Capítulo 17
Los primeros en llegar al hospital fueron Darien, Serena, Rini, Luna y Artemis. Ellos con mucha angustia porque querían mucho a Mina buscaron a Amy para que les explicara que había pasado. Al entrar a la sala de espera se encontraron con Yaten que estaba muy triste y angustiado esperando alguna razón. A él aun no lo dejaban verla.
Ellos se acercaron a él para preguntarle que había pasado, a lo que contestó….
-no sé, cuando yo llegué de trabajar la encontré en el suelo desmayada. Lo único que hice fue levantarla en brazos y traerla inmediatamente para acá. Solo espero que Amy salga pronto y me diga que tienen.
-tranquilízate Yaten, —dijo Serena dulcemente—ellas estarán bien, ya lo veras.
Mientras se sentaban con él a esperar alguna razón, llegaron los demás. Rei, Nicolás, Taiki y sus hijos, fueron hasta donde estaban ellos y preguntaron lo que había pasado.
Estaban platicando muy preocupados cuando llegó Amy. Ella en su bata de doctora y luciendo una elegante falda de tubo, se acercó a ellos y les dijo que Mina estaba sufriendo de preclampsia. Esa era una enfermedad que afectaba la presión sanguínea y le daba a las mujeres embarazadas muy raramente. Lo que pasaba era que aunque todos se veían muy jóvenes por fuera, por dentro, su cuerpo, era mayor. Por eso ese embarazo para Mina era algo arriesgado.
-¿podemos verla Amy?
-sí pero solo por un momento Yaten. Debe guardar reposo.
-¿y la bebe Amy?—preguntó con miedo— ¿está bien? ¿Ella va a…?
-no te puedo mentir Yaten. —dijo ella muy seria—Sino tratamos su enfermedad ella o tu bebe pueden…
-…morir—dijo Darien que también era medico—lo sé Amy, mejor vamos a verlas. No nos podemos quedar mucho tiempo en la habitación. Rini hija, quédate aquí por si llega Héctor. Explícale todo que cuando nosotros salgamos, él podrá verla.
-si papa, como digas. —dijo sentándose mientras ellos entraban.
En la habitación de Mina, Artemis decía con tristeza mientras le sostenía una canalizada mano…
-Mina… ¿Cómo estás? ¿Te duele mucho amiga?
-Artemis…he estado peor. Pero díganme algo, ¿mi bebe? ¿Ella está bien?
-si mi amor, —dijo Yaten acariciándole la mano—tranquila, la bebe está bien. No pienses en eso ahora y trata de descansar. ¿Qué fue lo que te pasó mi amor?
-no lo recuerdo muy bien. —dijo sonriéndole con ternura—Solo recuerdo que me sentí mareada y empecé a ver borroso, más que eso no sé.
Mientras cada una de sus amigas se acercaba para saber cómo estaba, llegaban al hospital Lita, su esposo, Héctor, Diana y Helios. Todos ellos luciendo muy preocupados, en especial Héctor, fueron con Rini. Ella les contó lo que había escuchado. Héctor se sentó en una de las sillas y como si se tratase de un niño asustado, se abrazó a Diana y lloró sobre su pecho amargamente. Él quería muchísimo a Mina, la quería tanto como a su mama y sabia cuanta ilusión le hacía tener a su bebe.
-ya, ya, ya mi amor, tranquilízate. Ella estará bien. Tu mismo dijiste que ella es una mujer muy fuerte mi amor. Además, ella es una mujer muy buena y dulce. Sé que la vida se encargara de sanarla a ella y a su bebe y no dejara que nada malo le pase.
-tu novia tiene razón hijo. —dijo Lita limpiándose las lagrimas y acercándose a él—Mina estará bien, nosotros nos encargaremos de que así sea mi amor. Tranquilo.
-¡Rini!—dijo separándose de repente de Diana— ¡tú la puedes ayudar Rini!
-si lo pensé primo, —dijo ella tomada de la mano con Helios—pero no puedo. Mi energía no es tan poderosa como la de…
-…tu papa nena—dijo Lita—él si puede. Estoy segura de que él la ayudara.
