Capitulo 18

Totalmente desolado había quedado el palacio. Todos los invitados salieron corriendo al ver a esos seres tan misteriosos bajar de esa nave. Las muchachas menos Mina que tenía seis meses de embarazo, sacaron a todos los invitados de forma segura. Gracias a Para-Para y a Cere-Cere, nadie salió herido. Darién igual de sorprendido que todos aun dentro de la burbuja, les dio la orden a Para-Para y su hermana de volver al palacio y protegerlo. Le asustaba que hubiera más seres como ellos y fueran a atacar Tokio de Cristal aprovechando la ausencia de las scouts.

Estos seres no eran muy diferentes de ellos, eran personas, solo que en sus ojos se veía oscuridad. Vistiendo ese particular uniforme de cuero negro y ajustado con un emblema de estrella en la parte derecha del pecho, estaban ansiosos por luchar.

Los demás como si se tratase de un espectáculo, estaban tras la barrera que Hotaru había creado a petición de su madre.

Totalmente perplejos escucharon cuando…

-muy bien, no prolonguemos mas esto. Manda a quien se te dé la gana rubio que no tenemos tiempo que perder. El rey Zar y su esposa no deben tardar en llegar a este planeta.

-perfecto. —Dijo Haruka con enojo— ¡Héctor, ven aquí!

-ahí voy Haruka, ahí voy.

Sonrió y se quitó el saco pasándoselo a Diana.

-no te preocupes mi amor, todo saldrá bien. Estos idiotas no se ven muy fuertes.

-Héctor amor, te amo, cuídate.

-también te amo dulzura, tranquila.

Ellos se despedían como si no se fueran a volver nunca pero el intruso, digo, el corpulento hombre de cabello plateado líder de los invasores decía…

-¡Hashi, ven aquí y pelea! Y mucho cuidado con perder con ese muchachito. ¿Entendiste?

-¡sí señor!

Hashi era un chico de la misma edad de Héctor; por eso su maestro lo había mandado a él, pensó que sería el oponente indicado. Tenía las mismas condiciones físicas pero su apariencia era diferente. Este apuesto chico era alto, peli negro, de ojos grises y muy corpulento. Aunque fuera guapo, se veía que tenía mal carácter.

Eso daba a entender por lo que le dijo a Héctor cuando se le acercó para luchar.

-estoy listo. Ataca cuando quieras, niño bonito.

-muy bien. No te hare sufrir más de lo que es debido. —Dijo sonriente y en posición— ¡aaaahhhh….!

Héctor corrió velozmente hasta donde estaba Hashi. Atacándolo con un singular combo de patadas y puños, lo hacía retroceder. Algo impresionado porque el chico esquivaba muy bien sus ataques, empezaba a exasperarlo su actitud.

-¡¿eso es todo niñito?! ¡Ja! Es mejor que manden a alguien más. Esto es una pérdida de tiempo.

-¡cállate! ¡Aaaaahhhhh…!

Hashi sacó de sus casillas al papacito rico de Héctor que ya estaba sudando mucho y por eso, Incrementó su velocidad para volver a atacarlo. Esta vez le propinó una fuerte patada que lo mandó cerca de la barrera de contención que había creado Hotaru.

Hashi se levantó limpiándose el labio ensangrentado y dijo…

-¡me obligaste a hacer algo que no quería estúpido, te vas a arrepentir!

Hashi sacó una espada; esta era una muy grande y brillante. Con una velocidad increíble empezó a atacar a Héctor con ella. Héctor que era un buen luchador, esquivaba todos sus ataques pero se sorprendió y mucho cuando de la espada, empezaron a salir rayos. Viendo que Hashi no era ningún tipo común y corriente, quiso ensayar algo.

Héctor se elevó en el cielo de un gran salto y dijo mientras extendía las manos y le apuntaba…

-¡rayo destructor!

-¡estúpido!—blandió su espada para absorber su energía— ¡¿con que tienes poder eh?! ¡Haberlo sabido antes!

