó sonriente— ¿y cómo que será?
-ah no, eso lo descubrirás más tarde mi candente y hermosa sailor scout.
-ay Nicolás, ¿después de tantos años y todavía te…?
-sí, y mucho mi amor, mucho mi dulce y hermosa pantera, ummm eres tan agresiva. No sabes cómo me gustas mi hermosa sailor Mars.
-ok, ok, ya entendí. —Dijo algo sonrojada—Más tarde veremos si dices la verdad.
Dijo guiñándole un ojo y yendo con las demás.
En otro lado estaba Héctor. Mientras él bebía y bebía sin parar por su profundo dolor, Rini y Helios se preparaban para irse. Helios fue a despedirse de Héctor mientras que Rini fue con su mama. Separándola de sus amigas le pidió permiso para salir con Helios a bailar. Serena que era tan relajada y le tenía tanta confianza a su hija le dijo muy sonriente….
-imagino que no vuelves al palacio esta noche, entiendo. Pero…no vayas a llegar muy tarde mañana hija. Mira que no quiero problemas con tu papa. Él ya tiene muchos.
-ok, ok mama, entiendo. No te preocupes, llegare temprano.
-¿te tomaste tu pastilla verdad mi amor?
-si mama. —dijo algo apenada—Ay mama, hablar de eso me da mucha pena.
-pero si es de lo más normal. Te repito, por mi haz lo que quieras pero cuídate. Solo eso te pido. ¿no es algo muy difícil o sí?
-no, no mama. De nuevo gracias y nos vemos mañana.
-¡que te diviertas tesoro!
En otro lugar estaba llegando Kate y Michael al apartamento de Helios. Michael que había ido más temprano, le tenía una sorpresa a su novia. Había ido y había comprado rosas con las cuales formó un camino hasta la sala y en la sala formó un enorme corazón sobre la alfombra. Escrito con pétalos de rosas rojas escribió su nombre, no conforme con eso compró una botella de champán que tenía sobre una hielera y dos copas.
Dejando la luz lo más tenue que pudo, se acercó a ella mientras ella veía todo y le dijo sacando una pequeña bolsa roja de su chaqueta….
-feliz cumpleaños mi bombón hermoso, espero te guste.
-¡ay Mich!—dijo emocionada—todo esto es tan lindo mi amor. ¿Por qué hiciste todo esto?
-te lo dije mi amor. —Dijo invitándola a sentarse dentro del corazón—Quería que fuera muy especial. Dime, ¿te gusta?
-¡me encanta mi amor! ¡Gracias! Y encima me das un regalo, ¿Qué es?
-ábrelo y dime si te gusta bombón.
Ella lo abrió y cuando lo hizo, se quedo sin palabras. Esa era una linda cadena de oro que tenía como dije su nombre, Kate. Lo tenía en letras mayúsculas y en oro. Michael se gastó todos sus ahorros en eso pero lo hacía feliz al ver la enorme sonrisa que había en el rostro de la mujer que amaba. Aunque fueran tan solo unos muchachos de diecisiete años de edad, lo que sentían cuando estaban juntos solo podía ser amor. Con una hermosa vista de la ciudad gracias al gran ventanal que había en la sala, él le ofreció una copa. Ella encantada después de que él le pusiera la linda y costosa cadena, le recibió la copa.
-entonces mi amor, ¿Qué es lo que planeas? ¿Embriagarme a caso?
-ah, eso si no sé. —Dijo tomándose una copa con ella—Todo eso depende de ti bombón, de ti. Tú sabes que yo me muero por estar contigo pero…eso solo pasara si tú quieres, ¿quieres?—dijo con una mano sobre la suya.
-ah sí, ahora si vas a ver.
Dijo apartando la copa y sentándose sobre él.
Con ese bello paisaje que el había creado para ella, empezó a acariciarla mientras ella estaba sobre él y rozaba su sexo contra el suyo. En un movimiento suave y delicioso, el puso sus manos sobre sus medianos y suaves senos. Haciendo lo que mejor sabía hacer que era excitarla de gran manera con su poder, la tomo por las caderas y la acostó. Quedando completamente sobre ella y besando con insistencia sus labios con pasión, no dejaba de acariciarla. Ella que también emanaba energía y se combinaba perfectamente con la suya le suplico que la desnudara y la hiciera suya. El más que contento obedeció, le quito la ajustada blusa y el jean. La dejo en ropa interior de color azul claro muy fina y le dijo con una mirada llena de deseo:
-oh Kate, bombón…eres tan bella y sensual. Te amo nena.
-oh Mich…yo también te amo.