-vamos, tengo que ver a mi madrina.
-no Héctor, papa dijo que teníamos que esperar a que ellos salieran para poder entrar. Hay mucha gente allá dentro, es mejor esperar.
Como ellos lo supusieron, Darien ayudó a Mina. Aunque usar su poder curativo lo debilitaba muchísimo y mas tratándose de algo como eso, no podía permitir que una de las mejores amigas de su esposa sufriera. Por eso usando su poder que emanó con gran fuerza de sus manos, puso sus manos sobre su vientre y la ayudó. Mina que recibió el poder curativo del rey de la tierra, se sintió mejor al instante.
Levantándose de la cama y quitándose el suero, dijo muy feliz…
-¡gracias Darien! Muchas gracias. Mi bebe y yo te lo agradecemos mucho.
-no…fue, nada…Mina. —Dijo mientras Luna, Artemis y Serena lo sostenían—Me alegra…verte bien.
Mientras que en sala de espera….
-¿Por qué viniste Helios? tu tuviste un día muy cansado al venir de Elisión hoy mi amor. debiste haberte quedado descansando en tu apartamento.
-no princesa, no me digas eso. Yo sé lo importante que es tu familia y amigos para ti. No te iba a dejar sola en esto. Te lo he dicho y te lo repito, yo te quiero Rini y quiero estar contigo. En las buenas y en la malas, en todo momento. Quiero que sepas que puedes contar conmigo siempre mi amor, siempre.
-¡ahijado!
-¡madrina!—corrió Héctor feliz a abrazarla— ¿estás bien? ¿Te duele algo madrina? ¿Cómo esta mi hermanita?
-estoy bien corazón, no te preocupes. —Dijo abrazándolo y viendo como Diana se acercaba—Pero por lo que veo, tu estas mejor mi amor. —Dijo riendo— ¿se arreglaron?
-ay Mina, —dijo Rei riendo—tú no vas a cambiar nunca.
-ah pero, ¿Qué tiene de malo?—dijo muy sonriente con todos sus amigos rodeándola—Es como dice el dicho "el que se duerme se lo lleva el que lo trajo" siempre hay que estar bien informado de los chismes.
-mi amor, —dijo Yaten a su lado y riendo—es "el que se duerme se lo lleva la corriente" no el mar. ¿Nunca aprendes verdad mi cielo?
-bueno, bueno, —dijo riendo junto a los demás—sea como sea, entendieron, ¿o no? –luego miro a Héctor y dijo— me da gusto verte tan contento mi amor. ¿Ves? Te dije que todo se solucionaría, siempre es así tesoro.
-ay madrina, —dijo de la mano con Diana—no sabes la alegría que me da ver que estas bien. Casi me muero cuando mi mama me llamó a contarme que estabas aquí.
Héctor estaba feliz de ver a su querida madrina bien pero Darien; aun con lo débil que estaba decía de muy mal genio…
-ese…fulano, infeliz. Mi niña….
-Darien, —dijo Serena muy seria—no más. ¿Ni agotado dejas de ser tan cansón? No, no, no, a la casa señor. Tienes que descansar.
-cuando recupere mi fuerzas….ya va a ver ese fulano…mi niña es mi niña….
-Andrew, Lita, ¿me ayudan? Aquí mi rey es muy pesado.
Ellos fueron sonrientes a ayudar a Serena a llevar a Darien al auto donde los estaban esperando Haruka y Michiru. Helios iba a acercarse a saludar a Darien pero Darien girando su rostro, le negó el saludo.
Rini muy apenada se acerco a su novio y le dijo a manera de disculpa…
-estuvimos con suerte, eso que hizo no es nada. Te quiero mucho mi amor. Anda, ve a descansar. Nos vemos mañana mi amor y de nuevo, que pena. Mi papa no es grosero pero…
-entiendo. —Dijo algo aburrido—De cualquier forma no me daré por vencido. Espero poder hablar con tu padre en un mejor momento y lugar. Dile a tu mama que deseo que su esposo se recupere pronto. Hasta mañana mi princesa, que descanses.