Ellos estaban luchando cuando el aterrizar de una capsula los distrajo a todos. De ella bajaron dos hombres de apariencia extraña y con ellos dos mujeres. Una de ellas era de cabello corto azul y la otra, era peli negra.

Esta peli negra mujer que era muy bella pero se le veía a kilómetros que era de muy mal carácter, le dijo a uno de los hombres y el que parecía su esposo por la forma en la que le hablaba…

-¡Goku, dijiste que estábamos de vacaciones! ¡¿Por qué aterrizamos aquí?!

-vamos Milk, no te enfades que este torneo se ve interesante. —Sonrió— ¿no es verdad Vegeta?

-no estoy seguro de si esto es un torneo Kakaroto. —dijo con desdén mientras se acercaba a los demás—Tendremos que preguntar.

-¡oye, idiota! —Dijo Hashi— ¡pelea niñita!

-¿quieres que te mate eh? Perfecto, ¡aaaahhhhh…..!

Héctor volvió a atacar a Hashi y tal vez porque estaba distraído por los sujetos que habían acabado de llegar, recibió un fuerte golpe en la cara que lo hizo sangrar bastante.

Diana que lo amaba con locura se preocupó mucho y se acercó a la barrera para decirle mientras él se levantaba y la miraba….

-¡mi amor, mi amor! ¡¿Estás bien?!

-tranquila dulzura, estoy bien. —Dijo limpiándose la sangre—Este, ¡imbécil! me las va a pagar. Aléjate de la barrera nena, no quiero que te lastimes.

-¡Héctor!

Gritó Haruka molesta.

-¡concéntrate! Al parecer no son peligrosos porque, ¡mira! no nos están atacando. ¡Pelea en serio maldita sea!

-sí, si lo hare Haruka pero no me regañes. ¿Quieres?

-¡entonces pelea bien muchacho!

-¿con que ese bombón, es tu novia?—dijo Hashi mirando a Diana con morbosidad—ummm, pero que rica esta, idiota. Está muy rica.

-¡no la mires así cretino! ¡Pelea y no mires más a MI novia!

-¿te duele mucho, niño bonito?—dijo riendo—Pues déjame decirte, imbécil, que cuando acabe contigo planeo divertirme mucho con esa cosita rica a la que tu llamas "novia"

-ay no.

Dijeron Lita y Mina que estaban sentadas juntas.

-¿Qué pasa?—pregunto Goku que se sentó con todos ellos a ver muy alegre— ¿Qué ocurre?

-mi hijo no consiente nada con esa niña. —dijo Lita—Ahora si se metió en un problema bien serio ese muchacho. ¡Héctor hijo, usa la técnica que te enseñe! ¡No tendrás problema porque tienes suficiente energía esta vez!

-¡si mama pero no hare los mismos movimientos que tu eh! ¡Nunca jamás!

-¡haz lo que quieras pero hazlo!

-¡Héctor mi amor!—dijo Diana en su elegante traje negro y ajustado— ¡ten cuidado!

-ay pero, que ternura.

Dijo Hashi muerto de risa junto a sus amigos.

-pero mira nada mas como te cuida esa mamacita que esta tan rica. Ummm, como esta de rica esa niña. Me voy a divertir mucho con ella. ¿Cierto que si, bombón?

-¡ahora si te vas a morir imbécil!

Héctor tomó la misma posición que toman los lanzadores de beisbol y se preparó con toda la ira que recorría su delicioso cuerpo, para darle una buena lección de buenos modales a ese imbécil que se había atrevido a mirar lo que era suyo. Nunca iba a perdonarlo por eso.

Juntando las manos como si fuera a lanzar una bola rápida, concentró toda su energía y dijo gritando y lanzándola fuerte contra Hashi que ahora si ya no se estaba riendo….

-¡centella relampagueante de Júpiter….! ¡Resuena!

-¡eres un tonto!

