Inuyasha no me pertenece
aquí les dejo otro capitulo, por favor déjenme sus comentarios para saber que les parece
CAPITULO 2
Una semana había pasado desde la charla en el bosque, Inuyasha seguía molesto con Kagome, el no entendía como ella siendo tan sensata se dejo engañar por el imbécil de su hermano, pero a pesar de todo el no soportaba verla triste, el intentaba consolarla diciéndole que el cuidaría de ella y el cachorro como si fuese de él, Kagome sabía que Inuyasha se esforzaba por no dejar que ella viera que aun estaba molesto, y realmente le agradecía su apoyo, pero las palabras de Sesshomaru aun sonaban en su cabeza y dolían mucho, "que esperabas el es Sesshomaru, no soporta a Inuyasha, así que para el saber que tu le darás un hijo es una humillación" se decía ella mentalmente.
- Kagome tienes que comer más, piensa en el bebe- dijo Sango preocupada por su hermana
- Lo sé, pero es que en las mañanas no me entra la comida- dijo ella excusándose- creo que iré a dar un paseo, tranquila no me alejare mucho te lo prometo- dijo Kagome sabiendo que no querían dejarla sola
- Esta bien- respondió Sango suspirando, ella entendía el sufrimiento de su amiga y le apenaba no poder ayudar mas
Kagome cogió su arco y las flechas y comenzó a alejarse del pueblo, ella solo quería estar sola un rato, no soportaba ver a sus amigos tan preocupados por ella, así que decidió alejarse para poder pensar y llorar a solas.
" tengo que ser fuerte, mi mama se quedo sola con dos hijos y pudo hacerlo, así que yo también puedo" se decía intentando darse ánimos " si él no te quiere yo te amare por los dos y cuando yo falte sé que no estarás solo, tendrás a Inuyasha y a la tribu de Koga" ella iba tan sumida en sus pensamientos que no se percato de que se alejaba demasiado de la aldea, de pronto sintió la proximidad de dos demonios, ella rápidamente se puso en alerta, preparada para defenderse.
- Vaya que tenemos aquí- dijo un demonio acercándose a ella
- Parece que nuestro desayuno es la putita de algún demonio, no te parece gracioso hermano- dijo el otro demonio sonriendo
Kagome no estaba de humor, así que agarro una de sus flechas y disparo al demonio más cercano, rápidamente se dio cuenta con horror que algo estaba muy mal, la flecha dio en el blanco pero no había rastro de sus poderes espirituales, "mierda esto no es bueno, porque mis poderes no funcionan, que hago ahora" pensó ella sintiendo que el pánico la comenzaba a invadir, ella izo lo único que podía hacer, echo a correr tan rápido como pudo, mientras gritaba el nombre de su amigo y protector- Inuyasha socorrooo-
Ella corría tanto como podía pero acabo tropezando y cayendo al suelo, pensó que este era el final y se preparo para el ataque de esos demonios, pero no paso nada, después de unos segundos sintió un potente gruñido, ella se giro aun asustada para mirar, su sorpresa quedo reflejada en su rostro, ante ella estaba Sesshomaru el cual acababa de matar a los dos demonios.
-No deberías estar sola y tan lejos del pueblo- dijo el mirándola, el se acerco lentamente a ella y le tendió la mano para ayudarla a levantarse del suelo
Pero Kagome no la tomo sino que se levanto ella sola del suelo
- Gracias por su ayuda señor Sesshomaru, y el problemas no fue la lejanía sino que parece ser mis poderes me abandonaron, ahora si me disculpa regresare a la aldea- dijo ella intentando mantener el poco orgullo que le quedaba, se dio media vuelta y se marcho
El la vio alejarse, la frialdad con la que se dirigió a él fue perturbadora, el no quería reconocerlo pero le dolió un poco aunque no entendía por qué tenía ese sentimiento, "por todos los kamis, porque mi otra mitad tiene que ser tan estúpido y cerrado a sus propios sentimientos" protesto su bestia, Sesshomaru no respondió a su bestia y camino detrás de la miko aunque a cierta distancia de ella, el comenzó a pensar en las palabras de ella, ¿porque sus poderes de miko no la protegieron? el sabia cuan poderosa era ella, ¿ sería por el cachorro? bueno sin duda eso podía tener algo de sentido, el cachorro era medio demonio, tal vez sus poderes quedaron anulados para proteger al cachorro, pero eso la dejaba indefensa, lo cual era malo, " tendré que estar más atento para asegurar la seguridad de ambos" pensó el, " bueno al menos planeas hacer algo bien" gruño su bestia, cuando llegaron a la aldea fueron recibidos por la asesina de demonios y por Inuyasha.