Él le quito el sostén, la pequeña tanga y la acarició suavemente. Desnudándose con rapidez quedo nuevamente sobre ella. Siguió con su tortura de besos y caricias por todo su atlético cuerpo haciéndola estremecer de gusto. Michael que era algo travieso, intensifico su energía mientras succionaba sus senos por turnos.
-ah…ah mi amor…ah, ya, ya no puedo más…
-oh si, —dijo dejando de succionar—dámelo ya mi fiera, dámelo muy fuerte.
Volvió a succionar su pezón derecho y mientras lo hacía, acarició su parte intima intensificando el calor que emanaba de su mano. Luego y gracias a todo lo que le estaba haciendo, la escuchó gritar y gemir llegando al orgasmo. Aprovechando que la sintió tan alegre y tan feliz, le preguntó agachándose bajo ella…..
-¿cansada mi tigresa?
-no, no, no mi amor. —Dijo roja y húmeda—Mas…quiero sentirlo otra vez…
-ummm sus deseos, son ordenes mi hermosa novia.
Michael bajó ante ella y con delicados movimientos, empezó a deleitarse con su sabor. Feliz de sentir su humedad y la combinación de su poder con el de ella, lamia y lamia sin descanso su parte más dulce, más sensible. Ella en señal de gusto y excitación, revolcaba su oscuro cabello ayudando a que su movimiento fuera más intenso. Después de diez minutos de intensa succión, el muy complacido mientras halaba sus pezones con dulzura la escucho llegar otra vez esta vez gritando su nombre apasionadamente. El se levanto y quedando frente a su acalorado rostro con los labios hinchados después de haber dado tanto placer, le dijo:
-¿de nuevo?
-si….de nuevo mi amor…
Ella extendió sus manos hacia él y con ese gesto le dejo saber que podía hacerlo, el busco protección y lo hizo despacio y muy lentamente. Ella aferrada a su bronceada espalda con fuerza, lo escucho decir muy excitado:
-oh mi amor….mía y solo mía, te amo…
Pidiendo su aprobación para moverse sobre ella, lo hizo lentamente al inicio. Ella al igual que había pasado con Rini, no le dolió tanto como creía. Ella que aunque lo deseaba tanto como él, prefirió investigar un poco el tema antes de meterse en esa peligrosa aventura. Ella leyó mucho y en algunos artículos decían que aunque a la mayoría les dolía, eso dependía de cada mujer. Sorprendida porque no le dolía tanto como creyó, le dijo:
-mas mi amor…hazlo un poco mas fuerte…
-ah Kate nena—dijo cuando ella poso sus manos en su pecho y emano poder—hazlo, hazlo de nuevo.
En un delicioso vaivén de caderas sobre esa alfombra y con una bella vista de la ciudad, se estaban amando por primera vez de esa forma. Sin menospreciar los besos y las caricias que se habían dado como novios, lo que estaban viviendo esa noche era único y mágico. Pues ellos se habían enamorado y estaban uniendo más que sus cuerpos y su energía, estaban uniendo sus almas en un encuentro de puro y físico placer.
Luego de algunos minutos de fuertes embestidas y combinación de energía, ambos llegaron al clímax. A esa agradable sensación que se extendió gracias a que ellos eran chicos muy especiales. Llenos de satisfacción y gozo por lo que se habían hecho sentir, el con sus manos apoyadas sobre la alfombra y mirándola le dijo:
-te amo Katherine Kou Mizuno, te adoro.
-ay mi amor—dijo riendo—sabes que odio que me llames por mi nombre completo.
-es que es en serio lo que te digo—dijo aun y dentro de ella—tú eres la mujer de mi vida. No creo que haya nadie parecida o igual que tú, te amo bombón. Te amo.
-y yo a ti amor pero… ¿puedes bajarte? Eres muy pesado amor.
-si lo siento—dijo riendo—perdóname amor. Oye nena—dijo vistiéndose— ¿quieres que te lleve a tu casa o te quedas conmigo?
-¿nos podemos quedar aquí?
-¡claro! Helios me lo presto toda esta noche ¿Qué dices si esta vez sí termino lo que empiezo?
-ah…-dijo divertida y tomándolo de la mano— ¿entonces si te acuerdas?
-ay bombón ¿a quién se le va a olvidar ver esas hermosas mejillas tan sonrojadas? A nadie, menos a mí. Como me gusta escucharte pedirlo ¿vamos?
-vamos—dijo yendo con él a la habitación mientras el tomaba la botella de champan—te voy a mostrar un poco de investigación que hice hace poco.