Hashi alzó su espada y trató de absorber la energía del ataque de Héctor. Pero con lo que Hashi no contaba, era con la fuerza con la que Héctor le había lanzado su energía. Para desgracia de Hashi le había sacado la mierda a Héctor e iba quedar muy lastimado por eso. Creyendo que iba a poder resistirlo con su espada pero sin poder contener toda esa gran cantidad de energía, voló lejos y golpeó contra la barrera. Cayendo de cara al suelo y raspándosela, su espada quedó en el suelo mientras esta reluciente y fina arma, echaba chispas.

Su maestro que estaba furioso con él por haber perdido le gritó…

-¡¿te has dejado vencer de ese cari bonito Hashi?! ¡Es el colmo! ¡¿Cómo pudiste ser tan confiado?! ¡De lejos se veía que ese ataque no lo ibas a poder resistir con tu espada! ¡Eres un inútil bueno para nada!

Héctor acercándose y pateándole la espada, le dijo a un golpeado y mal tratado muchacho aún muy enojado….

-para la próxima cuida de tus modales, imbécil. Que me hubieras insultado a mi vale madres pero, ¿mirar a MI novia? ¡¿Mirarla y hablarle como le hablaste?! Sí, definitivamente sí. No me arrepiento de cómo te deje, tarado.

Héctor sonreía de ver a Hashi vuelto una mierda en el piso y Haruka decía con las manos cruzadas y muy orgullosa…

-¿lo ves estúpido? mis muchachos están mejor entrenados que los tuyos. No tiene caso que sigas perdiendo tu tiempo y es mejor que te largues de una buena vez si no quieres que más de tus inútiles chicos salgan lastimados.

-¡Midori! ¡Ve!

-¡si señor! —dijo reverenciándose ante él.

Midori era una chica baja, de contextura delgada, cabello rubio, ojos color miel y de suaves facciones. En ese ajustado vestido de cuero con esa singular marca, caminó hacia el centro de lo que se podía llamar una plataforma de combate.

Goku que estaba divertidísimo mientras Héctor volvía con Diana, la abrazaba y ella lo llenaba de besos por todo ese bello rostro que parecía tan angelical pero que no lo era para nada cuando le sacaban la mierda, dijo muy sonriente…

-¿lo ves Vegeta? Te dije que había una energía similar a la de Piccolo aquí y mira, se trataba de ese muchacho.

-sí, su técnica es muy parecida a la suya pero la del gusano es más fuerte.

-oigan, —dijo Héctor abrazado a Diana—me disculpan el atrevimiento pero, ¿ustedes quiénes son? Y mejor aún, ¿Qué hacen aquí?

Mientras ellos explicaban que eran nada más y nada menos que los legendarios súper sayayines y que por error habían llegado ahí ese día, Haruka preguntaba acercándose tras la barrera y muy asombrada….

-¿Cuándo demonios le enseñaste tu técnica Lita?

-cuando su poder despertó. —Dijo muy sonriente junto a su esposo que la abrazaba—Con las muchachas hicimos una apuesta de quien lo hacía mejor y pues bueno, nunca llegamos a un acuerdo. ¿Verdad chicas?

-sí, así es. —dijo Serena riendo al igual que las demás.

-¡Serena! ¡Serena! ¡Sácame de aquí de una buena vez!

-lo siento querido…-dijo con condescendía—cuando estés tranquilo hablamos mi rey. Mientras tanto, déjame ver la pelea.

-¿es su esposo?—preguntó Vegeta sonriendo con maldad. Eso, para Bulma que lo conocía como la palma de sus manos; es decir su esposa, era algo muy raro.

-sí señor. Él es mi amado rey Endimión y yo soy la Neo reina Serena. —dijo sonriendo—Mucho gusto caballeros. Es una pena que hayan llegado en medio de todo esto.

Mientras ellos platicaban….

-¡Kate! ¡Kate! ¡Es tu turno!

-está bien Haruka—dijo ella de mala gana—ya qué. Pero, ¿qué hago con este estúpido vestido?

