No soy dueña de la serie Inuyasha
Bueno aquí les dejo el ultimo capitulo, espero que les guste.
Por favor déjenme comentarios para saber que les pareció mi historia
CAPITULO 3
Los demonios parecían seguir apareciendo, ellos sabían que si esto seguía así no pasaría mucho tiempo hasta que alguno consiguiese llegar a Kagome, ello hacían cuanto podían para evitar eso.
Decir que los demonios no vieron lo que se les venía encima sería sin duda una afirmación bastante acertada, pues ni el grupo que defendía la aldea tuvo tiempo de ver qué pasaba, cuando quisieron reaccionar la mayoría de los demonios estaban muertos y el resto huían lo mas rápido que podían para salvar sus vidas, la supuesta perla no valía el riesgo de enfrentarse a la bestia del señor de occidente, si Sesshomaru había perdido el control a mitad de camino y ahora era su bestia quien tenía el mando, una bestia que estaba furiosa y dispuesta a matar a quien osara tan solo respirar cerca de su miko.
Todos se giraron para ver a Sesshomaru transformado puesto delante de Kagome dispuesto a protegerla de todo, sus ojos eran rojo sangre, lo que dejaba claro que la situación era peligrosa si no tenían cuidado, Inuyasha preocupado por la seguridad de Kagome y los tres pequeños que estaban con ella se preparo espada en mano para enfrentarse a su hermano, pero fue detenido por Koga.
- Detente, yo no haría eso amenos que desees morir- le dijo intentando mantener la calma
- No voy a quedarme mirando como los mata, tu propio cachorro esta allí con Kagome- le grito el hanyou
- Lo sé, no seas estúpido, Sesshomaru puede estar confuso pero es obvio que su bestia no, no les hará daño, está protegiendo a su compañera y el cachorro que lleva dentro de ella, además no dañara a los pequeños, no son un peligro y él sabe que ella los estaba protegiendo- dijo Koga intentando calmar a Inuyasha
- Kagome me oyes- hablo Ayame
- Si- dijo la miko asustada
- Escúchame bien, el no te hará daño, el está intentando protegerte, tienes que calmarle, hacerle ver que el peligro paso, para que pueda relajarse y Sesshomaru recupere el control- le explico Ayame
- Se os ve muy tranquilos - dijo con curiosidad Sango
- No hay peligro ni para Kagome ni para nuestro cachorro, el jamás les hará daño, los está protegiendo, así que cálmense y mantengan la distancia, sino jamás se calmara- dijo Ayame
Kagome estaba aterrada, ella solo había visto la forma demoniaca de Sesshomaru un par de veces, además recordaba las veces que Inuyasha había perdido el control y que era realmente aterrador, así que un Sesshomaru fuera de control era como para cagarse de miedo, pero ella confiaba en Ayame así que decidió hacer lo que su amiga le dijo, ella entrego el cachorro a Rin y se puso de pie.
-S-Sesshomaru, está bien ya paso el peligro, gracias por salvarme-dijo ella mientras acercaba lentamente sus manos para tocar a Sesshomaru
La bestia de Sesshomaru al oírla hablar se giro un poco para mirarla, acerco su hocico a ella y comenzó a olerla, Kagome se dio cuenta que parecía estar asegurándose de que ella no estaba herida, cuando se aseguro de que ella estaba perfectamente, acerco su hocico a la mejilla de ella y acaricio a la miko.
- Mate bien, mate a salvo- dijo la bestia de Sesshomaru, su voz era mucho más profunda de lo habitual
Kagome envolvió sus brazos en la cabeza de él, era reconfortante saber que al menos una parte de Sesshomaru no la odiaba ni a ella ni al cachorro, la bestia de Sesshomaru volvió a su forma humana y abrazo a su miko, disfrutando el momento, el había deseado tanto poder hacer esto, pero por culpa de su amo no pudo, el se había empeñado en mantener la distancia de la que debía ser la compañera de ellos.
- Mate todo estará bien- dijo la bestia- danos una última oportunidad, no te rindas aun- le susurro antes de pasar el control a su amo, Sesshomaru recupero el control, pero aun así permaneció unos segundos más abrazado a Kagome
Los demás seguían todos quietos esperando hasta que viesen que era seguro moverse, en la aldea había una calma tensa pues todos temían cabrear a la bestia de Sesshomaru y que pensase que eran el enemigo, Sesshomaru se alejo un poco de Kagome pero sin soltarla y la miro a los ojos, ella vio que Sesshomaru volvía a tener el control y sintió un poco de miedo de la reacción de él, ella dudaba que a él le gustase que su bestia hubiese actuado tan afectuoso delante de tanta gente, el se dio cuenta de su temor.