-hasta mañana mi amor.
Todos ya más tranquilos de ver a Mina mejor, se fueron a sus casas. Después de despedir a Mina que se fue con su esposo muy feliz y sonriente, Luna se acercó a ellos. Igual de seria que siempre, le dijo a su hija que necesitaba hablar con ella en privado.
Héctor preocupado de que fueran a castigarla por su culpa y lo que había pasado, dijo muy serio y tomado de su mano…
-señora Luna, yo tuve la culpa de todo. Diana no….
-mira Héctor, esta es una conversación que mi hija y yo debimos tener hace mucho tiempo. Mañana podrás venir a la casa y visitarla si quieres, pero ahora necesito hablar con mi hija urgentemente. Diana hija, despídete. Te esperamos en el auto.
-si mama.
Pero mientras Luna y Artemis se alejaban…
-Diana mi amor, en ningún momento es mi intención meterte en problemas con tu papas. Pienso ir mañana a tu casa y hablar seriamente con ellos porque mis intenciones contigo son muy, muy serias Diana. Yo te amo y quiero que en un futuro que espero no sea muy lejano, estemos juntos por siempre mi amor.
-¿lo dices en serio?—dijo con ilusión— ¿de verdad?
-¡claro mi dulzura hermosa!—dijo abrazándola—ve amor, al parecer tu mama ya sabe que tu y yo….
-si seguro Haruka le contó lo de esta tarde. —Dijo con pena—Estaba tan contenta que no me di cuenta cuando me abalancé sobre ti, creo que fue muy evidente.
-ah pero qué carajo. No me arrepiento de nada. Sé que Haruka me lo va a cobrar con sangre pero nadie me quita esta felicidad. Gracias al cielo mi madrina está bien, ahora que sé que ella está bien y mi hermanita también, este día vuelve a ser perfecto nena. Perfecto.
-también te amo mi loco hermoso. —dijo dándole un pequeño beso—Anda, ve a dormir. Debes estar cansado.
-la verdad sí, pero si te hubieras quedado conmigo eso no me lo impediría—dijo sonriendo y levantando una ceja haciéndola sonrojar.
-me voy, ya me empezaste a molestar. Hasta mañana amor, que duermas bien.
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Esa noche aunque fue muy estresante al inicio, terminó bien para todos nuestros amigos. Héctor volvió a su casa feliz de haber vuelto con su novia; aunque preocupado por la charla que tendría Diana con su mama, se quedo dormido al poco tiempo.
Helios muy aburrido por el desprecio de su suegro, no tuvo más remedio que acostarse a dormir mientras veía la preciosa cadena de su novia. Rini hizo lo mismo, mientras trataba de escuchar la conversación de sus padres sin éxito, no tuvo más opción que dormir.
Diana habló por largo rato con su mama. Ella le pidió todos los detalles de su relación con su novio. Diana con mucha pena le contó parte de lo que había vivido con él. A la final muy feliz escuchó cuando su mama le dijo que aunque ella no estaba de acuerdo, no le diría nada a su padre. Solo le pidió que se siguiera cuidando y que en un futuro, le tuviera más confianza. Le dijo muy dulcemente que ella la quería mucho y quería verla feliz.
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El día de la coronación de Damián llegó al fin. Habiendo preparado una gran ceremonia en el palacio de Elisión, todos estaban muy contentos esperando a sus invitados. Sin tener idea de lo que pasaría ese día. Serena estaba terminando de arreglarse para salir junto a su esposo.
En un elegante traje que Setsuna confeccionó para ella, miró a su esposo y le dijo…
-¿Qué lees amor? ¿Estás listo? No quiero llegar tarde amor, estamos algo retirados.
-¿Qué es esto Serena?—dijo con una receta en la mano— ¿estás tomando pastillas anti conceptivas? ¿Por qué? Según recuerdo tú te operaste para no tener más hijos. ¿no fue así?