-eso si no sé Kate. ¡Arréglatelas como puedas!

-para que vean que no soy tramposo….

Dijo el entrenador de los chicos que los estaban atacando.

-tengan—dijo transformando su vestido en ajustados trajes enterizos de cuero y cómodos— Así estarán en iguales condiciones. ¡yo veré Midori! ¡No me decepciones!

-si señor Kakase, lo que usted diga.

Kate estaba lista para el combate pero Michael que la amaba más que al aire que respiraba….

-Kate, Kate mi amor, ten mucho cuidado bombón.

-no te preocupes Mich, estaré bien. —dijo dándole un corto beso y yéndose.

Todos se alejaron y se pusieron contra la barrera para dejarlas luchar tranquilas. Kate era de muy mal temperamento y por eso Michael estaba tan preocupado por ella. No quería que terminara matando a esa hermosa muchacha que la estaba desafiando y solo por un arranque de ira y de orgullo. Estaba preocupado de verdad.

Kate tomó posición de ataque y desafiantemente dijo mientras todos la veían (entre esos un muy preocupado Michael)…

-¡¿qué esperas enclenque?! ¡Atácame!

-¡estúpida impertinente! ¡Aaahhhh….!

La rubia se le fue encima a Kate. Atacándola con varias patadas que rozaban mucho su rostro, empezó a atacarla con velocidad y fuerza. Nadie creería que esa chica que se veía tan frágil, fuera tan fuerte y tan veloz.

En un momento de descuido por parte de Kate…

-¡ráfaga marina!

-¡Kate!—gritó Michael con ojos dilatados y tratando de ir a ayudarla—¡déjame, déjame Haruka! ¡Tengo que ayudarla!

-¡no, no lo harás!

Dijo muy seria e interponiéndose para no dejarlo ir con ella.

-esta pelea es de Kate, no tuya. Ella puede hacerlo, tranquilo muchacho.

-¡maldita peli teñida!—dijo Kate levantándose del suelo— ¡niebla espesa!

Abrió sus manos y creó neblina.

Ella que podía ver a través de la niebla que había creado, se le acercó a la rubia. Con la intención de atacarla, fue sorprendida por la chica cuando esta creó algo de viento con un abanico que apareció de la nada. Kate completamente sorprendida porque dañó su impecable técnica, fue tomada por el cuello.

-¡suel…suéltala!

-ah….pero que cadena más bonita estúpida ¿Quién te la dio? ¿Tu noviecito?

-¡que la sueltes!—dijo liberándose de su ataque y dándole un rodillazo en el estómago— ¡dámela, dámela estúpida!

-¡no! no te la voy a dar

Respondió Midori con enojo aun cuando estaba sangrando un poco.

-es más….mira. —la elevó al cielo y la desapareció creando viento—Allá va tu baratija, ¡tonta!

Kate cayó de rodillas al suelo. A ella casi nada la derrumbaba pero eso si lo había hecho. Para ella esa cadena valía mucho pero no por su valor comercial, no por eso. Sino porque se la había dado su novio y ese día había sido un día muy especial para ella.

Con lágrimas de tristeza en los ojos, escuchó que le dijeron…

-Kate, Kate nena, levántate. Tienes que pelear.

-no, no quiero Mich. —Contestó muy triste y aun en el suelo— No quiero pelear más porque odio todo esto. Odio los entrenamientos, odio las luchas, ¡lo odio todo! Odio todo esto. Pelear solo trae tristeza.

-Katherine Kou Mizuno, no te voy a perdonar nunca si esa tonta te lastima. Además si es por la cadena, no te preocupes, compraremos otra pero Katherine, tienes que pararte y luchar ¡lucha! Tú eres mucho más fuerte que ella, lo sé.

-te he dicho muchas veces que, —se levantó con ira y creando un ataque de hielo…— ¡que no me llames por mi nombre completo Michael! ¡Sabes que detesto que hagan eso!