- Kagome ¿dónde demonios estabas?, no debes alejarte sola- gruño Inuyasha
- Lo se Inuyasha lo siento, no saldré sola mas- le dijo ella aun preocupada por lo ocurrido con sus poderes
- Que quieres tu- protesto Inuyasha mirando a su hermano
- Yo la escoltaba, ella estuvo a punto de morir ámanos de dos demonios, parece que sus poderes no funcionan- dijo Sesshomaru sin alterarse en lo más mínimo
- Sera mejor que hablemos con Kaede tal vez ella sepa que paso con los poderes de Kagome- dijo Sango
- Keh, si será lo mejor, y tu ya puedes irte- dijo Inuyasha mirando muy enfadado a su hermano
- No me iré hasta saber que anda mal con sus poderes- dijo con calma el
- Como si te preocupase algo de lo que pueda pasarle a ella o al cachorro- dijo Inuyasha
-Como alfa y padre es mi deber- fue cuanto dijo Sesshomaru
- Vaya ahora eres el padre, el otro día creí entender que te desentendías y que esperabas que yo tapara tu fallo- dijo cada vez mas furioso Inuyasha
- Yo no me desentiendo de mi cachorro, solo es más seguro para todos si creen que es tuyo y no mío- dijo el sin entender porque estaba intentando explicarse o disculparse, su hermano tenia razón el poco mas o menos que se desentendió el otro día de su propio cachorro, sin embargo cuando vio a la miko en peligro, sintió miedo y furia, alguien pretendía dañar lo que era suyo y eso era intolerable, el intentaba decirse que solo era culpa de sus instintos inu, pero su bestia se reía de eso, " Instintos ya claro, jamás pensé verte mintiéndote tan descaradamente a ti mismo" le decía su bestia.
Kagome conto lo ocurrido a Kaede quien la escucho pacientemente, una vez Kagome acabo de hablar, Kaede se quedo un rato pensativa.
- Bueno que yo sepa jamás una miko y un demonio han concebido antes un hijo, así que es posible que tus poderes no actúen para proteger al bebe, aunque también es posible que tu miedo a dañar a tu hijo te haya imposibilitado el usarlos, lamento no ser de ayuda, pero no creo que tus poderes de miko puedan dañar al bebe, aun siendo medio demonio el también es parte de ti así que debería estar a salvo de ser dañado por ellos- fue la mejor respuesta que Kaede podía dar
- Bueno pues hasta que tus poderes no estén de regreso, te prohíbo salir sola de la aldea me oíste Kagome- dijo Inuyasha mirándola fijamente dejándole claro que no era un asunto negociable
-Está bien Inuyasha- dijo ella suspirando, ella no era nada feliz y aun le quedaban 4 meses mas
- Miko, estaré mañana de regreso con Rin, ella desea pasar tiempo contigo- dijo Sesshomaru y su bestia se echo a reír, "que escusa más pobre" le dijo su bestia sin dejar de reír
- Como desee señor Sesshomaru, será un placer poder pasar tiempo con Rin- dijo la miko sin mirar al padre de su bebe, ella no entendía nada, hacia solo una semana se desentendía y ahora parecía estar preocupado por la seguridad del bebe, ella aun tenía la esperanza de que el actuase como un padre cuando el bebe naciese, ella sabía que esperar algo más de él era mucho pedir, pero si algo tenia ella claro es que mientras no viese un cambio real en el, ella se mantendría distante, no quería sufrir mas
El resto del día paso bastante rápido y tranquilo, aunque Inuyasha no era nada feliz con la idea de que su hermano regresaría al día siguiente, el esperaba que se diera cuenta de su error y actuara como debía o que se alejara para siempre de la vida de Kagome, el no diría nada pero sabía que si su amiga se entrego a ese bastardo era porque estaba enamorada de él, pero ella intentaba negar eso hasta a sí misma, eso le enfurecía no era justo ella ya sufrió por causa de él durante años y ahora su hermano estaba haciéndole incluso más daño del que él le izo, Inuyasha aun amaba a Kagome pero sabía que una parte de el jamás dejaría de verla como la reencarnación de su viejo amor y así el solo le aria daño por eso callaba sus sentimientos, porque era consciente de que el jamás podría hacerla feliz, pero si su hermano al final decidía permanecer lejos, el aria lo correcto y la tomaría como compañera y al cachorro como su hijo.
