Repito, esta historia la he escrito con una amiga, esta publicada en wattpad bajo el nombre de "El mundo que otros no ven" Hermione es un poco OC, los personajes son todos de J.K Rowling y la historia es nuestra.
Capítulo 3
La semana se me pasó volando, yo creí que sería más aburrida, pero la verdad es que los gemelos se portaron, la mayor parte de los días acabamos arrugados y tostados de pasarnos tanto tiempo en la piscina. Ahora me encontraba maniatado en una silla muy incómoda. Todo comenzó así:
Me acababa de levantar sonriente, me alisté y bajé a desayunar, encontré que Kate nos dejó preparadas unas tortitas, ella y su marido se fueron hace cosa de una hora a no-se-que-rollo de su empresa. Por lo que hoy me estaría solo con los diablos. Después de tomar mis tortitas me senté en un sofá del comedor me puse a ver la tele. Al cabo de media hora, los gemelos bajaron: Kain estaba en calzoncillos y Kim iba con unos shorts demasiado cortos y una camiseta de tirantes, se veía increíblemente guapa.
"Dios, otra vez con esos estúpidos pensamientos. Henry, contrólate estúpido" Me reprendí dándome una palmadita en la frente. Empezaron a desayunar y yo me quedé dormido.
Y así es como me encontré en esta subrealista situación. Ahora miro con verdadero miedo a los dos diablillos que me miran con una sonrisa maliciosa y con el teléfono que acababan de usar en sus manos. Tragué duro, llamaron a la puerta. Kim fue a abrirla, miré, allí en el umbral se encontraba un hombre rubio repeinado y vestía una bata blanca y unos vaqueros. Me miró enarcando una ceja.
"¿Este es el chico del que me hablasteis?" Preguntó, sacó unas gafas del bolsillo y me miró más a fondo. Me sonrojé hasta las orejas.
"Sí, es él. Henry, te presentó al Jake, el esteticista de mi madre. Jake, este es Henry, nuestro primo lejano." Nos presentó Kain. Se fue moviendo alrededor de mí inspeccionándome. Me tocó el pelo e intentó peinarlo con los dedos. Algo imposible.
"Habrá que cortarlo. Está realmente mal." Dijo dramáticamente.
"¡Eh! A mi me gusta como esta, desatarme." Les dije (grité) forcejeando en la silla. Hicieron un corro y empezaron a hablar entre ellos ignorándome. "¡No me ignoréis!" Grité. Pero seguían impasibles ante mis forcejeos e improperios. Al cabo de un rato se separaron y me miraron. Jake se fue y volvió con una maleta. La dejó sobre la cama y la abrió. Sacó de ella unas tijeras y una máquina para cortar el pelo.
"Será mejor que dejes de moverte, primito. Si mamá te ve sin oreja seguro que nos echa la bronca y a ti te dolerá." Me dijo Kain. Asentí y me dejé hacer. Noté como mi pelo caía hacia las baldosas del suelo. Pasó una media hora hasta que terminó. A mi me parecieron horas. Pero bueno, en lo único que pensaba hasta ahora era verme en el espejo...
Me quedé impresionado. ¿En verdad era yo o solo una broma de mal gusto? Miré a los chicos, Kain y Jake sonreían, y Kim, bueno, ella me miraba con un extraño brillo en los ojos... Me volví al espejo y comparé mi nuevo peinado con el antiguo. Ahora no parecía un indigente, me lo habían cortado, estaba algo despeinado, eso no me importaba. Me desataron de la silla y corrí a abrazarles. Jake me agarró de la mano y me llevó hacia mi habitación.
"Bien, lo siguiente de la lista, Kim." Dijo en ese tono dramático.
"Deshacerse de la ropa rara de Henry." Dijeron los gemelos al unísono.
"¡¿Qué?!" Grité. "¡No podéis hacer eso!" Estaba desesperado, me iban a quitar toda mi ropa. Me puse delante del armario. Pero Kim me apartó de un empujón y caí de culo.
"Bueno, esto lo tiramos, esto se queda, se tira, se tira..." Así pasaron un buen rato, hasta que solo me dejaron unas camisetas, todos los pantalones y unas camisas. Kain se llevó la ropa para tirar. Jake se tuvo que ir, por lo que Kim se quedó conmigo. Luego fuimos a comer, Kain preparó unas hamburguesas y comimos en silencio. Yo estaba enfadado. Cuando terminamos de comer, me hicieron ponerme un pantalón corto y una camiseta. Y me llevaron fuera de la casa, a una explanada.
"Bien, lo primero que tienes que hacer son diez flexiones." Me dijo (obligó) Kain. Me agaché y las hice. Cuando terminé me levanté.
"Ahora veinte abdominales." Ordenó Kim. Una vez hechos volví a levantarme, estaba muy cansado y lo único que quería hacer era irme a leer o a echarme una siesta.
"Tienes que correr doce vueltas por el camino señalizado." Dijeron indicando el camino que me habían preparado: eran conos que formaban un camino. "Tienes que hacerlo en menos de diez minutos. Si no lo logras, te castigaremos." Sonrieron maliciosamente. Una imagen un tanto extraña cruzó por mi mente... Salí corriendo por el camino...
Estaba exhausto. Sólo había conseguido hacer seis vueltas. A mi lado los gemelos me miraron con desaprobación. Yo seguía con las manos en las rodillas jadeando en busca de aire. Kim me dio una botella y, agradecido, la sonreí, ganándome un sonrojo de ella. Me la bebí entera, no dejé ni una sola gota. Kain me palmeó la espalda y perdí el equilibrio cayendo al suelo. Me incorporé de nuevo y le fulminé con la mirada.
"Bueno, como castigo, hemos decidido..." Hicieron una pausa. "¡A PARTIR DE AHORA SERÁS NUESTRO SUJETO DE PRUEBAS!"
Después de eso solo logré ver negro. Creo que me desmayé... Pero con certeza puedo asegurar que Kain y Kim me la habían jugado al darme una semana tranquila... Estoy seguro de que esto se convertirá en una odisea...
Muchas gracias por leer, recordad que está en wattpad y espero que os haya gustado, dejen su opinión ;)