-eso es mi fiera, así está mucho mejor.

Sonrió y derritió su ataque de hielo con fuego.

-pelea mi fiera hermosa, ¡pelea!

mientras en la tarima en donde sus padres los veían luchar….

-un momento, —dijo Goku confundido— ¿ellos son novios?

-sí. —Dijo Nicolás riendo junto a Rei—Él es mi hijo y esa niña que lo atacó es su novia. Lo dicho Rei, Serena tenía razón. Pobre de mi hijo con esa mujer, pobre.

-¡Kate hija!—dijo Amy—usa la técnica que te enseñé.

Kate enojada por las palabras de su novio, (porque no había otra cosa que odiara en el mundo que la llamaran por su nombre completo) tomó posición para crear la técnica que su mama le había enseñado cuando era más niña.

Dando un gran salto y con las manos cruzadas vistiendo ese traje de cuero azul brillante, dijo finalmente lanzando su técnica….

-¡burbujas de mercurio…! ¡Estallen!

-¡esquívalo Midori!—gritó su maestro con ojos dilatados— ¡que lo esquives con un demonio muchacha! ¡Hazlo ya!

Midori corrió hacia el lado derecho de la plataforma para evitar su ataque. Habiéndolo conseguido de alguna forma, no pudo escapar cuando una de esas burbujas congeló su pie izquierdo.

Dejándola inmóvil en el piso, Kate escuchó que Michael le dijo….

-¡como lo practicamos bombón! ¡Hazlo! ¡Sé que puedes!

-¡¿de qué demonios hablas Michael?!

Preguntó Haruka exasperada porque no entendía de qué estaban hablando.

-no lo sé Michael, —dijo ella algo golpeada y sudada—no estoy segura.

-¡hazlo!

Kate dio varios pasos hacia atrás y tomando impulso, corrió e hizo un salto triple. Dando con ambas piernas una patada, fue al aire porque Midori sacó un arma paralizante y la puso en su vientre pasándole una gran corriente. Midori logró liberarse del congelamiento de su pie y tuvo tiempo suficiente para sacar esa arma de su traje y atacarla.

-¡Kate!—gritó Haruka y fue por ella. La levantó en brazos y dijo con mucho enojo… — ¡eres una tramposa niñita! ¡Kate no uso ningún arma! ¡¿Por qué tu si?!

-porque en la guerra todo se vale, tonta.

Respondió riendo y volviendo con sus amigos.

-que fácil fue vencer a esa tonta, tonta.

Pero mientras Midori, su maestro y sus amigos reían, Michael decía…

-¡Kate! ¡Kate mi amor! ¿Te duele mucho?

-Mi…Michael…-dijo ella adolorida antes de desmayarse—lo siento, no soy tan fuerte como creía. Te am…

-tranquilo muchacho, solo se desmayó. —Dijo Haruka al ver la cara de susto de Michael— Estará bien aunque la descarga que recibió fue muy fuerte.

Dijo mirando al grupo de guerreros que reían y recibían a su amiga.

-¡Kate, hija!—gritaba Amy preocupada mientras Haruka la llevaba con ella—déjame la reviso.

Amy revisaba a su hija para ver que podía hacer por ella pero Kakase que estaba loco por joder a los demás, preguntó con impaciencia…

-¿y ahora a cual de tus inútiles chicos vas a mandar tonta?

-Rini, Rini prima, ayuda a Kate. —Dijo Michael preocupado—Tu poder es suficiente para ayudarla, te lo ruego.

-ok, ok, lo hare, pero tranquilo primo. Tú sabes que aunque ella es muy fuerte, era normal que le pasara eso. Después de todo, ¡esa imbécil! hizo trampa.

-¡Michael, Michael, es tu turno de pelear! – dijo Haruka esta vez de muy mal genio.

-no, no lo hare. No peleare porque Kate tiene razón, de nada sirve pelear. Solo mira lo que le pasó. —dijo mientras veía con dolor su rostro y como su madre la analizaba—No lo hare y haz lo que quieras.