Al día siguiente después de la comida, Sesshomaru apareció con Rin, la niña nada más ver a la miko corrió a abrazarla, ella era como una madre para la niña y la pequeña sentía casi tanta adoración por la miko como sentía por Sesshomaru, de hecho nadie sabía cómo pero desde hacía bastante tiempo la pequeña decidió imitar al pequeño zorro y llamaba mama a la miko, a Kagome no solo no le importo sino que la hacía feliz.
- Mama te extrañe- grito Rin corriendo a los brazos de Kagome
- Y yo a ti mi pequeña- le dijo Kagome mientras la abrazaba feliz de verla-¿ has sido una buena niña?
- Si mama Rin ha sido muy buena- dijo la pequeña feliz- el señor Sesshomaru ha prometido a Rin que puedo quedarme contigo unos días
- Eso es maravilloso mi amor- le dijo ella sonriendo a la niña con dulzura
Sesshomaru las observaba desde cierta distancia y se sorprendió a si mismo pensando " ella será una gran madre para nuestro cachorro" su bestia se echo a reír " por supuesto que lo será, ella nos dará un cachorro fuerte y sano, además lo educara con amor y honor", Sesshomaru no respondió, el se sentía tan confuso que comenzaba a dudar de si sería realmente capaz de permanecer lejos de la miko y su cachorro.
- Rin que alegría verte, ¿sabes que mama va a tener un bebe?- dijo Shippo entusiasmado
- eso es maravilloso Rin será una hermana mayor- dijo muy contenta la niña, pero luego llego la pregunta temida- mama ¿ quién es el papa del bebe?
La mirada de Kagome se entristeció, ella realmente no quería mentir pero tampoco sabía que decirle.
- mi bebe no tendrá un papa- fue cuanto dijo ella mientras se esforzaba por no llorar
- No llores mama, te tendrá a ti , a Shippo y a mi- dijo la niña viendo el dolor en los ojos de la miko
Shippo que si sabia la verdad sobre el padre del bebe que su madre esperaba miro a Sesshomaru con odio, Sesshomaru no podía soportar ver el dolor de la miko y mas sabiendo que era su culpa, así que se alejo, " solo los cobardes huyen, a eso se rebajo el señor de occidente, a un simple cobarde" gruño su bestia enfadada, " cállate, nadie pidió tu opinión" le dijo él a su bestia aun sabiendo que tenia razón el estaba actuando como un cobarde.
Por suerte los niños parecieron olvidar pronto todo y comenzaron a jugar despreocupadamente, Kagome camino hasta donde estaba Inuyasha sentado, él le izo un gesto para que se sentara con él, ella lo izo y se dejo consolar por el calor de los brazos de su amigo, poco rato después ella se durmió abrazada a Inuyasha, el siempre la izo sentir segura.
Inuyasha se relajo mientras Kagome se quedaba dormida, el podía ser muy espeso a veces pero después de tanto tiempo el conocía bien a su amiga y sabia que ella era una criatura amorosa, que le gustaba dar cariño a los demás, pero que también lo necesitaba y más ahora, el jamás fue de demostrar cariño a otros pero Kagome le enseño que no era nada malo y aunque el aun no se sentía del todo cómodo con esas cosas, por ella no le importaba.