-eh…-dijo algo nerviosa y pensando rápido—si, así fue. Esa receta no es mía, es de la hija de Luna. Yo me ofrecí a comprar sus pastillas; ya sabes que yo la quiero mucho.
-oh, ya veo. —Dijo más tranquilo—Si se me hacía raro que fueran pastillas tan suaves para una mujer como tú, si son para Diana están perfectas. Pero, ¿Qué sorpresa no? ¿Será que Artemis ya lo sabe?
-no y mucho cuidado con decirle. —Dijo quitándole la receta de las manos—Eso es problema de ellas. Mejor deja de estar chismoseando y vámonos, se nos hace tarde.
-ay Serena, Serena, —dijo sonriendo y saliendo con ella—tú sí que eres permisiva mi reina. Está bien, vámonos.
Todos salieron muy elegantes y bien vestidos del palacio. Partiendo con Luna y su familia para Elisión, los acompañaron Para- Para y Cere-Cere como guardia; pues Haruka y Michiru se habían ido más temprano para Elisión a ayudar a Hotaru.
Al llegar a Elisión ahí ya estaba sus amigos, muy elegantemente vestidos esperaban a que diera inicio la ceremonia de coronación. En verdad habían botado la casa por la ventana, ese lugar no podía ser más elegante y lindo. El palacio estaba lleno de invitados y de gente muy alegre ese día.
Tras bambalinas y con un pomposo traje, Damián estaba nervios y preocupado.
-bueno…llegó la hora.
-tranquilo mi amor. —Dijo acomodando su bello traje de rey—Todo va a salir bien. Además de que ya eres un extraordinario esposo, serás un excelente rey.
-oh mi reina, —dijo tomando sus manos—si no fuera por ti, no saldría. Estoy muy nervioso, me da miedo no hacer bien este trabajo. Es muy duro.
-pero, ¿de qué hablas corazón?—dijo acercándosele—Tu todo lo haces muy bien. Además has venido cumpliendo las funciones de rey desde hace mucho, solo que ahora será legal por decirlo de algún modo. Tu tranquilo. Anda, vamos su majestad.
-oye espera un momento, —dijo halándola por la cintura—entonces, ¿yo todo lo hago muy bien?
-oh si…muy bien. Esta noche hare el amor con un auténtico rey, ¡qué emoción!—dijo riendo haciéndolo reír y relajándolo un poco.
-así será…mi reina. También espero la noche con ansias, vamos mi reina. Salgamos de esto para poder festejar con todos.
Saliendo de la mano con su esposa en un elegante traje de rey azul turquí y decorado en el pecho parecido al del rey Endimión, vio a todos los invitados levantarse en señal de respeto. La ceremonia empezó y los padres de Damián y Helios, no podían estar más contentos. Ellos que los querían tanto, lloraron de emoción cuando la corona poso la rubia cabellera de Damián.
Terminada la ceremonia todos se disponían a celebrar muy alegres. Los muchachos estaban con sus parejas bailando y festejando en medio de toda la multitud. Mientras sus padres conversaban muy animadamente en una mesa.
-es una alegría para mi esposa y para mí que hayan podido venir el día de hoy rey Endimión, Neo reina Serena.
-el gusto es todo nuestro rey Ares, muchas gracias por habernos invitado. Reina Penélope, la decoración de este lugar es hermosa. ¿Cómo hizo? Debió haberle costado mucho trabajo.
-mi nuera me ayudó mucho Neo reina y Helios también, claro cuando podía venir.
-hablando de Helios…-dijo el rey con un trago en la mano mientras Serena sudaba frio—me alegra mucho verlo tan feliz. Desde que esta con la princesa, lo veo muy sonriente. Mucho más cuando se quedan juntos aquí en el palacio, siempre es un gusto recibirlos aquí.
-¡¿cómo dijo?!
Exclamó Darien completamente exaltado y levantándose de la silla.
-¿Qué? ¡¿De qué demonios está hablando el rey Serena?! ¡Dime!
-cálmate Darien. —dijo Serena apenada mientras los guardias de Elisión se ponían tensos de ver la situación—Déjame y te explico, pero cálmate. Qué pena con todos.