-¡Michael! ¡Michael! ¡¿Qué demonios haces?!—Gritaba una enojada Rei— ¡tienes que pelear! ¡Pelea Michael Kumada Hino!

-no, no hijo, no lo hagas. —Dijo Nicolás levantándose— Tienes razón, eso no resolverá nada.

-¡no lo escuches Michael y, te ordeno que pelees!

-hazle caso a tu mamita, tontín. —dijo un chico rubio y de ojos azules—Pelea.

-no, no lo hare. —dijo dándole la espalda—No es necesario.

-¡Michael! si es por Kate, ¡mira! Ella está bien. ¡que pelees te digo!

-¡no!—dijo enojado—Solo tomo el entrenamiento porque tú me obligaste mama, por nada más. Pero lo odio, ¡lo odio! odio pelear.

-ah…entonces, ¿eres un niño consentido de mami? Debí saberlo, además con esa mama tan linda, —dijo mirando hacia donde estaba Rei—cualquiera. Ummmm, como me gustan las mujeres mayores, me encanta que me enseñen… cosas. Cuando acabemos con todos ustedes payasos, me voy a divertir mucho con tu mamita.

-¿Qué dijiste cretino?—dijo girándose y lleno de ira— ¡repítelo imbécil!

-que me voy a disfrutar mucho a tu mami, idiota.

Rió descontroladamente junto a sus amigos.

-¡acaba con el Michael!—gritó esta vez Nicolás.

-con mi madre…-dijo tomando posición de ataque y lleno de ira— ¡nadie se mete imbécil! ¡Aaaahhhhhh….!

Michael era un muchacho dulce y amable pero cuando alguien se metía con su mama o alguien a quien amaba mucho, sacaban lo peor de él. Lleno de ira se le fue encima al rubio de ojos azules y tirándolo al piso de una fuerte patada, quedó frente a él mientras su cuerpo emanaba fuego.

-¡Haru! ¡Haru! ¡Deja de estar jugando y pelea de una buena vez!

-¡no me molestes Kakase! —Dijo el fuerte rubio levantándose del piso— ¡ahora si vas a ver hijo de mami! ¡aaahhhh….!

Haru se le fue encima a Michael. Atacándolo con una serie de puños y patadas no lograba golpearlo. Llenándose de ira por no poder tocarlo después de unos cuantos minutos de intensos ataques, sacó una pistola parecida a la de su amiga y la apuntó hacia él.

Michael solo escuchó que Haruka le dijo….

-¡técnica de ataque número diez Michael! ¡ya!

-¡sí!

Michael creó fuego y con él, creó humo. Hizo un salto doble hacia el rubio y pateando su pistola lejos, quedó frente a él. De sus manos que emanaba mucho fuego, quemó un poco su traje cuando lo tocó.

-¡Michael, Michael mi amor! ¡Cuidado!

Haru completamente ofendido por su ataque, lo atacó de nuevo. Tomando distancia utilizó una de sus técnicas para inmovilizarlo.

Michael que escuchó cuando Kate lo alertó, dio un gran salto y dijo posicionando sus manos….

-¡fuego de Marte….! ¡enciéndete!

-¡eres un tonto!

Haru creyó que su ataque era inofensivo porque lo vio desde el suelo. pero como soldado prevenido vale por dos… le recibió un escudo a una de sus amigas. Protegiéndose con el escudo y creyendo que vencería, fue mandado lejos por el ataque de Michael.

Mientras ellos daban un increíble espectáculo de lucha que por supuesto Goku estaba disfrutando muchísimo, este mismo alegre sujeto preguntó confundido…

-¿Por qué dice su hijo que no le gusta luchar señor?

-porque mi hijo quiere trabajar como consejero real, no quiere luchar. —dijo Nicolás.