-¿Estás bien Kagome?- pregunto Sesshomaru y al ver la sorpresa en la cara de la miko le dieron ganas de reír, el no estaba seguro de si lo que más la sorprendió fue la pregunta o que el uso su nombre
- Si, gracias por su protección señor Sesshomaru- le respondió ella inclinándose ante él a modo de respeto
- Eso sí fue espectacular Lord Sesshomaru, digno del legendario señor de occidente- dijo riendo Koga
- Si realmente espectacular jiji- dijo Ayame mientras cogía en brazos a su pequeño Suho
- Maldito bastardo, realmente eres...- Inuyasha dejo sin acabar la frase le costaba reconocer que su medio hermano era increíblemente poderoso.
- Kagome tenemos que hablar, en privado- dijo Sesshomaru, era hora de aceptar la verdad y intentar ganar el perdón de ella, su bestia estaba contenta con la decisión
- Claro- dijo ella intentando ocultar su miedo, ella temía que el fuese a decirle que lo dicho y hecho por su bestia no cambiaba su desprecio por ella y el bebe
Caminaron con calma hasta estar lo suficientemente lejos de la aldea, Sesshomaru expandió su youki para cerciorarse que no había peligros cerca, no quería interrupciones y aun menos nada cerca que pudiese representar un peligro para ella, cuando estuvo seguro, con un gesto le indico que se sentase y el se sentó enfrente de ella.
- Kagome, sé que mis anteriores palabras te dañaron, realmente fueron fruto de la negación y el temor- dijo el intentando explicarle todo a ella para que pudiese entenderle mejor- pase tanto tiempo odiando a mi padre, por el daño hecho a mi madre y a mí que al final se convirtió en parte de mi, y me aferre a él como si de una ley inamovible se tratara, cuando empecé a sentirme atraído por ti, me negué a aceptarlo y cerré los ojos a la verdad, a pesar de los intentos de mi bestia por hacerme ver la realidad me negué, cuando supe de que esperabas a nuestro perrito, una parte de mi fue feliz, pero la otra tuvo miedo y se volvió a aferrar lo que para mí era ya casi una ley no escrita- dijo el suspirando y rogando internamente que ella pudiese perdonarle por todo- fue por eso que dije todo aquello y por un orgullo mal entendido me aferre a aquellas palabras cuanto pude, a pesar del dolor que causaban a ambos, ahora solo puedo suplicar tu perdón, quiero ser parte de la vida de nuestro cachorro y quiero ser parte de tu vida, y tal vez si algún día puedes perdonarme, realmente me gustaría que fueses mi compañera, ahora sé que hace mucho que te amo y solo espero que puedas darme la oportunidad de ganarme tu amor- finalizo el mirándola
Kagome no podía creer lo que había oído, ella se sentía muy confusa, ella se sentía muy atraída por él y desde luego jamás le negaría sus derechos como padre, pero el dolor era mucho como para poder borrarlo así sin más, además aun le costaba creer que el realmente la amara, la mente de Kagome era un completo caos.
- Jamás te negaría lo que por derecho es tuyo, siempre serás el padre de mi bebe y formaras parte de su vida tanto como desees, también tienes mi perdón entiendo el motivo de tu miedo y el reconocerlo te honra, pero para lo demás aun no tengo respuesta, hasta hace unos minutos creía que me odiabas y esto es mucho para asimilarlo, el dolor entre ambos es demasiado para ser borrado sin más, pero creo que ser amigos sería un buen comienzo, lo demás el tiempo lo dirá- dijo ella que aun estaba intentando asimilar todo lo ocurrido
- Lo comprendo y lo acepto, con el tiempo te demostrare la verdad en mis palabras y tal vez me gane tu amor- dijo el dándole una pequeña sonrisa
Ellos dejaron que un cómodo silencio se asentara entre ambos, ese silencio fue roto por un repentino jadeo de la miko.
-Kagome ¿qué pasa?- pregunto corriendo Sesshomaru preocupado por ella
Ella solo le sonrió y tomo su mano poniéndola sobre su barriga, no paso mucho rato hasta que Sesshomaru pudo sentir un golpe de su cachorro, el abrió los ojos con la sorpresa escrita en su rostro, Kagome rio un poco ante eso, no todos los días ves a Sesshomaru sin su máscara.