Pasadas unas horas Kagome despertó y sonrió con cariño a Inuyasha el cual la mantenía en sus brazos, Sesshomaru miraba todo eso desde cierta distancia y aunque se esforzaba por negarse a sí mismo la verdad, ver a la miko abrazada por su medio hermano le estaba enfureciendo, pero tan testarudo y orgulloso como siempre, el se negaba aun a ver la realidad.
Los días fueron pasando, Sesshomaru iba y venía pues tenía que atender sus tierras, Rin no quería separarse de Kagome, mas sabiendo que ella tendría un hermanito o hermanita y que su mama se veía triste casi todo el tiempo cuando pensaba que nadie la veía, para su sorpresa no le costó nada convencer a su señor Sesshomaru de que la dejara permanecer más tiempo con su mama.
- Señor Sesshomaru, Rin desea quedarse mas días y cuidar de mama Kagome- dijo la niña mirando con dulzura a su adorado señor
- Porque deseas cuidarla, ella puede cuidarse sola y tiene a los demás- dijo Sesshomaru un poco intrigado
- Pero Rin sabe que ella sufre, ella solo parece sonreír sinceramente cuando Shippo y Rin están con ella, Rin tiene que cuidarla- dijo la pequeña
- Esta bien- dijo Sesshomaru que nuevamente sentía el peso de la culpa sobre él, no ayudaba el que su bestia aprovechase eso para recriminarle " si siéntete culpable pues tu eres el único responsable de su dolor, señor cobarde"
Rin llevaba allí casi dos semanas, cuando Sesshomaru regresaba de uno de sus viajes a revisar sus tierras, vio que el líder de los lobos del norte estaba en la aldea, parece que con el vino su compañera y un cachorro que supuso era de ambos, cuando llego, la imagen ante el izo que sus ojos se abrieran por la sorpresa, Kagome tenía al cachorro en brazos y sonreía con dulzura al bebe, a él no le costó imaginarla con su perrito en brazos cuando naciera, su bestia aprovecho para volver a molestarle " si no espabilas y dejas de negar lo que sientes, ni ella será nuestra compañera, ni el nuestro perrito, o debo recordarte que casi la lanzaste a los brazos de tu hermano" Sesshomaru no pudo evitar gruñir internamente ante el malestar que las palabras de su bestia le produjeron, su bestia sonrió orgullosa.
-Señor Sesshomaru- corrió Rin a abrazarle al verle- mire a que es bonito el bebe, pero seguro que mi hermanito lo será más, estoy impaciente por verle.
- Calma Rin pues para eso aún faltan entr meses- dijo Ayame riendo
Kagome evito mirar a Sesshomaru , tenía miedo de ver en sus ojos desprecio ante la sola idea del cachorro, Sesshomaru se dio cuenta de eso y una vez mas sintió como si su corazón le doliera, Koga que estaba mirando vio el gesto fugaz en Sesshomaru y pensó que tal vez era hora de que hablase con él, Kagome era parte de su manada y su amiga, así que él tenía que hacer algo para ayudar.
Koga hablo al oído de su compañera, la cual sol izo un gesto leve con la cabeza, mostrando que estaba de acuerdo con él, Koga dio un beso en los labios a su compañera, luego se acerco a kagome y le dio un beso en la frente, para alejarse en dirección a donde Sesshomaru estaba.