-no todos son como tu Goku. —le reprocho su esposa enojada y de brazos cruzados—No todos son unos salvajes como tú y Vegeta que lo único que hacen y les gusta es pelear como animales.

-pero Milk, —dijo la peli azul a su lado—tu sabes que es necesario. ¿Cuántas veces tu esposo no nos ha salvado ah? Muchas.

-no insistas Bulma.

Dijo Vegeta a su lado y viendo el combate de los chicos.

-por más que se lo digas esta mujer no entiende razón. Ya sabes cómo es con su hijo.

-pues yo digo que ese muchacho tiene gran potencial. —dijo Goku sonriendo—No me arrepiento de haber venido a ver. ¡esto está muy divertido!

-¡eres el colmo Goku, yo quería ir a la playa! No a otro de tus aburridos torneos de artes marciales.

Mientras ellos discutían y los demás reían, en la plataforma….

-¡¿Qué demonios haces Haru?! ¡Acaba con él!

-¡Michael, usa tu técnica! ¡Eso será suficiente para acabar con ese tonto! ¡Hazlo!

Michael aunque estaba cansado de pelear con ese apuesto rubio, dio tres saltos hacia atrás.

Quedando a buena distancia, concentró su poder en ambas manos y cuando lo tuvo listo, lo lanzo diciendo…

-¡dragón de fuego….! ¡ataca!

-¡cuidado Haru!—gritó una de sus amigas— ¡es peligroso!

-¡aaaahhhhh….!—gritó el chico tratando de hui pero no pudo. El ataque de Michael lo alcanzó.

-¡Haru! ¡Haru!—gritó una peli negra que lo abrazó— ¡maldito estúpido! ¡Pudiste haberlo matado imbécil!

-se salvo de que no lo hiciera niña porque con mi mama, nadie se mete y vive para contarlo. ¡¿Te quedo claro imbécil?! ¡Con mi mama nadie se mete y vive para contarlo!

-¡mi niño!—dijo Rei orgullosa— ¡ese es mi muchacho! ¡Es tan lindo!

-ay tía, —dijo Kate riendo—nunca había visto a Michael tan enojado. Eso quiere decir que él de verdad te quiere mucho.

-las quiero a ambas.

Dijo Michael que llegó con ellas.

-a mis dos fieras. A las más hermosas de todo Tokio de Cristal carajo.

Hotaru abrió una brecha en su barrera y lo dejó pasar. Michael fue abrazado por su mama para después ser consentido por su temperamental novia.

Sin saber nada de lo que ocurriría ahora, Haruka dijo….

-¡Rini eres la ultima! ¡Ve!

-¡no hija!—dijo Darien aun encerrado— ¡no puedes ir! ¡Te prohíbo que vayas Rini Chiba Tsukino! ¡Te lo prohíbo jovencita!

-¡princesa, no! ¡no vayas princesa! ¡No vayas mi amor!

-¡cállate insolente!—gritó Darien golpeando la burbuja que lo contenía— ¡no le digas así a mi niña! ¡Cállate y aléjate de mi hija!

-oh…ya veo. —Dijo Goku riendo al igual que los demás— ¿es por ese muchacho que usted lo tiene encerrado señora?

-si, así es señor Goku. Como pueden ustedes ver, mi esposo es un neurótico insoportable.

-¡que me saques de aquí Serena! No podemos dejar que la niña pelee. Esas personas son muy fuertes, podrían hacerle daño.

-relájate mi rey, Rini estará bien. —Dijo ella cruzando las piernas sentada en su elegante traje— Mi hija es una mujer muy fuerte y no le va a pasar nada. La que me preocupa y mucho es la otra. Solo espero que no vaya a sacar de casillas a Rini.

-Neo reina Serena, por favor, —rogó Helios ante ella—no lo permita, no permita que la princesa pelee. Se lo ruego.

-no le va a pasar nada amigo, relájate. —Dijo Héctor de la mano con Diana—Ella es más fuerte ahora, como se nota que tú no conoces a Haruka.