-Eso fue...- dijo el
- Si, es el bebe- dijo Kagome sintiéndose inmensamente feliz ya que esa era la primera vez que sentía a su bebe patear tan fuerte
Sesshomaru y su bestia se sentían llenos de felicidad, su cachorro era fuerte y sano, en los días y semanas siguientes, Sesshomaru se esforzó por ser atento con ella, le traía regalos, solía cazar para que ella comiera bien, hasta daban paseos juntos en los que el intentaba ser mas hablador, ella sabia cuanto se esforzaba él y le gustaba, pero el miedo seguía allí, que pasaría cuando no estuviesen en la aldea sino en sus tierras con los demás señores demonio, ¿ se avergonzaría el de ella y su bebe?, ella creía que si y eso la asustaba, Koga intentaba eliminar esos miedos, contándole que no sería la única humana emparejada con un noble demonio y que a Sesshomaru jamás le había importado lo que otros opinasen de su vida, pero aun así el miedo suele ser irracional y el de ella no acababa de desaparecer, Sesshomaru también sabia eso y sabía que era culpa de él, fue él quien sembró ese miedo con sus palabras y ahora pagaba por ello pues no sabía cómo hacerle ver a ella que para él solo importaban ella, su cachorro y Rin.
Kagome estaba ya de cuatro meses y medio, ella pasaba casi todo el día dormida o comiendo, pues el cachorro parecía exigir más de lo esperado de ella, Sesshomaru se culpaba a si mismo pues si fuese su compañera ella tendría más fuerzas, ya que al ser compañeros no solo su vida se alargaría hasta coincidir con la de él, sino que aunque seguiría siendo humana todo su cuerpo mejoraría y fortalecería hasta tener casi la fuerza y resistencia de Inuyasha, pero no el había cometido el mismo error que su padre, concebir sin hacerla su compañera y al parecer su cachorro era mucho más exigente de lo que fue Inuyasha ocasionando que la pobre Kagome estuviese siempre exhausta.
La relación entre ellos había mejorado muchísimo y habían acordado que cuando ella tuviese el cachorro iniciarían el cortejo, para así tener tiempo de hacer los preparativos para la ceremonia que los convertiría en compañeros, él le explicó que si lo hacían de otro modo sus almas no se unirían y el no deseaba perderla, ella accedió feliz de pasar su vida junto a él, aunque aun habían ciertos miedos, ella se esforzaba por apartarlos cada vez que aparecían.
Kagome estaba descansando, mientras que los demás se ocupaban de sus tareas, Sesshomaru y Inuyasha estaban hablando tranquilamente, si por extraño que parezca ambos hermanos descubrieron que tenían cosas en común, la más importante era que ambos deseaban que la miko fuese feliz y por ella ambos se esforzaron por mejorar la relación, ahora aunque a veces peleaban, pues era inevitable entre ellos, solían conversar, colaborar juntos y hasta bromeaban, ninguno lo reconocería jamás pero ambos eran felices de este cambio en su relación de hermanos.
Sesshomaru hasta pidió a Inuyasha que se instalara en el castillo con ellos, pues además de ser también su hogar el quería que su compañera estuviese bien protegida, Inuyasha cuando le oyó se quedo durante unos segundos en completo shock, pero luego accedió encantado, el no quería alejarse de Kagome y la idea de estar cerca de su hermano mayor le agradaba.
-Sesshomaru, me preocupa Kagome, cada día esta mas agotada, no sé cómo va a poder aguantar así un mes y medio más- dijo preocupado Inuyasha
- Si a mi también me preocupa, el cachorro parece demasiado fuerte para ser un hanyou y ella aunque es muy fuerte, no parece que le queden energías para aguantar tanto- dijo con un suspiro Sesshomaru- he intentado encontrar algo que la ayude, pero ninguno de mis curanderos a podido hallar nada, ni siquiera hay constancia de que haya habido un nacimiento así antes, fruto de un youkai y una miko
-Como no si alguien tenía que romper las reglas esa sin duda debía ser Kagome- dijo Riendo Inuyasha y Sesshomaru también rio, era cierto Kagome parecía ser experta en hacer lo que nadie esperaba o imaginaba
Ambos fueron sobresaltados al oír el grito de dolor de la miko, sin perder tiempo ambos fueron en su ayuda.