-¡¿Por qué me llamas por mi nombre frente a los reyes Serena?!
Gritó furioso mientras los chicos algo preocupados se acercaban a ver qué pasaba.
-¡me has dejado en ridículo! Sailor scouts, transfórmense.
-¡que te calmes Darien!—dijo Serena encerrándolo en una burbuja de energía— ¡cálmate! Rey Ares, reina Penélope, perdonen a mi esposo por favor. No sabía de la relación de Rini y Helios y le está costando trabajo aceptarlo pero lo hará. Tranquilos—dijo a la guardia que se acercaba—no atacaremos.
-Neo reina Serena, —dijo el rey apenado—no era mi intención ser imprudente, solo pensé que…
-¡que me saques de aquí Serena! ¡sácame!
-¡no hasta que te calmes Darien! Es el colmo contigo, mira, —dijo señalando los invitados—que pena con todos.
-oye espera un momento, —dijo quedando inmóvil dentro de la burbuja— ¿de quién es la receta Serena? ¿Es de….?
-sí, es de nuestra hija. Ellos son novios hace meses y se quieren mucho. Yo sé esto desde hace mucho tiempo Darien.
-¡te voy a matar muchacho!—dijo mirando a Helios que estaba junto a Rini— ¡te matare cuando salga de aquí! Mi niña, ¡es una niña!
-¡no digas eso papa!
Le pidió Rini muy apenada y asustada por lo que estaba pasando. Algunas odiosas se estaban reventando de la risa con esa escena.
-eso no es cierto. Mira papa, siento mucho que te hayas enterado de esta forma pero tú no nos dejaste otra opción. Además papa, ya soy mayor de edad y tengo derecho a elegir con la persona que quiero estar. Yo amo a Helios, lo amo y voy a estar con él así no te guste.
-¡olvídalo Rini!—dijo golpeando la burbuja para liberarse— ¡sobre mi cadáver! ¡¿Entendiste?!
-oye hijo, —dijo el rey mientras ellos discutían— ¿tú sabes porque la Neo reina llamó al rey Endimión de esa forma tan rara?
-porque ese es su nombre papa, solo su familia lo llama así. —luego dijo –rey Endimión, permítame explicarle por favor. Yo…
Fue interrumpido porque de pronto y de la nada, aterrizó una nave en el jardín del palacio. Levantando mucho polvo y asustando a todos los invitados, vieron cuando cinco personas bajaron de ella muy sonrientes. Esos eran dos chicas muy atractivas, dos chicos y un hombre mayor.
Ellos bajando en trajes de cuero pegados al cuerpo se dirigieron hacia donde ellos estaban discutiendo y el hombre mayor tomando la palabra dijo…
-¿es este el planeta en donde viven las supuestas sailor scouts?
-si así es. —Dijo Haruka en un elegante esmoquin— ¿Quiénes son ustedes y que quieren aquí?
-somos el quipo alfa y hemos venido a invadir este reino a petición del rey Zar, sean tan amables de quitarse de nuestro camino. Eviten que los matemos.
-¿eso es lo que crees imbécil?—dijo Haruka con suficiencia y sonriente—No me hagas reír estúpido. Oigan—dijo mirando a las scouts que una no se habían transformado—saquen a toda la gente de aquí, el día de hoy lucharemos. ¡Haraganes!
Dijo viendo a los muchachos.
-¿listos?
-¡si señora!—respondieron todos al mismo tiempo.
-con mis muchachos será más que suficiente para acabar con ustedes payasos de pacotilla—dijo Haruka quitándose el saco y entregándoselo a Michiru— ¡Hotaru!
-¿si Haruka?
-escudo de protección, ¡ahora!
-como digas mama. —dijo sonriente y luego miró a su bello esposo—Ay mi amor, esto se va a poner feo.
-si eso es lo que quieren…-dijo el hombre de cabellera plateada y muy sonriente—entonces eso les daremos. ¡Equipo! ¿Listos?
-¡si señor!—dijeron los atractivos chicos en un saludo militar.
-bueno, comencemos entonces.