-si cuñado, mi mama está loca. —Dijo Hotaru riendo junto a su mama y esposo—Mi mama nos ha entrenado hasta el cansancio Helios, así que no hay de que preocuparse, Rini estará bien.

-no digas eso de tu madre Hotaru. —Dijo Michiru muy seria—Respeta.

-si mama, lo siento.

-¿ah?—hizo cara de confusión Goku— ¿tiene usted dos mamas señora?

-así es señor. —Dijo el apuesto rey Damián—Las dos son sus madres y ambas son sailor scouts.

-sigo sin entender. —dijo riendo.

-¿Qué es lo que no entiendes sabandija?—dijo Vegeta como siempre—Sí que eres bruto Kakaroto. Al parecer según por lo que dicen, ellas dos son pareja y adoptaron a la reina, ¿o me equivoco?

-¡oye!—se quejó Milk—no le digas así a mi esposo, respeta.

-ah…-dijo Serena riendo—otro que tiene dos nombres, ¡Qué divertido! ¿Verdad mi bello y enojado rey Endimión?

-¿crees que es divertido Serena?

Preguntó Darien sentado cuando se cansó de luchar por salir.

-¿te parece muy gracioso? Solo espera a que salga de aquí Serena, ya verás.

-¿Qué? ¿Qué vas a hacer?—preguntó con una bella sonrisa—habla, te escucho. Todos te escuchamos, mi enojado rey.

-hablaremos en otro momento y en otro lugar Serena. Ya hablaremos, mi reina.

-ay Vegeta, —dijo Bulma muy sonriente—mira como es la vida. Estamos en un mundo de reyes, princesas y todas esas cosas que a ti tanto te gustan.

-¿no te estarás burlando de mí, o si mujer?

-no, para nada. Solo que como tú dices que eres un príncipe… pues pensé que te sentirías como pez en el agua.

-pues lo soy así a ti y a todos esos insectos les de mucha risa. Yo soy el príncipe de lo sayayin y soy el más fuerte de todos. Soy incluso más fuerte que el estúpido de Kakaroto y eso todo el mundo lo sabe.

-sí, sí, sí, —dijo Milk abrazando a su esposo—siempre dices lo mismo Vegeta pero todos sabemos que mi Goku, es el hombre más fuerte del universo. Así no haga nada más que pelear, esa es la verdad.

-¡Kakaroto!—dijo enojado— ¡controla a tu esposa!

-Milk…por favor, —dijo levantándola como si nada y poniéndola sobre sus piernas—tu sabes que a Vegeta no le gusta que le digan la verdad ¿Qué podemos hacer? ¡Nada! Es mejor seguirle la corriente.

-¡Kakaroto, sabandija insolente!

-oigan, perdón pero, —preguntó Mina con curiosidad— ¿ustedes son amigos?

-oh, sí señora. —Dijo Goku abrazado a su esposa y sonriente—los mejores amigos del mundo. ¿verdad que si Vegeta?

-¡gusano infeliz!

Dijo lleno de ira mientras Bulma, Goku y su esposa reían. Ya estaban acostumbrados.

-¡te matare! ¡Te matare algún día! ¡Yo soy el príncipe de los sayayin y por mis venas corre sangre real! ¡Insolente!

-Vegeta, mi bello príncipe, relájate. Mejor ven y seguimos viendo la pelea, ¿sí? cuando estos chicos terminen de luchar podemos volver a nuestras vacaciones. ¿Qué dices mi enojado príncipe?

-está bien. —Dijo esta vez tratando de ocultar una sonrisa—haremos lo que quieras Bulma, lo que quieras.

Mientras ellos estaban muy tranquilos conociendo más de estos misteriosos visitantes y sus divertidas discusiones, Rini se preparaba para luchar.


y pues hasta aqui les dejo porque no he editado mas jejeje, he gastado mucho tiempo sintiendome mal.

Un abrazo, gracias a toda aquella persona que se toma el trabajo de leer, se los agradezco.