- Kagome ¿qué ocurre?- dijo Sesshomaru viendo a su amada encogerse de dolor
- Me duele, traed a Kaede, algo va mal- dijo ella asustada, se suponía que aun faltaba mínimo un mes y ella sabía que ese dolor significaba que estaba de parto, ella lloraba de dolor y miedo- mi bebe, kamis por favor no dejéis que le pase nada a mi bebe
Inuyasha trajo a Kaede lo más rápido que pudo, la vieja miko rápidamente supo lo que pasaba.
- Traed a Sango y quedaos los dos fuera de la cabaña, MOVEOS - dijo ella, no había tiempo que perder, el bebe parecía tener prisa por salir y ella también sabía que era demasiado pronto- Kagome necesito que te calmes, todo irá bien
Fuera de la cabaña esperaban Miroku, Inuyasha y Sesshomaru, todos estaban muy preocupados por Kagome y el cachorro, el que mas Sesshomaru el cual hacia lo que podía para controlar a su bestia, Shippo y Rin también estaban allí esperando y rezando a los kamis para que nada malo pasara a quienes para ellos eran su mama y su hermanito o hermanita, el tiempo parecía pasar muy lentamente, mientras se oían los gritos de la pobre miko y como Sango y Kaede le daban ánimos para que empujase.
Nadie sabía cuánto tiempo paso, pero todos se llenaron de felicidad al oír el llanto del cachorro, era un llanto fuerte lo cual dejaba claro que estaba perfectamente sano, el silencio se izo, ninguno entendía por que no se oía a las mujeres y porque no salía ninguna para decir que podían entrar, el miedo comenzó a apoderarse de todos, Sesshomaru no pudo resistirlo más y entro, necesitaba saber que Kagome estaba bien.
Cuando entro ninguna de las mujeres se percato, el se acerco con miedo, o si el gran Sesshomaru que no temía a ningún enemigo, estaba aterrado de perder a su amada, estaba tan asustado que todos sus sentidos demoniacos parecían bloqueados.
- ¿Kagome estas bien?- pregunto él, ocasionando que las tres mujeres salieran de su shock
- Si, ven , te presento a tu hijo- dijo la miko sonriendo
Sesshomaru se agacho para coger en brazos a su hijo, su sorpresa fue enorme, su cachorro era un demonio completo y también olía como tal, aunque podía percibir claramente que no solo estaba lleno de youki, también tenía en el los poderes sagrados de Kagome.
Él lo destapo por completo para poder verlo bien, tenía el pelo plateado y una media luna en la frente, a cada lado de sus mejillas se podía ver una marca que recordaba mucho a las de Inutaisho, sus ojos no eran dorados sino de un azul profundo y tan intenso que parecía estar leyendo tu alma, era simplemente perfecto, Sesshomaru dudaba que hubiese en el mundo un ser más perfecto que su cachorro, casi sin darse cuenta sonrió feliz y por extraño que parezca su cachorro le devolvió la sonrisa.
- El es perfecto mi amor- dijo el colocando a su cachorro al lado de ella- pero ¿ porque parecían tan asombradas? si bien yo tampoco creí que pudiese ser un youkai completo, eso no es motivo para matarnos a los demás de preocupación- dijo el regañando a las mujeres
- Usted no ha visto lo que nosotras señor Sesshomaru- dijo la asesina de demonios
- Si, en el momento de nacer él era...- dijo Kagome aun sin creer lo que vio
- Era sin lugar a dudas humano- finalizo Kaede
- Que les pasa ¿ enloquecieron las tres?, el bastante claro que es un demonio, como pueden confundirlo con un humano- dijo un poco irritado Inuyasha
- Ni mentimos, ni estamos locas- dijo Sango
- Así es mirad- dijo Kagome y comenzó a susurrarle a su cachorro- mi dulce ángel, papa desea verte en tu otra forma
Como si el cachorro entendiera las palabras de su madre gorgojeo y ante la mirada atónita de todos su aspecto cambio, donde antes había pelo plateado ahora era negro como la noche, las marcas de sus mejillas y la media luna desaparecieron, sus orejitas dejaron de ser puntiagudas para ser redondeadas y sus dedos dejaron de parecer garras para ser los de cualquier bebe humano normal, cuando acabo soltó otro alegre gorgojeo.
Sesshomaru no podía creer lo que sus ojos vieron, el jamás oyó hablar de nada semejante, su cachorro ahora se veía completamente humano y cualquiera menos poderoso que el apenas notaria su youki el cual era cubierto por su reiki, seguía allí pero oculto.
