Repito, esta historia la he escrito con una amiga, esta publicada en wattpad bajo el nombre de "El mundo que otros no ven" Hermione es un poco OC, los personajes son todos de J.K Rowling y la historia es nuestra.
Capítulo 2
Para ser sincero, el viaje no fue tan malo, a pesar de quienes tenía al lado. Me molestaron un poquito, que si había ligado en Hogwarts, que si había salido con alguna chica, que si me gustaba alguna... Pero bueno, otras veces habían estado más pesados, por lo que fueron más soportables. Al cabo de veinte minutos, llegamos a la finca familiar de los Law...
Era una casa inmensa, con cinco habitaciones bastante amplias, dos plantas, un salón en cada piso y una gran biblioteca en la que me perdía a leer. También había un jardín espectacular, contaba con piscina y algo parecido a un pequeño laberinto en el que jugábamos los gemelos y yo cuando éramos un más pequeños. En el centro había una fuente con carpas koi.
Al fin salimos del coche, odiaba los espacios cerrados y los detestaba aún más cuando tenía a dos diablos al lado. Mientras Nate aparcaba el coche y Kate iba a preparar la comida, fui a mi habitación para dejar las cosas y seguidamente fui llevado (arrastrado) a su dormitorio, donde estoy seguro que empezará la tortura de los consejos de ligue. Siempre igual, todos los años intentaban una estratagema o coartada para raptarme.
Kim se sentó en la cama y Kain cogió una silla del escritorio, en la que se sentó del revés. No podían ser normales ni aún sentándose. Yo me senté en un cómodo sillón que tenían. Ambas sonrisas idénticas destilaban un aura de dulzura, demasiada para ser ellos...
"Y bueno...ahora que nuestros padres no nos oyen... ¿con cuántas has salido?" Me preguntó pícara mi prima. Me sonrojé hasta las raíces del pelo. Para ser una chica, Kim no tenía reparos en preguntar temas tan... incómodos, era una experta en ello.
"Ya os lo he dicho." Contesté rojo como un tomate. "Con ninguna." Kain resopló.
"Eres un desastre." Suspiró. "Kim, presiento que vamos a tener mucho trabajo por delante." La susodicha asintió de acuerdo, como si realmente me considerada un caso perdido.
"Para empezar..." Con la palabra aún en la boca, fue cortada por su madre, que entraba en la habitación (nota mental: Agradecer a Kate por la interrupción).
"Kimber, ayuda a Henry a deshacer la maleta. Kain, tu padre quiere que le ayudes a limpiar un poco la piscina." Ordenó cortante. Se levantaron vacilantes. "Ya." Le gritó.
Ahora que me había librado del pedante de Kain, solo me faltaba lidiar con Kim, que a pesar de ser la más civilizada de los dos, era la más rebelde y astuta. Prefería mil veces sus consejos que los Kain, que básicamente todos acababan llevándose a la chica a la cama.
La cosa es que empezamos a sacar la ropa de la maleta, cuando ya llevaba unas cuantas camisetas metidas, una risa melodiosa rompió el silencio. Me giré y me dieron ganas de no haberlo echo, para mi vergüenza, en sus brazos se encontraba mi pijama de ositos. Kim estaba riéndose mientras se le escapaban lágrimas.
"¿Ti-tienes un pijama de ositos?" Me preguntó entre risas. Yo rojo de la vergüenza, encontré el valor para contestarla.
"Es lo más cómodo que pude encontrar, y también es fresco para el verano." Me defendí, mi dignidad estaba llegando hasta el subsuelo.
"Es más cómodo dormir en ropa interior, como hace Kain," Comentó despreocupadamente, mantenía la sonrisa.
"Pues Kain podría tener un poco más de consideración, a ver, duerme contigo en la misma habitación." Dije algo sonrojado.
"Nah, ya le he visto en pelotas." Aseguró. "No me importa verle en calzoncillos." Me miró, sus bicolores ojos me analizaban. "Aunque apuesto a que tú tendrías más músculos que él..." Con ese comentario me sacó una sonrisita, que se transformó en risa cuando Kim empezó a soltar carcajadas de nuevo, a decir verdad eran bastante contagiosas. Y así nos encontró Kain, riéndonos y el pijama seguía en manos de su gemela.
"¿Un pijama de ositos? ¿Estás de coña?" Preguntó sonriendo. Me encogí de hombros. La verdad es que con Kain me da un poco más igual, ya he visto su ropa interior de corazones, por lo que hay más confianza.
"Papá dice que podemos darnos un baño en la piscina antes de comer, así que yo me voy a poner el bañador. Vosotros... podéis seguir... con lo que estáis haciendo."
"Ya vamos, bro." Dijo Kim, levantándose del suelo.
Salió detrás de su hermano a prepararse, dejándome solo en la habitación. Agarré un simple bañador rojo, una toalla, gafas de sol y las chanclas. Me vestí con él y salí a esperar a los gemelos. En el momento en que fui a llamar a su puerta, ellos abrieron. Kain llevaba un bañador azul con rayas negras y Kim un bañador de dos piezas verde lima con finas líneas blancas. Tenía el vientre plano, un adorable lunar en el hombro y...
"Espera Henry, ¿qué estás pensando? Kim es tu mejor amiga... es tu prima lejana..." Me dije en mi fuero interno.
"¿Vamos?" Preguntó Kain.
Salimos tranquilamente y nada más llegar, mis primos se tiraron al agua salpicándose en el proceso y haciéndose ahogadillas. Me senté en una hamaca para verles y al poco rato me tumbé para tomar el sol. Sin embargo, Kain me levantó y me empujó al agua. Estaba helada, pues la acaban de rellenar así que salí enseguida. Kain insistió en volver a tirarme así que me quedé dentro, ya que no iba a haber modo de que me dejara en paz. Estuvimos en la piscina un buen rato y salimos solo cuando Nate nos llamó para comer.
Para llevar tan poco tiempo allí, me lo estaba pasando bastante bien... ¡Y yo que pensaba que iba a ser un infierno!
Muchas gracias por leer, recordad que está en wattpad y espero que os haya gustado, dejen su opinión ;)