- Lord Sesshomaru, ¿ podemos hablar a solas?- le dijo Koga mostrando el respeto que merece
- Claro- dijo Sesshomaru y ambos caminaron hasta alejarse un poco de la aldea
- Vera, creo que tanto Kagome como usted están sufriendo demasiado cuando todo tiene una solución bastante simple, tal vez sea hora de que revise sus viejas ideas y creencias, aferrarse a ellas solo le está trayendo dolor- le dijo Koga
- Por que debería hacerle caso, este no es su problema- le dijo arrogantemente Sesshomaru
- En eso se equivoca, esto sí es mi problema, ve usted Kagome es parte de mi manada y yo soy el príncipe del norte, usted y su terquedad están dañando a un miembro importante de mi manada, deje de mentirse a sí mismo y admita que la quiere y que desea ser parte importante de la vida de su cachorro- le respondió el intentando no mostrar mucho su enfado- además jamás pensé que para el gran señor de occidente fuera más importante la opinión de otros que sus sentimientos, ¿o solo es miedo lo que tiene?, aun no es tarde para arreglar las cosas, pero no tarde demasiado o al final ya no habrá nada que pueda arreglar y entonces solo le quedara lamentarse por su cobardía- y sin más dio la espalda a Sesshomaru y comenzó a alejarse, el pudo oír perfectamente el gruñido de furia que dio Sesshomaru pero le dio igual, incluso el que era mucho mas joven que el señor de occidente estaba actuando de manera más madura y era hora que se lo hicieran vez
Todos los señores demonio conocían lo que paso con el gran Inutaisho, pero jamás fue por estar con una humana, sino porque deshonro a su compañera de vida, al abandonarla para seguir a otra hembra y concibió un hijo con ella, además Kagome estaba lejos de ser una simple Humana pues era poderosa y respetada por muchos demonios poderosos, y si su hijo fuera mestizo daba igual actualmente eso era mucho más normal y comenzaba a no estar mal visto, si hasta el señor del sur tenía a su hijo acoplado a una simple humana, Sesshomaru estaba siendo infantil y tonto así que Koga se encargo de hacérselo ver, solo esperaba que dejara de pelear contra sí mismo o perdería a Kagome para siempre.
Sesshomaru se quedo allí, necesitaba pensar, el líder de los lobos parecía haber dado en el blanco, a el jamás le importo lo que otros opinasen, así que no tenía por qué comenzar a importarle ahora, tampoco fue alguien que se dejara dominar por el miedo, entonces porque, él estaba cansado de pelear consigo mismo y con su bestia en lo referente a sus sentimientos, era hora de admitir que él estaba enamorado de la miko, y en lo referente al cachorro mestizo o no era su cachorro, además el podía sentir como cada día que pasaba el cachorro era más fuerte y poderoso, así que sin duda no sería un simple mestizo como su hermano, y además que si lo pensaba bien tampoco es que le importase, el sabia la causa, tantos años odiando a su padre por lo que izo, acabaron cegándole ante la verdad, el jamás seria como su padre incluso amando a una humana y teniendo cachorros con ella, porque lo que el odio de su padre fue la traición a la familia, aquella traición sentencio dos corazones, que se esforzaron por no volver a sentir nada, su madre y el, se cerraron tanto que ahora ni parecían madre e hijo.
El había tomado una decisión, hablaría con la miko y se ganaría su amor y su perdón, así algún día ella con suerte accedería a ser su compañera, el decidió ir a cazar, eso era algo que siempre le ayudaba a desestresarse, además con tanto demonio en la aldea, la carne extra seria bien venida.
El acabo alejándose mas de lo esperado, pero la presa bien lo valía, cuando comenzó a regresar ocurrió algo que él jamás creería posible de no haberle pasado a él, su mente fue invadida por su propio cachorro el cual parecía ser mas especial de lo que el mismo supuso.
- Padre peligro, ayuda- fueron las palabras que resonaron en su mente, el sabia sin lugar a duda que era su cachorro suplicando ayuda, su bestia clamaba venganza contra quien osaba dañar lo suyo
El corrió mas de lo que jamás lo había echo, mientras suplicaba a los kamis por el bienestar de su cachorro y su miko, cuando estaba llegando vio que la aldea estaba siendo asediada por una multitud de demonios que se habían aliado para poder llevarse la perla, parece ser que no sabían que la dichosa perla ya no existía, el objetivo de ellos era claro querían llegar a la sacerdotisa que custodiaba la perla, Inuyasha, Koga, Ayame, Sango y Miroku hacían cuanto podían a pesar de que estaban superados en número, Kagome protegía a Shippo, Rin y Suho el cachorro de Koga lo mejor que podía, pues sus poderes parecían seguir negándose a funcionar.
Todos vieron con alivio aparecer a un enorme perro demonio, que parecía furioso
- Sesshomaru...- susurro kagome
