Capítulo 6
Una inquietud de amor
Eli…
No me sentía bien, además de no conseguir que hacer en mi casa, mejor salí un rato al parque a caminar y despejarme un poco la mente…en eso pensé en algo muy bonito, pero a la vez algo que me hacía que mi corazón me doliera de tristeza…
Pensaba en Trixie, aquella chica que me hipnotizo con su mirada, aquella chica que me hizo sentirme diferente desde que la conocí. Odio estar solo y más sin ella a mi lado. A veces quisiera gritar a los cuatro vientos que la amo. Pero no puedo por miedo a que me llegue a rechazar definitivamente.
Esta es una situación muy complicada para mí. No sabía qué hacer en este momento; si ir a buscarla por donde sea o esperarla en la estación de trenes. Considere la segunda opción y después la primera, como siempre elijo la segunda… pero esta vez tenía que hablarle, no tenía que dejarme llevar de nuevo por el temor. Entonces fue así como lo estaba planeando todo para volver a verla.
Además de eso, tenía que demostrarle que podría ser su amigo, y que tenía buenas intenciones con ella. En un momento imprevisto que caminaba me encontré en el camino con un amiguito peludo, era un cachorro abandonado y perdido, así que lo mejor que hice fue llevármelo a mi casa a ayudarlo dándole un poco de comer a la creatura, y seguido de eso lo arreglé con una vestimenta, medio rara de mi padre, que claro ya no usa. Al final lo llame Berpy y le puse una placa de perrito con dueño. Fue algo conmovedor esa situación y un poco rápida, pero tenía que regresar a ver a Trixie, fue así entonces que me fui en un taxi para ir rápidamente a la espera del metro. Claro como no sabía a qué horas estaría ahí, entonces sería mejor quedarme ahí a esperarla…
Pero de tanto esperarla, esperarla y esperarla, no llegaba…y ya estaba anocheciendo, y como no podía esperarla más, porque a esas horas salen los panditos, tenía que irme de ahí, con la esperanza de tener suerte a la otra, di un respiro y salí rápidamente de ese lugar.
En mi trayecto a casa, estuve algo triste por aquella situación de no encontrármela ahí…
Pero en eso vi en una zapatería a alguien que reconocía, vi de quien se trataba y me sorprendí de verla ahí, pero lo que más me gusto fue verla de nuevo, ya que no tomaba en cuanta el lugar sino a la chica que estaba ahí en aquella zapatería… por un momento que la miraba, ella voltea la mirada y me mira de nuevo, con esos hermosos ojos color esmeraldas…frente al vidrio de la inmensa ventana. Yacía un nuevo encuentró pero esta vez un con la vista fija en nosotros...
Continuara…