- Increíble- fue cuanto pudo decir Sesshomaru, sin duda su cachorro era poderoso y único, el no pudo evitar preguntarse si todos los cachorros que tuviese con su amada serian tan especiales como su primogénito
En los días sucesivos, Sehun parecía divertirse cambiando cuando quería de humano a youkai, Kagome se quejaba de lo rápido que su bebe crecía y Sesshomaru le explicaba que los cachorros Youkai crecen más rápido que los bebes humanos en su primer año de vida para intentar asegurar su supervivencia, pero Kagome seguía haciendo pucheros lastimeros pues con apenas una semana de vida su bebe ya parecía tener 3 meses si se le comparaba con cualquier bebe humano.
Cuando Kagome estuvo totalmente recuperada Sesshomaru la llevo a su castillo, donde días después se reunieron todos sus amigos, ellos permanecerían allí con ellos hasta que la ceremonia de apareamiento tuviera lugar, en apenas un mes Sesshomaru lo tenía todo organizado.
Faltaba solo una semana para la ceremonia de apareamiento, cuando la madre de Sesshomaru decidió que era hora de visitar a su hijo y conocer personalmente a la que sería su compañera y por supuesto ver a su nieto.
Sesshomaru sintió a su madre llegar y gruño molesto, desde que su padre abandono a su madre, ella cambio muchísimo haciéndose fría y un poco cruel, sobre todo hacia los humanos, el por fin había conseguido que los miedos de Kagome desapareciesen y temía que su madre lo estropearía todo con su odio y resentimiento, el no culpaba a su madre por sentirse así ya que el mismo fue así hasta hace muy poco, pero él no estaba dispuesto a tolerar que su madre dañara a su compañera de ninguna manera.
El salió para recibir a su madre y así intentar evitar lo que creía que iba a ocurrir.
- ¿Madre a que debo tu visita?- dijo el fríamente
- Hijo esa no es manera de recibir a tu madre- dijo en tono melodramático Satori- además vengo a conocer a mi futura hija en ley y a mi nieto, ni siquiera tu puedes prohibirme ese derecho Sesshomaru
- Madre te advierto, si intentas dañar de algún modo a mi compañera o cachorro te matare sin dudarlo un segundo- dijo Sesshomaru en un tono cruel
- Realmente Sesshomaru deberías tener más fe en tu madre, si quisiera dañarla a ella o mi nieto lo habría hecho mientras ella estaba embarazada y tu ocupado en tu auto estupidez, sin duda eso es herencia de tu padre- dijo ella sin inmutarse lo mas mínimo por las amenazas de su hijo- admito que tengo parte de culpa en tu estupidez, pero incluso yo hace mucho que admití el hecho de que no todos los humanos son escoria igual que no todos los demonios tienen tan poco honor como tu padre lo tubo , además los humanos que viajaban con tu medio hermano siempre fueron interesantes, sobretodo ella.
Sesshomaru miraba asombrado a su madre sin poder creer lo que oía
- Oh vamos cachorro no me mires así, realmente crees que puedes ocultarle algo a tu madre, tengo más años y mas sabiduría que tu hijo mío, ahora si no te importa no estorbes mas quiero conocer a mi nieto- y sin más se alejo en busca de su nieto dejando a su hijo allí parado sin saber aun como reaccionar a lo escuchado
Kagome y Sango estaban conversando mientras veian a Rin y Shippo jugar con Sehun, cuando ambas vieron aparecer ante ellas a quien sin duda era la versión femenina de Sesshomaru.
- Increíble- susurro Kagome
- Oh gracias querida, tu también eres muy interesante y hermosa- dijo Satori riendo- vengo a conocer en persona a mi nieto y a mi hija en ley- y sin esperar permiso se acerco hasta donde Sehun estaba y lo cogió en brazos- sin duda eres precioso y poderoso, la abuela se ocupara de mimarte, lo que voy a divertirme presumiendo de nieto ante todas esas estúpidas y estiradas youkais- dijo ella riendo- ¿ por qué no le enseñas a la abuela ese truco de cambiar tu apariencia?
Kagome y Sango aun seguían mirando un poco en shock, el pequeño Sehun pareció entender a su abuela y con un alegre gorgojeo izo lo que ella le pidió.
- Y yo que creía que mi Sesshomaru era perfecto - dijo riendo
- Madre, ¿planeas quedarte?- pregunto Sesshomaru entre resignado y contento por cómo estaba tomando todo su madre
- Por supuesto querido, aun no hable con mi hija y tengo un nieto que malcriar, así que no molestes- le dijo y volvió a centrar su atención en su nieto
Sesshomaru gruño un poco y Kagome no pudo evitar reír.