-oh si…
Kate y Michael se estaban divirtiendo muchísimo juntos, mientras que otros como Hector no. El completamente borracho y perdido quería ir a buscarla, no podía, no podía soportar su rechazo y peor aun sabiendo que ella aun lo amaba. Lo supo por lo que le dijo y por el beso que se dieron esa noche más temprano. Tambaleándose y tratando de salir de ahí, escucho que le dijeron:
-¡no más Hector! Olvídate que te vamos a dejar conducir en ese estado.
-pero mama…déjame, déjame ir a verla. Yo necesito decirle que…
-¡que nada Hector!—dijo Mina enojada— ¿Cómo se te ocurre decir una barbaridad de esas? ¿Tú sabes lo que haría Luna si te apareces ahora por allá y en ese estado?
-madrina, madrina, no te enfades. Acuérdate de mi hermanita.
-entonces no la hagas enojar Hector—dijo Yaten junto a ella—lo mejor es que te vayas para tu casa.
-no padrino no me puedo ir para mi casa porque…
En ese momento se acordó que Kate y Michael estaban allá disfrutando de las mieles de su amor, el que no quería dejarlos en evidencia callo. Lita no tuvo otra opción que llamar a Serena, ella con los años desarrollo una nueva y única habilidad. Ella además de manejar la energía del cristal de plata que permanecía en su interior por seguridad, inmovilizaba cada una de las habilidades de sus sailor scout. Haciéndola prácticamente invencible y muy poderosa. Fue por eso que Lita le dijo al ver que su hijo se estaba poniendo necio:
-Serena, detenlo por favor.
-ay mi querida amiga—dijo yendo hacia el—hace tiempo no hacia esto. Está bien lo hare, no quiero que Diana tenga más problemas hoy y mucho menos mi sobrino.
-tía, tía Serena ¿Qué vas a hacer?
-que duermas bien mi querido sobrinito—dijo poniendo una mano sobre su cabeza.
Su cuerpo emanaba rayos, pero cuando ella se acerco y expulso tan solo un poco de su energía, lo incapacito para usar su poder con ella. Ella en cambio puso una mano sobre su cabeza y lo durmió al instante, Lita que estaba a su lado detuvo su caída. Ella que seguía siendo tan fuerte como siempre, lo cargo e iba a llevarlo a su casa. Antes de salir con su hijo en brazos y su esposo, Serena le dijo sonriendo:
-no importa cuántos años pasen, aun no me acostumbro a ver que eres tan fuerte amiga ¿has seguido entrenando?
-si Serena, voy tres veces por semana a ese nuevo gimnasio que hay cerca del restaurante.
-¿de verdad? Yo he escuchado que es muy bueno y que tiene un instructor muy guapo—dijo Mina sonriendo.
-¡Mina!—dijeron sus amigas riendo.
-ah… ¿es por eso que vas no es cierto Lita?
-pues Mina no te lo puedo negar—dijo yendo hacia la puerta—la verdad es que si está bien guapo el fortachón ese.
-¿con que si eh?—dijo Andrew riendo—pues siendo así, voy inscribirme también. No puedo permitir que veas a otro que no sea yo mi fuerte y poderosa sailor Júpiter,
-¿ya ves Mina? Hiciste que Andrew se pusiera celoso—dijo riendo—adiós amigas, todo estuvo delicioso Amy. Salúdame a tu hija cuando vuelva.
Sin más ni más Serena y Mina salieron casi al mismo tiempo que Lita y su familia. Rei y Nicolás se habían ido más temprano, ellos tenían algo de prisa por ir a su casa. De esa forma termino la noche para algunos, para Kate y Michael llena de romance y amor. Para Rini y Helios que estaban en un hotel haciendo lo mismo, muy divertida y apasionante. Para Hector no muy buena porque al otro día tendría resaca y muy fuerte. Pero termino muy dolorosa para Diana pues aunque le dolía la herida que se hizo en la cabeza por haber golpeado al delincuente ese, más le dolía haberlo visto de nuevo y haber caído ante sus besos. Mirando su anillo que le recordaba mucho a él, se acostó a tratar de dormir.
Y esos fueron los tres capis de hoy :D
Muchas gracias a todas ustedes amables niñas que leen y pues sí, están cordialmente invitadas a mi pervertido face ;) Leidy De Flourite. Yo ya no escribo eso no quiere decir, que no pueda hablar con mis amigas. Echar relajo como diría mi querida Elizabeth Chiba jajaja, es muy divertido; mas si es sobre la serie.
Besos, espero poder terminar de editar muy pronto por ya saben, el próximo capítulo promete ponerse muy…. candente ;) jajajaja.
Bye, nos leemos cuando gusten.