Kagome y Satori acabaron congeniando muy bien, Satori le conto el porqué de su odio hacia los humanos, también le hablo de todo el tiempo que ella estuvo observándola y que gracias a eso ella decidió que era una de las pocas humanas que merecían su respeto, ya que demostró tener honor y valor, ella le confesó que estaba cansada de vivir con odio y que cuando supo que sería abuela ella decidió que era hora de dejar el pasado atrás, Kagome le conto sobre su vida en el futuro.
El día de su apareamiento llego, vinieron demonios de todo Japón, no todos los días se veía la unión de el más poderoso Taiyoukai vivo y una poderosa miko.
La sala estaba llena, todos guardaban silencio, Sesshomaru y Kagome se pusieron delante del altar donde el más anciano de los Taiyoukais los uniría para toda la eternidad.
- ¿Quien responde por él?- pregunto el señor Suichiro
- Yo, declaro como su madre, esposa de el gran Toga Inunotaisho y hasta el día de hoy señora de las tierras de occidente, que él es mi hijo y señor de las tierras de occidente, Lord Sesshomaru- dijo solemnemente Satori y Sesshomaru se arrodillo ante el altar
- ¿Quien responde por ella?- pregunto el esta vez mirando a Kagome
- Yo, declaro como su amigo, hijo del gran Toga Inunotaisho y hermano del señor de occidente, que ella es mi hermana del alma y la Shikon Miko Kagome- dijo solemnemente Inuyasha y Kagome se arrodillo ante el altar
El señor Suichiro agarro la mano de Sesshomaru y con un cuchillo izo un corte, dejando que su sangre se derramase sobre una copa, después izo lo mismo con Kagome, una vez acabo agarro ambas copas y hablo
- Si ambos estáis aquí de manera libre y voluntaria, agarrad la copa donde está la sangre de quien tomáis como compañero y beber - dijo y ambos agarraron la copa correspondiente y bebieron- bien todos los aquí presentes sois testigos de esta unión que ni el tiempo ni los mismos kamis podrán romper- luego les miro a ambos- enhorabuena, que vuestra nueva vida juntos este repleta de alegrías.
Con eso se dio por finalizada la ceremonia y dio comienzo la fiesta en honor a la nueva pareja.
500 AÑOS DESPUES
- Amor cálmate- dijo Sesshomaru a su compañera
- A sido tanto tiempo esperando para poder verles de nuevo, que casi no me creo que por fin podre abrazar otra vez a mi madre- dijo Kagome echa un manojo de nervios
- Madre, cálmate y llama al timbre que llevamos aquí parados 15 minutos- dijo riendo Sehun
- Si mama que nos saldrán raíces de tanto esperar- dijo riendo Xiumin y todos rieron
Kagome y Sesshomaru tenían 5 hijos, 2 chicos Sehun que era el mayor y Toga que era el tercero de sus hijos, luego estaban las 3 chicas, Xiumin que era la segunda, Taoris que era la cuarta y Luhana que era la más pequeña.
Kagome izo un puchero ante las risas de sus cachorros y llamo al timbre
- Ya va- grito la mujer desde la cocina- oh dios mío Kagome- dijo ella abrazando a su hija pues hacia casi un año que no la veía- ¿y quién es toda esta gente?
- Mama te extrañe tantísimo, el es mi marido Sesshomaru y ellos son tus nietos y nietas mama- dijo ella sonriendo- han sido 500 años de espera hasta poder volver a abrazarte mama
Era mucho lo que tenían que hablar y mucho el tiempo a recuperar, pero por fin la vida de Kagome estaba realmente completa, aunque ella sabía que solo seria temporal pues ella tendría que ver morir a su abuelo , a su madre y hasta a su hermano, ese era un dolor que ella tenía ya asumido, pues ya tuvo que llorar la muerte de su otra familia, Sango murió a la edad de 75 años y Miroku tan solo un mes después de ella, ellos fueron muy felices y tuvieron 10 hijos, ella también tuvo que ver morir a su amado amigo y hermano Inuyasha, de eso hacía solo 50 años y aun a veces ella le lloraba, el jamás se caso y murió de viejo en los brazos de la persona que más amo y que mas amor le dio, con una sonrisa en los labios dejo este mundo mientras era abrazado por Kagome, así que Kagome sabía que tendría que pasar por ese dolor otra vez, pero por ahora ella disfrutaría al máximo de su actual felicidad.
